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sábado, 13 de septiembre de 2008

Maestro Aldemaro Romero

El pròximo Lunes 15 de Septiembre se cumplirà un (1) año de la lamentable desapariciòn del Maestro Aldemaro Romero. Me hubiera encantado verlo dirigir la Orquesta Sinfònica con las Notas de nuestro Himno Nacional de la Repùblica de Venezuela al momento de arrebatarle nuestro paìs al dictador. Pero Dios dispuso otra cosa para èl.
Quise colocar este sencillo homenaje a quien fuera un baluarte de nuestra mùsica, de nuestra idiosincracia y del orgullo de ser Venezolano.
Mis respeto Maestro y muchas gracias.
Magda Mascioli G.

Maestro Aldemaro Romero
Nacimiento: 12 de marzo de 1928, Valencia, Carabobo, Venezuela
Muerte: 15 de septiembre de 2007, Caracas, Venezuela
Género(s): Onda Nueva, clásica, jazz
Ocupaciones: Pianista, director, compositor, arreglista
Instrumentos: Piano
Periodo de actividad: 19372007
Sitio web: http://www.aldemaroromero.com/
Aldemaro Romero (Valencia, estado Carabobo, 12 de marzo de 1928 - 15 de septiembre de 2007), fue un pianista, compositor, arreglista y director de orquesta venezolano.
1 Biografía
2 Premios
3 Legado
4 Véase también
5 Enlaces externos
6 Referencias
Saúl Vera y Aldemaro Romero (al piano)
Aldemaro Romero dirigiendo la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas en la celebración del 50 aniversario de Dinner in Caracas. El Maestro Aldemaro Romero fue un prolífico compositor, creador de una amplia variedad de música, caribeña, de jazz, valses venezolanos, incluyendo trabajos para orquesta, orquesta y solista, orquesta y coro, música de cámara, hasta trabajos sinfónicos de grandes dimensiones. Comenzó sus estudios musicales con su padre, Rafael Romero, quien era director de la Banda del Estado Yaracuy. A los 9 años, ya era experimentado cantante y el primer locutor de radio infantil en la emisora La Voz de Carabobo. En 1941 se trasladó a Caracas y trabajó como pianista en salones nocturnos y en orquestas de baile. En 1949 viajó a Cuba, y luego a Nueva York. En 1952 retornó a Caracas y estableció su propia orquesta de baile. El año anterior firmó contrato con la disquera transnacional RCA Victor para grabar con una orquesta de estudio, una serie exitosa de álbumes en formato LP denominada Dinner In..., ofreciendo música latina popular. El primero y más exitoso de estos álbumes fue Dinner in Caracas, con el que rompió todos los records de venta hasta entonces en el mercado discográfico de América del Sur. Luego, grabó numerosos álbumes en diferentes países. En Estados Unidos, su capacidad como arreglista y director lo condujo a colaborar con orquestas y cantantes populares, como Dean Martin, Jerry Lee Lewis, Stan Kenton, Machito y Tito Puente, entre otros. También viajó extensivamente, desarrollando su arte en numerosos países: México, Puerto Rico, Colombia, Perú, Brasil, Argentina, España, Francia, Grecia, Suiza, Suecia, Italia, Rusia, Egipto y Japón. Aldemaro Romero fue el creador en los sesenta de una nueva forma de interpretación de música venezolana, conocida como Onda Nueva, derivada del joropo e influenciada por el jazz. También tuvo un papel importante en el campo de la música culta. En 1979 fundó la Orquesta Filarmónica de Caracas, de la que fue su primer director y que desapareció años después, supuestamente al negarle apoyo el ex presidente Jaime Lusinchi. También dirigió la Orquesta Sinfónica de Londres, la Orquesta de Cámara Inglesa, la Orquesta Rumana de Radio y Televisión y la Real Orquesta Filarmónica. Fue el padre de Aldemaro Romero Jr., que es biólogo renombrado en los Estados Unidos y un líder en estudios de peces de cuevas y la investigación de mamíferos marinos, aunque se marchó de Venezuela acusado de forjar un video en el que denunciaba una supuesta matanza de delfines en su país. En los últimos años estaba semi-retirado, por lo que su actividad discográfica había cesado. Falleció al complicarse el estado de su salud, siendo diabético, con una oclusión intestinal en la mañana del 15 de septiembre de 2007. En 1969 Aldemaro Romero recibió el Premio de la Paz de los intelectuales soviéticos, en el festival de cine de Moscú por la música de la película La Epopeya de Simón Bolivar. También obtuvo el primer premio como compositor y director en el Festival de las Palmas en Mallorca, el Festival Musical de los Juegos Olímpicos en Grecia, y en el Festival de la Canción Latina de México. Por su extenso trabajo, recibió numerosos reconocimientos en su país, siendo galardonado con las órdenes al mérito Andrés Bello, Diego de Losada, Francisco de Miranda y las órdenes del Mérito al Trabajo, todas en su primera clase, concedidas por el gobierno venezolano a los políticos, artistas y personas con logros excepcionales. En el año 2000 obtuvo el Premio Nacional de Música, y en 2006 los grados de Doctor