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lunes, 31 de agosto de 2009

En especial cuando ni siquiera dan la cara en sus "valentías"

Sólo los cobardes
son valientes con las mujeres.
HERNÁNDEZ, José

El pueblo, sin representantes


Por: Marcelo Castro Corbat - El artículo 38 de la Constitución Nacional, establece “Los partidos políticos son instituciones fundamentales del sistema democrático”, garantizando su organización, la representación de las minorías, la postulación de candidatos y los aportes del Estado. Bajo esa norma aparecieron más de seiscientos partidos. Crear un partido da derecho a recibir dinero del Estado y acceder a cargos públicos en contubernios políticos; los elegidos, por votación obligatoria, reconocen el mandato al partido e ignoran al pueblo y la opinión pública percibe a los partidos como centros de corrupción. El Art. 38 facilitó la aparición de un consenso de la dirigencia política que sustenta el mantenimiento, no escrito, de la corporación de partidos políticos, llamada partidocracia porque son los que en los hechos gobiernan la República. Como corporación, defiende los privilegios de su sector y, también en los hechos, acepta la violación de exigencias del mismo artículo. Desde hace años, el país necesita que se instrumente una Reforma Política, pero los más fuertes opositores para hacerla son los partidos políticos, que la cajonean, temerosos que un cambio los perjudique. Los partidos políticos se han convertido en un nivel intermedio e inevitable que impide que el pueblo gobierne, condición elemental y sin la cual no existe la democracia. Convendría eliminar el artículo citado.
segundarepublica@fibertel.com.ar - http://www.segundarepublica.blogspot.com/

Montaña TV concretó la denuncia contra el gobernador Pérez Vivas



Aunque el gobernador del estado Táchira, César Pérez Vivas, dijo no sentir miedo ante lo que considera simples amenazas del presidente Hugo Chávez, este lunes, bien temprano, la directiva de Montaña TV acudió a la sede del Ministerio Público en la región para presentar la denuncia contra la primera autoridad tachirense y la alcaldesa de San Cristóbal, Mónica De Méndez. La denuncia fue por ser los supuestos autores intelectuales de las agresiones que sufrieron camarógrafos y personal de la televisora comunitaria durante la marcha opositora contra la Ley Orgánica de Educación (LOE), el pasado sábado, cuando una manifestación fue atacada a pedrada limpia desde el techo de la Zona Educativa del Táchira. José Gregorio Chacón, presidente de Montaña TV, que es una suerte de Ávila TV andina, y el camarógrafo Franklin Machado, fueron los que hicieron la denuncia formal ante el Fiscalía, agregaron que en los sucesos fueron despojados de sus equipos y alertaron sobre la agresión que vienen sufriendo los medios comunitarios. “Responsabilizamos al gobernador del estado Táchira y a la alcaldesa Mónica de Méndez, quienes en diferentes medios hicieron llamados a la rebeldía”, precisó Chacón en una declaración a Venezolana de Televisión. Protesta ante el CLET - Mientras el personal de Montaña TV acudía a la Fiscalía General de la República, medios comunitarios se reunieron en la sede del Consejo Legislativo para rechazar las agresiones y denunciar amenazas de los simpatizantes del gobernador tachirense, César Pérez Vivas. El camarógrafo Franklin Machado, cuestionó la actitud de algunos medios privados y organismos que defienden la libertad de expresión y los derechos humanos, que a su juicio, ignoran las agresiones de que son víctimas los trabajadores de los medios alternativos. http://codigovenezuela.com/2009/08/mira-ajustada/

Chávez fracasa en Bariloche


LIBERTAD DIGITAL - El episodio de Bariloche es uno de los primeros síntomas de que al chavismo, poco a poco, se le van viendo las cartas. Los aspavientos, insultos y escenas circenses tan propias del presidente venezolano empiezan a hartar en Hispanoamérica. La reunión de mandatarios sudamericanos en la ciudad andina de Bariloche con motivo de la cumbre de Unasur no ha terminado como el autócrata venezolano Hugo Chávez tenía previsto. Llevaba en el maletín la condena del acuerdo que su homólogo colombiano, Álvaro Uribe, ha firmado con los Estados Unidos. Aspiraba a laminarle públicamente con el apoyo incondicional de sus parroquianos habituales, del boliviano Morales y, especialmente, del ecuatoriano Correa -enfrentado recientemente con Colombia-, pero, contra todo pronóstico, ha salido de Bariloche con el rabo entre las piernas esperando mejor ocasión de ajustar cuentas con su archienemigo y vecino. El acuerdo que Uribe ha suscrito con Obama no tiene nada de anormal y entra dentro de la lógica diplomática. Colombia es un país azotado por dos lacras: el terrorismo guerrillero y el narcotráfico, ambas interrelacionadas y conviviendo en estado de perfecta simbiosis. Para los norteamericanos el verdadero problema no es tanto la guerrilla que, a fin de cuentas, no les afecta a ellos, como el tráfico de drogas, bestia negra de todas las administraciones norteamericanas desde hace medio siglo. Es por eso que Uribe no tiene nada que explicar y nada de lo que avergonzarse. Muy a diferencia de Chávez, padrino oficioso de las FARC, una organización terrorista cuyos vínculos con el narcotráfico son bien conocidos. Pero Uribe no se ha conformado con asistir cabizbajo al festival de demagogia y antiamericanismo desatado por Chávez y sus trasuntos boliviano y ecuatoriano. Muy al contrario, ha puesto al mal tiempo buena cara consiguiendo dar la vuelta a una cumbre cuyo primer y único punto del orden del día era someterle a un infame linchamiento verbal con el beneplácito de la anfitriona, Cristina Fernández de Kirchner, y el aplauso del resto de líderes políticos de la región; todos, salvo excepciones contadas, atemorizados por el ímpetu bravucón de Hugo Chávez. El episodio de Bariloche es uno de los primeros síntomas de que al chavismo, poco a poco, se le van viendo las cartas. Los aspavientos, insultos y escenas circenses tan propias del presidente venezolano empiezan a hartar en Hispanoamérica. Su estrategia maestra, que consiste en resucitar el socialismo aliándose con cualquiera que sea anticapitalista, sin importar si éstos son furibundos islamistas como los iraníes o ex comunistas reconvertidos como los rusos y los chinos, está ya tan a la vista de todos que sus proyectos carecen de la más mínima credibilidad incluso para antiguos amigos de la causa, como el brasileño Lula da Silva. Esto, sumado al indigno papelón que Chávez jugó en el golpe hondureño de este verano, viene a confirmar que Chávez ya no es novedad sino rutina y que su expansionismo y ansías incontenibles de meterse en todo forman parte de la receta bolivariana. Hace unos años se pensaba que sólo los Estados Unidos podrían evitar que Hispanoamérica fuese de nuevo pasto del populismo dictatorial. Washington, tal y como ha hecho en Honduras, se inhibe y están siendo los propios hispanoamericanos los protagonistas de un rechazo que aumenta de un modo sostenido en todos los países, incluyendo, naturalmente, en los que el chavismo en sus distintas variantes se ha hecho con el poder. Y esto, se mire desde donde se mire, es una buena noticia.

