sábado, 10 de octubre de 2009

Internet y la política 2.0


Por: Enrique Vásquez - indiferencia@ovi.com - Antes de la masificación de la llamada web 2.0, de los teléfonos inteligentes con acceso a internet y del Twitter, a los venezolanos comunes y corrientes no nos quedaba de otra que comparar y contrastar las versiones de VTV y Globovisión o Noticiero Digital y Aporrea por sólo mencionar algunos de los medios parcializados para un bando u otro, era muy difícil saber quién decía la verdad y quién no, sin contar la cantidad de noticias e información que pasaba por debajo de la mesa y nunca llegaban al grueso de la opinión pública. Lo anterior le daba a ambas partes la posibilidad más que real de manipular todo a su conveniencia y sólo dejar que llegara al pueblo lo que a ellos les convenía transmitir, pero en la actualidad y sobre todo en los últimos meses, el Twitter se ha convertido en una herramienta tecnológica que no sólo está poniendo al descubierto verdades y mentiras de gobierno y oposición, sino que nos permite a los ciudadanos comunicarnos directamente con periodistas, dueños de medios, los medios en sí mismos, políticos y contrastar y comparar opiniones que de otra forma sería imposible hacerlo. Esta nueva capacidad de comunicarnos de tú a tú entre los ciudadanos y los grandes personajes está cambiando la forma de hacer política, cada día se le hace más difícil a los políticos actuar a espaldas de la sociedad ya que la verdad de los hechos trasciende a la población con una velocidad que sorprende a todos. Por otra parte, vale acotar que cualquier político que quiera ser respetado o valorado por su gente debe, necesariamente, estar en las redes sociales y rendirle cuentas a sus seguidores, esta nueva generación de jóvenes (y adultos) adictos a la tecnología va más allá de sólo ir a un mitin o a una concentración de apoyo a un candidato, le exigirán que converse con ellos con un sentido de horizontalidad y demuestren si vale la pena seguirlos y apoyarlos o, de lo contrario, serán etiquetados y lanzados al pozo del olvido por la sociedad. No importará el apoyo que tenga alguien en los medios de comunicación o en los partidos, la sociedad mediante la web 2.0 se encargará de anular las matrices de opinión y desacreditar a los líderes creados artificialmente, si esa persona no sirve y no responde a los deseos y requerimientos de la sociedad, no habrá forma de que tenga éxito en su carrera política. Ha llegado la hora del "cara a cara" entre líderes y comunidades, sugiero a aquellos que estén pensando en optar a algún cargo de representación popular que entiendan que Venezuela es otra y que la única manera de conseguir respaldo y apoyo es dar la cara, abrir su cuenta en Twitter, armarse de paciencia y aceptar críticas, sugerencias, preguntas, insultos, reclamos y acusaciones de la gente explicando y convenciendo con argumentos sólidos a sus interlocutores sin caer en la descalificación o insultos hacia quienes los estamos interpelando, porque cada uno de nosotros representa votos y ya no son gratis, ahora les toca ganárselos.

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El Nóbel: ¿de la Paz o del marketing?


EDITORIAL - El Nóbel: ¿de la Paz o del marketing?- http://www.elimparc ial.es/opinion/ editoriales - Da la impresión de que Barak Obama ha empezado su mandato con buen pie. A nivel interno, su índice de popularidad, aunque muy disminuido, puede catalogarse de bueno y, en el plano internacional, las simpatías que despierta son notables. Solo así se explica que le hayan concedido el Premio Nobel de la Paz, un galardón no siempre exento de polémica. En esta ocasión, hasta el propio Obama se ha sorprendido de una distinción para la que no puede decirse que haya acumulado muchos méritos, entre otras razones porque no ha hecho más que empezar. Lo que ha abierto han sido grandes expectativas y algunos primeros pasos en aras a una nueva manera de concebir la política exterior, como el cierre de Guantánamo, la fecha de caducidad de la estancia en Irak y la mano tendida hacia el mundo islámico. Poco más. Ni bueno ni malo; fundamentalmente, porque aún no ha tenido tiempo. Obama alcanzó la presidencia de Estados Unidos a finales de enero de 2009 y, si se tiene en cuenta que la concesión de los Nobel suele hacerse en virtud a toda una trayectoria vital, cuesta entender cómo una persona se hace merecedora de semejante título en sólo ocho meses de mandato. Porque este tipo de premios no se conceden a lo que una persona puede llegar a hacer, sino a lo que ya ha hecho. Seguramente, la nómina de posibles candidatos que se han quedado en el camino está plagada de gente con importantísimos méritos, aunque sin la aureola de fascinación que despierta Obama. Quizá la Academia sueca haya pecado de precipitación, sucumbiendo además a los encantos mediáticos de un hombre que hoy por hoy encarna como nadie el prototipo de lo políticamente correcto. Pero nada más. El tiempo dirá si el premio es justo o no. De momento, prematuro.

