sábado, 20 de junio de 2009

La caridad entra por casa


Magda Mascioli G. - Esa era una frase que siempre escuché de mi mamá cuando me explicaba que no podía yo pretender ayudar a nadie si, en primera instancia, no me ayudaba a mí misma. Era la época en que la educación era importante y los padres siempre tenían tiempo para explicar cosas que solo se aprenden en casa. Parece que los venezolanos no hemos logrado comprender la esencia de lo que esa frase encierra. Ahora los héroes nuevos, son los iraníes. Por supuesto que son noticia, en especial porque el pueblo iraní está defendiendo lo que los venezolanos no hemos sabido defender. Y ni tratar de hacer comparaciones entre los de aquí y el lider iraní de oposición, quien está al frente de esa masa opositora. Una "pequeña" diferencia. Por unos días hemos visto cantidades industriales de comentarios de todo tipo. Y no me refiero a las noticias, ni a los excelentes artículos (algunos publicados aquí), etc. No. Me refiero a los gritos de aquellos que ven ahora, en los iraníes, a los nuevos héroes nacionales... pero no de Iran... sino de Venezuela. Es decir, una nueva adopción de héroes. Voces que estan llamando inclusive, a hacer marchas en apoyo a los iraníes. Y yo, dentro de mi simpleza, me pregunto. ¿En Iran han hecho alguna marcha en apoyo a los venezolanos durante estos más de 10 años? ¿Por los homicidios cometidos por los esbirros del régimen comunista? ¿Por los caidos defendiendo la libertad de Venezuela? ¿Alguien en Iran ha hecho algo en apoyo a los venezolanos? No lo creo. ¿Pensamos acaso, que ese mismo pueblo iraní -héroes venezolanos instantáneos- protestarán cuando hagan bombas con el uranio que su presi se está llevando de Venezuela? Si. Me estoy refiriendo justamente a ESE mismo pueblo iraní que hoy protesta. Y no con esto estoy afirmando que no debemos decir nada al respecto del fraude electoral en Iran. Por supuesto que no. Hay que informarlo. No hay dudas de eso. Pero de allí, a trasladarnos a otros extremos, hay diferencias. Estoy diciendo que "la caridad entra por casa" y que los venezolanos no podemos seguir siendo "bombillos de zaguan". ¿Queremos celebrar la defensa de la libertad que están haciendo los iraníes, y no salimos -real y efectivamente- a defender nuestra libertad? ¿Pretendemos hacer una marcha para defender los votos que sacó el opositor al dictador iraní, y no hemos sido capaces de salir a defender LAS TONELADAS de votos que nos han quitado a nosotros aquí, llegando incluso a guardar silencio cuando los supuestos aliados nos han entregado, tal como sucedio aquel nefasto día en que a las 8 p.m. apareció un infeliz entregando el referendum revocatorio? O mejor... uhmmmm... ¿no hablamos de eso? ¿Dónde estaban los millones de venezolanos cuando unos poquísimos salimos a la calle de nuestras casas esa noche? Y me pregunto ¿con qué se come eso? ¿Hasta cuándo? Me viene a la mente otra frase: "A quien se viste con ropa ajena, lo desvisten en la calle". Salgan ahora con la bandera de Iran (país en el que por cierto maltratan a las mujeres como les da la gana y no he visto yo que convoquen en Venezuela una marcha en su defensa). Salgan a la calle a defender la causa del opositor de Iran, mientras aquí los presos políticos se consumen en las mazmorras del régimen. Lo dicho, los venezolanos somos como los bombillos de zaguan: luz para afuera y oscuridad para adentro. ¿Qué le vamos a hacer?

PD: Por cierto. Les tengo una mala noticia: Los-opositores-iranies-retroceden

¿Alcaldía de Valencia revocará comodato a Colegio Juan XXIII?