Un sistema inteligente


Una señora mayor va a acostarse. Entra en su habitación, se sienta en la cama, se quita sus zapatillas y apaga la luz. De repente, antes de acabar de meterse en la cama, salta una pequeña alarma y un dispositivo móvil le recuerda que no se ha tomado las pastillas. Así funciona el nuevo sistema inteligente desarrollado por investigadores del Departamento de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad de Granada (UGR). "Se trata de un prototipo que, de forma no intrusiva, facilita el control de la actividad realizada por las personas con necesidades especiales y aumenta su independencia", explica a Sinc María Ros Izquierdo, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la UGR y coautora de un estudio que este mes publica la revista 'Expert Systems with Applications'. El sistema reconoce las acciones cotidianas de los usuarios mediante etiquetas RFID (Radio Frequency IDentification: Identificación por Radiofrecuencia). Estas etiquetas se colocan discretamente en los objetos que los individuos tocan más a menudo, de tal forma que cuando lo hacen se envía una señal a un ordenador o dispositivo móvil situado en la propia vivienda o en un centro de asistencia a distancia. Las actividades de las personas se valoran con técnicas de Inteligencia Artificial (minería de datos y gramáticas formales), para relacionar acciones como recordar coger las llaves o el móvil antes de salir de casa. "No es necesario utilizar cámaras ni micrófonos, y los dispositivos que se usan no presentan ninguna complicación tecnológica para el usuario, ni modifican su rutina diaria", aclara Ros. Para evaluar el sistema los científicos han diseñado un Tagged World, un espacio inteligente que simula las habitaciones de un hogar, con sensores embebidos en el ambiente que ayudan a reconocer el comportamiento de sus ocupantes. Los investigadores hicieron un seguimiento de cada usuario para obtener una base de datos individualizada. Después comprobaron con un test la fiabilidad del sistema y el grado de intrusión que sentían los participantes. "El sistema no modifica la vida de los usuarios, pero sí positivamente la de sus cuidadores", señala Ros, quien recuerda que las personas mayores o con necesidades especiales a menudo rechazan la ayuda de otros y demandan más independencia. El nuevo sistema puede ayudar a alcanzar ese objetivo.
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/08/26/ciencia/1251305110.html

