viernes, 14 de junio de 2019

Alimentos que son iguales a los organos que curan














Tomado de: https://muhimu.es
Aunque en realidad la apariencia de los siguientes alimentos con los órganos a los que se “parecen” cae más bien en el terreno de la mera coincidencia, nos ha parecido lo suficientemente curioso como para tener una excusa que sirva para difundir sus propiedades y efectos beneficiosos precisamente sobre estos órganos.

1. El tomate es bueno para del corazón

Según varios estudios, el consumo habitual de esta hortaliza puede prevenir el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Un grupo de investigadores del Centro Nacional de Tecnología de Illinois (Estados Unidos) ha llevado a cabo una revisión de los estudios nutricionales que se habían realizado sobre el tomate hasta el momento. Su conclusión es clara: los tomates son la mayor fuente de licopeno, un antioxidante de la familia de los carotenoides que presenta mayor biodisponibilidad (absorción del nutriente en nuestro organismo) tras su cocción y procesamiento.

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2. La nuez es buena para el cerebro

En los últimos años, la atención investigadora se ha centrado en evaluar cómo distintos antioxidantes son capaces de inactivar especies reactivas del oxígeno y proteger contra el estrés oxidativo. Las nueces son ricas en componentes destacados por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. El consejo de comer nueces a diario es sencillo de transmitir y fácil de llevar a cabo como un hábito alimenticio saludable, barato y sin efectos secundarios, pero sí con grandes beneficios para la salud.
Un consumo elevado de alimentos ricos en polifenoles propios de la cultura y la dieta mediterránea, como las nueces y el aceite de oliva virgen, se asocia con una mejor puntuación en pruebas de memoria y en la función cognitiva global en personas ancianas con factores de riesgo cardiovascular. Esta es la conclusión a la que ha llegado una nueva investigación realizada con participantes del Predimed (Prevención con Dieta Mediterránea), el mayor ensayo de intervención nutricional con dieta mediterránea para la prevención de enfermedades cardiovasculares y otras patologías frecuentes en personas de alto riesgo.

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3. El apio es bueno para los huesos

El apio es una de las hierbas mediterráneas más populares, se trata de una planta herbácea bienal que se originó en Europa, y que se puede cultivar fácilmente como hortaliza en huertos familiares para aprovechar sus sabrosas hojas, brotes, raíces y semillas. Pero quizás son las propiedades del apio para la salud lo que lo convierten en un super-alimento de nuestros días.Quizás una de las propiedades del apio más importantes es su gran cantidad de vitamina K. La vitamina K ayuda a aumentar la masa ósea mediante la promoción de la actividad osteoblástica en los huesos. También juega un papel importante en pacientes con enfermedad de Alzheimer, limitando el daño neuronal en el cerebro.

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4. El aguacate es bueno para el útero

Si cada mujer se comiera al menos un aguacate a la semana podría prevenir enfermedades graves. El aguacate protege y equilibra las hormonas, la prevención de las posibilidades de cáncer de útero y de ovario. También ayuda a bajar de peso después del embarazo. Además, el aguacate también necesita nueve meses en el árbol antes de convertirse en la fruta del aguacate.
El cáncer oral es aún más mortal que el cáncer de mama, de piel o el cáncer de cuello de útero, con una tasa de mortalidad de alrededor del 50% debido a su detección tardía. Los aguacates son recomendables para la prevención del cáncer oral.

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5. El boniato (o batata) es bueno para el páncreas

El boniato es un tubérculo rico en hidratos de carbono, por esto es un alimento de alto valor energético, con la ventaja de poseer un índice glicémico más bajo que el de la patata. Este almidón posee fibra, potasio, y como todo vegetal amarillo y naranja, es alto en vitamina A. El boniato es un excelente vegetal para ser incluido en una dieta para diabetes ya que tiene un alto contenido en vitaminas, minerales y fibra, que ayudan a aliviar los síntomas propios de las personas con diabetes. Adicionalmente, aun siendo dulce como un postre, no eleva los niveles de glucosa en sangre sino mas bien ayuda a controlarlos. Sin embargo, depende del  tipo de cocción, la batata puede aumentar su Índice Glicémico (IG) de moderado a alto. Así, la forma mas saludable que proponemos para cocinarla,  es hervirla con su piel durante 30 min.

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6. La zanahoria es buena para los ojos

La zanahoria es un alimento que brinda diversos beneficios a nuestra salud, incluso a la visión. Esta hortaliza posee componentes que ayudan a tener una buena visión nocturna y otras ventajas que te señalamos a continuación. En primer lugar, la zanahoria cuenta con el betacaroteno. Nuestro cuerpo transforma este carotenoide en vitamina A, siendo fundamental para el buen funcionamiento de laretina, sobre todo para la visión de noche o con poca luz. La zanahoria es rica en betacaroteno, un grupo de pigmentos rojos, naranjos y amarillos del grupo de los carotenoides, que poseen el 50% de la vitamina A. Este nutriente se requiere para tener, además de una buena salud visual, una adecuada nutrición. Además de las zanahorias, podemos encontrarlo en frutas, verduras y granos.

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7. Las naranjas son buenas para los pechos

Un compuesto encontrado en la naranja y en otras frutas cítricas conocido como D-limoneno ha probado ser efectivo en la prevención del cáncer, tales como cáncer de piel, cáncer de mama, de pulmón, de boca y de colon. A su vez,  el alto contenido de antioxidantes  ayuda a proteger las células de posibles daños de los radicales libres. A su vez, otro compuesto llamado hesperidina ha probado ser útil para bajar el colesterol. Su contenido es más abundante en la cáscara que en la pulpa. Este mismo compuesto, la hesperidina, junto al magnesio ayudan a bajar la presión alta.

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8. El jengibre es bueno para el estómago

El jengibre, raíz oriunda del continente asiático, ha sido utilizado desde la antigüedad como especia y como medicina natural contra enfermedades del aparato digestivo. Como especia posee un sabor picante e intenso debido a su alto porcentaje de aceites esenciales y ácidos orgánicos, que mejora el sabor de carnes, guisos, y diferentes recetas por lo que es ampliamente utilizado en la gastronomía. De forma tradicional, en el aparato digestivo, el jengibre se ha usado para tratar afecciones intestinales, dado que parece ser que, al estimular el páncreas, aumenta la producción de encimas que favorecen la digestión y evitan la aparición de una serie de efectos considerados como secundarios que se relacionan con la mala absorción de los mismos.

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9. Las setas son buenas para los oídos

Muy pocos alimentos contienen vitamina D de manera natural. En consecuencia, muchos alimentos son enriquecidos con esta vitamina. Fortificado o enriquecido quiere decir que al alimento se le han agregado las vitaminas. Más que un alimento alto en vitamina D, las setas también proveen vitamina B5 (ácido pantoténico) y cobre. Los hongos botón blanco, ligeramente cocinados, proporcionan la mayor cantidad de la vitamina D con 27 IU (7% VD) por porción de 100 gramos, o 7.6 IU (2% VD) por onza. Sorprendentemente, las versiones secas de setas shiitake son ricas en vitamina D. Esto puede ser debido al hecho de que estos hongos son expertos  absorbiendo la luz del sol. La seta Shiitake también es rica en vitaminas del grupo B como la B1 y B2. Asegúrese de adquirir setas que se hayan secado al sol, no por algún medio artificial, con el fin de extraer los beneficios del alto contenido en vitamina D.

