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miércoles, 30 de marzo de 2016

La conciencia

Ana María Matute















Ya no podía más. Estaba convencida de que no podría resistir más tiempo la presencia de aquel odioso vagabundo. Estaba decidida a terminar. Acabar de una vez, por malo que fuera, antes que soportar su tiranía.Llevaba cerca de quince días en aquella lucha. Lo que no comprendía era la tolerancia de Antonio para con aquel hombre. No: verdaderamente, era extraño.
El vagabundo pidió hospitalidad por una noche: la noche del miércoles de ceniza, exactamente, cuando se batía el viento arrastrando un polvo negruzco, arremolinado, que azotaba los vidrios de las ventanas con un crujido reseco. Luego, el viento cesó. 
Llegó una calma extraña a la tierra, y ella pensó, mientras cerraba y ajustaba los postigos:
-No me gusta esta calma.
Efectivamente, no había echado aún el pasador de la puerta cuando llegó aquel hombre. Oyó su llamada sonando atrás, en la puertecilla de la cocina:
-Posadera…
Mariana tuvo un sobresalto. El hombre, viejo y andrajoso, estaba allí, con el sombrero en la mano, en actitud de mendigar.
-Dios le ampare… -empezó a decir. Pero los ojillos del vagabundo le miraban de un modo extraño. De un modo que le cortó las palabras.
Muchos hombres como él pedían la gracia del techo, en las noches de invierno. Pero algo había en aquel hombre que la atemorizó sin motivo. El vagabundo empezó a recitar su cantinela: “Por una noche, que le dejaran dormir en la cuadra; un pedazo de pan y la cuadra: no pedía más. Se anunciaba la tormenta…“.
En efecto, allá afuera, Mariana oyó el redoble de la lluvia contra los maderos de la puerta.
Una lluvia sorda, gruesa; anuncio de la tormenta próxima.
-Estoy sola -dijo Mariana secamente-. Quiero decir… cuando mi marido está por los caminos no quiero gente desconocida en casa. Vete, y que Dios te ampare.
Pero el vagabundo se estaba quieto, mirándola. Lentamente, se puso su sombrero, y dijo:
-Soy un pobre viejo, posadera. Nunca hice mal a nadie. Pido bien poco: un pedazo de pan…
En aquel momento las dos criadas, Marcelina y Sa­lomé, entraron corriendo. Venían de la huerta, con los delantales sobre la cabeza, gritando y riendo. Mariana sintió un raro alivio al verlas.
-Bueno -dijo-. Está bien … Pero solo por esta noche. Que mañana cuando me levante no te encuentre aquí…
El viejo se inclinó, sonriendo, y dijo un extraño romance de gracias.
Mariana subió la escalera y fue a acostarse. Duran­te la noche la tormenta azotó las ventanas de la alcoba y tuvo un mal dormir.
A la mañana siguiente, al bajar a la cocina, daban las ocho en el reloj de sobre la cómoda.
Solo entrar se quedó sorprendida e irritada. Sentado a la mesa, tran­quilo y reposado, el vagabundo desayunaba opíparamente: huevos fritos, un gran trozo de pan tierno, vino… Mariana sintió un coletazo de ira, tal vez entremezclado de temor, y se encaró con Salomé, que, tranquilamente se afanaba en el hogar:
-¡Salomé! -dijo, y su voz le sonó áspera, dura-. ¿Quién te ordenó dar a este hombre… y cómo no se ha marchado al alba?
Sus palabras se cortaban, se enredaban, por la rabia que la iba dominando. Salomé se quedó boquiabierta, con la espumadera en alto, que goteaba contra el suelo.
-Pero yo… -dijo-. Él me dijo…
El vagabundo se había levantado y con lentitud se limpiaba los labios contra la manga.
-Señora -dijo-, señora, usted no recuerda… usted dijo anoche: “Que le den al pobre viejo una cama en el altillo, y que le den de comer cuanto pida”. ¿No lo dijo anoche la señora posadera? Yo lo oía bien claro… ¿O está arrepentida ahora?