honoris causa de la Universidad de Carabobo y Universidad Lisandro Alvarado de Barquisimeto. Legado El crítico musical Eleazar López Contreras (nieto del ex presidente venezolano del mismo nombre) nos comenta sobre el legado de Aldemaro Romero: Los vastos conocimientos de Aldemaro Romero estaban fundamentados en su enorme talento, que le permitieron conocer y absorber el hecho musical desde la perspectiva de ejecutante, arreglista y director. Como quien tiene talento lo tiene para todo —tal como él solía decir—, Aldemaro lo tuvo en muchos campos, lo cual le dio una increíble experiencia en múltiples áreas relacionadas con la música. Esta feliz combinación de talento, conocimientos y experiencia fue la que le dio lustre a su fructífera carrera, la cual comenzó al iniciarse como precoz guitarrista y locutor infantil en la radio de Valencia, donde nació en 1928, y culminó al ser reconocido mundialmente como respetado compositor de intrincadas y originales obras de carácter académico, de las cuales dejó más de ochenta — muchas de ellas sin estrenar — cuando falleció en 2007, a la edad de 79 años. De acompañar a Rafael Lanzetta como guitarrista, pasó a ser incipiente pianista de pantalones cortos, todo ello cuando la familia se mudó a Caracas en 1942. Entonces, se escapaba de su casa para tocar con cañoneros, en emisoras de radio y en algunos bares con piano y cabarets, de donde su padre, el severo maestro Rafael Romero, quien ya le enseñaba algunos rudimentos de la música, iba a sacarlo por las orejas. Muy pronto, el joven pianista pasó a tocar en el Hotel Majestic (alternando en otros dos lugares más, pues entonces hacía tandas en tres sitios). Tocar en esos locales significó conocer a importantes figuras (o a quienes lo serían, como fue el caso de Celia Cruz, que en 1944 se presentó en el Majestic como integrante de las bailarinas Las Mulatas de Fuego). Todo ello le ayudó a afinar su original estilo de pianista, pero también le permitió adquirir conocimientos que luego le ampliaron, desde el punto de vista téorico —porque Aldemaro siempre fue un autodidacta—, el pianista Moisés Moleiro y el maestro Rafael Minaya. Moleiro lo condujo por la vía de la pianística y de la música autóctona, mientras que Minaya le amplió su visión de la orquestación moderna y el jazz, a los cuales se sintió profundamente atraído Aldemaro, que admiraba la sonoridad de la orquesta de swing de este maestro dominicano-venezolano, la cual se nutría del repertorio y sonido de las big-bands norteamericanas. Como en esos tiempos la música en Venezuela era muy elemental, este hecho despertó en Aldemaro su afán innovador, el cual se inspiró inicialmente en lo bailable, en el grueso sonido de la orquesta neoyorquina de Machito y, en el plano del swing y el jazz, en las masivas sonoridades de Stan Kenton, a quien posteriormente le hiciera algunos arreglos, llevado de la mano de su amigo Chico O’Farrill. En su corto período de aprendizaje de lo popular, que abarca el comienzo de los años cuarenta, Aldemaro se convirtió en arreglista de la famosa orquesta de Luis Alfonzo Larrain, de quien recibió valiosos consejos profesionales y el ejemplo en el manejo de una orquesta, lo cual le hizo reconocer la importancia de la disciplina, la organización y la buena administración en agrupaciones de cualquier naturaleza. Ya de pantalones largos, mientras se desenvolvía como pianista y arreglista ocasional, a la vez que se asomaba a la composición (el bolero Me queda el consuelo lo escribió en 1945, a los diecisiete años), Aldemaro obtuvo sus primeras experiencias dentro de un cuerpo musical al ingresar como pianista en la Sonora Caracas y en Los Caciques y, luego, como pianista-director de la efímera orquesta Rafa-Víctor (en la cual tocaba el saxofón y clarinete Alirio Díaz, a quien entonces llamaban “Poncherita”). Esto le dio suficiente experiencia para, en 1949, ingresar a la orquesta de Luis Alfonzo Larrain, con la cual trabajó durante nueve meses. En ese mismo año, Antonio Cortez, quien entonces regentaba una tienda de discos (Discolandia) en El Silencio, le armó su primera orquesta, con la cual debutó en 1949. Dada la fiebre que entonces causaba el explosivo mambo, Aldemaro grabó varios surcos en un cine, a fin de generar el eco logrado por las grabaciones de Pérez Prado, y escribió uno propio: Radar. Dado su apego a la música de Billo, el público del patio no aceptaba su innovador sonido (si bien obtuvo cierto éxito con Los camarones); pero tuvo la suerte de ser llamado a Nueva York por Alfredo Sadel, con quien hizo temporada record de catorce semanas en el Chateau Madrid, del gallego Ángel López (quien doblaba como propietario de ese club y manager de Kid Gavilán). Firmado Alfredo Sadel por la RCA mexicana, Aldemaro se encargó de respaldar los que fueron los primeros éxitos del joven tenor (Señora María, etc.), los