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sábado, 17 de enero de 2009

El fusilamiento del general Antonio Paredes

Biografía de don Antonio González de Arce Paredes y Ulloa.

Por: Simón Alberto Consalvi ([1]) - BOLETÍN DE LA ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA - http://www.anhvenezuela.org/boletin.php?cod=10 - Al despuntar 1907, los venezolanos percibieron el Año Nuevo con cierto alivio: el dictador que zarandeaba al país y lo llevaba del tumbo al tambo, que armaba conflictos internacionales, discurseaba sin cesar y se querellaba contra sus propios amigos, yacía ahora gravemente enfermo, como si la divina Providencia se hubiera apiadado de la nación. Los médicos que atendían al general Cipriano Castro en Macuto oscilaban entre el temor y el desconcierto. También ellos eran políticos y participaban de las pasiones que dividían a todo el mundo. Los castristas veían enemigos, incluso, en algunos de los doctores que tenían el bisturí en la mano, ellos lo sabían y esto complicaba la situación. Entre ellos había castristas como José Rafael Revenga, pero los otros (Celis, Acosta Ortiz, Lobo, Baldó, Clemente), suscitaban desconfianzas. Los partidarios del vicepresidente Juan Vicente Gómez, sucesor legal, dormían con un ojo cerrado y el otro abierto. El poder estaba al alcance de la mano, pero podía escaparse por los dedos. Castro había sido operado de una fístula, pero como durante la operación tuvo un accidente que hizo temer por su vida, (y los médicos estaban amenazados muy seriamente, vistos como cómplices de una conspiración) , decidieron dejar la operación a medias, para recomendarle al enfermo que viajara a Europa. En uno de esos momentos llegó la noticia más inesperada: por el Orinoco había invadido a Venezuela el general Antonio Paredes el 4 de febrero, se había apoderado de Pedernales, y nadie conocía la suma de sus fuerzas. Es probable que Cipriano Castro, grave como estaba, no se enterara del asunto. Al poco tiempo llegó otro telegrama de Ciudad Bolívar: Paredes había sido detenido en Morichal Largo. Entonces se produjo uno de los enigmas de la historia del crimen político en Venezuela. Desde Macuto, el 13 de febrero, como si procediera del despacho del dictador, llegó al Presidente del estado Bolívar, Luis Varela, un cable cifrado que rezaba: "Decadactilo, uterino, data, inminencia, irebel, débilmente, fuste, abadejo, paruro, husmeo, subclase, ofrecimiento. Avíseme recibo. Husmeo Cuña. d y f. Cipriano Castro". Traducido al cristiano, era simple y aterrador: "Debe Ud. dar inmediatamente orden fusilar a Paredes y su oficialidad. Avíseme recibo y cumplimiento. D y F. Cipriano Castro". Si el dictador se enteró de estos episodios, o si alguien tomó por él la brutal decisión, quedó en el limbo. La invasión de Paredes acrecentaba el miedo y el nerviosismo que predominada alrededor del dictador. Los últimos capítulos de La caída del Liberalismo Amarillo están dedicados al análisis y al drama final del general Antonio Paredes. Es una de las grandes historias de nuestros tiempos oscuros. El doctor Ramón J. Velásquez no sólo rescató la obra escrita de Paredes, sino que indagó su vida, y, sobre todo, la tragedia de su invasión, prácticamente sin armas, expulsado de Trinidad por presiones del gobierno venezolano, con muy pocos acompañantes. Personaje de perfiles nada frecuentes, por el denominador común de las discordias políticas, de las guerras civiles o por los manes de un país condenado a la sentencia de que pocos lograban encauzar su destino, Paredes viajó joven al viejo mundo en busca de alternativas o de horizontes no imaginados. Durante cuatro años, (1893-1897) reside entre Potsdam, Londres y París, con una escala en Nueva York antes del regreso final a Venezuela. Después de la muerte del ex Presidente Joaquín Crespo, cuando el país se desconcierta por la orfandad en que lo ha dejado el gran caudillo, se vincula fuertemente con el Presidente Ignacio Andrade. Paredes no pertenece a los que saltan de un bando a otro, se diferencia de los generales danzantes del fin de siglo, y esta alianza con un magistrado que iba a caer muy pronto, arrollado por la rebelión andina, define su destino. Como amigo de Andrade, tiene que ser enemigo de Cipriano Castro. Combatió hasta el final contra el invasor; reducido a prisión en 1899 en el Castillo de San Carlos, apenas amnistiado en 1902 se une a la Revolución Libertadora que incendia el país de un extremo al otro. Era un buen escritor, culto como apasionado. Escribió Diario de mi prisión en San Carlos, Cómo llegó Cipriano Castro al poder, innumerables artículos de combate, y un texto fantasmagórico: El continuismo de Cipriano Castro o Diálogo de ultratumba con dos generales. Sobre la figura del general Paredes, sobre sus perfiles de militar y de ciudadano, escribió el ex Presidente Ignacio Andrade páginas esclarecedoras en su libro ¿Por qué triunfó la Revolución Restauradora? En la defensa del gobierno de Andrade, Paredes se jugó todas las cartas. Quizás podría decirse que fue el único jefe militar dispuesto a combatir por quien cada día se quedaba más solo. Defendió la plaza de Puerto Cabello, último bastión del gobierno constitucional. Paredes, dispuesto a un arreglo honorable, según entendimiento con Andrade, descubre que Castro le había enviado como negociador a un cierto general Bolívar, resultando que éste no era sino un impostor, un personaje de la picaresca política, colombiano para colmo, el famoso Benjamín Ruiz. Paredes detiene al comediante y amenaza fusilarlo, si es atacado. Entonces comenzó el duelo entre el militar leal y el insurgente que venía de las montañas. Paredes perdió la batalla, por las razones que describe el ex Presidente, porque no había manera de luchar solo, contra una feria de traiciones; liberado en 1902, luego de años en el Castillo zuliano, se enrola en la Revolución Libertadora que comanda el general Manuel Antonio Matos. Fracasada, viaja al exilio, y desde la isla de Trinidad, prácticamente solitario (y presionado por el gobierno de la Colonia), tiempo después decide invadir a Venezuela por el Orinoco, con pocos acompañantes, como si no quisiera ver morir a su enemigo sin antes darle batalla. La proeza duró poco. Fueron perseguidos y apresados el 13 de febrero 1907. En la madrugada del 15 el general Paredes y sus acompañantes fueron fusilados, según la orden llegada de Macuto, dada en nombre de un dictador que, a su vez, estaba entre la vida y la muerte. Ramón J. Velásquez relató el episodio de esta manera: "En la popa, al pie de la escalera que conduce de los camarotes a la cubierta, hacia la banda de estribor, hallábase el pelotón que iba a ejecutar a los presos. (…) Paredes se acercó a ellos con la mayor naturalidad y al pretender dar el frente hacia los soldados, éstos hicieron fuego sobre los prisioneros" . Los cadáveres echados al río, fueron rescatados por unos campesinos aterrados. Cien años después, quizás sea conveniente no sólo recordar a Paredes, sino rescatar los episodios que dieron origen a una guerra a muerte declarada e implacable. El fusilamiento del guerrero no sucedió en vano. Castro cayó un año después, sobrevivió a Paredes, pero la noticia aterró a los venezolanos y contribuyó a la asfixia de los últimos días del caudillo andino, a la impopularidad sobre la cual fue edificando su imperio Juan Vicente Gómez, quien al final utilizó el crimen para condenar a Castro y alejarlo de Venezuela, hasta su muerte en 1924 en la isla de Puerto Rico. El relato del ex Presidente Andrade contribuye a comprender aquel drama venezolano, como a definir la personalidad del general Paredes, y a dibujar el paisaje de la caída de su gobierno y del triunfo de la Revolución