Mariana quiso decir algo, pero de pronto se le había helado la voz. 
El viejo la miraba intensamente, con sus ojillos negros y penetrantes. Dio media vuelta, y desasosegada salió por la puerta de la cocina, hacia el huerto.
El día amaneció gris, pero la lluvia había cesado. Mariana se estremeció de frío. La hierba estaba empapada, y allá lejos la carretera se borraba en una neblina sutil. Oyó detrás de ella la voz del viejo, y sin querer, apretó las manos una contra otra.
-Quisiera hablarle algo, señora posadera… Algo sin importancia.
Mariana siguió inmóvil, mirando hacia la carretera.
-Yo soy un viejo vagabundo… pero a veces, los vagabundos se enteran de las cosas. Sí: yo estaba allí. Yo lo vi, señora posadera. Lo vi, con estos ojos…
Mariana abrió la boca. Pero no pudo decir nada.
-¿Qué estás hablando ahí, perro? -dijo-. ¡Te advierto que mi marido llegará con el carro a las diez, y no aguanta bromas de nadie!
-¡Ya lo sé, ya lo sé que no aguanta bromas de nadie! -dijo el vagabundo. Por eso, no querrá que sepa… nada de lo que yo vi aquel día. ¿No es verdad?
Mariana se volvió rápidamente. La ira había desaparecido. Su corazón latía, confuso.
“¿Qué dice? ¿Qué es lo que sabe…? ¿Qué es lo que vio?” Pero ató su lengua. Se limitó a mirarle, llena de odio y de miedo. El viejo sonreía con sus encías sucias y peladas.
-Me quedaré aquí un tiempo, buena posadera: sí, un tiempo, para reponer fuerzas, hasta que vuelva el sol. Porque ya soy viejo y tengo las piernas muy cansadas. Muy cansadas...
Mariana echó a correr. El viento, fino, le daba en cara. Cuando llegó al borde del pozo se paró. El corazón parecía salírsele del pecho.
Aquel fue el primer día. Luego, llegó Antonio con el carro. Antonio subía mercancías de Palomar, cada semana. Además de posaderos, tenían el único comercio ­de la aldea. Su casa, ancha y grande, rodeada por el huerto, estaba a la entrada del pueblo. Vivían con desahogo y en el pueblo Antonio tenía fama de rico. “Fama de rico”, pensaba Mariana, desazonada. Desde la llegada del odioso vagabundo, estaba pálida, desganada. “Y si no lo fuera, ¿me habría casado con él, aca­so”. No, no era difícil comprender por qué se había casado con aquel hombre brutal, que tenía catorce años más que ella. Un hombre hosco y temido solitario. Ella era guapa. Sí: todo el pueblo lo sabía y decía que era guapa.
También Constantino, que estaba enamorado de ella. Pero Constantino era un simple aparcero, como ella. Y ella estaba harta de pasar hambre, y trabajos, y tristezas. Sí; estaba harta. Por eso se casó con Antonio.
Mariana sentía un temblor extraño. Hacía quince días que el viejo entró en la posada.
Dormía, comía y se despiojaba descaradamente al sol, en los ratos en que este lucía, junto a la puerta del huerto. El primer día Antonio preguntó:
-¿Y ese, que pinta ahí?
-Me dio lástima -dijo ella, apretando entre los dedos los flecos de su chal-. Es tan viejo… Y hace tan mal tiempo…
Antonio no dijo nada. Le pareció que se iba hacia el viejo como para echarle de allí. Y ella corrió escaleras arriba. Tenía miedo. Sí: tenía mucho miedo…”. Si el viejo vio a Constantino subir al castaño, bajo la ventana. Si le vio saltar a la habitación, las noches que iba Antonio con el carro, de camino…“. ¿Qué podía querer decir, si no, con aquello de lo vi todo, sí, lo vi con estos ojos?”
Ya no podía más. No: ya no podía más. El viejo no se limitaba a vivir en la casa. Pedía dinero ya. Había empezado a pedir dinero, también. Y lo extraño es que Antonio no volvió a hablar de él. Se limitaba a ignorarle. Solo que, de cuando en cuando, la miraba a ella.
María sentía la fijeza de sus ojos grandes, negros y lucientes, y temblaba.
