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lunes, 7 de julio de 2008

Todos perderemos todo


Por: Claudio Nazoa - ¿Podría yo vivir como lo hacen los cubanos en su tierra, sin ningún privilegio como aspirar a tener una casa, un carro o simplemente accesar a Internet? Este artículo está dedicado a todos los venezolanos sin importar el lado del que están, así que les pido por favor, que lo lean con detenimiento, en especial aquellas personas que por cualquier motivo apoyan al gobierno. DIOS quiera que la mano de la providencia me ilumine y permita que las ideas fluyan claras, precisas y despojadas de prejuicios y odios. Jamás olvidaré una escena de la película “El último Emperador”, en la cual el monarca, ya viejo y convertido en jardinero por la revolución cultural china, ve pasar frente a el a un grupo de prisioneros vestidos de gris con un humillante letrero colgado al cuello, donde se podía leer el supuesto delito por ellos cometido. Delitos como creer en otra religión, poseer libros diferentes a El libro rojo de Mao, besarse en público o tener una maquina de escribir. Cualquier cosa que no fuera adorar a Mao Tse-tung era razón suficiente para ser encarcelado y humillado públicamente. Lo cierto es que en la película, el emperador gira tímidamente su rostro hacia una multitud de fanáticos que injuriaban y golpeaban a los infelices que venían amarrados. Cual no sería su sorpresa al reconocer entre los detenidos al esbirro principal de cuando él fue también hecho preso, humillado y despojado de los más mínimos derechos que puede tener un ser humano. El par de segundos que dura el cruce de miradas entre el último emperador y el antiguo esbirro torturador, puede ocurrir pronto entre los venezolanos si no nos unimos, no en contra del Gobierno, sino a favor de nosotros mismos. Me gustaría que en un acto de objetividad y sinceridad, las personas que apoyan al Gobierno mediten seriamente lo que está pasando. El llamado es para aquellos honestos que tienen una pequeña finca, una casa en la playa o un apartamento logrado con trabajo y esfuerzo. El llamado también es para los obreros que tienen buenos empleos en empresas serias, para los trabajadores del campo que laboran con patrones responsables y para algunos intelectuales y artistas que de buena fe apoyan al Gobierno. Sincérense con ustedes mismos, háganse la siguiente pregunta y respóndanla íntimamente sin comentario con nadie: ¿Podría yo vivir como lo hacen los cubanos en su tierra, sin ningún tipo de privilegio como aspirar a tener una casa, un carro o simplemente accesar a Internet? Las revoluciones no perdonan, recuerden lo que ocurría con los actores de la francesa, no olviden a Stalin, a Pol Pot en Camboya, a Kim Il Sung en Corea del Norte, a Mao Tse-tung y a su esposa en china, a los esposos Ceausescu en Rumania. Todos estos criminales asesinaron mucha más gente que Hitler. Las revoluciones son como las viudas negras, arañas que matan a sus consortes después que los utilizan para la cópula. Los que hoy persiguen también serán perseguidos. Los que hoy jalan bola y sapean, mañana nos llamaran para decir que no sabían como eran las cosas. Todavía estamos a tiempo. Lo primero es no ser indiferentes a los ataques que sufren otros. No se entreguen ni se desanimen. No se queden callados. No tengan miedo. Piensen que hemos tenido un país que cometió muchos errores y muchos sinvergüenzas nos gobernaron pero era un país donde cabíamos todos ¿o no? En lo personal, viniendo yo de la izquierda, siempre trabajé con los Gobiernos de Acción Democrática y COPEI. Nunca me preguntaron si había votado por sus candidatos o si había firmado en contra de ellos. Eran tiempos en que éramos adversarios pero no enemigos. Todos los que hoy excluyen y siembran odios en el área de la cultura, vivieron muy bien durante los horrorosos 40 años de Acción Democrática y COPEI: compraron sus casas, sus carros, viajaron representando a Venezuela y mandaron a sus hijos con becas del Estado a estudiar en el exterior, algunos, inclusive, trabajaron como representantes culturales en embajadas. Queda poco tiempo, pero queda tiempo. No nos caigamos a embustes, la cosa es difícil pero todavía se puede hacer algo. Una pequeña luz se ha asomado. La mayoría de los partidos de oposición se unieron. A lo mejor no era lo que muchas personas aspiraban ¿Pero acaso cuando se hundía el Titanic a las personas que estaban a punto de ahogarse les importo si la balsa en que se iban a salvar era blanca, verde o rosada?. Creo que es hora de apoyarnos a nosotros mismos. Dejemos ya la necedad de la abstención. Volvamos a la calle con optimismo, fe y sin miedo, porque sino ¡Todos perderemos todo!.... Hasta ellos, cuando caigan en desgracia y ya no los necesiten. Piénsenlo, no vaya a ser que nos pase como al último emperador VENEZUELA SANGRA. Y no me preguntes lo que debes hacer, dime lo que estás haciendo por tu patria. Somos la magia del verbo. Somos tinta indeleble vertida en la sangre de un pueblo. ESTAMOS TODAVÍA A TIEMPO ENFRENTEMOS Y SALGAMOS A DEFENDER A NUESTRO PAÍS.

El Guerrero de la Luz


Un guerrero de la luz no se queda siempre repitiendo la misma lucha, principalmente cuando no hay avances ni retrocesos. Si el combate no progresa, él entiende que es preciso sentarse con el enemigo y discutir una tregua; ambos ya practicaron el arte de la espada, y ahora necesitan entenderse. Es un gesto de dignidad, y no de cobardía. Es un equilibrio de fuerzas y un cambio de estrategia. Trazados los planes de paz, los guerreros vuelven a sus casas. No necesitan probar nada a nadie; lucharon en el Buen Combate y mantuvieron la fe. Cada uno cedió un poco, aprendiendo don esto al arte de la negociación.
El Guerrero de la Luz - Pablo Coelho