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10. Las judías (o frijoles) son buenas para los riñones

Las judías poseen un alto contenido en proteínas y en fibra, siendo así mismo una fuente excelente de minerales. También cabe destacar la elevada cantidad de folatos que aporta y el contenido equilibrado en demás vitaminas del grupo B exceptuando la B12. Las judías verdes contienen además buena proporción de vitaminas y minerales, entre los que podemos destacar el potasio y el calcio y, en menor cantidad, el yodo, fósforo, hierro, magnesio y cromo. El potasio motiva la actividad del riñón y nos ayuda a almacenar carbohidratos y su posterior transformación en energía.
La forma que tienen las judías puede ser un ejemplo del potencial curativo que los mismos poseen. Tradicionalmente, las vainas eran preparadas como cocimiento medicinal y esto se ha convertido en un efectivo remedio casero para tratar las piedras en el riñón o los o cálculos renales. Prueba sacar las judías de sus vainas y luego hervir estas últimas por seis horas en agua purificada. Este líquido resultante puede ser colado a través de una estopilla, luego dejarlo refrescar y se puede beber durante un día completo para aliviar el dolor provocado por las piedras en el riñón.

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Consejos de un Samurai Japonés












En los últimos días de su vida, el mítico samurái japonés Musashi Miyamoto se retiró a una cueva llamada Reigandō

En esa cueva pasó los últimos meses de su vida meditando y escribiendo sus puntos de vista sobre el mundo.

Allí fue que Musashi escribió el Dokkôdô, que significa “el camino que debe ser seguido solo”, el año 1645, una semana antes de su muerte.

Es una obra breve de 21 preceptos o normas para vivir una vida de profunda honestidad, con autodisciplina, y felicidad.
Aquí están los 21 preceptos de Musashi:
  1. Acepta todo exactamente de la manera que es. En vez de preocuparte por lo que está sucediendo, acéptalo. No pases el tiempo preocupándote. Pásalo haciéndote mejor.
  2. No busques el placer por tu propio bien. Evita el abuso de los placeres del cuerpo. No sucumbas a las tentaciones.
  3. Bajo ninguna circunstancia dependas de un sentimiento parcial. No tener parcialidad por nadie ni nada. Ser imparcial en todo. No dejarse arrastrar de la avidez toda la vida.
  4. Piensa ligeramente en ti y profundamente en el mundo. Pensar poco en sí mismo, pero mucho en la colectividad. No preocuparse por los asuntos egoístas.
  5. Mantente separado del deseo a lo largo de toda tu vida. Si pasas tu vida persiguiendo un sueño, puedes estar corriendo para siempre. Vivir tu vida para estar contento; tener metas pero no dejar que te gobiernen. No estar celoso de lo que otros tienen cuando puedes tener lo propio.
  6. No te arrepientas de lo que has hecho. Nunca lamentar lo que has hecho. No tener rencor o animosidad hacia sí o hacia los demás.
  7. Nunca seas celoso. De ningún modo envidiar a otros por su buena suerte, o quejarse de la tuya si es mala. No tener ningún deseo de querer hacerlo.
  8. Nunca te entristezcas por una separación. Nunca afligirse por la separación de alguien o de algo, en ningún momento. No estar triste por ningún tipo de separaciones.
  9. El resentimiento y las quejas no son adecuadas ni hacia ti mismo ni hacia otros. Nunca reprochar nada a ti mismo o a otros, nunca quejarse sobre ti mismo o sobre los demás.
  10. Nunca permitas que te guíe la lujuria o el amor. Actúa con respecto a ti mismo. El amor vendrá y desaparecerá, así que no hagas algo por alguien que no harías por ti mismo. No derrumbes un puente que has pasado años construyendo
  11. No tengas preferencias en ninguna cosa. Tener una mente abierta, estar listo para probar todas las cosas y desear ninguna. Si siempre actúas de cierta manera que nunca experimentarás nada nuevo.
  12. Se indiferente hacía el lugar donde vives. Vivir es vivir. Si estás infeliz con dónde estás, muevete, pero con el tiempo te darás cuenta que no es donde vives, sino cómo vives, sea en un palacio o una cabaña.
  13. No persigas el probar buena comida. Nunca desear comida refinada para ti. No buscar los platos más refinados para contentar el cuerpo. Así aprender el valor de apreciar un estómago lleno. El gusto por la buena comida puede ser tan perjudicial como cualquier adicción.
  14. No te aferres a posesiones que ya no necesites. Si un objeto ya no te da ningún beneficio, deshazte de eso. Dáselo a alguien que pueda apreciarlo. Es fácil conseguir un montón de basura que sólo te pesan. Te sentirás mejor de deshacerte de esa basura.
  15. No actúes siguiendo costumbres o creencias. Piensa y actúa por ti mismo. Actúa cómo piensas, no como dicen los demás que debes actuar. Sólo tienes una oportunidad de decidir por ti mismo.
  16. No colecciones armas o practiques con ellas más allá de lo útil. No tener gusto por implementos de ninguna clase, exceptuando espadas y otras armas. No ser tentado por ningún objeto incluyendo las armas.
  17. No temas a la muerte. Esto quizás es el más difícil para algunos. Todo el mundo muere, todo el mundo lo enfrenta de manera diferente. La mejor manera de hacerlo es identificar lo que más te asusta y trabajar a partir de esto.
  18. No busques poseer bienes o feudos en tu vejez. En absoluto deseo tener ninguna posesión que me otorgue comodidad en mi vejez. Qué bien harán cuando te vayas?
  19. Respeta a Buda y a los dioses aún sin contar con su ayuda. Venerar a Dioses y Buddhas, pero nunca pensar depender en ellos.
  20. Puedes abandonar tu cuerpo pero debes perseverar en el honor. No hagas nada con lo que no puedas vivir el resto de tu vida. Más pronto preferir dar tu vida que deshonrar tu buen nombre.
  21. Nunca te apartes del Camino. Si vives de cierta manera, o te dedicas totalmente a ella o la desechas. Si no puedes llevarte a una convicción completa sobre tus acciones, por qué las haces?
Tomado de:

sábado, 1 de junio de 2019

La Maestra








Su nombre era Sra. Riveros mientras estuvo al frente de su clase de 5º grado, el primer día de clase lo iniciaba diciendo a los niños una mentira. Como la mayor parte de los profesores, ella miraba a sus alumnos les decía que a todos los quería por igual. Pero eso no era posible, porque ahí en la primera fila, desparramado sobre su asiento, estaba un niño llamado: Facundo Moreno.

La Sra. Riveros había observado a Facundo desde el año anterior y había notado que él no jugaba muy bien con otros niños, su ropa estaba muy descuidada y constantemente necesitaba darse un buen baño. Facundo comenzaba a ser un tanto desagradable. Llegó el momento en que la Sra. Riveros disfrutaba al marcar los trabajos de Facundo con una fibra roja haciendo una gran X y colocando un cero muy llamativo en la parte superior de sus tareas.

En la escuela donde la Sra. Riveros enseñaba, le era requerido revisar el historial de cada niño, ella dejó el expediente de Facundo para el final. Cuando ella revisó su expediente, se llevó una gran sorpresa. 

La Maestra de primer grado escribió: “Facundo es un niño muy brillante con una sonrisa sin igual. Hace su trabajo de una manera limpia y tiene muy buenos modales... es un placer tenerlo cerca".
Su maestra de segundo grado escribió: “Facundo es un excelente estudiante, se lleva muy bien con sus compañeros, pero se nota preocupado porque su madre tiene una enfermedad incurable y el ambiente en su casa debe ser muy difícil".

La maestra de tercer grado escribió: "Su madre ha muerto, ha sido muy duro para él. El trata de hacer su mejor esfuerzo, pero su padre no muestra mucho interés y el ambiente en su casa le afectará pronto si no se toman ciertas medidas".

Su maestra de cuarto grado escribió: “Facundo se encuentra atrasado con respecto a sus compañeros y no muestra mucho interés en la escuela. No tiene muchos amigos y en ocasiones duerme en clase".
Ahora la Sra. Riveros se había dado cuenta del problema y estaba apenada con ella misma. Ella comenzó a sentirse peor cuando sus alumnos les llevaron sus regalos del dia del maestro, envueltos con preciosos moños y papel brillante, excepto Facundo. Su regalo estaba mal envuelto con un papel amarillento que él había tomado de una bolsa de papel. A la Sra. Riveros le dio pánico abrir ese regalo en medio de los otros presentes. Algunos niños comenzaron a reír cuando ella encontró un viejo brazalete y un frasco de perfume con solo un cuarto de su contenido. Ella detuvo las burlas de los niños al exclamar lo precioso que era el brazalete mientras se lo probaba y se colocaba un poco del perfume en su muñeca. Facundo Moreno se quedó ese día al final de la clase el tiempo suficiente para decir: “Sra. Riveros, el día de hoy usted huele como solía oler mi mamá". Después de que el niño se fue ella lloró por lo menos una hora.

