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domingo, 23 de agosto de 2009

Venezuela resiste y pelea


Por: Damián Prat C. - Quizás muchas personas, incluyendo algunos de los propios protagonistas de las luchas, no vean con nitidez la relación que hay entre, por ejemplo, la resistencia que han desarrollado los trabajadores petroleros de la Costa Oriental del Lago con la de los trabajadores ferromineros de Ciudad Piar y los del ferrocarril de la misma empresa y la que mantienen los del aluminio. O la de todos ellos con las decenas de miles de manifestantes contra la dañina Ley de Educación que ayer fueron policialmente reprimidos una vez más, así como la lucha contra el cierre de las emisoras de radio. Quizás muchos comienzan a ver más clara la razón de la férrea resistencia de cientos de periodistas, trabajadores y propietarios de medios de comunicación para no permitir ni la autocensura ni el cercenamiento de la libertad de información y expresión. Quizás ese pueblo barloventeño de Curiepe y Caucagua que con sus tambores y con las piedras de la calle, se rebelaron valientemente contra el atropello militar y gubernamental, a pesar de que hasta hace unos pocos meses habían votado por el gobierno, ven ahora muy claro que si el gobierno silencia radios, periódicos y televisoras, es a ellos, a su voz de protesta, a quienes habrían censurado. Ese pueblo valiente de tradiciones mezcladas africanas, criollas e hispanas muy pronto comprendió que no podían permitir el atropello de quitarles sus espacios de la Policía de Miranda, de las casas culturales y ambulatorios dependientes de la Gobernación bajo el repugnante “argumento” de desconocer la voluntad del pueblo mirandino que votó para elegir un gobernador diferente al que se empeñó en imponer Chávez. El brutal saboteo antidemocrático ordenado por Miraflores contra gobernadores y alcaldes electos por el pueblo en Táchira, Miranda, Zulia y Caracas es una “guarimba” gobiernera contra la voluntad soberana del pueblo. Y ese pueblo de Curiepe, que en su mayoría había votado rojo, se alzó contra el abuso militarista y autoritario, y defendió al legítimo gobernador por quienes ellos no habían votado, pero que era el que la mayoría de Miranda eligió. Esa lección imborrable de coraje democrático es parecida a la que dieron los trabajadores de Bauxilum al elegir libremente a su sindicato por encima de imposiciones oficialistas, y la que siguen dando esos mismos trabajadores al no calarse el engaño de promesas de recursos que no se cumplen que parecen tener el propósito de terminar de hundir y arruinar a su empresa. Hay una mezcla cada vez más persistente de represión policial y militar, violencia de los grupos radicales parapoliciales oficialistas, abusos de imponer leyes con emboscadas “entre gallos y medianoche”, cercos de silencio informativo desde los medios de TV y radiales del gobierno, amenazas y maniobras contra los derechos laborales y sindicales. ¿Por qué la otrora “revolución bonita” recurre cada vez más a las amenazas, atropellos y represión? Sencillo: porque cada vez tiene menos pueblo. Porque se apaga el entusiasmo popular. Y lo sustituyen con las violaciones a la Constitución, amparándose en su férreo control de las instituciones. A los ferromineros, como ayer a los del aluminio, intentan imponerles un cerco de silencio y censura. “No hay paro, no hay protesta, todo está fino”, repiten el mentiroso canal 8, las autoridades rojitas y el latifundio de emisoras radiales del gobierno. ¿Cómo defienden los trabajadores la verdad de sus protestas? En primer lugar luchando y además apoyándose en los medios de comunicación libres e independientes que no se dejan apabullar ni silenciar. Cerraron 34 emisoras de radio, desnudando la verdad de que quieren silenciar la libertad del pueblo a tener espacios donde hablar y a escoger lo que quieren escuchar. La enorme reacción nacional de repudio, que es una forma de resistencia, los frenó. Impusieron su Ley de Educación con la muy cobarde medida de hacerla aprobar en la AN en plenas vacaciones de escuelas y universidades porque le tienen miedo a debatir con maestros, profesores, universitarios y las legítimas autoridades. Ahora recurren a la violencia de sus grupitos fascistas para-policiales, como en el caso del salvaje atropello a los periodistas de la Cadena Capriles o a la violencia represiva policial y militar -al mejor estilo de los tradicionales gobiernos militares gorilas- como ayer lo hicieron contra decenas de miles de caraqueños. Cada vez tienen menos pueblo e intentan -sin éxito- frenar la resistencia, tratando de sembrar el miedo. Este pueblo no es cobarde, aunque en el gobierno crean otra cosa. Por más que se empeñen en amenazar y derrochar poder militar, policial e institucional, aquí no se rinde nadie. La resistencia democrática crece, aunque es evidente que la organización es aún muy insuficiente, cuestión que debe ser superada para lograr más eficacia. Los derechos laborales y la libertad sindical es el mismo tipo de conquistas populares que la libertad de información y expresión. Ambas son iguales que los derechos a una educación libre y plural sin imposiciones. Y el derecho del pueblo en las regiones y municipios a elegir sus gobernantes y a repudiar que el gobierno viole la Constitución y la soberanía popular tratando de desconocer a esos gobernantes regionales electos libremente. El episodio de ayer, en el que un funcionario militar se dedicó a dar un mitin político “contra la oposición” a los efectivos de la GN, tratando de convencerlos de la justeza de la represión, es un síntoma de lo que ocurre. Y el coraje de varios periodistas, dando la cara, soportando los insultos y las amenazas militares en medio de ese curioso “mitin”, para hacer su trabajo, sin dejarse amedrentar, es también un síntoma de que Venezuela no les tiene miedo. Sin embargo, el militar mitineador, al final, dijo algo muy cierto. Dijo una verdad como un templo: “el gobierno saldrá por los votos del pueblo”, cuando el pueblo lo haga y a pesar de leyes abusivas y el ventajismo más descarado.

