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lunes, 4 de agosto de 2008

Carta abierta a mi viejo (Año 2003)


Por: Willmer Chiquín Sánchez - “El talento sin probidad es un azote”- Simón Bolívar - Papá, Te escribo a ti y a todos mis Queridos Hermanos, en un intento de explicarme a mí mismo lo que está ocurriendo en nuestro país. Quizás al escribirte pueda yo entender también el maremagno en que han convertido a Venezuela quienes se proclaman sus salvadores. Por un lado, tenemos a un lunático mesiánico que se cree la re-encarnación de Bolívar y solo llega a remedo de Cipriano Castro, a cuya época política ha hecho retroceder a nuestra Patria, una mezcla de dios Jano con las dos caras mirando al pasado, Poseidón que en lugar de tridente solo exhibe en su mano un vulgar tenedor, y Júpiter tronante, pero en lugar de rayos, sólo débiles chispazos salen, no de sus ojos, que no tienen vida, sino de una boca nunca educada para hablar. Un “líder” que no ha demostrado disciplina en su propia vida, no puede regular la vida de una nación. Platón decía que solo militares virtuosos, y no políticos, debían regir los destinos de sus países, pues ellos sabían el costo real de una guerra. Pero hay escasez de virtud en estos días, viejo. En resumen, este necio compulsivo está empeñado en llevarnos a una época de atraso ya superada por Venezuela hace un siglo, y proclama avanzar hacia un futuro que solo es promisorio para él y para quienes le han vendido voluntades, pudores y conciencias. Pero si el problema de Venezuela se concentrara sólo en un patán como el que nos ha tocado padecer, no estaríamos tan mal. El problema es que la alternativa que algunos nos ofrecen es otra vuelta al pasado, un pasado del que estamos hastiados y que provocó que el aspirante a dictador llegara al poder. Cual flautista de Hamelin, el comediante en jefe arrastró a masas de inconformes con la democracia hasta llevarlos al borde del abismo donde estamos hoy, y a diferencia de aquel cuento, en éste la rata es quien sopla la flauta. Por otra parte, algunos quieren convencernos de que la única disyuntiva es elegir entre la tiranía de un lunático desfasado y un régimen de “conchupancias estratégicas”. Nos quieren convencer que es mejor tener demócratas corruptos que tiranos corruptos dirigiendo los destinos de la Patria. Te explico, a ver si yo mismo me entiendo: el liderazgo, y consecuente candidatura, de la oposición es un trofeo que persigue, por una parte, un connotado aprendiz de Maquiavelo, participante en cuanto chanchullo político hubo los últimos 15 años y que se quiere “colar entre los palos”, a la calladita, hasta parecer indispensable para la solución de cualquier conflicto. Ya defenestró a quien le hacía sombra en su propio partido, para así quedarse como único “galán de la novela”. Otro “salvador” se desgarra las vestiduras por la democracia, olvidando que hace apenas seis años encabezaba manifestaciones revoltosas, exhibiendo una .45 al cinto, y que hace once años se apropió de armas robadas al ejército y las repartió entre delincuentes de las zonas pobres de Caracas para que se sublevaran contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez.- A veces me pregunto qué pasaría si aquel Teniente Bracamonte hablara. Sobre todos ellos se quiere imponer otra figura del pasado, que nos grita que es el “mesías” anunciado y que porta su ego como estandarte, su vanidad como ambición y su tozudez como virtud. Alguien que no ha aportado su esfuerzo en más de un año de funcionamiento de la Coordinadora Democrática , y que ahora critica las actuaciones de ésta. Un “mesías” que no ha cometido errores, simplemente porque no ha actuado. Así cualquiera es perfecto, digo yo. Y nos quieren convencer que no hay más alternativas! Ante ellos, atrapados por el torbellino de sucesos, hay hombres honestos amarrados de pies y manos, con mucha buena intención y poco campo de maniobra. Hombres buenos que luchan por un espacio propio y un sano liderazgo, no supeditado a la voluntad de los hacedores de “negocios políticos”, esos que llenan bolsillos y acallan conciencias. Hombres que hablan con cordura y sensatez y que estorban por igual a los necios revolucionarios y a los politiqueros de oficio. En la acera de enfrente, y contemplando el deprimente show, hay un pueblo que se ha dejado llevar por los “líderes” y que hoy se siente defraudado, desanimado y casi resignado a un destino totalitario que creen inevitable. Un pueblo que asistió a cuanta manifestación fue convocado, que aportó los muertos que fueron luego mostrados como trofeos de guerra por los extremistas de ambos bandos. Que paró sus actividades 62 días para encontrarse que luego del paro las cosas estaban peor que antes de él. Un pueblo que no está influido por el odio a nadie, sino por el amor a su Patria, que trabaja para darles un futuro digno a sus hijos, y que cada día es abrumado por los mensajes apocalípticos de extremistas de lado y lado. Hay dos Venezuelas irreconciliables, viejo. Y en el medio de ellas, la mayoría de los hijos de Bolívar comienzan a perder el rumbo de la racionalidad. A quienes osan decir que no quieren dictadura, pero tampoco quieren que vuelva la corrupción rampante, se les tilda de utópicos, soñadores e ilusos. Viejo, tú conociste aquellas palabras que han conocido todos mis Queridos Hermanos: “Luchar contra la tiranía, AHORA Y SIEMPRE!!”. Tú conociste la frase de Bolívar que encabeza esta carta. Tu me enseñaste que la virtud debe ser el compás que mida nuestros actos, y que guíe al conocimiento hacia el bien común. Hoy tenemos que gritar nuestra verdad, aunque nos llamen ilusos soñadores. No es el odio el material que debemos usar para construir una Venezuela mejor. La cura contra la dictadura no es la corruptela. Volver al pasado sería criminal. Verdades sencillas que hoy parecen utopías. Termino esta carta tan confundido como la empecé, viejo. Ojalá tu sabiduría y tus enseñanzas iluminen mi razón, al tiempo que iluminan a todos mis Queridos Hermanos. Pido a mis Queridos Hermanos que den un paso al frente y dejen oír la voz de la razón entre tanta locura. Ojalá la sensatez impere entre tanto llamado al extremismo. Ojalá mis Queridos Hermanos abandonen la concha cómoda, protectora y aislante de la contemplación y se involucren en el destino de nuestra Patria. Porque en Venezuela todos somos hermanos.

Cometió el “delito” de cumplir con su deber


Por: Mercedes Montero - Teniente Coronel (GN) José Humberto Quintero Aguilar (Caso Granda) - Cometió el “delito” de cumplir con su deber - Una secuencia de eventos (basada en publicaciones de diferentes medios), nos muestra claramente la ejecución de una iniquidad por parte del Poder Judicial en un país donde no hay justicia. Rodrigo Granda, "el Canciller de las FARC". Un rápido recuento del desempeño militar del Comandante José Humberto Quintero nos muestra lo siguiente: Enero- Diciembre 2003 recibió felicitación por haber logrado la liberación de 13 secuestrados, la aprehensión de 8 supuestos plagiarios y la muerte de 8 más. Durante ese lapso coordinó acciones que permitieron incautar 25,5 millones de bolívares producto de extorsiones a comerciantes y productores de la zona fronteriza y la recuperación de 12 millones más de mercancía de contrabando. 26/03/2004 Liberación del productor Pietro Certo Rao. En este último operativo fueron detenidos 7 de sus plagiarios. 18/06/2004 Bajo su dirección, el GAES realizó un operativo que, que permitió aprehender en el Estado Mérida a 6 venezolanos, los cuales supuestamente formarían parte de un grupo irregular nacional, que tenían planificado realizar un secuestro. 23/08/2004, En la "exaltación de méritos", el segundo comandante y jefe del Estado Mayor del Comando Regional Número 1, coronel (GN) José Angel Villalta León, felicitó a Quintero por el trabajo desempeñado entre enero y agosto, lapso durante el cual sus hombres se enfrentaron al Frente Camilo Restrepo del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y mataron a 4 de sus miembros. 07/08/2004 Condujo operaciones que permitieron liberar a 6 personas secuestradas, entre ellas la niña Sabrina León de 2 años de edad, cuyos captores exigían 250 millones de bolívares. Enero-Agosto de 2004 en el citado informe de felicitación, por parte del coronel Villalta destaca que la unidad comandada por Quintero hubiera logrado la captura de 20 presuntos extorsionadores y 14 presuntos secuestradores, así como la recuperación de 110 millones de bolívares en ese período. El Comandante Quintero siempre mantuvo una posición institucional a pesar de las presiones recibidas por parte de sus superiores, de hacerse la “vista gorda”con respecto a los campamentos temporales de las FARC o el ELN en territorio venezolano. 12 de Enero de 2005: El comandante José Humberto Quintero es detenido, e imputado por “Traición a la Patria” por haber detenido y entregado a Colombia al guerrillero de las FARC, Rodrigo Granda. Para ese momento estaba al frente del Grupo Anti extorsión y Secuestros en el estado Táchira, Este grupo estaba encargado de luchar contra los grupos de irregulares guerrilleros colombianos como las FARC y los paramilitares, así como también de grupos venezolanos, como el Frente Bolivariano de Liberación, este último se identifica con Chávez, está muy bien entrenado, y tiene una filosofía similar a la de los “cazadores” del ejército. La vivienda y la oficina de Quintero fueron allanadas y toda la documentación que acumulaba sobre los movimientos armados que operan en Venezuela fueron confiscados. Al momento de la detención, el ministro del Interior y Justicia, Jesse Chacón, aseguró que el secuestro de Rodrigo Granda fue ejecutado por agentes de la policía de Colombia y cinco militares venezolanos, por lo cual el comandante Quintero habría recibido millón y medio de dólares como recompensa por el trabajo. El secuestro de Granda ocurrió el 13 de diciembre de 2004 y al día siguiente fue entregado a las autoridades colombianas en Cúcuta. Soraya de Quintero, la esposa del militar, se encargó de negar estas acusaciones y destacó la brillante labor de su esposo y del grupo anti secuestro, expresando que "gracias al esfuerzo y desempeño de los integrantes de ese grupo de la FAN, muchos hogares venezolanos pueden dormir tranquilos". Las torturas de Quintero - Inmediatamente después que Quintero fuera detenido y trasladado a la sede de la DIM, fue encapuchado y llevado a un inmueble cercano a esta sede. Sus carceleros le advirtieron que el único artículo 49 de la Constitución (referido al debido proceso) que le iban a aplicar era el de ellos. Seguidamente le colocaron periódicos en las muñecas y encima las esposas, de manera de no dejar huellas. Todos en el grupo estaban encapuchados, pero "seguramente adrede", dejaron ver chaquetas con la identificación del CICPC según recuerda Quintero. Una vez en el inmueble, le aplicaron fue la asfixia mecánica, colocándole una bolsa plástica en la cabeza. Según narra Quintero, fue perdiendo el conocimiento hasta que entró en un grado de desesperación. Al llegar a ese punto, sacó una fuerza extraordinaria y derribó a los carceleros para poder respirar. Luego de varias horas de forcejeo con los carceleros, Quintero aceptó hacer una confesión grabada al gusto de sus captores. A esa "confesión" bajo tortura, el Ministro del Interior y Justicia, Jesse Chacón la llamó "versión" en una interpelación en la Asamblea Nacional. La confesión fue grabada en video por los efectivos militares. De la sesión de interrogatorio a Quintero le quedó un hematoma en una vértebra - Además de la tortura física se produce la sicológica, que afecta al detenido a través del cuadro familiar. Según narra Quintero, luego de regresar a la sede de la DIM comenzó esa etapa. Humberto Quintero es casado y tiene un hijo. Lo primero que hicieron fue mostrarle todos los movimientos de su familia más cercana, dónde viven, a dónde van o en qué vehículo se transportan. Le dijeron que los secuestrarían. Le dijeron: "si involucras a Estados Unidos y Colombia te damos la libertad", esa era la demanda. Quintero Aguilar fue recluido en el sótano 1 de la DIM. La celda tenía 2 por 2,5 metros y una ventanilla de 30 por 30 centímetros, era la única iluminación que entraba desde el pasillo. Había una colchoneta en el piso y sólo lo dejaron con un short y unas chancletas. Para hacer una necesidad fisiológica o tomar agua había que sacar la mano por la ventanilla, a la espera de que el custodio se percatara o asintiera atender el llamado, lo cual le genera al preso un estado de sumisión y dependencia con el custodio. Fue despojado de su reloj Al principio trató de mantener la relación del tiempo a partir de las horas de comida, pero los carceleros, conscientes de eso, alteraron arbitrariamente las entregas de los alimentos. Los días de confinamiento se interrumpían sólo para continuar con largas horas de interrogatorios - En esa celda permaneció siete días y llegó al Tribunal Militar sin haber podido nombrar a un abogado defensor. A su esposa la pudo ver en el llamado salón de los espejos por cinco minutos y más tarde supo que los interrogatorios estaban autorizados por el jefe del departamento de Investigaciones de la DIM. A raíz de la detención y entrega de Rodrigo Granda, "el Canciller de las FARC", el grupo Anti extorsión fue desmantelado y su personal militar especializado en esas materias fue colocado, de manera desarticulada, en otras guarniciones a lo largo del país. DIARIO EL TIEMPO Junio 5 de 2007 - 8:30 a.m. - Gobierno liberó a Rodrigo Granda por solicitud del presidente de Francia, Nicolás SarkozyLa excarcelación del 'canciller' de las FARC se produjo sin que hubiera renunciado a la guerrilla. El mandatario francés agradeció el gesto, que calificó de valiente. "Uribe declaró: Todo lo que he dicho esta noche son razones de la más alta conveniencia pública", Y fue ahí cuando reiteró lo que fue una constante durante su intervención: que su "gesto humanitario unilateral" era una manera de buscar la liberación de los secuestrados en poder de la guerrilla sin poner en riesgo su política de seguridad democrática. Por eso, explicó, mantiene "dos inamovibles": no despejar territorios y exigir a los insurgentes liberados el compromiso de no volver a delinquir. Esas palabras ratificaron que Uribe no está dispuesto a ceder a las condiciones que pone la guerrilla para el intercambio humanitario. Sentenciado el Teniente Coronel (GN) José Humberto Quintero Aguilar (Caso Granda) 12/ 12/2007 - El Comandante (GN) José Humberto Quintero fue sentenciado en el Tribunal Militar Primero de Juicio, quien permaneció ilegalmente recluido en la cárcel Militar de Ramo Verde, Estado Miranda, desde 12 de Enero, 2005, y acusado de los delitos de Traición a la Patria, Contra el Decoro Militar y Privación Ilegítima de Libertad por la detención del ciudadano Rodrigo Granda Escobar, el "canciller de las FARC". El Juez desechó los cargos de Traición a la Patria y Contra el Decoro Militar, sentenciándolo únicamente por el delito de "Privación ilegitima de libertad” del ciudadano Rodrigo Granda Escobar", siendo sentenciado a 3 años y 8 meses. Antes de ser leída la sentencia, el Fiscal Militar Montero, dirigió palabras fuertes contra el Teniente Coronel Quintero, como por ejemplo, que había manchado el uniforme militar. En su último derecho de palabra, el Teniente Coronel Quintero respondió al Fiscal, que si el había manchado su uniforme militar había sido de sangre y luchando por su patria, contra esos guerrilleros que "tanto daño han hecho a mi país, lo he manchado de sangre de mis subalternos caídos en combate contra las FARC, rescatando a gente secuestrada pero ustedes lo manchan de injusticia" Además agregó:"Soy inocente, soy un oficial intachable, y me siento orgulloso de lo que hice, cumplí con mi deber". En otras palabras el Teniente Coronel Quintero cometió el “delito” de cumplir con su deber, luchando a su máxima capacidad y con excelencia profesional contra los enemigos de su patria y nación, pero amigos cercanos de quienes “gobiernan” a Venezuela. De la serie Las torturas de los presos políticos en VenezuelaParte I: General Felipe Rodríguez, Silvio Mérida Ortiz, Raúl Díaz Peña Parte II: Presos Políticos. Caso Sucesos 11 de Abril 2002. Parte III: Capitán Otto Gebauer. Preso Político Parte IV: Los Guevara. ¡Sentenciados a 30 años de prisión.