Desde ese día, ella dejó de enseñarles a los niños aritmética, a leer y a escribir. En lugar de eso, comenzó a educar a los niños.

La Sra. Riveros puso atención especial en Facundo. 


Conforme comenzó a trabajar con él, su cerebro comenzó a revivir. Mientras más lo apoyaba, él respondía más rápido.

Para el final del ciclo escolar, Facundo se había convertido en uno de los niños más aplicados de la clase y a pesar de su mentira de que quería a todos sus alumnos por igual, Facundo se convirtió en uno de los consentidos de la maestra.

Dos años después, ella encontró una nota debajo de su puerta, era de Facundo, diciéndole que ella había sido la mejor maestra que había tenido en toda su vida.

Cinco años después por las mismas fechas, recibió otra nota de Facundo, ahora escribía diciéndole que había terminado el secundario siendo el tercero de su clase y ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida.

Cinco años después, recibió otra carta que decía que a pesar de que en ocasiones las cosas fueron muy duras, se mantuvo en la escuela y pronto se graduaría con los más altos honores. Él le reiteró a la Sra. Riveros que seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida y su favorita.
Cuatro años después recibió otra carta. En esta ocasión le explicaba que después de que concluyó su carrera, decidió viajar un poco. La carta le explicaba que ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido y su favorita, pero ahora su nombre se había alargado un poco, la carta estaba firmada por Dr. Facundo Moreno.

La historia no termina aquí, existe una carta más que leer, Facundo ahora decía que había conocido a una chica con la cual iba a casarse. Explicaba que su padre había muerto hacía un par de años y le preguntaba a la Sra. Riveros si le gustaría ocupar en su boda el lugar que usualmente es reservado para la madre del novio, por supuesto la vieja maestra aceptó y adivinen... 

Ella llegó usando el viejo brazalete y se aseguró de usar el perfume que Facundo recordaba que usó su madre la última Navidad que pasaron juntos.

Se dieron un gran abrazo y el Dr. Moreno le susurró al oído, "Gracias Maestra, por creer en mí. Muchas gracias por hacerme sentir importante y mostrarme que yo puedo hacer la diferencia".


La Sra. Riveros con lágrimas en los ojos, tomó aire y dijo, “Facundo, te equivocas, tú fuiste el que me enseñó a mí que yo puedo hacer la diferencia.

"No sabía cómo educar hasta que te conocí".



(Autor Desconocido) Comparte si piensas que la historia puede ser de utilidad para hacer de este mundo un lugar más humano y sensible al dolor y los problemas de los demás.

jueves, 23 de mayo de 2019

Alfredo Coronil Hartmann: Día del Idioma

Actualizado el 23 de mayo de 2019 01:50 AM


Señores miembros de la Mesa Directiva de la Academia Venezolana de la Lengua.

Ilustres Individuos de Número y Correspondientes.
Señoras, señores.

Distinguidos amigos presentes.

…de las aguas pesadas de la noche
mi pecho es un oscuro recipiente:
hay semillas vacías,
veranos herrumbrados,
rosas que no abrirán al aire su contorno,
retratos desvaídos,
juguetes que perdieron su eficacia
palabras que olvidaron sus llaves en el tiempo,
frutas que no devuelven la hierba de la infancia,
 un pasillo minado de fantasmas,
el cuarzo del azúcar,
las espadas…

Palabras, orfebrería verbal, así comencé, hace cincuenta y cinco años, un compromiso con la lengua castellana que, no soñé nunca, llegaría a conducirme –a la hoy, hazaña corporal– de ascender esta precaria escalera, que, en el imaginario de quienes oficiamos en el ara de la belleza, conduce a esta tribuna de áureos reflejos, sinónimo venezolano de la gloria.

Los honores, distinciones, palmares, preseas, suelen producir en quienes los reciben dos clases de reacciones, o la displicente vanagloria de quienes creen que los merecen todos, o la sorpresa, quizá atemorizada, de quienes nos sentimos elevados, más allá de la auténticamente modesta, estructura de nuestro espíritu. En todo caso, mi designación como orador de orden, en este día emblemático para la Academia, es un honor que agradezco, desde el más recóndito confín de mi alma: gracias.
Pensar en el idioma castellano, en el español, como ha terminado llamándose, produce, imposible dudarlo, la sensación de deslizarse por un inclinado laberinto de imágenes, vocablos, rostros y vivencias, un caleidoscopio fascinante de prístinas facetas, de engañosos, a veces aún peligrosos, oasis y fieras torrenteras.

Don Miguel de Cervantes y Saavedra murió, si ello fuera posible, hace cuatrocientos tres años, la fecha, se discute, si fue el 22 o el 23 de abril, este acto, este homenaje, esta celebración, quepa la paradoja, de ese insignificante hecho biológico, es la fiesta de cumpleaños de una lengua joven, vigorosa, interminable, perfecta.

Escoger la fecha de una desaparición física, para conmemorar el nacimiento de una lengua / adquiere/ inevitablemente, la simbología de una resurrección. Solo así es aceptable.
Alcalá de Henares, sede de una de las más ilustres universidades de España, terminó por ser aceptada como la cuna del príncipe de los ingenios españoles, como acertadamente lo definen viejos y venerables textos enciclopédicos y estudios biográficos.

Semejante honor, pese al carácter esencialmente casual del hecho, no fue reconocido, sin una puja estimulante, entre varias candidaturas propuestas y aún defendidas con sorprendente énfasis: Sevilla, Madrid, Lucena, Toledo, Esquivias. “Sin Esquivias no hubiera existido el Quijote”. Con esta frase el famoso biógrafo Cervantino Luis Astrana Marín apuntala la importancia de la recoleta ciudad en la vida de don Miguel, si aún fuese poco, allí contrajo matrimonio con doña Catalina de Salazar y Palacios, una joven de 18 años, hija de hidalgos y sobrina de don Juan de Palacios, teniente cura, de la iglesia de Santa María; en Consuegra encontramos la madeja genealógica de los López de Cervantes o Gómez de Cervantes y en el Alcázar de San Juan, una amarilla misiva atestigua que, dos Miguel de Cervantes convivieron en 1572 en la batalla de Lepanto, como se afirma en un listado, de soldados a recompensar, que Don Juan de Austria le envía a su hermano el rey, don Felipe II. Fácil es colegir la lluvia de evidencias, documentos pruebas, que alimentaron la larga polémica.

Siete, siete ciudades, el inconmensurable volumen de tal gloria, hacía generoso cualquier reparto, aún matemáticamente estimado.

No son mi fuerte las abstracciones, los escritores hacemos juegos malabares con los vocablos, esas huidizas amantes de nuestra imaginación, tentado estoy –quien no lo estaría– de dejar que esas imágenes fluyan a su arbitrio, por este recinto colmado, hoy y siempre, por los más ilustres talentos de nuestra patria. El amor a la concreción, a la esencia, suele no frenar, pero sí morigerar, las fantasías de los hombres.

La practicidad, se diría hoy el pragmatismo, sin asociar el vocablo al grupo de grandes pensadores, que desde los claustros de la Universidad de Harvard, dieron nacimiento a esa escuela del pensamiento filosófico. La velocidad avara de un tiempo, cada día más escaso, nos obliga a limitar, a precisar conceptos y sonidos, palabras, elementos. Esta cicatería forzada recoge las velas, atempera los impulsos de unas alas aún sedientas de espacios, de ignotas dimensiones, de huidizos, inalcanzables horizontes.