La Teoría de Malthus


Por: Alberto Rodríguez Barrera -POBREZA, POBLACION, COMIDA Y MALTHUS - "Hay más cosas en el cielo y en la tierra, Horacio, de las que sueña tu filosofía."William Shakespeare"Hamlet" - Cuando los pobres embrutecidos e ignorantes se mantienen inaccesibles a toda luz intelectual, las clases dirigentes se embriagan despreocupadas con el champaña de las teorías de Voltaire y de Rousseau. Así pasaba en Inglaterra hasta la llegada de la Revolución Francesa , y del economista Thomas Robert Malthus (1766-1834). Malthus triunfó sintetizando en forma lapidaria el sistema económico de su época, interpretándolo estrictamente, conforme a los intereses de las clases dictadoras. Por una parte, el exceso de la población y la escasez de víveres era trágico en Inglaterra de finales del siglo 18; y la población, impelida a una temeraria proliferación por la misma pobreza en que languidecía, concluyó por chocar contra una producción limitada por las barreras proteccionistas y los vínculos fideicomisarios. Mientras la miseria, cerniéndose por esas razones sobre el pueblo, atizaba los rencores, y los elementos subversivos la empleaban como argumento en sus exasperadas denuncias contra el orden económico vigente, Malthus intervino para encuadrar esa situación dentro de una teoría universal, para demostrar la relación inevitable de la miseria con las eternas leyes de la Naturaleza y, en fin, para destacar la inocencia de las clases ricas y gozosas con respeto a los sufrimientos del pueblo. El éxito extraordinario de Malthus lo lleva a escribir Sobre las razones del alto precio de los víveres (1800), en el que afirma que el encarecimiento de las subsistencias, producido en virtud del aumento de la población, se encuentra ulteriormente agudizado por el sistema de la caridad legal, que adapta la limosna en dinero al precio de los productos. Por ende, ese sistema –dice él-, al acrecer los subsidios en moneda a cada aumento en el precio de los víveres, concluye por acrecer el monto de moneda ofrecido a cambio de una cantidad invariable de subsistencias, con lo cual se eleva sin límites el precio de esos víveres. Con sagacidad, Malthus se dedicó a documentar con pruebas positivas su tesis fundamental, el principio según el cual la población tiende a aumentar en progresión geométrica, en tanto que los víveres aumentan en progresión aritmética. Desde aquí, traza el conjunto de providencias que mejor asegurarían un duradero equilibrio entre población y subsistencias, disparando contra sus dos grandes blancos: los sistemas comunistas y la caridad legal. Afirma Malthus que los sistemas de igualdad son condenables bajo todos los aspectos porque, además de su incapacidad para poner remedio al principio de la población, traen sus trastornos disolventes y salvajes a nuestras sociedades congestionadas. En efecto, al absolver al individuo de las consecuencias inmediatas de una razonable procreación, y al asegurar a todos los que nacen un derecho imprescriptible a una parte del patrimonio común, esos sistemas crean un peligroso incentivo para la procreación imprudente, con lo cual favorecen el fatal incremento de la población y de su exceso sobre las subsistencias. Y lo mismo podría decirse del plan que asigna a cada padre de tres hijos o más la propiedad de un acre de tierra sembrada de papas y los pastos para una o dos vacas; y del sistema de caridad legal que, al acordar al pobre un derecho al socorro, oxida en él todo freno opuesto a la satisfacción de los sentidos, y por ende funciona como un acelerador del incremento de la población. La misma emigración no puede oponer a la superpoblació n nada más que un dique temporario, pues ella misma es un estímulo a la procreación que, a la postre, acentúa el exceso de habitantes. ¿Qué más? Los mismos progresos de la agricultura, la roturación de parques de lujo, o de las tierras estériles, sólo pueden aminorar el ritmo, de todas maneras irrefrenable, con que se acrecienta el exceso de población. Tampoco es útil, para atenuar esa desdicha, la libre importación de granos, que –por el contrario- vuelve irregular el aprovisionamiento y, en consecuencia, más frecuentes las carestías, mientras que los derechos, limitando el aprovisionamiento al mercado interno, pueden tornarlo mucho más regular y constante. Y, en fin, ni siquiera es ventajosa para el caso la introducción de víveres menos caros, puesto que no se obtendría sino lo opuesto: apresurar el crecimiento de la población y aumentar el exceso. No se trata, pues, de mejorar las instituciones, de perfeccionar las formas de gobierno, de ordenar más racionalmente los servicios públicos; se trata, en cambio, de predicar la continencia sexual, sobre todo en las clases trabajadoras, y de abrogar las fatales leyes sobre los pobres (la Ley de los Pobres, aprobada por el parlamento inglés), negando la asistencia parroquial a los niños nacidos de matrimonios contraídos un año después de la promulgación de la ley revocatoria, y a los hijos ilegítimos nacidos dos años después de esa misma ley. Como es de suponer, la obra de Malthus causó entusiastas elogios y críticas apasionadas. Sin embargo, no es posible negarle a Malthus la verdad de que si la población humana se propaga sin freno, debe tarde o temprano chocar contra la barrera de las subsistencias, más o menos remotamente, ante lo cual hay que prevenir tamaña desgracia. Pero, reconocido el valor abstracto o teórico de la doctrina de Malthus, es justo añadir que ella es absolutamente incapaz de desaparecer el exceso de población (antiguas y contemporáneas) , y mucho menos la naturaleza y los caracteres de la pobreza, que en esas sociedades se insinúa e impera. Por otra parte, la producción y la población no sucumben, en realidad, a esos dos coeficientes abstractos, de índole física y biológica, que aparecen en la doctrina de Malthus, sino a los coeficientes de naturaleza económica que contienen la producción y estimulan la proliferación mucho más acá o mucho más allá de los límites señalados por los coeficientes naturales. Por un lado, existe una serie de límites, estrictamente económicos, que contienen la producción agraria bastante por debajo del punto que podría alcanzar teniendo en cuenta las condiciones naturales de productividad del suelo y las de la técnica vigente. La procreación es también el producto de condiciones económicas, y está en razón inversa con su grado de bienestar; un hecho del que Malthus se hubiera convencido sólo observando el mundo que hormigueaba a su alrededor, donde había procreación imprudente en las clases pobres y escasez prolífica en las ricas. El exceso de población sobre víveres obedecen exclusivamente a razones económicas, históricas y transeuntes, verificablemente. Malthus vivió, precisamente, en una época en que se aplicaban con gran fuerza los frenos económicos a la producción agraria y a los estímulos económicos a la población, pues la agricultura, estrangulada por los impuestos, por los latifundios y los fideicomisos, da un producto exiguo y costosísimo, a la vez que los salarios reducidos embrutecen las costumbres de los trabajadores y los impelen a casamientos imprevisores, engrosando el ejército de los supernumerarios, a los cuales la falta de víveres condena a morir. Las mismas condiciones se repiten en otras épocas y pueblos (Rusia, India, la gran emigración italiana), consecuencia del choque de la población miserable, que se propaga sin freno, contra la producción e importación de las subsistencias, limitadas por un régimen técnico y comercial arcaico y arancelario. Son esas condiciones, específicas de instantes críticos de la historia, las que Malthus teorizó y encerró, imponiendo la miseria al género humano como una necesidad irremediable. Pero en cuanto se disipan esas razones económicas, de las cuales brota el exceso de población, desaparecen los fenómenos siniestros observados por Malthus, y los hechos dan al pesimista teórico el más solemne mentís. Liberadas de las cadenas que la traban, la agricultura cobra un vigoroso impulso. La apertura de caminos y medios de transporte y de comunicación abrieron el progreso, la exportación, el aumento del granero mundial para abundante alimentación. Mientras tanto, la conquista total del globo, al hacer compatible el aumento de los salarios con el más robusto desarrollo de la economía capitalista, consiente a los obreros con pagas más elevadas y una vida más digna; y el alto nivel de vida funciona, por sí mismo, como un poderoso freno de la procreación. Esto fue reconocido por Lord Farrer en la Sociedad Estadística de Inglaterra en 1894: "En lo que respecta a la mayor parte del mundo civilizado, no sólo la población no ha crecido más rápidamente que los víveres, sino que ha sucedido precisamente lo contrario, y las quejas, que se oyen en todas partes, se deben a que la oferta de alimentos, y en particular de granos, supera a la demanda". Fue errónea la tesis malthusiana de que el aumento de bienestar, estimulando la procreación, volvía a hacer caer a la población en su antigua escasez, en virtud de los salarios más altos, moderada procreación, conservando y perpetuando el excedente de la producción de subsistencias sobre la de hombres. Nuestros tiempos y la novísima historia económica, suprime la doctrina de Malthus de todo valor práctico, y como dijo Achille Loria (profesor de Economía Política, Universidad de Turín, 1944, y fuente de este escrito): "Pero los hechos recientes colocan la teoría de Malthus junto a las elucubraciones de aquellos filósofos que disputaban acerca de los probables efectos de la congelación del sol. Porque no debemos olvidar que el principio de la población es afirmado por Malthus, no sólo con un propósito teórico y especulativo, sino también con el propósito práctico de convertirlo en un arma decisiva contra los sistemas de igualdad social…el análisis sereno de las cosas nos demuestra…que un sistema económico que elevase el nivel de vida y las entradas de la mayor parte de la población, llegaría al resultado inevitable de limitar la procreación y, por lo tanto de restablecer, donde ya no existiese, el equilibrio entre la población y las subsistencias". No terminan ahí las fallas de la doctrina malthusiana: disipado todo rastro de excedente poblacional con respecto a las subsistencias, se disiparía todo rastro de estrechez y de pobreza, y las clases más numerosas disfrutarían de satisfactorio bienestar. Bueno: el caso es que no acontece nada de eso. En Inglaterra (y naciones civilizadas, con víveres exuberantes y desvalorizados) , la desocupación alcanzó la cifra del 10% de las federaciones obreras sin trabajo (1909). La situación de la población está determinada, más que por la masa de las subsistencias producidas, por la porción de éstas que se traduce en demanda de trabajo. En otras palabras, lo que determina el grado de bienestar de que goza una población, no es esa relación población-subsistenc ias, sino entre ella y el capital productivo. Dice Loria: "Las subsistencias pueden ser todo lo abundante que se quiera sobre las necesidades de la población; pero, si la clase propietaria no se resuelve a sacar del granero, para transformarla en trabajo, sino una cantidad de víveres insuficiente para emplear productivamente a la totalidad de la población que se ofrece, una parte de ésta queda por fuerza condenada a la desocupación. Si la clase pudiente se decide luego a sacar del granero una nueva masa de víveres para darla como limosna a esa gente a la que se niega trabajo, esa gente será preservada de la muerte, pero se formará una clase desocupada y miserable, y con ella se perpetuará ese residuo social que constituye el oprobio y el peligro de las sociedades contemporáneas…No se trata de anomalías casuales; se trata de fenómenos íntimamente ligados con el sistema capitalista, y que éste va produciendo por necesidad ineluctable en su propio recorrido. En efecto, las mismas condiciones inmanentes de la economía capitalista impiden a la clase propietaria extraer del granero la masa de víveres indispensables para emplear productivamente todos los brazos que se ofrecen: sea ello porque una parte de la población debe estar sistemáticamente desocupada, a fin de impedir que el salario de los trabajadores en actividad cobre un alza amenazadora para el mantenimiento del beneficio, sea porque la depresión fatal de la proporción del beneficio disuade a una parte de los capitalistas de colocar sus ahorros en inversiones productivas. Se halla implícita, pues, en el mismo engranaje de las relaciones económicas, la reducción del capital productivo a una cifra inferior a la que se requeriría para mantener a la totalidad de la población, y, por ende, la creación inevitable de una población desocupada y mendicante. Los frenos económicos limitan el progreso del capital productivo y lo vuelven incapaz de seguir el incremento de la población obrera, sea ese incremento lento o no y esté o no sobrepujado por el acrecentarse de las subsistencias". Otra laguna grave de Malthus es no conceder importancia alguna a las influencias benéficas del fenómeno de la población, a la forma cómo adelanta el progreso humano y civilizador. Una población numerosa es benéfica por sí misma y condición primera del progreso. La razón primera de las transmigraciones de los pueblos es la declinación de la renta, consecuencia del desarrollo de la población misma, independientemente de que exceda los víveres, pero más importante es que el aumento incesante de población obliga al cultivo de tierras cada vez menos feraces, es el gran propulsor del progreso económico, motivo principal que estimula formas nuevas y superiores. Al no poder ser alimentada con el producto de tierras fértiles, incapaz de sacar provecho de tierras menos productivas, surgen malestar y privaciones, obligando a suprimir y adoptar un sistema económico superior, que a su vez será posteriormente suprimido, actuando la población como demiurgo de las transformaciones sociales, fermento de la ascensión humana, fuente de mejoramiento perpetuo, que impele a regímenes económicos cada vez más evolucionados y justos. El tiempo ha demostrado que el incremento demográfico cumple una elevada función en el progreso de la civilización, precisamente por el desarrollo de la población y su presión sobre los víveres, que son los grandes forjadores de las revoluciones técnicas y económicas que impulsan el orden social a formas cada vez más eficaces y superiores. Es evidente entonces que, así como la teoría de la división o asociación del trabajo se manifiesta a la ciencia moderna muchísimo más compleja y múltiple de como salió de las páginas de Adam Smith, del mismo modo la teoría de la población se presenta muchísimo más variada, llena de facetas y multiforme de como aparece en el peñasco oscuro y siniestro que se yergue sobre el horizonte de Malthus.(Nota: Charles Darwin cuenta que en la lectura de Malthus sobre población, en 1938, encontró la primera inspiración de su teoría de selección natural, pero Malthus nos lleva a una teoría de desgracia y desconsuelo mientras Darwin arriba a una teoría de mejoramiento y progreso. Por otra parte, entre las corrientes malthusiana y la neomalthusiana no puede vacilarse en conceder preferencia a la primera, que es razonable y no daña física ni moralmente, mientras que el método de la segunda no es recto y tiende a talar el árbol para evitar el fruto, vale decir, a consumir y a corromper a los padres para detener la temida llegada de la prole.)
ONU: EL REGRESO DE MALTHUS. Fuentes al pie. Por Juan C. Sanahuja
Ban Ki-moon: Malthus vuelve a estar de moda. Los Objetivos del Milenio para el Desarrollo y la cultura de la muerte. Malthus vuelve a estar de moda -
El diario The Washington Post publicó el pasado 3 de julio una declaración Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, preparatoria de la Cumbre del Grupo de los 8 (G-8), que se desarrollará en Tokio del 7 al 9 de julio. "El cambio climático -dice Ki-moon- y la degradación del medioambiente amenazan el futuro de nuestro planeta. El crecimiento de la población y el aumento del bienestar producen una tensión sin precedentes sobre los recursos de la Tierra. Malthus vuelve a estar de moda. Todo parece repentinamente achicarse, la energía, el aire limpio y el agua fresca, todo esto que nos alimenta y sostiene nuestra moderna forma de vida". El tema central de la Cumbre será "una acción global para salvar el crecimiento global", se entiende, según lo dicho por el Secretario General, que preocupan el desarrollo y el crecimiento de los ricos y que la ONU y los países centrales seguirán castrando a los pobres. Reunión de Parlamentarios Como prólogo de la Cumbre se reunió la Conferencia Internacional de Parlamentarios del G8 sobre Población y Desarrollo (Tokio, del 2 al 3 de julio). Participaron el Fondo para la Población de la ONU (UNFPA), el Banco Mundial y los grupos parlamentarios de Población y Desarrollo de los cinco continentes. Estos grupos dependen de la IPPF, la multinacional del aborto y la perversión de menores, que tuvo también sus representantes en la reunión. Como no cabía de esperar otra cosa en la conferencia se decidió enfocar bajo el prisma de la salud reproductiva (eufemismo de aborto químico y quirúrgico) las Metas u Objetivos del Milenio para el Desarrollo, el Cambio Climático, los problemas de población y la Seguridad Alimentaria Mundial, (vid. NG 722, 836, 846, 854).

