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domingo, 25 de octubre de 2009

Frase del día

El primer castigo del culpable
es que jamás será absuelto por su conciencia.

JUVENAL, Decimus Junius

Del porque vino blanco y no vino tinto


Hallan razón científica de problemas al beber tintos con pescado - SIDNEY (Reuters) - No sólo es una tradición culinaria el acompañar el vino tinto con carne roja y no pescado, ya que un equipo de investigación japonés descubrió que existe una explicación científica para ello. El investigador Takayuki Tamura y colegas del laboratorio de investigación y desarrollo de productos del elaborador de vino japonés Mercian Corp. descubrieron que los conocedores del vino establecieron la norma debido al conflicto de sabores entre el pescado y el vino tinto. Hasta ahora, nadie podía predicir de manera consistente qué vinos podrían dejar un mal gusto debido a la falta de conocimiento sobre la causa del fenómeno. Pero Tamura y su equipo descubrieron que el sabor desagradable que deja el pescado después de beber vino tinto es resultado del hierro que naturalmente contienen algunos mostos, unos más que otros. "Descubrimos fuertes correlaciones positivas entre la intensidad del gusto a pescado que deja el vino y la concentración del total de hierro e iones ferrosos", dijeron los investigadores en un comunicado. Su estudio, publicado en la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry de la Sociedad Química de Estados Unidos, se basó en el estudio de 38 vinos tintos comerciales de varios países, 26 vinos blancos, dos del tipo jerez, un vino botritizado, un oporto y un madeira. Los componentes de todos los vinos fueron analizados. Catadores de vino luego los probaron mientras cenaban ostiones. "Ellos descubrieron que los vinos con alta cantidad de hierro dejaban un gusto a pescado más intenso. Este disminuía, por otra parte, cuando los investigadores agregaban una sustancia que disimulaba el hierro", dijeron los investigadores. Ellos dijeron que los hallazgos indican que el hierro es el factor clave en el gusto a pescado que deja el vino tinto cuando se consume con comida marina, pero también significa que vinos tintos con poco hierro pueden ser un buen acompañante para ese tipo de alimentos.

El capitalismo fomenta la paz


El capitalismo fomenta la paz - Por: Larry Nieves - El capitalismo y el comercio fomentan la paz. Esta es una verdad de esas que nunca aprenderá usted en las escuelas del gobierno, ya que en estas se enseña que el comerciante y el capitalista son explotadores de la raza humana. Pero la realidad es muy diferente. Ilustración reciente nos la proporcionó el reciente altercado entre los gobernantes de Colombia, Ecuador y Venezuela. Mientras los políticos amenazaban con desatar un conflicto bélico, donde ellos evidentemente no serían víctimas, quienes más preocupados estaban eran los comerciantes que día a día cruzan la frontera para comerciar con sus colegas del otro lado. Y ahora, una vez que las aguas han vuelto a su curso normal, los comerciantes esperan continuar con sus relaciones pacíficas y estiman que durante el año 2008 cerca de 8 millardos de dólares en mercancías cambien de manos y crucen las amplias fronteras colombo-venezolanas . En ausencia de interferencia estatal y para-estatal dicha suma se multiplicaría fácilmente. Es sólo la existencia de un ente de naturaleza violenta como el estado la que crea conflicto en las relaciones humanas. Por eso podemos decir que el capitalismo en su forma más pura es el verdadero promotor de la convivencia pacífica y la cooperación voluntaria entre los hombres. Y no es porque los comerciantes sean particularmente más pacifistas o comeflores que el resto de los mortales. Es porque ellos ponen en juego su capital cada día y simplemente no les conviene ninguna interrupción en sus labores diarias. ¿Se imagina usted qué hubiese sucedido la semana pasada si el comercio entre Colombia y Venezuela fuese inexistente o despreciable? Las presiones políticas por iniciar hostilidades hubiesen sido más fáciles de aceptar, puesto que habría poco que perder y en ausencia de comercio existirían pocos lazos interpersonales entre los pueblos a ambos lados de cada frontera. Bajo estas circunstancias hubiese sido más fácil (aunque todavía no trivial) vender la propaganda bélica y patriótica para convencer a la gente de aceptar una confrontación con sus vecinos. Es el hecho que las relaciones comerciales entre ambos pueblos se han mantenido robustas a lo largo de los años, lo que convenció a los políticos de ambas partes que había más que perder que ganar de una confrontación bélica y que mejor era resolver el asunto por medios diplomáticos. Es momentos como estos que las sabias palabras del economista francés Frédéric Bastiat retumban por su veracidad y vigencia: si los bienes no cruzan las fronteras, los ejércitos lo harán. Asegurémonos entonces de que los bienes sigan cruzando las fronteras, si es que queremos mantener la paz.