Aquel año de 1616 no se sació con la magra estructura física del inmortal manco de Lepanto, llevose también las imperecederas arboladuras del Inca Garcilaso de la Vega, esplendido escritor peruano y del príncipe de los escritores de lengua inglesa, William Shakespeare. Ah sublime fagocitosis. Podríamos llegar a la peligrosa y engañosa premisa de que la gloria no atraganta.

La verdadera edad de la lengua, que homenajeamos en Cervantes, no es micrométricamente precisable, son unos ocho siglos de existencia, desde que apareció como lengua escrita en los versos memorables del Cantar del Mio Cid. Es pues una lengua conservadora, que desde el primer momento adquirió la mayor parte de sus rasgos esenciales, y ha evolucionado con relativa lentitud. Si de esta transmisión en el tiempo, pasamos a su expresión geográfica, pese a diferencias que llevaron a nuestro gran lingüista y amigo don Ángel Rosenblat, de suyo serio, al deseo tangencial de reunirlas y dar a la luz un delicioso libro, de pequeño formato, pleno de fino humor, trazando un casi humorístico retrato de las penurias de un hispanoamericano, que viajara haciendo escalas por nuestros países. Al margen –desde luego– de su consagrado estudio Buenas y malas palabras y de toda su extensa obra, que fuese cuidadosamente estudiada y recopilada, en el libro Bibliografía de Ángel Rosenblat, por la muy ilustre ocupante de la letra “H” de esta corporación, la doctora María Josefina Tejera y editada por la Universidad Central de Venezuela. Es fácil observar la sorprendente uniformidad de los países hispánicos, en comparación con las diferencias notables del inglés o el francés que se habla en sus antiguas y respectivas colonias. Ello es atribuido a la claridad de su sistema fonético y a su firme contextura gramatical.

Me siento obligado a señalar que, se trata de una uniformidad puramente relativa. Desde el punto de vista de “evolución lingüística” y gramatical es admisible que lo sea, pero en el uso y significado de muchas palabras no. De hecho, la Real Academia Española se tuvo que dar a la tarea de revisar el idioma en cada uno de los países de habla hispana, teniendo como resultado la aceptación de giros locales y algunos gramaticales, los cuales se recogen en el Diccionario panhispánico de dudas. También se da el caso de acepciones de palabras en desuso que perviven en ciertas regiones (en cierto modo un estancamiento en relación con la dinámica del lenguaje en otras).

No tendría sentido alguno emitir juicios de valor sobre la calidad de las distintas lenguas modernas, todo juicio tiene algo o mucho de subjetivo, diría simplemente, que en mi aproximación como escritor a los distintos idiomas que relativamente conozco, aprecio en el español la donosura y consistencia necesarias para el trabajo poético, la ductilidad, la gracia, la sonoridad, meritos que compartimos por igual con el inglés y se afirma que ocurre con el alemán, a diferencia del francés, que aprecio perfecto en la prosa y opaco en sonoridad, para la poesía. He disfrutado mucho a Gabriel D’Anunzio en su lengua de origen, la prosa italiana es de belleza transparente.

El gran Víctor Hugo afirmaba, respondiendo a una pregunta sobre las bondades de los diversos idiomas, “el inglés es ideal para hablar de negocios, el alemán se hizo para las ciencias, el francés es el lenguaje del amor y el español ¡ah el español! Es el idioma para hablar con Dios”. La pequeña historia recoge una valoración muy similar de las diversas lenguas, del rey Carlos I de España y emperador Carlos V, del Sacro Imperio Romano Germánico, quien sufrió los reveses de su tardío aprendizaje del español, gobernante como lo fue sobre un mosaico heterogéneo de razas y de lenguas.

El genio del castellano o español escrito ha producido, en esas ocho centurias, verdaderas riadas de grandes prosistas y poetas, no tendría objeto intentar mencionarlos, lo cual, inevitablemente, conduce a omisiones deplorables. Siempre en el campo de la veneración personal, forzosamente subjetiva, me acompañan, imprescindible equipaje, las deliciosas Serranillas del Marqués de Santillana, los versos de sus sobrinos Gómez y Jorge Manrique, las redondillas de Diego Hurtado de Mendoza –según Lope de Vega, insuperables– o el delicioso verbo del Lazarillo de Tormes que, finalmente, se reconoce como suyo.

En las más próximas creaciones de la generación del 98, encuentro en un gallego, el mejor castellano en prosa que jamás haya leído, me refiero, desde luego, a don Ramón María del Valle-Inclán, cuyas Sonatas son para mí, junto al Juan de Mairena de Antonio Machado, la poesía de Miguel Hernández, de Lorca, de Vallejo, de Jorge Luis Borges, las Meditaciones de Marco Aurelio y, en momentos de gran valor y de coraje espiritual, de Cioran, y la indispensable Biblia, mis libros de cabecera.

Pero este apresurado paseo por las capillas sixtinas del idioma, luce exótico, en el entorno real en el cual estamos inmersos. Por una parte las lenguas, todas ellas, están bajo el asedio y la agresión de una revolución tecnológica que con sus abreviaturas, siglas, signos y claves enigmáticos, amenaza ciertamente en reducir el habla y la palabra escrita a un simple mensaje taquigráfico, inarmónico y frustrante, a un balbuceo torpe, incompatible con la belleza, cuyas formas dicta inapelable, la limitada panoplia de unas teclas, absolutamente desangeladas.

Pero estas palabras, en la augusta escenografía de este salón, cargado de historia, no pueden ser un réquiem por la lengua de Jorge Manrique, del Lazarillo, de Santillana o por la muy nuestra y plástica prosa de Gallegos o el estro poético de Vicente Gerbasi o de Ida Gramcko, dos volcanes de genio derramados, inagotables, auténticos tsunamis o sunamis –aceptando la voz nipona– de belleza.

El enfrentamiento del idioma, encarnación del espíritu de un pueblo, de una cultura, de una fe, frente a la degradación espontanea o impuesta, de los gonfaloneros de la vulgaridad, la plebeyez y la estulticia, disfrazadas de fabla popular, ha sido y será constante, reiterado inagotable. Esa es en buena medida la razón de que existan corporaciones como la Real Academia Española, universidades, preclaros institutos de investigación filológica, la fonética, la música verbal del genio humano, por largos siglos, pequeños grupos de tonsurados encerrados en sus claustros lo preservaron o ya más numerosos, desafiaron los rigores del ágora, de la confrontación, del debate, rescataron el alma de la lengua castellana, sabían, sabemos, que un luminoso átomo puede salvar esa llama sagrada y preservar al hombre su derecho a expresarse, deslastrado de escoria, transparente, único y perfecto.

No obstante, hay que admitir que las apariencias no nos favorecen, en Venezuela en particular, ya no nos expresamos en español, el riquísimo caudal de vocablos, metáforas, sinónimos, el insondable desván de recursos a la mano, que produjeron a un Luis de Góngora, no parecen tentar a los ciudadanos de hoy, les place en cambio, un regodeo en lo grotesco, en lo feo, en lo deleznable, en lo innecesariamente vulgar. Y es pertinente señalar que, dicha abdicación al buen decir, no está condicionada por clases culturales, sociales, académicas, económicas, no, en absoluto, es lo mismo una conversación o una discusión entre universitarios, obreros, verduleras o políticos y representantes. Tampoco influye el tan trajinado género, hombres, mujeres, niños, todos atropellan al idioma y a la más básica urbanidad, he dicho con frecuencia que cambiamos las palabras, esos maravillosos instrumentos de construir estrellas, por una verdadera coprolalia, deplorable y abyecta.

Es de simple criterio racional, sin perspicacias sobresalientes, obvio que más allá del simbolismo de la fecha, la formación de la lengua romance que empleamos, fue –atributo común de casi todos los idiomas– un proceso de relaciones, interrelaciones, yuxtaposiciones y enfrentamientos que se encuentran en los orígenes de todas las hablas del planeta, si no fuese así viviríamos en una Torre de Babel, indescriptible.

