Dime quién te admiray te diré lo que eres.
Charles Augustin Sainte-Beuve
Dime quién te admira
Por: Angélica Mora - Apuntes de una Periodista - Justo cuando ya creía que mis predicciones sobre Hugo Chávez esta vez no se iban a cumplir, ¡zas!, el mandatario venezolano salió con el anuncio sobre el estado de salud de Fidel Castro.Yo creia que iba a hacerlo el domingo pasado, pero se demoró una semana en tocar "a rebato" la campana, con la trascendental noticia.Es hasta risible, sino fuera patético, lo que se esmera la Cúpula gobernante cubana en tratar de hacer conocer al mundo que el Convaleciente está todavía vivo. Y no sólo eso, sino que manda a asegurar que la momia está en buenas condiciones, fuera del sarcófago y recorre las calles de la Habana.La nomenclatura mandó como siempre al "mandandero Dirundán ” a que hiciera el anuncio.Y éste los complace de inmediato con la divulgación de la noticia desde Caracas (?) pavoneandose de ser el vocero oficial de los partes médicos del Primer Enfermo de la República de Cuba.¡MILAGRO!Fue así como Chávez aseguró en un acto oficial, que Fidel Castro "caminó por las calles de La Habana". El gobernante venezolano hizo el anuncio como que fuera una noticia proveniente de lo Alto. Algo divino. Juntó teatralmente las manos como en oración y miró el firmamento como si se tratara de un prodigio, (¡Aleluya!... ) de un suceso milagroso, como cuando Jesús caminó sobre las aguas...Como decía en artículos anteriores, la Cúpula sólo permite a las damas presidentas que se acerquen a la Cámara de Recuperación y se tomen la consabida foto para la posteridad. Como sólo hay dos mandatarias, -Cristina Fernandez y Michelle Bachelet, furibundas hinchas de la momia y todo lo que le rodea, junto con el sistema entero cubano (pero no les nombren los disidentes, por favor)- éstas son las únicas que le han visto, fuera del presidente ruso, pero eso fue el año pasado. Los cinco presidentes de América Latina que vinieron y se fueron, se han quedado con las ganas.La momia, luego de la partida de la mandataria chilena fue objeto de un remodelaje que permite ahora fotos en el exterior, impermeables, con un pixelado más o menos satisfactorio, no la triste y "locateli" imagen que presentó con Cristina y menos la sonrisa forzada que tuvo con Michelle. Según contó Chávez, ahora las fotos son fuera del aposento de las cortinas blancas donde la momia dicen que se recupera.(De paso ventilaron el cuarto porque el olor de los pañales –y eso que los botan con cada muda- no lo aguanta nadie.Es quizás también el olor de los crímenes el que impregna las paredes, que han quedado en el aire y en el tiempo y que se respiran por medio siglo).Ahora salieron con que se tomaron fotos de Fidel “caminando” por las calles de la Habana. Se ve, con esta noticia, que deben haber puesto al monigote de cera en perpectiva con alguna esquina y ¡ahí está!... “Voilá” como diría un francés.¿QUIÉN LO VIO?Chávez “garantiza” que él vio las fotos de lo que llamó ese "milagro'', del que dijo, no hubo ningún registro por deseo del propio convaleciente.Expresó el mandatario venezolano textualmente:"Fidel Castro, que mucha gente ha estado diciendo que ya estaba en su fase final, Fidel nos sorprendió a todos y ¿saben qué hizo? (...) Se fue a caminar. Fidel salió. Y lo veían, ¡pero es Fidel, caminando por La Habana! Un milagro. La gente lloraba...''