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miércoles, 8 de abril de 2009

Sacerdote argentino anuncia en la Misa que deja los hábitos (Para mí, estará así en paz con Dios y con su conciencia)


Buenos Aires, (EFE).- Un Sacerdote argentino sorprendió a los fieles al anunciar en plena Misa su decisión de dejar los hábitos por haberse enamorado de una mujer con la que desea formar una familia, informa hoy la prensa local. Víctor Hugo Casas, de 38 años, eligió contar su historia de amor ante los feligreses en la mitad de una misa que ofició el pasado domingo en la parroquia de la localidad de Saturnino María Laspiur, en el centro del país. "Hay cuestiones del corazón que no las puedes parar. Cuando te enamoras y empiezas a proyectar más allá, pensando en una familia e hijos, es muy fuerte y creo que eso Dios lo quiere, porque ama la vida", manifestó. Casas explicó que su amor "viene de hace mucho", pero no dio a conocer el nombre de la enamorada y admitió que no había avisado todavía a las autoridades eclesiásticas, pero tras el oficio se quitó los hábitos, los besó y los colocó sobre el altar. "No niego el celibato ni que haya personas que puedan vivir en él, pero también creo que la Iglesia debe crecer para que se pueda optar. La Iglesia necesita una apertura y tenemos que ser protagonistas de esta historia", agregó. Casas oficiaba misas en tres localidades de la provincia de Córdoba y, según el relato de los fieles recogido por medios locales, la gente tomó "bien la decisión del sacerdote", además de que muchos vecinos ya conocen a la mujer que lo enamoró. En 2001 se divulgó el caso de otro sacerdote que abandonó su parroquia de la provincia de Misiones (noreste) al descubrirse que mantenía una relación amorosa con una docente de 39 años, separada y madre de tres hijos.

¿Cuántos están dispuestos a renunciar a sus planes personales a favor de todo un país? No lo se.