Toma tu tomate Hugo


Por: Pablo Aure - pabloaure@gmail.com - Del discurso del presidente de Colombia en la Cumbre de Unasur se desprende que la Casa de Nariño tiene una clara y minuciosa radiografía de la situación de nuestro país, y de las andanzas y complicidades de Hugo Rafael con los verdaderos enemigos de la región, que son las FARC. Después de defender el Plan Colombia y la permanencia de bases militares americanas en su país, como apoyo a la vigencia democrática y a la lucha contra el terrorismo y narcotráfico, Uribe imprimió piquete al revés a su intervención. En efecto, le estrujó en su cara a Hugo Chávez, darle patrocinio y resguardo a los guerrilleros Iván Márquez y Timochenko, así como, tolerar campamentos guerrilleros en territorio venezolano. También le sacó en cara que hiciese apología del torturador Raúl Reyes, y pidiera reconocimiento de beligerancia para las FARC. Dijo que en Colombia la descentralizació n es un verdadero valor democrático: que los gobernadores y alcaldes gobiernan independientemente de los partidos a que pertenezcan. Fue una clara alusión por contraste de todo lo que en Venezuela falta. ¿Por qué Chávez calló sobre estos señalamientos de Uribe? Aunque no mencionó el colombiano el asunto de los lanzacohetes suecos hallados en poder de la narcoguerrilla, ni tampoco lo del minuto de silencio que Chávez pidió en homenaje póstumo al líder guerrillero "Tirofijo Manuel Marulanda", dejo al descubierto la gran verdad. El Comandante, como de costumbre, arrugó. Dicen que el que calla, otorga. El mundo entero, lo vio por televisión, y no se engaña. Ya tiene un criterio meridianamente formado sobre la credibilidad y pretensiones de este infeliz proyecto expansionista camuflado bajo la égida del socialismo del siglo XXI. Un ave peligrosa Desde hace algún tiempo, Hugo Rafael ha dejado de ser un ave rara de exótico comportamiento que lo hacía ver gracioso ante los ojos de gobernantes y políticos de otras latitudes. Y sobre todo, cuando, chequera en mano, repartía a diestra y siniestra y sin escrúpulos los recursos petroleros de todos los venezolanos. Ahora no. Ya muchos han caído en razón y saben lo que Chávez realmente representa para la región: un verdadero peligro producto de su ambición y megalomanía. Claro está, hay jefes de Estado que literalmente se aprovechan de esta tragedia que, en mala hora, vivimos los venezolanos. Ni lo uno ni lo otro El resultado de la Cumbre de Bariloche produjo cosas que muchos no esperaban. Por ejemplo, no hubo condena contra Colombia por el acuerdo con Washington sobre las bases de la discordia. Lo que se acordó fue algo trivial: "que la presencia de fuerzas militares extranjeras no puede... amenazar la soberanía e integridad de cualquier nación suramericana y en consecuencia la paz y seguridad de la región". Por Dios, eso Colombia -y cualquier país serio- lo firma con los ojos cerrados. Es decir, Colombia, lejos de sentirse acorralada o en el banquillo de los acusados, ratificó que las fuerzas militares extranjeras son para protegerse de las embestidas de la narcoguerrilla. Ahora, lo que sí debe preocupar a Hugo Rafael es que en el documento final de la Cumbre de Unasur se incluyó un apartado en el que los 12 países integrantes asumen el "compromiso de fortalecer la lucha y cooperación contra el terrorismo y la delincuencia transnacional organizada y sus delitos conexos: el narcotráfico, el tráfico de armas pequeñas y ligeras", y rechazan "la presencia o acción de grupos armados al margen de la ley". En realidad, Chávez está acostumbrado a violar todos los compromisos, comenzando por el juramento que en su día hizo como cadete del Ejército venezolano, de defender la Constitución, el cual, una madrugada, empuñando las armas de la república echó por tierra para tratar de asesinar a un presidente constitucional y asestar un golpe de Estado. . ¡Ay Huguito!, no te sorprendas si, al amparo de ese Acuerdo, se repite aquí lo mismo que pasó en Ecuador para abatir al guerrillero alias Raúl Reyes. Ya te lo dijo Uribe: que sabe que escondes a guerrilleros. Si le das cobijo a Iván Márquez y a Timochenko, estás al margen del Acuerdo. Algo inentendible Venezuela suspende relaciones comerciales con Colombia, que supuestamente es peón del imperio, pero las mantiene vivitas y coleando con EEUU, que según el régimen es su principal enemigo. Eso no se entiende. Lastima deberían sentir los seguidores de Chávez cuando lo ven hacer el ridículo ante la prensa extranjera. Veamos: a la salida de la Cumbre de Unasur, una periodista le preguntó que por qué continuaba vendiéndole petróleo a los EEUU, y él, después de volverse un ocho, le dijo: que lo hacía para ayudar al pueblo estadounidense, y, además, porque el Estado venezolano tenía 7 refinerías y 10.000 gasolineras allá. Tomando como cierto este argumento falaz tendríamos que preguntarle: ¿Cómo es posible que prefiera ayudar al pueblo de EEUU y no a su "querido" pueblo colombiano? Sinceramente no hay explicación que sustente, por un lado, que EEUU sea enemigo de Venezuela, y, por el otro, que le vendamos todo el petróleo. Chávez actúa así (lo cual parece venir de la formación militar): al humilde con soberbia, y al soberbio con humildad. Se mantiene en el poder gracias a los petrodólares que el imperio mismo le envía; mientras que, con Colombia, se permite romper relaciones comerciales. Calcula que cerrando la frontera con el hermano país, asfixia políticamente a Álvaro Uribe. Probablemente sea así. Pero el líder colombiano es más que "verraco" y sabrá salirse de la suerte seguramente con un Acuerdo de libre comercio con EEUU. Le lleva una morena en todo: en inteligencia, en presencia, en diplomacia y en política.
Artículo enviado desde la página web del Diario El Carabobeño