Algunos doctos estudiosos de nuestra lengua, en un esfuerzo de precisión, toman a Alfonso X, “el sabio”, quien ciñó la corona de Castilla, del 1252 al 1284, como el virtual padrino del idioma, no solo por su importante obra personal, sino por la de un conjunto de sabios en las lenguas hebrea, árabe y latina, que integraron su scriptorium real conocido como la Escuela de Traductores de Toledo, fue tan trascendente su producción, que se estima que inicia en buena medida la prosa en castellano.

Don Andrés Bello –a decir de don Marcelino Menéndez y Pelayo, el más grande hombre de letras de la América Hispana– afirmaba que “todos los hablantes somos gramáticas vivientes de nuestra lengua”. Pero esa gramática que todos los hispanos llevamos dentro no puede consistir en aceptar, sin beneficio de inventario, por plebeyez de espíritu o por esnobismo, la primera bufonada que nos salga al paso, es necesario reelaborar o recrear la expresión personal auténtica, según el genio de la lengua materna.

En el proceso de franca involución cultural que vive Venezuela, se ha dado en exaltar las palabras soeces o vulgares como populares y castizas, contraponiéndolas al lenguaje cuidado, que es tildado de cursi, rebuscado y clasista, por no decir escuálido, curioso comodín de esta nomenclatura.

Esas formas desaseadas del habla inculta son precisamente antivernáculas. Castizo equivale a propio de la casta, de la raza, pero las desviaciones o degeneraciones de la casta no pueden llamarse castizas, ni en biología ni en lingüística, no lo son, en cuanto se apartan de los tipos normales de su especie, por el contrario, son diametralmente opuestas a lo castizo. Importa pues no confundir la evolución normal del idioma, con la descomposición degradadora.

En los confines de los siglos XIX y XX dominaba en la investigación filológica la concepción de las lenguas como seres vivos, sujetos al proceso biológico: nacimiento, crecimiento, plenitud, vejez y muerte. La lingüística era por consiguiente, ciencia natural. Las mayorías fueron educadas de un modo, directo o reflejo, en aquellas ideas naturalistas de los neogramáticos. El ejemplo de la descomposición dialectal del latín y el nacimiento de las lenguas romances venía a probar aquel proceso biolingüistico, inevitable e independiente de la voluntad humana.

Rufino J. Cuervo llegó a temer que, andando el tiempo, nuestra lengua común llegaría a disociarse en un enjambre de lenguas neohispánicas. No obstante la dialectología y la gramática evolutiva han dado a nuestra lingüística un viraje en redondo. A medida que la ciencia ensanchaba su campo de observación, se vio, por ejemplo, que el griego, lejos de dividirse, fue reduciendo las divergencias dialectales de los tiempos homéricos, a la unidad del dialecto común, tanto en Atenas como en Alejandría y en Bizancio. Evolucionó ciertamente, pero en líneas convergentes, determinadas por la unidad sustantiva de la cultura helénica.

Las acechanzas del hoy son más complejas, yo diría deletéreas, la impronta del lenguaje impuesto por los celulares y la internet ya es destructiva, deplorable, pero es preciso tener y mantener conciencia de que no es solo la inventiva tecnológica la enemiga de la lengua cervantina, o inglesa o gala, el carácter acelerante de esas innovaciones encuentra cauce propicio, yo diría necesario, en una pobre educación básica y aún superior, en todo lo que se refiere al humanismo e inclusive a la urbanidad.

Son estos tiempos de perplejidad y angustia, no creo exagerar al afirmar que, en Venezuela hoy, ya no se habla castellano o español, los hijos de la patria de Bello, hemos llegado a tal estado de indefensión lingüística, que no sabemos expresarnos, sin el auxilio, no solo de otras lenguas, sino de las más soeces palabras o modismos, una verdadera coprolalia, generalizada que poco atiende a esferas sociales o profesionales, al género –ese concepto deletéreo tan de moda– a la formación académica, ni a las más elementales formalidades que, a cualquier individuo educado, imponen posiciones o circunstancias.

El triunfo moral del lumpen intelectual en boga ha hecho de nosotros invitados impresentables, en cualquier foro, simposio, o cualquier sala del hogar de una familia decente, en cualquier continente.

La tarea que se impone a corporaciones como esta, que hoy tiene la bondad de recibirnos, es enorme. Sin pretender –desde luego– que se subrogue la indeclinable responsabilidad de la educación, que corresponde al Estado, el cual, en nuestro caso, no solo no vela por la preservación de la lengua, sino que promueve a través de los malos ejemplos y de la elevación de lo vulgar a paradigma, los peores daños a la cultura en aras de un hipotético popularismo, inasible y falaz.

También coincide este aniversario con el nonagésimo cumpleaños de Doña Bárbara, aquella novela, de un joven escritor venezolano, que lo proyectó a la merecida inmortalidad, labrada en una rica, rebosante prosa, llena de imágenes y de plasticidad. Solo tenía 43 años. Más de cuarenta ediciones, reediciones y traducciones muy numerosas acreditan su hazaña.

Algunos críticos, muy respetables, señalan como elementos de menguante valor, en Doña Bárbara el que, en su estructura y estilo, abundan recursos y giros decimonónicos, señalan la utilización de imágenes obvias: la barbarie de la protagonista doña Bárbara, la luz civilizadora de Santos Luzardo, el peligro de Mister Danger, por ejemplo.

No obstante, no pueden ignorar la calidad profunda de la obra, la magnificencia de palabras y giros rutilantes y terminan expresando –como el resto del mundo–: ¡Es una gran novela!

La explicación de estos justificados señalamientos, es evidente, el escritor no puede –con escasas excepciones– ser ajeno o inmune al influjo de su tiempo y su circunstancia. Yo comulgo con Ortega y Gasset en que el hombre es el hombre y su circunstancia, la de Venezuela en el tiempo en el cual Gallegos pensó y creó a Doña Bárbara no era precisamente del siglo XX, arrastrábamos aún usos y gustos del siglo XIX. Desde ese ángulo, Doña Bárbara es bárbaramente auténtica y para esa Venezuela, auténtica y moderna.

Venezuela otrora tierra pródiga en talentos, personalidades y notabilidades produjo, a lo largo del pasado siglo una verdadera pléyade de finos y aún egregios cultores del lenguaje, sin presumir de crítico –no lo soy– me atrevo a mencionar, como pobre tributo a sus memorias y basado repito, exclusivamente en mi personal empatía con su prosa, algunos nombres que, a mi juicio, son inescapables en esta ocasión, don Mariano Picón Salas, don Augusto Mijares, José Rafael Pocaterra, Mario Briceño Irragorri, Juan Oropeza, Arturo Uslar Pietri. Hago el difícil, escabroso esfuerzo, de limitar una enumeración que podría rebosar hacia la prosaica forma de una guía telefónica.

En un Día del Idioma, es inconcebible la ausencia de la poesía, terreno especialmente resbaladizo para mí, no puedo obviar a Bello, a Pérez Bonalde, al atormentado José Antonio Ramos Sucre, a don Fernando Paz Castillo, Andrés Eloy Blanco o Jacinto Fombona Pachano. Para mí, y sin desmedro de la gloria de nadie, el siglo veinte lleva la rúbrica de Vicente Gerbasi, de Ida Gramcko y de Rafael Cadenas.

En estos momentos de descreimiento y confusión por los que atraviesa Venezuela, me llega el eco de la lira de Ida, nunca más pertinente, diciéndonos:

Si la patria está triste
triste ha de estar el hijo que la bese
y alegre solo cuando la conquiste
porque antes ni le es fiel
ni la merece.