En una cena de una escuela de niños con capacidades especiales, el padre de un estudiante pronunció un discurso que nunca será olvidado por las personas que lo escucharon. Después de felicitar y exaltar a la escuela y a todos los que trabajan en ella, dijo: "Cuando no hay agentes externos que interfieran con la naturaleza, el orden natural de las cosas alcanza la perfección. Pero mi hijo, Herbert, no puede aprender como otros niños lo hacen. No puede entender las cosas como otros niños. ¿Donde está el orden natural de las cosas en mi hijo?". La audiencia quedó impactada por la pregunta. El padre del niño continuó diciendo: "Yo creo que cuando un niño como Herbert, física y mentalmente discapacitado viene al mundo, una oportunidad de ver la naturaleza humana se presenta y se manifiesta en la forma en la que otras personas tratan a ese niño". Entonces contó que un día caminaba con su hijo Herbert cerca de un parque donde algunos niños jugaban baseball. Herbert le preguntó a su padre: "¿Crees que me dejen jugar?". Su padre sabia que a la mayoría de los niños no les gustaría que alguien como Herbert jugara en su equipo, pero el padre también entendió que si le permitían jugar a su hijo, le darían un sentido de pertenencia muy necesario y la confianza de ser aceptado por otros a pesar de sus habilidades especiales. El padre de Herbert se acercó a uno de los niños que estaban jugando y le preguntó (sin esperar mucho) si Herbert podría jugar. El niño miró alrededor por alguien que lo aconsejara y le dijo: Estamos perdiendo por seis carreras y el juego está en la octava entrada. Supongo que puede unirse a nuestro equipo y trataremos de ponerlo al bate en la novena entrada". Herbert se desplazó con dificultad hasta la banca y con una amplia sonrisa se puso la camisa del equipo mientras su padre lo contemplaba con lágrimas en los ojos por la emoción. Los otros niños vieron la felicidad del padre cuando su hijo era aceptado. Al final de la octava entrada, el equipo de Herbert logró anotar algunas carreras, pero aún estaban detrás en el marcador por tres. Al inicio de la novena entrada, Herbert se puso un guante y jugó en el jardín derecho. Aunque ninguna pelota llegó a Herbert, estaba obviamente extasiado solo por estar en el juego y en el campo, sonriendo de oreja a oreja mientras su padre lo animaba desde las graderías. Al final de la novena entrada, el equipo de Herbert anoto de nuevo. Ahora con dos outs y las bases llenas, la carrera para obtener el triunfo era una posibilidad y Herbert era el siguiente en batear. Con esta oportunidad, ¿dejarían a Herbert batear y renunciar a la posibilidad de ganar el juego? Sorprendentemente, Herbert estaba al bate. Todos sabían que un solo hit era imposible porque Herbert no sabia ni como agarrar el bate correctamente, mucho menos pegarle a la bola. Sin embargo, mientras Herbert se paraba sobre la base, el pitcher, reconoció que el otro equipo estaba dispuesto a perder para permitirle a Herbert un gran momento en su vida, se movió unos pasos al frente y tiro la bola muy suavemente para que Herbert pudiera al menos hacer contacto con ella. El primer tiro llegó y Herbert abanicó torpemente y falló. El pitcher de nuevo se adelantó unos pasos para tirar la bola suavemente hacia el bateador. Cuando el tiro se realizó Herbert abanicó y golpeó la bola suavemente justo enfrente del pitcher. El juego podría haber terminado. El pitcher hubiera podido recoger la bola y haberla tirado a primera base. Herbert hubiera quedado fuera y habría sido el final del juego. Pero el pitcher tiró la bola sobre la cabeza del niño en primera base, fuera del alcance del resto de sus compañeros de equipo. Todos desde las graderías y los jugadores de ambos equipos empezaron a gritar 'Herbert corre a primera base, corre a primera' nunca en su vida Herbert había corrido esa distancia, pero logró llegar a primera base. Corrió justo sobre la línea, con los ojos muy abiertos y sobresaltado. Todos gritaban, '¡Corre a segunda!' recobrando el aliento, Herbert con dificultad corrió hacia la segunda base. Para el momento en que Herbert llegó a segunda base, el niño del jardín derecho tenia la bola... el niño mas pequeño en el equipo y que sabia que tenia la oportunidad de ser el héroe del día. El podía haber tirado la bola a segunda base, pero entendió las intenciones del pitcher y tiró la bola alto, sobre la cabeza del niño en tercera base. Herbert corrió a tercera base mientras que los corredores delante de él hicieron un circulo alrededor de la base. Cuando Herbert llegó a tercera, los niños de ambos equipos, y los espectadores, estaban de pie gritando '¡corre a home corre'. Herbert corrió al home, se paró en la base y fue vitoreado como el héroe que bateó el grand slam y ganó el juego para su equipo. 'Ese día', dijo el padre con lágrimas bajando por su rostro, los niños de ambos equipos ayudaron dándole a este mundo un trozo de verdadero amor y humanismo. Herbert no sobrevivió otro verano. Murió ese invierno, sin olvidar nunca haber sido el héroe y haber hecho a su padre muy feliz, haber llegado a casa y ver a su madre llorando de felicidad y ¡abrazando a su héroe del día!

Sr. Simonovis, no pongo la foto tras las rejas porque si bien Uds. están encerrados...¡No estan presos! Tranquilo que la Justicia llega.


