viernes, 29 de noviembre de 2013

Color Negro













Absoluto contrario al blanco. Puede situarse en dos extremidades de la escala cromática en cuanto a limite de los colores calidos y fríos. 

Se le entiende como un aspecto de negación y absorción del color y la luz. 

Simboliza la oscuridad, el vacío, la profundidad insondable y, a fin de cuentas, la nada. 

Según el pintor Kandinsky (1866-1944) “el negro es algo apagado como una hoguera quemada, algo inmóvil como un cadáver, insensible e indiferente, sin olor y textura”. 

En occidente el negro ha sido asimilado a la muerte y el luto, expresa pasividad absoluta, el estado de muerte consumada, por tanto es un color de duelo sin esperanza, la vida sin retorno a la nada. 

También expresa condenación, renuncia a la vanidad del mundo, de ocultamiento, la idea del mal, como el odio y la depresión. 

En el mundo antiguo, subterráneo, se realiza la regeneración; la semilla germina en la oscuridad y las nubes negras son las que aportan las lluvias fecundantes. 

El negro representa el color de la tierra fértil, es la noción de vida latente y de virginidad.

France

Llamamos peligrosos a los que poseen un espírutu contrario al nuestro, e inmorales a los que no profesan nuestra moral.
FRANCE, Jacques Anatole

Así daña el refresco a tus riñones








 

Si bien es sabido lo dañinos que son los refrescos y bebidas azucaradas para la salud, dos nuevos estudios confirman las consecuencias fatales que provocan en tus riñones.

En uno de los ellos, investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Osaka, Japón, encontraron que el consumo de al menos dos bebidas diarias se relaciona con el aumento de la excreción de proteína en la orina (proteinuria), característica de la disfunción renal.

El estudio se basó en los resultados detectados durante 2.9 años en los empleados de la Universidad, quienes al inicio del experimento reportaron una función renal normal. De los 3,579 que no bebían bebidas azucaradas, 301 (8.4 %) desarrollaron proteinuria, mientras que de los 3,055 que tomaban una bebida diaria, el resultado fue de 272 (8.9%) y de los 1,342 de quienes bebían dos o más refrescos, 144 (10.7%) desarrollo la afección.

En el otro estudio realizado en un modelo con ratas, por la Universidad de Case Western Reserve, se descubrió que el consumo moderado de fructosa aumenta la sensibilidad de los riñones a la angiotensina II, proteína que regula el equilibrio de sal.

Esto conduce a un aumento de la reabsorción de sal por las células en el riñón, lo cual podría explicar por qué el consumo de jarabe de maíz de alta fructosa como edulcorante puede contribuir a la epidemia de la diabetes, obesidad, insuficiencia renal e hipertensión.

Los resultados de ambas investigaciones se presentaron en la Semana Renal  de la Sociedad Americana de Nefrología 2013 en el “World Congress Center” en Atlanta, Georgia.

Tomado: http://ve.noticias.yahoo.com

jueves, 28 de noviembre de 2013

Color Blanco











Significa tanto la ausencia como la suma de los colores. Representa, así, el principio y el final de la vida diurna y del mundo, lo que le confiere un valor ideal, infinito. 

Pero la muerte, el fin de la vida es también un momento transitorio en la unión de lo visible y lo invisible, y por ende otro comienzo. Es el color del espacio ritual en el que ocurre la transformación del ser, según el esquema clásico de toda iniciación: muerte y renacimiento. 

El blanco –en latín candidus- es el color del candidato, es decir, de aquél que va a cambiar de condición (los candidatos a las funciones públicas se vestían de blanco en ciertos países). 

Conduce a la ausencia, al vacío nocturno, a la desaparición de la conciencia y de los colores diurnos. 

El blanco del oriente es el del retorno: es el blanco del alba. Blanco es también en castellano sinónimo de intermedio o entreacto en las funciones teatrales. 

El blanco actúa sobre el alma como silencio absoluto, es un silencio que no está muerto, sino que está lleno de posibilidades vivas.

En todo pensamiento simbólico, la muerte procede a la vida, ya que todo nacimiento es un renacimiento. 

Por esto el blanco es primitivamente el color de la muerte y del duelo.

Lichtenberg

Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen, pierden el respeto.
LICHTENBERG, Georg Christoph

Delirium tremens



Por: José Ramón Briceño - @jbdiwancomeback  

Desde ayer ando pensando que cosa pasa para que el mundo ande tan patas arriba, debo admitir que últimamente me siento menos cuerdo, sigo sin creer que yo sepa algo que los demás ignoran, debe ser que soy candidato a ser paciente psiquiátrico y como de costumbre los locos nunca aceptamos nuestra condición y por aquello de ver diferente al mundo podemos pensar que los locos son otros, pero en ningún caso lo es uno.

Menos mal que existe esto del internet y mejor aún tengo las posibilidades de acceder desde mi sala a todo un universo de opiniones, periódicos, blogs y hasta reacciones a título personal, no solo de gente de mis redes, también hago ejercicio voyerista de mirar en las redes ajenas para buscar alguna explicación posible al desbarajuste mundial, pues el local es tan disparatado que la verdad no sé qué pensar, mejor, si sé que pensar pero me lo reservo en crudo, no vaya a ser que una mañana me encuentre un punto rojo al pie de mi escalera con seis viejitas insultándome y unos cuantos cabilleros que saldrán a la “defensa” de sus abuelitas parados en la esquina, conversando de moto a moto y con su respectivo palo, cabilla o bate a mano, uno nunca sabe que puede pasar en esta tierra de locos.