Fotos de la marcha chavista

Video para difundir


Las buenas marchas


EDITORIAL DE EL NACIONAL - Si algo bueno tienen las marchas de la oposición más allá de lademostración de coraje que ellas en sí mismas significan es que le infundenmucho miedo al Gobierno. Obsérvese, por ejemplo, como luego de que se anuncia una movilización contrauno de los tantos atropellos del fascismo bolivariano, de inmediato elpartido del Presidente convoca a una manifestación paralela. Pero no sólo convoca a sus militantes y seguidores, sino que le asigna a esta primordial tarea bolivariana todos los recursos del tesoro público que estén disponibles para que "la marcha" quede a la altura de aquella que organiza la oposición. Y si hace falta algo más, se le requiere a los amigos boliburgueses que "colaboren". La Disip coloca a su gente en los sitios más estratégicos y también desde un helicóptero, para sacar la suma aproximada de los opositores que han acudido voluntariamente al llamado democrático. Estas cifras de la Disip son, de inmediato, comunicadas al Presidente, que desde Miraflores se muerde las uñas y gira instrucciones a sus contactos de confianza en la marcha oficialista para que redoblen sus esfuerzos. Tratándose, en estos casos, de una prueba de fuerza tan importante para el Gobierno, se apela a todos los trucos, desde pasar la lista a los empleados y obreros, funcionarios y ministros, hasta ordenar a los alcald es ygobernadores del oficialismo que envíen a Caracas un número de determina dode "esforzados seguidores", es decir, una cuota obligatoria de autobuses con sus respectivos pasajeros, un kit con un sándwich, una franela y una gorra roja, una botella de agua y viáticos en bolívares fuertes. En Caracas, los obligados manifestantes oficialistas son recibidos por quienes tienen la responsabilidad de ubicarlos en trechos específicos de lam archa. Les está prohibido mezclarse con el resto porque luego, como no conocen Caracas, se pierden, se emborrachan y terminan durmiendo en la calle. Por lo general se les ubica detrás de los grupos de empleados de la Cancillería, de Finanzas o del Banco Central, que son los primeros en desertar fastidiados y molestos en las primeras cuadras, para que cubran esos vacíos que se ven desde los edificios más altos. A los más afortunados se les da cerveza y ron, pero sólo al final. La ruta es cuadriculada metro a metro: por eso el ministro de Interior, Tarek El Aissami, sabe que no puede permitir que las dos manifesta ciones secrucen y se midan de tú a tú. Su papel es obligar a que la oposición se concentre en las partes de la ciudad donde los sectores populares no sientan la influencia y las exigencias de los demócratas. El ministro Tarek El Aissami, insistió en exigir a los manifestantes que "cumplan" las rutas obligadas por el Gobierno "para garantizar la paz y el orden". Es que a Chávez no le cabe en la cabeza que la oposición quiere marchar en paz, sin que le paguen ni la obliguen a rendirle pleitesía nadie, sin colocarse obligatoriamente franelas y gorras rojas. Esa es la libertad.

La sensación de Inseguridad


Por: Enrique Prieto Silva - eprieto@cantv.net - No es que desestimemos la acción de gobierno cuando decimos que tenemos un gobierno malo e inculto, harto de ejecutores que se creen aprendidos siguiendo las enseñanzas del comandante, el irrespetuoso jefe de gobierno que aprendió las tácticas del soldado y las asemejó a las de un hábil gobernante. Al final solo le queda la habilidad y adolece por ineficiencia de la solidez del soldado y colma su miseria al creerse gobernante. No puede ser mayor su miseria, cuando se autocalifica como “soldado” para defender sus andanzas, creyendo que ser soldado es un título que lo abastece del don de la generosidad del sabio o del mesías encumbrado. En el fondo, su intención es bajarse de estatus o pertenencia para engatusar al humilde venezolano carente de fortaleza cultural y de equilibrio simbiótico y someterlo bajo engaño a un sistema político que solo ha servido para perennizar la miseria humana. Pudiéramos decir que es un anticristo. Sobre la conducta de nuestros gobernantes han sido inmensas las críticas, cual mas justa y acertada endilgándosele su incapacidad para gobernar y el habido deseo de los “revolucionarios” por satisfacer su hambre de riqueza han hecho de su deseo político un antro de corrupción y de ignorancia. Pero lo que mas llama la atención es su inercia en procurarle al venezolano y a todos los habitantes de la patria de Bolívar, la seguridad necesaria para disfrutar de sus derechos. Es, por no decir lo más propio, la omisión que ha conducido a un clima desaforado de INSEGURIDAD, esa concepción, que para la iletrada defensora del pueblo es una simple sensación. No hay dudas sobre la asesoría que recibe para su capacitación, pero es lamentable el grado de experticia del militar que la ha llevado a creer que es factible trasmutar la concepción o ficción de SEGURIDAD con la negación de ella. Es cierto que la seguridad conceptualmente la hemos entendido como “calidad de seguro”, como una situación adjetiva, de estar libre de todo peligro daño o riesgo. Solo como un concepto virtual que nos alegra; algo indubitable e infalible, comprable a la confianza, a la certeza o a la verdad, donde la certidumbre de que no existe peligro alguno que amenace nuestros intereses; crea en el sujeto una SENSACIÓN de confianza o tranquilidad, y la percepción de tener eliminados la ansiedad y el temor. Es este el sentimiento que crea un “seguro” con cobertura contra el riesgo, que realmente de seguro no tiene nada para el sujeto activo y aunque parezca una paradoja, es un seguro, que cuando es de vida, beneficia, a otros, a terceros por deseo del asegurado. Sin muchas disquisiciones, el seguro real no existe, porque aún con una póliza y sin los elementos de protección necesarios, son permanentes los momentos de inseguridad, los que se agravan cuando no se toman medidas de protección posibles. Pero cuando hablamos de inseguridad, nos referimos a los momentos permanentes que se presentan como daños a las sensaciones de seguridad. Esos momentos creados por la sensación de estar protegido. Y de esto se trata. La seguridad es imperceptible, toda vez que ella logra el estatus de normalidad deseado, que por tratarse de normalidad no causa el efecto de atención que si causan las acciones de inseguridad. Con inseguridad no puede hablarse sensación sin percepción. La inseguridad no solo se siente sino que se teme, y lo que causa es estrés con temor que se traducen en depresión, cuando no esquizofrenia. La inseguridad es el fruto de las malas políticas de protección ciudadana. Protección que siendo notoria por cierta, aún cuando intangible, tiene que materializarse mediante acciones o medidas concretas, que logren establecer frenos o barreras a los percances, a los antagonismos intersocietales y hasta los personales, acorazando los medios de protección comunal y las instituciones que luchan contra la violencia y contra el delito, que son los elementos o actos provocadores de los reveses económicos, políticos y/o de conducción social. Se equivoca y se transforma en mentiroso y demagogo, quien pretenda transformar la inseguridad en un acto mental de percepción sensitiva. Especialmente cuando es por demás notoria la existencia de situaciones sociales, muchas veces dantescas en la comisión de delitos. Es tonto o de pensamiento de mentecato, creen que por ocupar un cargo superior en el gobierno colectivo, como es el caso de la defensora del pueblo, creer que puede cambiar el esquema mental de los venezolanos, haciéndoles ver que la inseguridad es solo un asunto de SENSACIÓN.

