sábado, 5 de julio de 2008

Los niños siempre dicen la verdad

Un niño necesitaba Bs. 1.000.000 y rezaba todos los días para que alguien se los regalara. Un día, decidió escribir una carta a Dios pidiéndole los Bs. 1.000.000 y la mandó por IPOSTEL. Cuando el Jefe del Correo vió a quién estaba dirigida la carta, determinó despachársela al Presidente Chavez. Chavez, al recibirla quedó gratamente impresionado y le instruyó a su secretaria enviarle al niño Bs. 50.000, pensando que para un niño pequeño esa cifra debía significarle una gran cantidad. El niño, feliz con los Bs. 50.000, se sentó rápidamente a escribir una carta de agradecimiento que decía: 'Gracias querido Dios por mandarme el dinero. Sin embargo, por alguna razón, lo mandaste a través del Palacio de Miraflores y, como siempre, estos hijos de puta, corruptos de mierda, se quedaron con el 95% de comisión'.

Fuentes del fracaso polìtico

Por: Alberto Rodríguez Barrera - El autoritarismo es la defensa y justificación de un gobierno basado en órdenes que son respaldadas por amenazas y castigos por desobediencia. Los defensores de sistemas de gobierno autoritarios creen que la autoridad del gobernante es su propia justificación y que sus prácticas deben ser aceptadas por sus súbditos, sin consulta o persuasión, por la autoridad investida en ellos por teoría política o social, por procesos abstractos de desarrollo histórico, o por Dios. Dentro de este esquema funciona la llamada personalidad autoritaria, un tipo de personalidad caracterizada por extrema obediencia y respeto incuestionable por la autoridad. Estas características definitorias son generalmente acompañadas por rigidez, convencionalismo, prejuicios e intolerancia de la debilidad o la ambigüedad. El totalitarismo encuentra ejemplos teoréticos en el nazismo, el fascismo y el comunismo soviético: sistema político dominado por un solo partido e ideología en el que todas las actividades políticas, económicas y sociales son absorbidas y subsumidas y toda disidencia suprimida por terrorismo policial. Esencial para el totalitarismo es el monopolio total del flujo ordinario de información y de argumentos públicos. Esta visión era muy corriente en el período 1930-1950 entre marxistas intelectuales disidentes que hablaban de la nazificación de los partidos, sindicatos, universidades, asociaciones profesionales y otras de la Alemania nazi, y en el grado de control central ejercido por la dictadura stalinista en la Unión Soviética. El totalitarismo debe mucho a teorías orgánicas del Estado. Escritores posteriores han tendido a colocar énfasis en el grado en que rivalidades por el liderazgo, faccionalismo y el desarrollo –en industria, ciencias aplicadas, o las fuerzas armadas- de centros separados de poder e influencia y jerarquías paralelas al partido pero esenciales para el Estado, preservan un elemento de pluralismo y modifican la temprana imagen monolítica del Estado totalitario. El terrorismo es la política o actividad de utilizar el terror para romper el espíritu de resistencia a un particular movimiento político inculcando el temor a la muerte, mutilación, y tortura, o acciones similares contra resistentes familias o dependientes. Como política carece de realidad hasta que se producen suficientes ejemplos para que el terror se vuelva efectivo. El terrorismo puede ser tanto oficial como contrarevolucionari o (uso que le dieron Hitler y Mussolini), así como también revolucionario. El terrorismo es esencialmente el arma de una minoría que no encuentra ninguna oportunidad de éxito por persuasión. Si el terror revolucionario ha de ser exitoso, debe primero imponer su voluntad en aquellos que desea liderar hacia la batalla. Es un término fuertemente peyorativo, pero figura mucho –y generalmente con alguna razón- en la propaganda oficial contra insurgentes. El castrismo es una mezcla de tradición revolucionaria latinoamericana e ideología comunista creado por Fidel Castro. Nació sin ideología o teoría clara. La fusión del movimiento guerrillero- caudillesco con el comunismo llegó en 1961, cuando Castro abrazó al comunismo y legitimó su poder en términos de ideología marxista-leninista. El castrismo se ha mantenido fuertemente atado al carisma personal, más que la impersonal mística del Partido, y su disciplina aún está basada en el principio de jefatura (liderazgo personal). No se trata de una desviación del leninismo, como el maoismo o el titoismo, sino de un cultivo externo, que se unió al movimiento de la internacional comunista con la aspiración de proveer un modelo específicamente cubano para los movimientos revolucionarios latinoamericanos. En vez de esperar condiciones de objetividad marxista o subjetividad leninista, el castrismo propuso crearlas estableciendo movimientos guerrilleros, que se desarrollarían de puntos focales de insurrección en el campo, para luego conquistar todo el continente latinoamericano. Tanto Castro como Ché Guevara prescindieron de las ideas de etapas revolucionarias determinadas por clases. Como vástagos de las clases medias, visualizaron la revolución como prolija lucha de guerrillas, inclinada políticamente hacia la explotación de los males sociales (particularmente hacia los campesinos) y el sentimiento antiyanki latinoamericano. Fracasaron, aunque manteniendo influencia en movimientos extremistas.

