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miércoles, 22 de junio de 2016

La Hormiga

La hormiga

[Cuento. Texto completo.]

Marco Denevi




Un día las hormigas, pueblo progresista, inventan el vegetal artificial. Es una papilla fría y con sabor a hojalata. Pero al menos las releva de la necesidad de salir fuera de los hormigueros en procura de vegetales naturales. Así se salvan del fuego, del veneno, de las nubes insecticidas. Como el número de las hormigas es una cifra que tiende constantemente a crecer, al cabo de un tiempo hay tantas hormigas bajo tierra que es preciso ampliar los hormigueros. Las galerías se expanden, se entrecruzan, terminan por confundirse en un solo Gran Hormiguero bajo la dirección de una sola Gran Hormiga. Por las dudas, las salidas al exterior son tapiadas a cal y canto. Se suceden las generaciones. Como nunca han franqueado los límites del Gran Hormiguero, incurren en el error de lógica de identificarlo con el Gran Universo. Pero cierta vez una hormiga se extravía por unos corredores en ruinas, distingue una luz lejana, unos destellos, se aproxima y descubre una boca de salida cuya clausura se ha desmoronado. Con el corazón palpitante, la hormiga sale a la superficie de la tierra. Ve una mañana. Ve un jardín. Ve tallos, hojas, yemas, brotes, pétalos, estambres, rocío. Ve una rosa amarilla. Todos sus instintos despiertan bruscamente. Se abalanza sobre las plantas y empieza a talar, a cortar y a comer. Se da un atracón. Después, relamiéndose, decide volver al Gran Hormiguero con la noticia. Busca a sus hermanas, trata de explicarles lo que ha visto, grita: "Arriba... luz... jardín... hojas... verde... flores..." Las demás hormigas no comprenden una sola palabra de aquel lenguaje delirante, creen que la hormiga ha enloquecido y la matan.

(Escrito por Pavel Vodnik un día antes de suicidarse. El texto de la fábula apareció en el número 12 de la revista Szpilki y le valió a su director, Jerzy Kott, una multa de cien znacks.)


FIN

Burla a los fantasmas de la historia


Por: José Luis Zambrano Padauy - @Joseluis5571 -
Director de la Biblioteca Virtual de Maracaibo “Randa Richani”


Nuestro país tiene un raro olor a subterfugio. Se tensa en la piel esa empalagosa sensación a calamidad, con el gotero indeseable de la agonía de quienes van al cadalso; el paredón de la despiadada congoja del hambre, repartida a las masas con el descomunal esquema del engaño.

Las radicales apetencias gubernamentales sobrepasan las esferas de esta dimensión. Se afanan en sus tretas por regalar polémicas en los medios, culpar en su opereta al más ingenuo y ensartar implacables y descarados dictámenes en la balanza desequilibrada de la justicia venezolana.

Pero la maniobra más sombría de su libreta socialista son los rictus a costa de la salud espiritual del país. Sus andanzas hurgando donde nos se les ha invitado, ha llegado al extremo de intervenir la paz del sepulcro, con el furor abrupto de lo demoníaco y lo inapropiado.

La profanación de los restos de Bolívar fue su inicial transitar por lo sacrílego. La violación sepulcral llevaba la idea de hacer una ronda demoníaca y jugar en el complicado escenario de las circunstancias, para evitar el derrumbe del poder, dejando de lado la aprobación divina y circunscribirse a la elemental argucia del maligno.

Se dice que aquella herejía tenía el alegato de desentrañar la verdad sobre la muerte del Libertador; que sirvió para mostrar su verdadera catadura y detallar su faz, confiriendo un nuevo retrato del padre de la patria con rasgos zambos como los de Chávez, cuando todos sabemos de su innegable origen español.

Hoy sus ceremonias allanan la tranquilidad de las tumbas de Isaías Medina Angarita y Rómulo Gallegos, precisamente cuando les zumban en el oído de la estabilidad, las protestas por falta de alimento, los esfuerzos por concretar el referéndum revocatorio y la petición en la OEA por la activación de la Carta Democrática.

La maquinación de paleros, brujos, babalaos, expertos de la baraja, prestidigitadores y taimados escrutadores del destino debe centrarse en este momento en evitar la caída estrepitosa de este gobierno, que llega a los extremos del abuso de su dominación y sus remiendos de la crisis ya no aguantan una zurcida más.