Digo yo: Buena pregunta ¿verdad? -- ¿Cuál es la verdadera solidez del régimen?


Por: Jesús Heras - No han sido hechos aislados ni casuales. Todos ellos obedecen a un hilo conductor, episodios que se corresponden con una misma trama. Eduardo Gómez Sigala es un empresario suficientemente conocido por su trayectoria gremial (hasta hace unos meses fue presidente de Conindustria), y por su vida empresarial. Su detención ocurrió, precisamente, cuando presenciaba la ocupación de su finca de caña de azúcar en el estado Lara. Se trató, más que de atropello, del signo de un nuevo tiempo caracterizado por el desprecio a la razón y la justicia. Gómez Sigala sólo pidió una elemental explicación sobre la abrupta expropiación de unas tierras en plena producción que además le pertenecen. Fue detenido por efectivos por el supuesto delito de “ofensa” a uno de los oficiales que intervenían. Oficial éste, acompañado por un batallón de soldados que seguramente los habría convencido de que estas acciones equivalen a gloriosas victorias en el campo de batalla. Pasados tres días, fue llevado ante un juez y luego de imputado a solicitud del Ministerio Público, puesto en libertad. Sin embargo, prosigue la acción judicial. Es procesado por un delito que no existe y colocado en el bando de los millones de venezolanos excluidos de sus garantías ciudadanas y estigmatizados como “escuálidos”, “pitiyanquis” y “apátridas”, las infamantes denominaciones que suelen utilizar regímenes autocráticos para descalificar a sus detractores. El caso Gómez Sigala pone de bulto uno de los ángulos más perversos de la arremetida represiva del régimen: demostrar que no se respetarán nombres, trayectorias, prestigios ni representaciones gremiales o profesionales. Más de un empresario pensará entonces que la simple militancia gremial y el uso de la libertad de expresión para discrepar de las políticas oficiales (derecho consagrado en la constitución) implica riesgos que pueden conducir nada menos que a la imputación por el Ministerio Público y la privación de la libertad, en el marco de un sistema judicial manipulado desde el poder central. HUELGA DE HAMBRE - Decenas de estudiantes de varias universidades se declaran en huelga de hambre frente a la sede de la OEA en Caracas. La protesta extrema se produce en solidaridad con Julio César Rivas, estudiante detenido durante una manifestación en Valencia en rechazo a la Ley Orgánica de Educación… y con los demás presos políticos. Al joven se le acusa de haber atentado contra agentes policiales durante un acto público. Miles de personas pueden atestiguar que se trata de un delito que nunca existió, salvo entre quienes se dedican a cazar “chivos expiatorios” para justificar la utilización de la fuerza. Era previsible que la indignación del estudiantado asumiera otras formas de lucha. Bien es sabido que las marchas son disueltas con “gas del bueno” por la Guardia Nacional y no es la primera ocasión en que a los promotores se les aplica una justicia selectiva y amañada. Con una acusación semejante se encuentran detenidos once empleados de la Alcaldía Metropolitana y el prefecto de Caracas Richard Blanco. Los primeros protestaban contra una ley que los lanza al desempleo y que procura la asfixia presupuestaria y operativa de la Alcaldía Metropolitana. La agresión a la “fuerza pública” también sirvió de pretexto para el encarcelamiento de Blanco, la máxima autoridad ejecutiva de la capital de la República. Los once funcionarios están recluidos en el retén de La Planta y Blanco en la cárcel de Yare, ambas prisiones destinadas a prisioneros de alta peligrosidad. LOS TRES SOLES - El General en Jefe Raúl Isaías Baduel es imputado y seguramente será condenado a varios años de cárcel por presuntos actos de corrupción durante su desempeño como ministro de la Defensa. Poco importa que los órganos contralores de las FAN (Fuerzas Armadas Bolivarianas) le hayan otorgado el finiquito correspondiente a su gestión. Chávez declaró en Madrid que lamentaba la situación de su “compadre y hermano” pero alegó que la justicia es ciega. En verdad al general Baduel se le estaría cobrando su actitud la noche del 2 de diciembre de 2007 cuando ejerció presión sobre el alto mando militar para que se reconociera la victoria del NO, con lo cual se derrotaba la reforma constitucional propuesta por el primer mandatario. El juicio y la condena contra un hombre que estuvo al lado de Chávez desde el inicio de la conspiración bolivariana en los años 80 y a quien le debe su retorno al poder, luego de haberlo abandonado la noche del 11 de abril de 2002, tiene una clara