Restauradora. El general Antonio Paredes, los últimos episodios de la rendición - Ignacio Andrade, ex Presidente de Venezuela - BOLETÍN DE LA ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA - Ofrezco en estas páginas el testimonio de mi admiración y de mi profunda gratitud al General Antonio Paredes. Militar gallardo y heroico, activo, incansable, intrépido, de pericia y previsión veteranas, sobre el pantanoso nivel de la época se levanta él como una figura que contemplará la historia. Si el telegrama que el General Paredes me dirigió desde Valencia la noche del 14 de setiembre hubiera llegado antes; si hubiera yo estado en capacidad de enviarle las fuerzas que él me pedía, la situación de la República sería hoy enteramente distinta. Aunque es de presumir que al cenáculo de traidores, de reputaciones decrépitas, de ambiciones bastardas a quienes hubiera yo presentado aquel telegrama, le habrían parecido los ofrecimientos del joven General, desvaríos de una imaginación atolondrada que alardea de sobreponerse a los peligros, cuando en realidad no se sobrepone sino a las ruinas morales que presencia. En medio de la confusión de estos sucesos, y tan pronto como regresé a Caracas en la tarde del 16 de setiembre, destiné al General Paredes para ir a ocupar la importante plaza de Puerto Cabello, ignominiosamente abandonada por los Jefes de la Aduana, si todavía no estaban en poder del enemigo, para que me respondiera de su defensa. Salió de La Guaira a media noche, acompañado del fervoroso General Domingo A. Carvajal, que se encargaría de la Aduana marítima; de los Coroneles César Urdaneta y Mariano Michelena, recomendados por su valor, y de escasas tropas para la guarnición de la plaza y del castillo. Y tan pronto como hubo tomado posesión de las funciones que le conferí, comenzó a revelar sus aptitudes para desempeñarlas cumplidamente. Atrinchera científicamente la ciudad; abastece la fortaleza de provisiones y de agua; designa para el acantonamiento de Tucacas a un joven hasta entonces sin renombre, el Coronel Rivero Urbina, que destinado a rechazar, con admirable valor y entereza, primero, las tentativas de corrupción, y luego los cinco asaltos que el General Ramón Guerra dio a la plaza; cohesiona los elementos de defensa; apaga el espíritu revolucionario; protege y garantiza las libertades lícitas; hace florecer, en medio de la guerra, el comercio y el trabajo. Su correspondencia para mí puede sintetizarse en esta frase: «Mientras tenga elementos para resistir, esta plaza no caerá en poder del enemigo». Y no cae, en efecto, sino cuando el salvajismo, el olvido del honor nacional en viejos corazones corrompidos, agotan los pertrechos en la plaza; merman la reducida guarnición de que dispone el General Paredes para defenderla; acorralan a éste y a los restos de sus cuatrocientos sesenta compañeros en el recinto del Castillo, amenazado por la escuadra. La responsabilidad del bombardeo y de la toma de Puerto Cabello, de la ruina de propiedades y de vidas, ¿sobre quién recae integra, como una mancha indeleble? La entereza de carácter que el General Paredes había exhibido en las situaciones difíciles y frente a frente del enemigo; las públicas calificaciones que había inferido al General Castro, al General Guerra, a los infidentes todos, militares y políticos, hiciéronme creer que no entregaría la plaza de Puerto Cabello, aun convencido de mi separación del Poder y del país, sino por una capitulación muy honrosa, como él la merecía. En el deseo de contribuir a este resultado, de evitar una resistencia estéril de salvar a las familias del Puerto de las penalidades de un sitio y de los horrores de un asalto, escribí al General Paredes excitándole a deponer las armas, en condiciones favorables a su dignidad, dejando a salvo su honor militar, el honor de su bandera y de sus soldados. Esta carta la confié a mi amigo el General Orihuela, que me había acompañado hasta Barbados y regresaba a la Patria. Juzgué que no hallaría inconvenientes en cumplir mi encargo, porque bien valía semejante generosa y patriótica gestión en favor de tal propósito, el olvido de las que para los traidores serían culpas cometidas por el General Orihuela, es decir: el haber sido fiel a la Administració n constitucional, y leal a mi persona; y bien valía, además, la recuperación de la primera plaza fuerte de la República, el que fueran olvidados los agravios personales que en su justa indignación había lanzado el pundonoroso defensor de Puerto Cabello. En efecto, la Dictadura de Caracas se apresuró a enviar una comisión al Palito, que acompañara al General Orihuela; e hizo conocer al General Paredes su determinación de tratar sobre bases honrosas. Y todo estaba a punto de llegar a conclusiones satisfactorias, cuando el General Paredes sabe, por la propia confesión de uno de los comisionados del General Castro, que aquél de ellos que se titulaba General Bolívar, íntimo amigo del General Castro, compañero suyo en la invasión, su personero en las negociaciones de San Mateo, como Jefe Militar de Maracay, es un extranjero que oculta del pueblo hermano donde nació, porque lo ha ofendido, su nombre, su nacionalidad, sus antecedentes; y que para vergüenza y escarnio de la Patria mía, para eterno baldón de los traidores, ha sido el centro inspirador de las nefandas operaciones de la guerra y el intermediario que aprovecha en favor de su jefe y de su causa, el deshonor y la miseria de muchos de nuestros corrompidos hombres públicos. Los santos arraigos del patriotismo ofendido, se sublevan en el ánimo del joven General Paredes: apostrofa al General Castro por su iniquidad, por su falta de patrio decoro; y aprisiona al comisionado Bolívar que resulta ser Benjamín Ruiz, quien tiene la increíble osadía de usurpar y profanar para deshonrarlo el nombre sagrado del Libertador de cinco naciones. El General Paredes suspende inmediatamente las negociaciones iniciadas y ofrece al Dictador fusilar a Ruiz si se le ataca en la plaza. No ya ante cualesquiera hombres de honor; no ya ante ciudadanos distinguidos encargados del Gobierno de una Nación, sino ante cualquier ser humano, por rudimentario que aparezca en su moralidad, el concepto de la Patria, la conducta del benemérito General Paredes es no sólo excusable sino absolutamente merecedora de alta loa. Ante el General Castro y los suyos, esa noble conducta sirve nada más que de pretexto para engañar al pueblo con el aparato de la fuerza; y de orden del Jefe de la revolución es publicada la carta protesta de Paredes. Al reproche y a la patriótica indignación se contesta con la desvergüenza pública. Y a la salvación del cómplice Ruiz, del consejero, del extraño, que viene a privar en la política, en medio de la descomposició n nacional, sobre el Ministerio, sobre los hombres de Estado, sobre las aptitudes venezolanas, se acude con un telegrama en el cual aparece la respetable señora madre del bravo defensor de Puerto Cabello, intercediendo con su hijo en favor del prisionero. Una vez conseguido este objeto, en virtud de la formal promesa que el héroe hace a su señora madre, se ordena el ataque por mar y tierra; el bombardeo por los buques de la escuadra, la destrucción y la matanza, con cerca de tres mil hombres mandados por los Generales Julio F. Sarría y Ramón Guerra. ¡Tristes laureles son los que recogen estos señores! El bombardeo de la escuadra, los soldados venezolanos, la dictadura triunfante en Caracas, condenan a Puerto Cabello a diez y ocho horas de fuego, destruyen la población y el segundo puerto de la República; ocasionan la muerte de familias enteras, y lanzan unos contra otros los hijos de la Patria, para salvar a un hombre condenado de antemano por la sociedad y