El Comandante papa frita


Por: Vinicio Guerrero Mendez - vinguerrero@hotmail.com - Te voy a contar una historia, que pareciera un cuento inventado por una mente calenturienta pero que en realidad esta historia es verídica y la traigo a colación a propósito del bochornoso e indecente show escenificado por un coronel, quien en una maravillosa exhibición, se adelantó a dar órdenes de atacar a un grupo de la vanguardia marchista, que apenas llegaban al sitio impuesto por un atemorizado ministro, se tomó atribuciones que no le correspondían y megáfono en mano, se disparó un discurso-orden- ( que dejó pálida las peroratas de su presidente) de poner la rodilla en tierra, para humillar a nuestro pueblo y no permitiendo que una mujer se le acercara... palabras textuales: "no te me acerques" y ordenaba a sus soldados que no permitieran a esa persona que se le acercara, seguramente por temor a una merecida y valiente bofetada.Es el caso que me relata un amigo que tuvo un tiempo en el servicio militar, a propósito de ese show montado por el militar me refería que en su tiempo de servicio, tuvo oportunidad de conocer a un comandante que a escondidas le tenían el mote de “Comandante Papa frita” he aquí la historia: Este personaje cuando llegaba a las puertas del cuartel, hacía un alto y respiraba profundamente, se aclaraba la voz, se acicalaba el rostro, peinaba con su mano sus cabellos y se alizaba las pestañas; y de allí en adelante no había quien lo aguantara, pues comenzaba a dar órdenes y ofrecer calabozo, co…dazos y castigo a los soldados. Su voz era fuerte y desagradable, más cuando se hacia acompañar de un micrófono retumbaban las paredes del cuartel. ¡Vaya macho! se decían entre ellos. En las horas de comedor el silencio era total porque sus amenazas y castigos estaban a la orden del día; en pocas palabras era el señor y el más poderoso del cuartel. Pero no podía ver el día oscurecerse o el cielo encapotado porque entraba en pánico. El miedo le atacaba y sus soldados le decían que no se preocupara que era que iba a llover, más el hombre comenzaba a bajar la voz y a preguntar con insistencia que hora era. Al final de la tarde cuando se pasaban las seis, nos parecía que estábamos ante el propio drácula. No podía ver una mujer porque se atemorizaba y ordenaba a cualquier soldado de confianza que le cantara la zona por si llegaba su esposa. Muchas veces ésta se presentaba sin previo aviso y cual cuaima le increpaba por no haber llegado a la casa temprano si había tanto por hacer, de inmediato y sin importar la presencia de soldados y oficiales, le agarraba cariñosamente su orejita, se la retorcía y lo metía en el carro y se lo llevaba tan mansito como una ratica, perdón corderito. Así es la vida. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. (Art.19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos). Afectuosamente, Imperfecto.

¿Què hacer?


EDITORIAL DE ANALITICA - No nos referimos al famoso texto de Lenin sino a lo que se requiere hacer para superar esta etapa de destrucción histórica. Aquellos que consideran que el régimen actual está destruyendo la democracia y de paso la economía del país deberían pensar con calma y no con la irritación producida por los continuos dislates del Presidente Chávez. Pensar con calma implica dejar de lado – en la medida de lo posible- las pasiones y evaluar de manera fría y objetiva la realidad política y económica del país. Todas las medidas que, en su pisada del acelerador, ha adoptado Chávez conducen, a mayor o menor plazo, a un colapso social. Como afirma el dicho venezolano la ley se acata pero no se cumple. Y no se cumple no porque sea inconstitucional sino porque en la práctica asegurar su ejecución es una imposibilidad manifiesta. Lo mismo ocurrirá con la interrupción en el comercio bilateral con Colombia y con los pregonados vientos de guerra. La realidad de los países hermanos, su profunda imbricación social, económica y cultural hacen que aunque así lo deseara la cúpula dirigente venezolana, el pueblo no está dispuesto a acompañarlos en esa aventura. Por si esto fuera poco el gobierno se verá, muy pronto, obligado a tomar medidas económicas antipopulares y no ha hecho nada para unir a los venezolanos frente a la difícil coyuntura que se les viene encima. Por ello la oposición, más que proponer soluciones impactantes pero con poca probabilidad de éxito, haría mejor explicándole al pueblo las consecuencias de las nuevas leyes y de la interrupción del comercio con Colombia, y generar una fuerte matriz de opinión que imponga los cambios necesarios para evitar la catástrofe antes de que ocurra. La mayoría se construye día a día, con la intervención de todos. Pero ésta no se logrará si el pueblo no se convence de que el cambio es necesario para evitar el colapso. No se trata de una lucha de partidos, se trata de que ningún venezolano sensato puede aspirar a lanzarse por el precipicio. Y ésta es la labor que le corresponde a los demócratas, convencer para vencer.