Sobre todo con mi cuenta en cero y el seguro que muy amablemente mi ex no me ha quitado pues eso de meter los papeles de divorcio en el ministerio es todo un lio y por tanto todavía tengo “protección” del seguro de ella, pero la última vez que lo necesitamos para llevar a mi hija nos dieron un rebote muy incómodo en la clínica, resulta que el tal seguro no lo han pagado hace meses y está suspendido, es decir, tenemos patria, pero a los milicos les aumentan el sueldo por tercera vez este año como si trabajaran la gran cosa.

Todo esto viene a colación pues en estos días de angustias tuve un sueño muy extraño, tanto que todavía lo recuerdo, me soñaba con veinte años menos, cabello y apostura típica de uno veinteañero y en forma. Estaba de parranda en Cuyagua (Una playa famosa en mi estado Aragua), andaba con unos supuestos amigos y amigas, digo supuestos porque a nadie conocía, todos parecían salidos de un comercial de cervezas, claro, la chica que me había tocado en suerte era todo mi sueño erótico y la cosa iba bien, como era costumbre en aquellos años me pasé de tragos y me puse a inventar cosas con la hermosísima flaca que me daba besos, nos fuimos a una caleta donde pues describir lo que hicimos no tiene sentido ya que de seguro ustedes se lo imaginan. En ese sueño había quedado rendido entre los brazos de la chica, pero unos ruidos extraños me despertaron al filo de la madrugada.

A cien metros más o menos de donde estábamos (la chica y yo), había una especie de fiesta, nada raro a decir verdad, lo extraño es que en ese sueño era la madrugada de un lunes y por lo general pocos son los que andan de fiesta en este país esos días, me levanté y por curiosidad me acerque allí, menos mal que en os sueños todo es posible pues de otra les juro que del susto me da un infarto, en la fiesta estaban algunos personajes históricos, fumando yerba y tomándose unas soleras (cervezas) que se adivinaban muy frías y hasta apetitosas, también tenían mesas llenas de manjares del mar y hasta una corte de bailarinas árabes.

Cuando estuve más cerca, vi que estaban unos tipos con estampas estrafalarias, en mi sueño yo sabía quiénes eran pero juro nunca haber visto ninguna fotografía ni pintura a excepción de las de algunos personajes,  allí estaban Odín, Shiva, Vishnú, Baal, Mahoma, Zeus y otros cuyo nombre no recuerdo, felicitaban a un catire muy alto y peli largo, que usaba una gran barba rubia pero que extrañamente estaba vestido con una túnica larga y blanca, al parecer era Jesús y la fiesta era para celebrar que por fin se deshizo de la angustia de los humanos y se dejó de la pendejera esa de creerlos gente, que debió haberlo hecho hace dos mil años, cuando nadie le creyó y lo crucificaron si oír nada en su defensa y sin tan siquiera hacer un juicio justo ya que si el cargo era de herejía cuando menos debían tener al tal Lázaro como testigo estrella, eso de revivir gente al parecer no fue tomado en cuenta para establecer su calidad divina y zas, lo mataron como si de un zelota cualquiera se tratase, resulta que me descubrieron y me invitaron como testigo de excepción, allí no pude más que revivir mi borrachera entre los más extraños compañeros de farra, compartí un porro con Shiva y hasta abracé al barbudo, me harté de calamares y de pulpo a la gallega, me comí creo que media docena de panes árabes con humus, hasta que se me acercó el Dr. José Gregorio que estaba como invitado local y me dijo que no siguiera que a pesar de los amigotes celestiales igual me podía dar un infarto con tanto exceso, ya, al filo del amanecer se despidieron de mí y volví , más intoxicado al lado de la amiga de esa noche.

De más está decir que me levanté apenas finalizado el sueño, era muy real, la verdad estaba en mi cama matrimonial de soltero, solo y aun desempleado a mis 41 años, apenas puse un pie en el piso me juré nunca más beber  frente al computador y leyendo vainas en Internet pues miren lo que pasa cuando el mundo está loco y entre la angustia, la depresión y el alcohol uno se pone a divagar sus ideas extrañas antes de irse a dormir.
José Ramón Briceño, 2013

Tal cual...


Mahoma

Di la verdad aunque sea amarga. Di la verdad aún contra ti mismo.
MAHOMA

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Manzanas contra el cáncer

 






En diversos estudios e investigaciones los científicos han demostrado las propiedades anticancerígenas y antioxidantes de las manzanas. Entérate de los beneficios que nos aporta la ingesta de esta fruta.

Que la manzana es rica en vitaminas, es un aspecto con el que ya estamos familiarizados, pero ahora se le suma una nueva cualidad: su función anti-cancerígena y por lo tanto su posible utilidad para la prevención de esta enfermedad que tanto nos preocupa.

Luego de estudiar los componentes y propiedades de la manzana, los investigadores llegaron a una importante conclusión: la manzana tiene una función inhibitoria del desarrollo del cáncer, gracias a la presencia, especialmente en la cáscara, de dos sustancias fitoquímicas que actúan conjuntamente (los flavonoides y los polifenoles).

Los especialistas también descubrieron que la fruta posee grandes propiedades como antioxidante por su contenido en vitamina E.

Los resultados del experimento se dieron a conocer a través de la revista Nature, y uno de los responsables del proyecto, el Profesor Rui Hai Liu, explicó cómo la combinación de estas sustancias le otorga a esta fruta la actividad contra el cáncer, y no la acción individual de las mismas.