(Por favor, ¿qué gente?. Si la hay, que termine el misterio y que salga y diga: "yo ví a Fidel!")Chávez continuó diciendo."Claro, él lo planificó para que no quedara registro de nada. Hay unas fotos, que yo las he visto. Me considero en este sentido un humilde privilegiado' '.Según el presidente venezolano, Fidel Castro le mandó cuatro cartas el jueves y en una de ellas le narró esta salida al exterior, fuera del lugar donde se encuentra internado, y cuya ubicación es mantenida en estricto secreto. Otro misterio es que Chávez no dijo cuándo se había producido esta salida y cuánto tiempo duró esta excursión. Chávez sólo precisó:"Me dice en una de ellas (de las cartas), que se fue a un lugar por allá lejos. Esto es como un milagro (...) Fidel, desde aquí te mandamos un abrazo y pedimos a Dios por que sigas recuperándote plenamente'' .Lo raro es nadie de la Cúpula ha dicho nada sobre esta incursión callejera del Máximo Líder.Tampoco este paseo ha sido registrado por ningún órgano de la prensa cubana, tan dada a pormenorizar todos los detalles de la “vida” del Convaleciente. Chávez partió a Cuba el viernes y volvió a Venezuela al día siguiente. Y a su regreso –cosa inusitada- no dio detalles del viaje y no habló sobre su encuentro con “Fidel”. Fue Raúl quien declaró que el presidente venezolano se había reunido dos veces con su hermano. Hoy, a la semana justa de ese viaje relámpago, el Discípulo rompe el silencio y cotorrea a más no poder haber encontrado a su papi "mucho mejor'' que en otras ocasiones.En Venezuela a Chávez no le cree nadie, ni siquiera su propia gente, que le es leal sólo por el provecho que le pueda sacar. Están sólo los fanáticos que lo siguen, pero es algo normal que así suceda en los regímenes autoritarios.Las secciones de comentarios de la poca prensa opositora están llenas de sátiras por esta nueva ridiculez informativa del mandatario venezolano. “Como vamos a creerle, (a Chávez), si hace un mes estaba casi llorando al anunciar que ya Fidel no asistiría a ningún acto público...el descarado entonces, poco menos que leyó el obituario” me comenta Marta, desde Caracas.Mi amiga tiene razón. En enero, Chavez conmovió al mundo al declarar que ‘‘el Fidel aquel que recorría calles y pueblos de madrugada, con su estampa de guerrero, con su uniforme y abrazando a la gente, no volverá''.Luego Chávez se retractó y aseguró que el Convaleciente estaba "vivito y coleando''. “Es para la risa -me escribe mi colega Marquito, tambien desde la capital venezolana- está como recadero de Cuba y no como presidente de Venezuela. Nos hemos podido percatar por su discurso en cadena, que le mandaron las instrucciones precisas desde Cuba. Por eso estuvo atacando hoy duro y parejo al Presidente Obama. Este “Chacumbele”, es un títere sin una pizca de vergüenza... que se mueve feliz y contento por los hilos que manipulan desde La Habana. Es un asco todo, como estamos hundidos, con secuestros y el hampa... haciendo de las suyas. Qué más te puedo decir...” termina diciendo mi colega venezolano.