LOE: Ley de oscuridad


Por: Carlos Genatios - La Ley Orgánica de Educación (LOE) procura llevar a la práctica lo que la presidenta de la comisión de educación declaró: “La sabiduría popular sobrepasa los saberes académicos” (El Nacional 16/8/09 p.A5). La LOE menciona 8 veces la palabra “indígena”, 5 “afrodescendiente”, 5 “caribeño”, 7 “saberes”, 54 “social”, 5 “militar”, 4 “ancestral”. No menciona la palabra “ciencia”. “Tecnología” es mencionada 2 veces, como “tecnologías de la información” y una de esas veces es para obligar a los medios de comunicación a cumplir esa ley. Si bien la LOE reconoce justamente los aportes indígena y “afrodescendiente” a nuestra cultura y defiende la educación multicultural, por otro lado no reconoce el valor del aporte europeo al mestizaje que conforma nuestra realidad ¿Para qué toda esa declaración racial de principios? La LOE atribuye a los saberes populares y ancestrales, a la artesanía y a los caracteres caribeños, indígenas y afrodescendientes, un especial carácter epistemológico que sugieren un “ser venezolano-bolivari ano”: una ontología. ¿Cómo pueden esos saberes populares, ancestrales, indígenas, caribeños y afrodescendientes aportar soluciones adecuadas a problemas como el de la vivienda? Los sectores populares construyen ranchos insalubres, costosos e inestables, porque están excluidos del conocimiento y del desarrollo económico, y desconocen las normativas técnicas más elementales para que sus vidas no sean arrasadas por un terremoto. Esos conocimientos se obtienen y se desarrollan en las universidades, en la academia, con estudios que superan 5 años de esfuerzo personal. Al improvisar formaciones más cortas, como las que dan las misiones, no se hace sino despreciar el conocimiento, resaltar la ignorancia, engañar a los estudiantes creándoles falsas expectativas y, en fin de cuentas, poner en peligro la vida de los sectores populares. Un joven formado en “medicina general integral” se cree médico con 4 años de formación, cuando para serlo se requiere de al menos unos 10 años de duro esfuerzo personal, de estudios de pregrado y postgrado, además de la pasantía rural. Hoy los postgrados de medicina se quedan vacíos, mientras miles de jóvenes, sus padres, y peor aún los pacientes, son engañados con formaciones incompletas. ¿Cómo pueden los saberes populares y ancestrales contribuir a la construcción de las infraestructuras de los puentes y la Faja del Orinoco, a las telecomunicaciones, a negociaciones diplomáticas y comerciales en inglés, francés, persa, chino, o ruso, o a los estudios para superar la pobreza? Un estudiante formado en la visión de la LOE, despreciaría los desarrollos del conocimiento con los que avanza la humanidad y buscaría respuestas donde no las hay. Eso lo anularía como individuo, frente a la brecha de conocimiento que esa ley incrementará. Eso sería tiempo perdido. La LOE muestra desprecio a uno de los pilares de la educación que es el esfuerzo personal de estudiar. La LOE es una ley de oscuridad.