En el laboratorio, se suelen realizar investigaciones sobre los vegetales para la identificación y el aislamiento de los fitoquímicos con propiedades anticancerígenas contenidos en ellos. Los científicos se interesan en aislar y definir los beneficios de componentes como la vitamina C, vitamina E y beta caroteno; entre otros. La ingesta de comprimidos puede reemplazarse por la ingesta de frutas frescas.

Los investigadores han encontrado que la mayoría de los efectos antioxidantes de las manzanas vienen dados por la acción de los fitoquímicos, mientras que la vitamina C sólo es responsable de una pequeña parte de dicha actividad. En diversos estudios al respecto se ha demostrado que la ingesta de 100 gr. de manzana fresca con piel proporciona al organismo la misma cantidad de antioxidantes que la ingesta de 3 pastillas de vitamina C de 500 miligramos cada una. Los antioxidantes son útiles para prevenir el daño de las células y tejidos ocasionado por la oxidación.

Según explica el especialista Liu se pueden obtener suficientes antioxidantes de los alimentos (frutas y verduras) sin preocuparse por su toxicidad, y es mejor que tomar pastillas. Su investigación también está dirigida a probar la importancia de los fitoquímicos para la salud humana, ya que algunos de ellos contienen conocidas propiedades anti-alergénicas, pero también existen otros fitoquímicos que poseen propiedades anti-cancerígenas, anti-inflamatorias, anti-virales y anti-proliferativas.

Los informes de laboratorio nos confirman sus beneficios. Un grupo de profesionales y científicos norteamericanos trató células de cáncer de colon con extracto de manzana y descubrió que éste, inhibía la proliferación de las células cancerígenas. Dividiendo la manzana en piel y pulpa, los resultados fueron que el extracto de piel de manzana inhibía en un 43 por ciento el cáncer y la pulpa en un 29 por ciento. En el caso de cáncer de hígado, el extracto de piel inhibía las células cancerígenas en un 57 por ciento y el extracto de pulpa en un 40 por ciento.

Estos resultados fueron recibidos con optimismo por la Sociedad Americana del Cáncer, aunque prefirieron tomar con cautela estas conclusiones. Consideran que es demasiado pronto para decir exactamente qué sustancias de las manzanas otorgan esta protección, afirmando que por el momento “la mejor manera de disminuir el riesgo de cáncer es comer suficientes frutas frescas y verduras". 


Tomado de:
http://www.enplenitud.es/salud/manzanas.asp#.UpX_pdn4aus

Lorimer

Es bonito tener dinero y cosas que puede comprar el dinero, pero también es bonito tener las cosas que el dinero no puede comprar.
LORIMER, George Horace

viernes, 22 de noviembre de 2013

El mejor artículo que he leido en mucho tiempo

Foto de humildes empleados a quienes el régimen y los de la MUD, dicen defender. 

 

 

Por: Golcar Rojas - @golcar1

“A esto se llama justicia” ¿Justicia?

justicia

“A esto le llamo justicia”, decía la leyenda tallada en el tronco al pie de una pieza de Alberto Manzanilla, hecha en madera tallada y policromada y que se exhibía en la sala alta del Centro de Arte de Maracaibo, Lía Bermúdez.

En el rótulo, al lado, una pequeña variación del este texto tallado le daba título a la obra: “A esto se llama justicia”. Un pequeño cambio de palabras pero que sirve para significar que tanto el artista, como muchas otras personas, llaman, a lo representado en esa pieza de arte popular, “justicia”.

La obra muestra a un buey que, parado en dos patas, lleva frente a sí a un par de humanos uncidos al yugo del arado y los pica con la lanza ante la mirada triste y rencorosa de quienes voltean a observar a su victimario. Es una pieza que forma parte de la colección del Museo de Arte Popular Salvador Valera, que se exhibió en el CAMLB.

El explotado pasa a ser el explotador, el victimario pasa a ser la víctima, los papeles se invierten y, para muchos, eso es “la justicia”.

La imagen me chocó y me quedó rondando en la cabeza. Esa pieza constituye una de esas cuestiones que en mis noches de insomnio me taladran la cabeza: la justicia. ¿Qué es la justicia? ¿Qué entiende la gente por justicia? ¿Qué es lo justo para la mayoría? ¿Somos capaces los seres humanos de distinguir lo que es justicia de lo que es revancha, de lo que es resentimiento, de lo que es venganza?

Todos en un momento u otro hemos sido víctimas de actos injustos o, al menos, nos hemos sentido víctimas de injusticias. Pero ¿esto nos daría derecho a hacerles a los otros lo mismo que nos hicieron y considerarlo un acto de justicia? ¿Es justo el ojo por ojo y el diente por diente o eso es revancha y solo generará resentimiento y más injusticia?

Cuando estaba en los últimos años de la carrera de Comunicación Social en la Universidad de Los Andes, por allá por el año 1988 u 89, y perdonen la distancia, alguien me contactó con los dueños de una emisora de radio en San Cristóbal para hacer como una especie de pasantía en el noticiero de la emisora. Mi trabajo consistía en redactar  el noticiero del mediodía, con muy escasos recursos, apenas la prensa del día –para entonces no teníamos el recurso de la Internet para acceder de manera rápida a la información–.

Cuando me enteré, luego de tres o cuatro días en la emisora, por boca de la directora e hija del deuño de la estación, que no me pagarían por mi trabajo y, encima de eso, tendría que calarme como corrector y censor al locutor del noticiero quien no era periodista, no me pareció para nada justa la situación. Incluso me ofendió que la directora me tomara por idiota y con tono de magnánima madre me dijera:

–Toma tu paso por la emisora como una experiencia. Esto te servirá para hacer currículo. Si tú lo haces bien aquí, Golcar, posiblemente alguien de otro medio te vea y te contrate y puedas entonces tener un sueldo como periodista y llegar a ser un Nelson Bocaranda.