Pobrecita Venezuela


Por: Carlos Alvarado Grimán - aserne@yahoo.ca - aserne2004@gmail.com -htpp://www.aserne.blogspot.com - Pobrecitos los camaradas que vendieron sus conciencias al militarismo-chavista, renunciando a sus derechos constitucionales, no permitiéndose a sí mismos expresar públicamente sus opiniones sobre el desastre en que está sumida Venezuela. El temor se apoderó de los contestatarios de antaño ahora son ovejitas bozaleadas. La ridícula ciega obediencia al líder les borraron sus identidades. Esos no son los amigos que recordamos y admiramos, perdieron sus voces y vendieron sus almas a la ignominia. Pobrecitos los líderes opositores que bajan la cabeza ante las injusticias de este régimen oprobioso, pensando que la divina providencia, un golpe de suerte o la benevolencia del sátrapa los absolverá y podrán gozar de las mieles del poder, sin importarles la suerte del pueblo, los mártires, perseguidos, segregados en listados vergonzosos de la infamante era Chavista. Pobrecitos los empresarios que por sus intereses mezquinos vendieron sus dignidades, aliándose con la maldad y la injusticia, pensando que no serán victimas futuras de la nueva oligarquía "revolucionaria "que reclamarán sus espacios, destruirán sus empresas y sus tierras. Lástima la falta de amor propio de ésta pobre gente que acude a los circos chavistas en busca de lisonjas sin importarles la vergüenza de sus familias, exponen sus rostros ante las cámaras, mientras son vejados y maltratados impunemente y en cadena nacional por el Tte. coronel de utilería. Pobrecito el pobre pueblo venezolano que se acostumbró a vivir de los mendrugos que les lanza su nuevo amo, vendiendo sus almas al falso Mesías, mientras éste destruye el futuro de la patria y a sus hijos, sólo para satisfacer sus banales actos de maldad, codicia y sueños ególatras. Pobrecita Venezuela.

La ambigüedad de los conceptos


Por: Juan Pablo Vitali - A veces las palabras, se tornan engañosas, porque puede no ser fácil, encontrar el verdadero nombre de las cosas.A veces debemos recurrir a antiguos nombres, o inventar nuevos, para ciertas situaciones que no responden a las pautas culturales dominantes.Izquierda y derecha, conservador y progresista, liberal y socialista, reaccionario y revolucionario, son términos que devienen vacíos fuera de un contexto. Y el marco cultural en el que se utilizan es el del mundo moderno, el del pensamiento moderno. Ellos mismos son conceptos modernos, que responden a la dialéctica que el hombre moderno parece necesitar. Una dialéctica de caminos señalados e influidos por la oscilación del pensamiento, en torno a un movimiento que impide encontrar y permanecer en una sólida verdad. A veces no nos damos cuenta, cuánto estamos influidos por esa forma de pensar. Elegimos palabras pensando en su opuesto, siempre dentro de los moldes modernos, enmarcados por una cultura que deja fuera ciertas cosas, cierta forma de pensar, admitiendo solamente lo que considera razonable. Dentro de ese contexto, se puede ser todas las cosas que se quiera en función de la dialéctica, pero no se puede elegir una o varias palabras, para enunciar lo que se considera incorrecto. Ocurre eso cuando juntamos dos conceptos que han sido determinados para ejercer entre si la dialéctica considerada correcta. Así es que está muy, pero muy mal, decir revolución conservadora, nacionalsocialismo, nacionalsindicalismo o nacional revolucionario, porque no se puede manejar unido, lo que está para manejar fácilmente y por separado, según la lógica de la dialéctica, que de ese modo, no podrá producir su síntesis, sino que tendrá que atenerse a una unidad no dialéctica. Ser revolucionario para conservar algo, es incomprensible para el pensamiento moderno. Ser nacionalista y socialista, sería un contrasentido, igual que un nacionalismo sindicalista, o ser nacional y revolucionario, para la forma de pensar impuesta por la lógica de la modernidad. Menos aún se pueden crear palabras nuevas, porque la originalidad marca un cierto grado de libertad espiritual inadmisible.Así, tradicionalismo, fascismo, falangismo, legionarismo, se convierten en conceptos tan originales como pecaminosos, no porque sean sinónimos entre sí, que de hecho no lo son, sino porque sus diferencias se plantean en un plano que el pensamiento dominante considera incorrecto. Apartarse de las normas dialécticas modernas, implica remitir a otra cultura, que por muy antigua, o por muy avanzada, resulta indefectiblemente antimoderna. Nombrar algo con un nombre verdadero, es conocer su esencia y poseerlo. Es darle a la realidad otro contexto, y transformarla hasta convertirla en otra. Sacralizar lo desacralizado, organizar lo desorganizado, unir lo desunido, elevar lo degradado, restaurar lo destruido, enaltecer lo envilecido, recordar lo olvidado, espiritualizar lo materializado, todo eso puede ocurrir, cuando los conceptos dejan de ser patrimonio del pensamiento dominante, y comienzan a ser patrimonio de otra realidad, que trasciende ese pensamiento, porque pertenece a un orden superior. Toda guerra es esencialmente una guerra semántica. Quien posee los contenidos posee el pensamiento, y quien posee el pensamiento posee a la persona. En el fondo el tema es sencillo. Pensamos con palabras, con un idioma que elabora conceptos vivos en un contexto de relaciones que se denomina cultura, aunque a veces esté tan degradado que debiéramos denominarlo de otro modo. Por eso los niveles de ruptura en la ambigüedad dialéctica de los conceptos, están en su desplazamiento por fuera de la furia dialéctica, del racionalismo tiránico iluminista, en el final de los falsos enfrentamientos dialécticos, entre todos aquellos que en definitiva buscan un bien, sin caer en la falsedad de los enfrentamientos propuestos. Porque muchos de los que predican otra cosa, son permeables al pensamiento moderno, que los somete mediante los conceptos con los que formaron su pensamiento. Pensamientos de hombre moderno, a la medida de la falsedad dialéctica. El hombre nuevo que debemos formar, es en realidad el más viejo del mundo, el que no deambulaba por las tesis y antítesis para someterse luego a la síntesis del poder manipulador, sino que enfrentaba la realidad desde su propio ser integral, sin ningún otro complejo que la realidad misma. Una realidad completa, material y espiritual, sin más fe en la materia que la merecida por la materia, manteniendo la conciencia de algo obvio: que es mucho más probable la permanencia del espíritu del hombre, que la de su materia, siempre tan frágil, siempre tan susceptible a adjudicarse a sí misma una omnipotencia del todo ridícula, mientras la muerte sea parte insuperable de la naturaleza del hombre.