El fascismo como movimiento encubierto


Por: Saul Godoy Gómez - percival367@yahoo.com - Siguiendo el estudio "La escencia del fascismo" del filósofo Giorgo Locchi, voy a extrapolar los elementos constitutivos que descubre de este movimiento en Europa, y transportarlos al movimiento del chavismo, para descubrir lo que deliberadamente oculta esta "falsa bandera" del socialismo. El pensamiento fascista chavista manipula el pensamiento de Bolívar y lo mezcla con las ideas de extrema derecha de un Noberto Ceresole, para conformar una ideología militarista que exalta el protagonismo guerrerista de una plétora de personajes, entre los que destacan las resistencias en contra del Imperio español, de figuras indígenas como Guaicaipuro, Tupac Amarú, de revolucionarios como Zamora, Zapata y Sandino, de militares como Perón, Noriega y otros (nótese que Chávez escoge con pinzas a los héroes nacionales que va a utilizar en sus discursos en otras naciones, mayoritariamente militares o milicianos), la piedra fundamental es la existencia del mito de una revolución continental continuada desde la cual se desplegará el "superhumanismo", que es el corazón de todo régimen fascista. Está en la naturaleza del fascismo despreciar todo igualitarismo, su organización natural es la jerarquía piramidal con el líder en la cúspide, para ello se necesita la preponderancia del Estado soberano y totalitario sobre cualquier interés y actividad humana, con un desprecio que se manifiesta en la negación de los sindicatos obreros, gremios profesionales, partidos políticos, ONG's, a los que prefiere controlar bajo el techo de organizaciones únicas; su concepto de humanidad es la de un género humano, de una especie animal sometida a las leyes de la naturaleza, incapaz de lograr metas sin que sean impuestas por un líder, lo que lo lleva a tratar a sus congéneres como ganado de su propiedad. Es sintomático del fascismo el trato violento y déspota a quienes se oponen a los designios del poder, la estrategia es el terror, sobre todo con instituciones que pudieran hacerle sombra, como los organismos internacionales y las iglesias, por ello el ataque continuo a la Iglesia Católica y al judaísmo, a quienes acusa de fomentar la degradación del ser humano y de ser causa de la decadencia de las naciones. Locchi advierte varias veces que el fascismo es un sistema oscilante, que puede negociar y convivir con filosofías y posiciones que le son adversas; Mussolini, que era un redomado ateo, pactó con la Iglesia Católica ; Hitler, en un principio, negoció con quien pudiera ayudarlo a alcanzar el poder; Chávez pactó con el socialismo, del que quiere hacer una religión, que no es liberadora ni humanista, que ha usado para instaurar el capitalismo en su etapa más salvaje, la del capitalismo de Estado, que es el modelo que tiene instaurado en Venezuela. El fascista comprende que las masas funcionan por unas creencias básicas, las cuales no pretende destruir, pero sí transformar, por ello la pretensión de volver a ritos y creencias autóctonas y ancestrales; el fascista es un verdadero revolucionario, considera al mundo podrido y su acción es destruirlo para fundar un nuevo mundo y un nuevo hombre sobre sus ruinas. El fascismo no cree en la sociedad como forma de organización de masas, cree más bien en la comunidad que es mucho más básica y sin instituciones, para ello utiliza una gran cantidad de organizaciones paramilitares y misiones que actúan más como una "orden" o secta, que van encaminadas a satisfacer las necesidades de sus miembros, no de la colectividad, aunque algunas de sus actividades tengan algún carácter asistencial o de interés público; estos grupos, que no son sino tribus (y que varían de acuerdo al temperamento de las personas que los conforman), son orgánicos, en el sentido de que tienen un solo discurso, una sola visión del mundo y principalmente, obedecen incondicionalmente a un solo líder. Como toda organización política y sistema ideológico, su fin es la obtención del poder para la realización de su plan de cambiar el mundo, lo que lo convierte, de hecho, en el más radical de los movimientos políticos, enemigo de la democracia y, por supuesto, del liberalismo, de la socialdemocracia, del comunismo y del socialismo. Igual que Hitler, a Chávez le resultó práctico montarse en el ideario socialista; los grupos comunistas y socialistas estaban bien adelantados en sus formas organizativas populares, tanto en Venezuela como en Latinoamérica, Cuba se había ocupado de ello por décadas; Chávez se aprovechó de ese trabajo, buscó la aproximación y amistad personal con Fidel Castro, quien, ya anciano, no pudo reconocer en Chávez a un fascista, que terminaría por usurpar su reino en la tierra. De allí pasó a apropiarse del Foro de Sao Paulo, club de las organizaciones extremistas de la izquierda latinoamericana, captó la amistad del líder obrero del Brasil, el presidente Lula, las simpatías de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, mujer forjada en la resistencia de la izquierda en contra del fascismo y la violación de derechos humanos en su país, enamoró al líder indígena Evo, en Bolivia… ninguno se dio cuenta que le hacían la corte a un fascista de nuevo cuño, enemigo mortal de sus idearios y de sus luchas. La semilla fascista de Chávez la encontramos en las Fuerzas Armadas de Venezuela, con una arraigada inclinación al militarismo prusiano, luego en su forma nacionalsocialista y, posteriormente, alimentados por la influencia norteamericana durante la Guerra Fría , en su tendencia de apoyar a los hombres fuertes del continente en su lucha en contra del comunismo. El pensamiento totalitarista y su vocación de dominio político continental, quedan claramente expresados en su insistencia de hablarles directamente a los pueblos de Latinoamérica, y no a sus gobiernos. Todos esos presidentes socialistas, amigos de la revolución bolivariana, no están viendo el peligro que corren apoyando a Chávez, están atentos sólo a su disfraz socialista, pero no le están poniendo cuidado a su discurso y acciones, que son virulentamente contrarios al interés de las grandes mayorías, sobre todo de los obreros y los indígenas, al de los campesinos, las mujeres y los jóvenes (vean lo que está sucediendo en Venezuela), sus mensajes no tienen nada que ver con democracia, ni con sus instituciones, su intervencionismo desestabilizador y militarista tiene como fin unir al continente en el odio, su meta es ser una de esas polaridades que dominan al mundo, su ideal es la versión renovada del Imperio Inca, de la Gran Patria Suramericana, pero no con fines civilizatorios de paz, progreso y unión de los pueblos, sino de un poder emergente, guerrerista y conquistador, con suficiente poder para instaurar el dominio total sobre almas y tierras. Es tan desbocada su ambición, que ha escogido a los Estados Unidos de Norteamérica como enemigo, al acicata cada vez que puede y pretende derrotarlo y destruirlo. En esta alocada tarea quiere embarcar a todos los gobiernos socialistas de Latinoamérica.