¡No vale! - Yo no creo

Por: Maria Teresa Luengo - El Universal - Aseguran que no expropiarán los terrenos. El director del plantel explicó que el uso dado al terreno está dentro de los fines previstos y que es punto de acción comunal. El alcalde de Valencia, Edgardo Parra, ordenó revocar el comodato con el que contaba el colegio Juan XXIII, con lo que las aulas y todos los sitios recreativos del plantel pasarán a manos del ayuntamiento, sin derecho a que se reconozcan las bienhechurías. A través del síndico municipal se dará inicio a un operativo para recuperar 80 terrenos, entre los cuales está el del colegio, que fueron dados bajo la figura del comodato y que, a juicio del alcalde, se han usado para fines distintos a los previstos. Por tal razón, las autoridades explicaron que no se trata de una expropiación sino de la recuperación de la tierra. Agregaron que la medida contra el colegio Juan XXIII no busca cerrarlo, pues la alcaldía no tiene facultades para ello. Explicaron que la finalidad es poner en marcha una misión del Gobierno nacional. El director del centro educativo , Jorge Bolívar, explicó que está equivocado el argumento del alcalde de que el terreno fue empleado para fines distintos a los establecidos. Señaló que el área perteneciente al colegio es un punto de acción comunal y educacional desde hace 38 años. Con respecto a la nueva Ley de Educación, Bolívar indicó que no se oponen a nada porque desconocen cuál es el proyecto que se discute en la Asamblea Nacional. Dijo que hay disposición para analizar y debatir en esta materia, y reiteró que no ha habido campaña de terror o adoctrinamiento y que tampoco han promovido acciones referentes a la patria potestad de los hijos. "Esto ha sido auspiciado por padres y representantes fuera del colegio", aseguró. En relación con la supervisión de actividades, dijo que ayer en la tarde acudieron otros funcionarios al plantel. Bolívar es pedagogo y afirma que no se opone a las supervisiones porque eso es parte fundamental de todo proceso, siempre y cuando estas no tengan un matiz político. Ex alumnos ratificaron su solidaridad con la directiva del plantel y algunos padres y representantes siguen atentos las reuniones.

La Estética de la Desobediencia

El Hombre en llamas:
Arde por el ladrón que le robó su futuro.
Arde por el mentiroso que lo engañó con sus promesas.
Arde por el impune que degradó su dignidad.
Arde por el indiferente que lo abandonó a su destino.
Arde por el seductor que violó su inocencia.
Arde por el asesino que mató su esperanza.
Arde por el corrupto que lo engañó, lo degradó, lo abandonó, lo violó y lo mató.
¿A quién quemará cuando sus llamas se extiendan?
La obediencia ciega engendra monstruos. Toda conciencia comprada es un trofeo de caza. Desobecer tiene un precio. Nunca tan alto como paga el que obedece. El Poder quiere que el sometido sea invisible. El Amo inventa un pasado para hacerle creer al sometido que son lo mismo. El Poder se suicida cuando llega a la conclusión de que es eterno. Desequilibrar para equilibrar. La tragedia del que obedece es confundir la ilusión de la libertad con la libertad real. Toda negociación es rendición. La justicia del Poder siempre es ilegal.

Código de Desobediencia

Desobedecer es expulsar la resignación.
Porque:

NO es cierto que las cosas son así y no pueden ser de otra manera.
NO es cierto que la corrupción es inevitable porque “todos roban”.
NO es cierto que la solución de todos los problemas es “el hombre fuerte” (Chávez).
NO es cierto que para gobernar son indispensables los super-poderes, la emergencia económica y la reelección indefinida.
NO es cierto que la obediencia es la única manera de sobrevivir al autoritarismo del Poder.
En este tiempo, tan adverso a la libertad, el artista debe señalar, a través de sus obras, todas las circunstancias en las que la libertad de pensar y elegir estén en peligro. Es decir, debe crear conciencia. Y la manera de hacerlo es reemplazar la pérdida de la dignidad por la indignación. En la Venezuela de hoy, la única justicia válida es la ira de los justos.