¿Cuál es nuestra Geopolítica?


Por: Juan Pablo Vitali - Las viejas leyes de la geopolítica. La geopolítica tiene sus leyes. Todos hemos leído en alguna oportunidad sobre el poder terrestre, el marítimo, sobre el corazón de la tierra, sobre las talasocracias, y todo eso nos resultó muy útil y muy interesante. Pero las leyes de la geopolítica, son materia inerte sin la voluntad humana. Esos núcleos de poder, esas líneas de tensión, todas esas posibilidades, existen para nosotros sólo en potencia, si no las llena y moviliza una voluntad de poder propia, o si detrás de las articulaciones geopolíticas aparentes, no está sino otro poder mayor, que no se manifiesta ante una primera mirada superficial, o no suficientemente profunda. Los grandes bloques geopolíticos. La Unión Europea, el MERCOSUR, son por cierto grandes espacios geopolíticos, pero ¿Quién los une en realidad? Las empresas que extraen el petróleo, que construyen carreteras, que ensamblan automóviles, los bancos que proveen el dinero para esas actividades, y los que emiten las divisas con las cuales se mueve la economía ¿A qué intereses responden? A veces, el análisis de la formación de los grandes bloques geopolíticos, se hace muy a la ligera. El contenido de esas uniones, que entusiasma a tantos, no es el más deseable. Claros ejemplos de ello, son los bloques mencionados: La Unión Europea y el MERCOSUR. La economía globalizada es la que los rige. Los grandes mercados, son parte de la ideología del poder transnacional, y sólo responden a quienes los controlan. Las empresas multinacionales y las finanzas, controlan la economía. La minería, el petróleo, la agricultura, el agua, los mercados inmobiliarios, todos bailan al compás del poder transnacional. Esa es la geopolítica que nos rige. Destruyen nuestro patrimonio y nuestra población, y nos hacen creer que eso es Geopolítica. Nuestra geopolítica. Antes no nos unía un mercado. La hermandad de los antiguos componentes del imperio español, hoy lastimada por la criminalidad de los gobiernos, no se basaba en ningún mercado, sino en la historia común. No necesitamos un intercambio comercial para saberlo. Sabemos que las poderosas empresas brasileñas, se expanden comprando empresas en América del Sur. Se supone que sus capitales son brasileños, pero primero hay que admitir que los capitales tengan patria, y después que realmente sean de origen brasileño. Sabemos que Brasil es desde el principio un gran espacio, desarrollado por una corte pro inglesa, pero no sabemos mucho más de sus intenciones profundas. Algunos de sus pensadores, como Elio Jaguaribe y Moniz Bandeiras, dicen estimar a la Argentina, por ejemplo, pero no sabemos cuál es su real influencia en los intereses que gobiernan al Brasil. Podríamos decir que conocemos su carnaval y algunas de sus playas, pero sería lamentable que esa fuera la base para un destino común. Y conste que no estoy en absoluto en contra de la unidad geopolítica con el Brasil, sólo que es difícil saber cuál será esa unidad, en qué política se basa, más allá de algunos aspectos económicos no siempre claros. Porque un destino común es también un problema espiritual, el contenido de una voluntad común, no algo meramente material. El viejo Carl Schmitt. En última instancia, un destino común, es determinar un enemigo también común, y enfrentarlo codo a codo, y para eso hay que hermanarse más allá de los intereses de algunas empresas, por importantes que ellas sean. Y el MERCOSUR es un mercado, una entidad no ciertamente de orden metafísico, con unas leyes que responden precisamente, a la lógica de un mercado. Aún la Unión Europea, que parece ser un espacio mercantil próspero, es absolutamente dependiente militar y energéticamente, lo que equivale a decir políticamente, en medio de una dolorosa destrucción del espíritu europeo. Quizá eso sea un continente cuando se convierte en un mercado. Ambos son espacios sin alma, por lo tanto, sin destino. Los contenidos los pone otro, llámese imperialismo yanki, poder transnacional o empresas multinacionales. Son luchas de empresas y de capitales, por mantener un sistema de mercado, un materialismo sin alma, en un mundo sumido en la catástrofe. Y a eso hay que agregarle la cultura progresista, que se manifiesta con diversos grados de virulencia, según las necesidades del consumidor. Suena muy feo ser mercosuriano, decir: Yo, de ahora en adelante, soy mercosuriano. Aunque la palabra bien se corresponde con una patria de mercado.No les sentaría muy bien esa denominación, a los gauchos de Argentina, de Río Grande do Sul, o a los llaneros venezolanos. Una confederación de naciones puede recuperar en un destino común, difícilmente pueda hacerlo un mercado. Porque un mercado es por definición lo que se compra y se vende, o sea, lo opuesto a una patria, aunque por lo que se ve, el concepto de patria ha quedado para algunos fuera de uso. Para qué son los mercados. Los mercados sirven para convertirlo todo en mercancía: las personas, los recursos naturales, el trabajo, la naturaleza, la tecnología, la salud, la cultura, todo tiene un precio de mercado. Eso es lo que mide, lo que determina los valores. Por eso somos todos iguales, sin identidad, sin fe, sin tradición, sin jerarquías, sin nada que nos identifique, a no ser nuestro valor de mercado. Esa voluntad de mercado es la que ocupa hoy los supuestos espacios geopolíticos, y genera la otra fuerza que pretende ocuparlos, en la lógica dialéctica, que es el resentimiento. Ese resentimiento destructivo, que no produce ninguna construcción política coherente para enfrentarlo. Ese odio al que tenemos al lado, porque tiene más, o porque tiene menos, y nos amenaza con sacarnos lo que tenemos, en un enfrentamiento será siempre "por abajo" de quienes manejan los hilos. Si es ideológico, el resentimiento puede convertirse en infantilismo revolucionario, en indigenismo, o simplemente en delincuencia. Los que algo tienen, defenderán el espejismo del mercado, pero serán también sus esclavos, sin llegar a tener nunca lo suficiente, como para evitar los riesgos de vivir en una comunidad de resentidos. ¿Cuál es nuestra Geopolítica? No existe en realidad, una geopolítica en los grandes espacios de Sudamérica. Hay sólo una dialéctica entre el mercado y los resentidos del mercado. Mientras las naciones decaen y las viejas hermandades se pierden, se lucha en la mezquindad, entre los pocos que tienen algo, y los muchos que no tienen y que odian a los que tienen. Ya no hay pueblos hispanoamericanos unidos por la historia. Ya no hay criollos como eje político cultural. Los que nunca fueron indios ahora quieren serlo, volviendo a sus costumbres ancestrales cuando ya no existe su contexto original, mientras esperan el llamado de su promotor internacional, atentos a su teléfono móvil. Otros recuerdan de pronto que son descendientes de europeos para entrar al mercado común europeo, sin tener la más remota idea de lo qué es realmente ser europeo, algo que aún los nacidos en Europa, en su mayoría desconocen. Esa es la opción dialéctica que nos brindan los mercados, porque ellos son los que unen hoy los grandes espacios y les ponen nombres a su medida. Así las antiguas leyes de la geopolítica se convierten en otra cosa: en espacios si, pero con contenidos puestos desde afuera de los territorios y de la identidad de sus comunidades, con criterios ajenos, desligados de los mismos espacios que pretenden unir. Unen destruyendo. Destruyendo a los hombres, al suelo, a la cultura, a las tradiciones, al arte, a la filosofía, a las costumbres, al arraigo, a la familia, a las Patrias. Nos damos cuenta entonces que la antigua geopolítica, la de la guerra, la del heroísmo, la del enfrentamiento de culturas, la que generó frases tales como "el corazón de la tierra", o "las potencias del mar", termina siendo casi una ciencia poética, comparada con los conceptos y valores que se manejan hoy. Porque hoy ya no hay corazón de la tierra ni potencias del mar en el antiguo sentido, sino jugadores anónimos que ganan uniendo o desuniendo a su antojo los espacios, la pura materia inerte, sin una voluntad superior de resistencia, de destino común, de determinación política. Sencilla conclusión. Por eso no es tan imprescindible como nos quieren hacer creer, que los espacios sean unidades mayores, lo realmente importante es cuáles son las reglas que nos imponen para unirlos. Por mi parte, hasta que aclare, prefiero aferrarme a mi viejo destino de argentino, de sanmartiniano, de criollo. Palabras estas más difíciles de convertirlas al mercado, que las que el propio mercado inventa. Y sólo admitiré unirme con las cosas que reconozco como propias: un patriota peruano, un patriota paraguayo, un patriota oriental, un patriota venezolano o colombiano, y porque no, un patriota brasileño, si nuestras patrias no son un mercado, sino una confederación de patrias libres, surgidas de la más profunda entraña iberoamericana, dispuestas a enfrentar, un destino común.