por los Tribunales de Colombia, a Benjamín Ruiz. Y, ¡oh vergüenza! Aquel mismo célebre aventurero, vuelto a Caracas, es agasajado por el ejército, congratulado por la magistratura y destinado a gobernar a Carabobo, el Estado histórico y altivo; mientras que el General Paredes, orgullo de la patria venezolana, que entregó su espada en virtud de las garantías que le ofrecieron los Generales Guerra y Sarría en un tratado cuya fe fue violada, es aherrojado en la prisión. ¿A dónde han huido las nobles energías del pueblo? ¿Dónde se esconden la altivez y la virtud, en estas horas de ignominia? La Dictadura militar que ha triunfado con el General Cipriano Castro, es la única culpable de los desastres de Puerto Cabello, de la resistencia del General Antonio Paredes. A un militar de honor no se le envía para tratar con él, sobre la entrega de la plaza que defiende, un personaje de dudosa historia, que carece de nombre y que ni siquiera ha nacido en la tierra que está ultrajando con su presencia. Y qué, ¿no puede nada en aquel corazón de hierro? ¿el valor y las virtudes no imponen respeto? ¿qué habría dicho el Dictador, si el heroico carabobeño hubiera sido su subalterno? Descubierto por el General Paredes el engaño, al General Castro le correspondía rectificar el yerro conforme a las más triviales nociones de Gobierno y de civilización. Debía tratar de obtener la salvación de su amigo y consejero –está bien, como lo hizo, pero no persistir con atilanas crueldad y barbarie, en que el distinguido militar, el hombre de honor, en una palabra, firmase un convenio con el personaje apócrifo, so pena de consumar una matanza, de aniquilar una ciudad. De semejante desafuero –que la Patria no perdonará nunca– es responsable también, en término principal, el Ministerio, que desprecia las responsabilidades históricas fundadas en la dignidad humana y en las solemnes deliberaciones del honor nacional. El General Paredes no habría resistido ante la rectificación franca del error; y hombres cuenta el país que hubieran podido convencerlo e inclinarlo a la reanudación de las negociaciones con otros comisionados, y a la entrega incruenta de la plaza. La Dictadura prefirió, sin embargo, producir el mayor desastre, el más grande escándalo que registran los anales de nuestras civiles contiendas, y Puerto Cabello fue sacrificado! Con mi voluntaria inmolación política, no logré salvar la Patria de nuevas vejaciones, de nuevas guerras, de nuevas iniquidades. La sangre sigue corriendo, impera la tiranía desenfrenada, y el luto y la vergüenza de la República son la tristeza de la civilización. Yo he cumplido mi deber, y cerradas estas páginas, me dedico a ganar el sustento diario de la vida, a cuidar de la educación de mis hijos. Por lo demás, no hago aquí cargos injustos. Al escribir estas líneas, simple relato de los acontecimientos desde que se inició mi candidatura a la Presidencia hasta la fecha en que tuve que abandonar la Patria, me he apoyado en documentos fehacientes, en correspondencia que tengo en mi poder; y cada increpación que dejo estampada, cada calificativo que aplico a los hombres y a los sucesos, podría comprobarlos, ampliados, sí, ampliados con la sola publicación de las pruebas autógrafas que conservo de cada uno de los ciudadanos cuya conducta junto con la mía, someto al dictamen de los venezolanos cuando quieran juzgar desapasionadamente y a la consideración de todas las personas que estimen como útil enterarse de esta narración. Lo que aquí consta es sencillamente el proceso de una infidencia co- lectiva é insólita, resultante de un estado político enteramente anormal y morboso. Yo lo entrego a Venezuela y a la Historia, bien convencido de que ello me condena al odio irreconciliable de los culpados; al ostracismo de toda una época si el pueblo venezolano no se rehabilita pronta y enérgicamente; a la errante peregrinación de mi nostalgia, sin la esperanza de restablecer mi hogar bajo la bandera de la Patria, bajo el cielo de la nacionalidad inviolable y profundamente amada. Sí; yo debía cumplir esta obligación; cumplida por el nombre que llevo, que es el nombre de mis hijos; cumplida por Venezuela misma, a la cual debo cuanto he sido hasta mi honrosa ascensión a la Magistratura Suprema; cumplida, en fin, a causa de los tácitos compromisos que todo hombre público tiene contraídos con la Historia; y sobre todo yo, a quien tocaron las primeras responsabilidades de una época fatal de tradicionales desenlaces, de soluciones inevitables e irreparables. Ante cualquier juicio imparcial, mi buena voluntad está comprobada con las labores del Gobierno que presidí, realizadas en medio de la lucha y de la guerra. Ni aún en los días más angustiosos de la Administración quise apartarme del programa, legal y patriótico que me había trazado en el Gobierno. Autorizado por el Congreso Nacional, pude invadir de plata acuñada la República, sembrar el desconcierto en las operaciones mercantiles, atenuar el ataque a nuestro crédito, especialmente fundado en la garantía del patrón de oro, con lo apremiante de las circunstancias y la promesa de atender a la reposición de las industrias con la funda- ción, a priori usuraria, de uno o más Bancos hipotecarios. Cuantas ofertas me fueron hechas en ese sentido, las rechacé por inconvenientes y por la falta de responsabilidad de los que las hacían. Lo mismo que me negué a aumentar la circulación del numerario, con la depreciada moneda de nickel. De mis tareas administrativas y políticas puede juzgarse por mis obras. Y de la traición generalizada e implacable del espíritu rebelde y el afán de revoluciones para asaltar el Poder que caracteriza este ciclo postrero de la historia venezolana; de los últimos sucesos, en una palabra, están las pruebas, fuera de las que yo poseo, en las propias publicaciones que han hecho los culpables. ¡Y el General Cipriano Castro me ha llamado Dictador! ¡Y "gloriosa –la más gloriosa que registran nuestros anales»,– la revolución que acaudilló! Es decir: una invasión de extraños, en su mayor parte sin bandera, sin lógica ni antecedentes. Los más viles panegiristas no han podido igualar siquiera el elogio que, por diversos modos, se prodiga el General Castro a sí mismo y a su invasión nómade, hasta el extremo de ofender a la Providencia suponiéndola cómplice de semejante triunfo. Aunque, ¿no es cierto que la Providencia se valió alguna vez de Breno y de Atila, para tocar de reacción las sociedades en decadencia, y obligadas a regenerarse bajo el látigo bárbaro? El pueblo venezolano y la justicia de la historia, piden reparación y desagravio. Y el desagravio y la reparación vendrán, porque el país cuenta todavía en las numerosas falanges liberales con virtuosas y connotadas personalidades, que se han conservado siempre puras en medio de la depravación y del descrédito de los conmilitones civiles y guerreros, tocados de incalificable ambición; porque el noble ejemplo de esos guerreros y estadistas, ha sido provechosamente educador de las nuevas generaciones afiliadas a la gloria y doctrina de la Causa; porque el país tiene savia y cuenta, finalmente, con suficientes energías para procurar y asegurar su bien, levantando sobre las ruinas del desorden y las humillaciones del despotismo, el edificio de su regeneración social y económica. ¡Probándolo está la estupefacción con que el pueblo ha presenciado la espantosa resurrección de viejos culpables, sepultados en el oprobio del anatema nacional; los cuales, en el Poder ahora, se vengan de su impopularidad marcando con sangre, con persecuciones despóticas, cada uno de estos días negros que la Patria está viviendo! Sí: el desagravio y la reparación vendrán. San Juan de Puerto Rico, Enero 2 de 1900.