Por: Iván Simonovis Aranguren - El 11 de Abril del 2002 convergieron más de 100.000 personas; entre ellas, miembros de mi familia, amigos queridos, vecinos de toda la vida, así como gente de todas partes que confiaban en nosotros, eran tiempos de cambio y progreso para la policía venezolana. Seguramente, usted mismo que ahora me lee estuvo ahí y fue testigo de lo que aquí relato. Nuestro deber era defenderlos a ustedes y eso fue lo que hicimos hasta el final, incluso ahora, desde nuestras celdas. Porque hemos decidido que aún condenados a 30 años de injusta sentencia defenderemos la verdad y contaremos tantas veces como sea necesario lo sucedido. Para encubrir a los verdaderamente implicados en la masacre del 11 de abril se requerían culpables, funcionarios de diferentes niveles a quienes echarles fácilmente los 19 muertos encima. Y es aquí donde entramos en este juego político los 3 comisarios y los funcionarios de la Policía Metropolitana. Nuestros nombres y cargos han sido utilizados como bomba de humo para despistar a la masa, mientras los nombres de los verdaderos autores intelectuales y materiales se han ido desdibujando gracias a esta macabra estrategia. Para montar la pantomima de nuestro juicio requirieron esfuerzo extra al que inicialmente tenía planteado: se presentaron más de 5700 fotos, declararon cerca de 200 testigos, se mostraron más de 30 horas de videos, se dieron cita a 40 expertos para que prestaran su testimonio. Como si esto no fuera suficiente, se revisaron 50 experticias de todo tipo, sin embargo, con toda esta información, aún 7 años después de estos sucesos, la Fiscalía no ha encontrado ninguna prueba que nos incrimine, porque simplemente no existen. Desesperados, buscaron y buscaron la manera de culparnos, pero no lo consiguieron y aún así nos sentenciaron hasta a la pena máxima. En el caso de los funcionarios de la Policía Metropolitana no hay ni una sola prueba dentro de las 400 armas sometidas a experticia que los señalen como responsables, sin embargo, resulta irónico, que aunque todos vimos en fotos y videos a cerca de 60 pistoleros ubicados en Av Baralt y Puente Llaguno disparando a una masa de gente desarmada, sólo algunos que fueron a juicio, y para colmo, todos ellos fueron absueltos porque NO se pudo demostrar su responsabilidad en ningún caso (cabe acotar que en un proceso más que expreso, durò sòlo 3 meses). Muchos dicen "vamos hacia una dictadura"; pues no señores, permítanme corregirles: “ESTAMOS en una dictadura” y nuestro caso y condena son sólo alguno de los elementos que así lo comprueban. Y si no es así, ¿Por qué este juicio estuvo tan plagado de irregularidades desde su inicio? ¿Por qué este juicio se tardó tanto, convirtiéndose en el mundialmente reconocido “juicio más largo de la historia”? ¿Por qué el gobierno tuvo que poner tantos peones a trabajar para defender algo que evidentemente no era cierto? Me refiero a que la jueza del juicio del 11-a llamada Marjorie Calderón Guerrero, es la esposa de un reconocido y muy conectado activista político del PSUV (partido del Presidente de la República Hugo Chávez) en el Estado Aragua, conocido como “El Chino”. Por otra parte, la Fiscal del Ministerio Público, llamada Haifa Aissami, cabeza principal del ministerio público en el caso, es hermana del actual ministro Tarek El Aissami. ¿Acaso les convenía? ¿Por qué se aplica la máxima sentencia si ninguno de los 196 testigos que declararon en el juicio atribuyeron responsabilidades individuales de ninguno de los acusados? ¿Por qué si el comisario Domingo Chávez, del CICPC y líder del equipo que se encargó de la investigación de los sucesos del 11 de abril, declaró durante el juicio que la investigación NO encontró elemento alguno o pruebas que demostraran que alguno de nosotros hubiera dado a nuestros subalternos órdenes de disparar para matar a personas el 11 de abril, así como tampoco de suministrarles armas (curioso resulta que estos dos son los hechos imputados en la acusación fiscal) recibieron 30 años cada uno? ¿Por qué cuando Chávez se "entera de la condena dice: "estoy de placemes con esta sentencia", manifestando abiertamente sentirse complacido, como si se tratara de una ofrenda o sacrificio humano hecho por y para él? El 3 de abril a las 11:45 am fui condenado a 30 años de presidio, sin derecho a ningún beneficio y basta con sacar un simple cálculo para entender que la muerte me alcanzará antes de cumplir esta condena. Sentado acá, en la soledad de este calabozo que me ha hecho entender las cosas desde otra perspectiva, no puedo dejar de pensar en ese lo que me esperaba ese día, justo después de despedirme de mis esposa e hijos, cuando salí a cumplir mi deber como desde hacia 23 años para aquel 2002... y es por ello que les digo “reaccionen pueblo”. Esto nos está pasando a todos. No sólo a nosotros. El líder que estamos esperando para salvarnos está dentro de cada uno de nosotros. Actuemos antes de que Venezuela sea una gran cárcel por sí misma.