La mezquindad y los intereses particulares afectan a la unidad


La mezquindad y los intereses particulares afectan a la unidad - En la disidencia democrática hay dos sectores bien definidos. Por un lado está la oposición política que integran los partidos que antes fueron parte de la Coordinadora Democrática y que ahora se agrupan, supuestamente, en la Mesa de la Unidad. Esa oposición política es variopinta en colores, ideologías e intereses. Cada quien tiene motivaciones diversas. Sólo los une la necesidad de salir del régimen de Chávez. Chávez los une, pero también los divide cada vez que desea ¿Y cómo lo hace? Muy sencillo. Chávez sabe de qué pata cojean muchos de los están en la oposición política. Les sabe sus mañas, sus debilidades y los errores cometidos en el pasado y en el presente. Así como sabe todo lo que hacen sus propios revolucionarios, sabe lo que hacen los opositores. Chávez negocia con ellos. El juega con varios factores de la oposición política como el gato juega con el ratón al cual capturó y lo deja medio vivo. Lo agarra juega con él y luego los deja en un rincón. Periódicamente hace lo mismo. Por eso los ha tenido entrampados durante tanto tiempo. Para nadie es un secreto que en el marco de esa oposición multicolor, hay partidos que hacen su juego personal. Se les ha señalado de recibir dinero del Gobierno y cuando eso ocurre, asumen conductas extrañas de poca solidaridad con los otros factores de la disidencia partidista, a pesar que enarbolan la justicia como bandera. Ese es un ejemplo de las tantas cosas que ocurren en la oposición partidista. No se pone de acuerdo porque prevalece la mezquindad. La prioridad es defender sus intereses particulares y no los grupales. Eso lo siente y lo huele la oposición no partidista. Si quiere más demostraciones de cómo actúan ciertos personajes que representan a la oposición, saque usted mismo sus conclusiones a través de un análisis personal ¿A cuántos vio usted declarar para defender a Manuel Rosales de la persecución? ¿A quiénes vio en los medios denunciando el desmantelamiento de la gestión de Antonio Ledezma para aniquilarlo? ¿Quiénes han salido a defender a César Pérez Vivas a quien parece que ya Chávez condenó a la cárcel o al exilio? Y esos son hechos recientes. Si revisamos los últimos cinco años, conseguirá usted más evidencias de esa conducta extraña de muchos líderes de organizaciones de oposición. Lamentablemente en la única alternativa democrática que existe frente a Chávez, sigue prevaleciendo la mezquindad y el juego de grupos marcados por intereses ajenos al colectivo.Pero hay una oposición que es mayoría. Esa disidencia que está en la calle sin que los partidos se lo pidan. Esos que llenaron avenidas en Caracas durante abril de 2002. Son los que bailaron al son de Billos en la autopista Francisco Fajardo en Caracas durante aquella Navidad llena de escasez de los días del paro petrolero.Esa que salió a votar masivamente en el revocatorio. Que luego entró en crisis y se levantó bajo aquella pegajosa invitación “Atrévete” que lanzó un candidato como Manuel Rosales que le echó un camión de ganas para que la oposición saliera con vida de las presidenciales de 2006.Una disidencia cuyo corazón está en la sociedad civil y que libró otra batalla cuando defendieron en las calles a RCTV. Luego creyeron en un movimiento que liderado por los estudiantes y la oposición política logró derrotar a Chávez en el referendo constitucional de 2007.Esa oposición no partidista es mayoría en Venezuela, pero no consigue un mensaje que la termine de enamorar y seguir luchando para recuperar la democracia que se escapa como el agua entre los dedos. Un amplio sector de la disidencia sigue esperando una oferta realmente alternativa. Otro sector de ellos se desilusionó y ahora son parte de los desmovilizados Ni Ni.Hay una brecha entre la oposición partidista y la disidencia que proviene de la sociedad civil. Hay empatía. Hay intereses comunes contra el proceso revolucionario. Pero la mezquindad de los partidos sigue siendo el ácido que los separa.Existe una batalla de Oposición contra Oposición. Porque un sector carece, hasta ahora, de la capacidad de aglutinar al pueblo. Y el pueblo sigue esperando que lo llamen a la lucha con un mensaje claro y alternativo. Si el Chavismo contra Chavismo hace peligrar a la revolución, la Oposición contra Oposición hace difícil construir una real alternativa.

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NOTA Magda Mascioli G. - Totalmente de acuerdo EXCEPTO en lo referente a Rosales. Ese individuo quedó desnudo ante toda Venezuela y es el representante máximo de la esencia de este artículo que no es otra cosa que la sinverguenzura y la mentira. QUE NADIE SE LLAME A ENGAÑO a estas alturas cone se individuo, principal RESPONSABLE de todo lo que ha venido sucediendo desde que le entregaron el revocatorio a Chavez. ¿O es que necesitamos más?