Sin lugar a dudas

Mas vale vergüenza en cara
que mancilla en el corazón.
CERVANTES SAAVEDRA, Miguel de

Tercer round perdido


Por: Jesús Seguías - seguias1@gmail.com - La cumbre presidencial de Bariloche (Argentina) se convirtió en el tercer round perdido de la pelea internacional diseñada en Miraflores y La Habana. Primer Round: Santo DomingoEl primer round lo perdió el presidente Chávez en Santo Domingo (República Dominicana), en plena guerra de micrófonos contra Colombia a raíz de la muerte de Raul Reyes. Un Uribe agigantado por su capacidad de resolver conflictos (propio de un verdadero estadista) se metió en el bolsillo a unos iracundos Hugo Chávez y Rafael Correa. Nunca he podido borrar de mi mente el rostro de impotencia de Correa cuando tuvo que darle la mano a Álvaro Uribe, luego que Chávez hiciera lo mismo, con una cara sonriente, como si horas y días antes no hubiese ocurrido nada. En fracción de segundos, Chávez olvido los insultos, los tanques, y la movilización de los venezolanos para pelear en una guerra loca. En Ecuador no olvidan cómo Chávez dejó solo y en ridículo a Correa. Lo escuché mucho entre los afectos a Correa en un reciente viaje a Guayaquil. Pero anteayer se vengaron en Bariloche.Segundo Round: TegucigalpaEl segundo round lo perdió Chávez en Honduras, cuando por primera vez hubo una reacción contundente de un país que se sintió agredido por la política internacional de Hugo Chávez.Todos mis lectores saben de mi firme condena al torpe y estúpido golpe de estado comandado por Micheletti. No tenían necesidad de ello. Desde hacía rato, Manuel Zelaya estaba actuando al margen de la Constitución, y estaba a punto de caramelo para una destitución dentro de los marcos constitucionales. Pero el “gorilismo” latente de algunos factores de poder optó por el formato Juan Charrasqueado. Pero nada de lo malo que hayan hecho los militares hondureños y esos factores de poder anula el legítimo derecho de los hondureños a oponerse a una alianza que sólo brindaba beneficios económicos a Mel Zelaya. Honduras iba derecho a una aventura internacional que afectaba los intereses de su nación, pero que beneficiaba a la agenda internacional de Chávez y Fidel.Hugo Chávez juró contundentemente que expulsaría a “goriletti” del poder. Pero nada de eso ha sucedido. Por el contrario, cada día los golpistas se consolidan más, y van a unas elecciones para noviembre que terminará por sepultar este episodio. Pero el mayor revés de la política internacional de Hugo Chávez no fue haber perdido a un aliado importante en Centroamérica sino el miedo que invadió a muchos gobernantes que comenzaban a ver el ALBA con simpatías. Guatemala se distanció, El Salvador (donde ganó el candidato de la ex guerrilla FMLN) salió presuroso a decir que su modelo era el de Lula en Brasil y no el de Chávez (por eso el presidente venezolano no asistió a su toma de posesión); Paraguay y Uruguay también comenzaron a marcar distancia.A partir de Honduras, a Hugo Chávez se le hará más difícil encontrar aliados. Comienza el descenso. Más aún, el temor al radicalismo en el continente está llevando a los pueblos latinoamericanos a mirar de nuevo por las opciones de la llamada derecha. Tercer Round: BarilocheEl Tercer Round se peleó en Argentina. La cumbre presidencial de Bariloche amenazaba convertirse en una réplica de lo que ocurrió en República Dominicana. Se trasmitió en vivo por televisión (lo cual no le gustó a Lula, “porque los presidentes se cuidan de lo que dicen y dejan de decir lo que realmente quieren decir”.Pero gracias a esa transmisión en vivo, los pueblos supimos evaluar a cada quien. El presidente Chávez aspiraba que de allí surgiera una condena y una solicitud de retiro de las tropas estadounidenses de las bases militares colombianas. Pero nada de ello ocurrió. No consiguió los aliados suficientes. Todos los países suramericanos, con excepción de Chávez y Evo Morales, asumieron una posición discreta y moderada. Inclusive, el propio Rafael Correa mantuvo una postura conciliadora con Colombia, y decidido a acompañar a Chávez hasta el cementerio pero jamás a enterrarse con él. Alan García, de Perú, fue sarcástico cuando se dirigió a Chávez. Le preguntó que cuál era su preocupación de que los gringos se llevaran el petróleo venezolano si ya de hecho Venezuela vende a Estados Unidos todo el petróleo que estos pidan. Conclusión: ¿para qué necesitan los gringos dominar a un país por medio de la guerra, si ya obtienen de él todo lo que necesitan a través de las trincheras de las negociaciones? De esto hablaré pronto.Una aventura internacional irresponsableLa verdad es que nunca he podido comprender la política internacional del presidente Hugo Chávez. Un buen día decidió comprar y hacer suyo el listado completo de enemigos internacionales de Fidel Castro, así como la agenda de amigos y aliados, y nos la encasquetó a todos los venezolanos. La política internacional del actual gobierno es exactamente igual a la diseñada por Fidel hace medio siglo. Para ellos nada ha cambiado. Ni siquiera han tenido el esmero de leerse el libro “El Pentagonismo, el sustituto del imperialismo”, de Juan Bosch. Siguen congelados en la historia. Lo que les falta es salir a protestar contra las amenazas de Roosvelt y Nixon.El presidente Chávez nunca ha sabido deslindar los intereses de Venezuela y los intereses de La Habana (grave error), pese a que muy pronto los cubanos darán un vuelco radical en su política económica y sus relaciones internacionales. Entre La Habana y Washington no es que hay canales de contactos sino una inmensa autopista estimulada sigilosamente por Raul Castro. Cuba va directo al modelo capitalista chino. Ya no soportan el peso de una crisis económica descomunal y “tumbagobierno”. Una crisis similar a ésta la vivió la Unión Soviética. China la paró a tiempo. Y cuando Cuba de ese paso, será el último round de una pelea perdida por nockout. http://twitter.com/opinionynoticia