Una cabeza brillante


Por: Eugenio Montoro - montoroe@yahoo.es - En algún evento político conocimos a Carlos Blanco, una de las cabezas más brillantes de Venezuela no solo por su amplia calva que le relumbra con cualquier poquita luz, sino también por ser un articulista de fina prosa y un pensador de los que no se quedan en las ramas de lo evidente y, por el contrario, ve más lejos que los opinadores de oficio. El domingo 27 de Julio escribió un artículo en su columna de “El Universal” que no podemos dejar de comentar por las terribles verdades que allí expone. Dice Carlos Blanco: “Estas líneas indagan si no se está en la situación en la cual el régimen se transformó en un orden, en el cual hasta lo que se opone a Chávez ha pasado a ser parte del "sistema chavista". Dicho en otros términos, si oponerse al régimen, tal como se hace, no es parte de lo que lo sostiene”. Abunda en ejemplos como el de aquella izquierda de los años sesenta que refugiada en las universidades como revolucionarios castos olvidaban que los mantenía el propio sistema que despreciaban. O el tratar a los pobres con dádivas con la excusa de sacarlos de la pobreza cuando en realidad eso la reafirma. La verdad es que toda la virulencia de los primeros años contra Chávez pareciera haber evolucionado con la magia y la experiencia de los trancazos. Ahora sabemos que después de una gran marcha no pasa mayor cosa, que las denuncias en el TSJ por lo anticonstitucional de algún asunto son papel lanzado a la poceta. Aprendimos lo fácil que es conquistar a un empresario con deudas apremiantes y lo sencillo que es enredar a un político en la lucha por sus ambiciones. Se hizo evidente un gobierno que propone algo y si crea ruido lo pospone. Hemos aceptado lo insólito de una complicidad con las FARC, las sacadas de maletines con dólares o los pagos de autos para volar un canal de TV en Bolivia. Que comprar cualquier cantidad de aparatos bélicos para un país que ha disfrutado cien años de paz es razonable. Hemos tragado el formar parte de una reedición del imperio soviético con conexiones en todas partes (a escondidas como pillos) con el ideal de formar un planeta diferente olvidando que esas fantasías son probadamente fracasadas. Nos hemos acostumbrado a un atarantado gritón rojo que hoy insulta groseramente a cualquier gobernante y mañana lo abraza con una sonrisa. Carlos Blanco nos pone al espejo de una dura realidad. Somos parte del régimen actual. Somos parte de su decoración y su forma de ser. Quizás ya no hay otra opción, pero no deja de doler la verdad que de aquellos intolerantes come candela que fuimos hoy queda poco y estamos aceptando vivir con el ogro. Tal vez sean victorias de Chávez sus acciones desarticuladas, los recules y la buena capacidad de sus asesores para ponernos a hablar pendejadas. El cambio de color de la “vinotinto” es un excelente ejemplo. Tal vez pronto vuelvan a opinar sobre la reelección indefinida, sobre la suspensión de las elecciones, sobre una guerra con Perú o sobre cualquier otra cosa que nos mantenga distraídos. Pareciera que hay que meterse debajo de la ducha y despertar de este encanto de anaconda para volver a plantearnos la terminación de este régimen como objetivo nacional. Este gobierno, aunque astutamente se disfrace, no es patriota y es solo un infame régimen comunista que aquí no debe seguir.

Aviso verídico publicado en un Portal Financiero de un diario de EE.UU.


Una mujer escribió pidiendo consejos sobre cómo conseguir un marido rico. Eso, de por sí, ya es gracioso, pero lo mejor de la historia es que un tipo le dio una respuesta bien fundamentada. Ella: 'Soy una chica linda (maravillosamente linda) de 25 años. Estoy bien formada y tengo clase. Estoy queriéndome casar con alguien que gane como mínimo medio millón de dólares al año. ¿Tienen en este portal algún hombre que gane 500.000 dólares o más? Quizás las esposas de los que ganen eso me puedan dar algunos consejos. Estuve de novia con hombres que ganan de 200 a 250 mil, pero no puedo pasar de eso y 250 mil no me van a hacer vivir en el Central Park West. Conozco a una mujer, de mi clase de yoga, que se casó con un banquero y vive en Tribeca, y ella no es tan bonita como yo, ni es inteligente. Entonces, qué es lo que ella hizo y yo no hice? Cómo llego al nivel de ella?' Rafaela S. El: 'Leí su consulta con gran interés, pensé cuidadosamente en su caso e hice un análisis de la situación. Primeramente no estoy haciéndole perder tiempo, pues gano más de 500 mil por año. Aclarado esto, considero los hechos de la siguiente forma: Lo que Ud. ofrece, visto desde la perspectiva de un hombre como el que Ud. busca, es simplemente un pésimo negocio. He aquí los por qué: Dejando los rodeos de lado, lo que Ud. propone es un simple negocio: Ud. pone la belleza física y yo pongo el dinero. Propuesta clara, sin entrelíneas. Sin embargo existe un problema: Con seguridad, su belleza va a decaer y un día va a terminar, y lo más probable es que mi dinero continúe creciendo. Así, en términos económicos Ud. es un activo que sufre depreciación y yo soy un activo que rinde dividendos. Ud. no sólo sufre depreciación, sino que como ésta es progresiva, aumenta siempre! Aclarando más, Ud. tiene hoy 25 años y va a continuar siendo linda durante los próximos 5 a 10 años, pero siempre un poco menos cada año, y de repente si se compara con una foto de hoy, verá que ya estará envejecida. Esto quiere decir, que Ud. está hoy en 'alza', en la época ideal de ser vendida, no de ser comprada. Usando lenguaje de Wall Street, quien la tiene hoy la debe de tener en 'trading position' (posición para comercializar) , y no en 'buy and hold' (compre y retenga), que es para lo que Ud. se ofrece... Por lo tanto, todavía en términos comerciales, casamiento (que es un 'buy and hold') con Ud. no es un buen negocio a mediano / largo plazo, pero alquilarla puede ser, y, en términos sociales, un negocio razonable que podemos meditar y pretender. Yo pienso, que mediante certificación de, cuán 'bien formada, con clase y maravillosamente linda' es, yo probable futuro locatario de esa 'máquina', quiero lo que es de práctica habitual: Hacer una prueba, o sea un 'test drive...' para concretar la operación. Puedo agendarla.