Pero no todo es evocación, saudades, repitiendo el hermoso vocablo portugués, que mereceríamos haber inventado los españoles, pero que, con impulsos dignos de un anglosajón, esos grandes piratas, nos apropiamos/ para bien/ exhibiendo/ el más puro de los títulos,/ el amor a la transparencia, con la venia de Don Luis de Camoens.

***

Todos los que colmamos este salón, por diversas que sean nuestras calidades, amamos la belleza, cadencias apenas intuidas, reflejos misteriosos, silenciosas armonías del espíritu, todos, desde la pequeñez de nuestra estructura humana, anhelamos el reposo del gesto, el instante en que la luz, atraviesa el cristal y se dispersa, en reflejos de asombro, arcanos, inesperados, alucinantes, esa pleamar de paz / en que reencontramos o reconocemos a Dios.

Muchas gracias.
Caracas 13 de mayo de 2019.

viernes, 8 de febrero de 2019

Carta Abierta al Presidente (e) de la República de Venezuela Ing. Juan Guaidó














NOTA: Suscribo totalmente esta carta. 


Ciudadano
Ing. Juan Guaidó
Presidente (E) de la República
Palacio Federal Legislativo.-

Estimado Presidente:

Comienzo esta carta felicitándolo por haberse juramentado el pasado 23 de enero, venciendo todo tipo de amenazas. Este acto le dio un vuelco definitivo a la situación política y abrió el camino de la esperanza y de la libertad. De ahora en adelante, esa magna fecha tendrá un doble significado histórico.

Me atrevo a escribirle por segunda vez porque quisiera hacerle algunas recomendaciones, basadas en mi larga experiencia, con el único ánimo de colaborar en el éxito de su gestión, de la cual depende el futuro de todos nuestros compatriotas.

Después de la caída del dictador Pérez Jiménez, desde 1958 hasta 1999, los candidatos presidenciales, una vez electos, eran liberados de toda disciplina partidista, puesto que el Presidente de la República se debe a todos los venezolanos y no solo a su partido. Así sucedió con Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Rafael Caldera, Carlos Andrés Pérez y Luis Herrera Campins; y en mi opinión, también debería ser así en su caso.

He notado con preocupación que ciertos sectores políticos –los mismos que se opusieron públicamente a su juramentación– quieren cogobernar con usted, atribuyéndole a la Asamblea Nacional las competencias del Poder Ejecutivo, lo cual, además de inconstitucional, constituye un peligro para su gestión.

El momento que vive Venezuela es sumamente delicado porque, aparte de la tiranía que enfrentamos, existen fuerzas geopolíticas involucradas, entre ellas, Cuba, Rusia, China, Turquía, el fundamentalismo islámico, la guerrilla colombiana y el narcotráfico. Se requiere de un Presidente con gran capacidad de decisión, que pueda actuar con rapidez e independencia. Los partidos que lo apoyan dan la impresión de estar más interesados en obtener cuotas de poder y en posicionarse para ganar las próximas elecciones, que en desalojar a Maduro de Miraflores.

En medio de la grave crisis que nos afecta, Venezuela no puede seguir inmersa en una esquizofrenia política, con un gobierno legítimo reconocido por el mundo, y otro usurpador que controla las instituciones nacionales. Esta disonancia debe resolverse cuanto antes.

Señor Presidente, le recomiendo no seguir esperando a que se produzca una fractura dentro de las Fuerzas Armadas para luego autorizar la entrada de la ayuda humanitaria. Funciona justamente al revés: el quiebre militar se producirá cuando dicha ayuda ingrese al país; siempre y cuando venga protegida por una fuerza internacional.

En este sentido, lamento que el punto 17 de la reciente declaración del Grupo de Lima señale que apoya “un proceso de transición pacífico, a través de medios políticos y diplomáticos, pero sin el uso de la fuerza”; porque evidentemente Maduro solo se irá si existe una amenaza creíble de fuerza. Ojalá no sea cierto lo que se comenta, respecto a que el punto 17 fue incluido a petición de ciertos dirigentes políticos venezolanos.

Finalmente quisiera referirme a la Ley de Amnistía, la cual, en mi opinión, es demasiado generosa. Ciertamente hay que ofrecerle a los militares que se rebelen contra Maduro un perdón anticipado; pero dicho perdón jamás debe abarcar a bolichicos, corruptos, colaboracionistas, violadores de derechos humanos y agentes cubanos o del Hezbollah. Este tipo de impunidad puede acabar con su gestión e incluso con su prestigio, el cual estamos obligados a salvaguardar por el bien del país.

Señor Presidente: Usted cuenta con el apoyo mayoritario del pueblo venezolano y de todos los países democráticos. Utilice esa poderosa fuerza para gobernar, sin dejarse presionar indebidamente por lo grupos de poder. Constituya usted un gobierno de transición amplio y representativo, que solo piense en el bien de Venezuela, y no en el interés de los partidos.

Me despido de usted, recordándole las palabras que le dirigí en mi primera carta: No tenga miedo de asumir las responsabilidades que el destino ha puesto en sus manos. No defraude a los venezolanos. El mundo es de los valientes. Dios lo bendiga y le conceda la victoria.

Con afecto venezolano, amigo.

Enrique Aristeguieta Gramcko
Pte. GANA

jueves, 27 de diciembre de 2018

Había una vez...











Un hombre que subía cada día al autobús para ir al trabajo. Una parada después, una anciana subía al autobús y se sentaba al lado de la ventana.

La anciana abría una bolsa y durante todo el trayecto, iba tirando algo por la ventana, siempre hacía lo mismo y un día, intrigado, el hombre le preguntó que era lo que tiraba por la ventana.
 

- ¡Son semillas! - le dijo la anciana .
 

- ¿Semillas? ¿Semillas de qué?
 

- De flores es que miro afuera y está todo tan vacío...Me gustaría poder viajar viendo flores durante todo el camino. ¿Verdad que sería bonito?
 

Pero las semillas caen encima del asfalto, las aplastan los coches, se las comen los pájaros... ¿Cree que sus semillas germinarán al lado del camino?
 

Seguro que sí. Aunque algunas se pierdan, alguna acabará en la cuneta y, con el tiempo, brotará.
 

Pero...tardarán en crecer, necesitan agua ...
 

Yo hago lo que puedo hacer. ¡Ya vendrán los días de lluvia!
 

La anciana siguió con su trabajo ... Y el hombre bajó del autobús para ir a trabajar, pensando que la anciana había perdido un poco la cabeza .
 

Unos meses después... Yendo al trabajo, el hombre, al mirar por la ventana vio todo el camino lleno de flores...
 

¡Todo lo que veía era un colorido y florido paisaje!
 

Se acordó de la anciana, pero hacía días que no la había visto. Preguntó al conductor : ¿La anciana de las semillas?
 

Pues, ya hace un mes que murió.
 

El hombre volvió a su asiento y siguió mirando el paisaje.
 

«Las flores han brotado, se dijo, pero ¿de que le ha servido su trabajo? No ha podido ver su obra».
 

De repente, oyó la risa de un niño pequeño. Una niña señalaba entusiasmada las flores... ¡Mira, padre! ¡Mira cuantas flores!
 

¿Verdad que no hace falta explicar mucho el sentido de esta historía?
 

La anciana de nuestra historia había hecho su trabajo, y dejo su herencia a todos los que la pudieran recibir, a todos los que pudieran contemplarla y ser más felices.
 

Dicen que aquel hombre, desde aquel día, hace el viaje de casa al trabajo con una bolsa de semillas que va arrojando por la ventanilla

Moraleja :
No dejes de sembrar cosas buenas...
Alguien siempre recogerá tu siembra....

martes, 11 de diciembre de 2018

¡Ganamos!

Por: Dulce María Tosta












No han transcurrido veinticuatro horas desde que se cerraron las mesas de votación y ya los «votacionistas», tanto del PSUV como de la MUD/FA, se han movilizado para denostar la acción cívica del noventa por ciento de los venezolanos que se abstuvieron de votar.

