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lunes, 15 de junio de 2009

Traicion a la Patria


Por: Pablo Aure - pabloaure@gmail.com - Tanto el gobierno nacional como la oposición claman por la unidad. Ayer Chávez en su programa "Aló Presidente" número 333, transmitido desde el estado Táchira, dijo que una de las razones de haber perdido la gobernación de ese estado fue porque los "revolucionarios" se dividieron y eso le hizo mucho daño al proceso. A estas alturas el haberse referido a ese episodio, no tiene otra explicación sino la de entender que su principal enemigo es la unión de los sectores democráticos del país. Presiento que el presidente ha consultado sobre los alcances de la "mesa unitaria" que en los últimos días viene promoviéndose; y, seguramente sus consultores le han dicho que si ese objetivo democrático de unidad se logra, Chávez no tendría chance en ningún terreno. Ni en el de la resistencia, ni mucho menos en el electoral. Desde luego, no se quedó lamentando la derrota que le propinó César Pérez Vivas (y en buena medida, la unidad de la oposición que fue quien lo apoyó) sino que volvió con el disco rayado de los paramilitares y el magnicidio. No se cansa de repetir y repetir esas estupideces. Ninguno de los gobernadores o alcaldes de la oposición están pensando ni en matarlo, ni tampoco en hacer pactos con paramilitares. El sabe muy bien que los únicos que han hecho pactos con grupos armados son los grupos afectos a su régimen. Es más, en la historia venezolana reciente, el único y último de los magnicidas conocidos es precisamente Hugo Chávez Frías, que si bien no logró cristalizar sus propósitos de asesinar al legítimo Presidente de la República Carlos Andrés Pérez aquella dolorosa madrugada del 04 de febrero de 1992 en la que, además, más de un centenar de soldados venezolanos engañados y liderados por el comandante golpista perdieron la vida en enfrentamientos. Desfachatez No pretendía escribir sobre aquellos sucesos, pero, cada vez que el Presidente se refiere a quienes piensan distinto a él endilgándoles el calificativo de golpistas, magnicidas, vende patria, asesinos o terroristas, no puedo olvidar que si en la actualidad a algún político lo tuviéramos que calificar de esa manera sería precisamente a él. El se levantó en armas contra un gobierno legítimo, intentó asesinar a un Presidente y a su familia; él ha pedido a gritos en infinidades de oportunidades que se le reconozca la beligerancia a los grupos irregulares y armados que mantienen azotada a nuestra hermana República de Colombia. Cómo podemos aceptar quedándonos callados, que cuando un dirigente de la oposición se reúne con miembros de otras organizaciones políticas del exterior, el señor presidente Chávez, y sus aduladores, inmediatamente lo califican de vende patria o de traidor. Pregunto: ¿quién es el que ha vendido la patria o mejor dicho la ha entregado a los cubanos en estos últimos 10 años?: no hay otra persona sino Hugo Chávez Frías. ¿Qué ha hecho con el dinero de los venezolanos? Se lo ha entregado, entre muchísimas naciones más, a Ecuador, a Bolivia, a Cuba, a Nicaragua. Eso sí es traición a la patria. Los venezolanos, a pesar de los multimillonarios ingresos petroleros tenemos que financiar las "revoluciones" de otros países. Con rabia -no puedo calificarlo de otra manera- el sentimiento vivido ayer al leer unas declaraciones del Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en las que afirma que Venezuela (Hugo Chávez) aprobó 50 millones de dólares para su país destinados al ordenamiento territorial, en infraestructura y mejora de caminos rurales en sectores productivos en el marco de la llamada Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA). ¡Hasta cuándo, por Dios, tanta burla, y el pueblo embobado! 50 millones de dólares para Daniel Ortega, pero para los hospitales, para las escuelas, para las universidades, o para los caminos rurales de nuestro país, nada que ver. Un sabueso confundido Ya son pocos los que lo idolatran, algunos los que lo siguen, y lo hacen por una sola razón: porque ven que hasta ahora no hay otra alternativa. Por ejemplo, no ven a una oposición fuerte y unida. Pero así como a su lado se encuentran los que lo idolatran o no lo abandonan, por la anterior razón hay muchos que lo siguen acompañando porque se lo están viviendo. Los que le celebran sus necedades o le aplauden sus boberías. Ellos saben que el tipo no anda bien, pero actúan como todos los truhanes hasta que no le vean el hueso al infortunado no lo soltarán. Hugo Rafael pasó de ser un extraordinario sabueso a un tipo sin olfato. No es capaz de detectar que lo tienen rodeado. Y lo rodean no para matarlo, que se entienda bien, sino mantenerlo vivo y cual vampiros chuparle todos los días la sangre. Chávez se preocupa por los cuarteles y no oculta su preocupación. Lo dice a cada rato. Habla de que hay sectores de la oligarquía que escriben sobre la Fuerza Armada. Ayer lo dijo en su "Aló Presidente": "tienen una campaña, de nuevo, contra la Fuerzas Armadas tratando de dividirla". El está confundido de bola a bola, esos uniformados siempre han estado divididos. Que recuerde sus andanzas cuando era militar activo. ¿O es que acaso él cree que en los cuarteles están muy contentos con todo lo que ocurre en este régimen? Si están contentos, entonces todos son cubanos, bolivianos, nicaragüenses o ecuatorianos, que Fidel, Evo, Daniel o Rafael, enviaron para acá; pero como no todos son cubanos o vividores, hay otros que no deberían estar muy contentos. Pero a ellos, los civiles debemos decirles que ni se les ocurra una aventura golpista: que cumplan con su juramento de defender hasta con la muerte esta Constitución. A Chávez no lo tumbará ningún militar. Al él la torta que ha puesto debe reventarle en la cara.