cuales arregló arreglados con innovadoras voces modernas, sin saxofones. Más adelante, Aldemaro le arreglaría a Sadel Alma libre, que el tenor grabó en Cuba haciendo dúo con Beny Moré, y todo un álbum (Fiesta latinoamericana), que grabaron en México. Después de la exitosa temporada de ambos venezolanos en Nueva York, y luego de viajar a Cuba y México con Sadel, Aldemaro produjo su impactante Dinner in Caracas. Corría el año de 1952 y el disco fue posible gracias que el productor Herman Díaz Jr. (de la RCA) aceptó grabarlo bajo el compromiso, hecho desde Venezuela por Amable Espina, de adquirir cinco mil discos. La cifra se quedó corta y el álbum fue el más vendido ese año en Venezuela y en toda Latinoamérica. Con este álbum inició la RCA Victor una serie de discos “Dinner”, correspondiéndole a Aldemaro la grabación de Dinner in Colombia, que fue seguido con otro (Flight to Romance) contentivo de música latinoamericana. La Victor luego le grabó otros discos de música venezolana con orquesta de salón, hasta que Aldemaro lo hizo por cuenta propia para su propio sello (Cymbal), para el cual produjo El garrasí y Criollísima (que contiene Concierto en la llanura, magníficamente orquestado sobre la grabación original de J.V. Torrealba, gracias a la técnica del ingeniero de sonido mexicano Pancho Cárdenas, quien tenía a su cargo las grabaciones de Pérez Prado y Esquivel). Durante su estada en Nueva York, Aldemaro tocó en diversas orquestas, enviado por el sindicato de músicos (en una de las cuales acompañó a la pareja de Dean Martin y Jerry Lewis), además de hacerlo con la suya propia en un LP de mambos al lado de Tito Puente, Tito Rodríguez y Noro Morales. Con su quinteto (de piano y vibráfono) tocó en el famoso resort Grossinger’s (donde tuvo como bailarín a Elliott Gould, futuro esposo de Barbra Streissand). Con su orquesta grabó también Stranger in Paradise (emulando un poco la trompeta y sonido de Cerezo rosa, que acababa de ser un hit de Pérez Prado, en 1955); con el quinteto grabó diversos temas, básicamente en ritmo de mambo-jazz y cha cha chas. En Venezuela, capitalizó sus arreglos de Dinner in Caracas y de otros álbumes similares en conciertos, en la Concha Acústica y en un programa de televisión (Conciertos Firestone). También produjo El Show de Aldemaro Romero, en el cual presentó a artistas como Louis Armstrong, Maurice Chevalier y Trini López, a quienes acompañó con su poderosa orquesta (la cual tuvo como coristas a las famosas Hermanas Dolly). En 1961 se escuchó el grito de ¡En el Ávila es la cosa!, creado por Aldemaro para los carnavales de ese año, en ese hotel. Alrededor de 1967 alternó con Tito Puente y La Lupe en El Molino de Tony Grandi (cantando Germán Fernando y Rolando Laserie), pero, años antes, se había presentado con éxito en diversos escenarios carnavalescos (como el Club Casablanca) y en otros locales, acompañando a artistas como Daniel Santos y otros. Poco después, hacia 1969, ideó la Onda Nueva, con la cual venía experimentando en el recinto del Círculo Musical (club de discos que ayudó a crear en 1963). Este estilo, que contó con el respaldo del toque oportuno toque de batería de Frank Hernández (El pavo), elevó el joropo venezolano a una música de mayor universalidad, al ser tocado con armonías modernas e inflexiones de jazz. La Onda Nueva debutó en el lujoso Novgorod de Altamira (Caracas) y culminó con tres fenomenales festivales mundiales (1971-73), a los que asistieron notabilísimas figuras internacionales que contribuyeron a popularizar este estilo como una expresión renovadora de la música venezolana. Además de sus numerosas grabaciones realizadas en diversos países, Aldemaro grabó en Los Ángeles La Onda en inglés y The New Wave, instrumental con el guitarrista Charlie Byrd. Sus docenas de composiciones incluyen números como Tonta, gafa y boba, Toma lo que te ofrecí, El catire y De repente. Algunas de ellas fueron para el cine (como el Tema de amor, para la producción ítalo-venezolana La epopeya de Bolívar) o para su propias grabaciones, como es el caso de Quinta Arauco, Doña Mentira, Carretera y Conde a Principal, incluidas en Dinner in Caracas Vol. 2, con el cual cerró el ciclo de música criolla con ropaje sinfónico, sin olvidar los LPs grabados en Londres con María Teresa Chacín y muchos otros de los tantos que deja como legado musical a Venezuela y al mundo y las presentaciones personales en diversos escenarios y festivales del mundo, en los cuales cosechó aplausos y premios. En 1978, Aldemaro fundó la orquesta Filarmónica de Caracas, de donde le quedó el gusto por escribir obras académicas, lo cual hizo con gran dedicación y maestría en la última década.Al revisar su hoja artística, podemos decir que Aldemaro Romero fue el músico más completo, más polifacético, más innovador y de mayor talento que ha tenido Venezuela.