Violentar las tumbas como por capricho esotérico sólo le da compases fúnebres a un mandato con acta de defunción. Miembros del gobierno trataron de negar con altanería esta nueva profanación, mientras los desconcertados familiares de sendos personajes de nuestra historia, mostraban fotos de sepulcros abiertos por las redes sociales y en su confusión no sabía sin mover los restos de estos ex presidentes, exhumarlos o esperar al cambio de las realidades nacionales.

Entretanto, el ciudadano no come de cuentos y tampoco de alimentos, por ello ha salido a la calle a reclamar con estruendo su ansiedad, mientras el CNE borra firmas para el referéndum con la voluntad del retardo y busca la validación en su complicada agenda de estipulaciones sin sentido, olvidando que cada rúbrica fue estampada con la convicción de los esperanzados por una salida no violenta a este disparatado sistema.

Desconozco si es real que desde aviones los hechiceros del gobierno lanzan polvillos para apaciguar al pueblo; si el ateísmo es mayor al amor comunista o si los billetes tienen la ilustración de seres de ultratumba del mal y no los patriotas de antaño; sólo estoy claro que la arbitrariedad se les ha ido tan de las manos, que el caos estremecedor lleva el sello de la estampida social y en cualquier momento puede darse un cambio no planificado; peligroso, grotesco e incierto para todos.

Festina Lente

Festina Lente: Apresúrate Lentamente.

La sabiduría encerrada en la máxima festina lente cautivó a sucesivas generaciones. Podría escribirse, de hecho, un largo tratado sobre su uso en diferentes épocas. Su celebridad moderna se debe no tanto a Augusto como a Aldo Manucio y a Erasmo. El gran editor veneciano tomó este adagio como máxima de su imprenta y la estampó en la portada de sus ediciones bajo la forma de un emblema compuesto por un delfín enroscado en torno a un ancla. Este motivo traduce gráficamente el motto latino representando el mamífero marino la celeridad y el ancla la lentitud. Así aludía Manucio al cuidado trabajo con que sus ediciones eran preparadas. El motivo es antiguo, extraído -según Erasmo- de una medalla del emperador Tito.


El emperador romano Augusto citaba con frecuencia esta frase, pero fue Erasmo de Rotterdam quien la inmortalizó en su libro Adagios

Al respecto escribió:


Si consideras el vigor y la riqueza expresiva encapsulada en tan pocas palabras, tan fecundas, tan serias, tan útiles, tan ampliamente aplicables a todas las situaciones de la vida, fácilmente consentirás en que entre tantos proverbios no hay ningún otro más merecedor de ser inscripto en toda columna, de ser copiado sobre la entrada de todos los templos (¡y en letras de oro!), pintado en las grandes puertas de las cortes de los príncipes, grabado en los anillos de los prelados y representado en los cetros de los reyes.

Erasmo creía que esta frase puede interpretarse de tres maneras: 


Primero, en el sentido de que antes de tomar una decisión uno debe meditarla cuidadosamente, pero una vez elegido un curso de acción, el mismo debe seguirse con resolución y celeridad.  

Segundo, en el sentido de que es necesario moderar las pasiones por la razón.  

Tercero, en el sentido de que debe evitarse esa excesiva prontitud que es considerada una gran virtud por todos aquellos que ven en cualquier demora un retroceso.

Para Erasmo, quien siga esta máxima siempre actuará en el momento adecuado y en la medida justa. Su vigilancia evitará que sea demasiado lento y su paciencia, que se apresure más allá de lo conveniente.
                                                                                                           

jueves, 9 de junio de 2016

Dignidad ciudadana

Por: Fernando Facchin 















No podemos ocultar estamos atravesando una de las etapas más negras de la historia política; la vergonzosa realidad de un proceso degradante del país, con un régimen cuyas deleznables prácticas lo destruyen día a día, donde el cinismo pareciera que ha  llegado para quedarse. La actuación de los Carteles: militares, civiles, judiciales y electoralesson el principal indicativo de la descomposición de las instituciones, pero sobre todo de nuestra dignidad y soberanía nacional.
 Las firmas, abrumadoramente logradas, abrieron el camino para reivindicar al país por medio del proceso revocatorio; el régimen, dentro de su terror por el desalojo que se le augura, ha impuesto e interpondrá cualquier felonía que se le ocurra al “constitucionalista de alquiler” que los ¿asesora?, pero recordemos palabras de  Federico Mayor ex-director de la UNESCO: “la democracia, la voz del pueblo, constituye el único contexto en que los actuales derroteros torcidos pueden enmendarse (...)”“Que no se calle la calle”.