Tiempos difíciles


Por: Joaquín Piat, Columnistas, Opinion - Verdaderamente este nuestro planeta, se ha transformado en un mundo difícil. La hipocresía y la cobardía disfrazada de “buenas maneras” o “convivencia civilizada” nos asfixian cada día más. Como católico apostólico romano, me dicen debo ajustarme a las enseñanzas del Evangelio; y ante el oprobio, la mentira y la violencia de todo tipo, incluida la física, debo colocar la otra mejilla, declamar con la Constitución Nacional bajo el brazo y rezar esperando que Dios se apiade de nosotros. Creo que obrando solamente de esta manera, se me estruja el corazón decirlo, pero la cosa no camina, es más… en todos los frentes (el social, el familiar, el comunal, etc.) estamos involucionando, es decir retrocediendo. Ahí es cuando me acuerdo de san Bernardo y me siento contenido por su célebre “A Dios rogando, pero con el mazo dando”. Muchas veces me he preguntado si mi falta de paciencia y la personalidad que formé fruto de la actividad que elegí para crecer en la vida, me estaban impulsando a un error de apreciación del problema, mas si bien puede haber algo de ello, me doy cuenta que esto que me ocurre lo sienten o padecen bastantes personas incluidos, vale la pena destacarlos, hasta religiosos con una formación superior a la media conocida. Explico mejor; asistiendo hace dos noches atrás a una charla formativa pronunciada por una persona de las características expresadas anteriormente, la misma terminó con una pregunta (previa a la afirmación por parte del disertante de “no estoy haciendo con esto una apología de la violencia”): “¿que pasaría si con la misma firmeza que utilizó la gente del campo para reivindicar sus derechos, nosotros los cristianos nos hubiésemos opuesto a las leyes provinciales y nacionales que promueven el aborto, la prostitución, la enseñanza en las escuelas de una libertad sexual en donde la ética y a moral están ausentes, etc.?”. La repuesta a dicha cuestión cada uno de los presentes se la imaginó, pero desde luego el común denominador que habría tenido la misma, no es difícil elucubrarlo, es que ninguna de esas “plagas sociales modernas” habrían sido acordadas con tanta facilidad como la realidad lo indica, o directamente no habrían sido impuestas. El lector pensará que en lo particular yo me sentí más conforme al terminar la charla relatada, les aseguro que no fue así; al contrario salí con enojo de dicha reunión, pues nuevamente en mi ánimo e inteligencia sentía que estaba recibiendo un “doble mensaje”; algo así como “pongamos la otra mejilla pero… ante la pasividad de las instituciones, la interpretación tramposa de las leyes, los grupos de mafiosos y pandilleros que nos dominan y la anomia generalizada… HAGAMOS ALGO… además de rezar”.
Releyendo la historia, no conozco ningún gobierno fuerte (llamémoslo como se desee, dictadura, autocracia, etc.) que voluntariamente haya dejado el poder; cuando ello sucedió, fue debido a que la historia opuso una fuerza de mayor intensidad que terminó por doblegarlo. No deseo ahora yo destilar con mis ideas un doble mensaje. No estoy haciendo una apología de la violencia para enderezar el oscuro destino hacia el cual nuestra patria se encamina, arrastrada por un hato de desorbitados insensibles al bien común, e impermeables en su inteligencia a los cercanos problemas en que ingresará la humanidad toda (alimentación, energía, cambio climático, etc.); lo que trato de expresar es que el único camino que percibo, es mediante la organización en bloque y en fuerza de todos aquellos en que todavía el sentido común rige sus actos y deseos; logrado ello, sepamos que deberemos defendernos (en el sentido amplio del término) hasta que el país vuelva a la vigencia real de las leyes y las instituciones; en caso contrario probablemente de un solo soplo o con un amague, conocidos pandilleros o quienes los reemplacen esfumaran nuestras esperanzas de libertad y de una vida decente para nuestros descendientes. Creo que ya es hora de descartar la hipocresía generalizada en la cual la mayoría hemos caído; si o si debemos llamar a las cosas por su nombre y recordando a San Bernardo, pasar a un accionar mas concreto en la búsqueda de los objetivos de nuestra sociedad. Evitemos sufrir lo que vivieron los Cristeros en el Méjico, en la primera parte del siglo XX.