Impacta percibir como coinciden en sacar de contexto la farsa electoral convocada por el régimen, homologándola con las consultas electorales que se realizan en los países democráticos y donde el fin no es aparentar una situación política inexistente, si no consultar la opinión de la ciudadanía sobre asuntos trascendentes o acerca de la cobertura de cargos para la administración del Estado.

La característica fundamental de cualquier tiranía es su desprecio por la voluntad popular; todos los tiranos, desde antes de Cristo, se han caracterizado por imponer su voluntad por encima del querer de los conglomerados que tiranizan. No es diferente en esta sufrida patria de Bolívar, como tampoco lo es en Cuba, Bolivia y Nicaragua, donde se vota, pero no se decide y donde las consultas electorales –fraudulentas en su esencia– no tienen otro objetivo que hacerle creer al mundo la existencia de una libertad a todas luces falsa.

Hace apenas pocos días, el tirano Evo Morales de Bolivia, desconoció por vía judicial el resultado del referendo que le impedía postularse para un nuevo periodo presidencial. Nada distinto a lo que hizo Chávez cuando su propuesta de enmienda constitucional cayó aplastantemente derrotada, al punto de que se vio obligado a admitirla, pero a condición de que se le hiciera un maquillaje numérico para que se escondiera la paliza recibida y se dejara expedito el camino para desconocer, más adelante, la voluntad de la gente.

Aún está fresca la tinta con la que se escribieron las noticias sobre las elecciones estudiantiles en la Universidad de Carabobo: malandraje desatado (herederos de los «cabilleros» de Acción Democrática) intentando intimidar a la muchachada estudiantil y luego, ante la aplastante derrota, una írrita decisión judicial declarando vencedor al vencido.

No se debe olvidar –ni por un instante– que el voto es un instrumento de la democracia; que su objetivo es el de consultar la opinión del conglomerado sobre asuntos trascendentes, para actuar en consecuencia. Cualquier duda sobre las verdaderas intenciones del convocante, habilita a la población, ética y políticamente, para no concurrir a las urnas y cataliza su derecho a demandar respeto a su soberanía.

Como una de las primeras víctimas de cualquier tiranía es la verdad, no sabemos a ciencia cierta la cifra de abstención, que se comenta alrededor del noventa por ciento; pero a esa de los que no concurrieron a los centros de votación, me atrevo a sumarle la de los que lo hicieron por la más absoluta necesidad, en busca de una caja CLAP o de un trozo de pernil para mitigar el hambre propia y la de sus hijos. Esos también se abstuvieron, esos también son parte de esta lucha y de los sueños de libertad que nos fortalecen el espíritu y nos arraigan a la tierra que nos vio nacer.

Ante la pregunta de: ¿Qué ganaron? que deslizan en las redes sociales los agentes del régimen y de sus socios, podríamos pasar días respondiendo. En primer lugar, nos contamos y eso es extraordinariamente útil para hacerle saber al mundo entero que los dialogantes no son más que unos estafadores que, en su afán de obtener provecho propio, no les importa la dimensión del daño que le hacen a su pueblo. Ese contaje también sirve para que todos se den cuenta de la ilegitimidad de los poderes públicos, incluyendo a la Asamblea Nacional, elegida en las extrañas circunstancias del 6D y, lo que no es menos importante, el hartazgo de la gente por los partidos políticos que cohabitan en la MUD/FA.

Ganamos en prestigio, en estatura moral ante los demás pueblos del mundo; ganamos en esperanza, al reconocer inequívocamente que no existe el manido pueblo chavista, que todos somos hormigas de la misma cueva, como diría el inolvidable Andrés Eloy Blanco; ganamos respeto como pueblo digno, que no vende su primogenitura por un plato de lentejas y, en definitiva, ganamos porque hoy amanecimos mucho más cerca de la libertad. 

¡Ganamos!


turmero_2009@hotmail.com
@DulceMTostaR
http:/www.dulcemariatosta.com
10 diciembre 2018

sábado, 1 de diciembre de 2018

50 Reglas de Oro


 
 
 
 
 
 
 
 
 
1. Nunca saludes de mano a nadie sin ponerte de pie.
2. En una negociación, nunca hagas la
primer oferta.
3. Si te confían un secreto, guárdalo.
4. Regresa con tanque lleno, el auto que te prestaron.
5. Haz las cosas con pasión o mejor no las hagas.
6. Cuando saludes de mano, hazlo firme y mirando a los ojos.
7. Vive la experiencia de hacer un viaje solo.
8. Nunca rechaces una pastilla de menta, las razones son obvias.
9. Acepta consejos si quieres llegar a viejo.
10. Acércate a comer con la persona nueva en la oficina.
11. Cuando, enojado, le escribas a alguien, termina y vuelve a leerlo, después bórralo y hazlo de nuevo.
12. En la mesa no hables de trabajo, política o religión.
13. Se justo, defiende a los que son abusados, sin abusar.
14. Escribe tus metas y luego trabaja por ellas.
15. Defiende tu punto de vista sin ofender ni insultar, se tolerante y respetuoso ante el ajeno.
16. Llama y visita a tus padres, hijos, familiares y amigos, no pierdas el tiempo esperando que ellos lo hagan primero.
17. Nunca te arrepientas de nada, aprende de todo.
18. En momentos o días de soledad, relájate, disfruta y aprende.
19. El honor y la lealtad son básicos en tu personalidad.
20. No le prestes dinero a quien sabes que no te pagará.
21. Cree en algo.
22. Tiende tu cama al levantarte por las mañanas.
23. Canta en la ducha.
24. Cuida una planta o un jardín.
25. Observa el cielo cada vez que puedas.
26. Descubre tus habilidades y explótalas.
27. Ama tu trabajo o déjalo.
28. Pide ayuda cuando la necesites.
29. Enséñale un valor a alguien, de preferencia a un niño.
30. Valora y agradece a quien te tienda la mano.
31. Se amable con tus vecinos.
32. Hazle el día más alegre a alguien.
33. Compite contigo mismo.
34. Regálate algo, mínimo, una vez al año.
35. Cuida tu salud.
36. Saluda con una sonrisa siempre.
37. Piensa rápido, pero habla despacio.
38. No hables con la boca llena.
39. Lustra tus zapatos y corta tus uñas.
40. No opines sobre temas que desconozcas.
41. Nunca maltrates a un animal.
42. Alza la voz ante las injusticias.
43. Nunca pierdas la maravillosa oportunidad de quedarte callado.
44. Reconoce a alguien su esfuerzo.
45. Se humilde ante todo.
46. Nunca olvides de donde vienes.
47. Viaja cada vez que te sea posible.
48. Cede el paso.
49. Baila bajo la lluvia.
50. Busca tu éxito, sin desistir.


Extraído de #MundoViralColombia

miércoles, 3 de octubre de 2018

La elección engañosa de un liderazgo

Por Luis Manuel Aguana













La propuesta esbozada por la Universidad Católica Andrés Bello, en las declaraciones del Director del Centro de Estudios Políticos y Gobierno de la UCAB, Benigno Alarcón, según la cual es necesario “escoger dentro de la oposición a un “director de orquesta” por el método de primarias pero por selección múltiple (el votante selecciona tres candidatos en lugar de uno)” (ver noticia en http://www.noticierodigital.com/2018/09/proponen-primarias-opositoras-seleccion-multiple/) se circunscribe dentro de la estrategia de la MUD/Frente Amplio de buscar el oxigeno necesario para sobrevivir porque ya su liderazgo está completamente agotado y sin credibilidad ante la sociedad venezolana, y sería impensable concurrir a un nuevo proceso electoral con el régimen, como lo tienen previsto para diciembre si sus lideres no son capaces de vender una limonada fría en un desierto. Así está el nivel de credibilidad de esa gente.