El imperialismo chavista


Por: Martin Santivañez Vivanco - Dtor. Center for Latin American Studies, Fundación Maiestas (España) - El abrazo efusivo entre la gloriosa revolución bolivariana y la ''gran madre Rusia'' reafirma --urbi et orbi-- la vocación más íntima del chavismo: forjar en comarcas australes un genuino imperio tropical. En efecto, pese a la retahíla de insultos y banalidades con las que Chávez suele adjetivar a los Estados Unidos, el bolivarian dream que defiende es, en esencia, similar al de su némesis. El presidente venezolano pretende fundar en América del Sur un sultanato socialista que desafíe los presuntos afanes imperiales de la Roma norteamericana, enarbolando para ello un discurso plagado de reivindicaciones y resentimientos subvencionados por el caudal incesante del petróleo. No es que aborrezca el imperialismo, como clama a los cuatro vientos. Lo desea con pasión cerril. En el fondo, Hugo Chávez anhela ser el ''gendarme necesario'' de Latinoamérica, el César de los Andes que vislumbró su compatriota Laureano Vallenilla Lanz. Persigue este objetivo, con ardor, como antes el poder. Sólo así se explica su último periplo global. La gira internacional de Hugo Chávez ha estado mediatizada, de principio a fin, por esta ambición imperial. Los afanes de poder del bolivariano precisan de una logística que la Venezuela inaudita y revolucionaria, pese a todo su petróleo, es incapaz de generar. El chavismo, para expandirse, emplea la lógica militar. En este punto, el sentido común de los caudillos militares es homogéneo y repetitivo. Altamente predecible. Son cosas de intendencia. Ya seas Pinochet o Velasco --por citar dos antípodas-- la expansión de la zona de influencia o hinterland siempre está ligada a la capacidad real de las fuerzas armadas a tu cargo. Chávez, como militar, lo sabe. De allí el armamentismo desaforado que de un tiempo a esta parte viene practicando con calculada frialdad. Los kalashnikovs, sukhois y varshaviankas que los petrodólares han adquirido no servirán para repeler a la IV Flota del Comando Sur de los EEUU. Claro que no. Ni el ejército bielorruso --con la plana mayor incluida-- podría detener una ofensiva de los marines. Las armas del chavismo son medios disuasorios e instrumentos de presión contra las débiles poliarquías sudamericanas que pretenden resistir a la apetitosa chequera del oro negro. En todo caso, no todos los latinoamericanos están dispuestos a canjear su libertad por gasolina barata. El imperio social-energé tico que el chavismo pretende establecer colisionará, tarde o temprano, con la rebelión soberanista con que suelen reaccionar los países a la intromisión extranjera. Así sucedió en el caso peruano, cuando Chávez apoyó resueltamente el etnocacerismo de Ollanta Humala. Alan García, campeón del cosmopolitismo progresista, no dudó en apelar al patriotismo más rancio para derrotar a su rival. Denunciando la intrusión bolivariana, García logró la adhesión de aquellos sectores temerosos del expansionismo chavista. O lo que es lo mismo, Chávez perdió una elección en la que apostó dinero tras ser tachado de invasor. El Perú no soportó la demagogia intervencionista del teniente coronel. Hugo, go home. No es la soberanía venezolana la que está en juego. Es la de todo un continente. Las armas que compra en antiguos feudos soviéticos y los convenios económicos que blindan su política exterior y eternizan su régimen permiten que Chávez mancille una de las grandes conquistas del derecho internacional público latinoamericano: el principio de no intervención. El único imperialismo que arrecia en Sudamérica es el que él practica, al quebrantar reiteradamente la soberanía de sus vecinos. Imperio es aquel espacio de poder que, empleando técnicas despóticas e inmiscuyéndose en la política interna de otro país, pretende dominar un entorno determinado. El imperialismo del Partido Socialista Unido de Venezuela anda en pos de tecnología, armas y aliados. Y los está consiguiendo a raudales. Lamentablemente, en España también. ''Hemos cerrado un capítulo y abierto otro, vienen tiempos mejores'', ha dicho el presidente venezolano tras concluir su visita de estado a la península. ¿Por qué el gobierno socialista se afana en recomponer las relaciones con el autócrata venezolano? ¿Se trata de una vieja comunión ideológica o del renovado afán económico de participar de la riqueza petrolífera venezolana? Lo cierto es que las gestiones de Miguel Angel Moratinos --¡siempre Moratinos!-- para que Chávez visitara la piel de toro han sido persistentes y decididas. Acaso un poco abyectas. Y Hugo, por supuesto, se ha dejado querer. Llegó tarde a la reunión con el rey, dirigió la puesta en escena, ofreció petróleo por cien años e hizo vibrar a la progresía. Conviene que el gobierno de Zapatero recapacite sobre su papel en Latinoamérica si pretende tener alguna relevancia en el futuro de la región. Apostar por Chávez a cambio de diez mil barriles diarios de petróleo implica debilitar un compromiso histórico con la democracia y malgastar las opciones de liderazgo de España en el continente. Ahora bien, sinceramente, ¿vale la pena el negocio?

Matrix


Por: Juan Pablo Vitali - Lo que voy a escribir es en cierto modo un contrasentido. Pronto sabrán porqué. No es ningún secreto, que ya nada es como antes, que la forma de vida ha cambiado, y podría decirse - sin pretender que mucha gente lo comparta, y sin ser demasiado original- que la decadencia cultural, se ha acelerado mucho en los últimos años.
No digamos que por el cambio de la forma de vida, la gente ya no lee. La gente en general nunca leyó demasiado, y si alguna cosa ha leído masivamente, mejor hubiera sido que no la hubiera leído, salvo contadas excepciones. Es duro pero es la verdad, y habrá que aceptarla, para partir de bases ciertas. Tampoco podemos decir, que por culpa de la red, la gente lea menos. Hasta podría ocurrir, en ciertos casos, que alguno termine leyendo más, estando más informado, o recibiendo ciertos "estímulos culturales" por medio de la red. Todo puede ser. Lo que quisiera analizar y confieso que no me resulta fácil, seguramente por mis propias limitaciones, es si la red, obrará un cambio en la actitud de ciertas personas, si las transformará, en alguna medida, de hombres reales a hombres virtuales. Me preocupa cómo afectará la virtualidad, al reducido número de personas que leían y entendían, y que se relacionaban entre sí en forma directa, para construir, lo que solamente esas personas pueden construir. Me refiero a la verdadera cultura, a la verdadera política, a lo que construían las personas con algún resto, en medio de esta decadencia, para crear algo que valga la pena. Las personas "normales" ya tienen suficiente con la televisión, y si acceden a la red, lo hacen quién sabe con qué nefastos o estúpidos fines. Esos no leen. Las Masas no leen (pido perdón al sistema numérico vigente por lo que digo, y acepto el mote de reaccionario, porque reaccionar es tan justo, como decir la verdad). Las personas, en su gran mayoría: "tienen la cabeza quemada" como se dice en mi país, por la sociedad de consumo, o como se la quiera llamar. Lo que me preocupa en realidad es la trampa, en la que pueden caer los que todavía resisten. Para decirlo claramente: que las pocas reservas culturales que nos quedan, se vuelvan virtuales, y que nos rija definitivamente la lógica virtual, en las relaciones personales, en la construcción cultural, en la política. Todos saben a qué me refiero. Porque todos sabemos que leer de un libro no es lo mismo, amigarse personalmente no es lo mismo, comprometerse políticamente no es lo mismo, que los tiempos son otros en la realidad virtual, que son distintos a los de la realidad real, y eso significa, en alguna medida, cambiar la estructura del pensamiento y de la acción (disculpen la afirmación cuasi científica y temeraria de un lego en psicología). Es comenzar a existir dentro de la red, y dejar de existir fuera de la red, o si de pronto, la red dejara por algún motivo de existir. Y aquí está el gran contrasentido: lo que estoy escribiendo, será difundido por medio de la red. Es que yo no la niego, he aprovechado de ella muchísimo, en información, en textos, en contactos, en la difusión de mis propios textos. Es más, podría decir que ya no sería el mismo, para mí o para los demás, sin la red, por eso le tengo más miedo que a una mujer manejadora. ¿Seremos capaces los "no normales", los preocupados, los que no aceptamos gentilmente la cultura dominante, de sobreponernos a lo negativo de la red, y utilizarla beneficiosamente, manteniendo nuestro espíritu indemne? ¿No saldremos poco a poco, de una realidad real que nunca nos quiso, para exiliarnos más de lo que estamos, en la realidad virtual? ¿Nos servirá la red para ocupar más espacio real, o sólo para ocupar más sitios virtuales, y abandonar poco a poco los reales? ¿Podremos mantener y acrecentar nuestra cultura hecha de libros, de tradiciones, de amistades, de reuniones, de ocupar espacios tangibles, en el tiempo que nos deja libre la red? El "no lugar" es la globalización del desarraigo. El arraigo es patrimonio de los espíritus elevados, es el tiempo y el espacio que nos une y nos separa, es la alegría de la cercanía y también el dolor de la ausencia, es la realidad real, de la que más o menos estamos hechos hasta ahora. No es fácil resistir el sentido del mundo, pero toda resistencia debe tener una carnadura real, algo que se oponga profundamente, a ese sentido del mundo que forja la decadencia, algo que se mueva por medio de otra lógica. Adoptar el medio puede ser adoptar los fines, aunque no es indefectible que así sea, eso depende del hombre, o de las características del medio empleado (recuerdo que alguna vez me han dicho: yo utilizo el método dialéctico para analizar la historia, pero no soy marxista, pues si no era marxista, por lo menos estaba un poco confundido). Sabemos que la realidad virtual se organiza a sí misma. Ella tiene sus formas. Formas que avanzan sobre el fondo de las cosas, sobre la esencia de la realidad y la transforman. Es el espíritu del hombre, su voluntad, lo que pone la diferencia, lo único que puede sobreponerse, pero para eso hacen falta cada vez más anticuerpos. El hombre que leía, que construía "nuestro" pensamiento, "nuestra" política y "nuestra" cultura: ¿Podrá sobreponerse a la transformación? ¿Podrá utilizar ese todo agobiante, instantáneo e impersonal, para la construcción de su realidad, hecha de espacio y tiempo reales, y de resistencia espiritual? ¿O sucumbirá ante la transformación temporal y espacial de lo virtual? Yo no lo sé, y no puedo aceptar sin más como reales las tesis de la ciencia ficción, porque es mucha la impotencia de un reaccionario, al ver que sistemáticamente, las cosas se muestran, se anticipan, pero nadie reacciona. La ciencia ficción, pese a sus grandes escritores, que mucho han aportado, termina siendo a veces un acostumbramiento, una banalización del problema, sobre todo cuando se convierte en un pasatiempo hollywoodense. De todos modos, espero que podamos contar con un número suficiente de espíritus blindados al dominio de la virtualidad, sin desdeñar su gran utilidad. Y ahora, corro presuroso a enviar estas palabras, para que tengan la mayor difusión... virtual posible.