Gracias por los favores recibidos


Por: Teódulo López Meléndez - teodulolopezm@ yahoo.com - No tengo informantes privilegiados ni participo en reuniones políticas. Sin embargo, se atan cabos, se analiza la escasa información disponible y se recurre a procesos deductivos. No hay lugar a dudas, por ejemplo, que estuvimos ante una crisis militar en ciernes. De allí las noticias sobre arrestos, sobre solicitudes de baja, sobre denuncias estereofónicas de magnicidios y conspiraciones. Las causas del malestar no es necesario reproducirlas. De allí la repentina “mesa de la unidad democrática”, presentada con lenguaje suave, casi acariciante. La primera paradoja es que los “malos aires” en el sector militar ejercen mayor influencia sobre la llamada “oposición” que sobre el mismo gobierno. Debemos, pues, a la crisis militar abortada, a la “oposición” en planes de proclamar a la “unidad” como la panacea que garantiza el paraíso. No voy a calificar ni a adjetivar las causas ni los efectos del anuncio “unitario” logrado “después de largos meses de conversaciones”. Creo que le corresponde a cada lector sacar conclusiones con los hechos sobre la mesa. Lo cierto es que nadie puede poner en duda el llamado compromiso democrático del chiripero de siglas. He dicho muchas veces que comparo la situación venezolana con un gráfico donde la flecha sube. En alguna ocasión he agregado que cuando estudio porqué baja siempre me encuentro a Globovisión, a Ledezma y al chiripero. Esta vez el chiripero ha dado su contribución sin mucha asistencia externa. Esto es, volvemos a la situación antes de la crisis, lo que indica que el régimen seguirá adelante con la Ley de Procedimientos Electorales y podrá darnos con tranquilidad lecciones sobre la comuna. Todo es ahora normalidad aparente, con la flecha fláccida, hasta que vuelva a subir y los factores encargados de bajarla vuelvan a actuar. Algunos han reclamado a la “unidad” que está bien que nombren algunas mesas de disquisición sobre lo que bien los reclamantes podrán considerar “teoría insustancial”, pero que no olviden la “maquinaria electoral”. Si bien estamos muy lejos de unas elecciones es conveniente -no otra cosa piensan- que se dediquen a discutir si van con esa absurda idea de la “tarjeta única” o que se pasen los meses discutiendo como van a hacer para repartirse los curules en la Asamblea Nacional. Esto es lo que se ha denominado electoralismo, uno que pone en segundo plano la resistencia contra la dictadura bajo el argumento de que votar es ver a Dios. El gobierno ruge contra la supuesta recreación de la “Coordinadora Democrática ”, pero en su interior agradece. Mientras tanto, no descarta la eventual convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente para dar la estocada final. Si bien es cierto que el gobierno aparece muy mal en las encuestas, pensarán que cada vez que Chávez le ha puesto empeño a la cuesta ha logrado remontarla y que la recuperación de los precios del petróleo permitirá reincrementar el gasto público sin importar la inflación. Además , el amable CNE hace elecciones en un mes cuando el jefe ordena, de manera que el factor sorpresa –más las desquiciantes disposiciones de la nueva ley- pueden muy bien garantizar una Constituyente plena de sorpresas revolucionarias. Aquí salimos de las crisis con aparente facilidad. De dónde no salimos es del caos. El país se sigue cayendo a pedazos, la inseguridad aumenta, las