¡No! señora Fiscal


Por: Fernando Luis Egaña - flegana@gmail.com - La Fiscal Ortega Díaz está empeñada en vapulear la Constitución de 1999. Sigue el mal ejemplo de su mentor y predecesor, Isaías Rodríguez. Pero el país no se deja intimidar. Primero fue la presentación oficial de sus "aportes" para la elaboración de un proyecto de Ley contra los Delitos Mediáticos. Con ese motivo expuso su parecer acerca de la primacía de la "seguridad nacional" sobre la garantía constitucional de la libertad de expresión. No obstante, el escándalo que se armó fue de tantos decibeles --internos y en especial, externos-- que Miraflores prefirió dejarla colgada de la brocha, al menos por un tiempo.Pero ha vuelto a la carga con otro criterio de muy dudosa factura: la también primacía de la llamada "estabilidad gubernativa" sobre el derecho humano y constitucional de la libertad de manifestación. Especie de patente para justificar la criminalización de la protesta pública, y para redoblar el encauzamiento judicial de dirigentes opositores, activistas sociales o meros ciudadanos manifestantes.En este sentido, la Fiscalía General de la República procede como una pieza del engranaje oficialista que busca impedir el acuerpamiento de la protesta política y, muy en particular, su articulación con la protesta social. La "doctrina" bolivarista en la materia ha sido, por una parte, la de tolerar la oposición política en la medida que ésta sea más de palabra que de acción; y por la otra, la de tratar de separar la reivindicación social del enfrentamiento político.Pero esa estrategia tiene una falla tectónica, y es que el agregado de menguadas condiciones socio-económicas con el cúmulo de abusos y desafueros contra elementales derechos democráticos, ha venido generando un clima de tal crispación en amplios sectores, que ya pareciera que el uso característico de la represión selectiva es insuficiente, y por tanto se apela a recursos más crasos y violentos como la penalización general del derecho que tienen los venezolanos a manifestar pacíficamente.Los recientes casos de la detención del Prefecto de Caracas, Richard Blanco, y de los 11 funcionarios de la Alcaldía Metropolitana que marchaban en defensa de sus puestos de trabajo, con la consabida tergiversación de los hechos a manos de las "autoridades competentes", aunados a la orden de capturar a Oscar Pérez y a la amenaza presidencial de enjuiciar al gobernador Pérez Vivas y tras de él a otros dirigentes y voceros opositores, pretenden reforzar la referida estrategia intimidatoria.De allí lo oportuno de la reacción de la Mesa Unitaria, y la convocatoria de nuevas actividades de protesta pública. El precedente de Guayana, donde las fuerzas sociales, cívicas y políticas están luchando en conjunto para reivindicar la región ante el descalabro y avasallamiento gubernativo, debe ser seguido a lo largo y ancho de Venezuela. No, señora Fiscal. El derecho no está de su lado, como debería estarlo si cumpliera con sus responsabilidades constitucionales. Está en la protesta justa, legítima y democrática que el régimen bolivarista no podrá sofocar.

¡Y más nada! Politiquero que no se sume está FUERA.