Imperialismo, militarismo y violencia (fascismo)

Mussolini junto a jerarcas fascistas exibiendo condecoraciones sobre sus camisas negras en 1922.Otro de los rasgos clásicos del fascismo es el imperialismo, entendido como una política exterior expansiva y agresiva, que proporciona una útil identificación de intereses en el interior, volcando las energías hacia un enemigo común evitando la expresión de los conflictos internos.
Generalmente se apoya en reivindicaciones irredentistas, concretas o genéricas, próximas en el tiempo o lejanas, tomadas de mitos del pasado, lo que refuerza su carácter romántico, más de religión que de ideología. Su relación con la realidad histórica es contradictoria, buscándose la intemporalidad: Por un lado se sublima el futuro utópico, a crear por el Estado Novo (Estado Nuevo, en Portugal o Brasil) donde el hombre nuevo, portador de valores eternos, tendrá su expresión en la unidad de destino en lo universal.] Por otro lado, se insiste en recuperar el esplendor de un pasado mítico, y también las denominaciones de sus regímenes aluden a eso (el III Reich, la Terza Roma, la Tercera Civilización Helénica). El expansionismo hacia el exterior es considerado como una necesidad vital, casi orgánica: el lebensraum o espacio vital hacia el Este para Alemania, o el Imperio mediterráneo para Italia. Franco diseñó unas Reivindicaciones españolas, que exhibió ante Hitler en su famosa entrevista de Hendaya del año 1941.
Las relaciones internacionales, basadas en la renuncia a la guerra, que se querían construir desde la Sociedad de Naciones, eran despreciadas; al igual que el pacifismo, considerado débil y decadente. El fascismo sólo concibe un estado de naturaleza hobbesiano con la imposición y expansión del más fuerte. La vinculación de las dictaduras y los regímenes militares con el fascismo es un asunto controvertido, pues todo régimen impuesto por la fuerza suele ser acusado de fascismo, fundamentalmente a efectos polémicos, igual que se les califica de tiranías. Aunque no todo gobierno militar es fascista, ni los fascismos alcanzaron siempre el poder de forma violenta, sí que se caracterizaron por sus actividades violentas antes y después de su toma del poder, y por su desprecio explícito por la legalidad institucional. La violencia tiene un valor positivo para el movimiento fascista: es una fuerza de cambio, al igual que la juventud, que también es exaltada. Se utilizaban todo tipo actividades intimidatorias: desde las purgas con aceite de ricino (habituales en los fasci di combattimento antes de la marcha sobre Roma), los destrozos de mobiliario o tiendas (noche de los cristales rotos contra los judíos alemanes) o las palizas; hasta el asesinato de los adversarios políticos o de los objetivos considerados enemigos sociales. Se aplicaba extensivamente la expresión de Jose Antonio Primo de Rivera la dialéctica de los puños y de las pistolas. Los agentes ejecutores podían ser los aparatos del Estado, pero más frecuentemente fueron grupos juveniles organizados paramilitarmente. Una vez generalizada, y demostrada la impunidad de quienes la ejercen, la represión política opera como un mecanismo por el cual no sólamente el que la recibe directamente pierde la libertad: sino que la sociedad entera —al reprimirse cada uno de sus miembros a sí mismo, temeroso de sufrir el mismo castigo— pierde la libertad para todos.

Cristianismo y fascismos "Iglesia Católica‘’

Pío XI - Pío XI y el entonces cardenal Pacelli (futuro Pío XII) inauguran Radio Vaticano en 1931.Es muy controvertido el papel de la Iglesia católica al respecto. La intervención de los católicos en política había dado origen a partidos confesionales católicos como el Zentrum (Partido del Centro o Centro Católico de Heinrich Brüning en Alemania, con especial presencia en Baviera, donde tuvo una escisión, el Bayerische VolksPartei (Partido Popular de Baviera), y el Partito Popolare Italiano (Partido Popular Italiano de Don Sturzo y Alcide De Gasperi); ambos reprimidos por nazis y fascistas respectivamente. En Italia, el Vaticano promovió la sustitución de la militancia en el prohibido Partito Popolare por la de Acción Católica, cuya finalidad política era más discreta. Más adelante, el deseo de Mussolini de prohibir ésta fue frustrado por la encíclica papal Non Abbiamo Bisogno (No tenemos necesidad, 1931). El mismo papa, Pío XI, que había condenado el agnosticismo de Maurras (1926), e incluso excomulgado a los miembros de Action Française (1927), tuvo no obstante una relación pública con Mussolini que podía verse como cálida (Pactos de Letrán, calificación de hombre enviado a nosotros por la Providencia, petición de voto a los fascistas en las elecciones de 1929), al tiempo que condenaba en la encíclica Dilectissima nobis el laicismo agresivo de la Segunda República Española; aunque se ha llegado a encontrar un apunte suyo en un diario secreto describiendo su oposición íntima a nazismo y fascismo. Pío XII siempre se ha visto como un personaje más tibio, menos expansivo y más contemporizador. Especialmente sus relaciones con Alemania (que conocía bien por haber sido allí nuncio apostólico) se han llegado a calificar de complicidad, especialmente por no condenar de modo claro el régimen nazi y la persecución de judíos desde un primer momento. No obstante, su encíclica Mit brennender Sorge (Con viva preocupación, de 14 de marzo de 1937), que se leyó en las 11.000 iglesias católicas alemanas, contiene una alusión en términos genéricos a cuestiones que pueden interpretarse como alusiones al fascismo, nazismo o totalitarismo equiparándolos con la idolatría: Todo el que tome la raza, o el pueblo, o el Estado, o una forma determinada del Estado, o los representantes del poder estatal u otros elementos fundamentales de la sociedad humana y los divinice con culto idolátrico, pervierte y falsifica el orden creado e impuesto por Dios. La identificación de Pío XII y la iglesia católica española (sometida a una violentísima represión que llegó a calificarse de persecución religiosa) con el bando sublevado en la Guerra Civil Española (calificada de Cruzada) y el régimen franquista posterior fue explícito (Carta colectiva de los obispos españoles, Concordato español de 1953), llegándose a acuñar el término nacionalcatolicismo para definir uno de sus rasgos ideológicos y una de las principales familias que le sustentaban. También se levantó la excomunión a Action Française (1939). Entre tanto, importantes intelectuales franceses católicos anteriormente cercanos a ese movimiento, como Georges Bernanos y Jacques Maritain, se habían distanciado de él y pasaron a oponerse al fascismo. La postura del Vaticano en la Segunda Guerra Mundial comenzó por una débil condena de la invasión de Polonia (país fuertemente católico) que los aliados consideraron demasiado cautelosa. El mantenimiento de una postura neutral y los intentos de mediación fueron interpretados como un apoyo oculto a Alemania, al marginar en ellos a Estados Unidos y la Unión Soviética. Tras la derrota de las potencias del Eje en la Segunda Guerra Mundial, muchos criminales de guerra huyeron a Suiza y a Argentina con la ayuda de religiosos católicos (algunos con pasaportes del Vaticano y disfrazados de sacerdotes). Como también la iglesia católica ayudó a judíos, y personas de todas las nacionalidades recibieron salvoconductos, se especula con que el Vaticano tuviese algún conocimiento respecto a la situación de las minorías religiosas y étnicas dentro de Alemania e Italia antes del final de la guerra, a diferencia de otros gobiernos aliados. Tal situación se ha considerado en algunos casos como ejemplo de una actitud de la Iglesia comprometida con los perseguidos; en otros casos se ha criticado que, teniendo noticia de las atrocidades que se cometían, no condenase expresamente los regímenes nazi y fascista durante la guerra. En 1998 el papa Juan Pablo II realizó una autocrítica de la postura del Vaticano ante el Holocausto, pidiendo perdón; aunque defendió a Pío XII, cuyo proceso de beatificación inició al mismo tiempo. Iglesias protestantes - Dietrich BonhoefferLa actitud de los cristianos bajo el nacionalsocialismo, tanto los católicos como los protestantes, fue particularmente delicada. Entre los pastores luteranos hubo muchas adhesiones —3.000 de entre 17.000— a los pronazis Deutsche Christen (Cristianos Alemanes, 1932) y la Deutsche Evangelische Kirche (Iglesia Evangélica del Reich, 1933) dirigida por el obispo Ludwig Müller. Se intentaba conseguir una Positives Christentum (Cristiandad Positiva) que purgase el Cristianismo de influencias judías. Se aceptó la aplicación a los clérigos y sus esposas de la legislación de pureza racial aria. Otros mantuvieron una postura crítica (Dietrich Bonhoeffer fue encarcelado por su oposición y más tarde ejecutado por considerarle relacionado con el atentado contra Hitler de 1944), especialmente el movimiento conocido como la Bekennende Kirche (Iglesia Confesante, 1934); y muchos un distanciamiento prudente. Es famosa la respuesta de uno de sus miembros, Martin Niemöller, a la pregunta de cómo pudieron consentir la ascensión del nazismo: Primero vinieron por los comunistas, pero como yo no era comunista no levanté la voz. Luego vinieron por los socialistas y los sindicalistas, pero como yo no era ninguna de las dos cosas, tampoco alcé la voz. Después vinieron por los judíos, y como yo no soy judío, tampoco levanté la voz. Y cuando vinieron por mí, ya no quedaba nadie que alzara la voz para defenderme. Pervivencia del concepto hasta la actualidad - Neofascismo - El fascismo en sus expresiones más tradicionales resurgió en las décadas de los 80 y 90 del siglo XX bajo los nombres de neofascismo y movimiento neonazi, que en sus formas más marginales reproduce la estética retro y actitudes similares (violencia juvenil callejera). Como movimiento político de presencia institucional, en Italia apareció después de la Segunda Guerra Mundial bajo la forma del partido político Movimento Sociale Italiano (Movimimiento Social Italiano, misinos), que en con el tiempo buscaría una presencia más asumible por el régimen político democrático bajo el nombre de Alleanza Nazionale (Alianza Nacional) y se redefinió como postfascista, llegando al gobierno italiano (Giancarlo Fini, bajo la presidencia de Silvio Berlusconi, 1994). Desde finales del siglo XX han aumentado las posibilidades electorales de los partidos que basan su propuesta política en distintas ofertas de dureza contra la inmigración y mantenimiento de la personalidad nacional. Además de en Italia, en varias democracias europeas la presencia de partidos de extrema derecha, o personalidades con un pasado nazi o fascista han llegado a ocasionar incluso problemas internacionales: fue el caso del escándalo por la llegada de Kurt Waldheim a la presidencia de Austria (1996) o la entrada en el gobierno del mismo país del Freiheitliche Partei Österreichs (Partido Liberal de Austria, FPÖ) de Jörg Haider en 1999. En los Países Bajos ocurrió un caso similar con la Lijst Pim Fortuyn (Lista Pim Fortuyn, LPF) en 2002. En Francia, la inesperada posibilidad de que Jean-Marie Le Pen (Front National, Frente Nacional) pudiera llegar a la presidencia de la República, llevó a una agrupación del voto de todo el espectro político de izquierda a derecha en su contra en las elecciones de 2002. Ultraderecha - El término extrema derecha se emplea en política para describir a personas o grupos que apoyan las posiciones de la derecha política, defendiendo de forma violenta sus ideas o siendo partidarios del uso de estos medios. Se suelen caracterizar por su defensa a ultranza de ideologías conservadoras, monarquistas o nacionalistas. La palabra se ha usado para describir a organizaciones de la más diversa índole, pero podemos encontrar en ellos algunos rasgos comunes: Exaltación de los valores que se consideran adecuados para la sociedad. En general, son movimientos que se sirven de los símbolos para su desarrollar su política. Suelen tener cierta tendencia militarista y de mantenimiento del orden y la seguridad por encima de cualquier otra cosa. Las políticas nacionalistas y expansionistas son muy comunes, puesto que muestran el poder que ha alcanzado la propia nación frente al extranjero decadente. Racismo: es una de las características más recurrentes de este tipo de movimientos. El nazismo, el gobierno de Mussolini en Italia y el Ku Klux Klan son algunos ejemplos. No obstante, muchos de los regímenes llamados de extrema derecha no han incidido mucho en estos aspectos. El franquismo y el pinochetismo no tuvieron política racista alguna. Conservadurismo: no debe entenderse con esto una defensa de los valores tradicionales. En la mayoría de los casos es así, pero existen algunos episodios históricos en los que ha sucedido todo lo contrario. Por ejemplo, la Alemania Nazi se caracterizó por la instauración de una moral y unos ideales neopaganos, que rompían con el cristianismo tradicional. Sin embargo, en este aspecto predomina la heterogeneidad y es difícil poder clasificar a un grupo como de extrema derecha sólo por ello. Han sido numerosos los grupos de extrema izquierda que han compartido con los de derecha la aversión hacia la homosexualidad, la prohibición del aborto o la defensa de una ferrea disciplina dentro de todos los ámbitos de la sociedad. Por otra parte, no existe ninguna tendencia económica clara entre estos grupos. Mientras algunos como el nazismo y el fascismo defendían cierta intromisión del estado en la economía, hubo otros totalmente liberales en lo económico, tal como el pinochetismo, e incluso algunos como el franquismo no tenían un programa definido y su política económica evolucionaba en función de las circunstancias. Existen también los defensores de la meritocracia.
Dentro del espectro de la extrema derecha se incluye a los grupos religiosos extremistas, sin importar el credo. En general, se trata de grupos contrarios a la separación Iglesia-Estado que pretenden instaurar sociedades teocráticas. Los únicos verdaderamente significativos son los fundamentalismos islámicos y los grupos ultraortodoxos de Israel que, paradójicamente, defienden, entre otras cosas, lo mismo: que el estado israelí no debe existir. Son teocráticos.
Existen grupos hegelianos que defienden que el orden instituido ha sido propuesto directamante por Dios y no se puede ni debe cambiar. Por ello defenderán la forma de estado existente por el mero hecho de que es la que se ha impuesto. Asimismo, serán defensores febriles de los sistemas económicos en que vivan, pudiendo apoyar desde una economía liberal hasta un sistema comunista. Fascismo de izquierdas - El concepto, tal como fue utilizado originariamente por Jürgen Habermas, designaba a los movimientos terroristas de extrema izquierda de los años 1960s. En la actualidad se ha extendido su uso, que en Estados Unidos se hace para calificar peyorativamente a cualquier ideología izquierdista y en los medios afines a Israel para hacer lo mismo con los críticos a este estado, de un modo similar al epíteto antisemita. Fundamentalismos religiosos - El surgimiento en la escena internacional del fundamentalismo islámico a partir de la revolución iraní (1979) y su extensión a otras repúblicas islámicas, así como al terrorismo internacional, ha puesto de manifiesto la posibilidad de un totalitarismo de corte religioso, que emplea técnicas violentas de algún modo comparables al fascismo; para calificarlo peyorativamente se ha venido utilizando el epíteto de islamofascismo, aunque tales movimientos ideológicos son bastante alejados entre sí. También es habitual señalar las similitudes con el fascismo de movimientos denominados fundamentalismo cristiano, que en algún caso se han llegado a denominar cristofascismo. Uso extendido del epíteto fascista -
El epíteto fascista se aplica con fines peyorativos de forma muy extendida el lenguaje coloquial, y muy frecuentemente también en todo tipo de literatura, sobre todo a efectos polémicos o descriptivos, más allá de su adecuación o no a una estricta correspondencia con la ideología o los regímenes políticos fascistas. Se asocia con las posturas políticas de extrema derecha y las ideas y actitudes racistas, intolerantes o autoritarias; y al desprecio por el diferente, el marginado, el que no qué piensa del mismo modo o las minorías.