Suerte la de la caraja que entonces yo era un muchachito andino muy bien educadito, muy comme il faut. Muy de La Parroquia. Sin armar el escándalo se merecía, y que armaría hoy, y sin tirar puertas, le di la mano y me despedí para no volver a pisar la emisora.

Cerca de año y medio después, una situación similar me aconteció cuando, ya graduado, en Mérida, me ofrecieron un trabajo medio tiempo en un diario local. Emocionado por lo que sería mi primer trabajo como periodista en un periódico, me fui al encuentro del director. Un hombre muy simpático que me informó que mi trabajo consistiría en sentarme con una radio cassettera y una vieja máquina de escribir, grabar los noticieros de radio y luego transcribirlos en la destartalada máquina de escribir a la que incluso le faltaban teclas, con lo que la yema de los dedos se herían al teclear el desnudo metal, y convertir esas noticias en informaciones para rellenar páginas de la edición del día siguiente del periódico.

Ni qué decir que la historia del pago fue más o menos similar a la de la emisora de radio, creo que si acaso me darían algo para el transporte o alguna miseria así. Una vez más, salí de allí para no volver.

Ya más recientemente, tanto con mi casa como con el local donde tengo mi negocio, me he sentido víctima de la viveza y de la falta de consideración de quienes me arriendan ambos espacios. 

Exagerados cánones de arrendamientos y prácticamente nada de servicios en contraprestación. Irrespeto a la antigüedad, aumentos desproporcionados del alquiler anualmente, con el conocido “si no te sirve, desocupa”. Y una larga letanía de atropellos que no voy a detallar para no aburrir.

A lo que voy. Estas historias personales las recreo aquí porque, cuando el régimen venezolano cerró arbitrariamente varias docenas de emisoras de radio, recordé mi fallida experiencia en San Cristóbal y a pesar de eso, no me alegré. Cuando el periódico de Mérida tuvo que cerrar sus puertas, me acordé de mi frustración de joven recién graduado en ese medio y no me sentí feliz. Cuando he escuchado que la gente no paga los alquileres porque se sienten protegidos por la ley, cuando veo que algunos invaden viviendas, cuando amenazan a los dueños de locales comerciales con que pronto la ley de arrendamientos irá por ellos también, no me siento reivindicado. No espero que la ley en algún momento diga que el local o la casa que ocupo por más de 20 años, pagando anualmente los aumentos de los cánones de arrendamiento, son míos. Nunca, por muy injusto que crea que ha sido el trato de los arrendatarios, he pretendido quedarme con lo que no es mío.

Para mí, la venganza y la revancha propiciadas por el resentimiento no constituyen justicia. Como no lo es tampoco que con la excusa de proteger mi dinero y combatir la usura y la especulación, el régimen atropelle los derechos de los comerciantes sin un debido proceso y sin garantizar la presunción de inocencia. 

Haciendo que paguen justos por pecadores. No creo en una justicia que, por satisfacer el resentimiento y afán de venganza de algunos, ponga en riesgo los derechos de otros, como pasa con todos esos trabajadores que viven momentos de incertidumbre y angustia porque no saben si con todos estos atropellos contarán con un empleo a final de año o para comenzar el otro.

¡Tristes fiestas navideñas tendrán muchos este año! La angustia y la incertidumbre que viven los trabajadores de Epa, de Traki, de Dorsay, de Daka… de todos esos comercios que han sido violentados por un régimen que no respeta el estado de derecho, no se la deseo a nadie. 

Eisquel, de Epa, Luz de Ferre Total, todos esos empleados con los que he podido conversar en estos días tendrán las peores navidades de sus vidas. ¿Cómo sentirme reivindicado y protegido contra la supuesta especulación mientras atropellan a tanta gente trabajadora?

Si hay –como estoy convencido que en efecto hay– especulación de algunos, una especulación y usura propiciadas por las absurdas medidas y controles económicos excesivos y que han crecido bajo la mirada complaciente del régimen, no puede ser este atropello la manera de hacer justicia. 

Esto es revancha, desquite, retaliación. Es el imperio del resentimiento. En este festín de consumismo desatado por los autodenominados comunistas no veo justicia por ningún lado.

Yo entiendo por justicia que la ley me proteja a mí de los abusos de los otros pero que también protejan a los demás de mis posibles abusos. No quiero venganza ni revancha.

No quiero que al dueño de la emisora de radio le expropien su estación, quiero que la ley garantice que al trabajador se le pague lo justo por su trabajo. No quiero que el periódico que me atropelló como profesional, cierre. Quiero que haya una ley que obligue a los propietarios a brindar a sus trabajadores condiciones dignas de trabajo y salarios justos. No quiero que un juez determine que la casa o el local que me alquilan desde hace 20 años, es mía sin pagar. Quiero una ley que me proteja como inquilino y que obligue al propietario a satisfacer las necesidades y requerimientos de sus inquilinos en justicia y de acuerdo a lo legal, y dado el caso, que me venda a justo precio la propiedad.

En pocas y simples palabras, no quiero que los bueyes vayan detrás.