La democracia congelada


Por: Autor: Teódulo López Meléndez - Publicado el 4 de July, 2008 en Teódulo López Meléndez, Columnistas, Internacional - La democracia venezolana se congeló sobre una panela de constituido. La COPRE fue apenas un picahielo incapaz de penetrar el grosor y la fortaleza del endurecimiento. La democracia se hizo una insuficiencia permitiendo esta agresión contra la dignidad encarnada por un Teniente Coronel que gobierna a la mejor manera del siglo XIX. La sociedad instituida por esos años de democracia posdictadura se endureció sepultando la voluntad instituyente de la sociedad. Este régimen actual es el típico caso mencionado por Regis Debray de una revolución que le cambia el nombre a todo y hace una fiesta en cada ocasión, pero, más allá, es una perturbación que prostituye y frustra la participación, convirtiéndose así en un apéndice de lo instituido con anterioridad a sí mismo. Es así, por ejemplo, exacto al modelo todo “para el Estado” en boga hasta los alrededores o inicios de los años 80, hasta que Carlos Andrés Pérez comenzó a desarrollar la tesis de “todo para el mercado”. La ciudadanía que dejó de destruir el período democrático ha sido objeto de un voraz consumisión bajo este régimen. Lo que aparentemente era una democracia consolidada mostró sus pies de barro con este retorno a un estatismo exacerbado que ve “terroristas ideológicos” en todo quien se le opone. Así murió –y sigue muerto e pesar de las farsas- el espíritu instituyente de una sociedad que languidece. Lo instituido –de lo cual Chávez es un representante pertinaz- hace teóricamente imposible la ruptura de una lógica y el mantenimiento consecuente de un cascarón vacío que otra cosa no son las perspectivas de una posibilidad democrática real. Una sociedad instituyente es aquella cuyo verdadero fin es ella misma, siendo el Estado, la democracia y todas las instituciones simples medios. Ahora bien, dentro de esta sociedad instituida que reproduce a las instituciones la única posibilidad es plantearse trascenderlas y ello pasa por una toma de decisión. Hasta tal punto debe estarse sobre lo instituido que la sociedad misma debe ser revertida en un proceso instituyente.
El Estado de Derecho es así un simple tránsito y el Estado Social de Derecho -aún en su concepción más avanzada- un simple trecho en procura de lo que la ciencia jurídico-política comienza a llamar Estado democrático avanzado o postsocial. Vivimos una época en que la política dejó de ser espacio de redención para convertirse en una imposibilidad frustrante. He repetido cientos de veces que el pensamiento y la política se divorciaron, convirtiéndose la segunda en un giro lamentable sobre lo instituido. En el caso venezolano he citado la llamada “plataforma ideológica” de Un Nuevo Tiempo como el ejemplo más patético del lugar común. La política pasó a ser la administració n de lo instituido despojándose de toda carga, incluso de aquella vieja concepción que la definía como “el arte de lo posible”. De allí a que los idiotas miren con sonrisas burlonas a todo el que piensa sobre la democracia considerándolo un “loco” que anda inventando fórmulas abstractas. Encontramos que quienes anuncian prácticas de “democracia representativa” la transforman en verdad en una situación deliberativa intrascendente incapaz de incidir con modificaciones sobre lo instituido. Lo representativo ha dejado prácticamente de existir al constituirse en un mecanismo conservador de lo existente y al no encarnar una voluntad expresada desde la fuente instituyente y lo llamado “participativo” ha sido convertido en una farsa que obtiene resultados exactamente contrarios a los necesarios. El actual gobierno, por ejemplo, es particularmente corrupto porque encarna a la perfección la mercantilizació n de la política que criticó al período llamado democrático y que ha llevado al paroxismo. Es necesaria la tensión modificadora que produce una sociedad en afán instituyente. Nos hemos planteado cambios institucionales y no cambios estructurales que son los propicios para el logro de la equidad social. De allí que ante la revolución verborreica del actual régimen venezolano la llamada oposición aparece como una avanzada restituyente de lo que ya este régimen destruyó, amén de prostituir los nuevos conceptos que deberán ser metidos en una lavadora con detergente. Hay que construir una ciudadanía y no tenemos tiempo como para andar proclamando que se requerirían 20 o 30 años de un proceso educativo profundo. Ya tenemos en el país factores capaces de convertirse en actores sociales para invertir los términos. Es lo que he denominado las “élites inteligentes” que mayoritariamente se mueven en el interior del país y no en su capital. Sin embargo, esas élites se mueven entre el cinismo y el nihilismo, como he analizado en otro texto, y que aquí puede llamarse pasividad consumista o administració n estricta de los intereses particulares. Hacerlas despertar hacia una autodeterminación ciudadana constituiría el quid del asunto y no la larga espera de formación poblacional masiva. Pasa por hacerlas interpelar y crear así una tensión. Ello implica innovación originada en un profundo discernimiento. Esto es, lo que llamo “élites inteligentes” deben poder ser convertidas en activistas en procura de la inclusión y del reconocimiento de derechos aún no reconocidos. He señalado el caso concreto de dos pelafustanes que dicen se van a reunir para decidir la unidad de la oposición en torno a las elecciones regionales. Se trata de la ruptura de una lógica instituida e impositiva que mantiene en vigencia un acuerdo social básico absolutamente inepto para atender a las necesidades políticas inmediatas de superación de un régimen autoritario e impide el poder arrollador de una sociedad instituyente. Ello implica una nueva ética política que hará posible la erupción de una nueva cultura política que posibilitará –entonces sí- el largo período de educación masiva en la formación de ciudadanos. Algo muy contrario al asistencialismo del estado, un perverso mecanismo que no hace ciudadanos sino aciudadanos. Cuando se fragmenta, se cambia la historia, se procuran eliminar hechos y nombres y se enseña que la movilización colectiva es inocua, se corroe el poder instituyente del cuerpo social. La sociedad venezolana actual está en fase negativa. La protesta es una simple pérdida de paciencia y la lectura de columnistas que insultan al gobierno un simple ejercicio de catarsis. Es lo que intentamos hacer: procurarnos algunos ciudadanos, ya dueños de esta condición, para comenzar a generar una cultura política esencialmente nueva. Ello pasa por hacer comprender que Chávez al pretender una liberación lo que hace es imponer una dominación. Cuando Chávez sale el 24 de junio a defender las “instituciones” está transitando de revolucionario a conservador. Las “instituciones” que Chávez salió a defender carecen de lógica liberadora; son apenas instrumentos de dominación. Ni respetan el Estado de Derecho ni avanzan hacia un proceso de transformació n. Sólo mantienen el status quo abusivo. Es decir, están en una situación conservadora extrema.
Lo que pretendo al hablar de ciudadanía instituyente no se refiere a un mito fundante. Me refiero a un agente (al agente) que impulsa permanentemente una democratizació n inclusiva donde no puede estar legalizado, por ejemplo, el abuso del Contralor Russian. De manera que esta oposición que el país rechaza –entre otras razones porque lo único que busca es la restitución de instituciones del pasado- está a años luz de la necesidad actual de la república, esto es, nada de considerar a la institucionalidad como razón de ser sino de la implementació n de una nueva lógica de la política. La política de resolución de conflictos y de armonización de intereses se basaba en el respeto estricto al orden legal vigente como única posibilidad política de mantenimiento democrático. Después del revolcón que hemos sufrido ese contexto de política está marchito, por la sencilla razón de que no hay instituciones (Chávez las inventa para justificar las inhabilitaciones) . Ahora bien, sin instituciones no se puede vivir en democracia. La paradoja es fácilmente soluble, puesto que al estar encerrados (como estamos) en la “sin salida” (repito que ya he hablado suficientemente de nihilismo y cinismo del siglo XXI) va a encontrarse inevitablemente con una reacción frente al sometimiento, una que también de manera inevitable va a estar marcada por una concepción de la política absolutamente distinta de esta que practican entre nosotros tanto gobierno como oposición. Hay, pues, esperanza, porque de la nueva ética saldrá racionalidad en la nueva construcción. Ello provendrá de la toma de conciencia de una necesaria recuperación (no del pasado, en ningún caso), sino del sentido. El país que las “élites inteligentes” deberán liderar es uno en lucha contra las distorsiones, una basada en una lógica alternativa. Pasa porque los ciudadanos tomen como nueva norma de conducta la no delegación, lo que a su vez implica la asunción del papel redefinidor lo que la hace responsable en primer grado.

Venezuela - !Burla…con toda intención!


Por: Autor: Oswaldo Sujú Raffo Gral. Div. (r.) Ejérc. Venezuela - Oswaldo Sujú Raffo, Columnistas, Internacional - Este tradicional desfile del 24 de Junio, Día del Ejército, en otro aniversario de la gloriosa Batalla de Carabobo, obliga a emitir diversas consideraciones. Como era costumbre, se efectuó en el propio lugar del inmortal campo y no en el Patio de Honor de la Academia Militar ante un arco de anime, como el pasado aniversario. Participaron unidades de todas las Fuerzas. La tradición era solo unidades del Ejército, pues el desfile conjunto donde participan todos los integrantes de las FF.AA.NN, es el del 5 de Julio, en la Av Los Próceres , incluyendo grupos civiles. Esto es criticable en un régimen que olvidó todo concepto de respeto a la tradición militar e histórica. La incorporación de personal civil, se hacía en la IV República con los Batallones de Reservas, de las guarniciones cercanas, pero correctamente uniformados y encuadrados en el desfile, marchando con las agrupaciones. Fue repulsivo ver gente de civil con camisas y franelas rojas, llevando armas de fuego de alto poder como integrantes de “milicias de resistencia asimétrica”, algo ya rechazado por el pueblo el pasado 2D, así como los slogans cubanos que, por su fondo y forma, caen en lo ridículo.
La profusión del color rojo a todo lo largo y ancho del desfile, las pancartas y los mensajes que salían por los altavoces, aparte de ser una competencia de loas al “proceso”, daba la impresión de asistir a un evento de milicias en La Habana.Como siempre, en esta V República, el Comandante del desfile “se lució” con su arenga insólita ( Soldados socialistas y anti-imperialista…?) y con el tricolor nacional como brazalete, para congraciarse con “el supremo” recordándole el 4F…De ser tradicionalmente un desfile militar, pasó a ser uno cívico-militar, con cuadros alegóricos y escenas de teatro ( delicias de “el supremo” de sus lejanos tiempos ) . Se olvidó los tres objetivos de todo desfile militar, como es : Cumplir con la celebración de una efeméride , realizar un sobrio y marcial espectáculo para el público y lo más importante, dar una demostración de fuerza a potenciales enemigos del Estado. Sin temor a equivocarme, creo que se cumplió uno solo, el primero y trastocado. Pero, compatriotas , lo anterior no tiene tanta importancia como el irrespeto y burla , al sentimiento del pueblo venezolano, no de las focas rojitas. Como se les ocurrió poner en boca de El Libertador, el slogan castrista cubano, cuando es un lema oprobioso de la dictadura más longeva del mundo ? Los héroes que murieron en la inmortal llanura de Carabobo, lo hicieron por conseguir la LIBERTAD y muchos fueron allí enterrados en tumbas desconocidas…Y como les digo a los civiles y militares, que aplaudieron esa afrenta al honor nacional, que también en ese campo sublime en el año de 1962, fueron enterrados los cuerpos de los valientes y humildes soldados del Ejército, de los Batallones “Carabobo 41” y “Piar 31” que ofrendaron sus vidas, en defensa de la Patria durante el cruel suceso de “El Porteñazo” aupado por el sátrapa Fidel Castro…o es que esto también se olvidó por el jalabolismo histérico hacia “el supremo”…? No está lejos el día en que las cosas tomen el lugar que corresponde por razón, justicia y honor en esta Venezuela que es tuya, mía y siempre nuestra. La Patria es primero. ¡Hasta luego!