estatizaciones golpean a miles de familias, pero de un lado adoctrinan sobre comunas, planifican el asalto final a las universidades autónomas (en medio de la placidez de unas autoridades que ponen parches y se parecen más a los bomberos universitarios que a figuras rectorales), y estudian las formas del pequeño tranco de camino que les falta para la perfección del Estado absoluto, mientras del otro se hace volver al país al ensueño (con la “unidad” todo se resuelve), anuncian convocatoria para otra “marcha” y diez años después tienen la cachaza de decirnos que van a comenzar a redactar “un proyecto de país”. Si el gobierno opta por la Constituyente uno no tiene ni idea que hará la llamada “oposición” para plantear en su seno, cuando proclaman que su “programa de gobierno” es precisamente la Constitución de 1999, esto es, si el chiripero tuviese un sentido lógico deberían buscar a Luis Miquilena -bajo cuya égida fue aprobada- como líder absolutamente reconocido de la panacea unitaria presentada. Recuerdo que durante algún gobierno de los 40 años pasados alguien desató una campaña publicitaria sobre el contenido de la Constitución de 1961, la que se convirtió en una de alto poder subversivo, dado que, al enterarse los plácidos habitantes de este campamento de aquello a lo que tenían derecho, bien ha podido producirse una revuelta. Estos atados a la Constitución del 99 se amarran allí para mantenerse en sus prédicas democráticas de legalidad y apego a la ley, pero no más. Si logran realizar algo que parezca una oferta de país por fuerza tendrían que ir a establecer modificaciones de fondo a algunas cosillas que están en el texto del 99. Las propuestas de cambio son desconocidas porque no existen. De allí la frase robada a Chávez de “todo dentro de la Constitución, nada fuera de ella” y hasta la ficción de Alcalde Mayor que encarna Ledezma ahora se la pasa con el librito en la mano, como hacía Chávez, hasta que comenzó a planificar el salto por encima de un texto que proclamó para 200 años y que se redujeron a la simple búsqueda de un jugueteo cada vez más grande hacia la entelequia estatista denominada “socialismo del siglo XXI”. Así, la Constitución ha dejado de ser la norma jurídica que enmarca un contrato social que une a los habitantes, para ser para unos un texto de coyuntura que se viola todos los días y para los de la acera de enfrente un refugio legalista de buenas apariencias. No hay en este momento nada que una a los venezolanos, es la única verdad real. Aquí recomenzamos siempre, pero varios pasos adelante. Es la paradoja surrealista, es el teatro del absurdo, es la debacle de un caos cuyas crisis puntuales consiguen apaga fuegos a granel. No obstante, subyace una protesta colectiva inconexa, desperdigada en restos fractales del avión caído, en pedazos que flotan a diario y lamentablemente en cadáveres que se amontonan en las morgues. Las turbulencias están aquí, en una población que indica estadísticamente que más del 40 por ciento no quiere lo presente ni regresar al pasado. Nadie entiende porqué los inefables encuestadores la bautizan como Ni-Ni, cuando en verdad son el rechazo manifiesto al extremismo totalitario y a la incompetencia manifiesta. En fin, habrá una “cadena”, no sólo de medios radioeléctricos, sino entreverada con esas que pagan promesas y auguran felicidad, dinero y amor si se les envía a tantas personas. Deberá decir: “Gracias por los favores recibidos”.