Aquella tarde Antonio se marchaba a Palomar. Estaba terminando de uncir los mulos al carro , y oía las voces del mozo mezcladas a las de Salomé, que le ayudaba. Mariana sentía frío. “No puedo más. Ya no puedo más. Vivir así es imposible. Le diré que se marche, que se vaya. La vida no es vida con esta amenaza”. Se sentía enferma. Enferma de miedo. Lo de Constantíno, por su miedo, había cesado. Ya no podía verlo. La sola idea le hacía castañetear los dientes. Sabía que Antonio la mataría. Estaba segura de que la mataría. Le conocía bien.
Cuando vio el carro perdiéndose por la carretera bajó a la cocina. El viejo dormitaba junto al fuego. Le contempló, y se dijo: “Si tuviera valor le mataría”. Allí estaban las tenazas de hierro, a su alcance. Pero no lo haría. Sabía que no podía hacerlo. “Soy cobarde. Soy una gran cobarde y tengo amor a la vida”. Esto la perdía: “Este amor a la vida…“.
-Viejo -exclamó. Aunque habló en voz queda, el vagabundo abrió uno de sus ojillos maliciosos.
“No dormía”, se dijo Mariana. “No dormía. Es un viejo zorro”.
-Ven conmigo -le dijo-. Te he de hablar.
El viejo la siguió hasta el pozo. Allí Mariana se volvió a mirarle.
-Puedes hacer lo que quieras, perro. Puedes decirle todo a mi marido, si quieres. Pero tú te marchas. Te vas de esta casa, en seguida…
El viejo calló unos segundos. Luego, sonrió.
-¿Cuándo vuelve el señor posadero?
Mariana estaba blanca. El viejo observó su rostro hermoso, sus ojeras. Había adelgazado.
-Vete -dijo Mariana-. Vete en seguida.
Estaba decidida. Sí: en sus ojos lo leía el vagabundo, Estaba decidida y desesperada. Él tenía experiencia y conocía esos ojos.
“Ya no hay nada que hacer”, se dijo, con filosofía. “Ha terminado el buen tiempo. Acabaron las comidas sustanciosas, el colchón, el abrigo. Adelante, viejo perro, adelante. Hay que seguir”.
-Está bien -dijo-. Me iré. Pero él sabrá todo.
Mariana seguía en silencio. Quizás estaba aún más pálida. De pronto, el viejo tuvo un ligero temor: “Esta es capaz de hacer algo gordo. Sí: es de esa gente que se cuelga de un árbol o cosa así”. Sintió piedad. Era joven, aún, y hermosa.
-Bueno -dijo-. Ha ganado la señora posadera. Me voy… ¿qué le vamos a hacer? La verdad nunca me hice demasiadas ilusiones… Claro que pasé muy buen tiempo aquí. No olvidaré los guisos de Salomé ni el vinito del señor posadero… No lo olvidaré. Me voy.
-Ahora mismo -dijo ella, de prisa-. Ahora mismo, vete… ¡Y ya puedes correr, si quiere alcanzarle a él! Ya puedes correr, con tus cuentos sucios, viejo perro…
El vagabundo sonrió con dulzura. Recogió su cayado y su zurrón. Iba a salir, pero, ya en la empalizada se volvió:
-Naturalmente, señora posadera, yo no vi nada. Vamos: ni siquiera sé si había algo que ver. Pero llevo muchos años de camino, ¡tantos años de camino! Nadie hay en el mundo con la conciencia pura, ni siquiera los niños. No: ni los niños siquiera, hermosa posadera. Mira a un niño a los ojos y dile: “¡Lo sé todo! Anda con cuidado…“. Y el niño temblará. Temblará como tú, hermosa posadera.
Mariana sintió algo extraño, como un crujido, en el corazón. No sabía si era amargo o lleno de una violenta alegría. No lo sabía. Movió los labios y fue a decir algo. Pero el viejo vagabundo cerró la puerta de la empalizada tras él, y se volvió a mirarla. Su risa era maligna, al decir:
-Un consejo, posadera: vigila a tu Antonio. Sí: el señor posadero también tiene motivos para permitir la holganza en su casa a los viejos pordioseros. ¡Motivos muy buenos, juraría yo, por el modo como me miró!
La niebla, por el camino, se espesaba, se hacía baja. Mariana le vio partir, hasta perderse en la lejanía.
FIN