Reina la mediocridad, la ignorancia, la ineptitud, la represión, el vocabulario  escatológico y la obediencia indebida, sancionada expresamente por la CRBV en su artículo  25; las instituciones son carteles en  una red de sumisas, bochornosas y espurias lealtades, lo que desvirtúa la “democracia participativa y protagónica”, detrás de esa frase, se oculta un totalitarismo pernicioso, violador de los derechos humanos, de la dignidad ciudadana y de la soberanía, por ello el rechazo tajante y concluyente del pueblo al régimen.

Vivimos graves momentos de incertidumbre ante la intolerancia y la deslegitimación del régimen, por tal razón estamos dispuestos a luchar con todas las fuerzas posibles en defensa de nuestro país. Con el triunfo del 6D y el “Firmazo”, hemos ganado dos batallas, pero la guerra continúa y la lucha no debe flaquear, lo que nos espera es violencia verbal, física, moral y psicológica, debemos estar  preparados.

La soberbialos hincha, la iracundia los inflama, perder la rapacidad les inquieta, la crueldad los estimula, la ambición los deleita y los precipita hacia la iniquidad; la violencia siempre ha sido una creación del poder contra los principios que permiten vivir con dignidad y libertad, cuando esto es así, el pueblo reacciona ante  el trato degradante que ataca la ciudadanía. Quien causa violencia pierde el respeto de los demás y hacia sí mismo, por otra parte, el vandálico régimen demuestra una impotencia menesterosa, es el desespero de quienes han perdido la capacidad de control, allí surge el desprecio hacia los demás, el temor,  el aislamiento, el resentimiento y la insatisfacción, además, de una amplia constelación de enfermedades psicosomáticas, en consecuencia, la violencia sostenida está en la génesis de  los trastornos de la personalidad, las conductas violentas acaban por configurarse en un patrón psicopatológico casi imposible de modificar, donde su mayor  deleite está en infligir terror y dolor en forma fríamente calculada y despiadada y utilizar su sinrazón para satisfacer pasiones perversas contra los DDHH. No olvidemos que la latas vacías son las que hacen ruido y que la agonía es larga pero la muerte es segura.

Siete lecciones



















Por: Kary Rojas

Si tienes algo valioso, resguárdalo 
Siempre  he creído que por algo los tesoros se ocultan, para no ser saqueados; para que nadie quiera manipularlos o tomar control de ellos. Así sucede cuando se encuentra a alguien valioso y nace un sentimiento que quieres eternizar. Si todo el mundo se da cuenta de lo importante que es para ti, buscarán la forma consciente o inconscientemente de robarle la magia a eso que viven y  sienten.


Si tienes un  sueño, no lo divulgues 
Hay  quienes se dedican a matar sueños simplemente porque no saben soñar y no creen en poder realizarlos; por eso cuando  ven que alguien sueña, le disparan de mil formas a su  sueño, con obstáculos, piedras, peros, comentarios que  desmotivan o que aunque no parezca, logran sembrar la duda  en la posibilidad o imposibilidad de alcanzarlo. Si  sueñas, compártelo con quien sepas te ayude a lograrlo, no  se lo confies a más de una persona. No todos creen  en la magia que permite hacernos alcanzar todo lo que  soñamos.


No grites tu  felicidad a los 4 vientos  
No  se trata de reprimir las emociones, sino de proteger y saber  disfrutar lo que vivimos y sentimos. La felicidad tiene muchos enemigos en el ambiente; la envidia de quienes no la tienen; el negativismo de los  que ven todo negro; la incredibilidad de mucha  gente que por su falta de fe, no cree posible que otros  logren ser felices. La felicidad no debe esconderse, sino compartirla con quienes realmente se alegran de vernos felices; de resto, más que prevenirnos, hay que ser prudentes. Quédate  con la magia que encierran los instantes felices, esa es la recarga que te permitirá vencer en los momentos más díficiles.