Frase del Día



Quien no quiere pensar, es un fanático;

quien no puede pensar, es un idiota;

quien no osa pensar, es un cobarde.

Francis Bacon

Frase del Día


¡Quien necesita piedad,

sino aquellos que no tienen

compasión de nadie!


Albert Camus

Tiro por la culata



Por: Autor: Daniel Romero Pernalete - Las encuestas lo asustaron. Los murmullos en el PSUV le espantaron el sueño. Le aflojaron las tripas las cajas vacías que llevaron a la Asamblea Nacional el exinanido respaldo popular para su enmienda… El tipo tuvo que recular. Tragarse sus argumentos. Renunciar a su indispensabilidad única. Colectivizar el atropello a la democracia. Generalizar la traición al pensamiento del Libertador. Desde hace mucho tiempo, el Gran Patán y sus patancitos hicieron lo imposible para demostrar que sólo aquél era imprescindible para garantizar la continuidad del bochinche que ellos llaman revolución. No se podía permitir, dijo el tipo, la aparición de caudillitos regionales. Así lo recogió la frustrada reforma del 2007. Y ese era el contenido de la enmienda “pequeñita” que el propio Chávez propuso. En una noche de insomnio y aflojamientos intestinales, el tipo decide extender la reelección indefinida a todos los cargos de elección popular. Los promotores de la reelección presidencial exclusiva debieron salir a lavarse ese paltó (utilizo aquí una expresión del propio presidente). Tuvieron que enrollar sus argumentos y metérselos en el bolsillo (hago uso de otra expresión de Chávez). Con esta sorpresiva cabriola, Chávez quiso congraciarse con algunos dirigentes de su partido, quienes vieron clausuradas sus legítimas aspiraciones sucesorias. Quiso ganarse la voluntad de unos centenares de funcionarios electos que, con alas cortas, saben que ya tocaron techo y prefieren quedarse para siempre en la ramita que lograron alcanzar. Lo que no ha medido Chávez es el efecto que su morisqueta puede tener sobre un universo muchísimo mayor del electorado, dentro y fuera de su partido. No es un secreto para nadie que, en este país, detentar el poder a cualquier nivel otorga a quien lo ejerce amplia ventaja sobre cualquier nuevo aspirante. Y aspirantes nunca han faltado en Venezuela. Así, muchos militantes del PSUV tendrán que meterse sus apetitos políticos por donde dijo el presidente. Tendrán que conformarse con ver matrimoniado a algún compañerote con un cargo… hasta que la muerte los separe. Esta situación tendría repercusiones posteriores, aún ganando el referéndum (cosa que dudo, si el juego no es muy turbio). Las guerras domésticas terminarán, más temprano que tarde, con el partido y con el reinado de Chávez. Pero hay más. La combinación de la reelección indefinida con las ventajas que indudablemente otorga el ejercicio del poder, colocaría al ciudadano común en una situación de gravísima indefensión, pues se reducirían las posibilidades de renovar sus gobiernos y sus representantes. No creo que sean muchos los ciudadanos dispuestos a afilar el cuchillo que amenaza su propio pescuezo. Ya no se trata, para la gente de a pie, del riesgo de tener que soportar un presidente vitalicio (aparte de inepto), sino unos gobernadores y alcaldes perpetuos (independientemente de sus méritos)… Siempre perdiz hasta al obispo cansa, sentencia un castizo refrán. A Chávez, con su nueva pirueta, le puede pasar lo del carnero encantado… y quedar trasquilado. Chávez, y él mismo se empeña en demostrarlo, no está hecho para la democracia. La democracia verdadera, como la vida, supone cambio, renovación, fluidez, reemplazo, remozamiento. Es más una carrera de relevo que un maratón eterno. Es más río en mudanza permanente que agua estancada. Es más promoción de iniciativas que imposición de esquemas. Tiene más de debate que de eucaristía. Y mucha gente lo sabe. A Chávez, en dos platos, le puede salir el tiro por la culata.

¡SÍ! ¡Claro que sí!


Por: Manuel A Ledezma Hernández - No hay servidumbre más vergonzosa que la voluntaria - Séneca el Filósofo - Todos sabemos que el ciudadano Presidente de la República Bolivariana de Venezuela propuso la reforma del artículo 230 de nuestra Carta Magna, para que el pueblo venezolano decida si él puede continuar al frente del Poder Ejecutivo, sin la limitación que actualmente le impone dicho artículo. Desde el primer instante de su propuesta se levantaron voces en contra de ella y algunos llegaron a criticar que sólo se refería a la permanencia del Presidente de la República, obviando los otros cargos de elección popular y por lo tanto era justo que se extendiera a esos otros cargos. Ante tal propuesta el ciudadano Presidente se opuso rotundamente y, como siempre, encontró el apoyo incondicional de los “seres” que ocupan las curules en la Asamblea Nacional (”Los peores enemigos son los que aprueban siempre todo”. Tácito). Posteriormente, y en forma inesperada, el ciudadano Presidente sorprendió, a propios y extraños, al ordenar que la propuesta de reforma abarcara a todos los cargos de elección popular. Todos conocemos las razones que obligaron al Jefe del Ejecutivo a dar ese cambio radical a su posición inicial; además ordenó que el referéndum se realice, a más tardar, el 15 de febrero del presente año. A la luz de la orden impartida, a los venezolanos no nos queda otro recurso que aceptarlo y decir: ¡SÍ! ¡CLARO QUE SÍ!… …yo voy a votar en ese referéndum, y voy a votar ¡NO! …yo, como militar con derecho al voto, voy a ejercer ese derecho para rescatar a mi Fuerza Armada Nacional, a mis Cadetes, mi prestigio, mi honor, mi tranquilidad de conciencia, mi “Casa de los sueños azules” y borrar de su fachada la ignominiosa frase: “Cuna de la involución”, por eso voy a votar ¡NO! … yo voy a seguir el ejemplo que, el pasado 2 de diciembre 2007, dio la Magistrada del Tribunal Supremo de Justicia y voy a votar ¡NO! …yo no seguiré aceptando un estilo de gobierno que continuamente pasa de la incompetencia a la imbecilidad, de la corrupción al robo y asalto descarado, por eso voy a votar ¡NO! …yo no seguiré aceptando migajas mientras otros países reciben, a manos llenas, las riquezas que me corresponden y que me permitirían obtener una mejor calidad de vida, por eso voy a votar ¡NO! …yo no aceptaré más engaños disfrazados de bien para que una sola persona y sus secuaces puedan hacer el mal y sigan desangrando al país, por eso voy a votar ¡NO! …yo no seguiré como espectador ante las decisiones viscerales de quién ocupa la Presidencia del país y que nos hace quedar en ridículo ante el conjunto de naciones, por eso voy a votar ¡NO! …yo no quiero déspotas ni arrastrados serviles que me representen ante otras naciones, por eso voy a votar ¡NO! …yo no permitiré que se siga violando la ley, los derechos humanos, los derechos económicos, la propiedad privada, se restrinja mi libertad de tránsito, por eso voy a votar ¡NO! …yo no quiero que me lleven al “mar de la felicidad” en el que se encuentra sumergido, ahogado, el noble pueblo cubano, por eso voy a votar ¡NO! …yo no acepto que mi país sea regentado por un individuo con ínfulas de emperador, por eso voy a votar ¡NO! …yo no concibo que un Presidente que dice gobernar para el pueblo, para la gente que siempre fue olvidada, para los ciudadanos más débiles, pero que sin embargo permite que le usurpen un mes de Bonificación de Fin de Año a los Adultos Mayores con pensión de vejez; que castigue a los de menores recursos suprimiendo o disminuyendo los servicios que antes le brindaba, a través de las diferentes Misiones, porque perdió las elecciones en determinadas entidades regionales, por eso voy a votar ¡NO! …yo no consiento que pueda existir, y mucho menos permanecer indefinidamente en el poder, un ciudadano Presidente que permita que el Ministro del Poder Popular para la Defensa no cumpla con una medida cautelar dictada por el máximo tribunal de la república y que ese ministro haga lo que le venga en gana con los derechos de los militares profesionales, sus familiares y sus sobrevivientes con derechos adquiridos, por eso voy a votar ¡NO! En definitiva, la respuesta a la consulta será un rotundo ¡NO!, para que se convenza, definitivamente, que permanecerá en el cargo hasta diciembre de 2012 y deberá entregar a su sucesor la presidencia de la república en enero 2013; para que entienda de una vez que:¡NO, ES NO!