La culpa es de la vaca


SOCIALISMO Tienes 2 vacas. Le regalas una a tu vecino.
COMUNISMO Tienes 2 vacas. El estado te quita las dos y te regala un poco de la leche.
FASCISMO Tienes 2 vacas. El estado te las quita y te vende un poco de la leche.
NAZISMO Tienes 2 vacas. El estado te las quita y te fusila.
BUROCRACIA Tienes 2 vacas. El estado te quita las dos, mata una, ordeña a la otra y bota toda la leche.
CAPITALISMO TRADICIONAL Tienes 2 vacas. Vendes una y con la plata compras un toro. Tu rebaño se multiplica y la economía crece. Luego vendes el rebaño y te retiras a vivir de tu renta.
CORPORACIÓN AMERICANA Tienes 2 vacas. Vendes una y obligas a la otra a producir la leche de 4 vacas. Después contratas un consultor para analizar porqué la vaca cayó muerta.
CORPORACIÓN FRANCESA Tienes 2 vacas. Vas a una huelga, organizas disturbios y bloqueas las carreteras para exigir 3 vacas.
CORPORACIÓN JAPONESA. Tienes 2 vacas. Las rediseñas para que tengan una décima parte de su tamaño natural, y para que produzcan veinte veces más leche que una vaca normal. Luego, lanzas una campaña de mercadeo mundial con un dibujo animado ingeniosísimo que se llama el 'VacaMón'. CORPORACIÓN CHINA Tienes 2 vacas. Tienes 300 personas ordeñándolas. Afirmas tener pleno-empleo y alta productividad bovina. Arrestas al reportero que publica la verdadera situación.
CORPORACIÓN INDIA Tienes 2 vacas. Las adoras en un altar porque son sagradas! y comes arroz con curry.
CORPORACIÓN BRITÁNICA Tienes 2 vacas. Pero son 2 vacas 'locas'· SOCIALISMO BOLIVARIANO DEL SIGLO XXI Tienes 2 vacas. El SENIAT te confisca una por evasión del Impuesto a los Activos Empresariales Vacunos. El gobierno te expropia la otra por causa de utilidad pública, para la 'Misión Negra Hipólita'. El coordinador de la Misión se compra una Hummer y no hay leche.

Quousque tandem HUGO, abutere patientia nostra?


Por: Mario H. Concha Vergara - Emulando a Cicerón podríamos decir “¿Hasta cuándo ya, Hugo, seguirás abusando de nuestra paciencia? ¿Por cuánto tiempo aún estará burlándosenos esa locura tuya? ¿Hasta qué límite llegarás?,… ¿En tu jactancia, tu desenfrenada audacia? ¿Es que no te han impresionado nada, ni la guardia nocturna de Miraflores, sus misiles tierra aire en las azoteas y en los edificios circundantes; ni las patrullas vigilantes de la ciudad, ni el temor del pueblo, ni la afluencia de todos los buenos ciudadanos, ni este bien defendido lugar -donde se reúne la Asamblea Nacional de tus acólitos y lamebotas -ni las miradas expresivas de los presentes? ¿No te das cuenta de que tus maquinaciones están descubiertas? ¿No adviertes que tu conjura, controlada ya por el conocimiento de todos éstos, no tiene salida? ¿Quién de nosotros te crees tú que ignora qué hiciste anoche y qué anteanoche, dónde estuviste, a quiénes reuniste y qué determinación tomaste? ¿Quién crees que de nosotros ignora que pides órdenes directas a Fidel, que se las retransmites al degenerado Daniel Ortega de Nicaragua, acusado de pedófilo por su propia hija; a Cristina la hambreadora de Argentina, a Evo el reyezuelo de la cocaína, al ex cura y ahora presidente de Paraguay, Fernando Lugo, a quien irónicamente los paraguayos le llaman el Padre de la Patria por la cantidad de hijos que engendró siendo obispo católico? ¡Qué tiempos! ¡Qué costumbres! La Asamblea Nacional conoce todo eso y el mundo lo está viendo. Sin embargo vives. ¿Que si vives? Mucho más: incluso te apersonas en la Asamblea y gritas y das órdenes; participas en todos los consejos de interés público; señalas y destinas a la muerte, con tus propios ojos, a cada uno de nosotros. Pero a nosotros -todos unos hombres- con resguardarnos de las locas acometidas tuyas, nos parece que hacemos bastante en pro de la República. Convenía , desde hace ya tiempo, Hugo, que, por mandato del pueblo, te condujeran a la muerte y ostracismo político o más suavemente al destierro en Cuba y allí hasta bajarás de peso pasando hambre, la misma hambre que destruye a los cubanos; que se hiciera recaer sobre ti esa desgracia que tú, ya hace tiempo, estás maquinando contra todos nosotros.