Totalitarismo, estatización y liderazgo (fascismo)

El Palazzo della civiltà del Lavoro, conocido como Colosseo quadrato ('Coliseo cuadrado'), construido entre 1938 y 1942, en el EUR (Q.XXXII o barrio 32 de Roma), diseñado para acoger la Exposición Universal de Roma prevista para 1942 cuyas siglas lleva. No llegó a celebrarse por causa de la guerra, pero el EUR sigue acogiendo numerosos edificios de un estilo que puede identificarse como racionalismo italiano, y restos de iconografía e inscripciones fascistas.[36]El fascismo es un movimiento totalitario en la medida en que aspira a intervenir en la totalidad de los aspectos de la vida del individuo. Hannah Arendt entendía que la masificación de la sociedad contemporánea llevaba al individuo a la soledad, el terreno propio del terror, la esencia del gobierno totalitario. El fascismo se legitima afirmando la dependencia del individuo respecto al Estado, liberándole de esa manera de su miedo a la libertad (expresión de Erich Fromm). Su individualidad no tiene sentido, porque la realización de una persona sólo se entiende dentro de los vínculos sociales de los que el Estado es la culminación. Cualquier forma de acción individual o colectiva ajena a los fines del Estado es rechazada. No existen derechos individuales ni colectivos.
Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado. Mussolini - Se lleva a cabo una «estatización» de todos los ámbitos de la vida: económica, social, política, cultural e ideológica. El encuadramiento social se efectúa con todos los medios de la propaganda, con adopción de uniformes y lenguaje militar y uso masivo de los símbolos y lemas patrióticos y adoctrinantes. Las grandes concentraciones y movilizaciones colectivas de todo tipo buscan formar la conciencia unitaria, llegando a extremos curiosos (como el día de comer patatas que se instauró en Alemania). El fascismo desdeña las instituciones del Estado republicano y sustituye el voto como expresión de la voluntad popular por las expresiones masivas de apoyo al líder. La identificación de pueblo y estado se hace en un todo orgánico, el de un organismo cuasi-biológico y autónomo cuyos miembros han de responder a las órdenes de la mente directora. Esta identificación también está presente en la ideología del Integralismo, iniciada en Portugal y desarrollada en Brasil. El adjetivo orgánico se utilizará profusamente en las últimas etapas del franquismo (definido como una democracia orgánica). Hitler utilizaba el plebiscito como arma en las relaciones internacionales: sus grandes decisiones son apoyadas por plebiscitos de apoyo masivo utilizados como amenaza: el líder fascista se presenta como portavoz de la nación unificada que habla con una sola voz. Esto refuerza otro de sus elementos principales: el «liderazgo carismático». El líder es casi divino y su liderazgo no es racional: Führer, Duce, Poglavnic, Caudillo, etc. Mussolini opuso a los principios de la Revolución Francesa de «libertad, igualdad y fraternidad» la consigna: «creer, obedecer y combatir».

Raza, etnia e identidad (fascismo)

Veintidós judíos cavan sus propias tumbas ante los miembros de las SS que están a punto de fusilarles. Końskie, Polonia, septiembre de 1939. El fascismo tuvo una base racial en Alemania, aunque no en Italia (al menos inicialmente, hasta 1938); los nazis construyeron una amalgama ideológica de gran eficacia movilizadora a partir de fuentes mitológicas y literarias y supersticiones de carácter romántico, así como de los textos clásicos dedicados a consagrar la desigualdad de las razas y de publicaciones y panfletos de carácter ocultista; destacando dos elementos: el mito de la raza aria superior de origen nórdico (que mezcla la hipótesis filológica de la existencia de un pueblo indoeuropeo original con la pseudocientífica teoría nórdica, sustentada por algunos autores como Houston Stewart Chamberlain) y el antisemitismo (que se había reavivado desde la divulgación de los Protocolos de los Sabios de Sión, falsificados para la justificación de los pogromos de la Rusia zarista). El antisemitismo estaba presente en muchos países de Europa central y oriental desde la Edad Media, y fue uno de los elementos que se utilizaron en los mismos para el surgimiento endógeno de movimientos fascistas. A ello se sumó la ocupación nazi y los gobiernos colaboracionistas impuestos, que explotaron a conciencia ese sentimiento para su propia conveniencia. El resultado fue que en muchas ocasiones los verdugos de las SS eran superados en crueldad por soldados de países aliados, a los que tenían que contener (por ejemplo en Rumanía), o se producían matanzas espontáneas de judíos a cargo de la población local, como la llamada matanza de Jedwabne en Polonia. El racismo entendido en su expresión puramente biológica, es decir, la intelectualización de la supremacía racial, no está presente en todos los movimientos fascistas, además de estar presente en otros contextos cuya relación con el fascismo es más controvertida, como el supremacía blanca en Estados Unidos o el apartheid en Sudáfrica. Lo que sí aparece como una constante del fascismo, y para muchos autores lo caracteriza de racismo, es la concepción de la etnicidad como elemento identitario. Esa identidad étnica puede expresarse de otras formas, como las que atienden al origen geográfico (caso de la xenofobia de los movimientos neofascistas o neonazis que se oponen a la inmigración en muchos países europeos desde finales del siglo XX), la religión (fundamental para el fascismo francés, belga, croata o español, y más adelante en el conflicto de Irlanda del Norte o los casos de limpieza étnica que se han dado en las Guerras yugoslavas) o el idioma. Miedo a la diferencia. El primer llamamiento de un movimiento fascista, o prematuramente fascista, es contra los intrusos. El Fascismo es, pues, racista por definición. Umberto Eco - En Italia se dio a partir de 1924 un fuerte proceso que se denominó Italianización fascista que pretendía homogeneizar toda diferencia idiomática y cultural, acabando con cualquier minoría por asimilación o absorción (en vez de por exterminio como ocurrió en el Holocausto nazi).
En el caso español existió una expresión ideológica hispanista —que no debe confundirse con el hispanismo de los estudiosos extranjeros de la lengua y cultura española—, que en algunas ocasiones se ha definido como panhispanismo, y que no puede definirse como un racismo sensu stricto, aunque sí una hipervaloración de las características étnicas, religiosas, culturales e idiomáticas identificadas con lo español, sobre todo en relación con su expansión por América. Fue mantenida particularmente por las élites sociales de varios países hispanoamericanos, destacadamente en Argentina, y se expresó en el concepto de Hispanidad (acuñado por el sacerdote vasco emigrado a Argentina Zacarías de Vizcarra —La Hispanidad y su verbo, 1926— y divulgado por Ramiro de Maeztu —Defensa de la Hispanidad, 1934—). Se llegó a instituir el 12 de octubre como fiesta del Día de la Hispanidad, que ya venía celebrándose con el inequívoco nombre de Día de la Raza desde 1915 (a iniciativa de Faustino Rodríguez-San Pedro) y que se extendió por Hispanoamérica. Las ideas o más bien tópicos de Raza, Hispanidad e Imperio eran indistinguibles en la retórica de la Falange Española que heredó el Franquismo, y el propio Franco escribió el guión de la película Raza (1941), cuyos elementos ideológicos más incómodos (por su evidente identificación con los fascismos derrotados en 1945) se autocensuraron en posteriores montajes. Otro elemento fue aún más étnicamente excluyente: el de Antiespaña, que definía como antiespañol a todos los elementos que se consideraban nocivos y que degeneraban la raza (rojos, masones y separatistas). Hubo incluso un programa pseudocientífico, a cargo del coronel-psiquiatra Antonio Vallejo-Nágera, que pretendía identificar y suprimir el gen rojo, con participación de miembros de la Gestapo en el bando sublevado durante la Guerra Civil. El nuevo clima intelectual y político posterior a la derrota del Eje hizo abandonar discretamente estas posturas, por otras que insistían en la retórica de la misión evangelizadora y el mestizaje como rasgos de «lo español».