STATEMENT BY JOHN MCCAIN ON VENEZUELA - ARLINGTON, VA - Today, U.S. Senator John McCain delivered the following statement on Venezuela and Ambassador Duddy's expulsion by the Venezuelan government: "I am deeply disappointed by the decision of Venezuela 's government to expel U.S. Ambassador Duddy. This diplomatic escalation, which follows Bolivia 's expulsion of the American ambassador there, reminds us anew of the dangerous trends in our own hemisphere. "Venezuelan President Hugo Chavez's authoritarian regime represses its people and is attempting to buy support in Bolivia and elsewhere. The threat posed by Chavez extends beyond his borders. He stands credibly accused of aiding terrorists trying to subvert a democratic neighbor in Colombia . Senior Venezuelan military and intelligence officials have been named as supporters of narco-terrorist activities. Russian strategic bombers recently landed in Venezuela . Joint Russian-Venezuelan naval exercises in the Caribbean have been announced. Russia has provided Chavez with over 100,000 AK-47 assault rifles with a factory to build more. Venezuela 's arms build-up -- which reportedly includes Russian-supplied combat helicopters, advanced SU-30 fighter-bombers, and other weapons systems, is unjustified by any realistic external threat. America 's continued dependence on imports of foreign oil from countries like Venezuela demonstrates the need to expand drilling for our own domestic sources of energy. Senator Obama opposes this critical step to lessen our dependence on imported oil from dictators like Hugo Chavez -- at a time when Chavez is threatening to cut off oil exports to the U.S. "I have worked with America 's allies in order to strengthen our relationships in this crucial region, one to which so many American citizens have deep economic, family and cultural ties. And I have worked to isolate and weaken the forces that threaten freedom and prosperity in Latin America. "In contrast, Senator Obama calls for meeting directly and unconditionally with the region's worst tyrants. Though Senator Obama has never been to Latin America, rather than focus on strengthening America 's ties with friends and allies, he has pledged to sit down with dictators in Venezuela and Cuba in the first year of his presidency. Such a course of action would undermine our democratic allies and embolden anti-American dictators. The United States , and our partners throughout Latin America , cannot afford Senator Obama's brand of unilateralism that rewards Hugo Chavez and his dangerous despotism."
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DECLARACIONES DE JOHN MCCAIN SOBRE VENEZUELAARLINGTON, VA - El senador John McCain hizo hoy las siguientes declaraciones sobre Venezuela y la expulsión del embajador Duddy por el gobierno venezolano:Estoy sumamente decepcionado por la decisión del gobierno venezolano de expulsar al embajador estadounidense Duddy. Esta escalada en conflictos diplomáticos, precedida por la expulsión del embajador estadounidense de Bolivia, nuevamente nos recuerda que existen peligrosas tendencias en nuestro propio hemisferio.El régimen autoritario del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, reprime a su pueblo y está intentando comprar apoyo en Bolivia y en otros países. La amenaza que representa Chávez se extiende más allá de sus fronteras. Se le acusa, con argumentos convincentes, de ayudar a terroristas que procuran desestabilizar a Colombia, un país democrático vecino. Oficiales de alto rango del Ejército y de los servicios de inteligencia de Venezuela han sido acusados de apoyar actividades narcoterroristas. Bombarderos estratégicos rusos han aterrizado recientemente en Venezuela. Se han anunciado ejercicios navales conjuntos entre Rusia y Venezuela. Rusia le ha proporcionado a Chávez más de 100,000 rifles de asalto AK-47, con una planta para fabricar más. La escalada armamentista de Venezuela, que según informes incluye helicópteros de combate proporcionados por los rusos, aviones bombarderos avanzados SU-30 y otros sistemas de armamento, no se justifica con ninguna amenaza externa realista.La continua dependencia de Estados Unidos de las importaciones de petróleo extranjero proveniente de países como Venezuela demuestra la necesidad de expandir nuestras propias fuentes internas de energía. El senador Obama se opone a este paso crucial para disminuir nuestra dependencia de petróleo importado de dictadores como Hugo Chávez, en momentos en que Chávez está amenazando con cancelar todas las exportaciones de petróleo a Estados Unidos.He trabajado con los aliados de Estados Unidos a fin de fortalecer nuestras relaciones en esta importante región, con la cual tantos ciudadanos estadounidenses tienen vínculos económicos, familiares y culturales. Y he procurado aislar y debilitar las fuerzas que amenazan la libertad y prosperidad en América Latina.Por el contrario, el senador Obama hace un llamado a reunirse directa e incondicionalmente con uno de los peores tiranos de la región. Como el senador Obama nunca ha visitado América Latina, en lugar de enfocarse en fortalecer los vínculos con los amigos y aliados de Estados Unidos, ha prometido que se sentará con los dictadores de Venezuela y Cuba durante el primer año de su presidencia. Una acción así afectaría a nuestros aliados democráticos y envalentonarí a a los dictadores anti-estadounidense s. Estados Unidos y nuestros aliados en toda América Latina, no pueden darse el lujo del unilateralismo propuesto por el senador Obama, que premia a Hugo Chávez y su peligroso despotismo.