Tomado de: http://golcarr.wordpress.com

martes, 19 de noviembre de 2013

Sábato

Le expliqué que el mundo es una sinfonía, pero que dios toca de oído.
SABATO, Ernesto

Wilde

"Elijo a mis amigos por su belleza, a mis conocidos por su buen carácter y a mis enemigos por su inteligencia. No es posible excederse en el cuidado al elegir a los enemigos". Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray

lunes, 18 de noviembre de 2013

Kafka

A partir de cierto punto no hay retorno. ese es el punto que hay que alcanzar.
KAFKA, Franz

Comunicado de la Conferencia Episcopal Venezolana


 




Comunicado de la Conferencia Episcopal Venezolana sobre los recientes acontecimientos en Venezuela
Noviembre 15, 2013
1. Los Obispos de la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana como ciudadanos y pastores del pueblo de Dios queremos compartir algunas reflexiones con la sociedad venezolana, ante los últimos acontecimientos que se han suscitado en el país a raíz de las medidas económicas y de índole política que ha implementado el gobierno nacional, y ante las próximas elecciones municipales.
2. Rechazamos la usura, la corrupción y la especulación. Somos conscientes de la necesidad de una lucha permanente contra ellas. El Santo Padre Francisco recientemente nos ha ilustrado acerca de la inmoralidad de todo tipo de corrupción y de usura, cualquiera que sea su origen. Nos ha indicado que ningún padre de familia puede sentirse tranquilo al dar de comer a sus hijos un pan sucio fruto de la corrupción.
3. Nos preocupa, sin embargo, que muchas personas, en un arranque de euforia, crean que con la compra de algunos artefactos domésticos han resuelto los grandes problemas que les aquejan. Igualmente, es inquietante que este clima de euforia pueda degenerar en actos de violencia y confrontación entre el mismo pueblo, que serán difíciles de controlar, y que todos debemos rechazar.
4. Como ya afirmamos, la situación económica del país “debe ser enfrentada fundamentalmente por las autoridades públicas de común acuerdo con empresarios, comerciantes e instituciones competentes. Se debe crear un clima de confianza que permita la reactivación de la producción y el crecimiento socio-económico para el beneficio de la colectividad, especialmente de los más pobres y vulnerables” (CEV, Exhortación Pastoral Por el diálogo y la reconciliación, 11 de Julio de 2013).
5. Continuamos ofreciendo nuestro concurso para contribuir a sostener las mejores relaciones entre los diversos sectores de la sociedad. El Papa Francisco, en su mensaje del pasado 21 de abril, a los venezolanos nos ha pedido a las autoridades y a todos los ciudadanos buscar caminos de entendimiento, reconciliación y de paz
 
Conferencia Episcopal Venezolana

jueves, 14 de noviembre de 2013

Cervantes

Me moriré de viejo y no acabaré de comprender al animal bípedo que llaman hombre, cada individuo es una variedad de su especie.
CERVANTES SAAVEDRA, Miguel de

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Alimentos que disminuyen su inteligencia

 













Hay alimentos que aportan distintos nutrientes a nuestro cuerpo, pero también existen algunos que pueden ser perjudiciales. En esta ocasión te contamos de algunos que disminuyen tu inteligencia, afectando ciertas capacidades de tu cerebro. 
1. Azúcar

No sólo nos hace subir de peso, sino que además afecta al cerebro. Consumir azúcar a largo plazo puede reducir nuestra memoria y causar problemas neurológicos. Además el azúcar puede interferir con la capacidad de aprender. 


2. Alcohol

Todos sabemos que afecta el hígado, pero además puede causar algo denominado niebla cerebral, que es la sensación de confusión mental y afecta a la capacidad de pensar con claridad, así como la memoria. Un ejemplo es no acordarse dónde estuviste o lo que hablaste cuando habías tomado, es por esto que el alcohol afecta al equilibrio del cerebro, aunque esto se pasa si dejas de consumir alcohol o lo haces de forma moderada.

3. Sal


Los alimentos salados afectan la presión arterial y el corazón. Además aquellos que contienen altas cantidades de sodio pueden atacar la función cognitiva y perjudicar la capacidad de pensar. También generan adicción, es por eso que a veces no puedes parar de comer este tipo de productos hasta que te comes todo el paquete.

4. Comida chatarra


La comida chatarra como las papas fritas y las hamburguesas pueden cambiar algunos procesos químicos en el cerebro, asociados con estados de ansiedad.

Alimentarse con comida chatarra afecta la producción de dopamina, lo que genera que no nos sintamos satisfechos y siempre queremos más. Además el no producir esta sustancia hace que se vea alterada la función cognitiva, la capacidad de aprendizaje, el estado de alerta, la motivación y la memoria.

5. Frituras


Estos alimentos destruyen de forma lenta las células nerviosas que se encuentran en el cerebro. Algunos de los aceites con los que los cocinan son muy peligrosos.

En el caso de los alimentos procesados se destacan entre ellos el consumo de salchichas, fiambres y otros embutidos, pues contienen productos químicos como colorantes, aditivos, saborizantes artificiales, y conservantes que pueden afectar el funcionamiento cognitivo causando hiperactividad, tanto en niños como en adultos.

6. Edulcorante artificial


Aunque ayudan mucho para lograr perder peso, no es bueno abusar de ellos, pues si se consume en grandes cantidades puede causar daño cerebral e interferir con la capacidad cognitiva. 

Tomado de: 
http://globovision.com/articulo/estos-son-los-alimentos-que-disminuyen-tu-inteligencia

martes, 12 de noviembre de 2013

¿Por qué no hacerlo?

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¿Estado popular?