Tomado de: http://ciudadseva.com/

martes, 29 de marzo de 2016

Peuqeña prbuea nroeuóligca

    
Tdoos los que pduaen leer etso lvenaetn su mnao.

A mi "selecto" grupo de amigos con gran mente:
        
Si peueds leer el sgiuenite prráfao , evnía etso a tus agmios.
 
Sloo las gnardes mneets peuedn leer etso Rrao preo itnesreatne.

Si lo pduitse leer, tu tmabein teiens una garn mnete.

¿Peueds leer etso?

Sloo 55 prseoans de cdaa 100 peuedn.

No pdoia cerer que ralemnete etnedína lo que ebtsaa lyeedno. Praa el fnoemnael pdeor de la mtnee hmauna, de aucedro con los iventsagideros de la Uevnirisadd de         Cmabirdge, no ipmotra en que odern etésn las lrteas en una palbara, sloo es ipomrtatne que la piremra y la útmila etésn en en lgaur cerortco.
 
Las dmáes pedeun etsar en tatol doesredn y aun así las pdoárs leer sin nuingn pobremla. 
 
Etso es prouqe el cebrero hmauno no lee cdaa lrtea por si sloa, snio la pbaalra cmoo un tdoo. Amsorbsoo, ¿No?

¡Y yo  ttnao que me efsozré por la ogrtofaría!  

Esto NO es broma. Si pudiste hacer la prueba, puedes despedir a tu  neurólogo. Tu cerebro está en gran forma y muy lejos de ser afectado por el Alzheimer. ¡Felicidades!

Si puedes hacer esto, envía a tus amigos: "Una pequeña prueba neurológica" 
                 

lunes, 28 de marzo de 2016

Síntomas del cáncer que pueden pasar desapercibidos y no lo sabes












Cada vez más personas padecen esta enfermedad, que en muchos casos provoca la muerte. Los diagnósticos de cáncer son moneda corriente en los hospitales y clínicas. La detección tardía de los síntomas es una de las razones por las cuales los tratamientos no dan buenos resultados.

Una de las principales maneras de batallar contra el cáncer es saber detectarlo a tiempo. A veces por estar muy ocupados nos olvidamos de los chequeos médicos anuales y dejamos pasar semanas antes de ir a la consulta si tenemos algún dolor.

¿Sabías que el cáncer tiene síntomas iniciales que muchos de nosotros ignoramos? En este artículo te los contamos para que estés más atento.

¿Por qué es necesario detectar el cáncer tempranamente?
Cada vez más personas padecen esta enfermedad, que en muchos casos provoca la muerte. Los diagnósticos de cáncer son moneda corriente en los hospitales y clínicas. La detección tardía de los síntomas es una de las razones por las cuales los tratamientos no dan buenos resultados.
Cuanto más se tarde en detener el avance de las células cancerígenas, mayor será la expansión de la enfermedad por diferentes partes del cuerpo .
La prevención y el diagnóstico a tiempo son dos de las herramientas más útiles para hacerle frente al cáncer. Nuevos medicamentos y tratamientos permiten a los pacientes continuar con su vida y eliminar la enfermedad con menos posibilidades de recaída.

¿Cuáles son los síntomas prematuros de cáncer?
Muchos no quieren hablar del cáncer porque les da temor (así como tampoco lo hacen con la muerte o con los accidentes), sin embargo estar informados sobre el tema es una de las mejores armas contra la enfermedad.
Por eso vale la pena prestar atención a ciertos signos que nos da el cuerpo y que podrían indicar el desarrollo del cáncer:

Tos frecuente
Además de deberse a la alergia o al cambio de temperatura, la tos está causada por diversos factores. Si constantemente se tiene catarro, aunque no se fume, es preciso consultar con un médico. Puede que se esté gestando un cáncer de pulmón, de garganta o de laringe.
También hay que prestar atención al dolor de pecho y a los síntomas similares a la bronquitis severa (las molestias se extienden a los hombros o debajo de los brazos).

Sangrado entre períodos
Durante el ciclo menstrual la mujer puede experimentar un poco de sangrado aun cuando no está con la menstruación. Sin embargo cuando esto sucede muy a menudo y varias veces en el mismo mes puede deberse a un problema hormonal, el estrés, la inflamación del cuello del útero o el cáncer de endometrio.

Fiebre frecuente
La leucemia es un tipo de cáncer que se desarrolla en la médula ósea y ataca las células de la sangre. Se producen glóbulos blancos enfermos o anormales y esto afecta la capacidad del organismo a prevenir o combatir las infecciones.

Pérdida de peso
Sin hacer ningún tipo de dieta. Si bien adelgazar y estar “en forma” es un sueño para muchas mujeres si sucede “por que sí” está indicando una enfermedad. La pérdida repentina de peso puede estar asociado a algún tipo de cáncer.

Distención abdominal
El 10% de la población sufre hinchazón regularmente, sobre todo en el caso de las mujeres. Esta dolencia común está relacionada con el síndrome premenstrual, la indigestión o la acumulación de gases.
Pero si la inflamación se mantiene durante más de dos semanas (y se descarta el embarazo) y se empareja con pérdida de peso o sangrado conviene consultar a un médico para descartar que se trate de cáncer de ovario.

Moratones que no curan
Si nos golpeamos contra algo o nos caemos es normal tener moratones o hematomas. El problema reside en su aparición sin motivos aparentes o en un proceso muy lento de curación (cuando van cambiando de color hasta desaparecer).

Esto puede ser una señal de que las plaquetas y los glóbulos rojos no están sanos e incluso de leucemia que no permite a la sangre transportar oxígeno ni coagular como corresponde.