Chavez: la desesperaciòn es mala consejera


Por: Antonio Sánchez García - El presidente de la república no estaría metiendo los dedos en todos los avisperos y aventando toda esta espesa humareda, ni estaría conjurando golpes de estado y acusando de imaginarios magnicidios a honorables ciudadanos venezolanos si no estuviera tan desesperado por el tremedal en que se encuentra. Ve golpistas y magnicidas hasta en la sopa. Bien dice el refrán: cada ladrón juzga por su condición. ¿Qué esperar de un golpista reo y confeso, que el 4F se hizo a la tarea de asesinar al entonces presidente de la república? Corre de un lado al otro pretendiendo apagar los fuegos que él mismo ha invocado y no hace más que avivarlos. Pone a sonar todas sus fanfarrias de guerra para espantar los demonios de su derrota, y no hace más que espantarse él mismo. Ante el próximo 23N le sucede lo que al dueño del circo en desgracia: le están creciendo los enanos. Está en el peor momento de su carrera. Y al parecer, de esta debacle no lo salva nadie. Huele a Hitler en marzo de 1945 en su Bunker de Berlín. Der Untergang. Mientras invita a los rusos a desenterrar el hacha de guerra, el petróleo se le derrumba sin remedio. Ya perforó el piso de los $100. Mientras amenaza con misiles de alcance medio, le bombardean el más importante de los campamentos de las FARC, el de las finanzas. Con un millón de dólares en efectivo y miles y miles de archivos: más pruebas al canto de su colusión con las narcoguerrillas. Sin contar con las escandalosas revelaciones del caso del maletín, en el que aparecen implicados un ex vicepresidente de la república y el recién estrenado ministro de interior y justicia. Mientras recibe una avanzadilla rusa, se fortalece la candidatura McCain-Palin. USA Today y Gallup les dan a los republicanos 10 puntos sobre Obama. En el Falcon Crest barinés hasta la policía le da la espalda. El portaviones se hunde irremediablemente. Recurre al viejo expediente goebbeliano de abrir sus letrinas y salpicar a todos quienes le rodean. Si pudiera, ya habría inaugurado sus campos de concentración. Provocar a los norteamericanos parece imposible, seguros como están que sin los 50 mil millones de dólares de intercambio comercial la revolución bolivariana se muere de mengua. Y sin los dólares contantes y sonantes que le proveen los yanquis días tras día hasta su madre lo mandaría a los quintos infiernos. Cosa nada nueva en ella. Para su inmensa desgracia a Chávez se le acabó el encanto y al pueblo se le acabó el amor. Y él, divorciado de varias contiendas, debiera saber que amor que se acaba no lo resucita ni un santo milagrero. Tan aislado está, que comienza a comprar armas con la condición de maniobras conjuntas. Como si Putin asustara a George Bush. Y los rusos a los venezolanos. Chávez no tiene literalmente de qué palo ahorcarse. Y si la oposición lo entiende de una buena vez, debiera revolcarlo el 23N. Es lo que ya se asoma. Al mono inflable que pasó a mejor vida el 2D no hay quien pueda volver a levantarlo. Ahora es cuando. Le teme a un modesto programa de televisión y a sus propios periodistas. Le teme a un movimiento ciudadano conformado por notables personalidades de impecable trayectoria democrática, como el M2D. Cómo irá a reaccionar cuando el pueblo termine por decirle: ¡Basta! Es el comienzo del fin. Fuite en avant – huída hacia delante – llaman los franceses a la estrategia desesperada que está aplicando Chávez. Lo que no hizo en diez años – cuando tenía todo el viento a su favor - quiere hacerlo en diez días – cuando tiene el sol a su espalda. Y cree que si desata un vendaval de leyes totalitarias y mete preso hasta el gato, podrá quedarse en Miraflores per secula seculorum. Ilusiones de paralítico. Demuestra que se le acabó el olfato. Así no logrará detener la caída: la precipitará. Por eso el desespero: las 26 leyes, las amenazas de clavarnos otro paquetazo, la entrega a los rusos, las estatizaciones a mansalva, pretender revivir los juicios de Moscú: todo a la carrera, improvisado y a última hora. Mientras comienza la merma de las reservas internacionales, descienden dramáticamente los ingresos petroleros y el sistema comienza a hacer agua por todos sus rincones. Le amenazan: una inflación desatada, desabastecimiento, crisis fiscal y la permanente amenaza desde el viernes negro: una maxi devaluación que conmueva las ya resquebrajadas bases económicas de este frágil sistema rentista y nos vuelva a lanzar a las playas del naufragio. Recesión con inflación. Nada nuevo, por cierto: es el destino de esta montaña rusa petrolera que arrastra a nuestro sistema financiero del cielo al infierno y que siempre termina por catapultarnos a los abismos. Sucedió con Pérez, sucedió con Herrera, sucedió con Lusinchi y sucedió con Caldera. Con la diferencia que el barranco de esta locura no tiene precedentes. Y la sistemática destrucción de la república, tampoco. Podrá imponer las leyes e incluso estrangular la constitución y, en el colmo del desvarío, echar por la borda su mascarada democrática y