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sábado, 29 de agosto de 2009

La Fiscal Nazi y las costuras del régimen


Por: Roberto Olivares - robertocarlo14@hotmail.com - Mientras el dictador tropical hacía el ridículo una vez más en la estéril cumbre de UNASUR, aquí en Venezuela la Fiscal Luisa Ortega Díaz declaraba descaradamente que todo aquel que de ahora en adelante salga a marchar y/o protestar en la calle alterando el orden público, será arrestado y podría ser penado con hasta 12 años de cárcel. Lo dice dos días después de haber ordenado la detención de 11 trabajadores de la alcaldía metropolitana, y la privativa de libertad del propio prefecto de Caracas (Richard Blanco), dizque por protestar de manera violenta e interrumpir el libre tránsito. La misma fiscal que apoyó la salvaje represión en contra de la marcha del sábado pasado por parte del coronel Benavides y su tropa de cubanos disfrazados de guardias nacionales, alegando que las barandas tumbadas por algunos marchantes, eran patrimonio público. Toda una luminaria de la robo-ilusión pues, objetiva e imparcial, pero sobre todo, eficiente para el régimen represor. Si la oposición es minoría y los violentos son según ellos unos pocos disociados, ¿A qué se debe la brutal represión y la aprobación acelerada de leyes cubanas en los últimos meses? ¿Por qué la Fiscal Nazi no se avoca a defender los derechos ciudadanos consagrados en la Constitución en vez de estar inventando leyes y criminalizando la protesta? Evidentemente al régimen chavista y a todos sus esbirros institucionales se les está moviendo el piso de manera acelerada y sin anestesia. Si de verdad creen que amenazando y poniendo preso a todo aquel que proteste es la solución para evitar, o mejor dicho, retardar, su inminente salida del poder, se van a llevar una monumental sorpresa. En ninguna parte del mundo las estrategias represivas e intimidatorias han funcionado para mantener regímenes en el poder, después de que estos han perdido el apoyo popular y se han convertido en dictaduras totalitarias, o gobiernos caudillescos. ¿Dónde piensa meter la fiscal a todos los padres y representantes que a partir del comienzo del nuevo año escolar, se negarán a enviar a sus hijos o representados a los colegios e instituciones educativas que acaten la nueva ley cubana de educación? Esos padres se lanzarán a la calle a protestar a diario con el resto del país democrático apoyándolos de manera incondicional. ¿Se atreverá la servil fiscal a encarcelar a sus propios familiares y amigos que no comulgan con el régimen castro-chavista y estarán igualmente protestando a lo largo y ancho del país? Lo que Chávez y la fiscal han visto hasta ahora es sólo la punta del iceberg. Ellos saben muy bien que ya no son mayoría y esas leyes dictatoriales aunadas a las declaraciones y procedimientos abiertamente totalitarios por parte de los esbirros institucionales del régimen, provocarán eminentemente un estallido social de proporciones incalculables. El desgaste de Chávez en los últimos meses ha sido vertiginoso y sumamente evidente. No es casualidad que en la medida en que se ha ido radicalizando, ha perdido el apoyo popular de su propia gente que ahora ve en él a un ser lejano que sólo pretende eternizarse en el poder y emular a su padre putativo Fidel Castro. El mismo Chávez ha logrado lo que la inoperante y desarticulada oposición no ha podido hacer en casi 11 años de dimes y diretes, abrirle los ojos a los propios chavistas moderados que ahora desencantados y temerosos del rumbo que lleva el país, se han encargado de reclutar a sus propios camaradas, y los han llevado a la acera de enfrente para luchar conjuntamente con el resto del país en contra de la dictadura totalitaria e institucional que vive la república. Por allí dice la gente que lo bueno de la cuestión es lo malo que se está poniendo. Personalmente no veo cómo Chávez y su robo-ilusión puedan sobrevivir a la hecatombe social que se avecina, sobre todo a sabiendas que tendrá que radicalizarse mucho más, y la represión será más intensa, brutal y descarada. Además, después de observar cómo en la cumbre de Unasur el otrora gran líder continental que en sus momentos estelares llegó a ser considerado el Robin Hood latinoamericano, no puede ni siquiera dominar a sus “chulos” del continente que por un lado le quitan los petrodólares, y por el otro le pintan una paloma del tamaño de su propio ego, la duda sobre la permanencia prolongada de Chávez en el poder se disipa manifiestamente. El régimen castro-chavista se deshace a “paso de vencedores”, y con el se llevará la podredumbre excrementicia de la fiscal Nazi y demás esbirros institucionales que hoy en día se creen inmunes a la historia y al poder de la razón. Nunca en los anales de la humanidad el mal ha triunfado sobre el bien, en Venezuela no será diferente; las costuras del régimen son muy evidentes. ¡Patria, Democracia y Libertad!