Dolor articular
Es cierto que las articulaciones pueden inflamarse y doler debido a un movimiento brusco, un exceso de esfuerzo o una mala postura, pero puede ser también un signo de algo más grave como el cáncer en los huesos.
Si tras hacer tratamientos, aplicar cremas, hacer masajes o ingerir pastillas el dolor articular no cede, quizás sea momento de un chequeo con un médico especialista en huesos.

Cambios en el aparato genital masculino
Si se nota un bulto, una inflamación o dolor (entre otros cambios) en los testículos es preciso ir al doctor para determinar la razón. El cáncer testicular es de los más rápidos en avanzar. Según los médicos, los hombres de entre 15 y 55 años se pueden hacer un autoexamen en casa para ir monitoreando los cambios.
Además, no hay que desestimar los problemas para orinar: necesidad de ir al baño a cada rato, dificultad para comenzar a orinar o poca cantidad de orina. Esto puede ser síntoma de cáncer de próstata, una enfermedad que aparece sobre todo en los hombres mayores de 50 años.

Dolor en los ojos
A veces nos pasamos muchas horas frente al ordenador o las pantallas que es normal a la noche tener los ojos enrojecidos, hinchados o cansados. También es frecuente que lagrimeen o que ardan. Sin embargo cuando durante un período de más de tres días (por ejemplo en vacaciones) los síntomas se mantienen, quizás sea momento de visitar a un médico.

Cambios en los senos
Al igual que sucede con los hombres, las mujeres también pueden hacerse un examen de sus mamas cuando se bañan o frente al espejo. La aparición de bultos (que se pueden extender hasta las axilas), la supuración desde el pezón, los cambios en la piel o los dolores fuera del período menstrual han de ser analizados.

Tomado de: http://elperiodicovenezolano.com/
Mejor con salud

viernes, 18 de marzo de 2016

Comunicado de Fé y Alegría









Fe y Alegría, movimiento nacido en el seno del pueblo venezolano hace 61 años, atiende a más de trescientas mil personas a través de los programas: Escuelas, Centros de Capacitación Laboral, Institutos Radiofónicos de Fe y Alegría, Educación Superior y Centros Comunitarios, es decir que, nada que tenga que ver con niños, niñas, adolescentes y adultos, nos es ajeno. Siempre hemos trabajado en entornos difíciles, nacimos para defender el Derecho a la Educación, y nuestra Misión es la “Construcción de la sociedad justa y fraterna”, de acuerdo con nuestro Ideario, seguimos en eso, por eso hoy, cuando vemos que la violencia está atentando contra ese derecho y contra esa misión, nos dirigimos al país.

1. Somos apenas una muestra, no son sólo nuestros alumnos los afectados, son todos los estudiantes venezolanos los que corren riesgos cuando van a sus centros educativos, son también los educadores, obreros y administrativos los que sienten que es una lotería llegar sanos y salvos a sus lugares de trabajo.

2. La violencia atenta contra el derecho a la educación cuando las escuelas son desvalijadas por los delincuentes dejando sin equipos a los estudiantes, destruyendo instalaciones, no valen alarmas ni rejas. Con los actuales índices inflacionarios resulta casi imposible reponer los equipos robados: computadoras, aires acondicionados de las bibliotecas, sólo por mencionar lo más frecuente. Eso conspira contra la educación de calidad con la que estamos comprometidos y que también está establecido en el Art. 103 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y lo recoge la Ley Orgánica de Protección al Niño, Niña y Adolescente (LOPNNA) en el Art. 53. Sabemos que también las escuelas oficiales se han visto afectadas por los continuos robos. Eso también nos duele.

3. No es sólo el daño al patrimonio lo que nos preocupa, en los últimos años Fe y Alegría ha tenido que acompañar a alumnos víctimas de la violencia, son atracados en las unidades de transporte o cuando caminan a sus escuelas; también nos está tocando acompañar a huérfanos, porque la violencia va dejando niños sin padres. Nada más entre enero y febrero de este año, en el Municipio Libertador, contamos 7 huérfanos, dos de ellos vieron morir a su papá cuando éste los iba a buscar al colegio. ¡Buscar a los hijos a la escuela también es un riesgo! Tenemos huérfanos en todo el país. Un huérfano es una persona que requiere atención especial para que pueda curar una herida tan grande y pueda seguir viviendo. La orfandad temprana atenta contra el derecho a la educación.

4. También hemos tenido que llorar al ver pupitres vacíos, que nunca volverán a tener a sus ocupantes, porque una bala perdida los encontró. La adolescencia es edad para soñar, no para morir, pero en Venezuela la edad no se respeta. Según nuestra Constitución, los venezolanos tenemos derecho a la vida, y por ende, los niños, niñas y adolescentes tienen entonces el derecho a llegar a adultos. CECODAP, organización que promueve los Derechos Humanos de niños, niñas y adolescentes, dice que en Venezuela mueren por causas violentas un promedio de un salón de clases por mes. ¡Muchos pupitres vacíos!