Por: Teòdulo Lòpez M. - teodulolopezm@ yahoo.com - La legitimidad surge del acto electoral, la confianza proviene delconvencimiento moral de que un gobierno busca el bien común. Sinconfianza no hay estabilidad. Una mayoría electoral no es equivalente a una mayoría social. El voto es una preferencia, la confianza una sensación convincente de pertenencia. Frente a las exigencias sociales no puede producirse una reacción populista reactiva. Hay que partir deuna programación de ejecución gradual, consistente y constante. Quiere decir, una acción incesante sobre las situaciones. Las mayorías electorales son una suma de votos. Las mayorías sociales son una suma que se llama pertenencia. La esencia de las democracias del siglo XXIno es tanto el derecho al voto y a elegir sino la opinión que las sociedades tienen de su gobierno. La verdadera revolución es la voz moral. El populismo es una asunción de un modo radical para lograr la homogeneidad sobre lo imaginario. La posibilidad de un gobierno omnisciente no cabe en el siglo XXI. Muchos políticos creen que entienden a la gente cuando ofrecen soluciones concretas a los problemas concretos. El verdadero político es el que hace el mundo inteligible para el pueblo, esto es, el que le suministra las herramientas para actuar con eficacia sobre lo ya entendido. El populismo no se combate con populismo. El populismo debe ser combatido con la siembra de la comprensión llevada al grado de un estado de alerta. La legitimidad electoral y la legitimidad social pueden contrastarse o encontrarse. La manera de encontrar la segunda excede al simple hecho de buscar el voto en una campaña electoral plena de promesas, generalmente demagógicas. Buscando la segunda suele encontrarse la primera. El planteamiento inteligible que produce efectos previos mejora notablemente la capacidad de escogencia. Las campañas electorales son la culminación de un proceso en donde el individuo manifiesta una preferencia. La masificada propaganda en nada podría modificar una asunción previa ganada en una democracia de cercanía generada por los líderes verdaderos que en ese proceso electoral buscan la voluntad mayoritaria del pueblo. No se puede combatir demagogia con demagogia. El proceso de crear lucidez y pertenencia es ajeno a las palabras altisonantes y mentirosas. El proceso de repetición demagógica por parte de dos o más adversarios en una contienda por el voto conduce a soliviantar un individualismo feroz que se traduce en apostar a la mayor oferta engañosa. El vencedor, naturalmente, será el que ejerce el poder –si el caso es de una reelección- o, si se ha cumplido con la tarea pedagógica, el que ha hecho una obra previa de configuración de cuerpo sobre el que limita su acción a la campaña electoral misma. En la democracia contemporánea se ha perdido el sentido de pertenencia, sustituida por el fervor de la antipolítica. Frente a un poder sobre el cual no se tiene control social, en cualquier país, –especialmente de América Latina- uno escucha a la población desguarnecida repetir "todos son iguales". Uno de los dramas de nuestro continente es el abandono de la seriedad pedagógica, de la proximidad a los ciudadanos quienes son, en primer lugar seres pensantes, para ser, en segundo plano, sólo en segundo plano, electores. En el fondo, cuando hablo de la necesidad de una democracia del siglo XXI, estoy pensando en varias democracias que pueden convivir o enfrentarse. Se debe a que han aparecido las instituciones invisibles, una de las cuales es la confianza y otras que deben reaparecer, como el concepto de ciudadanía –solo visible a mediano plazo- y de ejercicio diario de la política, condenada por los manipuladores de todos los bandos sólo a época electoral. Casi instintivamente se generan los contrapoderes no visibles, pero que van creciendo imperceptiblemente hasta el momento en que hacen erupción sin previo aviso. Son, estos últimos, una reacción generada contra el virus de la política prostituida, de la demagogia y del populismo. Comencé por decir que mayoría electoral no es mayoría social por acto automático. Comencé por decir que legitimidad no es confianza. Hay que aprender que la segunda debe ganarse cada día. Si seguimos con esta plaga de activistas de la política, mentirosos y demagogos, se mantendrá el punto en que la gente va a preferir a quien menor desconfianza le produce, pues ninguno le produce confianza. Así la legitimidad del poder y la legitimidad del ejercicio democrático estarán afincadas sobre un barro extremadamente frágil y, lo más grave, la democracia se derrumbará por efecto directo de todos, de los que ejercen el poder y de quienes pretenden sustituirlo, de los demagogos multiplicados, obligando al poder al ejercicio de la fuerza para atender compulsivamente las exigencias sociales. Terminará así la era de las elecciones y de la libertad, terminará así la democracia, matada en una acción conjunta por quienes no entendieron de la existencia de instituciones invisibles y de la necesidad de hacerle comprender el mundo al pueblo, de hacérselo inteligible, de hacerlo producir una acción consecuencial de posesión de los instrumentos para cambiar el entorno, de los cuales el principal es la conciencia.