Insólito: Mujer estuvo “embarazada” por 60 años


En 1948 a Huang Yijun de 92 años, proveniente de Huangjiaotan, China, le fue anunciado que su bebé había muerto en su vientre, pero por no contar con los recursos en ese momento no pudo operarse para remover el feto. Años después los doctores se encontraron con una gran “sorpresa”. A Huang Yijun de 92 años, proveniente de Huangjiaotan, China, le fue anunciado en 1948 que su bebé había muerto en su vientre. Cuando los doctores le indicaron que tenía que pagar cerca de $200 para remover al feto, Yijun simplemente se retiró, pues afirma que, “el monto era demasiado alto para el momento, pues era más de lo que su familia entera podría ganar en varios años y es por esta razón que no hice nada al respecto y simplemente lo ignore”. Sin embargo la verdad salió a la luz cuando Huang se lastimó el estómago y se dirigió al hospital para un chequeo. El Doctor Liu Anbin del hospital de Qingshen señala: ”pensé que mis ojos me estaban jugando una mala pasada al descubrir que la paciente tenía un bebé en su útero”. A su vez comenta: “he ejercido la medicina por más de 40 años y es la primera vez que veo algo así”. En estos momentos los doctores se encuentran haciendo estudios para determinar si Huang necesitaría una operación para remover al feto. El especialista, Xu Xianming, quien es el director del departamento de Obstetricia y Ginecología en el hospital, indicó que: “normalmente, un feto sin vida se descompondría. Resulta realmente extraño que Huang siga tan sana”.

Señor Obama, a propósito de sus dos hijas, usted se olvida de alguna cosa


Por: Michel Collon - Querido señor Obama:A propósito del conflicto entre Israel y los palestinos, usted declaró: “Si alguien disparara cohetes contra mi casa donde duermen mis dos hijas cada noche, haría todo lo que estuviera en mi mano para que eso acabara”.¿Proteger a sus hijas? ¡Cómo le entiendo! Pero, para ser completamente correcto con sus hijas , ¿no les debería contar la historia de esta casa? ¿Decirles que usted se la robó a sus dueños? ¡Y también el jardín y todos los campos de alrededor! ¿Y que usted obligó a su antiguo dueño a vivir en la caseta del perro? Porque eso es exactamente lo que hizo Israel robando sus casas y sus tierras a los palestinos y obligándolos a vivir en campos de refugiados (véase los libros de los historiadores israelíes como Benny Morris).Por consiguiente, querido señor Monsieur Obama, ¿podría usted pretender vivir en esta casa como si no pasara nada? Entonces, una pregunta nada más: ¿su “cambio” consistirá en repetir estas viejas mentiras sobre la casa, repetidas ya por sus predecesores?Reciba, querido señor Obama, un saludo muy atento. Y diga a sus amigos que en esta tierra de Palestina hay sitio para todo el mundo, ¿a menos que una diferencia de religión o de color de piel plantee problemas a alguien?Michel Collon13 de enero de 2009

Dictatorship for Dummies


By Mary Anastasia O'Grady - Dictator - Learn how to quash dissent Chávez-style - Optimists have long theorized that Venezuela's Hugo Chávez would meet his Waterloo with the burst of the petroleum bubble. But with oil prices down some 75% from their highs last year and the jackboot of the regime still firmly planted on the nation's neck, that theory requires revisiting. AP - It is true that popular discontent with chavismo has been rising as oil prices have been falling. The disillusionment is even likely to increase in the months ahead as the economy swoons. But having used the boom years to consolidate power and destroy all institutional checks and balances, Mr. Chávez has little incentive to return the country to political pluralism even if most Venezuelans are sick of his tyranny. If anything, he is apt to become more aggressive and dangerous as the bloom comes off his revolutionary rose in 2009 and he feels more threatened. Certainly "elections" can't be expected to matter much. Mr. Chávez now controls the entire electoral process, from voter rolls to tallying totals after the polls have closed. Under enormous public pressure he accepted defeat in his 2007 bid for constitutional reforms designed to make him president for life. But so what? That loss allowed him to maintain the guise of democracy, and now he has decided that there will be another referendum on the same question in February. Presumably Venezuela will repeat this exercise until the right answer is produced. Mary Anastasia O'Grady speaks with James Freeman. (Jan. 12) All police states hold "elections." But they also specialize in combining the state's monopoly use of force with a monopoly in economic power and information control. Together these three weapons easily quash dissent. Venezuela is a prime example. The Venezuelan government is now a military government. Mr. Chávez purged the armed forces leadership in 2002 and replaced fired officers with those loyal to his socialist cause. Like their counterparts in Cuba, these elevated comandantes are well compensated. Lack of transparency makes it impossible to know just how much they get paid for their loyalty, but it is safe to say that they have not been left out of the oil fiesta that compliant chavistas have enjoyed over the past decade. Even if the resource pool shrinks this year, neither their importance nor their rewards are likely to diminish. Mr. Chávez has also taken over the Metropolitan Police in Caracas, imported Cuban intelligence agents, and armed his own Bolivarian militias, whose job it is to act as neighborhood enforcers. Should Venezuelans decide that they are tired of one-man rule, chavismo has enough weapons on hand to convince them otherwise. The Opinion Journal Widget - Download Opinion Journal's widget and link to the most important editorials and op-eds of the day from your blog or Web page. Yet the art of dictatorship has been greatly refined since Stalin killed millions of his own people. Modern tyrants understand that there are many ways to manipulate their subjects and most do not require the use of force. One measure that Mr. Chávez relies on heavily is control of the narrative. In government schools children are indoctrinated in Bolivarian thought. Meanwhile the state has stripped the media of its independence and now dominates all free television in the country. This allows the government to marinate the poor in Mr. Chávez's antimarket dogma. His captive audiences are told repeatedly that hardship of every sort -- including headline inflation of 31% last year -- is the result of profit makers, middlemen and consumerism. The Orwellian screen is also used to stir up nationalist sentiment against foreign devils, like the U.S., Colombia and Israel. The audience has witnessed violence in Gaza through the lens of Hamas, and last week Mr. Chávez made a show of expelling the Israeli ambassador from Caracas. Investments in revolution around South America may have to be pared back as revenues drop. But outreach to Iran and Syria is likely to continue since those relations may serve as a source of financing Mr. Chávez's military buildup. In December, the Italian daily La Stampa reported that it has seen evidence of a pact between Caracas and Tehran in which Iran uses Venezuelan aircraft for arms trafficking and Venezuela gets military aid in return. This month Turkish officials intercepted an Iranian shipment bound for Venezuela that reportedly contained materials for making explosives. Despite all this, the most effective police-state tool remains Mr. Chávez's control over the economy. The state freely expropriates whatever it wants -- a shopping center in Caracas is Mr. Chávez's latest announced taking -- and economic freedom is dead. Moreover, the state has imposed strict capital controls, making saving or trading in hard currency impossible. Analysts are predicting another large devaluation of the bolivar in the not-too-distant future. The private sector has been wiped out, except for those who have thrown in their lot with the tyrant. The drop in oil revenues may impoverish the state, but the opposition is even poorer. Organizing a rebellion against a less-rich Chávez remains a formidable task.