Las cosas por su nombre


Por: Alberto Barrera Tyszka - abarrera60@gmail.com - Me niego a aceptar que, ahora, reprimir militarmente una manifestación civil sea algo loable, progresista y bolivariano - Eso me gritó un lector, en mayúsculas y con signos de admiración, a través de un correo electrónico. Estaba molesto porque hace dos domingos, en esta misma página, escribí que no vivíamos bajo una dictadura. Fueron varios los mensajes que llegaron cuestionando esa misma frase. También hubo lectores que escribieron correspondencias menos amables. Uno me acusó de ser un infiltrado del Gobierno, otro se preguntó si las ideas de izquierda habían fermentado mi cabeza, alguno más se acordó de mi madre. Desde entonces, he gastado bastante tiempo con la dichosa palabra debajo de la lengua. Por más que lo intento, no me convenzo. Sigo pensando y escribiendo lo mismo: no estamos en una dictadura. La simplicidad ayuda a la causa del Gobierno. Viven distribuyendo estereotipos, confunden la ideología con los eslóganes, creen que la frase "patria, socialismo o muerte" es un salto de conciencia. Por suerte para todos, lo que ocurre en Venezuela es mucho más complejo. Tiene diferencias evidentes con aquellas realidades que, dentro de la tradición suramericana, conocemos como dictaduras. Cuba es un ejemplo demasiado cercano. Pienso incluso que es un error de estrategia apelar al referente de las dictaduras típicas del continente para denunciar lo que ocurre hoy en el país. Para cualquier venezolano, favorecido genuninamente por algún plan del Gobierno, escuchar hablar de "dictadura" es absurdo. Tal vez tan sólo refuerza la simpleza que vende el Gobierno a cada rato: que cualquiera que se le oponga es un golpista desquiciado, un loco incapaz de ver la realidad. Las cosas por su nombre: porque así como esto no es una dictadura, tampoco es una democracia. Por lo menos, no lo es en los parámetros clásicos del término. Basta con ver cómo el Gobierno, tras su derrota en el referéndum constitucional de 2007, se ha dedicado a imponerle a la sociedad, a través de diversos mecanismos legales, sin piedad y sin pudor, la misma reforma que fue rechazada en las urnas. Hasta ahí llegó la voluntad popular. Las elecciones fueron un festival glamoroso... mientras duró el rating. Después, el país se llenó de afiches que decían "Por ahora". En estos años, en Venezuela, hemos vivido un golpe disimulado, una nueva realidad que también necesita pronunciarse de otra forma. Porque tampoco estamos en una "nueva" democracia, regida por paradigmas distintos, revolucionarios. Después de las feroces críticas a la democracia burguesa y representativa, resulta desconcertante observar cómo el poder censura y reprime la participación, igual o peor que en los tiempos de la Cuarta República. Ante las agresiones a los periodistas de la Cadena Capriles, la Fiscal General pide que las víctimas renuncien a sus derechos, los acusa de haberse convertido en ciudadanos políticos, los conmina a prohibirse. ¿Es esta la tan pregonada democracia participativa y bolivariana? Las cosas por su nombre: tampoco creo que sea posible definir que el proceso que vivimos sea realmente de izquierda, socialista, revolucionario. Lo que el Presidente llama socialismo se parece demasiado al viejo sueño que cultiva la sociedad petrolera venezolana. Chávez ­más allá incluso de lo que diga y repita­ siempre está invocando la utopía del consumo capitalista. Su vínculo de conexión con la gente gira alrededor del dinero, de lo que él puede dar, donar, otorgar, comerciar... igual publicita teléfonos, ofrece carros para todos o promete que cada pupitre escolar tendrá una minicomputadora. Es un hechicero que todo el día nos recuerda que somos millonarios. Y cualquiera que lo vea, entiende entonces que es cierto, que es posible, que todos podemos vivir tan rico y sabroso como él. El socialismo del siglo XXI es, en el fondo, una circunstancia. No un sistema. Tenemos el idioma volteado. Me niego a aceptar que, ahora, reprimir militarmente una manifestación civil sea algo loable, progresista y bolivariano. Eso debería ser inadmisible aquí, en Estados Unidos, en Rusia o en Nigeria. Todo es tan absurdo y paradójico. La Asamblea Nacional legisla, intentando controlar la violencia que contagian los videos juegos, con la misma facilidad con la que manifiesta su apoyo oficial, golpeando en alto sus puños y celebrando cada vez que el Presidente habla de "pulverizar" al adversario. Todas nuestras palabras están revueltas. Cuando el domingo pasado vi al Presidente a caballo, en una suerte de show heroico, en plan de emular a Ezequiel Zamora, pensé que, tal vez, si Zamora viviera sería un furibundo opositor a un gobierno que acapara y centraliza el poder. Las cosas por su nombre. Desde el fondo de la historia, de pronto vi y escuché al General de Hombres Libres, cantando: "¡Boligarcas temblad! ¡Viva la libertad!". El Nacional, 30 de agosto de 2009