entronizarse a la cabeza de un régimen autocrático, despótico y dictatorial. Suficientemente enmascarado de socialismo y travestido de izquierda castro marxista. Todo ello será superficial, postizo, carente de las más mínimas bases y, por lo mismo, condenado al fracaso al corto plazo. Lo cierto es que pudo haber hecho una revolución y no la hizo. Pudo haber echado las bases de una nueva sociedad. No las echó. Pudo haber encabezado una transformación profunda, contando a su favor con la mayor cantidad de poder jamás detentada por presidente venezolano alguno, con la sola excepción de Juan Vicente Gómez, y los más fastuosos ingresos petroleros de toda nuestra historia. No hizo más que agravar y profundizar los males estructurales de nuestra deteriorada sociedad. Al cabo de esta década malbaratada, perdida y dilapidada, no queda más que el malestar por la borrachera mal digerida. Y su delirante y errático comportamiento suicida. En los hechos no hizo nada de todo lo que pudo haber hecho por ignorante, por inculto, por incapaz, por corrupto, por mediocre. Se envaneció en su soberbia y su petulancia y se dejó carcomer por el cáncer de la corrupción, de la adulancia, del aprovechamiento. Fue devorado por sus propios fantasmas. Más se preocupó por construir y mantener el pedestal de su gloria que en construir las obras que lo justificaran. Hoy, ídolo con pies de barro, yace acorralado por feroces problemas. Dios se apiade de sus desvaríos. Nada nuevo bajo el sol. Con esta malhadada revolución bolivariana sucedió exactamente lo que ha sucedido con todas las revoluciones venezolanas. Escuchemos el testimonio de un ilustre historiador, Luis Level de Goda, quien escribiera en 1893, al calor de la revolución legalista de Joaquín Crespo: “Las revoluciones no han producido en Venezuela sino el caudillaje más vulgar, gobiernos personales y de caciques, grandes desordenes y desafueros, corrupción, y una larga y horrenda tiranía, la ruina moral del país y la degradación de un gran número de venezolanos.” Cuarenta años antes y recién salido de la tragedia de la Guerra federal, uno de los más preclaros venezolanos de todos los tiempos, Cecilio Acosta escribiría: “Las convulsiones intestinas han dado sacrificios, pero no mejoras; lágrimas, pero no cosechas. Han sido siempre un extravío para volver al mismo punto, con un desengaño de más, con un tesoro de menos”. Es el sino que parece condenar a nuestro país a reiterar sistemáticamente sus periódicas catástrofes. Fracasos cada vez más profundos y más graves, pues asolan a un país más complejo y enfrentado a mayores y más grandes desafíos. No somos ni un país rural, ni una masa inculta y analfabeta ni en extrema pobreza, como a fines del siglo XIX. Somos un país que ha transitado grandes cambios y dotado de suficientes medios materiales y humanos como para emprender la gran cruzada por la modernidad, la globalización, el desarrollo. Un país objetivamente capacitado como para sacudirse el lastre de su regresión militarista y su barbarie caudillesca para aspirar con toda legitimidad a colocarse a la cabeza de nuestra región en su esfuerzo por ingresar al exclusivo club de las potencias intermedias, como ya lo han logrado Brasil y México, como ya lo están logrando Chile y Colombia. Como pronto lo logrará Perú. Es el desafío que enfrentamos. Sacudirnos el lastre de barbarie, incultura, corrupción e inmoralidad que nos mantiene paralizados y asumir el liderazgo en la cruzada por la emancipación de nuestras taras ancestrales. Ese debe ser el marco normativo de nuestra acción social y política. Librar la gran revolución cultural del siglo XXI que una a nuestra gente tras el objetivo de la prosperidad, la creación, el desarrollo, la globalización. Dentro del más estrictos apego a los marcos democráticos y constitucionales. La primera tarea consiste en enfrentar el maléfico poder del engaño y la mentira. Chávez pretende ser el adalid en la lucha contra el imperialismo yanqui y mantiene unas relaciones de dependencia con los Estados Unidos que se traducen en un intercambio comercial de más de cincuenta mil millones de dólares. Acusa a los opositores de ser “pitiyanquis” mientras todas sus exportaciones petroleras se orientan a satisfacer la demanda norteamericana y los ingresos a satisfacer el consumo interno gracias a las importaciones desde los Estados Unidos. Jamás, en casi doscientos años de historia, fue Venezuela menos soberana y más dependiente de los Estados Unidos que hoy. Jamás estuvo más sometida a la bota de los capitales yanquis. Jamás regida por mayores pitiyanquis. De allí la necesidad de volver al seno del pueblo para dirigirlo en la lucha por su emancipación. De allí la necesidad de desenmascarar la mentira de un régimen profundamente falaz y engañoso y prepararnos para la gran lucha de liberación nacional. En esa cruzada, debemos poner a nuestro pueblo de pie y convocarlo a librar y ganar la primera gran batalla: recuperar alcaldías y gobernaciones para la democracia, la verdad, la libertad. Es el categórico imperativo del momento.