simbología: no habrá motivos de agradecimiento o lazos de compañerismo o amistad que valgan a la hora de aplicar una inflexible línea represiva. LA MORDAZA - Las agresiones contra los medios, los comunicadores y en general a la libertad de expresión ha sido una constante. Hoy en día, Venezuela es el país que, por amplio margen, ha acumulado el mayor número de atropellos y violaciones a las libertades de información y expresión en América Latina. La Comisión de los Derechos Humanos de la OEA y otras instancias, han compilado un abundante expediente sobre el tema, se han producido sentencias y ordenado medidas cautelares, pero jamás han sido acatadas. Desde hace dos meses permanece recluido en la cárcel de Santa Ana del Táchira el periodista Gustavo Azócar. Su caso es demostrativo del envilecimiento del sistema judicial. Desde hace 9 años se le sigue un juicio por el delito de estafa que nunca pudo ser comprobado, hasta que una juez arbitrariamente decidió su detención y el traslado a un retén de presos comunes. El periodista y editor de “Zeta” y “El Nuevo País”, Rafael Poleo, también fue imputado por haber incurrido en un supuesto delito que pudieron presenciar millones de televidentes. Poleo hizo una comparación, sin duda infeliz, sobre lo ocurrido a Mussolini en Italia y lo que podría suceder en el país de persistir la actual situación. No hubo una comparación expresa ni puntual. Exactamente lo mismo que hizo Chávez en las Naciones Unidas cuando advirtió a Obama que podría correr la suerte de Kennedy en los Estados Unidos. Poleo se niega a presentarse en el juicio y anuncia que permanecerá en el exterior en una situación parecida a la de su hija Patricia, quien cumplirá 4 años en el exilio después de ser imputada por el Ministerio Público por un delito tan grotesco e inverosímil que al tiempo hubo de ser desechado por el mismo órgano que la imputó. EL BISTURÍ VENGADOR - Gómez Sigala es empresario; Julio Cesar Rivas es estudiante; Richard Blanco es prefecto de Caracas; el general Baduel es militar y Gustavo Azócar y Rafael Poleo son periodistas. No tienen militancia política común y todos son enjuiciados por delitos que no existen pero que podrían resumirse en una misma causa: discrepar del régimen. Sin embargo, se les imputa por actos que tienen que ver con la justicia ordinaria. ¿Por qué? Simplemente porque la arremetida del régimen se concibe de manera sectorial, quirúrgica, mediante el empleo del bisturí. Ello haría que no se la perciba como una “razzia”, como un ataque masivo contra los adversarios, tal como ocurre en el contexto de los totalitarismos y las dictaduras tradicionales. Por supuesto, que nadie se llama a engaño. Pero, precisamente, se trata de la perversidad, la hipocresía y la discrecionalidad para hilar fino en las sórdidas tareas de la represión política como una nueva y tenebrosa manera de contener la resistencia democrática. LA INTERROGANTE INEVITABLE - Pero aun queda una interrogante ¿Para qué? Algunos mantienen que se quiere someter sicológicamente al país por temor a la protesta, pero esa protesta – como lo revela el reportaje que ocupa las páginas centrales de esta edición- es esencialmente espontánea y proviene de segmentos de la población duramente afectados bien por la inseguridad, el desempleo, la falta de vivienda, la carencia de servicios de salud o el alto costo de la vida. Otros, piensan que son acciones dirigidas a estimular el éxodo de una clase media que jamás se sometería. Pero ese es un proceso que requiere tiempo, y el Régimen luce apresurado. Finalmente, se especula que es una suerte de tanteo para conocer cuán rápido se puede avanzar. Lo cierto es que las resistencias se han disparado y, al verlas crecer de manera amenazante, el Régimen ha ordenado marcha atrás. Gómez Sigala, como vimos, fue puesto en libertad condicional y, mientras escribimos este editorial, el joven Julio Cesar Rivas también lo ha sido. Una interrogante, sin embargo, queda en la mente de quien escribe. Las iniciativas que – en medio del descalabro administrativo de su gestión y en el marco de una realidad socio-económica que tiende a empeorar- viene tomando acelaradamente el primer mandatario, afectan severamente a empresarios y trabajadores, a productores del campo y campesinos, a educadores y alumnos, a ricos y pobres, a gobernadores y alcaldes, sean oficialistas o escuálidos, a todos afecta por igual. Y es aquí donde cabe esa última pregunta. En medio de un creciente malestar social y a la luz de una marcha desbocada hacia el disfrute de un poder unipersonal y absoluto ¿Cuál es la verdadera solidez del Régimen?