Si estás  triste no se lo digas a todos 
No  todo el mundo comprende la tristeza o la alegría del otro. Por eso es mejor aprender a  vivir nuestros momentos de humanidad con muy pocos. Siempre habrán uno o dos a quienes realmente les interesa y saben respetar lo que sentimos sin cuestionarlo y sin pretender usarlo para dañarnos. La tristeza no es debilidad sino humanidad y la manera como la vivimos es lo que nos fortalece y nos enseña algo nuevo que  nos hace madurar.


Quédate con  lo mejor de todo 
De todas las personas que encuentres en el camino, saca lo mejor. En vez de fijarte en las cosas malas,  trata de descubrir en ellas cosas buenas y seguro tendrás más amigos que enemigos… Hay quienes marcan el día con lo malo que vivieron; sino quieres que te roben la paz, quédate con lo mejor que te  haya pasado, así haya sido tan solo un instante; si lo lo disfrutas, lo piensas y lo agradeces; seguro será lo que te  haga el día diferente. Quédate con lo mejor de todo, con la magia qué encierra, búscala, mírala, escúchala y cuando la encuentres no la dejes ir, disfrútala y dale gracias a Dios por ella.


Inténtalo una y otra vez y, si es posible, vuelve a comenzar, pero no te rindas 
Mientras  el mundo te pone obstáculos, tú vuelve a  intentarlo. Aunque falles en los primeros  intentos, sigue intentando. Aunque todo parezca  imposible, no dejes de intentar. Si tienes magia en tu mente y en tu corazón, esa será la fuerza para  hacer los intentos que sean necesarios y si es el caso, volver a empezar hasta lograrlo.


No dejes de  crecer 
Las  personas siempre buscan razones para dejar de creer en los sentimientos, en los sueños, en las personas. Tú en cambio, sino quieres perder la magia; no dejes de creer,  cree en un Dios que es Amor, cree en ti, cree en los demás,  cree en lo que puedes lograr, cree en lo que sientes y te  hace bien. No dejes que el mundo te mate las  creencias. Afuera hay asesinos de sueños y de fe, a la sociedad le conviene que no creas para venderte todo lo que no sirve para nada sólo para enriquecer a quien más tiene. Cuando crees en lo que vale la pena creer, en lo que no tiene precio, en lo que Dios te da gratis, en lo que se siente, en lo que guardan las personas en el alma, eso da una fuerza y una magia que mueve y hace posible todo lo que se sueña. 

Al juez Oswaldo Tenorio



Permítame dirigirme a usted en su condición de ser humano, que antes que su condición de juez, es la que debería privar en cualquiera de sus decisiones. Le confieso algo, soy un fiel creyente de la humanidad, cuando me dicen que todo está perdido, que cada día la desvalorización gana terreno, prefiero buscar señales que me demuestren lo contrario, que me hablen de la compasión, la nobleza, de la solidaridad y la empatía por el otro. Siempre voy detrás de aquellas acciones que rompan con los estereotipos y antes de dejarme arrastrar por la ola de odio y rabia, prefiero comprender las razones. 

Pero busco y busco razones en la sentencia que lo llevó a usted a negar una medida de protección para los niños que sufren esa terrible enfermedad llamada cáncer y no las encuentro ¿Motivaciones políticas? Si uno analiza la solicitud no es ni siquiera política, es humanitaria, significaba abogar desde la ley para garantizarle el derecho a la salud a criaturas que apenas comienzan a vivir, garantizándoles el acceso a los tratamientos necesarios para su proceso de recuperación. Sabe usted algo señor Tenorio, un niño no elige enfermarse para armar una conspiración contra el gobierno, no es que cambian sus juegos por quimioterapias porque quieren afectar la imagen de un presidente o un partido. No hay nada político en una tragedia como esta. 

Personalmente me niego a creer que un venezolano, que también es padre, que me imagino sabe lo que representa el amor hacia un hijo, no se haya tomado más de sesenta minutos para evaluar con más profundidad el drama que viven los niños con cáncer en Venezuela. Menos de una hora le bastó para negar una crisis que nos choca a todos en la cara. Me gustaría saber que pasó por la cabeza cuando firmó su decisión, cuando dijo que la solicitud de protección se basaba en “informaciones falsas de algunos portales de noticias”. 