¿Qué es la Desobediencia Civil?


Por: Andrés A. Mezgravis - Abogado, Profesor Universitario - Tenemos la firme convicción de que la figura de la desobediencia civil no ha sido debidamente comprendida ni por aquellos (afortunadamente una minoría) que la invocan con el ánimo de realizar actos violentos, ni por aquellos (una gran mayoría) que la rechaza por razones pacifistas y que pretenden a toda costa evitar la violencia y la inobservancia de la ley. Por ello, y porque estamos convencidos de que no son más que ilusiones las ideas referentes a la enmienda constitucional, referéndum y vía judicial como posibles salidas institucionales, es que consideramos importante precisar el sentido y alcance de la desobediencia civil, especialmente en lo relativo a la errada idea que se tiene de que ésta debe realizarse siempre apegada al marco legal establecido.En primer lugar, se hace necesario aclarar que la desobediencia civil es un derecho fundamental asociado a la idea de protesta pacífica contra cierta actividad del Poder Público por motivos de justicia. Se trata de una institución cuya configuración obedece mucho más a la praxis que a la construcción teórica doctrinal. Se atribuye a los personajes H. D. Thoreau, M. Gandhi y M. Luther King el desarrollo de este tipo de resistencia no violenta. Su aceptación universal ha sido de tal magnitud, que hoy constituye indiscutiblemente un postulado de todo Estado Constitucional Democrático. En este sentido, la propia Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece en su artículo 350 que: “El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticas o menoscabe los derechos humanos.”Observamos con mucha preocupación como todavía se sigue insistiendo una y otra vez en salidas institucionales que no tienen viabilidad práctica alguna, especialmente, la idea de la renuncia del Presidente de la República. Ya es hora de que se tenga plena conciencia de que esa opción no es real, bien por ingenua o bien por inconstitucional. En efecto, para que cualquier renuncia sea válida debe ser libremente manifestada por su autor, y hay que ser bien ingenuo para pensar que Chávez algún día se apiadará del pueblo de Venezuela y renunciará a la Presidencia de la República.Lo que sí depende exclusivamente de la voluntad del pueblo venezolano y también configura una salida constitucional pero de carácter “extraordinaria” , es la realización de actos de desobediencia civil. Esta vía no ha sido en modo alguno fomentada por los líderes de la oposición, más bien cuestionada por éstos, tal y como sucedió con los hechos ocurridos en la ciudad de Valencia, cuando un grupo de ciudadanos (en su mayoría señoras) impidió el paso al Vicepresidente Rangel cuando éste se disponía a dar una conferencia en un conocido hotel de dicha ciudad. Los líderes de la oposición no solamente cuestionaron la conducta indeseable de algunos de los participantes en dicha protesta, quienes, alterados y en forma injustificada golpearon el vehículo del Vicepresidente, sino que inexplicablemente también cuestionaron el acto en sí, independientemente de que éste se hubiese podido realizar de una manera total y absolutamente pacífica. No se dijo que en lugar de golpear el vehículo, los manifestantes podrían, por ejemplo, haberse acostado en dicha calle.Quizá ese tipo de ideas no se fomenta porque todavía subsiste la creencia de que toda protesta contra el régimen del Presidente Chávez debe hacerse estricta y necesariamente dentro del “marco de la legalidad”. Probablemente se pensó que dichos ciudadanos legalmente no tenían el derecho de obstruir, ni siquiera pacíficamente, una vía pública, ni de impedir la circulación de dicho funcionario público de tan alta investidura.En primer lugar, debemos señalar que la desobediencia civil no tiene por fin generar violencia ni anarquía, sino el restablecimiento de valores superiores y principios constitucionalmente reconocidos. En segundo lugar, no es cierto que toda protesta cívica implica necesariamente el absoluto apego a la ley. Por el contrario, la desobediencia civil, supone, al menos prima facie, una conducta ilegal, es decir, conlleva en principio, la infracción de una norma jurídica con el objetivo de alcanzar, no beneficios particulares o grupales, sino valores fundamentales para toda la colectividad. Esto fue lo que precisamente ocurrió con la reciente concentración en La Carlota, la cual no estaba debidamente autorizada, aunque sí plenamente justificada, en virtud de que se