Maria del Pilar de Simonovis ¡Mis Respetos!


Magda Mascioli G. - Esta mañana escuché en el programa de William Echeverría, las declaraciones que hiciera Bony de Simonovis en relación a los mensajes ofensivos y de amenaza que le están siendo enviados a su teléfono. Entre su clara, precisa, concisa declaración, decía que esas amenazas no la iban a detener en la defensa de su esposo y en la defensa de un ideal de justicia. Que no tiene armas, que es solo una mujer venezolana defendiendo a su esposo de quien está segura, como muchos venezolanos lo estamos, es inocente. Que ella seguirá defendiendo la causa aunque le tome los 30 años que le dieron a su esposo. Que en este momento está realmente golpeada pero que seguirá en el camino que Dios le trazó. Luego de escucharla y habida cuenta que nunca podré yo reflejar lo que transmite esta joven mujer, reflejo de la entereza de las demás esposas de quienes fueron vilmente condenados por un sistema al que no voy a calificar por carecer en este momento de un calificativo "digno" para quienes lo conforman, decidí guardar, por ahora, la galería que ocupaba el encabezado de mi Blog. No creo, honestamente, que semejantes zabandijas merezcan estar en ese sitio. No por ahora. Por primera vez debo decir que en medio de tanta podredumbre, tanta hipocresía, tantas mentiras, tantas cartas escondidas, en especial de este lado, esta mujer me ha confirmado que la dignidad existe; que la decencia existe; que el temple, la entereza, la fortaleza de espíritu, existen; que no hay mejor motor para mantener a una persona de pie en medio de la peor tempestad y en medio de tanta ignominia, que saber suyos los valores que sus padres le enseñaron; que no importa lo que se le diga, ella continuará el camino que le ha tocado transitar con la cabeza en alto, con lágrimas, angustias, incertidumbres y dolor inundando su alma y su corazón, pero ella será quien mantenga de pie a su esposo, a sus padres, a sus suegros y a sus hijos, y será ella quien contra viento y marea, haciendo lo que tiene que hacer y esperando por la Justicia Divina, llegará al puerto seguro al que llega todo aquel que actúa con el corazón en la mano, y en el Tiempo preciso de Dios. Sra. Simonovis sepa que no está sola. Creo no equivocarme al afirmar que Ud. representa lo que la mujer venezolana, sin distingos de nada absolutamente, es en este país, que no es otra cosa que el motor que mueve todo; el corazón que lucha día a día en la defensa de la vida misma, propia y de la familia. Muchísimos venezolanos estamos con Ud. con franelas de todos los colores. Siga el camino sabiendo muy bien qué hacer y sabiendo muy bien con quien cuenta. Recuerde que el supuesto enemigo del enemigo, no siempre es amigo, porque probablemente, no sea tan enemigo de su enemigo, como pregona. Mis respetos.

Ver: http://www.marthacolmenares.com/2009/04/08/amenazas-de-muerte-a-esposas-de-comisarios-condenados/

Y eso es lo que algunos se niegan a comprender


La enseñanza que deja huella
no es la que se hace de cabeza a cabeza,
sino de corazón a corazón.
Howard Hendrick