Respuesta a Benavides


Respuesta a Benavides - Por Víctor Maldonado C. - Coronel. El D.R.A.E. despacha la palabra cobardía con laconismo. Un cobarde es un pusilánime. Sin valor ni espíritu. Un pusilánime, de acuerdo al diccionario elemental de nuestra lengua, es aquel que no tiene suficiente ánimo o valor para intentar cosas grandes. Un cobarde será entonces un ser encadenado por las pequeñeces y abrumado por las miserias, de quien no cabría esperar una actitud heroica, de esas que tuercen dramáticamente los senderos de la historia. De acuerdo a tu versión, el mediodía del sábado estaba en peligro la República. Unas barandas antimotines, que en consonancia con la declaración de la Fiscal General de la República, son preciosos bienes públicos, fueron amenazadas por un grupo de ciudadanos y ciudadanas, armados solamente con una preocupación y una pregunta fundamentales. Los que marchamos la mañana del sábado hacia el sinfín de una barrera policial y militar, lo hicimos porque tenemos suficientes certezas sobre la sistemática conducta inconstitucionalidad del régimen que Ud. defiende con tanto celo. Y el problema de la inconstitucionalidad no es que afecte los fueros y privilegios de los grupos poderosos del régimen, sino los derechos y libertades de los ciudadanos y ciudadanas de a pie, los anónimos, aquellos que, por ejemplo, son aniquilados metódicamente por la delincuencia, sin que por cierto, las fuerzas de seguridad digan “ñe”, o el drama de las mujeres pobres que ahora se encuentran con una rara forma de escasez, al no conseguir donde parir con un barnicito de dignidad a los niños de la patria. Esa era nuestra preocupación, y cuando quiera coronel, despojado de esas complicadas vestimentas que lo protegen de los ciudadanos desarmados que van a protestar, podemos discutirlo de tú a tú, como suelen hacerlo las sociedades civilizadas de occidente desde hace dos mil quinientos años, solo armados de argumentos. Esa es la preocupación. La pregunta fundamental es qué va a ser de nuestros hijos. Tal vez usted quiera reducir esta interrogante a la explicación ideológica del articulado de la nueva ley de educación. Pero no estamos para detalles. Cuando la sociedad democrática se hace esta pregunta es porque tiene un cuadro de dudas razonables sobre el tipo de futuro que se está construyendo sobre los hombros del estado socialista, cuyo gobierno y líder Ud. dice defender con tanto encono. ¿Qué tipo de futuro les espera sin la diversidad y el pluralismo que todos, incluso usted, disfrutamos? ¿Qué tipo de realidad van a construir en las riveras de un régimen que no comparte espacios, que se considera el principio y el fin de todas las cosas? ¿Para donde vamos con esta modalidad totalitaria y despótica del Estado Docente, a un tris de transformarse en un estado policial, donde cualquier servidor público tiene el desplante de delinear (eso sí, armas por el medio y no razones) la voluntad ciudadana? No es por tanto una preocupación por la ley, cualesquiera de ellas. Es la angustia que provoca el naufragio de la república y de la sociedad decente en los mares ofuscados de la arbitrariedad y de la tiranía. Pero no nos desviemos. Estamos hablando de la cobardía y de los pusilánimes. Es tan fácil decir discursos frente a soldados que no tienen otro remedio que permanecer firmes. Es tan sencillo en su corporación el obligar a la audiencia. Los que han estudiado la necesidad y la pertinencia de las fuerzas armadas en sociedades modernas y democráticas siempre se han enfrentado a este dilema básico sobre cómo lograr que un grupo de hombres y mujeres puedan hacer cosas atroces en nombre de un ideal sublime. De eso se trata la guerra. De matar y aniquilar al enemigo sobre la base de un supuesto: la primacía de la nación sobre cualquier otra consideración. Hacerla requiere por tanto deshumanizar al otro, despojarlo de su condición de dignidad y reducirlo a eso, al enemigo que va contra nosotros, que nos quiere hacer daño. Por eso en la guerra, las órdenes son inapelables, y la reflexión sobre lo humano y sobre la validez de los medios que se utilizan, es más que escasa, nula. Un guerrero no piensa, actúa. Pero, porque siempre hay un pero, la declaración de la guerra y el conferirle a otros el carácter de enemigos beligerantes es un acto supremo de las autoridades civiles de la república, y no una decisión que puede ser tomada por un cuadro medio militar, a quien la sociedad le ha confiado las armas para defenderla y no para someterla. ¿Caíste en cuenta sobre la paradoja inconstitucional en la que andamos? Allí si hemos fracasado. Porque la sociedad debió haber insistido con mucho más tenacidad en educar a su clase militar. Hacer de la convocatoria popular que seguramente también te favoreció a ti, una oportunidad para formar hombres talentosos y juiciosos. El buen juicio y el talante moral te hubiesen permitido hacerte preguntas cruciales sobre las características de un buen gobierno y el esplendor republicano que deberían exhibir los magistrados de la nación. Ese buen juicio, tan escaso en nuestros días, te hubiese obligado a hacerte por lo menos dos preguntas trascendentales sobre la cualidad del gobierno que con ardor automático defiendes, y sobre el papel que estás desempeñando en esta trama.Hay conductas que nos llenan de vergüenza, y ni siquiera nos permiten vernos al espejo para afeitarnos. Tal vez por eso los verdugos iban encapuchados a sus labores, y caminaban al cadalso pidiendo perdón a Dios y disculpas al ajusticiado. La máscara era más para protegerse ellos de sí mismos, que para evitar la identificación de los otros. El ser verdugo nunca ha sido una actividad que provoque orgullo. Siempre ha sido lo contrario, provoca pena. De esas cosas que no se hablan.Y así llegamos al desparpajo. Volvamos al D.R.A.E. antes de que te ofendas. Es la palabra que expresa esa desenvoltura y facilidad con la que primero ordenaste disolver la manifestación con el poder que te daban los perdigones, la presión del agua que sueltan las ballenas y las bombas de gas lacrimógeno. ¿Qué era lo que gritabas? ¡Adelante! Y cada vez que avanzabas un metro contra la gente, retrocedíamos un siglo en civilidad. Avanzaba contigo la barbarie. ¡Adelante! ¡Qué firmeza Coronel! Ni el Quijote podría confundir mejor a los molinos de viento con enemigos dispuestos para la embestida. El pequeño detalle de la gente desarmada, de edad madura que tuvieron la osadía de tocar un bien público tan precioso, no cuadra demasiado bien en la épica que quisiste protagonizar. Eso sí, mantuviste la voz firme y la determinación teniendo, claro está, la ventaja desproporcionada de las armas y de las ganas de destruir al enemigo, elaborado con detalle por una ideología disparatada pero que ha demostrado su eficiencia en la construcción de ese odio irracional que muchas veces no permite distinguir a una viejita que protesta de un enemigo del Estado. Aprovecho para informarle Coronel, y de paso a la Fiscal, que también son bienes públicos algunos aviones que usan extranjeros por cuenta de la mujer venezolana que tuvo que parir en un taxi, yendo de la maternidad al Llanito. Y también algunas obras de arte que echamos de menos en los museos nacionales. Y las bazucas que tanto preocupan y agrian el carácter de tu comandante en jefe. Sin embargo, no te observo tan preocupado por esos bienes, y si por las barandas que permitieron en todo caso, tus minuticos de exposición televisiva… por Globovisión. Una cosa más. Una filósofa que tiene el respeto mundial, Hannah Arendt, escribió un libro completo para regalarnos una conclusión: La maldad es banal, que como aclara el D.R.A.E. significa que el mal es trivial, común, insustancial. Ella quería explorar sobre las causas de conductas que a veces son tan atroces, y otras tan estúpidas, pero que tienen el hilo conductor entre ellas en el daño que provocan. Y se dio cuenta, analizando la vida y razones de otro coronel, pero de la SS, llamado Adolf Eichmann, que lo que la gente es capaz de hacer, las buenas y las malas, tienen justificaciones irrelevantes. Sucede que éste coronel tenía familia, tenía casa y tenía aspiraciones, como todo el mundo, y para “proteger” su pequeño mundo, fue el responsable de toda la logística que condujo al holocausto judío. Seis o siete millones de historias truncadas, simplemente por la expectativa de un ascenso. Y casualidad de casualidades, el próximo año toca resolver quienes han acumulado méritos suficientes para llegar a ser generales. Finalmente, aprendí que el desparpajo puede ser muy buen compañero de la cobardía. Y de los silencios que se quieren imponer a la fuerza. Por cierto, hay canciones y melodías más adecuadas y congruentes que las de Alí Primera para sofocar los gritos al cielo pidiendo justicia. Para eso están las marchas militares y los redobles de tambor. Al fin de cuentas, Alí fue toda su vida un juglar, cuyo mayor castigo hubiera sido el tener que tocar sus canciones en el Círculo Militar. Algunas frases se pueden usar como profecías. Te dejo esta como despedida, escrita hace algunos siglo por Nicolas Maquiavelo, pensador político del renacimiento: “La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad, y abyectos y humildes en la adversidad”. Veremos.