¿Es que acaso quería usted una prueba más contundente señor Tenorio? Quizás el asesinato del niño Oliver Sánchez le permita reconsiderar aquel punto de vista, que yo no me atrevo a calificar como jurídico, sino como un acto de deshumanidad, como una aberración. Digo asesinato porque a Oliver lo mató un Estado indolente, una justicia arrodillada y unos jueces secuestrados por el miedo. 

Sabrá usted lo que significa para una madre que su pequeño le diga que quiere seguir viviendo y que esta no pueda hacer nada. No me imagino la desesperación y la impotencia, como tampoco puedo imaginarme tanta maldad en quienes niegan el problema. 

Oliver es solo el rostro visible de lo que no puede llamarse de otra forma más que como un exterminio masivo de una parte de la población que no tiene recursos para irse fuera del país a cumplir un tratamiento y que muere en los hospitales venezolanos frente al silencio de la mayoría y el ruido de aviones de guerra que celebran que somos “una potencia militar”.

lunes, 6 de junio de 2016

Extraño triunfo reclama el gobierno...







Por: Virginia Contreras

El pasado 1 de junio no fue un día cualquiera para muchos venezolanos preocupados por la situación de su país. Estos, animados por la energía que el Secretario General de la OEA le ha inyectado a la solución de la crisis que padece Venezuela, esperaban con ansias la sesión del Consejo Permanente de la Organización (CP), en la cual se discutiría el informe que el funcionario diplomático había preparado sobre la crisis.
Dichos venezolanos no eran los únicos que tenían expectativas por la reunión. Otro sector, representado por los más altos funcionarios del Gobierno Nacional, también mantenían ansiedad por el resultado de las actividades de ese día en el organismo hemisférico, si bien por una razón absolutamente diferente.

El caso es que existía una estrategia por parte de estos, que de materializarse, representaría una importante victoria psicológica en contra de sus opositores, así como del Secretario General, el cual se ha  convertido en un dolor de cabeza para el régimen.

De acuerdo con lo planificado, el representante permanente de Venezuela en la OEA, quien había conversado con la mayoría de sus colegas allí y solicitado su apoyo, presentaría el pasado lunes, día festivo en los EE.UU, formal solicitud ante el Presidente del CP, máxima autoridad del órgano regular de la OEA, para que la reunión fuera suspendida. Para ello, hacía referencia a cierto argumento bastante discutible, como el de una supuesta “práctica diplomática”, en la cual -según él-  el país en crisis era quien debía convocar la reunión. De ser cierta esta práctica,  habría que esperar a que los gobiernos violadores de derechos humanos se arrepintieran y confesaran su culpa en alguna reunión convocada por ellos mismos, o que aquellos gobiernos dirigidos por dictadores, quisieran reconocer su delito en una sesión en donde estos actuaran como anfitriones.

A veces las cosas mejor planificadas no salen como las esperamos, y es que ese mismo lunes Venezuela no fue el único país que solicito un cambio en la agenda para la esperada sesión. Argentina, país que tenía varios días analizando la posibilidad de presentar una opción alternativa a la aplicación de la Carta Democrática Interamericana (CDI), requirió igualmente al Consejo Permanente, del cual ejerce la presidencia temporal, la inclusión de un proyecto de Resolución contentivo de una propuesta que si bien era diferente a la solicitada por el Secretario General, impediría que la sesión se suspendiera, como había solicitado su par venezolano.

La sorpresa del representante de Venezuela fue mayúscula cuando el día de la sesión observa, que en vez de haber circulado su propuesta de dejar sin efecto la reunión, era circulado el proyecto de Argentina, que si bien nada refería sobre la CDI, si solicitaba bajo el uso del habitual lenguaje diplomático, que la OEA, a diferencia de lo que el Gobierno de Venezuela había venido manteniendo, fuera aceptada junto con UNASUR, y cualquier otro colaborador, como apoyo para la búsqueda de un entendimiento entre los venezolanos.