le impidió a la marcha pacífica llegar a Miraflores, tal y como previamente había sido autorizada.La desobediencia de ciertas normas legales, como las relativas a la autorización que se requiere para realizar una concentración en protesta de una conducta discriminatoria del gobierno que cercena el derecho de ciertos ciudadanos de transitar por los alrededores del Palacio de Gobierno, son típicos actos de desobediencia civil. Eso es así desde los tiempos de Thoreau y Gandhi. Por ende, mal puede invocarse la figura de este último personaje histórico para descalificar conductas que si bien, prima facie pueden ser ilegales, pretenden restablecer valores superiores y principios fundamentales en un Estado Democrático.Conviene aclarar que, conforme a la doctrina, la desobediencia civil configura una acción u omisión ilegal caracterizada por ser: a) pública, es decir no oculta; b) de un colectivo, cuyo interés trasciende de lo meramente particular o privado y que se fundamenta en motivos de justicia constitucionalmente reconocidos; c) esencialmente no violenta; d) que funciona como recurso subsidiario ante la ineficacia o inoperancia de las vías convencionales y e) cuyos autores están dispuestos a asumir pacíficamente las consecuencias legales que se derivan de su conducta.Por otra parte, queremos advertir que el empleo de la no violencia como requisito esencial de la desobediencia civil no está, al menos para nosotros, en contradicción con otro derecho igualmente inherente a todo ser humano como lo es la legítima defensa. En otras palabras, si bien es cierto que la desobediencia civil supone el máximo esfuerzo tendiente a evitar la violencia, al punto que impone sólo el uso de medios de protesta no violentos e incluso la aceptación pacífica de las consecuencias legales que derivan de la conducta ilegal realizada (pago de multa, arresto, etc), no es menos cierto que la desobediencia civil no excluye el derecho a la legítima defensa en caso de que, por ejemplo, en pleno desarrollo pacífico de la desobediencia civil se produzcan agresiones violentas contra sus participantes, más aún, si dichas agresiones las realizan, no los cuerpos de seguridad del Estado, sino grupos armados en defensa del régimen injusto, totalitario o antidemocrático.Pocos se han percatado de que a través de la desobediencia civil (art. 350 de la C) se tiene una vía constitucional para desconocer, no a las instituciones ni al sistema político establecido en la Constitución, sino la autoridad de ciertos y determinados funcionarios públicos que atentan contra los referidos principios constitucionales. En nuestra opinión, si todavía se cuenta verdaderamente con una Fuerza Armada institucional y garante de la Constitución, bastaría con desconocer la autoridad del Presidente de la República, la del Vicepresidente, la del Presidente de la Asamblea Nacional y la de un grupo de Diputados cómplices y afectos incondicionalmente al régimen totalitario que se pretende implantar. Luego, en lugar de pensar en la conformación de una Junta de Gobierno que no tiene sustentación constitucional alguna, o en lugar de pensar en la designación de un nuevo Presidente al estilo del 11-A, que tampoco la tenía, debe simplemente elegirse conforme a la Constitución y a las leyes, y más concretamente, conforme al procedimiento interno de la Asamblea Nacional, al nuevo Presidente de esta Asamblea, quien no sólo sería el Presidente del Poder Legislativo, sino también, conforme a la aplicación analógica del artículo 233 de la Constitución, el Presidente temporal de la República, con todos los poderes inherentes a dicho cargo, es decir con la facultad de poder nombrar y remover a todos los Ministros y designar al nuevo Vicepresidente. Pensamos que la nueva conformación de la Asamblea Nacional, permitiría la enmienda constitucional para establecer la doble vuelta electoral en las elecciones que dicho Presidente estaría obligado a convocar en un plazo de 30 días. Las elecciones deberían realizarse lo más pronto posible, según lo previsto en la Ley Orgánica del Sufragio.Estos son pues, los aspectos en los que creemos deben concentrarse los dirigentes de las referidas organizaciones, puesto que seguir pensando en la idea de más marchas o paros, contribuiría en nuestro criterio, no sólo a generar una mayor y peligrosa frustración en la población, sino que conduciría a la irremediable pérdida de dichos liderazgos, lo que a su vez conllevaría a la búsqueda de una indeseada salida de fuerza.