Hola Hugo


Magda Mascioli G. - Hugo ¿Cómo amaneciste hoy? Y te pregunto que como amaneciste, porque estoy segura de que estás amanecido, o sea, que no has dormido. Y no por haberte ido de bonche, sino por la gran ira que debes tener entre pecho y espalda. Solamente te voy a decir algo Hugo, tu siempre te llenas la boca diciendo que no eres el mismo pendejo de hace 10 años. Pues bien. No te imaginas tú como hemos cambiado los venezolanos. ¿Qué tal ayer Hugo? ¿Te diste cuenta de lo que sucedio? Todo el mundo se replegaba ante la acción de tus esbirros... y todo el mundo avanzaba de nuevo. ¿Sabes algo que me llamó poderosamente la atención ayer Hugo? El silencio de la gente. En medio de tantas voces, de tantas edades, de tantas condiciones, de tantos colores... el silencio ocupaba un espacio importante. Cero bailantas, cero musica, cero microfonos. ¿Unico ruido en la Libertador? los golpes contra el puente de Mariperez ---ni un paso atras---. Eso molestó grandemente a tu loro de la gn de ayer a quien, por cierto, bien harias en someterlo a cursito de oratoria, porque sinceramente eso fue PATÉTICO, pena ajena pues. En fin Hugo. No eres el mismo, eso es verdad. El gran problema que tienes tú y los politiqueros complices tuyos, es que los venezolanos ¡TAMPOCO SOMOS LOS MISMOS... y SOMOS MÁS! Y estoy firmemente convencida que tú SÍ SABES ESO MUY BIEN. Saludos.

¿Quién dijo miedo?


Por: Mercedes Montero - mechemon99@yahoo.co.uk - Una Tribuna para voces del decoro - La gente salió de todas partes, eran como hormigas. Una multitud de mujeres y hombres desde todas las zonas de la Gran Caracas se hicieron presentes en la marcha, para con justa razón protestar por la confiscación del derecho que los venezolanos tenemos a educar a nuestros hijos de acuerdo con nuestros principios, ideología política y religión. El régimen sabe que en los 10 años que tiene al mando, sólo ha destruido en materia de educación lo que otros gobiernos a pesar de todos sus defectos habían logrado construir, y, que a cambio, solo ha mostrado una desvirtuación de la historia que corresponde a la Historia según Chávez, unas escuelas que se caen a pedazos, un currículo Bolivariano diseñado a la conveniencia de Fidel y un ataque implacable a las universidades porque no soporta la inteligencia, ni la formación universitaria que no es capaz de asimilar. Por eso es que torpemente cree que al cambiar educación por adoctrinamiento va lograr imponer en Venezuela un castro comunismo y transformar al país en una segunda isla cárcel. Al ser anunciada la convocatoria a la marcha del 22 de Agosto 2009, los encargados de la represión ciudadana diseñaron una obra maestra de la brutalidad policial. Encargaron a las otrora honorables y profesionales Guardia Nacional y Policía Metropolitana que acabaran con esa marcha a como diera lugar. Creyeron que esta marcha sería como las anteriores, nunca se imaginaron que la gente tenía determinación y que ante las andanadas de perdigones y ”gas del bueno”, con los que violaban los derechos humanos de los venezolanos (al igual que en Cuba), la gente permanecería en la protesta. Sí, mujeres que defendían sus derechos ante un régimen misógino, hombres que no tenían miedo y jóvenes de ambos sexos que no quieren que les roben su futuro. El régimen sintió rabia ante la determinación de quienes no permitirán que con la nueva Ley Orgánica de Educación, mejor dicho de Adoctrinamiento, les roben sus hijos, y con sus hijos la libertad, la democracia y les sigan demostrando la falta de respeto que ha caracterizado a quienes nos desgobiernan. La voz del régimen se hizo presente a través del discurso incoherente del Coronel (GN) Antonio Benavides Torres, Segundo Comandante del Comando Regional número 5, de la Guardia Nacional, quien desde su tarima pronunciaba lo que él consideraba una arenga, saltaba de un tema a otro, le ordenaba a sus equipos de represión que esperaran por quienes protestaban “rodilla en tierra”, a los periodistas de Globovisión los trató de “payasos” , a Del Valle Canelón la hizo rodear por un cordón de 200 policías, y, por último le dijo a quienes fielmente hacían realidad esta hazaña, ”Dejen que la loca ponga el micrófono donde le de la gana” , continuó diciendo que quienes ejercían su derecho a expresarse eran desestabilizadores, y, que las ordenes de su Comandante Hugo Chávez Frías eran las que el seguía. Como quien saca un conejo de un sombrero de copa sacó a relucir la crisis de Honduras, en las que Hugo ha metido el brazo hasta el hombro, y , por supuesto dijo que lo que buscaban quienes no desean que les roben a sus hijos, era hacer lo mismo que el país Centroamericano. Flaco favor le hizo el Coronel a su Comandante, la incoherencia de su discurso dejó ver el miedo que sentía, sin darse cuenta que con el despliegue de represión lo que quedó claro es que en Venezuela hay dictadura, que si esa multitud no los aplastó es porque respetan la vida en democracia. . Le tiene miedo a la prestancia femenina, a los medios de comunicación. La revolución le tiene miedo a la determinación de los venezolanos. ¿Quién dijo miedo? Dijo el cobarde porque sabía que aquellos a los que les demostraba todo su miedo, nunca le harían a él, lo que él les hubiera hecho a ellos de haber sido temerario.