De no ser por las constantes interrupciones del embajador de Venezuela durante la reunión, las cuales riñen con sus tan defendidas “practicas diplomáticas”, nadie se hubiera dado cuenta de la tensión que padecía, al saber que sus superiores en Caracas no verían con buenos ojos la no suspensión de la sesión, como aquel les había garantizado. De igual forma, le resultaba imposible aceptar la falta de veteranía que represento el no haberle dado seguimiento a la convocatoria introducida en el CP. Estas circunstancias habrán ocupado un importante espacio en su cabeza, más aun cuando estaba obligado a justificarlas en el momento en que tuviera que comunicarse con la Sra. Canciller, hecho al que se vio obligado durante el largo intermedio de la sesión.

Mientras esto sucedía en la capital de los EE.UU, nadie en Venezuela entendía lo que estaba pasando, hasta el punto que sectores opositores se adelantaban a comentar respecto a la acción de Argentina, calificándola como un acto de traición. Paralelamente la Sra. Canciller, a sabiendas del revés producido, elucubraba un argumento plausible para convencer a su Presidente de  que aun cuando no se hubiera logrado suspender la reunión, la participación de Venezuela había sido un éxito.

Esta situación que circunstancialmente ha ocurrido, nos lleva a asimilar el nivel de tensión que padecen los venezolanos como consecuencia de la problemática en el país. Aun así, valdría la pena entender el fino hilo que diferencia la sana crítica de una situación que nos causa malestar, de las acusaciones directas a gobiernos, que a pesar que sus acciones pudieran no ser del agrado de los espectadores, representan el ejercicio de su soberanía. Recordemos que esa misma soberanía también reside en el pueblo venezolano, y que su imagen no puede ser asimilada bajo ningún concepto a la actitud intolerante y grosera que ha demostrado su gobierno.

Paradójicamente, ese día se debatió en la OEA durante 10 horas la crisis de Venezuela, aun cuando se hizo bajo otra perspectiva. Este hecho resulto diametralmente opuesto a lo sucedido durante la visita, semanas atrás, por parte de la representante de la política exterior venezolana. En esa oportunidad, con excepción de Canadá y los Estados Unidos, solo unos pocos gobiernos se atrevieron a opinar, para hacerlo de una manera superficial.

La Resolución presentada por Argentina se adoptó por consenso, teniendo que ser adecuada a las sugerencias de los presentes, incluyendo Venezuela.  Esto implica la aceptación por parte de Venezuela de la participación de la OEA en las actividades de apoyo a la solución de la crisis. La operatividad de la misma, dependerá del seguimiento que los interesados puedan darle a dicha Resolución. En todo caso, nada impide que sea la propia oposición venezolana quien propicie que se haga cumplir.

Por si esto fuera poco para el Gobierno venezolano, el Secretario General insiste en la necesidad de aplicar la consabida CDI,  reiterando la necesidad de discutir su informe, informe que sin lugar a dudas será distribuido por este a todos los cancilleres que se reunirán a partir del próximo 13 de junio en la Asamblea General en República Dominicana. Muy seguramente usara sus habilidades diplomáticas, y la experiencia adquirida con la fallida convocatoria, para lograr más temprano que tarde la realización de la pretendida sesión en la OEA. En todo caso, ya todo el mundo sabe allí que el país hace aguas, y que hasta ahora no hay salvavidas. A lo mejor será por esto que  el Gobierno de Venezuela ha declarado su triunfo.

¿Por qué es mejor que sigamos escribiendo a mano?











¿Qué es más poderoso, el teclado o el lápiz?. Una de cada tres personas no han escrito a mano en los últimos seis meses. En Finlandia ya no enseñan escritura en la escuela. La caligrafía está siendo eclipsada totalmente por la tecnología moderna.

Esto a pesar de que la investigación en neurociencia indica que escribir utilizando sólo una pantalla táctil o el teclado puede afectar el desarrollo del cerebro, sobre todo el de los niños que están aprendiendo a leer.

Así que debemos ser conscientes de hacia dónde queremos ir.
Además de poner fin a una tradición cultural que se remonta al inicio de la civilización, si la escritura se desvanece, ¿vamos a perder también un elemento de nuestra individualidad?