Entre el Prozac y lo procaz

Psiquiatra Franzel Delgado Senior



“Lo del Presidente no es ni siquiera un problema político sino biológico" - El psiquiatra Franzel Delgado Senior, expresó en el programa radial de Cesar Miguel Rondón en torno a la reacción alterada e insultante mostrada por el presidente Hugo Chávez hacia el embajador de Estados Unidos y los norteamericanos, “eso es producto de una estructura de una persona sociopática que está diseñada biológicamente para incumplir normas y en vez de mejorar cada vez se agrava más”. El galeno destacó que los psiquiatras siempre han tratado el tema del primer mandatario Chávez con “ética, con altura, lo que hemos hecho es analizar las conductas mostradas públicamente por el presidente Chávez, jamás nos metemos con su vida personal ni profesional”. Recalcó Delgado que la conducta del Jefe de Estado es pública y muestra los rasgos de un sociopático “lo del Presidente no es ni siquiera un problema político sino biológico, este tipo de personas están diseñadas para destruir y violar normas personales y sociales, no se puede pedir otra cosa”. Aseguró el psiquiatra que el mandatario nacional es narcisista “quiere ser el centro de todo: de Venezuela y del mundo, y en el extranjero lo conocen, el inteligente silencio de Bush y de los políticos demócratas es porque saben que no prestarle atención es quitarle el status fundamental de un narciso y cuando estos no la tienen se desajustan simultáneamente”. Delgado insistió en que el escándalo nacional e internacional que cada vez acosa más al presidente “le determina mayor desajuste porque no está desligado de la situación crítica de Bolivia, porque él es el padre de Evo Morales, sus acciones deben haber sido consejos de Chávez, a eso se le suma el caso del Maletín llevado por un Tribunal Internacional, también la situación de las elecciones en noviembre, Chávez se siente absolutamente perdido, eso genera ese desvarío y frenesí dañino para todos los que queremos el país que los venezolanos merecemos”.

HOMBRE sin patria


Por: Julio César Arreaza B. - El haber secuestrado los poderes públicos al margen de la ley, envileciéndolos y colocándolos de rodillas al servicio exclusivo de su poder insaciable, personalista, autoritario, impune, neo comunista, propinándole de paso un palo cochinero a un auténtico proceso histórico de superación nacional, que acerca la democracia al ciudadano como es la descentralización; y haberse hecho la vista gorda con respecto al incremento record del trafico de drogas en el país, nunca visto jamás, define perfectamente al teniente coronel en un hombre sin patria, un alma vacía de grandeza. El control del poder personalista sobre los estados y municipios es cada día mayor y el Gacetazo de las 26 leyes inconsultas refuerza la híper centralización, conllevando nuevos estrangulamientos a las posibilidades de acción de gobernadores y alcaldes, para resolver los problemas reales de la población a la que deben atender. La juventud es el tesoro de la patria y hacia ella deben dirigirse los principales esfuerzos y políticas públicas de cualquier Estado democrático, pero éste no existe aquí, sino un régimen que acabó con el principio de separación de poderes. Lo único que le interesa es la absoluta concentración del poder para hacerse del mando perpetuo. El principal enemigo de la juventud y de la soberanía nacional es la droga aniquiladora de la salud y la moral publica. En los jóvenes puede llegar a causar efectos irreversibles en sus vidas. El régimen por razones ideológicas resumidas en un pensamiento único y obtuso alrededor de la permanencia en el poder, ha mostrado complacencia con los terroristas de las FARC, vaciados de ideología de redención social y devenida en asesinos y narcotraficantes. No pocos señalan que han sido provistos de cedula de identidad venezolana y se les ha brindado refugio y atención médica en el país. El crimen de la droga se compone de varios eslabones, tales como la siembra, procesamiento, rutas de exportación y mercados de consumo. Estos elementos le dan una dimensión de delito internacional que afecta no solamente a un país sino a un conjunto de ellos. Su combate es por tanto mundial y obliga a su erradicación, a una coordinación y colaboración entre los diferentes gobiernos y policías. Para ello existen tratados y acciones multilaterales porque se trata de combatir un gravísimo flagelo que sobrepasa la frontera de un país. La acción conjunta de los países constituye la única vía efectiva para enfrentar eficazmente este crimen de lesa humanidad, que arruina la juventud y vulnera la soberanía nacional. Resulta un atentado contra la patria joven de Venezuela, cuando Chávez desatendiendo el consenso nacional decide contra el sentimiento colectivo y retira al país de uno de los mecanismos de coordinación más efectivos, en el cual participan un conjunto de naciones entre las cuales Estados Unidos es un importante actor. Solo un hombre sin patria puede excluir por su única voluntad a un mecanismo efectivo de coordinación entre naciones y policías, para reducir a la Droga aniquiladora de la juventud. Quien gana con esto es el crimen organizado que se teje alrededor de este delito de lesa humanidad. La realidad es que Venezuela se ha convertido por la suprema irresponsabilidad de quien detenta el poder en un paraíso para que los tentáculos de la droga se expandan impunemente en las diferentes fases de legitimación de capitales, tráfico de armas, terrorismo y sicariato. El número de homicidios ha crecido en más de 300% en el decenio chavista. Las bases morales de la sociedad son destruidas para que el hombre sin patria mande perpetuamente. No sólo se castiga a la disidencia sino al aparato productivo nacional con esta ola de estatizaciones ruinosas y gravosas. El hombre sin patria que masca hojas de coca, dando pésimo ejemplo a la juventud, intenta nuevamente crear el caos y montar falsos golpes de Estado y magnicidios, buscando desesperadamente una excusa para suspender las elecciones del 23N, ya que las encuestas en su poder le tienen el cólico a millón. Contra él conspiran la inseguridad, el desempleo, el alto costo de la vida, los planes fallidos de vivienda, el desastre del sector salud y la corrupción.