Las nuevas Efemérides


Por: Manuel Caballero - hemeze@cantv.net - Reinciden en la ignorancia y la mentira en un calendario escolar. En su momento, todo el mundo tomó a risa el capricho del mandamás de voltear el rumbo del caballito del escudo de armas de la nación. No faltó quien lo considerara una cretinada porque su pequeña hija le había preguntado por qué el animalito corría mirando en sentido contrario a su carrera. En lugar de enderezarle la cabeza, le hizo torcer el cuerpo. Eso ha adquirido con el tiempo valor de símbolo: vivimos bajo un régimen que busca torcer el cuerpo social hacia el pasado, llevarnos de nuevo hacia ese siglo XIX en que Venezuela se fue en sangre durante un siglo. No se trata de caprichos o de loqueras: es algo que se está tratando de inscribir en los cerebros de nuestros jóvenes, exaltando sólo héroes guerreros, en un criminal culto de la violencia. A comenzar por lo más simple, las efemérides a celebrar por los niños. Para enseñar a los niños - Cuando hace ya cinco años, se publicó el primero de esos calendarios escolares para celebrar los fastos de la "revolución bonita" y la interpretación de toda la historia anterior como apenas un preámbulo a ella, nos llamaban la atención algunas de sus características más salientes, las cuales, por lo que se ha logrado saber, se repiten en éste del 2009: la ignorancia, en un texto redactado por historiadores; la falsificación de los hechos o por lo menos una interpretación sesgada, nada objetiva; y por último, el desenfrenado culto a la personalidad del gobernante. Vayamos por partes. Entonces encontrábamos varios errores de calibre. El 17 de noviembre, decía, "Se conmemoran los 149 años de la muerte de Manuelita Sáenz, "la Libertadora del Libertador'" . El 28 de octubre", continuaba aquel texto, "se conmemora "el 236 aniversario del natalicio de Simón Rodríguez, el maestro del Libertador". Y el dos de febrero, se decía allí mismo, "Nace el sabio Cecilio Acosta, gran amigo de José Martí". El machismo militar - En el primer caso, decíamos entonces, se combinaban la boba adoración de Bolívar con el ingente machismo militar: Manuelita Sáenz tuvo muchos más méritos que los adquiridos en la alcoba del Libertador. En cuanto al "aniversario del natalicio" de Simón Rodríguez, él mismo recordaba sin falsas modestias que tenía otros méritos que haber sido apenas un maestro de Simón. Y por último, recordar como principal mérito de Cecilio Acosta haber sido amigo de José Martí es ignorar que éste lo colocaba por encima suyo, lo consideraba su maestro. Y además, hace sospechar que este calendario no se redactó en Caracas, sino en La Habana. Por cierto, en todos los casos se repite un disparate: lo que se celebra no son tantos años del natalicio de este o aquel personaje, sino de su nacimiento ¿Les costaba mucho consultar un diccionario? Aparte de aquellas manifestaciones de ignorancia, la información nada tiene de histórica. Allí se decía, por ejemplo que el 8 de noviembre "Se cumplen 81 años de la muerte del luchador democrático Pedro Pérez Delgado, mejor conocido como Maisanta en el Castillo Libertador durante el régimen tiránico de Juan Vicente Gómez". Un salteador de caminos - En primer lugar, Maisanta no fue ningún luchador democrático, sino uno de esos innumerables salteadores de caminos disfrazados de "revolucionarios". Maisanta no tenía ninguna ideología política precisa y menos que ninguna, la democrática: seguía tan sólo a un caudillo, en este caso al Mocho Hernández. Se le exalta aquí como luchador democrático por ser pariente del héroe del Museo Militar, quien heredó acaso sus peores vicios pero no el coraje físico. Cuando se refiere a los alzamientos militares de 1962 se abandona toda objetividad histórica: el primero se produjo "contra el gobierno represivo y antinacional de Rómulo Betancourt" y el segundo "contra el gobierno antidemocrático de Rómulo Betancourt". Esas son palabras de mitin, no de un texto histórico para formar a los más jóvenes. Contrasta esa ira con la forma en comparación asaz moderada con la cual se califica a los gobiernos de Gómez ("tiránico") y Pérez Jiménez ("dictadura"). Sucede que estos dos últimos eran militares. Saltarse a la torera - Y siguen las historias más tendenciosas que disparatadas. Celebrar el 12 de octubre como "Día de la Resistencia Indígena" es saltarse a la torera el más elemental conocimiento: ese día no hubo "resistencia", sólo curiosidad. La resistencia vino más tarde, cuando los descubridores se mutaron en conquistadores. El prócer más nombrado en este curioso calendario escolar bolivariano, a cualquier propósito y por cualquier minucia, es Hugo Chávez Frías. La cosa comienza, por supuesto, con el 4 de febrero, "Celebración de los 14 años de la Revolución Militar encabezada por el Teniente Coronel Hugo Chávez Frías, contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez, "rebelión que cambió el destino de la República". Para comenzar, lo que cambió en realidad fue el destino personal de Hugo Chávez Frías. Aparte de Bolívar y de Chávez, el único héroe venezolano digno de ser nombrado es Ezequiel Zamora. Tal vez se le vaya a celebrar abriendo la Iglesia de Paso Real para que el brujo Tiburcio pronunciara su espantosa arenga llamando a los suyos a irse a Caracas para matar "a todos los que sepan leer y escribir". Que mis desocupados lectores me perdonen si, para comentar un suceso de 2009, repita, en casi todo este artículo, mis críticas del año 2004. Es que esta gente no aprende. De ellos se puede decir lo que Borges decía de los peronistas: que no son ni buenos ni malos, sino incorregibles.