Herido por una bayoneta


Herido por una bayoneta - Por: Enrique Pereira - El helicóptero llevaba malas nuevas. Las imágenes de esa gran marcha van a hacer pensar a mucha gente. Cilia Flores, se colgaba de un micrófono ante un millar de personas, en los alrededores de la Asamblea Nacional, para arrastrar con su garganta un repetidísimo: “No volverán”. Ese gastado discurso, que dejó de producir efecto hace mucho tiempo, llenaba la lente de las cámaras oficiales para no dejar ver la falta de pueblo en sus rojísimas concentraciones. Se agotó el chavismo y su capacidad de movilizar. Estoy imaginado la rabia de Chávez. Tendrá que salir el mismo a buscar votos para la Asamblea Nacional.Desde Centro Lido hasta la Libertador, una sola masa de gente movió sus pies para hacerle saber a este gobierno y al mundo de que tamaño somos. El mensaje llega lejos y regresa a esta sociedad su espíritu combativo y la confirmación de que somos muchos más de los que nosotros mismos queremos reconocer. Otra vez la ley de educación consolida al pueblo. Escucho con estupor las palabras de aquel Coronel, a través de un impecable sonido digno de un concierto y no puedo menos que sentir en su improvisado discurso, la necesidad de aglutinar con su verbo las mentes de soldados que están sintiendo las bases de este régimen crujir bajo la presión de las mentiras. Esas palabras eran para ellos. “Esto es parte de un plan” repetía sin cesar. Globovisión cumplió su papel, para hacernos ver lo que de otra forma nos hubiesen ocultado. El dique socialistoide se llena de grietas nada fáciles de taponar dejando salir cada vez más agua por esas fisuras que toman tamaño a gran velocidad. Las palabras y las canciones de Alí Primera, no serán suficientes; detrás de esas aguas, vienen más aguas.Esa marcha debe enclavarse en el calendario como una fecha memorable. La lectura no debe limitarse a esa primera fila de actores. La marcha provocó los gases, con la ruptura de la baranda de llegada. De eso no me queda duda y a decir verdad, unos cuantos desadaptados lanzaron piedras y botellas provocando más reacciones. El gobierno se queda en esa lectura y nosotros no podemos quedamos también en esa disputa sin sentido. La lectura adecuada tiene que ver con la cantidad de gente que se movilizó y la decisión de permanecer a pesar de la represión. Ese fue un gran sábado que marca el inicio de una oposición que se hará sentir con fuerza en los tiempos que vienen. Vienen tiempos de calle y de urnas y de más calle para defender esas urnas.Ya los llevamos al rincón, allí donde la pelea se libra cuerpo a cuerpo, sin discursos a la distancia y golpes lejanos. Lucen mal, pero están peor. Palabras vacías, faltas de toda coherencia, apoyadas en una guerra inexistente contra los dragones de un inexistente imperio. Les quedan cortos los argumentos pero peor aún, les quedan largas las lenguas que venden amor pero reparten palos y gases. Se acaban los tiempos y los espacios rojos con la misma velocidad que hacen errores. A los pueblos de este siglo, no se les engaña usando los medios tradicionales. Chávez debería renovar su biblioteca.Los hicimos cruzar la raya amarilla y ahora se cuentan a puños los desmanes a la constitución que hicieron a su medida y que hoy –contrario a lo que soñaron - encierra su actuación entre paredes de concreto. Las bayonetas de un incontenible pueblo hablaron este pasado sábado y produjeron una gran herida, de esas que no sanan con curitas y mercurocromo. Esta herida sangra y terminará por acabar con esa destartalada infamia, que pretendió algún día reducirnos a una silenciosa y conformista raza. Somos parte de un pueblo que no doblegará su espíritu y dejará huellas indelebles en la historia que estamos escribiendo. Hay más bayonetas por venir. http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/1237-herido-por-una-bayoneta

Frase del día

Ganamos justicia más rápidamente
si hacemos justicia a la parte contraria.
GANDHI, Mohandas