Por: Josè Brechner - La primera conferencia de prensa de Barack Obama, da una pauta adicional de quién es el nuevo presidente y cómo será su gobierno. Tal vez fue la conferencia más tediosa y monótona que haya dado un ocupante de la Casa Blanca. Para colmo no dijo nada importante. Fue como escuchar a Hugo Chávez. Es que Obama es el Chávez norteamericano. Es un populista con todas las peculiaridades típicas de los que se consideran que vinieron al mundo a mostrarnos el camino de la verdad y salvarnos de todos nuestros problemas. Sus kilométricas contestaciones sin sentido ni contenido, sólo le sirvieron para infundir miedo y hacerse a la víctima, alegando que recibió un país en crisis, como si no hubiese sabido cuál era la situación económica mientras candidateaba. Su monólogo duró una hora sin una respuesta concreta a las preguntas, repitiendo anécdotas irrelevantes, culpando de los problemas actuales a sus predecesores y al capitalismo. Los populistas siempre necesitan alguien a quien acusar de los males que aquejan a la sociedad. Por el momento son los republicanos. Cuando gaste todos los millones del estado, la inflación se dispare, el desempleo aumente, la crisis se profundice, y no pueda imputarlos más, buscará un nuevo culpable. En una época de rampante antisemitismo, y considerando que tiene obsesión con el Medio Oriente, las cosas pueden tornarse negras para los judíos, chivo expiatorio favorito de los demagogos. Si sigue los consejos de George Mitchell, comenzará a defender a los palestinos y a condenar a Israel, como hace Jimmy Carter. Ese sería el paso inicial hacia insinuaciones que podrían derivar en antisemitismo, como ya sucede en demasiadas partes. Como primera medida pro palestina, el 27 de Enero (Reg. Fed. 4 de Feb.), decretó por orden ejecutiva, otorgar inicialmente $20.3 millones de dólares de ayuda para promover la inmigración masiva de miles de musulmanes de Gaza a Estados Unidos, en calidad de “refugiados”, brindándoles casa, comida y dinero, a costa de los contribuyentes estadounidenses. Los chicos del Hamas por fin pueden establecerse cómodamente en América, crear nuevas células terroristas, manifestar, hacer propaganda anti judía y antiamericana, y tirar bombas en la casa del Gran Satán, con el apoyo directo de la Casa Blanca. A través de la historia, el antisemitismo se volvió virulento, cuando la potencia del momento se volcó contra los judíos, causando las más grandes tragedias humanas y divinas. Siempre con un poderoso líder a la cabeza achacándolos por los desajustes económicos, o cualquier otro motivo. Lo que sucederá dependerá de sus verdaderas convicciones, su decencia, entorno político, la sensatez del congreso y los medios, y de la respuesta popular que ocasione. Sus reformas están produciéndose a una velocidad inusitada. En apenas un mes, Obama quiere deshacer y rehacer todo. Es que cuando los índices de popularidad son altos, los gobernantes pueden hacer casi lo que les da la gana, más aún con un congreso favorable en ambas cámaras. La erogación de los multimillonarios préstamos para “salvar” la economía, debía ser hecha en etapas, durante cuatro años, pero será entregada anticipadamente, dándole la oportunidad de aparentar una falsa recuperación, que durará poco y será para pocos. Obama es consciente de que se avecinan tiempos durísimos. Sabe que la solución no es a corto plazo. Tiene que producirse un giro en la producción industrial hacia novedosas formas de creación de bienes y servicios. Vehículos eléctricos, casas ecológicas, medios de transporte masivos y veloces, toda una gama de inventos surgirá, pero no en dos ni cuatro años. La prosperidad no llegará con el plan de Obama, al contrario, las cosas se pondrán peor, y recuperarse de las medidas que está aplicando, tomará más tiempo y desgaste en el futuro. Se avecinan por lo menos 10 años catastróficos. Si los norteamericanos no se dejan engatusar por el discurso del flamante Hugo Chávez, dentro de dos años, en las próximas elecciones legislativas, los republicanos podrían lograr mayoría, lo que serviría para poner freno al presidente y sus delirios socialistas- mesiánicos.