5. El accionar de bandas delictivas, que protagonizan balaceras a pleno día, nos ha obligado a suspender actividades. A veces no hay tiempo de suspender y los niños deben tirarse al suelo para resguardarse de las balas. ¡Como si fuera una guerra! Sólo que aquí no hay dos ejércitos, sino gente armada contra gente inocente. Hay demasiadas armas sin control, demasiadas balas sin control. La vida de los estudiantes, nuestros y ajenos, para nosotros es lo mismo, están siempre en peligro sobre todo en las grandes ciudades.

6. Las balas no preguntan la profesión ni la intención de las víctimas. Trabajadores y educadores se cuentan entre las víctimas de nuestros centros. Entre Diciembre del 2015 y marzo del 2016, sólo en la gran Caracas, hemos tenido luto por dos profesores y un vigilante. Esos casos colocan como víctimas a toda la población escolar de esas escuelas, pues es muy duro decirle a unos niños que su maestro no volverá porque lo mataron yendo al colegio. ¡Todos se convierten en víctimas! Venezuela se está quedando sin maestros, primero por los bajos salarios, mucha responsabilidad y ahora también por el riesgo de perder la vida.

7. La última reforma de la LOPNNA – la del aspecto penal – se ha convertido también en un obstáculo para el derecho a la educación, pues no aborda adecuadamente el problema. Ya la Red de Defensores de Derechos Humanos de Niños, Niñas y Adolescentes (REDHNNA) de la cual Fe y Alegría forma parte, se ha pronunciado al respecto.

8. Finalmente, los problemas recientes como la falta de suministro de agua, así como la escasez de alimentos y medicinas, si bien no pueden calificarse como “violencia”, se han convertido en una traba para la educación de los niños, niñas y adolescentes. Estamos teniendo inasistencias elevadas por estos problemas. El Art. 30 de la LOPNNA considera un derecho “un nivel de vida adecuado”, esto supone, “Alimentación nutritiva y balanceada, en calidad y cantidad” (literal a) y “acceso a servicios públicos esenciales” (literal c). Nada de esto se está garantizando.

Por todo lo anterior, hacemos este llamado, casi un clamor, a las autoridades, hablamos por nuestros estudiantes y participantes, hablamos por las familias a las que atendemos y hablamos por nuestros trabajadores, que también merecen protección. Para garantizar el Derecho a la Educación hay que garantizar el derecho a la protección integral. Se necesita de de manera urgente políticas integrales para proteger a los niños, niñas y adolescentes, as como incrementar soluciones eficaces para el problema del agua, la alimentación y el acceso a acceso a medicamentos; es necesario que las autoridades recuerden que esta población es Prioridad Absoluta, tal como lo establece el Art. 78 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y el Art. 7 de la LOPNNA y hay que actuar en consecuencia.

Ante este panorama, en Fe y Alegría nos esforzamos por reducir estos obstáculos: reforzamos las redes de las que formamos parte (como la Red de Acción Social de la Iglesia y la REDHNNA) porque sabemos que aislados no podemos; tenemos la línea de Construcción de Paz y Convivencia en el proyecto educativo y en ella procuramos que los estudiantes valoren la norma como base para el respeto mutuo; trabajamos fuertemente en la conformación de grupos juveniles de manera de crear liderazgo positivo; estamos renovando la Educación en valores para fortalecer a la persona; hemos comenzado un proceso de formación de educadores y madres para poder acompañar a víctimas de la violencia urbana y sexual con Médicos Sin Fronteras; tenemos un programa para formar madres como promotoras de paz, lo que les ayuda a reducir y erradicar la violencia intrafamiliar y cooperar para prevenir la violencia en las escuelas y en las comunidades; nuestra red de emisoras desarrollan acciones y están abiertas a la iniciativas de construcción de la convivencia pacífica.