La Maestra Conchita

Su nombre era Seño Conchita. Mientras estuvo al frente de su clase de 5º grado, el primer día de clase lo iniciaba diciendo a los niños una mentira. Como la mayor parte de los profesores, ella miraba a sus alumnos y les decía que a todos los quería por igual. Pero eso no era posible, porque ahí en la primera fila, desparramado sobre su asiento estaba un niño llamado: Pedrito Seño Conchita había observado a Pedrito desde el año anterior y había notado que él no jugaba muy bien con otros niños, su ropa estaba muy descuidada y constantemente necesitaba darse un buen baño. Pedrito comenzaba a ser un tanto desagradable. Llegó el momento en que Seño Conchita disfrutaba al marcar los trabajos de Pedrito con un lapicero rojo haciendo una gran X y colocando un cero muy llamativo en la parte superior de sus tareas. En la escuela donde Seño Conchita enseñaba, le era requerido revisar el historial de cada niño, ella dejó el expediente de Pedrito para el final. Cuando ella revisó su expediente, se llevó una gran sorpresa. La Profesora de primer grado escribió: “Pedrito es un niño muy brillante con una sonrisa sin igual. Hace su trabajo de una manera limpia y tiene muy buenos modales, es un placer tenerlo cerca". Su profesora de segundo grado escribió: “Pedrito es un excelente estudiante, se lleva muy bien con sus compañeros, pero se nota preocupado porque su madre tiene una enfermedad incurable y el ambiente en su casa debe ser muy difícil. La profesora de tercer grado escribió: "Su madre ha muerto, ha sido muy duro para él. El trata de hacer su mejor esfuerzo, pero su padre no muestra mucho interés y el ambiente en su casa le afectará pronto si no se toman ciertas medidas". Su profesora de cuarto grado escribió: “Pedrito se encuentra atrasado con respecto a sus compañeros y no muestra mucho interés en la escuela. No tiene muchos amigos y en ocasiones duerme en clase. Ahora Seño Conchita se había dado cuenta del problema y estaba apenada con ella misma. Ella comenzó a sentirse peor cuando sus alumnos les llevaron sus regalos del Día del Maestro, envueltos con preciosos moños y papel brillante, excepto Pedrito. Su regalo estaba mal envuelto con un papel amarillento que él había tomado de una bolsa de papel. A Seño Conchita le dio pánico abrir ese regalo en medio de los otros presentes. Algunos niños comenzaron a reír cuando ella encontró un viejo brazalete y un frasco de perfume con solo un cuarto de su contenido. Ella detuvo las burlas de los niños al exclamar lo precioso que era el brazalete mientras se lo probaba y se colocaba un poco del perfume en su muñeca. Pedrito Morales se quedó ese día al final de la clase el tiempo suficiente para decir: “Seño Conchita, el día de hoy usted huele como solía oler mi mamá". Después de que el niño se fue ella lloró por lo menos una hora. Desde ese día, ella dejó de enseñarles a los niños matemática, a leer y a escribir. En lugar de eso, comenzó a educar a los niños. Seño Conchita puso atención especial en Pedrito. Conforme comenzó a trabajar con él, su cerebro comenzó a revivir. Mientras más lo apoyaba, él respondía más rápido. Para el final del ciclo escolar, Pedrito se había convertido en uno de los niños más aplicados de la clase y a pesar de su mentira de que quería a todos sus alumnos por igual, Pedrito se convirtió en uno de los consentidos de la maestra. Un año después, ella encontró una nota debajo de su puerta, era de Pedrito, diciéndole que ella había sido la mejor maestra que había tenido en toda su vida. Seis años después por las mismas fechas, recibió otra nota de Pedrito, ahora escribía diciéndole que había terminado la preparatoria siendo el tercero de su clase y ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida. Cuatro años después, recibió otra carta que decía que a pesar de que en ocasiones las cosas fueron muy duras, se mantuvo en la escuela y pronto se graduaría con los más altos honores. Él le reiteró a Seño Conchita que seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida y su favorita. Cuatro años después recibió otra carta. En esta ocasión le explicaba que después de que concluyó su carrera, decidió viajar un poco. La carta le explicaba que ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido y su favorita, pero ahora su nombre se había alargado un poco, la carta estaba firmada por el Doctor Pedro Fernando Morales.
La historia no termina aquí, existe una carta más que leer, Pedrito ahora decía que había conocido a una chica con la cual iba a casarse. Explicaba que su padre había muerto hacía un par de años y le preguntaba a Seño Conchita si le gustaría ocupar en su boda el lugar que usualmente es reservado para la madre del novio, por supuesto, Seño Conchita acepto y adivinen. Ella llega usando el viejo brazalete y se aseguró de usar el perfume que Pedrito recordaba que usó su madre, la última Navidad que pasaron juntos. Se dieron un gran abrazo y el Dr. Morales le susurró al oído, "Gracias Seño Conchita por creer en mí. Muchas gracias por hacerme sentir importante y mostrarme que yo puedo hacer la diferencia". Seño Conchita con lágrimas en los ojos, tomó aire y dijo, “Pedrito, te equivocas, tú fuiste el que me enseñó a mí que yo puedo hacer la diferencia. "No sabía cómo educar hasta que te conocí. Alegra el corazón de alguien hoy... comparte este mensaje. Recuerda que a donde quiera que vayas y hagas lo que hagas, tendrás la oportunidad de tocar y cambiar los sentimientos de alguien, trata de hacerlo de una forma positiva.
"Los amigos son Ángeles que nos levantan sobre nuestros pies cuando nuestras alas tienen problemas para recordar como volar".