Frase del día

La virtud resplandece en las desgracias.
ARISTÓTELES

Frase del día

No es lo que seas en tu corazón...
tus actos son los que te definen

La guarimba


Por: Carlos Blanco - Carlos Blanco - "El Gobierno intenta impedir la protesta pues sabe que ya no puede competir en la calle" - Cuando los oficiales, cabos y milicianos bolivariados creen observar alguna guarimba entran en estadio de estreptococos epilépticos; se engrinchan y chillan: "¡golpistas! ¡Golpistas!". No hay palabra que convoque más al miedo de los próceres que la de guarimba. Aunque vinculada a los juegos infantiles, en los tiempos del bolivaricidio y si este narrador no recuerda mal, Robert Alonso la puso de moda por Internet como mecanismo de resistencia defensiva vecinal; sin embargo luego adquirió un contenido subversivo radical. Se acusó a Alonso en el ridículo caso de los paramilitares colombianos -los "paracachitos"- que habían invadido a Venezuela hasta El Hatillo sin que nadie se diera cuenta. Antes, el 27 de febrero de 2004, hubo una inmensa manifestación de protesta con ocasión de la reunión del Grupo de los 15 en Venezuela, a la cual asistieron varios presidentes democráticos mezclados con el bandido Robert Mugabe. Se quiso entregar un documento y las brigadas represivas de la PM y la GN se apostaron en la avenida Libertador, reprimieron a más y mejor, pero se inició un combate callejero que duró varios días, apagado progresivamente por el Gobierno y por los dirigentes de la oposición que creyeron ver en esa rebelión una aventura sin destino.. Las últimas llamas de cauchos y escombros se vieron en urbanizaciones del este caraqueño, aunque habían estado encendidas en otros sectores de la ciudad. A esa explosión ciudadana, bastante espontánea, se le llamó guarimba. Surgió el verbo guarimbear. Los guarimberos se convirtieron en aquellos radicales, jugadores libres, que -según sus críticos- pretendían tumbar a Chávez mediante la creación de focos de insurrección urbana. La Cortina de Palabras. La guarimba fue imprecada como desvarío por los jefes del Gobierno y por los de la oposición. Pasó a ser mala palabra. Tanto, que los trabajadores que hacen protestas lo primero que aseguran es que no son guarimberos. Así lo afirman, graves, dirigentes de la disidencia: son demócratas; no guarimberos.La palabra ha corrido la suerte de otras cuyo significado se ha alterado esencialmente. Los golpistas ahora son los que manifiestan en las calles y no los que se alzaron y asesinaron ciudadanos, soldados y policías en 1992. Revolucionarios son los que les dan palo a los obreros y a los estudiantes en fábricas y universidades. Se acusa de traidores a la patria a quienes se oponen a la invasión cubana y no a quienes la apadrinan. Provocadores son las víctimas porque se le atraviesan sin consideración a las balas y garrotes bolivarianos. Demócratas son los que manejan el país como su hacienda y no quienes son electos para cargos de representación popular desde posiciones disidentes. El giro de las palabras no es inocente. Tiene el propósito de apropiarse del léxico políticamente correcto en el escenario internacional para lograr la cobertura retórica como demócratas. Hablar de democracia, de justicia social y de desarrollo económico, exime de su logro, al menos por un rato. La cortina de palabras puede ser tan poderosa como la de hierro; Chávez la ha usado hasta el escarnio. Los Gemelos Represivos. Carlos Meza, director de la Policía Metropolitana, y el coronel Antonio Benavides Torres, del Comando Regional No. 5 de la Guardia Nacional son las dos figuras que en Caracas encabezan la represión contra la protesta ciudadana. El primero ha dicho que "no permitiremos más guarimbas", después de la demostración del sábado pasado; además el rústico oficial tiene una teoría sobre los manifestantes y sus dirigentes, llegó a afirmar que "tratan de trabajarle la mente a un grupo de personas"; claro, esto no debe pasar y para prevenirlo están Meza y sus secuaces, celosos y puntuales en impedir a palo, gases y perdigones, ese "trabajo" de los opositores sobre lo que supone son las maleables mentes en blanco de los ciudadanos. Por su parte el siniestro Benavides desembucha su voluntad represiva cuando afirma que los manifestantes del 22 de agosto no protestaban contra la Ley de Educación sino que esgrimían consignas como "fuera Chávez". Este personajillo estima que no puede permitir una manifestación con esas consignas y, por tanto, habrá que tener en cuenta para próximas oportunidades, no sólo la ruta sino lo que puede ser dicho, no vaya a ser que Benavides se ponga bravo otra vez en su desesperada carrera al generalato. La Nuez del Asunto. La manifestación del 22 de agosto sorprendió al Gobierno, a la oposición y a los ciudadanos. Fue una sorpresa que en vacaciones, sin dirigentes, sin ninguna propaganda masiva, sin autobuses, sin nada diferente a la voluntad de cada quien, se diera una inmensa manifestación como la que tuvo lugar en ese día. A esa sorpresa se sumó otra: el Gobierno no pudo hacer nada, después de haber prometido una contramanifestación. Cuatro gatos, varios de los cuales estaban alumbrados por los bebitivos que les proporcionaron para "trabajar" sus mentes. Pero hubo una sorpresa adicional: los ciudadanos que protestaban marcharon a pesar de saber que el Gobierno reprimiría, lo cual habla de un proceso que vagabundea por allí, en el cual la rabia puede ser tan poderosa que supere el miedo que producen las venganzas rojas. La disidencia democrática ha sido mayoría muchas veces y sin duda ahora lo es. Lo nuevo de la situación es que el frente de Chávez se desmorona desde abajo y desde adentro.. La represión a los contrarios es la cara pública de la represión hacia sus propias mesnadas, las cuales además tienen que hacer votos de silencio a cambio de no hacerlos de pobreza, de castidad o de honradez. Lo que se propone el Gobierno es impedir toda protesta porque sabe que ya no puede competir en la calle. Hasta hace poco era diferente: a una fenomenal marcha opositora oponía otra que, con la ayuda del presupuesto público, la presión a los empleados y unas tomas cerradas de VTV, podía aparecer como equivalente o mayor. Ahora todo es diferente. No logran reunir a los suyos y lo que es peor, no entienden por qué. A veces piensan que son los medios de comunicación; dan manotones contra éstos y no solucionan la cuestión. En otras oportunidades se imaginan que hay traición entre los suyos, entonces los purgan y los reducen. Ven conspiraciones en cualquier resquicio; vigilan los cruces de miradas, graban las conversaciones, fotografían los encuentros, espían los cuarteles; pero no ven lo que tienen enfrente: el descontento masivo, el cansancio, el hasta cuándo que retumba. Chávez puede perseguir a los diferentes, lo que no pudo evitar es su propia metamorfosis. De la promisora crisálida bolivariana brotó una peluda mariposa enferma de poder. La promesa redentora que encarnaba se convirtió en un bostezo. Ahora representa la fatiga; el amor a juro que desea imponer el carnoso y besuqueador personaje. Chávez, convertido en un fastidio, se apresta a vengarse del desamor. El despecho, cuando enloquece, sólo ve guarimbas y puede hacerse homicida.