Paredón y ametralladora


Por: Myriam Obadía - Mybuho7@gmail.com - Abogada venezolana - Las cartas de Myriam El perverso placer de acorralar a una sociedad democrática, de colocarla frente a un paredón de inconstitucionalidades; de ametrallarla con leyes inconsultas; con ráfagas cobardes que fusilan por la espalda la Constitución vigente, están provocando la ira de todos. De una población, que atada de manos, ha soportado estoicamente diez años de violencia institucional. Ha tolerado, los desmanes de un Cuerpo Legislativo, que en el colmo de la desvergüenza, hasta sanciona leyes para liberar de control al mandatario, “legalizando” el totalitarismo. Ha consentido, de la máxima autoridad judicial, la denegación a todos sus requerimientos y ha aceptado que al antojo y al gusto del dominador, se interpreten las normas constitucionales. Ha permitido, que los representantes del organismo electoral, jueguen una y otra vez con cartas marcadas, convirtiendo en tenebroso casino, lo que debería ser santuario de la expresión popular. Ha sufrido el desamparo, de un Poder Ciudadano, que al igual que todos, gira alrededor de las instrucciones del Poder Ejecutivo. Una sociedad democrática, víctima, de un Estado agresor, que ha vuelto trizas: la libertad, la democracia, la justicia y la convivencia. Asfixiada, reprimida… por reclamar el cumplimiento de las normas del pacto social. Atormentada, por la promulgación de leyes punitivas, de reformas de Códigos, que propugnan la subordinación a la roja y decadente tiranía. Un pueblo, al que le violan el derecho a la propiedad, a una vida digna y sin violencia. Por encima de millones de habitantes, se impone la voluntad de uno solo; de un individuo, que insiste en llevarnos “legalmente,” a la piedra del sacrificio comunista. Apropiarse quiere, de las mentes de los niños y adolescentes, para manipular su pensamiento y amputar sus aspiraciones. Por todo ese panorama de atropellos, harta de todos los excesos, la sociedad civil, decidió responder al llamado a la marcha, de un sábado glorioso para la democracia. Ya no le importa, que algunos dirigentes estén distraídos en sus propias mezquindades. Está consciente, que la fortaleza radica en la unidad; que esas miserias humanas, no deben amilanarla ni quitarle el entusiasmo. El pueblo se levantó… y seguirá levantando su voz por sus derechos, colmando las calles de Caracas. Ya nada ni nadie lo amedrenta. No le importa que lo espere la celada violenta, ordenada por la paranoia del régimen; que miles de policías y otros tantos guardias nacionales, apostados en diferentes esquinas, le den la bienvenida a la fiesta de bombas lacrimógenas, perdigones y chorros de aguas tóxicas. Tampoco, que una “vergüenza disfrazada de militar”, con ínfulas de líder político, como epílogo a su faena represiva, le lance una perorata salpicada de resentimientos. Ya la población conoce, que en esta “revolución,” el único mérito para lograr ascensos, recibir soles y optar a la máxima condecoración, es la lisonja al comandante en jefe y el atropello a los derechos de la disidencia. ¡El pueblo respondió y lo seguirá haciendo!... Ya no es preciso esperar, que salgan de sus tumbas: Bolívar, Sucre o Paez, a devolvernos la independencia arrebatada por la Corona Cubana. O, que regresen: Betancourt, Villalba y otros valientes dirigentes a rescatar la democracia perdida. Ni es necesario, aguardar la llegada de Lech Walesa, para que nos inyecte dignidad y coraje para evitar que por la fuerza se imponga el comunismo. La ciudadanía maltratada y esa dama una y mil veces violada, impondrán el mandato consagrado en el artículo 350. El rey está desnudo y cada vez más sólo. El deterioro de su imagen es evidente. ¡Demasiados errores!... ¡Demasiada soberbia!... ¡Adelante demócratas, no es tiempo de perder la fe y el ánimo!