San Judas



It is now more than 60 years after the Second World War in Europe ended. This e-mail is being sent as a memorial chain, in memory of the six million Jews, 20 million Russians, 10 million Christians and 1,900 Catholic priests who were murdered, massacred, raped, burned, starved and humiliated with the German and Russian Peoples looking the other way! Now, more than ever, with Iraq , Iran , and others, claiming the Holocaust to be 'a myth,' it's imperative to make sure the world never forgets, because there are others who would like to do it again. This e-mail is intended to reach 40 million people worldwide! Join us and be a link in the memorial chain and help us distribute it around the world. Please send this e-mail to 10 people you know and ask them to continue the memorial chain. Please don't just delete it. It will only take you a minute to pass this along - Thanks!

Vessels arriving from Venezuela

All members: U.S. Coast Guard has announced restrictions on vessels arriving from Venezuela in the Federal Register this morning. (Federal Register E9-845). These restrictions follow after Coast Guard has determined that ports in Venezuela are not maintaining effective anti-terrorism measures. Effective January 23, 2009, the following restrictions will be imposed on vessels that include a Venezuelan port in the last 5 ports calls: 1) Vessels must implement measures per the ship's security plan equivalent to Security level 2 while in a Venezuelan port. 2) Ensure that each access point to the ship is guarded and that the guards have total visibility of the exterior (both landside and waterside) of the vessel while the vessel is in a Venezuelan port. 3) Guards may be provided by the ship's crew, however, additional crewmembers should be placed on the ship if necessary to ensure that limits on maximum hours of work are not exceeded and/or minimum hours of rest are met, or provided by outside security forces approved by the ship's master and Company Security Officer; 4) Attempt to execute a Declaration of Security while in a port in the above country; 5) Log all security actions in the ship's log; 6) Report actions taken to the cognizant U.S. Coast Guard Captain of the Port prior to arrival into U.S. waters; Based on the findings of the Coast Guard boarding or examination, vessels may be required to ensure that each access point to the ship is guarded by armed private security guards and that they have total visibility of the exterior (both landside and waterside) of the vessel while in U.S. ports. The number and position of the guards has to be acceptable to the cognizant Coast Guard Captain of the Port prior to the vessel's arrival. We call your attention to the fact that these regulations become effective January 23, 2009 and the procedures outlined above must therefore be followed by vessels that are in a Venezuelan port on that date or arrives in a Venezuelan port after that date. WGMA expects that most vessels that have called Venezuela during the last 5 port calls will be subject to a security boarding prior to being allowed to enter port. WGMA recommends that Masters and/or agents report measures taken while in a Venezuelan port to the local Captain of the Port at the time ENOA is filed in order to demonstrate compliance with these restrictions. Members with concerns in this area may direct them to us in order to obtain details or clarifications from Coast Guard. We also expect this topic will be covered in detail at the HOGANSAC meeting in Houston on February 5, 2009 which is open to the public and which we encourage our members to attend. WGMA staff is available to discuss this issue with each member privately or at any of the upcoming meetings. WGMA meeting schedule:Houston: Annual meeting - January 20, 2009
Corpus Christi – January 21, 2009
Houston – January 28, 2009
Sabine Area: March 12, 2009 Full notice in the Federal Register can be found at: Federal Register E9-845

Una concha de ajo


Por: Arlette Danglades - Periodista - adanglades@hotmail.com - Luego del breve receso que significaron las fiestas decembrinas se nos hace cuesta arriba reencontramos con el día a día de un país marcado con los mismos signos de inseguridad, inflación, escasez y una crisis económica en puertas que sentíamos haber dejado atrás. No obstante la cruda realidad nos augura un año bastante difícil. Y por si esto fuera poco el Presidente de la República vuelve por sus fueros para presionar y prácticamente obligarnos a participar en una contienda electoral cuyo único objetivo es lograr su reelección indefinida, y para lo cual dispone, sin ningún tipo de miramientos, que las misiones, consejos comunales, asociaciones de vecinos y las llamadas mesas técnicas, abandonen el trabajo y se dediquen a hacer proselitismo político. Esto es algo que una no termina de asimilar aunque es fácil de entender si tomamos en cuenta su escasa valoración del trabajo la cual se deba muy probablemente a un desconocimiento del mismo, pues desde que entró a la Academia Militar y hasta el día de hoy su manutención ha estado a cargo del Estado. Es así como hemos visto al recién electo Alcalde del Municipio Libertador como jefe de campaña de la contienda electoral mientras desatiende las ingentes necesidades de la localidad, o bien la no comparecencia del Gobernador del Estado Vargas ante el llamado de una población expuesta a la delincuencia y la criminalidad tal y como sucedió el pasado domingo 11 de enero. Para el Comandante en Jefe lo más importante es su reelección y todo lo demás carece de importancia. Olvida que cuando llegó al poder hace diez años, los jóvenes que tenían 5, 8 y 10 años, ahora tienen 15,18 y 20 años, y si ponemos atención a las estadísticas podemos observar el alto índice de estos jóvenes involucrados en asaltos, robos y homicidios, trafico de drogas, enfrentamientos entre bandas y cualquier otro acto delincuencial. ¿Dónde quedó la promesa del Presidente de no descansar hasta que no hubiera un niño viviendo en la calle? ¿Donde quedó la promesa de crear un hombre nuevo, este hombre nuevo tan pregonado por la revolución socialista del cual tanto se habló pero que no se ve por ningún lado? Nos preguntamos entonces: ¿Es que el señor Presidente piensa que diez años son una concha de ajo?