 

Escribir a mano para ejercitar el cerebro

En la última década, la investigación con imágenes cerebrales le ha ayudado a los neurocientíficos a entender que aprender habilidades tales como la escritura a mano y tocar un instrumento musical puede cambiar realmente la estructura del cerebro.


Lo que es más, que el aprendizaje de escribir con una pluma es más beneficioso para los niños que las habilidades de teclado.

El profesor Stanislas Dehaene, director de la Unidad de Neuroimagen Cognitiva de la organización francesa INSERM-CEA, dice: “Es un hecho bien conocido ahora que aprender a escribir con la mano, al mismo tiempo que aprender a leer facilita la lectura mediante el desarrollo de la motricidad fina”.

Lóbulos parietales: Son importantes para escribir y leer, pues interpretan las palabras y el lenguaje. Combinan además información sensorial como orientación espacial y navegación, y son el área principal de recepción sensorial para el sentido del tacto.

Lóbulos temporales: Situados a los lados del cerebro, detrás de la sien, ayudan a procesar la información auditiva de los oídos. El proceso de escribir algo con lápiz y papel ayuda a activar una colección de células en estos lóbulos conocidas como sistema de activación reticular. Las estructuras de estos lóbulos son vitales en la consolidación de información de corto plazo a largo plazo.
Lóbulos occipitales: Ubicados en la parte baja del cerebro, reciben y procesan la información visual de los ojos, que luego es enviada a otras partes del cerebro. Eso nos ayuda a leer y escribir al reconocer palabras, formas y colores.

 

¿Qué dice tu forma de escribir de ti?

Cuando la grafóloga Elaine Quigley recibe una carta de un completo desconocido, tiene una idea de cómo es antes de empezar a leerla.

Aquí revela algunas de las características clave que se pueden deducir de la escritura de una persona.



La gente cuya escritura se inclina hacia 
adelante,
usualmente está interesada en conectarse con 
el mundo exterior y necesita estar involucrada 
con él. Generalmente son considerados 
extrovertidos.
 
Si se inclina hacia la izquierda, generalmente
son
más autónomos, les gusta hacer las cosas 
a su manera 
y proteger su independencia.
 
La escritura vertical muestra independencia. 
Los 
pronombres fuertes y simplificados demuestran 
que
 la persona está a gusto consigo misma y tiene 
confianza. Lo que ves es lo que es. 
 
Generalmente 
tratan de ser justos al juzgar.
 
Una escritura madura y bien desplegada. 
 
La 
zona inferior simplificada denota una vida 
pública, 
al tener curvas y abrirse hacia la derecha. 
 
La línea 
de la ‘d’ corta muestra sagacidad, y la 
forma de 
vincular las palabras, persuasión.
 
Trazos firmes y pronombres personales 
claros y 
simples revelan claridad de pensamiento. 
 
Las 
largas extenciones superiores e 
inferiores 
comparadas con la pequeña zona del 
medio 
indican que este escritor necesita retos 
para 
demostrar cuánto puede lograr.
Por qué es mejor que sigamos escribiendo a mano 1
 
Trazos firmes y una fuerte inclinación 
hacia 
la derecha, con letras angostas, 
muestran 
determinación para lograr lo que 
quieren si es importante para ellos.
 
La escritura delicada como un hilo, 
que es 
legible y se desliza sin problema por 
el papel 
corresponde a una persona flexible, 
que 
opera intuitivamente cuando maneja 
situaciones difíciles.
 
Si las líneas hacen curvas hacia arriba, 
el 
escritor puede estar enardecido 
por un desafío, 
pero quiere tener éxito pronto y 
después quizás 
se quedará sin fuerzas.
 
Letra cursiva pequeña muy inclinada 
hacia la 
derecha denota un escritor deseoso 
de estar 
en control de un proyecto y trabajar con 
firmeza bajo requerimientos claros, 
así como 
contar con el acuerdo de los demás 
con la propuesta.
 
Esta forma de escribir muestra 
individualidad 
y un estilo de pensar educado, de 
manera que 
el escritor cuya actitud es confiada 
pero abierta 
a las ideas de los demás. Pueden 
encontrar 
soluciones rápidas a problemas 
inesperados.

Las claves del éxito

Nuestra escritura a mano puede revelar mucho sobre nuestra personalidad, pero ¿cómo podemos mantener nuestra individualidad en línea?
¿Cómo destacarse entre la multitud si todos los teclados son iguales?