Componente social del Fascismo


Fábrica de cañones Krupp durante la Primera Guerra Mundial. La remilitarización de Alemania impulsada por Hitler en contra de las limitaciones del pacto de Versalles fue muy favorable a los intereses de la gran industria. La componente social del fascismo pretende ser interclasista y anti individualista: niega la existencia de los intereses de clase e intenta suprimir la lucha de clases con una política paternalista, de sindicato vertical y único en que trabajadores y empresarios obedezcan las directrices superiores, como en un ejército. Tal es el corporativismo italiano o el nacionalsindicalismo español. El nacionalismo económico, con autarquía y dirección centralizada se adaptaron como en una economía de guerra a la coyuntura de salida de la crisis de 1929. No obstante, no hubo en ningún sistema fascista ni planes quinquenales al estilo soviético, ni cuestionamiento de la propiedad privada siempre que cumpliera lo que el Estado dictaminara como "función social", ni alteraciones radicales del sistema capitalista convencional más allá de una fuerte intervención del mercado favoreciendo determinadas áreas de la gran industria. Estas características sirven como base a una crítica (de orientación tanto liberal como materialista) que resalta la conveniencia del fascismo para la burguesía. Desde ese punto de vista, se suele mantener que los movimientos fascistas de entreguerras fueron alimentados por las clases económicamente poderosas (por ejemplo la alta burguesía), para oponerse a los movimientos obreros y a la democracia liberal. Esa tesis fue defendida en 1936 por el historiador Daniel Guérin (Fascismo y grandes negocios), en la que lo asocia a un complejo industrial-militar, expresión que sería posteriormente reutilizada para definir otros contextos, como el de la carrera de armamentos entre la Unión Soviética y los Estados Unidos. Noam Chomsky describe el fascismo como el sistema donde el Estado integra la mano de obra y el capital bajo el control de una estructura corporativa. Aunque la tesis que identifica al fascismo con un capitalismo monopolista de estado no es sostenida ampliamente, hay muchos elementos que permiten la identificación de intereses entre fascismo y capitalismo. Así, por ejemplo, cuando se compara la estructura económica de la población entre países, en concreto el peso económico del 5% de la población con mayores ingresos en la renta nacional, mientras que en Estados Unidos disminuyó un 20% entre 1929 y 1941 (cifras similares para el noroeste de Europa), en la Alemania nazi aumentó un 15%. Ubicación y relación con el capitalismo .Una de las razones de considerar al fascismo como un movimiento de derecha política suele ser la alianza estratégica del fascismo con los intereses de las clases económicas más poderosas, lo que no tiene por qué estar en contradicción con su poco respeto por la libertad económica y la autonomía del libre mercado ni por ciertas características similares al socialismo estatalista o a la Doctrina Social de la Iglesia. Aunque esta colaboración no existiera en un principio, o su apoyo se pueda calificar de tardío y parcial, una vez alcanzado el poder, el capital cooperó decididamente con fascismo y nazismo. Las ventajas que los nuevos regímenes le proporcionaban eran evidentes: eliminaba la posibilidad de revolución social izquierdista, suprimía los sindicatos reivindicativos y mantenía otras restricciones en las relaciones capital-trabajo, legitimando el principio de liderazgo en la empresa; al suprimir la libre competencia permitía crear cárteles oligopólicos de empresas favorecidas con millonarios contratos estatales o subsidiadas por el gobierno como "incentivos" a la producción nacional. Además, de su indudable éxito en respuesta a la Gran Depresión, al menos en el corto plazo. La sensación de estabilidad era muy marcada: Mussolini había conseguido que los trenes funcionaran con puntualidad (tras el famoso incidente de uno de sus primeros viajes como Duce, en el que supuestamente mandó fusilar a un maquinista). El que esa sensación de estabilidad corresponda o no con una real eficacia es secundario, y de hecho parece que la puntualidad ferroviaria (y quizá también el incidente del maquinista) era más bien un mito. Origen de sus líderes - Lo mismo puede decirse del origen personal de algunos de sus miembros, empezando por el propio Mussolini, que antes del término de la Primera Guerra Mundial, era un importante ideólogo obrerista y militante socialista. El origen social de los líderes fascistas en distintas partes de Europa fue muy diferente: a veces aristocrático (Starhemberg, Mosley, Ciano), a veces proletario (Jacques Doriot y el PPF francés); muchas veces militares (Franco, Pétain, Vidkun Quisling, Szálasi, Metaxas), o juristas (José Antonio Primo de Rivera, Ante Pavelic, Oliveira Salazar). Los casos más destacados, los propios Hitler y Mussolini, eran fuertes personalidades de oscuro origen, desclasados e inadaptados, pero de irresistible ascensión. Sus militantes salían de entre los estudiantes (muy abundantes en la Guardia de Hierro rumana o el rexismo belga), de los pequeños propietarios campesinos, de los desempleados urbanos y, sobre todo, de la temerosa pequeña burguesía empobrecida o amenazada por la crisis y atemorizada por el miedo al comunismo y al desorden público. Las capas medias y medias bajas fueron la espina dorsal del fascismo. Agrarismo, natalismo y virilidad - Es propio de los movimientos fascistas, tanto en la retórica como en ciertos programas económicos y sociales, la identificación con la tierra y los valores campesinos frente a la decadencia y corrupción que se denuncian en las masas urbanas desarraigadas, lo que a veces se veía como una tensión entre modernidad y tradición. Una constante es la colonización planificada de zonas improductivas (desecación de pantanos en Italia, Plan Badajoz en España). Incluso en la industrializada Alemania, Hitler planteó la expansión del espacio vital (Lebensraum) hacia el este como un proyecto esencialmente de colonización agraria que lograría la germanización de extensos territorios en la Europa oriental poblada por la raza inferior de los eslavos (recuperando la Drang nach Osten medieval). Los valores familiares tradicionales eran fomentados, insistiendo en la necesidad de mantener altas tasas de natalidad y fecundidad. Las familias numerosas eran premiadas, siguiendo una política natalista, retóricamente conectada con la virilidad agresiva del expansionismo militar. El papel laboral de la mujer, que había sido imprescindible en la Primera Guerra Mundial, había fomentado un precoz feminismo que estaba consiguiendo en muchos países la principal reivindicación sufragista: el sufragio femenino. La imagen del ejército de parados que no encuentran trabajo mientras que algunas mujeres sí era explotado como un factor de resentimiento social contra las opiniones progresistas. El encuadramiento social impulsado por los regímenes fascistas ponía a cada sexo en lo que se entendía que era su sitio: la mujer dedicada al hogar y a la crianza de la mayor cantidad posible de hijos, y el hombre al trabajo y a la guerra, y no consentía lo que se definía como desviación homosexual (alguna duda en ese sentido, como las presuntas orgías internas de las SA, fueron una de las excusas utilizadas en su descabezamiento —Noche de los cuchillos largos—). El lenguaje simbólico fascista es sexualmente explícito: se le ha definido como un anti-eros que combate contra el propio cuerpo y contra todo lo que represente disfrute y placer, en una compulsión física que asocia masculinidad con dureza, destrucción y auto-negación. La mejora de la raza no sólo implicaba la pureza racial evitando el mestizaje, sino que también debía ser interna a ésta, incluyendo la eugenesia (en el caso de Alemania también la eutanasia) aplicada a los subnormales y otros discapacitados, en un movimiento que no era originario de los países con régimen nazi o fascista, sino del ámbito cultural anglosajón, y que se popularizo en muchos otros (Suecia, Australia o los Estados Unidos).

Fascismo

El fascismo exalta la idea de nación frente a la de individuo o clase; suprime la discrepancia política en beneficio de un partido único y los localismos en beneficio del centralismo; y propone como ideal la construcción de una utópica sociedad perfecta a partir de la hegemonía de las élites, a las que se insiste en que deben seguir las masas. Utiliza hábilmente los nuevos medios de comunicación y el carisma de un líder en el que se concentra todo el poder. Aprovecha demagógicamente los sentimientos de miedo y frustración colectiva para exacerbarlos mediante la violencia, la represión y la propaganda, y los desplaza contra un enemigo común (real o imaginario, interior o exterior), que actúa de chivo expiatorio frente al que volcar toda la agresividad de forma irreflexiva, logrando la unidad y adhesión (voluntaria o por la fuerza) de la población. La desinformación, la manipulación del sistema educativo y un gran número de mecanismos de encuadramiento social, vician y desvirtúan la voluntad general hasta desarrollar materialmente una oclocracia que se constituye en una fuente esencial del carisma de liderazgo y en consecuencia, en una fuente principal de la legitimidad del caudillo. El fascismo es expansionista y militarista, utilizando los mecanismos movilizadores del irredentismo territorial y el imperialismo que ya habían sido experimentados por el nacionalismo del siglo XIX. De hecho, el fascismo es ante todo un nacionalismo exacerbado que identifica tierra, pueblo y estado con el partido y su líder. El fascismo es un sistema político que trata de llevar a cabo un encuadramiento unitario de una sociedad en crisis dentro de una dimensión dinámica y trágica promoviendo la movilización de masas por medio de la identificación de las reivindicaciones sociales con las reivindicaciones nacionales. Razón, voluntad y acción - Casa del Fascio Di Reggio Calabria, de líneas arquitectónicas vanguardistas para los años veinte. Destaca la palabra Dux, en referencia a Mussolini, y las siglas del partido sobre la puerta. Los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 fueron el escaparate del nazismo, siguiendo la estética neoclásica coincidente con el ideal de belleza aria, paradójicamente intercambiable con el contemporáneo realismo socialista por el que apostaba la Unión Soviética, cuyas autoridades también repudiaban el inicial vanguardismo de la Revolución. Algunas filmaciones de los juegos se deben a Leni Riefenstahl, que también dirigió la filmación del congreso nazi de Nüremberg de 1934, de impresionantes concentraciones y discursos, con el expresivo título de El triunfo de la voluntad.Las conexiones del fascismo con movimientos intelectuales —artísticos como el futurismo y otras vanguardias y filosóficos, como el irracionalismo y el vitalismo— supusieron en realidad, más que su influencia, su utilización y manipulación, que fue atractiva —en mayor o menor medida, con mayor o menor grado de compromiso o simple contemporización, y a veces con evolución posterior en contra— para muchas personalidades destacadas: italianos como Gabrielle D'Annunzio, Filippo Tommaso Marinetti, Curzio Malaparte o Luigi Pirandello; alemanes como Martin Heidegger, Ernst Jünger, Carl Schmitt, Wilhelm Furtwängler o Herbert von Karajan; franceses como Robert Brasillach, Louis-Ferdinand Céline o Pierre Drieu La Rochelle; españoles como Ernesto Giménez Caballero, Dionisio Ridruejo, Pedro Laín Entralgo o Eugenio D'Ors; noruegos como Knut Hamsun, rumanos como Mircea Eliade; e incluso estadounidenses como Ezra Pound. En concreto en el caso de Alemania, ocurrió con tópicos culturales como el del superhombre de Nietzsche,[10] o incluso con las desviaciones pseudocientíficas justificadoras del racismo, como la eugenesia y el darwinismo social. La ciencia misma fue un principal objeto de consideración, encuadrada y subordinada de forma totalitaria al Estado y al Partido —de forma no muy diferente a como lo era en la Unión Soviética. Como dice Isaiah Berlin, la Rebelión Romántica ha ido socavando los pilares de la tradición occidental ofreciendo como alternativa «la autoafirmación romántica, el nacionalismo, el culto a los héroes y los líderes, y al final... fascismo e irracionalismo brutal y la opresión de las minorías». En ausencia de reglas objetivas las nuevas reglas las hacen los propios rebeldes: «Los fines no son valores objetivos... Los fines no son descubiertos en absoluto, sino construidos, no se encuentran sino que se crean»... llega a inspirar la política del Estado: la ciencia aria consistía en un constructo social de modo que la herencia racial del observador «afectaba directamente la perspectiva de su trabajo». De ahí que los científicos de razas indeseables no resultarán admisibles y solo se podría escuchar a aquéllos que estuvieran en sintonía con las masas, el völk. La física debía ser reinterpretada para relacionarla no con la materia sino con el espíritu, descartándose así la objetividad y la internacionalidad de la ciencia. La incoherencia de los postulados no era ningún inconveniente: el antiintelectualismo y el predominio de la acción sobre el pensamiento eran conscientemente buscados. Incluso la modernidad estética inicial se llegó a despreciar (concepto de Entartete Kunst o Arte degenerado, quema de libros, estigmatización de determinados intelectuales o de colectivos enteros). Para Stanley Paine, lo que caracterizaba el ideario falangista (el movimiento equivalente al fascismo en España, fundado en los años treinta por José Antonio Primo de Rivera y que se transformó en un más complejo Movimiento Nacional con la guerra civil y el franquismo) eran justamente «sus ideas vagas y confusas».[12] El fascismo rechaza la tradición racionalista y adopta posturas de desconfianza en la razón y exaltación de los elementos irracionales de la conducta, los sentimientos intensos y el fanatismo. Se busca con todo cinismo la simplificación del mensaje, con absoluto desprecio por sus destinatarios: La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas... Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad. Joseph Goebbels - Cualquier idea emanada del jefe es un dogma indiscutible, y una directriz a seguir ciegamente, sin discusión ni poder ser sometida a análisis. Se exaltan los valores de la virilidad, la camaradería y el compañerismo de los hermanos de armas, todo ello en sintonía con algunas tradiciones militaristas existentes en todos los ejércitos, pero que fueron exacerbados para su utilización por estados cuya conexión con el fascismo es más o menos estrecha. Serían los casos del ejército alemán, el japonés y los llamados militares africanistas españoles. Nacionalismo de vencidos - El saludo brazo en alto o saludo romano se extendió por toda Europa como seña de identidad de los diferentes movimientos fascistas. La fotografía corresponde a los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936.Se suele indicar que una característica de los países donde triunfaron los movimientos fascistas fue la reacción de humillación nacional por la derrota en la Primera Guerra Mundial (se ha utilizado la expresión nacionalismo de vencidos) , que impulsaba a buscar chivos expiatorios a quienes culpar (caso de Alemania), o la frustración de las expectativas no cumplidas (caso de Italia, defraudada por el incumplimiento del Tratado de Londres). En ambos casos, el resentimiento se manifestaba, en el plano internacional, en contra de los más claros vencedores (como Inglaterra, Francia o Estados Unidos); mientras que en el plano interno se volcaba contra el movimiento obrero (sindicalistas, anarquistas, comunistas, socialistas) o el peligro real o imaginado de una revolución comunista o incluso una Conspiración Judeo-Masónico-Comunista-Internacional, o cualquier otra fantasmagórica sinarquía oculta en cuya composición incluyera a cualquier organización que los fascistas juzgasen transnacional y opuesta a los intereses del Estado, como el capitalismo, la banca, la bolsa, la Sociedad de Naciones, el movimiento pacifista o la prensa. Sobre todo en el caso alemán, se insistía en la convicción de pertenecer a un pueblo o raza superior cuya postración actual se debe a una traición que le ha humillado y sometido a una condición injusta; y que tiene derecho a la expansión en su propio espacio vital (Lebensraum), a costa de los inferiores.