Hugo Chavez seeks to catch them young


THE ECONOMIST - A hastily passed education law is part of the president's plan to take control of all aspects of Venezuelan society THE first time Hugo Chavez made a serious attempt to reshape the Venezuelan education system, the resulting political battle contributed to the coup that in 2002 briefly ousted him from the presidency. A new education law, shoved through parliament on the night of August 13th after minimal debate, already has the opposition talking of civil disobedience. The government claims that the law will overcome centuries of> exclusion, at last giving the children of the poor equal access to education. But its critics argue that it fails to deal with the key causes of inequality-- low-quality teaching, crumbling buildings and> widespread truancy in state schools. Whereas Mr Chavez's Ecuadorean ally, Rafael Correa, seems sincere in his drive to raise educational standards (see next story), the focus of the Venezuelan leader's reforms is on ensuring the intrusion of politics at every level. Mariano Herrera, an educationalist, predicts that the result will be> greater inequality, not less. Teaching is to be rooted in "Bolivarian doctrine", a reference to Mr Chavez's ill-defined Bolivarian revolution-- supposedly inspired by Simon Bolivar, a leader of Latin America's 19th-century independence struggle. Schools will come under the supervision of "communal councils", indistinguishable in most places from cells of the ruling socialist party. Central government will run almost everything else, including university entrance and membership of the teaching profession. Couched in vague terms, the law acquires coherence when seen against the president's professed intention to establish revolutionary hegemony over Venezuelan society. In a 2007 campaign on a referendum on> constitutional change, Mr Chavez lectured a bemused public on the writings of Antonio Gramsci, an Italian communist who died in 1937. In essence, Gramsci said that to eliminate the bourgeois state one must seize the institutions that reproduce the dominant class's thought-patterns. The three most important of these institutions, the president noted, were the church, the education system and the mass media. Among the iniquitous doctrines with which they poisoned the minds of the masses, he argued, were representative democracy, the division of state powers and alternating government. The new education law also lets the government suspend media outlets that affect the public's "mental health" or cause "terror" among children. It threatens to end subsidies for church-run schools that educate the poor. And it seeks to weaken or abolish students' and teachers' unions and to "democratise" university authorities. How much of Gramsci the president has actually read is unclear. What is apparent is that the law was not framed in parliament but by a team of ideologues in the presidential palace. Legislators suspect Cuban specialists had a hand in it, along with radicals from the Spanish left in Mr Chavez's close circle. Whether or not it can be implemented as intended will become clear as schools and universities reopen in September. Some opposition politicians and educationalists want to gather signatures for a referendum to repeal the law, as is allowed under the constitution. Student groups, the church, the media, parents and teachers could together form a powerful coalition. University rectors say the hasty way the law was passed violated both parliamentary norms and the constitution. They were tear-gassed when they approached parliament as it was being debated, to try to deliver a document criticising its content. But a campaign of peaceful resistance is gathering strength. Since winning a referendum in February abolishing term limits (thus allowing him to seek re-election again in 2012), Mr Chavez has stepped up the pace of his revolution. He has taken powers and funds from mayors and governors, clamped down on independent trade unions and broadcasters, and passed a law which will allow the government-controll ed electoral authority to gerrymander constituency boundaries. A wilting economy and a lack of money to spend on his ambitious welfare programmes have begun to sap Mr Chavez's popularity, forcing him to keep casting around for fresh scapegoats. In his weekly broadcast on August 16th he promised a stimulus package but gave no indication of how he would pay for it. With public dissent growing, his response has been to stifle sources of independent thinking, be they private television channels, trade unions, the church or the schools and universities. However, once he has achieved complete dominance over them all, there will be no one left to blame for the country's ills but himself.

Comunicado de Control Ciudadano

Comunicado
Control Ciudadano solicita públicamente se separe del cargo y se abra un consejo de investigación en contra del 2° comandante del regional número 5, de la Guardia Nacional.
Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional, solicita públicamente al Alto Mando Militar, separe del cargo al Cnel (GN) Antonio Benavides Torres, segundo comandante del Regional número 5, de la Guardia Nacional y de inicio a un Consejo de Investigación que establezca sanciones disciplinarias y legales en su contra; por un discurso político, discriminatorio, ofensivo en términos de los derechos civiles y políticos de ciudadanos venezolanos que rechazan pacíficamente la Ley Orgánica de Educación; realizado en plena vía pública, ante subalternos y medios de comunicación social.
La Fuerza Armada Nacional es un bien público de todos los venezolanos, sin distingo de posición política, credo, condición social o raza.
Con este discurso, el Cnel (GN) Antonio Benavides Torres, ha transgredido el espíritu, propósito y razón del artículo 328 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que prohíbe la militancia política o parcialidad política alguna a los miembros de la Fuerza Armada Nacional. También ha criminalizado la protesta pacífica, con lo cual desconoce los Derechos Civiles y Políticos de los venezolanos, consagrados en la Constitución.
De cara a las protestas que ya se han anunciado continuarán en los próximos días, en rechazo a la Ley Orgánica de Educación; Control Ciudadano reitera a los miembros de la Fuerza Armada Nacional lo siguiente:
1.- El uso de armas de fuego y de gases tóxicos en contra de manifestaciones pacíficas, incluido el uso de perdigones, viola la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
2.- El trato desigual, discriminatorio, incluso persecutorio que las autoridades nacionales hacen de manera reiterada por motivos políticos en contra de quienes considera críticos u opositores, es un grave delito contra los Derechos Humanos que genera responsabilidad internacional. Los funcionarios que impartan o cumplan dichas órdenes, en el marco de una política de segregación nacional son responsables de delitos de jurisdicción universal.
Finalmente, Control Ciudadano exhorta al gobierno nacional a la tolerancia y al respeto de los derechos civiles y políticos, entre los cuales destaca el derecho a la protesta pacífica, una conquista del siglo XX, consagrada en la Constitución y Pactos internacionales de Derechos Humanos que no admite concesiones.
Caracas, 22 de agosto de 2009
Rocío San Miguel
Presidente
Asociación Civil Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional.