lunes, 4 de mayo de 2009

Fríos de Mayo


Por: Teódulo López Meléndez - teodulolopezm@yahoo.com - La decisión estaba tomada con anterioridad. La decisión era previa. La marcha del 1 de mayo sería atacada. La hipocondría rondaba en forma de escalofríos y de toma constante de la tensión. La hipocondría es una gran sensibilidad del sistema nervioso con una preocupación constante y angustiosa. El propio dictador lo había confesado en cadena nacional de radio y televisión: había sentido frío, en el propio avión presidencial le habían tomado la tensión, pero todo confirmaba que estaba perfecto, de manera que los “oligarcas” no tenían motivo para alegrarse. La hipocondría política, lo que debe ser leído como miedo aterrador, se manifiesta en la toma anticipada de medicinas, como la de ordenar “gas del bueno” para tranquilizar las neuronas en desbandada. “Mandaron delante a una muchacha de pelo claro”, alegó el inefable general que justificaba la arremetida. Si la paloma blanca de la paz hubiese pasado por encima de la fortaleza montada por las fuerzas represivas, eso hubiere bastado para que el general considerase que la manifestación se había transformado en violenta. No podemos pensar que “una muchacha de pelo claro” basta para que un glorioso general se la haga en los pantalones. Eso resulta inadmisible. Como resulta inadmisible que un estornudo de alguna de las ancianas que cayeron asfixiadas hubiese alarmado al general que, pensando que la oposición llevaba la gripe porcina a Palacio, se hubiese apresurado a impedir que la contaminación alcanzase a su Comandante en Jefe. El Día del Trabajador pasó a ser en la Caracas martirizada la prueba fehaciente de una dictadura represiva sin escrúpulos. Al menos, y algo es algo, hemos escuchado un eco diferente en la voz de los declarantes oposicionistas. No escuchamos torceduras de lenguaje, aunque sí, en unos pocos, algunas extrañas expresiones sobre el “diálogo”. Las dictaduras no dialogan, a menos que se sientan al borde de la catástrofe. Uno de los errores claves de la llamada “Coordinadora Democrática” fue, teniendo un millón de personas en la calle, sentarse a firmar un Pacto de Buenas Intenciones bajo el auspicio de Carter y de Gaviria. En tales condiciones las dictaduras firman para después violar lo firmado. Ahora la dictadura se siente fuerte y por eso proclama que no conversará con la “oligarquía”. Si llegase a plantearse una situación de ingobernabilidad proclamaría que es necesario “un diálogo fecundo para unir al país”. Así son las cosas en la realidad, en el pragmatismo de las situaciones políticas. Por ello, cuando algún vocero oposicionista sigue clamando por diálogo hace el ridículo; yo lo he definido como expresión propia de algún aprendiz preso de sus viejos planteamientos. En verdad, el único diálogo posible es con la base popular no contaminada por la corrupción que aún apoya al dictador. No se va a la Asamblea Nacional a entregar documentos, a ayudar a los “Pedro Estrada” aposentados en los curules a solventar la escasez de papel higiénico. Debe recordarse la agenda de ese amontonamiento de galfarros que nos atosigarán de “leyes” espurias en las próximas semanas, la persecución desatada desde allí, la conversión del Parlamento en un violador impúdico del texto constitucional. A la Asamblea Nacional la única manifestación que puede convocarse es una para pedirle la renuncia a unas focas que mueven las aletas al compás de las órdenes de su dueño. Esa Asamblea Nacional es ilegítima, es peor que el Congreso Nacional perezjimenista, es no más que un simple instrumento de la dictadura para el mantenimiento de las apariencias. La manifestación es para exigirle que se vayan o la manifestación carece absolutamente de sentido. La manifestación hacia la Asamblea Nacional es para pedir elecciones parlamentarias anticipadas o carece de un objetivo válido. No obstante, hay que admitir que el Día del Trabajador comenzó a hablarse otro lenguaje y hay que estar a la altura del nuevo lenguaje que comenzó a hablarse. En medio de la trifulca el diputado Ismael García soltó, frente a la pregunta de una reportera sobre lo que había que hacer: “Coño, que el pueblo se arreche y salga a la calle”. No me estoy refiriendo a que desde ahora en adelante soltemos groserías, me estoy refiriendo a que hay que hacer buenas las palabras, esto es, ya estamos claros que hay que resistir la dictadura. Les costó años entenderlo, pero nunca es tarde para iniciar la liberación. El gobierno hipocondríaco, dirigido en el terreno callejero por generales que buscan hacer méritos de guerra, debe entender que, desde ahora en adelante, va a tener una resistencia civil constante, fuerte, perdurable y decidida. A la dictadura se le resiste con inteligencia. El poder de fuego de las dictaduras militares es infinitamente superior al de los civiles desarmados. Yo no recuerdo, por ejemplo, que Leonardo Ruiz Pineda o Alberto Carnevalli marchasen a reunirse con el Pedro Estrada de la penúltima dictadura militar que tuvimos para “coordinar” las movilizaciones de “protección” o que la Junta Patriótica que dio al traste con la penúltima dictadura militar que tuvimos tuviese contactos con el general Llovera Páez para “regular” las movilizaciones represivas. Van al Ministerio, como “buenos demócratas” a “ponerse de acuerdo” sobre la “protección de la marcha” y el día de la marcha lo que se encuentran es una movilización militar, con tanquetas de todo tipo, como si una potencia extranjera estuviese a punto de tomar la capital de la república. Esa es una “práctica democrática” risible en tiempos de dictadura. Es el afán de seguir apareciendo como “demócratas”, es el afán para evitar que el verbo hipocondríaco suelte la catajarria de epítetos, cuando los epítetos, como la agenda, deben ser impuestos del lado de los demócratas. Hay que usar la inteligencia y buscar las docenas y docenas de medios de resistencia que no hay que inventar porque ya están todos inventados. Desde “Radio Francia Libre” el general De Gaulle llamaba a sus compatriotas a no salir a las calles en determinadas horas en protesta por la ocupación nazi y nadie salía y el que se atreviese era mirado muy feo por los franceses que sabían que en la resistencia había un líder plenamente consciente de lo que pedía. Un día de estos podemos dejar con las calles vacías al enfermo de Moliére mientras hace un strip tease antiimperialista y suelta sus palabrotas en cadena nacional. Reitero, además, mi llamado a una “Operación bicentenario”, a impedir que las dos fechas claves de nuestra historia sean celebrados con misiles rusos, con la utilización impúdica de los militares como siervos del señor feudal. Esos bicentenarios deben comenzar a organizarse desde ya, en un entrevero de actos políticos aparentemente inofensivos y una movilización de instituciones como las universidades y las organizaciones culturales y académicas. No cobro royalties porque nada pretendo, a no ser la libertad, la paz y la construcción de una democracia del siglo XXI.
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García... García. Veremos Teo. Veremos.

La cruz de manifestar en Venezuela


La Constitución de 1999 consagra, en su artículo 68, el derecho de los venezolanos "a manifestar, pacíficamente y sin armas, sin otro requisito que los que establezca la ley". También prohíbe "el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas en el control de manifestaciones pacíficas".Sin embargo, el Gobierno de Hugo Chávez, como el mejor espécimen de autoritarismo, ha criminalizado la protesta civil y la manifestación pública de la disidencia a grado extremo. Y cada vez con mayor violencia utiliza sus fuerzas milicianas en contra de ciudadanos desarmados. La segregación política que el Gobierno les aplica a los venezolanos se observa en su plenitud y se hace especialmente evidente cuando éstos quieren hacer presencia activa en las calles del país. Es en ese momento cuando se aprecia que para Chávez existen dos tipos de ciudadanos: Quienes están con su Gobierno, y quienes disienten de él y creen en la democracia y la libertad.Así un trato es el que se les da a los afectos del Gobierno, quienes cuentan con el apoyo y protección de los organismos de seguridad del Estado, en sus manifestaciones públicas que realizan previa convocatoria del Gobierno. Y otro, el que se les otorga a los ciudadanos que defienden derechos democráticos o libertades de cualquier tipo. Éstos, luego de pasar las penurias de solicitar permisos casi siempre negados o dados con restricción de espacio, pueden contar como seguro con la agresión ante el mínimo intento de reclamar cualquier derecho vulnerado, o solicitar cualquier reivindicación que se les ha negado.Además, en esta década el Gobierno ha ideado diferentes instrumentos legales de coerción a la manifestación pública. Para ello cuenta, entre otras, con la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación promulgada el 18 de diciembre de 2002. Esta Ley limita a discreción las acciones de calle en los espacios declarados bajo régimen especial y permite al Ejecutivo, también arbitrariamente, ordenar la actuación de la Fuerza Armada Nacional y penas de prisión de cinco a diez años para los supuestos infractores. Una de las primeras víctimas de esta ley fue el general de la GN(r) Carlos Alfonso Martínez, luego de dar un discurso en la Plaza Páez del Paraíso, en las cercanías de la sede de la Guardia Nacional, una supuesta zona de seguridad.Otra de estas leyes opresoras es el Código Penal, cuya reforma del 6 de enero de 2005 incluye la penalización con uno o dos meses de cárcel, más multa de hasta 10 unidades tributarias por "perturbar la paz" o participar en reuniones políticas con gritos, campanas u otros instrumentos sonoros (léase cacerolas).Esos instrumentos "legales" y las tácticas opresivas para cercenar el derecho constitucional de manifestar se han venido perfeccionando y masificando, desde la masacre del 11 de abril donde murieron 19 venezolanos que manifestaban cívicamente. Así se evidencia, en la bestialidad policial exhibida este 1° de mayo en contra de las tradicionales marchas del día del Trabajador que se llevaron a cabo en todo el país, y muy especialmente en la del Área Metropolitana de Caracas. No obstante, ningún gobierno o dictador en el mundo ha podido evitar que los pueblos digan basta a la opresión. Y los venezolanos no se rendirán ante la actual barbarie. La protesta, cívica, organizada, realizada con ingenio y de forma pacífica es la principal y única arma que tienen los ciudadanos para evitar que le se sigan aboliendo sus derechos democráticos.

Coordenadas de PROVEA

Los teléfonos de Provea son 0212- 860.66.69 y 862.10.11. Dirección: Boulevard Panteón, Puente Trinidad a Tienda Honda, Edificio Centro Plaza Las Mercedes, Planta Baja, Local 6, Parroquia Altagracia de Caracas. Si desea remitir cualquier comunicación por correo electrónico, la puede realizar a http://e1.mc521.mail.yahoo.com/mc/compose?to=provea@gmail.com, http://www.derechos.org.ve/detalle.php?id=582

Hasta el buey manso embiste


Por: Pablo Eloy Mosco - Hoy hubo marcha con motivo del 1º de Mayo que se llamo en un tiempo día del obrero, antes de la “revolución socialista” se llamaban desfiles y en los gobiernos civiles conservo su nombre, desfile del 1º de mayo. Cuando en Venezuela habían GOBIERNOS CIVILES, como antes mencione, los trabajadores desfilábamos y no necesitamos PERMISO de los militares para hacerlo. Siempre se organizaron dos desfiles, el de la CTV que partía del parque Carabobo y culminaba en el silencio y el de la central de izquierda que se realizaba a través de la avenida San Martín, estos desfiles se realizaban con perfecto orden, policías, guardias nacionales, militares, PTJ, DISIP, brillaban por su ausencia las centrales sindicales se ocupaban y preocupaban de mantener el orden para ello creaban las llamadas brigadas de orden conformadas por trabajadores que no portaban uniformes, ni fusiles, ni equipos antimotines, ni eran apoyados por tanques de guerra. Hoy fui testigo de dos manifestaciones que se realizaron en el mismo tiempo y en el mismo espacio físico, una la del pueblo de Caracas, pacifico, totalmente desarmado, y el otro el de las fuerzas represivas del régimen, oí a alguien decir que se trataba de un desfile de policías. Por TV vi y oí a un sátrapa disfrazado de Coronel cuando decía a Antonio Ledezma: De orden a su gente de retirarse, ignora este individuo que ni Antonio ni ningún otro dirigente, puede dar ORDENES al pueblo, porque el pueblo no es MILITAR (ellos tampoco). El pueblo de Caracas hoy 1-05-09 fue bestialmente agredido por los policías y los militares, dicen que la voz del pueblo es la voz de Dios y yo oí a algunos manifestantes que son pueblo, gritar a los mercenarios del régimen MALDITOS Sobre estos militares y policías caerá indudablemente la maldición divina, no lo duden. La manifestación de hoy, demuestra con toda claridad, que somos mayoría y estamos bajo una dictadura militar Siglo XXI. Estos energúmenos desclasados deben saber que HASTA EL BUEY MANSO EMBISTE.

1ro de Mayo en algunos Estados.


Magda Mascioli G. - En Barquisimeto, los protestantes llenaron más de tres cuadras. En Guayana, chavistas y no chavistas salieron JUNTOS a protestar. Los petroleros chavistas salieron en el Zulia. Los indios en la Sierra de Perijá enfrentaron a la Guardia Nacional en protesta por la violación a sus ancestrales derechos sobre las minas de carbón. En Sucre se alzaron los pescadores. En Monagas, Anzoátegui y Barinas empleados de las contratistas de PDVSA salieron igualmente. En Portuguesa y el Guárico los productores de arroz salieron.

Que hacer ante un terremoto


Frase del Día

La verdad triunfa por sí misma,
la mentira necesita siempre complicidad.
Epicteto

¿Qué dice el acuerdo de delimitación?


Por: Angelina Jaffé Carbonell - Profesora de Derecho Internacional - ajaffe@unimet.edu.ve - Hasta ahora, ha trascendido a la opinión pública un pre-acuerdo de delimitación en forma de un mapa, una opinión disidente del Comisionado Nieves-Croes muy documentada jurídicamente y un memorando un tanto insólito remitido al Presidente de la República por los Comisionados Rondón y De Michelle, solicitándole al destinatario que por favor mejore las condiciones del pre-acuerdo. Todo esto sucedió a espaldas del país y sobre todo del sector nacional más interesado, es decir, la Armada venezolana: el mar de Venezuela es su razón de ser, de existir y de maniobrar. De la propuesta contenida en el mapa se ha dicho que emula la Hipótesis de Caraballeda, cosa que es cierta y en mucho la empeora; que Venezuela abandonó su posición histórica de la prolongación de la dirección general de la frontera terrestre, hecho que también es cierto, pero al que habría que agregarle que la evolución del Derecho del Mar permite hoy por hoy a Venezuela mejorar incluso esa postura. Lo más grave es el abandono de más del 50% de Zona Económica Exclusiva que nos corresponde como proyección al Caribe medio. Pero resulta igualmente inexplicable por qué se obvió la protesta venezolana al tratado de delimitación Colombia- República Dominicana; por qué se obvió la expresa referencia a los derechos venezolanos en el golfo contenidos en el tratado de delimitación con Holanda; por qué se abandonó el principio de effectivité (es decir de ejercicio efectivo de soberanía); por qué no se tomaron en cuenta las circunstancias especiales relevantes como la concavidad de la costa venezolana y el criterio de la proporcionalidad. Y llegados a este punto el país tiene el derecho de exigirle al Gobierno y a los Comisionados negociadores aclaren que se ha negociado realmente. Un tratado de delimitación debe contener una serie de temas sin los cuales el trazado de líneas carece de eficacidad. Entre otros muchos aspectos se encuentran las referencias a los mapas a ser utilizados, las coordenadas precisas que determinan las líneas de delimitación, la referencia al estatus legal de las aguas (interiores, territoriales de explotación económica exclusiva), puesto que según el caso el régimen de navegación varía tanto para las partes, como para terceros. Finalmente hay algo muy importante: ¿Cómo serán explotados los recursos que allí se encuentran?. ¿Cómo será el régimen de pesca, el de la explotación de especies subacuáticas? ¿Cómo se explotarán los yacimientos de petróleo, gas o minerales diversos que cabalguen la línea de delimitación? Nada está resuelto hasta que no esté bien resuelto. Demasiado pesa en la historia venezolana pérdidas territoriales, sean estas imaginarias o reales, para llegar a un arreglo que no satisfaga los intereses nacionales en un campo donde hemos sido pioneros (el primer tratado de delimitación de plataforma continental se firmó entre Venezuela y Gran Bretaña en 1942) y donde el área de influencia venezolana se ha extendido hasta casi el equivalente del territorio terrestre. La evolución del Derecho del Mar, sobre todo en materia de jurisprudencia ha favorecido enormemente la postura venezolana en materia de delimitación marítima y el país supo negociar ventajosamente los acuerdos con sus vecinos, respetando sus derechos. Resulta incomprensible por qué en este caso no ha sido así.

Felicidades esbirros












































Régimen de Equipaje - Seniat


Premisas


Por: Joaquín Chaffardet - jchaffardet@ gmail.com - INTROITO: Este humilde escrito no va dirigido como siempre a “mis amigos”. Va dirigido a todos los venezolanos que lo puedan leer, en especial a la dirigencia democrática. Así mismo, debo aclarar, que no pretendo enmendarle la plana a los dirigentes democráticos que hoy tienen la responsabilidad de enfrentar al régimen dictatorial dentro del territorio nacional, es decir los que están en la candela. Siempre me han parecido injustas y hasta ridículas las criticas, a veces sangrientas e insolentes, que algunos venezolanos en el exilio o que simplemente han escogido vivir en el exterior, le hacen a esa dirigencia que tiene que enfrentar la dictadura en el país. En el día de hoy, 1º de Mayo de 2009, se ha producido un punto de inflexión en la vida nacional. La acción violenta y salvaje de los esbirros de la dictadura contra las manifestaciones de los sectores democráticos y de la sociedad civil, antes de que partieran de su sitio de concentración, es solamente la punta del iceberg de la represión que se avecina. Y hay que actuar en consecuencia. Hecha esta introducción, me tomo la libertad de hacer algunos señalamientos sobre las premisas que, a mi juicio, deberían servir a partir de hoy de fundamento para una política unitaria frente al régimen chavista. Primera premisa: declarar enfáticamente, que no estamos frente a un régimen democrático. Que estamos frente a una dictadura, frente a un régimen que no permite disidencias, que no tolera la existencia de organizaciones políticas, sindicales o de la sociedad civil que sostengan posiciones diferentes a las del caudillo militar que usurpa el poder, por sutiles que estas sean. Y que en consecuencia, nos organizaremos y actuaremos desde ya para sacudirnos el yugo dictatorial a la brevedad posible. Segunda premisa: resulta absurdo ponerse metas a cuatro años, es decir, darle al régimen fascista-militarist a cuatro años más para que consolide la eliminación de la libertad y los derechos ciudadanos, agreda al pueblo y se organice para desconocer la soberanía popular. Después de ver como el régimen, “a lo arrecho”, manu militari, haciendo uso de la violencia de unas fuerzas armadas cómplices, despoja a los gobernantes locales y regionales de sus atribuciones constitucionales, hay que ser muy ingenuo para pensar, que en cuatro años respetarían la voluntad popular y entregarían el poder. Esta posición parece partir del supuesto que en los próximos cuatro años el régimen le permitirá a los factores democráticos desarrollar actividades de proselitismo político y organización popular y que la escalada de agresiones a los trabajadores, empresarios, políticos, sindicalistas, profesionales, y organizaciones sociales y en general a los derechos ciudadanos, cesará. Señores, ojalá me equivoque, pero en menos de un año se habrá liquidado toda posibilidad de expresión libre y de organización política o social. Tercera premisa: las fuerzas armadas son, como en todas las dictaduras históricas latinoamericanas, la espina dorsal del totalitarismo chavista. Hay que declararlas abiertamente enemigas del pueblo y de la libertad, dóciles y cobardes ejecutoras de la ilegalidad y de la represión como en efecto lo son. Así como el régimen ha sembrado el odio social, los factores democráticos deben concientizar al pueblo sobre la condición de enemigos de la libertad de los abyectos mandos militares que en este momento controlan las fuerzas armadas. Ellas son la principal herramienta de represión y hay que atacar y debilitar esa herramienta que hoy es un simple instrumento para ahogar las libertades públicas, agredir a la ciudadanía y materializar la violación sistemática de la constitución y las leyes. Cuarta premisa: el régimen derrocha fortunas incalculables en forjarse una imagen internacional. Dispensa millones de dólares para ganarse la simpatía, la sumisión y el apoyo de gobiernos de pequeñas y no tan pequeñas naciones, a cuyos gobernantes les importa un bledo los padecimientos de los venezolanos. De Venezuela les interesan los billetes. Punto. Mercenarios que en los organismos internacionales bloquearán cualquier acción contra el régimen narco-terrorista y totalitario que encabeza Chávez. Hay que enfrentar esa política del dictador haciendo un esfuerzo organizativo y económico para denunciar ante el mundo, de manera sistemática y permanente al régimen dictatorial que sojuzga a los venezolanos. Quinta Premisa: el lenguaje. Es en el lenguaje donde los factores democráticos tienen, a mi modo de ver, una debilidad y donde se hace evidente un éxito político importante del régimen. En efecto por una parte se observa que en el transcurrir de estos largos y vergonzosos diez años de desgobierno, el dictador ha introducido en el lenguaje político venezolano nuevos términos y expresiones: escuálidos, golpistas, guarimberos, oligarquía, revolución, revolucionarios, poder popular, comunas, etc. Y su victoria ha consistido en que un número alarmante de dirigentes y hasta gobernantes que forman parte de los sectores democráticos los usan de manera irresponsable y con falta de ingeniosidad. Así hemos visto a un gobernador democrático juramentar su gabinete en nombre del “Estado Bolivariano de Miranda”, referirse a los vándalos de la Guardia Nacional que asaltaron sus dispensarios como “los muchachos de la Guardia Nacional Bolivariana”, referirse al régimen como la “revolución” y a sus servidores y cómplices como “los revolucionarios”. La expresiones “bolivariana”, “bolivariano”, “bolivarianismo”, son el apellido que al país y a sus instituciones le ha impuesto el régimen para enfatizar que forman parte o son propiedad exclusiva y excluyente del grupo político que encabeza el dictador. Igualmente oímos a dirigentes democráticos y periodistas referirse a los que deberían se ministerios del poder ejecutivo, como MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA…xxx. Por una parte resulta sorprendente, en una época en la que aparentemente media Venezuela es experta en derecho constitucional, que hasta la fecha nadie haya cuestionado tal denominación. En efecto, ¿qué coño es el PODER POPULAR?, no hay en nuestro ordenamiento jurídico ninguna institución con esa denominación. En consecuencia, ese “Poder Popular”, es inexistente y sus decisiones carecen de valor jurídico, se trata simplemente de una banda de delincuentes que ha asaltado las instituciones y actúa en nombre de ese poder inexistente. Y no hay “constitucionalista”, entre los miles que han surgido, que cuestione esa denominación, que pareciera tener como fin preparar el terreno para que nos acostumbremos a la creación de instituciones al margen de la Constitución y las leyes, tal como las “comunas socialistas”, las “empresas socialistas”, la “Milicia” y hasta los mismos “concejos comunales”. Tales expresiones deben erradicarse del lenguaje de la dirigencia democrática y esas estructuras de poder atacadas por inconstitucionales. Sexta Premisa: No buscar la canonización ni la beatificación, que están reservada a para los santos y los beatos. ¿a qué me refiero con esto?. Me refiero a que constantemente oímos a los venezolanos demócratas declarar, conforme a su formación civilista y democrática, que todas sus luchas y actuaciones tendrán lugar dentro del “marco de las Constitución y las leyes”. Esto es comprensible en un Estado de Derecho, pero en Venezuela no existe Constitución ni leyes ni Estado, la Constitución, las leyes y el Estado, cual Santísima Trinidad son tres en una sola persona que las encarna y define a su capricho: el Dictador Hugo Chávez. Esa permanente coletilla desmoviliza a las fuerzas democráticas. Parece que estos dirigentes quieren curarse en salud y evitar ser etiquetados de golpistas, guarimberos, escuálidos, desgraciados o desgraciaditos. Por otra parte, es como enseñarle al régimen las cartas y hacerle saber que no hay peligro alguno, lo que lo envalentona y lo hace arremeter cada día con más fuerza. Erradicar esa declaración beatífica del lenguaje democrático. Por favor, pongamos los pies sobre la tierra y no sigamos creyendo en pajaritos preñados, cuatro años más son la destrucción definitiva de la libertad y del país. La historia castiga a los pendejos. No nos dejemos castigar por la historia.

Aristóbulo ¿viste?


Un fin de semana del bueno


Magda Mascioli G. - Llegué a la marcha un poco retrasada. En el camino me encontré con personas conocidas. Llegamos a dos cuadras de la estación del metro de Bellas Artes. Nos quedamos allí represados. Cada bocacalle estaba tapiada, literalmente hablando, por cuatro columnas de policías metropolitanos quienes estaban dispuestos en cuatro filas consecutivas abarcando la calle de pared a pared. A mi lado una pareja de personas mayores, les calculo más de 70 años. El señor, cansado, solicita a los policías le dejen subir por esa bocacalle ya que así llegaría a pie a su casa más fácilmente porque ya estaba agotado. Si mediar palabra, lo empujan fuertemente. Cuando lo empujan, el Señor, dentro de su indignación, los empuja a ellos. Lo cayapean entre 5 esbirros y uno de ellos le golpea el hombro de tal forma que le dislocó el hombro. Ante esa cobardía quienes fuimos testigos arremetimos contra los policías. Muy valientes con hombres ancianos y mujeres. Ayudamos al señor y a su esposa como pudimos. Avanzamos. Cuando estaba cerca de la estación de Bellas Artes comenzó el ataque directo. Estábamos encajonados en la avenida porque lo esbirros tenían las vías de escape tapiadas. Lo demás, ya lo vieron en las noticias. Me alejé junto a muchos, llegué a una estación del metro. Cuando iba en el vagón había gente de la oposición y del oficialismo. Una muchacha tenía la franela de gente del petróleo. Una “señora” al verla, le increpó diciendo que los petroleros coños de madre eran los responsables de lo que estaba pasando porque por cobardes le habían entregado la industria a Chavez solo por cuidar sus trabajos. La muchacha le responde que eso no es así, pero la “señora” no deja de hablar, no deja de insultarla, hasta que logra que la muchacha, toda sudorosa por lo que acabábamos de pasar en la avenida, se pusiera a llorar. En ese momento, tomando aire de donde no tenía le pregunto a la joven: ¿Por qué te pones a llorar? Ella, en medio de sus lágrimas responde que ella no es gente del petróleo, que lo que pasa es que usa esa franela siempre en las marchas por el apoyo que siempre les ha brindado. En ese momento la “señora” dice que es una lástima porque a ella le gustaría poder decirle a alguno de esos coños de madre lo que piensa de ellos. Le digo, bueno señora, salió su número hoy porque aquí tiene a una que sí es de gente del petróleo. No vale la pena dar más detalles porque la escena fue demasiado asquerosa, demasiado baja, demasiado ruin y no solo contra nosotros. Esa “señora” no midió nada de lo que dijo y ofendió de todas las formas posibles con un vocabulario que no lo utiliza ni Lina Ron. La “señora” se bajó justo en ese momento casi empujada por tres personas que le increpaban su comportamiento. Cuando salía le dije que los ciudadanos de este país estamos solos, SOLOS, tanto chavistas como de oposición estamos SOLOS y mientras no entendamos eso sino que sigamos esperando, como ella, que los demás resuelvan, esto no va a terminar. Se cerró la puerta. En ese momento fue cuando me percaté del absoluto silencio que reinaba en el vagón. Chavistas con franelas rojas, no chavistas con franelas de muchos colores, compartimos por tres estaciones más un silencio absoluto. Llegué adonde tenía que llegar. Me senté en un centro comercial porque no podía respirar correctamente y allí, aun cuando muchos digan que las lágrimas son hipócritas, manipuladoras y que son usadas solo para chantajear a los demás, lloré, con amargura, con tristeza, con impotencia. Mucho rato no hice otra cosa sino llorar. Lloré de impotencia por el señor mayor con el hombro dislocado; lloré de indignación al haber sido igualmente empujada y maltratada por unos pm cobardes al tratar de defender al señor; lloré ante el recuerdo de otro señor de 88 años quien tenía un cartel que decía “Yo estoy ya de salida pero con mis 88 años estoy aquí defendiendo el país”, y preguntarme qué habrá sido de él ya que estaba sentado donde lo habíamos dejado para que descansara y estaba solo; lloré de tristeza ante la gran cantidad de insultos recibidos por una “señora” que se dio el lujo de decir cualquier tipo de barbaridades por esa boca; lloré ante el recuerdo de mi compañero de gdelp a quien se le murió su mamá sin haber podido venir a verla antes de que ella se fuera; lloré por esa mamá que no pudo ver a su hijo antes de partir; lloré por José Vilas, muerto a manos de un esbirro mientras estaba en una de las calles de San Antonio protestando; lloré por los comisarios, condenados a 30 años y a quienes, esta “señora” también ofendió. Lloré con muchísima tristeza porque en contra de mí misma, no me quedó otra que aceptar que la mayor carga de odio está del lado de la oposición. Los chavistas recalcitrantes nos odian a los opositores solamente; pero opositores como esta "señora" odian, insultan, amenazan, le desean desgracias a los demás, tal como lo hiciera esta “señora”, de manera increíblemente hostil, agresiva e indiscriminada. Una de las cosas que dijo, para darles una idea, fue: “Le entregaron la industria a Chavez y ahora todos se fueron al exterior a darse la gran vida. Ojala se mueran por vendidos, por traidores. Malditos”. Y en medio de mis lágrimas me decía a mí misma, con una mueca, más que con una sonrisa: Con amigos y aliados como esta señora y como aquel que está en el “exilio” con una comitiva de más de 20 personas entre personal doméstico, choferes, guardaespaldas, asesores, etc. ¿Quién necesita a Chavez? Es como que si alguien le dice a usted que es su amiga y mientras tanto le cuenta a otros que la realidad de todo es que para tratarla tiene que hacer un gran acopio de paciencia y que por eso la tolera. No se. También recordé lo que me dijera un amigo hace pocos días: Magda, naciste en el tiempo equivocado. Puede ser, le dije. Pero lo cierto es que estoy aquí y son personas como esta “señora” y no los chavistas de a pie, quienes me hacen preguntarme si Chavez es realmente responsable de todas las miserias de corazón que hemos ido viendo en este país, de ambos lados, o si en realidad el pueblo venezolano no es tan noble de corazón como mi papá, italiano, creía. Que ironía ¿verdad? Me tomó tres días de medicamentos y ejercicios respiratorios para medio controlar el espasmo bronquial junto a unas cuantas aplicaciones de ungüento para aliviar el dolor de la rodilla luego de un empujón. Las lágrimas me sirvieron para limpiar mis ojos del "gas del bueno"… pero el dolor del alma, ese, no se cómo aliviarlo. La verdad es que no se cómo aliviarlo. Pero Dios sabe lo que hace. De eso sí no tengo el menor resquicio de duda. Aunque no pueda entender bien, Él siempre sabe lo que hace.

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