Muchos de los matices del lenguaje en línea se remontan a 1337. Para aquellos atrapados en la Edad Media, no estamos hablando del año.

1337 5p34k o escritura Leet -pronunciadolit y provenienente de élite- se originó en la década de 1980 e incluye la sustitución de letras con números, la reducción de oraciones a acrónimos y faltas de ortografía deliberadas en las palavraz.

Esta estilización es utilizada por muchos para expresar la individualidad en el mundo virtual.
Hay También Los Que Buscan Individualidad Saliéndose De Lo Convencional, Por Ejemplo Usando Mayúsculas En Cada Palabra De Sus Mensajes.

Algunos no pueden enfatizar lo suficiente que el punto final es lo. Mejor. Del. Mundo. Mientras que otros expresan significado a través de los memes populares o hashtags: #thestruggleisreal.

Cada vez más, las imágenes se utilizan para transmitir el significado y la expresión personal. Muchas personas tienen un emoji favorito -el ‘lenguaje’ que más rápido ha crecido en la historia-, mientras que más de 700 millones de fotos se comparten en WhatsApp Messenger a diario.

Por supuesto, muchas personas no hacen nada de lo anterior, pues prefieren utilizar las palabras y las estructuras tradicionales. Eso en sí mismo es una expresión de la individualidad, y es el estilo del escritor el que expresa la personalidad.

Las herramientas pueden ser las mismas pero hay una amplia gama de ellas. Es la manera en las que las utilizas lo que puede transmitir tu individualidad.

Tomado de: http://www.grandesmedios.com

viernes, 3 de junio de 2016

Una batalla desigual (En sus conciencias quede y que La Justicia Divina dé cuenta)

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Miguel Velarde - @MiguelVelarde

Oliver quería ser bombero, ese era su sueño. Pero para alcanzarlo, debía superar primero el linfoma no Hodgkin que le fue diagnosticado en septiembre pasado. No lo logró.
Su imagen se hizo famosa en febrero de este año, cuando en una de las muchas protestas que ocurren diariamente en Venezuela, apareció un pequeño niño de solo 8 años, con la cabeza rapada y un barbijo blanco que le cubría gran parte de la cara. En sus manos cargaba un cartel sobre el que había escrito de puño y letra un mensaje al mundo: “Quiero curarme. Paz. Salud.”
La situación del sistema de salud en el país es crítica. Se caracteriza por la ausencia de medicamentos, de equipos y de camas en los centros de salud. La escasez en algunas medicinas llega hasta el 90%. Las condiciones de muchos hospitales son de terror, como hace pocos días reseñó The New York Times en un reportaje especial sobre el tema. El de la salud es otro síntoma más de la tragedia general que envuelve a los venezolanos.
A pesar de que esta situación ya es conocida por la opinión pública, la historia de Oliver Sánchez le puso un rostro a esta desgracia. Miles de niños enfermos son víctimas y muchos sucumben ante esta realidad.
Oliver y su familia no se rindieron fácilmente. Su cruzada fue intensa y Sánchez recibió medicamentos de la sanidad pública, de hospitales y de donaciones particulares. Cumplió seis ciclos de quimioterapia hasta que el contagio de una bacteria en el hospital Elías Toro, en Caracas, le causó una meningitis.
Tras convulsionar dos veces y recorrer hospitales en busca de un cupo en terapia intensiva lo llevaron a una clínica privada, donde entró en coma hace 10 días.
Allí, Oliver perdió una batalla muy desigual. Una en la que un niño de solo 8 años, enfermo de cáncer, se enfrentó hasta donde pudo a un modelo corrupto, un sistema de salud quebrado e incluso la indiferencia de mucha gente. Su madre contaría, al día siguiente de su muerte, que vio a su hijo “apagándose poco a poco”.
Con historias como la de este niño –que disfrutaba imitar a Michael Jackson- también nosotros perdemos nuestras propias batallas. Esas que nos definen como sociedad y como individuos.
Esas que tenemos la obligación de ganar para rescatar al país y dejarle a los millones de niños venezolanos la oportunidad de cumplir sus sueños.
Esas batallas que no podemos perder. Por más desiguales que sean.