Pagando meretrices


Por: Maria Margarita Caldera - Utilizando una palabra que puso en boga Arturo Uslar Pietri... Pendejos aquellos que aún viviendo esta suerte de vagabundería robolucionaria, y no necesitan palpar la podredumbre que es el régimen Chávez porque está a la vista de todos, persisten en aplaudirle en sus sinvergüenzuras, y sirven de apoyo y base para que se sostenga. Ahora resulta que no solamente pagamos relojes caros, viviendas suntuosas, vehículos costosos y de gran cofort, aviones con gran lujo y autonomía de vuelo, trajes de alta costura, sino también buenas camas, y también el intento de un orgasmo que quién sabe si llega alguna vez para el administrador de nuestro erario.... Ya vemos dónde estamos llegando, es decir al colmo de todos los colmos. Lo increible es que él, Hugo Chávez, dentro de su gran cachaza, cinismo y caradurismo, se burlará de todos nosotros mientras hace que sus sigüies extiendan cheques por sus escapadas sexuales más los licores con listón azul y muchos años de añejamiento que beberá con la prosti de turno. Es decir que pagamos por sus revolcadas. Pero, ¿qué importa? ¿verdad? Hay quienes reciben cuatrocientos bolívares de los Fuertes, y pueden ir a un Mercal a cobrar en sus exiguas compras, lo que les corresponde por la venta del petróleo mientras el Comandante se va a una habitación cancelada en dólares preferenciales que les niegan al resto de los venezolanos. ¡Bellísimo! ¿Querrá Dios apiadarse de tamaño imbécil el día que lo saquemos de cuajo de la presidencia de la República a la que él, muy diligentemente, le ha ensuciado la cara con su presencia impuesta? Que busque donde meterse... porque le va hacer verdadera falta.