Relación del marxismo con el anarquismo

En su libro ¿Qué es la propiedad?, Pierre-Joseph Proudhon, con argumentos históricos, jurídicos, y económicos, procura demostrar que la propiedad sobre ciertos bienes en el orden político presente es un acto de robo, Proudhon idenfica la propiedad como un derecho inalienable de todo individuo que justamente el orden económico político no respeta en pos de beneficiar a unos pocos. Proudhon critica el concepto de la renta como la idea de exigir algo a cambio de nada. Identifica por vez primera a una parte de la población (los obreros) como los productores de riqueza, y a otra como los usurpadores de ésa riqueza (la burguesía). Concluye que esta apropiación de propiedad sólo puede ser posible a través de una imposición jurídica por parte del Estado. Por lo tanto, según Proudhon, los ciudadanos nunca estarán libres de la expoliación hasta que desaparezca el Estado. La Segunda Internacional - Tras varios fracasos por refundar la Primera Internacional, se fundó en 1889 la Segunda Internacional (SI) que agrupó a diversos partidos socialistas y laboristas. La SI es parte de la historia del comunismo únicamente en referencia a los grupos al interior de ésta que luego formaron la Tercera Internacional debido a su carácter eminentemente socialdemócrata. La SI se disolvió en 1916 después del inicio de la Primera Guerra Mundial - La hoz y el martillo, símbolos del comunismo adoptados por los partidos marxistas-leninistas a partir de la Tercera Internacional, tal como aparecían en bandera de la Unión Soviética. La estrella roja, símbolo usado recurrentemente para representar a los partidos comunistas, o al comunismo en general, tal como aparecía en bandera de la Unión Soviética.Al disolverse la Segunda Internacional los grupos socialistas revolucionarios que se habían opuesto a la Primera Guerra Mundial convocaron a la Conferencia de Zimmerwald en septiembre de 1915 y a la Conferencia de Kienthal en abril de 1916. Estas conferencias fueron el antecedente directo de la Tercera Internacional también conocida por su abreviatura en ruso Komintern (Коминтерн, abreviatura de Коммунистический Интернационал, "Internacional Comunista"), la cual fue fundada en su primer congreso de Petrogrado en 1919 por iniciativa del Partido Comunista de Rusia (Bolchevique). La tercera Internacional rompió definitivamente con los grupos socialdemócratas y siguió las directrices marcadas por el Partido Comunista de la Unión Soviética. En esta internacional también se manifestó el conflicto entre estalinistas y trotskistas, los trotskistas solo reconocen la legitimidad de los primeros cuatro congresos de la Internacional, ocurridos antes de la llegada al poder de Hitler en Alemania, momento en el que los trotskistas se separan definitivamente de la Internacional y empieza la formación de una cuarta Internacional. El 15 de mayo de 1943, después de celebrada la Conferencia de Teherán, el Presidium del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista, "teniendo en cuenta la madurez de los partidos comunistas", y para evitar los recelos de los países capitalistas aliados decidió disolver la Internacional Comunista. Los partidos comunistas - La primera revolución que seguía los postulados marxistas no se produjo en un país central, sino en Rusia, en 1917. El líder del movimiento, Vladimir Ilich Lenin explicó esta imprevista (por Marx y Engels) resolución de las contradicciones capitalistas señalando que el capitalismo había fallado en su "eslabón más débil". En efecto, Rusia era un país de escaso desarrollo industrial y predominante base campesina semifeudal. La Revolución Rusa llevó a cabo la supresión de la propiedad privada en la industria, creó cooperativas agrarias de incorporación forzosa para los campesinos y avanzó hacia la multiplicación de los medios de producción, en medio de una guerra civil que duró cuatro años. Uno de los primeros objetivos de Lenin fue electrificar Rusia (Lenin dijo en una ocasión que el comunismo era "soviets más electricidad"). Durante el gobierno de Stalin, la industrialización se hizo a paso acelerado, dadas las circunstancias internacionales. La II Guerra Mundial agudizó el proceso de creación de industria pesada y de alimentos, al mismo tiempo que aumentó los controles estatales. Este período se caracterizó por el avance hacia el socialismo a través de diversos planes quinquenales y de una concentración de poder en manos del Comité Central, según los partidarios de Stalin, necesaria por la Guerra. Al terminar la Segunda Guerra Mundial, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que agrupaba los antiguos dominios del zar, era una potencia mundial. Con la muerte de Stalin, en 1953, sobrevino la crítica a sus métodos y al denominado culto de la personalidad, tolerados y auspiciados desde el poder. Esta etapa fue conocida como la del deshielo. En 1991, tras un proceso de sucesivas reformas, y presionado por la Guerra Fría, el país se inició en el sistema capitalista, y las repúblicas que integraban la URSS se independizaron. La destrucción del Muro de Berlín que separaba la zona comunista de la zona capitalista (herencia de la división territorial posterior a la Segunda Guerra Mundial) fue el símbolo de esta caída. La República Popular China, que había realizado su revolución en 1949, siguió adelante el proceso, en medio de crecientes contradicciones, hasta que comenzó a aceptar formas económicas mixtas a fines del siglo, sin cambiar el sistema político de partido único, y aún ejerciendo un fuerte control estatal. A partir de la Revolución Rusa, la denominación de comunista quedó restringida a los partidos marxistas que se alinearon con la Unión Soviética. En cada lugar del mundo tuvieron suertes diversas, pero pocas veces llegaron al poder. Las excepciones fueron los países de Europa del Este que estuvieron bajo el control de los soviéticos (a semejanza de la Europa occidental bajo control norteamericano) durante más de 40 años después de la Segunda Guerra Mundial; Corea del Norte, Vietnam y Cuba. En Chile, a comienzos de los 70, la UP (Unidad Popular) llegó al gobierno, está era una alianza de partidos y movimientos de izquierda, el Partido Comunista lo componía enconjunto a otros junto al Partido Socialista, el Movimiento de Acción Popular Unitario, la Izquierda Cristiana y el Partido Radical entre otros. Esta experiencia fue frustrada por la férrea oposición de las fuerzas de centro y derecha apoyadas por los Estados Unidos, que produjeron finalmente un golpe de estado (1973) y la muerte del presidente socialista Salvador Allende. El movimiento comunista internacional atravesó grandes crisis en el siglo XX. La primera de ellas relacionada con el alejamiento de León Trotsky de la conducción de la Unión Soviética debido a sus diferencias con Stalin. Trotsky se exilió en México, donde fue asesinado por un agente bajo el mando de la GPU:Ramon Mercader. El ex conductor del Ejército Rojo postulaba la revolución permanente. La segunda gran crisis la provocó el enfrentamiento de la Unión Soviética y China en lo referente a la política internacional. Desde los años del encumbramiento del fascismo en Europa, la Unión Soviética sostuvo una política de unidad con las fuerzas democráticas de la burguesía para los partidos comunistas que actuaban en el mundo capitalista y de coexistencia pacífica con el imperialismo. El Partido Comunista de China tenía una política de confrontación directa con el imperialismo, aunque apoyaba acuerdos con las burguesías nacionales confrontadas con el mismo. Esta política provocó otro cisma en muchos partidos comunistas. En los 70 del siglo XX el comunismo pro-chino viró hacia extrañas alianzas según fuera la relación de cada gobierno con Pekín. Después de la Segunda Guerra Mundial, dos partidos comunistas europeos, el francés y el italiano, crecieron hasta el punto de convertirse en fuerzas políticas clave en sus respectivos países. Dominaban ampliamente el movimiento sindical, tenían una importante representación parlamentaria y jugaban una compleja política de alianzas en el plano interno. Fueron críticos, en muchos aspectos, de la Unión Soviética. Esta posición independiente convirtió a ambos partidos en núcleo del eurocomunismo, cuyo sesgo distintivo era la confianza en alcanzar el poder en los países capitalistas a través de las elecciones pluripartidistas. El eurocomunismo se enfrentó en ocasiones a la Unión Soviética. El Partido Comunista de Francia no modificó, sin embargo, el método de conducción centralista hacia lo interno. Menos rígido fue en ese sentido el Partido Comunista de Italia. Éste, además, diseñó una política de compromiso histórico hacia la Democracia Cristiana (centro) que significaba mucho más que eventuales alianzas tácticas. El Partido Comunista de España, menos poderoso, se sumó al eurocomunismo. Después de la caída de la Unión Soviética, los partidos comunistas sufrieron transformaciones y divisiones en todo el mundo. Algunas fracciones adoptaron una política reformista, otras desarrollaron una táctica de oposición a la globalización capitalista buscando estrechar sus lazos con las masas marginadas por el llamado capitalismo consumista, y orientándose en algunos casos hacia el comunismo libertario. Muchos simpatizantes del marxismo en las décadas anteriores, apoyaron movimientos socialdemócratas en Europa y América latina. En Cuba, la revolución de 1959 fue conducida por jóvenes revolucionarios que no pertenecían al Partido Comunista. Pero éste se convirtió en fuerza hegemónica en la medida en que la economía del país se hacía cada vez más dependiente de la Unión Soviética, en gran parte debido al bloqueo económico que estableció Estados Unidos. Caída esta, Cuba permaneció como un solitario baluarte del comunismo en América, aunque aceptando la participación de capitales privados extranjeros en su débil economía, centrada en el turismo. Incluso en la República Popular China se han desarrollado profundas transformaciones en torno a una internacionalización y un modelo económico que distan mucho de los principios políticos que promulgan. Una mezcla de comunismo en el discurso político teórico y capitalismo en la práctica en, cada vez más, amplios sectores económicos. Vietnam ha iniciado reformas en el mismo sentido de China. Los otros países socialistas de la actualidad son Laos y Corea del Norte. Este último se ha destacado por el rechazo de reformas liberalizadoras, y una defensa férrea de la economía socialista, aunque últimamente está adoptando mecanismos para permitir la entrada de capital extranjero. La Kominform - En 1947 fue creada la Kominform (Oficina de Información Comunista) como sustituta de la Komintern, y reunía a los Partidos Comunistas de Bulgaria, Checoslovaquia, Francia, Hungría, Italia, Polonia, la Unión Soviética y Yugoslavia. Fue disuelta a su vez en 1956. La Cuarta Internacional - En Francia, Trotsky y sus simpatizantes, tras ser expulsado este de la Unión Soviética a causa de su rivalidad con Stalin, consideraron que la tercera internacional había quedado sometida al estalinismo y que sería incapaz de llevar a la clase trabajadora al poder. En consecuencia fundaron la cuarta Internacional(CI). A través de su historia, la CI fue perseguida tanto por los gobiernos capitalistas como por la Policía secreta Soviética y los miembros de la Tercera Internacional. Los seguidores de la Unión Soviética y más tarde los maoístas consideran a la CI y al trotskismo en general como una corriente ilegítima hasta la actualidad. La CI sufrió una escisión en 1940 y otra aún más importante en 1953, a pesar de la reunificación parcial ocurrida en 1963 son varias las Internacional trotskista se considera en la actualidad los continuadores de la CI.

