jueves, 11 de agosto de 2011

Pilobolus






























Una vaca se mantiene cerca a su cría para asegurase que obtenga todo lo que necesita para crecer. En la yerba alrededor de sus pezuñas, el hongoPilobolus hace lo opuesto. Para ayudar a sus esporas, Pilobolus usa un "cañon" para arrojarlas cuan lejos posible. Pilobolus vive en el excremento de vacas. Esta habitacion se parece horrible a los seres humanos, pero los hongos como Pilobolus son muy importantes en la naturaleza. Estos hongos descomponen al material orgánico muerto por medio de usarlo como alimento. Algunos animales y bacterias hacen lo mismo. Sin ellos estuvieramos rodeados por pilas de animales y plantas muertas. Para vivir en el excremento de vaca, el Pilobolus primero tiene que entrar al excremento de vaca. La vaca se tiene que comer las esporas dePilobolus mientras que da pasto. Las esporas son muy duradera. La vaca no se la puede digerir. Ellos pasan por el tracto digestivo del animal y sale con el excremento, donde se desarollan. Pilobolus ha desarollado una manera de regar sus esporas por la yerba. Tiene un "cañon" que es un tallo con punta hinchada y una masa negra de esporas encima. Debajo de la punta hay una región sensitiva a la luz solar. Esta region hace que Pilobolus crezca hacia la luz del sol. El hongo va creciendo hasta que la punta se estalla, arrojando las esporas a la luz del dia. Las esporas vuelan a una velocidad de 35 pies por segundo (10.8 metros por segundo), llegan a una altura de 6 pies (2 m), y caen hasta a 8 pies (2.5 m) de donde empezaron. Tirando las esporas a la luz del dia les da un chance mejor de que caigan en una región soleada y donde yerba y otras plantas estan creciendo. Las vacas entonces se comen las esporas con estas plantas y el ciclo empieza otra vez.

Una de las maravillas de Internet es que se ha convertido en la fuente de información ideal para responder a aquellas preguntas algo complejas que suelen hacer los niños. Por supuesto, la idea no es sentar a un pequeño frente a un artículo sobre reproducción en Wikipedia cuando pregunta “¿De dónde salen los bebés?”, pero en algunos casos Internet permite ciertos atajos muy creativos y sanos, mientras que en otros puede dar una respuesta directa y precisa. Imaginemos por ejemplo una pregunta como “¿qué es lo que corre más rápido?” Esa es relativamente fácil, ya que se trata del guepardo. Pero los más bajos de la casa no suelen conformarse con eso, y eventualmente llega el “¿hay algo más rápido?” Uno puede hacer referencia a un halcón, que puede quebrar la barrera de los trescientos kilómetros por hora, con la obvia diferencia de que vuela y no corre. Pero hay algo más rápido aún. No corre, ni tampoco vuela, sino lo que hace es expulsar. Ahora, no faltará quien puntualice el hecho de que aceleración y velocidad no son lo mismo, sin embargo, la habilidad de esta minúscula criatura es sorprendente. A simple vista no se puede decir mucho sobre el Pilobolus, más allá de ser un género de hongos que crece en el estiércol. La espora del Pilobolus es consumida por los herbívoros directamente sobre el césped, sobrevive a todo el proceso de digestión, y germina una vez que el excremento es evacuado. El logro del Pilobolus llega al “disparar” la espora. Puede llegar de cero a veinte millas por hora en apenas dos millonésimas de segundo, y su aceleración alcanza los veinte mil G’s. Si tenemos en cuenta que pilotos de caza altamente entrenados y experimentados pueden soportar nueve o diez G’s por unos pocos segundos, es fácil llegar a la conclusión de que la aceleración de la espora del Pilobolus es una monstruosidad. Lo más sorprendente de todo es que el Pilobolus tiene una razón perfectamente lógica para disparar a sus esporas de ese modo. A su escala, el aire es mucho más “espeso”, por lo que la espora sufre de un importante nivel de fricción. Aún así, un Pilobolus puede arrojar a su espora a una distancia máxima de dos metros, lo suficientemente lejos del estiércol como para que otro herbívoro la consuma, y repita su ciclo de vida naturalmente. El vídeo pertenece a un documental de tres episodios presentado por la BBC en marzo de 2010 llamado “Richard Hammond’sInvisible Worlds”, que hace un especial énfasis en la utilización de alta tecnología para ver y apreciar aquello que normalmente se escapa a nuestros ojos. Si la penicilina se encontró en pan mohoso, y el ser vivo más rápido del planeta está en el estiércol, sólo nos queda esperar a ver de dónde saldrá la siguiente maravilla.
Tomado de www.yahoo.com y www.rafaela.com