Joanes y la plaza


Por: Yoani Sanchez - Un lugar gris, de concreto y mármol, que hace sentirse a las personas diminutas e insignificantes. Paso cada día cerca de la Plaza de la Revolución, camino a casa, y no puedo dejar de sobrecogerme, verme aplastada ante esa arquitectura que tanto recuerda la megalomanía fascista. Una vez, estuve allí con una bandera blanca y amarilla gritando “libertad”, frente a un altar en forma de paloma diseñado para el Papa. No soy católica, sin embargo no iba a perderme –por nada del mundo- la posibilidad de decir otro tipo de consignas en aquella Plaza.Parece que para el veinte de septiembre será Juanes el que tratará de darle un rostro humano a un conjunto arquitectónico, donde nadie va plácidamente a sentarse. No he visto nunca allí a una pareja o a una familia cubana –que sin ser convocadas- se ponga en una esquina a conversar o a reír. Un espacio sin árboles, pensado para reunir, masificar, para que el líder nos grite desde su altura -a unos metros elevada del piso- y espere de nosotros que le respondamos con algún repetitivo slogan de “¡Venceremos!”, “¡Paredón!” o “¡Viva!”.Opino que Juanes debe venir y cantar. Si el tema es la paz deberá saber que esta Isla no está inmersa en un conflicto bélico, pero tampoco conoce la concordia. Elevará su voz ante un pueblo que ha sido dividido, clasificado según un color político y compulsado al enfrentamiento hacia el que piensa diferente. Una población que hace años no oye hablar de armonía y que sabe del castigo que reciben los que se atreven a mostrar sus críticas. Estamos necesitados de su voz, pero sólo si va a cantar sin olvidar a ningún cubano, sin descartar ninguna diferencia.Nos gustaría que acompañara sus canciones con la cadencia de Willy Chirino, la trompeta de Arturo Sandoval, el ritmo de Albita Rodríguez o el sensual saxo de Paquito D´ Rivera… pero a ninguno de ellos lo dejarán estar ahí. Juanes disfrutará así el privilegio del extranjero, que en esta Isla es mucho mejor valorado que los nacionales. Cada cosa que diga entre canción y canción -si es que dice algo- podrá ser interpretada como su apoyo a un sistema que se apaga, como el espaldarazo a un grupo en el poder.No ha sido una inocente decisión seleccionar la Plaza de la Revolución como escenario para su música y no podrá sacudirse la carga política que eso significa. Pero si tiene que ser así, si no hay espacio en los barrios pobres de la periferia de la ciudad, en mi Centro Habana natal al borde del colapso, si no lo dejan sumergirse en San Miguel o Marianao, ni siquiera usar el Estadio Latinoamericano, pues que cante entonces bajo la estatua de Martí y frente a la imagen de Che Guevara, pero al menos que cante para todos.Me pregunto si ocurrirá lo mismo que en los dos últimos conciertos de Pedro Luís Ferrer, donde no han dejado entrar a algunos bloggers.

Frase del día

El Sol luce incluso para los malvados.
SÉNECA, Lucio Anneo

Al son de Hugo Chávez


Por: Edurne Uriarte - Sobre la lamentable reunión de Unasur celebrada ayer en Bariloche, Argentina, por la presión de las bravatas y amenazas de Hugo Chávez, lo más estimulante fue entrar, también ayer, en los foros de debate del diario argentino «La Nación» para encontrarme con muchos ciudadanos argentinos condenando a Hugo Chávez, los motivos de la reunión y el discurso de su presidenta, y ofreciendo su apoyo a Álvaro Uribe y a Colombia en su lucha contra el terrorismo. Coincido con uno de esos blogueros en su afirmación de que esta reunión es un espectáculo moralmente denigrante. Y lo es, en primer término, por algo que también denunciaba Carlos Alberto Montaner en un excelente artículo en «El Nuevo Herald» de Miami a principios de mes. Que ningún país latinoamericano ha ofrecido jamás ayuda a Colombia en su lucha contra el terrorismo. Y, sin embargo, América Latina se moviliza ahora al son marcado por Chávez para poner en cuestión al único país americano que sí colabora con Colombia, Estados Unidos. Pero hay un segundo motivo que hace aún más lamentable la reunión. Me refiero a las credenciales democráticas de su provocador, Hugo Chávez. Me pongo en la tesitura de que un gobernante europeo no democrático y simpatizante de ETA provocara una reunión de la UE para cuestionar un acuerdo de colaboración antiterrorista entre las democracias española y estadounidense. Y me encuentro en la tremenda constatación de que esa tesitura es la realidad en América. Como decía otro bloguero de «La Nación» sobre la equiparación hecha en Bariloche por Cristina Kirchner entre las bases americanas en Colombia y Las Malvinas, «yo prefiero ser una colonia de los ingleses a ser lo que somos, una colonia de Chávez». Y es que ése es el problema de una buena parte de los países americanos, su seguidismo -en algunos casos, su sumisión- de Chávez. Un líder político que lleva inexorablemente a su país a la liquidación de todo resto de democracia. El último cierre de emisoras de radio y televisión más la nueva ley contra «los delitos mediáticos» que está preparando Chávez dejan, de hecho, a Venezuela fuera de todos los estándares democráticos. Si este periódico fuera venezolano, y afortunadamente para la libertad de expresión no es el caso, el periódico o yo misma seríamos procesados por esa nueva ley, puesto que una de sus previsiones es perseguir informaciones como las referidas a las armas venezolanas encontradas en las FARC. Y lo que me dispongo a recordar es algo más grave que eso. Y es que las armas venezolanas no cayeron por casualidad en los campamentos de las FARC, sino que documentos hallados en manos de dirigentes terroristas muertos o detenidos demuestran las relaciones entre las FARC y miembros del gobierno de Venezuela. Lo denunciaba ayer de nuevo el ex viceministro de Defensa colombiano, Juan Carlos Pinzón, en las páginas de «El Espectador»: es Colombia quien tiene que exigir algo a Venezuela, que cese el apoyo de Chávez a las FARC y al ELN. Iván Márquez, uno de los líderes de las FARC, afirmaba hace unos meses que «ni el fuego, ni las bombas de las operaciones militares de las oligarquías y del imperio, ni las marchas manipuladas lograrán desarticular la resistencia y la lucha de una Colombia bolivariana». He ahí la sustancia ideológica de la extrema izquierda latinoamericana, sea de las FARC, de ELN o de Hugo Chávez. O de Noam Chomsky. La extrema izquierda estadounidense y europea también aporta su granito de arena a la revolución bolivariana. Acaba de enviar a Caracas a su líder intelectual máximo, el mismo que alienta a destruir las democracias que protegen su discurso antidemocrático.