En el marco de los 61 años de Fe y Alegría, con nuestro lema “Educación con Corazón”, nuestro movimiento envía un mensaje de paz en tiempos donde la violencia va vulnerando la seguridad y el bienestar de los ciudadanos y las ciudadanas. Hoy queremos convocarles y pedirles que nos unamos para trabajar juntos por una sana convivencia donde todos y todas podamos disfrutar los derechos fundamentales, tales como: la vida, la protección, la recreación, la alimentación, salud y la educación entre otros. Por nuestra parte seguiremos trabajando por nuestro país, por nuestras comunidades, por nuestras familias y principalmente por nuestros estudiantes. Contamos con ustedes.                          

martes, 15 de marzo de 2016

8 hábitos que afectan su salud cerebral










Varios expertos han encontrado una relación entre las malas prácticas cotidianas y su deterioro desde edades tempranas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho una llamada de atención a la población para que tome medidas preventivas.Estis hábitos que afectan tu salud cerebral sin que te des cuenta
El cerebro es uno de los órganos más complejos y delicados de todo el organismo, por lo que es primordial prestarle mucha atención.
Participa en la regulación de funciones como los latidos del corazón, la presión sanguínea o el equilibrio hormonal, entre otros.
También es el encargado de los procesos cognitivos, la memoria y las emociones humanas, siendo determinante para llevar una buena calidad de vida.
Al igual que otras partes del organismo, los hábitos que practicamos cada día influyen para bien o para mal en su salud.
8 hábitos que afectan tu salud cerebral sin que te des cuenta
1. Saltarse el desayuno
Una y mil veces hemos advertido que el desayuno no debe ignorarse, porque es la comida más importante del día.
A través de este se le proporciona al cuerpo una buena cantidad de nutrientes y energías para llevar a cabo sus funciones durante la jornada.
Siempre y cuando contenga todos los alimentos necesarios, este influye en el rendimiento físico y mental, así como en la salud cerebral.
Saltarse esta comida obligará al cerebro a hacer un esfuerzo mayor del debido, lo que, en horas posteriores, se traduce en mayor sensación de cansancio y mal humor.
2. Consumir azúcar en exceso
El consumo excesivo de azúcar no solo causa aumento de peso y diabetes, sino que tiene efectos negativos en otros sistemas importantes del cuerpo.
En el caso del cerebro, produce una fuerte sensación de ansiedad que conduce a comer cada vez más aunque no sea necesario.
Sumado a esto, suele causar dificultades en el sistema de depuración del cuerpo, lo que ocasiona una acumulación de toxinas que influye en el deterioro cognitivo.
3. Estar expuestos a ambientes contaminados
Por desgracia, todos estamos expuestos a los ambientes contaminados que son cada vez más comunes en nuestro entorno.
Este factor, que suele ser casi imposible de evitar, suele conducir toxinas hacia las células cerebrales, interfiriendo su adecuada oxigenación y causando una disminución en su eficiencia.
Si bien la sangre cuenta con suficiente oxígeno para mantener en buenas condiciones los tejidos del cuerpo, un exceso de partículas tóxicas impacta de forma negativa.
4. No dormir lo suficiente
La disminución en las horas adecuadas de sueño es uno de los hábitos que más tienen las personas en todas las edades.
El cuerpo necesita, por lo menos, 8 horas diarias de sueño sin interrupciones para llevar a cabo una serie de funciones que no puede realizar en otros momentos del día.
Al disminuir dicho horario, las células cerebrales no se regeneran de la forma adecuada y esto va ocasionando vejez temprana.
Lo peor es que tiene consecuencias inmediatas como dificultades en la concentración, mal humor y sensación de cansancio.
5. Fumar
Tanto los fumadores como quienes conviven con ellos tienen mayores probabilidades de sufrir enfermedades cognitivas.
Los tóxicos que libera el tabaco disminuyen de forma considerable la masa cerebral, así como la cantidad de oxígeno que regenera sus células.
Varios expertos coinciden al decir que es uno de los hábitos que está aumentando los casos de enfermedades como la demencia y el Alzhéimer.
6. Estar expuestos al estrés
El estrés es un trastorno muy peligroso que puede derivar en problemas físicos y mentales cuando no se controla de la forma adecuada.
También se ha determinado que está vinculado con el envejecimiento prematuro del cerebro y varias de sus afecciones.
Cuando estamos ante este problema, la actividad cerebral disminuye y hay graves dificultades para lograr la concentración.
De hecho, algunos casos de derrames cerebrales e infartos se han asociado conepisodios crónicos de esta afección.
7. Consumir alcohol en exceso
El consumo excesivo de bebidas alcohólicas ocasiona estragos en los principales órganos del cuerpo, incluyendo el complejo sistema nervioso, el hígado y el corazón.
Sus sustancias tóxicas viajan a través de la sangre hacia el cerebro e interfiere en muchas de sus actividades.
Además, el alcoholismo está relacionado con la muerte de las neuronas y la disminución en la velocidad de transmisión de los impulsos nerviosos entre ellas.
8. Comer en exceso
Comer en exceso, en especial alimentos con un elevado contenido de grasas y azúcares, ocasiona endurecimiento de las arterias y graves problemas a nivel circulatorio y cerebral.
Esto dificulta la limpieza del organismo y va acumulando toxinas en la sangre, las cuales derivan en diversas enfermedades.
¿Te sientes identificada con estos hábitos? Si es así, más te vale empezar a moderarlos para evitar consecuencias más adelante.
Procura mantener un estilo de vida saludable y busca actividades que ayuden a fortalecer tus capacidades cerebrales.
Tomado de: http://elperiodicovenezolano.com/

lunes, 14 de marzo de 2016

Una lástima...