Fascismo del siglo XXI

EDITORIAL LA NACIÓN - Hugo Chávez, inspirado en el modelo soviético, pretende eliminar el sindicalismo libre y democrático. Lo que pasa en Venezuela desnuda a dirigentes sindicales y políticos de Costa Rica. La derrota de su más audaz proyecto totalitario en el referéndum de diciembre del 2007, no frenó las ambiciones del presidente Hugo Chávez. El triunfo opositor lo obligó a abandonar la reforma constitucional concebida para perpetuarlo en el poder y afianzar su “Socialismo del siglo XXI”, pero de inmediato prometió impulsar el programa mediante procesos legislativos ordinarios. Uno de los pasos más significativos en esa dirección, son los proyectos de ley encaminados a crear “consejos de trabajadores”, destinados a sustituir el sindicalismo independiente por unidades dispersas, organizadas en los centros de trabajo e integradas al “Poder popular”; es decir, al Estado. Para criticarla, bastaría aceptar el carácter “socialista” de la medida, aclarando que se inspira en el “socialismo real”, practicado hasta hace un par de décadas detrás de la Cortina de Hierro. La precisión es necesaria para no confundir la iniciativa con los programas del socialismo democrático gobernante en Brasil, Chile y España, para citar un puñado de ejemplos. El modelo soviético y sus derivaciones también rechazaron el sindicalismo independiente, so pretexto de su carácter superfluo en sociedades que abolieron la propiedad privada de los medios de producción. Las terribles consecuencias para los sindicatos, los trabajadores y la sociedad en general, son historia todavía viva en países como Cuba y pronta a revivir en Venezuela si el autoritarismo de Chávez sigue ganando terreno. También es historia el papel decisivo del sindicalismo independiente en la demolición del socialismo real. La mención de Lech Walesa y el sindicato Solidaridad evocará para siempre la épica batalla de los trabajadores polacos contra la represión de ese socialismo, a cuya férrea cortina infligieron las primeras rasgaduras. Si bien el programa chavista engrana con aquel modelo de socialismo real, con igual facilidad podríamos calificarlo de “Fascismo del siglo XXI”. Las dos grandes ideologías totalitarias del siglo pasado compartieron muchas características, incluyendo algún parentesco de origen, pero la formulación teórica de las razones para sustituir el sindicalismo independiente por organizaciones de trabajadores supeditadas al Estado, fueron mejor formuladas, o quizá formuladas con mayor franqueza, por los pensadores y juristas del fascismo italiano. Para ellos, el modelo corporativista del fascismo superaba a la sociedad democrática, mediante la incorporación de los intereses divergentes en un todo orgánico: el Estado. Las organizaciones sociales, incluyendo los sindicatos, se unen bajo tutela estatal para promover la armonía social y el desarrollo planificado. Con tal pretexto, los fascistas obligaron al sindicalismo y demás sectores organizados a renunciar a su independencia y reivindicaciones particulares. Conseguida esa renuncia, la pérdida de las libertades individuales siguió como corolario inevitable. En entrevista concedida al diario El Nacional , Froilán Barrios, secretario ejecutivo de la Confederación de Trabajadores de Venezuela, no se hace ilusiones sobre la inspiración histórica y propósito de la reforma laboral, promovida por el Gobierno bolivariano: “Chávez tiene una posición militarista hacia los sindicatos, que es de rechazo, porque ellos dieron forma a la democracia en las sociedades modernas. Hitler y Mussolini les cambiaron el nombre por consejos de trabajadores. Eso forma parte de la estrategia del Estado corporativo que el chavismo está montando, similar al del presidente Getulio Vargas en Brasil. Los consejos de los trabajadores (… ) servirán para la formación ideológica y no para la reivindicación laboral”. “El objetivo –dice Barrios– es desaparecer la acción sindical porque siempre pedirá reivindicaciones, que significan alza en el costo de la mano de obra. Al bajar el costo al mínimo, el Gobierno tiene más riqueza. Así mantienen un Estado rico y a un pueblo pobre, y pueden subvencionar los gastos en el exterior”. La reforma legal promovida por el chavismo viene precedida de medidas represivas y estrategias divisorias del sindicalismo independiente. El Gobierno se niega a la negociación colectiva y favorece las organizaciones oficialistas. “El Ministerio del Trabajo se convirtió en un instrumento de intervención en el mundo laboral. Promueve sindicatos paralelos y divide a los formales. Eso ha debilitado el movimiento laboral. Hoy en día, hay más sindicatos, pero con menos afiliados. La degeneración del sindicalismo y su sustitución por la delincuencia, ha derivado en anarquía. De allí el sicariato sindical, una figura inédita en Venezuela. Apenas en Guayana van 300 asesinados entre 2004 y 2008 y ningún culpable”, dice el dirigente obrero, quien anuncia su determinación de seguir haciendo “sindicalismo clandestino” en el sector petrolero, “porque desde el 2002, a cualquiera que reparta volantes en los portones lo apresan”. El panorama del sindicalismo en Venezuela desenmascara los fines del socialismo –o fascismo– del siglo XXI. También es una advertencia para el sindicalismo de las naciones democráticas, incluyendo el costarricense, entre cuyos dirigentes no falta quien profese admiración por el modelo bolivariano.

Frase del día

Imposible,
es el adjetivo de los imbéciles.
Napoleón Bonaparte