martes, 24 de febrero de 2009

El hundimiento de Guayana


Por: E. Calzadilla - Correo del Caroní - Nunca Guayana vivió un momento tan peligroso como este. Ni siquiera cuando en el gobierno de Luís Herrera Campins unos irresponsables tras otros se turnaron en la presidencia de la CVG y de las factorías del aluminio. Los coletazos de la crisis económica mundial sorprendieron a la CVG y a las empresas básicas de Guayana en su peor momento. Y eso se está traduciendo hoy día en una crisis que apenas comienza a notarse, pero que será ruinosa para la economía de la región y para las familias guayanesas. Lo que se avecina no lo hemos vivido nunca en esta zona. Manejo información que indica que Edelca y Venalum, dos compañías con musculatura aparente para soportar la crisis, pudieron pagar las nóminas de la primera quincena de enero de 2009 en el último momento. Alcasa, Carbonorca y Bauxilum cesaron en sus pagos; las dos últimas no pueden pagar la nómina, Alcasa no tiene salvación, necesita algo más potente que un milagro. Las empresas de prerreducidos, sencillamente, son inviables en esta hora. Por si fuera poco, son escasos los barcos que navegan por el Orinoco: no hay embarques. La actividad naviera, virtualmente, ha muerto. ¿Y Sidor?: Sidor es otra cosa, otro desastre. Las causas de este cataclismo económico son notorias. Diez presidentes de la CVG durante diez años de chavismo, y otros tantos en cada una de las empresas básicas, han sido una enfermedad para la buena marcha de las empresas. Muchos de esos presidentes eran y son militares, forasteros y desconocedores absolutos del negocio, de las fábricas, de los procesos productivos. Otros vinieron a jugar a la revolución, a faltarle el respeto al trabajo o a reinventar ridiculeces como la cogestión. Con las empresas de Guayana se ha ensayado e improvisado en estos diez años de manera abusiva. Las nóminas de Alcasa, Venalum, Ferrominera y Edelca, por nombrar tres de ellas, se cuadruplicaron en estos tiempos. Cada presidente de la CVG y cada presidente de empresa recién nombrado se ha traído de Caracas, Maracay, Acarigua, Barquisimeto y otros lugares, un tren de compadres, hermanos, primos, ahijados, cuñados y los han empleado en Edelca o en las fábricas sin atender requerimientos ni calificación técnica. Donde había 1.500 empleados hay 5.000. No pueden competir, producen con costos prohibitivos.. Las quebraron. Todo eso es corrupción, en un sentido amplio.. Pero lo que ha quebrado las empresas básicas es la corrupción propiamente dicha, esto es, las uñas metidas en el dinero. En las compañías de Guayana todo es un negociado. En las barras donde se toma caña y en los restaurantes, abundan gestores y comisionistas. Hay estatales donde no se compra un clavo ni se vende un kilogramo de producto sin que se negocie para un bolsillo determinado. Nunca en Guayana hubo tanto nuevorriquismo, repugnante, como en estos tiempos. Presidentes y gerentes que saben que permanecerán diez meses en sus cargos. casi llegan a sus puestos con un pasamontañas para saquear lo se les ponga por delante. El caso Sidor es el más lamentable, si las cosas siguen como van, dentro de pocos meses veremos a más de uno proponiendo estatuas para los argentinos. La corrupción entró a Sidor con la cabilla... y como una cabilla: desorden, anarquía, e ignorancia son letales para una planta como Sidor. Los cupos de hierro y de cabilla se negocian. Hay un mercado negro de hierro, desde que el chavismo entró en Sidor, de padre y señor mío. Mientras tanto la producción va palo abajo. Por el camino que va Sidor no tardará en alcanzar a Bauxilum, que lo que le falta es que le caiga comején por la falta de inversión, la desidia y la ruina. El ministro-presidente de la CVG y de Sidor, Rodolfo Sanz, no es nada distinto a los forasteros improvisados que lo antecedieron: es un parlanchín guapo y falta de respeto que cree que Guayana es un kinder de un monte lejano donde él puede hacer bravuconadas. Cuando deje de pasear por Guayana será recordado como un gran maquillador, un gran experto en maquillar los balances de la ruina de la CVG y las empresas básicas. Por allí dijo que los malos resultados del ejercicio de Sidor del 2008 se debieron a los paros laborales, que los reclamos salariales de los trabajadores, los reclamos de los jubilados y de los accionistas clase B eran contra la reelección indefinida de Chávez, ¡qué bolas! Pobre Guayana, tan rica, tan dócil, tan fácil para los aventureros, tan cerca del desastre.

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