VenEconomía: Justo Antes del Amanecer 

Por los Editores de VenEconomía

VenEconomía comenzó esta ventana de Opinión diaria desde los albores de la llegada de Hugo Chávez al poder.

La cotidianidad de la sala editorial de esta casa editora fue analizar los hechos más relevantes del día y hacer unas líneas para dibujarles a sus lectores y oyentes lo que acontecía en el país.
Lamentablemente, casi en su totalidad en estos más de tres lustros, las noticias que se desarrollaban eran todas agoreras. Solo en contados momentos se veía asomar una pequeña luz de esperanza, que no tardaba de ser apagada por algún zarpazo de los autores del Socialismo del Siglo XXI.

Durante los años que Hugo Chávez estuvo en el poder sobraban las evidencias de que sus políticas conducían a Venezuela por el mar de la amargura. Que se vulneraban cada vez más las libertades civiles, políticas y económicas. Que el Estado de Derecho se esfumaba de manos un gobierno con vocación claramente dictatorial. Un Gobierno cuyo objetivo era destruir el modelo de país que imperaba en Venezuela, en aras de construir el Socialismo del siglo XXI.

Primero fue por las tierras agropecuarias, luego por las industrias y empresas, seguido por las tierras rurales y urbanas, hasta volver añicos la propiedad privada. Mientras surgían evidencias que indicaban que la corrupción impune crecía a pasos agigantados, que la economía no tardaría en caer en pedazos y que las reservas internacionales se irían al garete, tras aquella maniobra que hizo Chávez para comenzar a sacarle los “millarditos” al Banco Central de Venezuela, que terminó vaciando las arcas públicas en un fondo sin control. Y que apuntaban a que el sistema de controles generaría graves presiones inflacionarias, lo que unido al ataque al sector productivo privado no iba a tardar en generar escasez y miseria para la población.

Cada política anunciada traía a cuestas malas noticias para el país. Malas nuevas que Chávez supo lidiar con mucha eficiencia y eficacia, gracias a su carisma comunicacional y una abultada chequera que era alimentada por los precios altos del petróleo.

Pero, Chávez murió. Maduro lo sucedió y sustentó su poderío de mando en las políticas nefastas de su mentor, con varios hándicap: cero carisma, menor preparación y mano izquierda, precario apoyo político y, sobre todo, precios petroleros en caída libre que encontraron a Venezuela con las arcas vacías, y con una industria petrolera ineficiente y un sector productivo que ahorcado por el gobierno, está impedido de responder a la emergencia.

Hoy se percibe que Venezuela está en el momento más oscuro de los últimos dos siglos. El caos económico, político y social es generalizado e inaguantable.

Pero, ese mismo caos puede llevar al renacimiento de una sociedad democrática y encaminar hacia una nueva economía dinámica y orientada al mercado, pues el momento más oscuro es justo antes del amanecer.

Desde el 5 enero de 2016, una nueva esperanza se despertó en Venezuela con el arribo de una contundente mayoría parlamentaria democrática, ganada a pulso con el voto popular.

Una Asamblea Nacional que tiene hoy la oportunidad de imponer con firmeza, y con el apoyo de la población, el cambio que requiere Venezuela para dar un giro drástico a la ruta dictatorial que hoy transita y llevar al país a reconstruir su sistema democrático, a restablecer las libertades y la independencia de sus poderes públicos y todos los medios de comunicación y para imponer el Estado de Derecho y Justicia.

Pero, justo antes de este amanecer, la crisis económica que ha obligado a miles de empresas a bajar sus santamarías, cierra esta ventana de opinión así como las del resto de las publicaciones de este grupo editorial que se inició hace ya 34 años.


¡Gracias a todos nuestros lectores y oyentes y a todos los que hicieron este sueño editorial posible!

VenEconomía, empresa dedicada desde 1982 al estudio y análisis del acontecer nacional, es hoy día la principal casa editora de publicaciones especializadas en el ámbito de los negocios en Venezuela.