Triunfos Internacionales


Por: Luis Ugalde - Luego de la inteligente y decidida movilización estudiantil de 2007 en defensa de la libertad y la democracia, algunos pueden pensar que ellos, si no están en la calle, no están en nada. Pocos conocen los triunfos de estudiantes de varias universidades venezolanas en competencias académicas internacionales del más alto nivel. Voy a referirme a lo que conozco más directamente, que son los éxitos impresionantes de los estudiantes ucabistas. En abril de este año una delegación de la UCAB en Nueva York en el National Model United Nations (NMUN 2008) fue seleccionada como la mejor delegación de esta competencia en la que participaron más de 4.500 estudiantes de 450 universidades. Nuestros 26 estudiantes de diversas carreras (representando a la diminuta república Comores y a Noruega) participaron en la sede de las Naciones Unidas en un simulacro de ese foro internacional, y discutieron temas como la deuda externa, la propagación de la malaria, el desarme o el Tratado de No Proliferación. La obtención de ocho premios individuales para mejores delegados y de los dos más altos reconocimientos de Outstanding Delegation y Distinguished Delegation, expresan la calidad y extraordinario desempeño de estos estudiantes venezolanos. Este mismo año la delegación UCAB en el Modelo de las Naciones Unidas Harvard compitió en Boston con 3.100 jóvenes de 250 universidades y consiguió el premio a la Mejor Delegación Internacional.
En el Modelo de las Naciones Unidas Worldmun (este año en la Universidad Autónoma de Puebla), la delegación de la UCV quedó de primera y la de la UCAB de tercera entre 300 universidades. No fueron las únicas competencias, sino que nuestros muchachos estuvieron entre los primeros del mundo en Lamun en Puebla, Baja Sae -construcción de carros- en Quebec, ROA -de robótica- en Monterrey, en competencias de arbitraje en Viena, de derechos humanos en Washington y en Bogotá... Por falta de espacio, sólo indicaremos los asombrosos éxitos de los jóvenes de la UCAB en la Competencia de Derecho Internacional en Washington que, con el nombre de Philip C. Jessup, funciona, desde hace más de 40 años, como una olimpiada de derecho internacional. La UCAB ha participado en los últimos 16 años. De más de 500 universidades, que primero se eliminan en sus países, 65 llegan a la competencia internacional en Washington. Ahí en sucesivas eliminatorias van a octavos y a cuartos de final y a la final. La UCAB en los últimos 10 años llegó 5 veces a semifinales, 2 a finales y en 1997 ganó el campeonato. Por su trayectoria nuestro equipo ha sido catalogado como el segundo mejor del mundo, detrás de Singapur. Este año llegó a cuartos de final y, en una final adelantada, perdió ante Singapur. Son un orgullo para nuestra universidad y para Venezuela estos éxitos internacionales repetidos año tras año y nos llevan a muchos a preguntarnos ¿Cuál es el secreto del éxito de estos jóvenes? ¿Cuáles son las claves que ponen a rendir su indudable talento?
Mi impresión personal es que logran una alta motivación personal para medirse sin complejos con los mejores del mundo; lo que los lleva a un esfuerzo sostenido con tenacidad y trabajo en equipo para prepararse durante meses a una competencia a la que van libremente y con orgullo venezolano. Hay algo que valoro particularmente: muchos de estos jóvenes son los mismos que destacan a la hora de defender la democracia en la calle o de encabezar el voluntariado social en escuelas de barrio, o ejercer la responsabilidad estudiantil en los consejos universitarios de cogobierno. Para muestra un botón: nuestra estudiante de Comunicación Social, Geraldine Alvarez, obtuvo el premio de la mejor delegada en la sede de Naciones Unidas en la competencia mencionada, es secretaria electa del Parlamento Estudiantil en Venezuela, destaca en el voluntariado ucabista y es representante en el Consejo Universitario. No se trata de una emoción estudiantil que protesta por algo pasajero que le afecta a sus intereses, sino de jóvenes que asumen el futuro del país con extraordinaria responsabilidad, y creatividad. Quieren una universidad abierta que no se aísle del mundo, ni del cambio, con más hechos y menos promesas engañosas, en los sectores más necesitados. Ahí está el futuro de Venezuela.

Oprobiosas Cadenas

Por: Francísco González - Creados a imagen y semejanza de Dios, somos seres espirituales y materia, dualidad que al no ser bien interpretada quita a la persona humana características intrínsecas de si, de ellos vimos un reciente ejemplo con la liberación de los rehenes que las FARC retenían en Colombia como herramientas para ser usados contra el pueblo colombiano. Del proceso de liberación destaca la captura de los carceleros y las oprobiosas cadenas que durante años usaron para doblegar el espíritu de hombres y mujeres, cadenas que no hacen sino denigrar de la condición de persona humana de los captores y humilla a los rehenes. Las dolorosas palabras de los liberados, no han hecho sino desatar la furia de los izquierdistas del mundo, quienes al parecer desearían poder callarlos para que el mundo no sepa de los horrores que viven las víctimas de la izquierda, cosas que solo concebíamos posible de manos de los nazis en su campos de concentración o los gulags de la antigua Unión Soviética, por nombrar algunos de los más atroces ejemplos. Podríamos pensar no son humanos, pero lo son solo un humano es capaz en función de su libre albedrio de hacer cosas tan atroces, pero eso no hace sino indicar las desviaciones que en su formación sufrió el ejecutor y la inherente maldad del enfoque filosófico-doctrinar io al cual sirve. Muchas veces las cadenas están en nuestras mentes y eso hace miserable la vida de quien asume esta posición, pero otras las cadenas las ponen mediante formación para castrar o limitar el pensamiento crítico y otras veces nos imponen las oprobiosas cadenas con las que tratan de decirnos que le temen a la sola idea que podemos expresarnos libremente, que solos libres para decidir o hacer y sobre todo que somos hijos de Dios a su imagen y semejanza.

¿Vieron ya estas fotos del desfile 5-7?














































¿Cuál es nuestra cultura?


Por: Juan Pablo Vitali - Lo primero que hay que decir respecto a la pregunta que antecede, es que para la mayoría de la población esa pregunta ya no tiene respuesta ni importancia. ¿Pueden necesitar una respuesta, los esclavos de la droga, de los videojuegos, de la cuota del auto, del sexo, y de la infinita cantidad de propuestas que el sistema nos propone y nos impone para descerebrarnos? ¿Será acaso esa pregunta, irremisiblemente sumida en el pasado? Pero para algunos, no hay más remedio que plantearse ciertas cosas, porque no somos todavía el tipo de bestia resentida y consumista en que se han convertido muchos de nuestros compatriotas, y por qué no decirlo, de los habitantes de este mundo, en el que cada vez es más difícil vivir, aunque casi todos miren para otro lado, rogando que no se les acabe la suerte. El primer y gran logro del enemigo es que una pregunta así suene ridícula. Porque al que no tiene cultura, no le interesa cuestionarse nada, y el que la tiene, suele estar encerrado en la soberbia de ciertos dogmas culturales de moda, que excluyen casi siempre a los que están fuera de un círculo pequeño y sectario, sólo para un puñado de acólitos.Los criollos, los indios, los mestizos, los gallegos, los rusos, los turcos, los tanos, fueron todas formas anecdóticas y simpáticas de nombrar matices de algo que estaba por detrás y por encima, algo más fuerte, algo mágico que convertía todo eso en una sola fuerza. Ese algo era ser argentino. Supongo que algo parecido ocurría con las demás nacionalidades. En todo caso, la fuerza del ser nacional, no estaba dividida en cosas contradictorias. ¿Tan débiles fueron nuestras nacionalidades y nuestra cultura, que pudo unir lo antedicho y mucho más, en un territorio tan extenso como el nuestro? ¿Tan débil fue nuestro patrón cultural, como para que no hubiera otra forma de eliminar la resistencia, que la persecución sistemática a todo lo nacional, reservorio de todo lo hipanoamericano? Quizá la agobiante extensión hizo que en el fondo, nadie quisiera alejarse del todo del otro, sabiendo que algún día, habría que cumplir la responsabilidad histórica o perecer. Aún quienes proclamaban ideas políticamente negativas o contradictorias como Borges, terminaron aferrados a los viejos patios, a los sables, a los suburbios y a los gauchos, en definitiva, al hecho de ser criollos.Aún quienes a fuerza de ser inútilmente antipopulares equivocaron el camino político, no hicieron otra cosa que llorar la decadencia de las grandeza nacional. ¿Qué otra cosa hace Manuel Mujica Lainez, cuando cuenta, como los de su clase no supieron hacer una Patria a la medida de sus antepasados los conquistadores?Y aunque admire profundamente la literatura de los autores nombrados, debo decir que el coraje no se compra, se tiene o no se tiene, y ellos no lo tuvieron. Leopoldo Lugones vio la fatal pequeñez que se venía, y no quiso ser cómplice, quizá por eso eligió el cianuro, que es una desagradable forma de dar testimonio, pero una forma al fin. La tierra profunda, cubrió de algún modo las falencias de las clases dirigentes, y forjó una unidad de los países. Por eso ahora quieren bajar de sus pedestales a nuestros héroes, porque la grandeza de cualquier tipo es mala. La grandeza de un solo y gran territorio es mala, de un solo idioma, de un solo ejército, de una sola religión, de una sola estirpe, que no necesita llamarse raza porque incluye y absorbe los elementos de varias de ellas, en una proporción que sin necesidad de porcentajes vino a llamarse criolla. Porque todos fuimos criollos en esta bendita tierra sudamericana, por libre elección, porque esas cosas no se imponen. Una cultura se recibe y se acepta libremente. Nadie se hace amigo de nadie por imposición. Pero eso era antes, ahora somos raperos, guevaristas, libremercadistas, ecologistas, rastafaris, indigenistas, darks, zapatistas, stones, skaters, cumbieros, drogadictos, piqueteros, asesores, punteros, gays, lesbianas, travestis, astrólogos, gurús, vegetarianos transgénicos, freudianos, defensores del aborto, de las terapias alternativas, de la liberalización de la droga, de los animales en extinción, de los pueblos originarios (¿Yo no soy originario que también nací acá?), del reiki, del feng shui, del origami, de las murgas contestatarias, de los artistas callejeros, o de todas estas cosas juntas y de otras más que olvido o desconozco. ¿Por qué tiene que ser ahora esa nuestra cultura? Pues muy fácil, porque todos los contestatarios a la medida del sistema juntos, no valen lo que valía un criollo, cuando ser criollo era habitar un territorio grande, y una tierra que por sí misma forjaba hombres de una sola estirpe, antigua, fuerte y unida, bajo la cruz del Sur.