La rebelión de los resentidos


Por: Ernesto García Mac Gregor - garciamacgregor@gmail.com - Por fin un texto sobre los resentidos sociales de Venezuela. El libro rojo del resentimiento, de la investigadora Ruth Capriles (de obligatoria lectura para comprender nuestra realidad social), nos relata que el sentimiento de frustración y envidia nace cuando el triunfo de alguien hace resaltar el fracaso de otro y éste, por su propia incapacidad, no puede superarse. Desde Ezequiel Zamora pasando por el delincuente Maisanta (bisabuelo de Chávez) y el mismo Presidente son buenos modelos de resentimiento. El resentido, dice Capriles, ve las cosas al revés y justifica toda acción destructiva. Se produce una inversión de los valores que convierte lo malo en bueno. El robo, el asesinato, la deslealtad, la destrucción del pasado, son justificados. Sin duda alguna, una gran parte de la base chavista encaja dentro de este perfil; seres con una vieja historia de odios y rencores acumulados. El innombrable ha exacerbado las peores pasiones, las usa en su propio beneficio y mediante la limosna de las misiones mantiene a los resentidos cautivos. Este libro debe ser tomado como base para dejar claro de una vez por todas que fundamentalmente existen dos tipos de venezolanos: Los optimistas laboriosos que triunfan con su trabajo generador de riquezas y que han hecho grande la Venezuela de hoy y los amargados pusilánimes que no solo no trabajan y viven de la tetilla de los gobiernos populistas sino que representan una fuerte carga para el Estado. Los primeros no tienen la culpa de la frustración de los segundos quienes únicamente piensan en como quitarle al que con tanto esfuerzo ha logrado triunfar en la vida. Chávez, concluye la autora, terminará debajo, destruido por los escombros de aquello que ha decidido destruir, pero pese a su deseo, Venezuela no se va acabar, el no la va a hundir, siempre habrá Venezuela. ¡Así sea! Que oiga quien tiene oídos...

Frase del día

Para triunfar en la lucha por la vida,
el hombre ha de tener
o una gran inteligencia
o un corazón de piedra.
Máximo Gorki