De Ciudadanos a sùbditos


Por: Manuel Barreto H. - "En la democracia moderna el soberano no es el pueblo, sino todos los individuos: El pueblo es una abstracción cómoda, pero al mismo tiempo falaz; los individuos, con sus defectos e intereses, son una realidad... La democracia moderna reposa sobre una concepción individualista de la sociedad..."Norberto Bobbio. En reciente entrevista, el historiador Germán Carrera Damas nos advertía que este régimen, en su intención de colocar al ciudadano por debajo del Estado, sumiso a éste, presto a obedecer ciegamente sus designios, nos estaba llevando de ciudadanos a súbditos. El súbdito es la figura política que reconoce que la fuente de la soberanía es el monarca. Al apartar la monarquía de esta acepción, se podría entender como el ciudadano sujeto a una autoridad superior con "obligación" de obedecerla. Se puede interpretar también como el individuo que acata a un "Régimen" por miedo o sumisión. Tenemos por ciudadano, en primer lugar, al habitante de la ciudad, a la persona que posee derechos y deberes políticos en una Nación o Estado. Esta condición de miembro, se considera como ciudadanía. El término "ciudadano" se ha asociado, desde los orígenes mismos de este concepto, al ejercicio de los derechos políticos. Para alcanzar la verdadera ciudadanía es necesario participar, decidir, ser responsable. Ser ciudadano en una democracia no es limitarse a obedecer. Tampoco es suficiente votar. Porque el voto no es el punto final, sino el punto de partida de la democracia. Después de votar, el 23 de noviembre, hay que analizar, hay que pensar, hay que criticar, hay que exigir, hay que participar activamente en cuanto sea menester para recuperar el porvenir de nuestros hijos, pues al país aún le queda mucha historia, y en nosotros está ser parte de su construcción.El régimen, con esta acción totalitaria de aprobar 26 leyes -inconsultas y arbitrarias- a cuyas proposiciones ya la ciudadanía había dicho que no el pasado 2 de diciembre, pretende profundizar esas directrices ideológicas "rojas-totalitarias", entre las que se destaca el endiosamiento del Estado para convertirlo en la deidad a la que todo se supedita y la que vigila y controla todo. Por esa vía se termina endiosando al líder, dejando al ciudadano muy por debajo del Estado, ahora como súbdito o vasallo, dado que el Estado totalitario se construye sustancialmente en función de la colectividad, no del individuo, donde prima el nosotros en detrimento del yo.Y de nuevo recurrimos a la Historia: Allí están los genocidios del pasado siglo, cometidos por Estados totalitarios que suprimieron la esencia individual de la persona para adorar todo lo colectivo, por imponer un control corporativista sobre la sociedad, cuando ha quedado demostrado y es algo que debe ser defendido con todas las fuerzas: la razón que la persona es lo más importante que existe. Cada persona, en lo individual, por separado, es más importante que toda colectividad o institución. Frente a un Estado, la persona tiene prioridad absoluta. Resulta imperativo hacer lo que se pueda, a pesar de la aberrante desigualdad de fuerzas ante el régimen (Fuerza Armada, Tribunales, Fiscalía y una grosera utilización del erario nacional sin parangón en nuestra historia) para impedir mayores monopolios de poder al Gobierno; ni permitirles la discreción de decidir por nosotros lo que podemos hacer y lo que no podemos hacer con nuestras vidas y nuestras propiedades. Históricamente, el error de todo movimiento social ha sido defender los intereses del grupo, hablar por el grupo, dejando de lado la satisfacción del individuo, sin la cual ninguna sociedad será "perfecta", exigiéndole unos sacrificios y obligándole a cambiar individualmente para mejorar el grupo.El último gran movimiento social fue el auspiciado por la doctrina comunista, que pretendía liberar al hombre de una vez por todas de los yugos que le oprimían. No pudo implantarse sino por la fuerza, mediante la revolución bolchevique. El sueño politizado no satisfizo al individuo ni a la sociedad, los ciudadanos se convirtieron en súbditos y esa quimera colectivista -que ahora se pretende reeditar en nuestro país- concluyó con 20 millones de muertos.