El “think tank” político de la MUD con sede en Montalban sale en su auxilio (y siempre presumiendo que lo hacen de buena fe por aquello de que la mala fe hay que probarla) haciendo una propuesta al país, y llevada al público a través de una de sus anclas comunicacionales televisivas más conocidas, y que por supuesto será gratamente acogida por los lideres de la oposición oficial, que ya tienen varios meses y recursos ya gastados, y avanzando para realizar unas primarias opositoras.

En otras palabras, no es una propuesta a la MUD –que ya tomo su decisión- de parte de los académicos de la UCAB, es una propuesta de la MUD al país pero con el sello de credibilidad y calidad de la Universidad Católica Andrés Bello, para que la sociedad venezolana en su conjunto, la compre y concurra a “validar” a aquellos que resulten electos en ese proceso, así como la solución que concomitantemente le estarían proponiendo al país para resolver la crisis que nos ahorca a todos los venezolanos. Qué manera tan enrevesada de recuperar credibilidad.

Si no fuera porque la oposición oficial es tan retorcida en sus planteamientos al país, la idea no resultaría mala porque está partiendo de un principio democrático universal en el cual todos concordamos: una elección.  Pero eso es un gancho que lamentablemente parte de un supuesto equivocado fundamental: los liderazgos no se eligen, se forjan en las crisis.  El Profesor Alarcón nos señala de la necesidad de escoger un liderazgo unitario con la misma gente. Hablar de que se decida este liderazgo en conciábulos entre partidos en los que la gente siente desconfianza… no va a funcionar. La mejor manera… es elegir a ese liderazgo.

En otras palabras, de todos aquellos a los que Venezuela les dio la confianza el 6D-2015 para que resolvieran la crisis política que ya era gravísima en enero de 2016, esos mismos personajes vacíos de credibilidad se nos volverían a presentar para decidir a quiénes de ellos la sociedad venezolana “escogería” para conducir el barco opositor.

Si en esa propuesta se incluyera un proceso de elecciones internas y auditadas de todos los partidos que conforman esa “unidad” de la MUD/Frente Amplio, cuyos principales dirigentes se niegan a medirse desde hace muchísimo tiempo y tienen en situación de secuestro a sus propios partidos, la propuesta sería algo interesante que considerar. Pero de la manera en que se presenta, luce lo mismo de siempre: vamos a medirnos de nuevo buscando la legitimidad que solo da el voto popular para renovar los pactos entre los partidos y seguir en el mismo bolero colaboracionista con el régimen.

Los partidos requieren un nuevo pacto porque el nivel de devaluación opositora es tan o más grave que la del signo monetario, y es de tal magnitud que hasta el mismo régimen necesita que haya credibilidad en la oposición que usa para lograr sus fines. Se requiere saber quiénes deben conducir y negociar ante el descalabro que presentan en su conjunto ante la sociedad, y de nuevo se pretende acudir al pueblo venezolano para ponerle un sello calidad a la oposición oficial.

Al pretender “elegir” de entre una clase opositora circunscrita en la misma dirigencia de siempre, porque nunca se han abierto a la democracia en su propia militancia de base, se legitiman a esos mismos cogollos que argumentan están tratando de evitar para que sigan haciendo lo mismo que nos ha hundido como país. Hay que multiplicar los liderazgos políticos como bien me lo explico el Dr. Manuel Rodríguez Mena, fundador de la Cátedra Pío Tamayo de la UCV: “…la concentración  del poder político en pocos líderes va en proporción inversa a los intereses de la mayoría ciudadana. Mientras mayor concentración menor posibilidad que los problemas del país se resuelvan” (ver La Multiplicación de los liderazgos, en http://ticsddhh.blogspot.com/2013/05/la-multiplicacion-de-los-liderazgos.html).

Varias han sido las veces en estos años que he abordado en esta modesta tribuna de la red el tema del liderazgo opositor tratándolo desde la perspectiva científica. He expuesto las investigaciones de Simon Sinek y Derek Sivers (ver Tres Dimensiones del 16D en http://ticsddhh.blogspot.com/2012/12/tres-dimensiones-del-16d.html y Lecciones de liderazgo de un loco que se marcho, en http://ticsddhh.blogspot.com/2014/02/lecciones-de-liderazgo-de-un-loco-que.html) para poder entender como un líder inspira a la acción y como un liderazgo comienza un movimiento; así como también la experiencia corporativa de Rosalinde Torres (ver Cuestionario de liderazgo en http://ticsddhh.blogspot.com/2015/10/cuestionario-de-liderazgo.html) para entender que requisitos debe tener una persona para calzar la altísima responsabilidad de dirigir grupos.

De la misma manera he tocado el tema desde mi propia experiencia y perspectiva (ver La búsqueda del liderazgo perdido, en http://ticsddhh.blogspot.com/2012/11/la-busqueda-del-liderazgo-perdido.html, Un liderazgo que valga la pena, en http://ticsddhh.blogspot.com/2016/04/un-liderazgo-que-valga-la-pena.html, Reflexiones del conuco, en http://ticsddhh.blogspot.com/2013/06/reflexiones-del-conuco.html). 

En todas ellas de alguna manera llego a la conclusión que en Venezuela hemos hecho como pueblo lo contrario de lo que hace todo el mundo: los liderazgos llegan a las altísimas responsabilidades en nuestro país sin la ética ni la experiencia debidas, y de allí el desastre en donde estamos metidos ahora con los liderazgos de la oposición.

¿Cómo resolver esa situación? No queda otra que participando para generar nuevos liderazgos. Y en ese sentido lograr abrirnos camino en esa nueva selva que para muchos de nosotros significa la política, entendida en los términos actuales. Pero no participando en una elección engañosa y continuista. Me refiero a una participación en los espacios que la necesidad del país crea y que haga resaltar los valores de ese nuevo liderazgo, consustanciado con los problemas reales del país. Los liderazgos no se decretan ni se “eligen”, la situación misma los genera. Lo que hay que garantizar es la existencia de los mecanismos para identificarlos y entregarles el protagonismo necesario para que conduzcan. Esto hay que transformarlo en algo diferente, y es lo que intento comunicar desde este rincón y es nuestra propuesta descentralizadora del Proyecto País Venezuela, que multiplica exponencialmente el liderazgo regional.

En la nota del 2012, La búsqueda del liderazgo perdido, señalaba que debíamos escoger para representarnos solo aquellas personas con conocimiento, tradición y tiempo de añejamiento, no en la política sino en lo que hace con su vida. Que verificáramos su trayectoria y aportes a sus comunidades. No escoger recién llegados sin larga tradición en sus propios campos de actividad. Pedir referencias, investigarlos bien. No dar un cheque en blanco a alguien desconocido. Ser más profundo y crítico en las apreciaciones. Oír sus intervenciones y tratar de sopesar la sinceridad de su discurso y su amor por este país.

Hoy agrego otra más: ni siquiera considerar a nadie que no haya trabajado, que no haya tenido un jefe, que no haya vivido ni enfrentado al mundo. Que no se sientan discriminados los jóvenes. Nunca he sabido de nadie que se haya operado un tumor en la cabeza con un medico recién graduado. Eso no significa que los médicos jóvenes recién graduados sean malos, significa que deben seguir aprendiendo hasta alcanzar la excelencia en sus ejecutorias profesionales. Y eso solo lo da el tiempo y la experiencia. La práctica contra natura ha sido profundamente dañina en estos últimos años para Venezuela.

Hoy estamos en una época de definiciones. Ya es hora que una nueva casta de líderes aparezca para conducir una nueva era de progreso y bienestar. No me preocupa que no hayan entrado a la escena todavía porque sé que aparecerán en el momento preciso y oportuno. Me preocupa que los anteriores, que ya tuvieron su oportunidad y aprovechándose de esa situación, estén tratando de ocupar sus lugares cuando fueron los principales responsables directos e indirectos de toda esta tragedia, lo que hace que el cambio necesario que se debe gestar pueda resultar en todo un fracaso. 

Evitemos que eso ocurra.

Caracas, 3 de Octubre de 2018
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