Por: Julio César Arreaza B. - Caigamos en cuenta, pero de una manera muy consciente, que Chávez lleva diez años en el poder, impactando diez largos años de nuestras vidas y ha consumido idéntico período de la historia del país donde nacimos. Los venezolanos por tanto deberíamos haber alcanzado ya, un criterio bastante claro acerca de lo que tenemos enfrente. Anteriormente vivimos cuarenta años de diferentes gobiernos democráticos, exactamente fueron ocho, que se alternaron en el poder y ninguno de ellos superó la barrera de los cinco años, el tiempo máximo que estipulaba la magnífica Constitución de 1961. El gobierno y la oposición ocupaban entonces posiciones institucionales en el Estado, lo cual resultaba normal a nuestros ojos, estábamos acostumbrados a ese pacto social de contrapesos en el ejercicio del poder. Sabíamos la fecha cierta en que un gobierno culminaría su gestión, no había dudas sobre su fecha de vencimiento. Esta certeza, que formaba parte de nuestra existencia, es uno de los logros fundamentales democráticos que ha dado de baja el régimen, empeñado por sobre todas las cosas en aferrarse perpetuamente al poder, a costa de la vida, el bienestar de los venezolanos y el progreso de la nación. Después de diez años estoy consciente que estamos ante una dictadura delirante, que ha retrotraído a Venezuela a las etapas más oscuras de su historia. El personalismo y el culto a la personalidad son las coordenadas del poder, borrándose todo vestigio de separación e independencia de los poderes públicos, indispensables en democracia como contrapesos para morigerar los excesos el poder. Las elecciones del pasado 15F son elocuentes y testimonian el drama que nos envuelve. Una clase gobernante sensata habría concentrado sus energías en la cuestión principal que agobia al país, en como afrontar durante el 2009 la implacable situación económico- social, producto del despilfarro y robo de 850 mil millones de dólares, que le ha tocado administrar a este gobierno. En vez de atender la emergencia, dio un triple salto mortal para darle el palo a la lámpara y arrebatarnos el principio de alternabilidad en el poder, que nos aseguraba la sucesión de gobiernos con nueva gente e ideas frescas. La renovación de la política y el poder han sido proscritos por el régimen. Ya basta de parapetos de elecciones dirigidos y organizados por organismos electorales integrados mayoritariamente por gentes del oficialismo, contraviniendo flagrantemente la ley que rige la materia comicial. La sociedad democrática no debe calarse nunca más el obsceno ventajismo electoral del régimen, porque al voto le es imposible cumplir su cometido primordial de elegir. Debemos plantar cara, presionar y exigir condiciones de equilibrio y equidad para todos los candidatos, y no pararle más a los cantos de sirenas de opositores acomodaticios que siempre hablan de elecciones blindadas y después de los desafueros se solazan en vendernos como victorias lo que son sólo derrotas. Estas últimas elecciones constituyeron una derrota para la oposición, aprendamos de una vez que no nos queda otra opción sino presionar para un nuevo CNE, constituido conforme a la ley y una revisión exhaustiva del Registro Electoral Permanente. La alternativa para esta dictadura es la república con la reivindicació n de los principios de la separación e independencia de los poderes públicos. Producto del ejercicio de los cuarenta años de regímenes democráticos alternativos al pueblo le quedó una fibra y compromiso con la libertad, la pluralidad y la renovación del poder. En Venezuela tenemos republicanos, pero no tenemos república sino dictadura, porque este régimen no se ha dado reposo desde que asumió el poder para perpetuarse en él y destruir las instituciones y nuestra forma de vida democráticos. La sociedad disidente debe constituir a la brevedad un Frente para la Defensa de la Democracia, que dirija el proceso y el camino hacia su rescate. En él deben formar parte rostros frescos pero comprometidos de verdad, sin concesiones y negociaciones oscuras, con la democracia.