El Barong Ket


Por: Ínclito Díaz - Chavez pretende ahora convertir el país en una especie de behetría, propia de la época del renacimiento, mediante una enmienda constitucional manipulada con un revestimiento leguyerico de baja calaña, con la finalidad de afianzarse de por vida en el poder para huir, escapar y NO responder ante la justicia por lo infame de su actuación gubernamental. Ese es el “quid” de este nuevo show electoral.Mientras, sigue la diatriba dentro de la oposición en la búsqueda de un líder con características utópicas sobrenaturales, que organice y represente como un todo a la diaspora opositora para enfrentarlo al innombrable.Pareciese una tarea fácil ya que el problema a resolver es uno solo: desenmascarar, desnudar a esa mescolanza politico-ideológica que se denomina “chavismo” para disminuir la nociva influencia que tiene en un esperanzado sector de la población que vive de las migajas e ilusiones que reparte su hegemón. Por el contrario, los politicos opositores, aspirantes a lideres, siguen aferrados al proceder ortodoxo manejado por las cúpulas de los partidos. NO se han adaptado a los nuevos tiempos. NO han entendido que la conciencia política del pueblo ha cambiado de acuerdo con los tiempos, que esta evolucionando, que esta tomando nueva forma de participación. En pocas palabras, a estos devaluados politicos NO les da la gana de cambiar, de oír a la gente, de renovarse. NO se dan cuenta que están labrando su propia destrucción al mismo tiempo que están ayudando al chavismo a sembrar, a fomentar la anarquía, el odio, el resentimiento social como una nueva forma de hacer política.Hagamos un llamado a los politicos de profesión que militan en la oposición. A aquellos que han heredado las migajas de los partidos politicos tradicionales para que adecuen las visión y la misión de esas organizaciones a los modernos tiempos que vivimos. En esta era de medios de comunicación avanzados NO hay derecho que un grupúsculo arrastre al país hacia la mediocridad de tiempos pasados. Dejemos de buscar idealizando como en el folklore Balines, a un mítico Barong Ket, ese impoluto, justo y sabio líder que nos librara del caos impuesto por el brujo Rangda a su paso por el territorio, devolviéndonos la calma, el orden y la paz a esta atribulada nación. Rangda, por supuesto esta personificado en nuestro caso por el sabanetense aspirante a reyezuelo. Ustedes se han dado cuenta que el chavismo tampoco tiene según esa concepción otro líder. Que el único “líder” es el aspirante a dictador vitalicio.Los sociólogos teóricos nos han impuesto una especie de cartabón con las características esenciales de lo que es un líder y sus características ideales conceptualmente hablando. Esas definiciones estereotipadas de vieja data ya NO aplican en forma cerrada en esta época. Por que?, sencillamente por que NO las han renovado, NO las han adaptado a los modernos tiempos en que vivimos. Me disculpo de antemano si los sociólogos ya reinventaron el nuevo estereotipo.Insisto, NO existe ese líder idealizado y requerido por muchos. En su lugar, el papel de liderazgo ha pasado a ser interpretado individualmente por cada ciudadano consciente de su deberes y obligaciones cívicas para con los suyos y la patria. Los lideres somos nosotros, cada uno de nosotros. Ya basta de seudo-lideres prefabricados por cúpulas partidistas, armados o NO a gusto del cliente según los libros contentivos de teorías caducas o sus interpretaciones particulares y oscuras de las cúpulas.Este papel de líder que debemos desempeñar en una u otra forma, abierta o por omisión, es producto justamente de la evolución de las comunicaciones modernas, de los mecanismos de educación masiva implícita en los mensajes transportados y difundidos por esos medios. Que al asimilar o analizar esos mensajes, nos estamos adiestrando como lideres al tomar conciencia de nuestros deberes cívicos.Al igual que han expresado otros muchos opinadores sociales, concuerdo en que debemos aumentar la corriente de opinion publica para que los partidos cambien drásticamente su forma de trabajo de cúpulas cerradas, a expresarse democráticamente en foros abiertos, para evolucionar y afianzar ese líder que llevamos por dentro. Si conoce de vista y trato a algún politico profesional, hágale saber su opinion, déjele esa espinita clavada que de aquí al 2012 los cambios que observaremos serán muchos, serán renovadores y en algunos casos serán catastróficos. NO deje de lado mis comentarios sin pensar un poco en ello.Desechemos el cartabón del utópico líder. Se tu mismo el líder que buscas, que deseas, comienza por decirle NO a esa reforma constitucional a sabiendas que la permanencia del jefe de estado en el poder indefinidamente es dañino para el país. Recuerda el referendum NO es una elección de partidos. Es una decision que afectara a todos por igual si NO asistes a votar por el NO para defender a la Constitución y a tratar de poner orden en este caos.

Del cáncer de mamas y otras historias

Por: Leandro Pereira Cortez - Totalmente in fraganti fue capturado por las cámaras de Globovisión el diputado chavista Hugo Márquez durante la sesión parlamentaria del jueves pasado. Podría jurarse que hasta antes del incidente muy pocos sabían quién era ese ciudadano, ósea era un ilustre desconocido, al que ahora llaman el diputado “MAMARIO”. Resulta que mientras se discutía nada menos que el tema de la Enmienda Constitucional o “Enmiendita”, como la apodó el Presidente, él estaba observando en su laptop la fotografía de una mujer desnuda. La reportera que cubría la sesión se dejó llevar por la premura de la transmisión en vivo y se apresuró a comentar que el funcionario dedicaba su tiempo de trabajo a distraerse con pornografía. Casi de inmediato saltó el sorprendido Legislador a justificar que lo que estaba en la pantalla de su computadora portátil era un correo sobre el cáncer de mamas cuyo contenido constaba de algunas fotografías de mujeres con los pechos descubiertos. Ahora bien, analizando la curiosa ¿confusión?, si bien el cáncer mamario cobra millones de vidas en todo el mundo y merece toda nuestra atención, concientizació n y combate, no es menos cierto que para todo hay tiempo y cada cosa tiene su momento de hacerse, leerse y hasta disfrutarse. ¿Es el tema de la enmienda algo tan banal como para distraerse viendo senos femeninos, por más bellos que estos nos parezcan a nosotros los hombres? ¿Es el Hemiciclo de la Asamblea Nacional el lugar para ir a revisar correos personales, o más bien es el recinto donde se discuten los tópicos más importantes de la vida pública nacional? Es más ¿si tanto preocupa el tema al diputado Hugo Márquez por qué no propone una ley eficiente que se ocupe de las venezolanas que padecen y mueren a causa de esta enfermedad? El problema es, básicamente, que en este momento mientras muchos de nosotros nos devanamos los sesos por enfrentarnos a una enmienda que sólo nos traerá dictadura, pobreza, atraso y más violaciones a nuestros derechos, los parlamentarios venezolanos levantan la mano y aplauden como focas amaestradas en debates donde se discute el futuro de la nación y ni siquiera lo hacen concentrados en ello, sino que deciden lanzar por un barranco la Democracia al tiempo que hablan por teléfono, conversan con el vecino, se jorungan la nariz y revisan su correo personal. ¿Es ese el trabajo de un diputado, para eso fueron elegidos, por eso cobran sueldos tan altos? Ahí tenemos otra razón más para decir NO, NO y NO.

¿Cuida Usted su colon?