Un Estado comunal no es un estado popular, como no han sido populares en ninguna parte del mundo ninguna de las repúblicas que así se han autodenominado. Todos los movimientos revolucionarios, esos que intentan cambiar radicalmente una sociedad o aun solamente un aspecto fundamental de ella, como puede ser el sistema político, se han identificado como populares y han pretendido actuar en nombre del pueblo. "Nosotros, el Pueblo de los Estados Unidos", es quizás la formulación más famosa de semejante pretensión en 1787, pero tanto los Comuneros de Castilla, en 1520, como los líderes de la revolución inglesa, poco más de un siglo después, se alzaron contra su rey en nombre de sus respectivos pueblos, así como los revolucionarios franceses en 1789. Durante el siglo XX las repúblicas "populares" ocuparon media Europa, buena parte de Asia y varios lugares de África, sin contar que todas las democracias, aunque no se llamen "populares", se consideran tales porque funcionan como gobiernos "del pueblo y para el pueblo", según dicen. En realidad, en ninguno de esos lugares y movimientos el propio pueblo, el de ellos, ha gobernado. En el mejor, y muchas veces el peor, de los casos, de su seno han surgido élites que lo han gobernado a él. Siempre y en toda situación los gobiernos han estado constituidos por élites, de modo que hasta el presente la historia en eso no nos ha ofrecido una verdadera novedad. Los pueblos, con mucha, poca o ninguna sangre derramada, lo más que han conseguido ha sido cambiarlas o por un tiempo más o menos largo obligarlas a aceptar algunos compromisos. La plebe romana no hizo ninguna revolución pero sometió más de una vez a la aristocracia senatorial. Procesos parecidos se han repetido de mil maneras hasta nuestros días.

Los países han funcionado bien, han progresado y se han mantenido en paz cuando el mundo-devida de los pueblos y el de las élites han coincidido en sus estructuras fundamentales y en la forma de actualizarlas. El problema se presenta en una misma sociedad cuando el pueblo pertenece a un mundo y las élites dirigentes a otro.

No se avizora para un futuro próximo, y se diría que ni lejano, una revolución tan radical que ponga de veras al pueblo a gobernar y dirigir toda una sociedad. No existen ideas mediante las cuales se pueda pensar la estructura de una sociedad no regida por ninguna clase de élites o, en último caso, de élites sin poder. Las concepciones anarquistas hasta ahora no han logrado un sistema coherente y práctico; sólo algunos experimentos no exitosos.

En Venezuela, como vengo insistiendo, el abismo entre el mundo-de-vida del pueblo y el que han representado y practicado, por pertenencia o por adopción, todas las élites dirigentes que han existido y existen, está en el fondo de nuestros principales problemas de funcionamiento y paz social.

En sociedades en las cuales pueblo y élites coinciden en el mundo-de-vida, el pueblo no gobierna pero inspira, en cuanto su manera de pensar y sentir la realidad es compartida por ambos. En tal sentido, la sociedad es dirigida no por el pueblo, pero sí según el pueblo.

La adhesión del pueblo, que entre nosotros fue muy fuerte, al presidente fallecido, no lo fue a sus ideas, sino a lo que percibió como coincidencia con la inspiración que en él veía y la que compartía, anunciadora de una formación de sociedad de la que ese pueblo pudiera sentirse parte. Pero esa inspiración no inspiraba las ideas del líder, las cuales seguían otros rumbos.

¿Por qué no proyectar una sociedad pensada, sentida y practicada desde el pueblo, esto es, desde su inspiración, la relacionalidad convivial, que late en su mundo-de-vida?


Tomado de: http://www.el-nacional.com/alejandro_moreno/popular_0_299370066.html

jueves, 7 de noviembre de 2013

En defensa de los venezolanos - Respuesta a Carolina Jaimes Branger















Por: Magda Mascioli G.

Leyendo su carta titulada "Sigan bailando", no puedo menos que presentarme para defender a los ciudadanos venezolanos. 

Aparentemente los defensores de los politicos de la mesa de la unidad, otrora coordinadora democrática, otrora comando en defensa de los presos políticos y no se cuántos nombres más, y sus adláteres, sobran; pero a la hora de hablar sobre los ciudadanos venezolanos, por el contrario, los que sobran son detractores, porque los defensores para ellos brillan por su ausencia. 

Voy a ir citando los aspectos a los que me voy a referir: 

Primera cita: ¿Cuántos de esos que bailaban al son de la gaita en la fila esperando que llegara la leche se preguntarían si es lógico que esa situación ocurra en un país petrolero?

Primero, no son "esos" Sra. Jaimes. En mi casa me enseñaron que ese "esos" es una expresión sobradamente despectiva. Esos "esos" a los que Ud. se refiere, son Ciudadanos Venezolanos (nacidos o adoptados) quienes sufren indeciblemente (y estoy segura que muchísimo más que Ud.) los embates de tantas desgracias. 

Segundo: ¿Qué sabe Ud. lo que se preguntan los ciudadanos en este país? ¿Qué sabe Ud. lo que sufren la mayoría de los ciudadanos en este país en especial quienes tienen precarios ingresos que deben estirar hasta lo indecible para poder medio subsistir y poder darle una precaria alimentación a sus hijos? ¿O Ud. es de las que también cree que los venezolanos somos idiotas? ¿Qué piensa Ud.? ¿Que solo Ud. piensa, razona, observa, entiende, cuestiona?

Segunda cita: Porque no es que falta champagne, jamón de jabugo o caviar (de hecho, de eso sí hay, hasta Cadivi otorgó dólares para el güisqui)… ¡Falta leche, harina de maíz y de trigo, papel toilette, azúcar, pasta de dientes!