El Manifiesto Comunista

Karl Marx y Friedrich Engels, "El manifiesto del partido comunista" - Así comenzaban en 1848 Karl Marx y Friedrich Engels el Manifiesto Comunista. Este documento sentó las bases de la teoría marxista o marxismo y aportó una identidad y un ideario básico al comunismo.Los comunistas se diferencian de los demás partidos proletarios por el hecho de que, por una parte, en las diferentes luchas nacionales de los proletarios, destacan y hacen valer los intereses comunes a todo el proletariado, independientes de la nacionalidad y, por la otra, porque en cada una de las fases de desarrollo que recorre la lucha entre el proletariado y la burguesía, defienden siempre los intereses del movimiento en su conjunto. Comunismo libertario - El comunismo libertario o anarcocomunismo es una de las corrientes más populares dentro del anarquismo que propone una economía planificada por consenso, la propiedad colectiva de los medios de producción, etc., no posee un solo sustento teórico o filosófico teniendo puntos de vista variados y amplios en este sentido, así también en el punto de vista organizacional. Sus más importantes partidarios han sido Pedro Kropotkin, Alexander Berkman, Errico Malatesta, u otros como Luigi Fabbri y Camillo Berneri. El comunismo libertario tiene ejemplos parciales en la Ucrania de 1920 y la Revolución Española de 1936 a 1939. El comunismo libertario o anarcocomunismo es ajeno a las críticas al "comunismo de Estado" como modelo estatista, burocrático, centralista o autoritario puesto que como anarquistas se declaran antiestatistas, antiburocráticos, descentralistas y partidarios de la libre adhesión y de la participación conjunta no dirigida. Es una de la propuestas económicas del anarquismo, el cual alberga propuestas que van desde economía de mercado hasta economía planificada. El marxismo-leninismo - A consecuencia de la revolución rusa se creó una división entre la izquierda revolucionaria del movimiento socialista en Rusia, liderada por Lenin y los bolcheviques, que promovían la adopción de la palabra “comunismo”, usada por Marx, para definirse, en oposición a los Mencheviques que promovían la socialdemocracia. El concepto de “Bolchevique” o “Leninista” significó en un principio que el estado comunista fuera precedido por un período de transición llamado socialismo, en el cual habría estatización de los medios de producción, y continuarían existiendo la ley del valor y el uso del dinero, entre otras características capitalistas. Este período de transición llevaría, al menos teóricamente, a la desaparición gradual del estado y de las demás características del capitalismo, constituyendo así el comunismo. Las obras que apoyan esta tesis son los escritos de Lenin posteriores a la revolución rusa, entre otros autores seguidores de ésta corriente. El Marxismo-Leninismo se convirtió en la doctrina predominante entre los comunistas europeos y a nivel mundial. El consejismo - La corriente comunista-marxista que más profundamente se opone al leninismo ha sido el comunismo consejista. Sus principales teóricos han sido Anton Pannekoek, Paul Mattick, Otto Rühle, Helmut Wagner. El comunismo de consejos se reivindica antibolchevique y niega que el leninismo sea la continuidad del marxismo. De hecho, demuestra en sus críticas prácticas al comunismo de partido que ésta es una corriente semiburguesa que se opone a la autoemancipación del proletariado, y demuestra en sus críticas teóricas que el materialismo leninista tiene más que ver con el materialismo burgués que con el materialismo marxista o materialismo histórico. Han existido otras agrupaciones como la Internacional Situacionista que reivindicaba el antibolchevismo, el comunismo de consejos y también una superación teórico-práctica de la división entre el comunismo marxista y el anarquista. En los setenta en Europa occidental y posteriormente en America Latina emergió la corriente llamada autonomismo que enmarcandose dentro del comunismo rechazaba las formas leninistas y otras formas vanguardistas y burocráticas y retomaba los planteamientos mas avanzados del comunismo y socialismo libertarios actualizandolos dentro del contexto del capitalismo avanzado. El movimiento comunista sufriría otra división: por un lado los simpatizantes de las tesis de Lenin respecto a que un partido de vanguardia debía ser un instrumento para la revolución comunista, y por el otro el comunismo de consejos, que consideraba los consejos obreros o “soviets” como la forma de organización revolucionaria de los trabajadores por excelencia. Los consejistas retomaban a Marx al concebir el comunismo como un modo de producción debe remplazar al capitalismo aboliendo el Estado, la ley del valor, etc., inmediatamente a través de la autogestión de los consejos obreros. Así, esta corriente cuestionaba la idea de un período de transición, considerándolo como un camino contrarevolucionario producto de un proyecto semi-burgués ajeno a la clase trabajadora.
Las principales obras que defienden esta corriente son Principios Fundamentales del Modo de Producción Comunista del Grupo Comunista Internacionalista de Holanda y Los Consejos Obreros de Anton Pannekoek, además de varias otras obras que desarrollarían esta tesis adoptando el nombre contemporáneo de autogestión. El trotskismo - Al morir Lenin hubo una lucha política entre Stalin y León Trotsky por el poder en la Unión soviética. Stalin fue electo secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética tras presentar su tesis del socialismo de un solo país, la cual consiste en que el socialismo podría ser alcanzado por Rusia en un entorno mundial dominado por el imperialismo, en clara contradicción con las tesis de Marx y Engels. En oposición a Stalin, Trotsky postuló como su principal idea política la Teoría de la revolución permanente, que defendía la idea de que la revolución surgida en un país atrasado como la URSS no podía sobrevivir a menos que se internacionalizara y triunfara en los países más avanzados. Defendió medidas para combatir la burocratización del estado como la rotación de cargos y aplicar la tesis leninista del centralismo democrático en las acciones del partido y la sociedad. Después de ser expulsado del partido comunista y exiliado de la URSS en 1926, Trotsky organizó la "Oposición de Izquierda Internacional" que fue una facción de la Tercera Internacional. Sin embargo al llegar Adolf Hitler al poder en Alemania, la persecución de los comunistas en Europa, especialmente en Alemania, se agravó; y Trotsky llamó a la formación de una Cuarta Internacional, fundada en 1938. El maoísmo - El maoísmo es el nombre dado generalmente al pensamiento político de Mao Zedong, sin embargo en la República Popular de China este término nunca se usó, prefiriéndose llamarlo pensamiento de Mao Zedong. La principal diferencia entre el maoísmo y otras formas de leninismo es que Mao Zedong consideraba al campesinado como el motor de la revolución, aunque siguiera considerando al proletariado el director de la misma. La revolución debía ir según él mismo "del campo a la ciudad", la lucha armada con bases agrarias en los años 1920 y 1930 llevó al Partido Comunista de China al poder. Mao consideró que en la Unión Soviética la burocracia enquistada en el aparato estatal podía convertirse en una burguesía de nuevo tipo y restaurar el capitalismo. Evitar que esto sucediese en China fue la principal razón por la que se organizó la Revolución Cultural. Mao consideraba a Stalin un defensor del leninismo. Con la desestalinización, Mao consideró que no sólo se habían abandonado las políticas estalinistas sino también el marxismo-leninismo, convirtiendo a la URSS en un régimen socialista sólo de palabra, fascista en la política interna e imperialista en la política externa. Esto llevó a una larga historia de tensión entre la URSS y la República Popular China conocida como la Ruptura Chino-Soviética. El autonomismo - El autonomismo, movimientos autónomos, o autonomistas es una corriente política dentro del anticapitalismo surgida desde la izquierda política y es en algunos casos parte de las interpretaciones de un marxismo libertario, que promueve un desenvolvimiento democrático y socializante del poder político, la democracia participativa, y una constante adecuación de las estrategias y tácticas a las realidades concretas de cada espacio.
Se caracteriza por criticar y evitar el vanguardismo y el burocratismo de los partidos y los sindicatos de izquierda clásicos así como la influencia del estado y del capitalismo. En si esto apunta a analizar, criticar y evitar en la vivencia la determinación de las estructuras de poder de la sociedad capitalista y estatal para así crear una autodeterminación de la vida que se base en la capacidad positiva y productiva de los sectores subalternos dentro de la modernidad y así también determinar a la sociedad. Tiene antecedentes importantes en posiciones de marxismo libertario como el comunismo consejista y la izquierda comunista así como en el anarquismo. Después de las revueltas europeas de fines de los sesenta emergería la posición autónoma con más fuerza liderada por movimientos de trabajadores y de estudiantes que se rebelaban contra el vanguardismo y burocratismo de los partidos comunistas. Historia del movimiento comunista - El comunismo se ha desarrollado organizativamente a través de la historia por medio de diversos movimientos políticos. Este desarrollo se ha llevado a cabo mediante la formación de las Internacionales comunistas. La Primera Internacional - La Primera Internacional (PI, formalmente la Asociación Internacional de los Hombres Trabajadores) fue la primera que intentó reunir a los sindicatos y a los partidos asociados a la clase trabajadora. Fue fundada en Londres durante una reunión entre trabajadores llevada a cabo en Saint Martin's Hall. Su primer congreso se llevó a cabo en 1866 en Ginebra. En 1872 su sede se traslada a desde Londres a Nueva York. En su momento la Internacional llegó a contar con 1.2 millones de miembros en todo el mundo, aunque su gaceta oficial publicaba 8 millones. En la PI se evidenciaron los conflictos ideológicos entre anarquismo y marxismo. La principal diferencia entre estos dos grupos fue que los marxistas proponían un período de transición después de la revolución social antes de la disolución final del estado idea que los bakuninistas no aceptaban considerando que la revolución debía acabar inmediatamente con el estado. El resultado final de esta división fue la expulsión de los anarquistas y anarcosindicalismo de la Internacional. La PI fue disuelta en 1876. La PI no debe ser confundida con la Asociación Internacional de los Trabajadores, fundada en los años 1922 y 1923 por los anarquistas y anarcosindicalistas.