TEMA_DEL_COLON

Este rompecabezas miserable

Por: Teódulo López Meléndez - teodulolopezm@yahoo.com - El gobierno: El asustadizo llama a cadena nacional de radio y televisión ante las primeras manifestaciones estudiantiles de protesta. Amenaza a las universidades, hace responsable a sus autoridades por las manifestaciones de los alumnos, como si los rectores estuviesen en la obligación de hacer de policías del régimen y desconociesen que los educandos son ciudadanos en libertad de ejercer sus derechos y de protestar contra lo que crean necesario. Las bandas armadas paramilitares podrían ser muy bien las responsables de incendiar unos matorrales en el Ávila para tener un argumento que utilizar contra los estudiantes: “Les aplicaremos la Ley del Ambiente”. De una vez salta la foca y pide interpelación parlamentaria de los rectores. Si van a aplicar la Ley del Ambiente tendrían que comenzar por cerrar la Asamblea Nacional donde los olores nauseabundos lo hacen a uno pensar que costará un grandísimo trabajo volver a transformar aquello en algo parecido a un Parlamento. ¿Hasta donde quiere llegar para apagar la protesta estudiantil? ¿Va a cerrar las universidades? Qué lo haga y se atenga a las consecuencias. No son los estudiantes los que pretenden incendiar al país. Es el dictador con su manía de reelección para siempre. No les sirve el disfraz de gobierno ni la prosopopeya de mandatarios, pues sus mentiras y sus falacias brotan de manera tan obvia y en tal abundancia que la perplejidad y el asombro no tienen límites. Estamos parados ante una farsa grotesca, frente al ejercicio de la falsificación como norma, frente al descaro de un régimen funambulesco. Hay que hacerle saber que si toma la decisión final, si da el paso que lo tienta, si avanza hacia el irrespeto de lo poco que le falta por irrespetar, sumirá a la nación en la total ingobernabilidad. “Pedagógica” llama al trabalenguas que el miedo les hizo redactar para burlarse de la gente. Eso no es una pregunta, es un zazoso, un tartajoso intento de engaño. La oposición: Se limitan a decir que está organizando la protección de los votos y uno dice está muy bien que organicen la protección de los votos, pero se pregunta si colocar la carreta delante de los bueyes es la lógica que preside a estos insignes declarantes de la televisión. Para cuidar los votos, primero hay que tener los votos o, al menos, salir a buscarlos. Y para buscar los votos hay que plantearse cómo buscar los votos. Mi tesis es que sin protesta no habrá votos, porque debe quedar claro que el país no acepta este nuevo golpe de Estado y que habrá resistencia. Esto es, el país no podrá ser el mismo después que se consume la violación constitucional y se abra la espita del abuso continuo como nuevo “derecho” adquirido de la mafia militar que desgobierna al país. La gente comienza a darse cuenta de las omisiones de la llamada oposición. La señora que me detiene en el quiosco de periódicos me pregunta cómo veo las cosas y me dice que a ella le parece que lo único que hacen es ir a la televisión. Algunos columnistas de prensa, de los escasos con talento y capacidad de miras, señalan preocupación ante lo que ven, pero lo único que se les ocurre es que para revertir lo que se ve venir como tendencia, hay que recurrir al humor. Es bastante probable que los humoristas lo harían mejor que algunos de estos “dirigentes” apoltronados, pero no es el caso. No podemos poner a los humoristas a dirigir la resistencia, aunque hagamos uso del humor como lo hacen los extraordinarios caricaturistas de los que dispone la prensa escrita. El humor jugó un extraordinario papel en la caída de algunas de las dictaduras de Europa del Este, pero es un aporte interesante, no la estrategia para enfrentar a un régimen forajido como este. Insisten en que la única manera es ir a votar e iremos a votar “NO” por la sencilla razón de que, independientemente del resultado, hay que dejar sumatoria de una voluntad de aguante. Pero no es la única forma ir a votar. Hay que ejercer la resistencia y dejar constancia de una protesta ante esta convocatoria a elecciones que no es otra cosa que un abuso y una reducción de nuestros derechos, aunque la pantomima oficial lo pinte a la inversa, como un acrecentado derecho de seguir haciendo con este país lo que les venga en gana. Algún lector comenta debajo de mi artículo anterior “ya lo hemos intentado todo”, ¿cómo hacemos?”. No lo hemos intentado todo, lo que han hecho es abusar del país hasta cansarlo con marchas inútiles (ya de lo bailoterapia y lo de los cantantes al final está dicho) y en lo particular no me canso de recordar aquella donde a los marchantes los esperaba Miss Venezuela de traje típico y de brazo de Osmel Souza. Es la falta de imaginación y talento para manifestar rechazo y mellar al régimen lo que caracteriza a la llamada oposición. En suma, la oposición que va a cuidar los votos parte de la premisa de que tiene los votos y yo me pregunto si este país será capaz, el día siguiente del 15 de febrero, que si no me equivoco es 16, de poner las cosas en su sitio y mandar a sus casas a ciertos individuos y, haciéndole caso a la columnista que quiere frenar la dictadura con humor, decida elegir como diputados a la Asamblea Nacional a los humoristas en sustitución de los dirigentes de los partidos de oposición. El país: Mientras tanto lo que queda de país está atónito, preocupado, entristecido y pesimista. No hay la menor alegría por ninguna parte. ¿O es que no se asoman a la psicología colectiva para apreciar como la gente se siente a la deriva, sin destino y sin futuro? La gente se siente abusada por el gobierno y se siente perpleja ante la oposición. El país de carne y hueso ve a la pobreza que se extiende, a los mendigos cocinando en latas de manteca en las islas de las avenidas, como los veo yo; a los mendigos trepando de manera insólita por las columnas de las estaciones del Metro para improvisar, con cartones y periódicos, el lecho de la noche, como los veo yo; a los niños haciendo de malabaristas en los semáforos, como los veo yo. Esto es, el país se mira a sí mismo y ve la ruina, el deterioro, el abandono y se coloca en la psicología “el que aquí entre que pierda toda esperanza”. Hay que tener un proyecto de país más allá de cuidar los votos que se supone se tienen. Hay que montarse por encima del vicio perverso y electoralista del régimen. Lo que queda de país está perplejo y se hace urgente sacarlo de la perplejidad con el empuje de un liderazgo auténtico. Formas de lucha quedan por montones, estimado lector que argumentaba que lo hemos probado todo. Sólo hay que tener la inteligencia para reconocerlas e implementarlas. Y eso le toca al país, porque es el país el que produce líderes y si no los produce es por su propia ceguera y por su propia incapacidad de discernimiento. Y si está ciego y no discierne, nos toca a algunos repetírselo, hacernos malasangres, odiados por quienes todavía tienen los restos del poder massmediático, tachados por los dueños de las pequeñas e insignificantes estructuras partidistas. Es nuestro deber y lo cumplimos. Lo hacemos porque hemos asumido la nación, no los pedazos de este rompecabezas miserable al que nos han reducido.

Lomo de cerdo envuelto en almendras

Ingredientes:
1 Kg de lomo de cerdo
100 gr de almendras peladas
80 gr de mantequilla
5 rebanadas de pan de molde
1 cebolla
1 diente de ajo
perejil
sal
pimienta
Comenzamos picando el pan, las almendras, la cebolla, el diente de ajo y el perejil. Salpimentamos la carne, la untamos con la mantequilla reblandecida y rebozamos con la mezcla de almendras y pan rallado, presionando para que quede bien cubierta. Colocamos en una fuente y horneamos a 180º durante 30 minutos.