Me hace gracia, por no decir que me da tristeza el profundo desprecio soterrado de esa afirmación suya. Y no por la gente humilde que está en las colas a diario, sino por Ud., porque aunque no lo crea Sra. Jaimes, la mayoría de las personas que día a día viven ese calvario y que estaban en la cola que dio lugar a su artículo, no tienen ni la más remota idea de los menús que, no dudo, Ud. maneja con normalidad y cotidianidad.

Tercera cita: ¿Cuántos de esos que bailaban al son de la gaita en la fila esperando que llegara la leche se preguntarían el grado de responsabilidad que tiene el gobierno en esta situación de escasez que no ha podido solventar a tan solo un mes de las elecciones regionales?

¿Cuántos de "esos" (nuevamente el "esos") pregunta Ud.? Le aseguro sin temor a equivocarme que quienes entienden muy bien el altísimo grado de responsabilidad del régimen son muchisimos más que aquellos que se no se preguntan sobre el altísimo grado de responsabilidad que tienen los que conforman la mud en todo lo que está pasando. ¿O Ud. es también de los que exculpa o inculpa por defecto a según de quien se esté hablando?

Cuarta cita:
Recordemos que las elecciones del referendo constitucional que ganó la oposición se llevaron a cabo en un marco de escasez (que no le llega ni por los tobillos a la que padecemos hoy). 

Que bueno que se refiera a Ud. a procesos que han sido ganados por los ciudadanos opositores. Fijese que cosa ¿no? Le preguntaría ¿Por qué cree Ud. que ese referendum que en efecto ganó la ciudadanía opositora (incluyendo personas con franelas rojas) no fueron "cobrados"? ¿Por qué cree Ud. que todos los procesos que se han ganado han sido botados a la basura, por quiénes y por cuáles razones? Y le hablo de todos los procesos ¿no? incluyendo firmazo, reafirmazo, revocatorio, referendum, etc. etc. ¿O mejor no le pregunto?

Quinta cita: ¿Cuántos de esos que bailaban al son de la gaita en la fila esperando que llegara la leche se preguntarían hasta cuándo seguiremos aceptando como normales las cosas que no lo son y acostumbrándonos a ellas? 

No se. Pero como encuentro interesante el trasfondo de la pregunta, me permito repreguntarle: ¿Cuántos de "esos" que salen en las bailantas de las marchas que nunca llegan a destino, que son abortadas por los de la mud, que les hacen coros a supuestos "valientes" que no saben hacer otra cosa que hacer sesiones de fotografías al lado del camioncito con música, que salen corriendo como poseidos detrás de cualquier politiquero de marras, que salen a hacer plantones sin ningun tipo de objetivo más que servir de público a "perseguidores de micrófonos y cámaras" cree Ud. que "...se preguntarían hasta cuándo seguiremos aceptando como normales las cosas que no lo son y acostumbrándonos a ellas..?  ¿O ud es de las que dice que hay que emplazar a los del régimen pero hay que obviar lo que hacen los de la mud?

Sexta cita: No puedo decirles la tortura en que se me ha convertido el peregrinar de un sitio a otro buscando productos de la cesta básica.

¡Ay! Sra. Jaimes. De verdad que me hizo sacar una sonrisa de profunda pena ajena esa afirmación suya. 
¿Qué cree que tendría Ud. que decirles, explicarles, enseñarles a los millones de padres y madres en Venezuela, muchísimos de los cuales viven en situación infrahumana en los cerros sin siquiera contar con los servicios necesarios; que tienen que subir y bajar escaleras interminables para poder conseguir un balde de agua; que tienen más de un trabajo para poder mal subsistir; que con cada gota de lluvia que comienza a caer, comienza su pánico y sufrimiento; que tienen hijos a los que con muchisimo sacrificio les dan una alimentación escasa; que deben atravesar a diario alcabalas a merced de delincuentes para ir a su trabajo y para regresar a su casa; que les dan las 9 de la noche esperando en una parada en días de lluvia sin saber a qué hora llegará la camioneta para regresar a sus casas; que sufren cuando llega un cumpleaños, navidad y no podrán comprarle ni siquiera un pequeño presente a sus hijos? 

Diganos Sra. Jaimes Branger. ¿De verdad Ud. piensa que el 90% de la población necesita que Ud. encuentre una manera de contarles sus personales vicisitudes?

Séptima cita:  Dicen como si fuera algo extraño que los músicos del Titanic tocaban mientras el trasatlántico sucumbía. No debería extrañarnos: por lo visto, nosotros bailaremos hasta que nuestro barco termine de hundirse.

No entiendo la relación de eso con lo que se está hablando. Pero si me gustaría recordarle que el que los músicos del Titanic estuvieran tocando cuando el barco se hundía, tiene una significación que definitivamente no se puede comprender con el cerebro sino con el alma misma. 

Si Ud. no lo entendió, de verdad lo lamento pero... no se lo puedo explicar.

En fin. Como le dije. Son todos muy prestos a la hora de juzgar con sobrado desprecio cualquier cosa que hagan o dejen de hacer los venezolanos; y paralelamente son extremadamente laxos a la hora de siquiera evaluar las canalladas que han hecho quienes se autoproclamaron como supuestos lideres de una supuesta cresta opositora que no es tal. 

Fácil es juzgar con ligereza las conductas de ciudadanos que estando muy seguros de lo que está pasando, AUN HOY, siguen dándole una oportunidad a toda esta cuerda de sinverguenzas de ambos extremos (ante los que muchos callan o se deshacen en elogios; más del lado opositor que del lado gobiernero) para que rectifiquen ANTES de que los ciudadanos "DEJEMOS DE BAILAR". 