Colombia celebra mientras Venezuela sufre por sus secuestrados


Por: Helen Fernández: “Las FAN deben actuar y rescatar a los secuestrados venezolanos” - El Comando Nacional de la Resistencia a través de su vocero; Helen Fernández anunció su satisfacción por el rescate de Ingrid Betancourt y otros catorce rehenes que se encontraban en manos de las FARC, acción que le dio la vuelta al mundo por la impecable actuación de los militares del vecino país. Destacó Helen Fernández, “Con objetivos claros y verdadera unidad de propósitos, se cubrió de gloria el pueblo de Colombia a través de sus Fuerzas Armadas y del Primer mandatario Alvaro Uribe ante esta impecable operación de rescate”. Para la representante del CNR “esto constituye la mejor demostración que cuando un mandatario está en sintonía con la voz de su pueblo, se pueden lograr éxitos de incalculable valor que apunten a la paz social que todo el continente necesita, reclama y merece”. Consideró Helen Fernández que mientras en el vecino país celebran con todo derecho el rescate de los 15 rehenes, en Venezuela se vive una incertidumbre en relación a los 81 secuestrados que hasta el momento se encuentran en manos de irregulares a lo largo y ancho de paìs, sin que el gobierno nacional haya hecho mayor cosa a favor de su liberación. Denunció Fernández “algunos de estos secuestrados tienen cinco años sufriendo todo tipo de vejámenes por parte de sus captores”, por lo que solicitó al gobierno del Presidente Chávez y a las Fuerzas Armadas Venezolanas a que utilicen el lema “Patria, democracia y vida” y a no escatimar ningún esfuerzo en el rescate de estos venezolano y puedan así volver a sus hogares. Anunció que pedirán la intermediación de la recién liberada Ingrid Betancourt por los 81 secuestrados y su pronta liberación en territorio venezolano. Se refirió además, a lo que consideró como el “secuestro judicial” que viven los venezolanos. “No podemos dejar de nombrar nuestros más grandes ejemplos como son los presos y perseguidos políticos, en donde destacan los Comisarios Simonovis, Vivas, Forero y los ocho PM”, quienes, según manifestó están próximos a recibir sentencia por parte de un sistema judicial tardío y con claras violaciones a los derechos humanos, apuntó.

El Ejército Revolucionario de Venezuela


Por: Mercedes Montero - Una Tribuna para voces del decoro - El viernes 4 de julio el primer mandatario venezolano le pidió a los miembros de la Fuerza Armada Nacional que fueran cada día más revolucionarios, olvidando completamente que los ejércitos deben ser apolíticos, ya que tienen el poder de las armas. Además hay otra razón de fondo, si quienes tienen el poder de las armas, comparten una ideología con un sector de la sociedad, es lógico que privilegien a ese sector, sobre el servicio a toda la nación, independientemente de credos políticos o religiosos. Los venezolanos no debemos llamarnos a engaño, la imposición de la consigna castro comunista “Patria, socialismo o muerte, venceremos”, que nuestros soldados están obligados a gritar cuando saludan es el producto del adoctrinamiento revolucionario de nuestra Fuerza Armada. A una reunión que el primer mandatario sostuvo con miembros del alto mando militar, asistieron miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), partido del gobierno fundado por Chávez También estuvieron presentes otros altos personeros del gobierno. Esa reunión fue previa al acto de ascenso de los oficiales. Cabe preguntar porque había miembros del partido de gobierno. Si Venezuela tuviera un gobierno democrático tendrían que haber estado presentes representantes de la oposición, porque antes y después de todo, venezolanos son tanto los seguidores del presidente como sus adversarios, y, el destino del país es de interés común. Los ascensos militares fueron 315, entre coroneles y capitanes de navío. Las comparaciones toman nuestra memoria por asalto. Los países que tienen conflictos armados de algún tipo, por ejemplo, USA, Reino Unido , Israel, no creo que tengan tantos ascensos a tan altos grados, en un número tan masivo, en el término de un año. La suspicacia también dice presente. Cabe preguntar si el regalar ascensos es una estrategia de compra de conciencia de esos soldados para quienes el honor debe ser divisa. El primer mandatario en el discurso pronunciado durante la ceremonia de presentación de los oficiales ascendidos, se expresó de esta manera: "Un coronel, un capitán de navío hoy necesariamente tiene que ser un revolucionario, cada día más revolucionari. Debemos darnos cuenta… de dónde estamos, qué proceso estamos viviendo", Evidentemente Chávez estaba pasando un mensaje equivalente a: Los estoy ascendiendo pero exijo que sean revolucionarios, es decir no es a la nación a quien servirán, es a mi proyecto ideológico. Esta orden del primer mandatario venezolano hacia la Fuerza Armada, es por demás sectaria y discriminatoria. Esa orden es un abuso de poder. La justificación para tal orden es una supuesta amenaza de invasión o ataque de la IV Flota de la Armada Norteamericana, es decir el odiado “imperio” quiere atacar a Venezuela. Si esa intención fuera cierta por parte de USA, solo tendría que dejar de comprar nuestro petróleo, ya que también es el principal cliente de PDVSA. Con esa simple medida hundiría a la revolución que ha dilapidado miles de millones de dólares, que han entrado y también salido a toda velocidad de las arcas de la nación, por concepto de la venta de nuestro crudo, sin necesidad de disparar un tiro, ni sacrificar vidas humanas en esta barbarie que se ha transformado nuestro país.

Frase del día

"Hombres hay que no quieren el crimen, pero carecen de energía para castigarlo."
Turgon

Huso y Uso


En esta ocasion estoy remitiendo una Necedad mas de Gusadolf, comentando la diferencia de significacion que tienen dos vocablos dependiendo de la ortografia usada al escribirlo. Se trata del vocablo HUSO, escrito con H como hotel y USO sin la H. HUSO es una parte de la Geografia que se refiere a cada una de las regiones en que se divide el espacio terrestre. Se usa para determinar la hora legal de la region.
USO, 1. m. Accion y efecto de usar.
2. m. Ejercicio o practica general de algo.
3. m. moda.
4. m. Modo determinado de obrar que tiene alguien o algo.
5. m. Empleo continuado y habitual de alguien o algo.
6. m. Der. Derecho no transmisible a percibir de los frutos de la cosa ajena los que basten a las necesidades del usuario y de su familia.
7. m. Der. Forma del derecho consuetudinario inicial de la costumbre, menos solemne que esta y que suele convivir como supletorio con algunas leyes escritas.
SALUDOS CORDIALES

"Declaren que los liberaron"

Fidel Castro - Redacción BBC Mundo -http://news. bbc.co.uk/hi/spanish/latinamerica/newsid7492000/ 7492566.stm - He criticado abierta y energéticamente los crueles métodos de secuestro y cautiverio de prisioneros en la jungla - El ex presidente de Cuba, Fidel Castro, pidió este domingo a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que liberen a todos los rehenes que tienen cautivos.
"He criticado abierta y energéticamente los crueles métodos de secuestro y cautiverio de prisioneros en la jungla", escribió Castro en un artículo publicado en internet este domingo.
"Si me atrevo a sugerirles algo a los guerrilleros de las FARC es que ellos simplemente, por cualquier medio a su disposición, declaren que han liberado incondicionalmente a todos los rehenes y prisioneros que están todavía bajo su control", añadió. Su llamado se produce después de conocerse el rescate de la ex candidata a la presidencia de Colombia, Ingrid Betancourt, y de 14 rehenes el pasado miércoles. Lea: "Muy pronto llegará la libertad" "Sin deponer las armas"
Sin embargo, Castro expresó que el grupo rebelde no debería deponer las armas. Indicó que, durante los últimos 50 años, esos grupos guerrilleros que se habían entregado "no sobrevivieron para ver la paz". La revolución que lideró Fidel Castro en Cuba sirvió de inspiración para las FARC cuando se formaron en los años 60. El analista de la BBC para América Latina, Warren Bull, dice que con su movimiento quebrado, los rebeldes pueden decidir que el consejo de un maestro estratega como Fidel Castro no está para ser ignorado, si quieren asegurar su supervivencia a largo plazo. En junio, el presidente venezolano, Hugo Chávez, les hizo un llamado a terminar con su lucha de cuatro décadas y liberar a todos sus rehenes.