Porque los venezolanos NO QUEREMOS dejar de bailar Sra. Jaimes por la sencilla razón que hemos comprobado las grandes desgracias que han sucedido cuando hemos dejado de hacerlo. 

Lo que queremos es que quienes nos han sojuzgado por décadas, incluyendo a los actuales, por primera vez en sus miserables vidas RECTIFIQUEN y trabajen por el país y no por sus contubernios corruptos.


Espero en Dios que esa rectificación llegue ANTES de que dejemos de bailar. 

Si Ud. no ha logrado comprender eso, lo lamento por Ud. porque eso significa que no tiene NI IDEA de lo que la calle está gritando con musica, bailando, riendo... pero con un profundo, denso y espeso SILENCIO

Si a estas alturas Ud. no ha logrado captar en justa medida ese SILENCIO EN LAS CALLES... entonces le sugiero que comience a observar ANTES de escribir. 

Atentamente,

Magda Mascioli García

P.D. Le dejo estos dos links que complementan mi respuesta, en especial el segundo dirigido a Himiob: 
 
http://libertadpreciadotesoro.blogspot.com/2013/09/plaza-altamira.html


http://libertadpreciadotesoro.blogspot.com/2010/01/respuesta-al-dr-gonzalo-himiob-s.html 
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Carolina Jaimes Branger  @cjaimesb

Sigan bailando

4 Noviembre, 2013
La semana pasada llegó leche a un supermercado en Caracas. La gente ya lo sabía, pues la cola para adquirir una lata por persona empezó a formarse desde horas antes. El nivel de ansiedad crecía a medida que crecía la fila de gente que estaba dispuesta a perder su tarde ahí. “¡No me empuje, señor!”… “Yo no la estoy empujando, señora, ¿qué le pasa?”… “¡Tú te estás coleando, mija!”… “No, yo estaba aquí pero fui a ver si conseguía papel toilette y ella me estaba guardando el puesto, ¿verdad, que tú me lo estabas guardando?”… “Será… pero todos sabemos que papel toilette NO HAY, así que no sé para qué te molestan en buscarlo”…

Cuando esto sucedía, alguien tuvo la brillantísima idea de poner gaitas a todo volumen, lo que hizo que todos los que protestaban y discutían se pusieran a bailar y cambiaran su ansiedad por risas.
¿Cuántos de esos que bailaban al son de la gaita en la fila esperando que llegara la leche se preguntarían si es lógico que esa situación ocurra en un país petrolero? Porque no es que falta champagne, jamón de jabugo o caviar (de hecho, de eso sí hay, hasta Cadivi otorgó dólares para el güisqui)… ¡Falta leche, harina de maíz y de trigo, papel toilette, azúcar, pasta de dientes…!
¿Cuántos de esos que bailaban al son de la gaita en la fila esperando que llegara la leche se preguntarían el grado de responsabilidad que tiene el gobierno en esta situación de escasez que no ha podido solventar a tan solo un mes de las elecciones regionales? 
Hay que ser bien inepto para no atapuzar los anaqueles de cosas, como hacen todos los gobiernos populistas, al menos un mes antes de las elecciones. 
Recordemos que las elecciones del referendo constitucional que ganó la oposición se llevaron a cabo en un marco de escasez (que no le llega ni por los tobillos a la que padecemos hoy). Y sobre todo cuando hay ese abismo entre el dólar oficial y el innombrable, que aunque no se nombre existe y es consecuencia directa del control de cambio, la corrupción y otras pésimas políticas económicas.
¿Cuántos de esos que bailaban al son de la gaita en la fila esperando que llegara la leche se preguntarían hasta cuándo seguiremos aceptando como normales las cosas que no lo son y acostumbrándonos a ellas? No, eso nadie se lo pregunta, porque si se lo preguntaran estarían protestando indignados y no bailando.
Para completar el cuadro, Nicolás Maduro tiene el tupé de anunciar la creación del “Viceministerio para la Suprema Felicidad Social del Pueblo”, sea lo que sea que ese nombre signifique. Yo detesto ir al supermercado en condiciones normales… 
No puedo decirles la tortura en que se me ha convertido el peregrinar de un sitio a otro buscando productos de la cesta básica. Para mí, la “suprema felicidad” hoy en día sería encontrar todo lo que necesito en el mismo lugar. O que el gobierno le pague a alguien que haga mercado por mí y vaya contento a siete establecimientos para encontrar tres cosas… ¿Será que en el Viceministerio me pueden mandar a alguien que vaya a hacer las colas que yo no quiero hacer? ¿O es que se ocupan solo de la “felicidad” de algunos y yo no estoy en ese combo?…
Pero volviendo al tema de la gente que hacía cola en el supermercado donde traerían la leche: se escucharon comentarios jocosos: “típico venezolano”… “somos un pueblo alegre”… No. “Eso” será típico, pero “eso” no es ser un pueblo alegre. “Eso” es ser un pueblo irresponsable, conformista y con la autoestima por el piso. “No tenemos remedio”, dijo alguien… Pues pareciera que no.
Recordé la canción de Billo: “Bolero o disco, o cumbia o salsa// El merengue, el rock and roll// Son ritmos que todos bailan…// Es música pa´cantar, es música pa´bailar// Es música pa´gozar, vamos a seguir bailando…//Sigan bailando…//Sigan bailando…
Sí señor… sigan bailando. Dicen como si fuera algo extraño que los músicos del Titanic tocaban mientras el trasatlántico sucumbía. No debería extrañarnos: por lo visto, nosotros bailaremos hasta que nuestro barco termine de hundirse.