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jueves, 1 de octubre de 2009

Frase del día

El mal que hacemos
es siempre más triste
que el mal que nos hacen.

BENAVENTE, Jacinto

PDVSA de capa caída


La administración de Hugo Chávez no ha pegado una con el manejo de la industria petrolera.Cegada por la obsesión "revolucionaria" no se han hecho las inversiones necesarias para mantener la producción y la refinación, ni hablar de las inversiones para aumentar la capacidad, tantas veces anunciadas pero nunca cumplidas. Además se ha politizado de manera exacerbada las decisiones estratégicas en materia de producción, refinación y exportación del petróleo así como del manejo de la política laboral. Amén de una muy exigua transparencia en la administración de los recursos y en la rendición de cuentas. Los resultados están a la vista... El experto petrolero, Ramón Espinasa, en su informe "Venezuela: Desempeño del Sector Petrolero", analizó de manera gráfica y objetiva los resultados del primer semestre de 2009 de PDVSA. Sus conclusiones se resumen en:. La producción de PDVSA ha caído sostenida e irreversiblemente después del desmantelamiento de la empresa en 2002-2003: Para agosto de 2009, la estatal estaba produciendo 1,78 millones de b/d, el nivel más bajo de los últimos 25 años.. La caída de la producción de PDVSA ha sido parcialmente compensada por la entrada en operación de las Asociaciones Estratégicas con empresas transnacionales en la primera mitad de esta década. Sin embargo, la producción de estas Asociaciones también ha caído desde que fueron expropiadas hace dos años.. En el primer semestre los taladros bajaron a 48, de los 80 que estaban activos a principios de año. Esto hace irreversible la caída de la producción.. La caída sostenida de la producción y el incremento del consumo interno han reducido el excedente de exportación, el cual llegó en agosto a 1,20 millones de b/d, la mitad del de hace una década y el nivel más bajo de los últimos 25 años.. El ingreso por exportaciones de petróleo en 2009 será la mitad o menos que el de 2008.. Las exportaciones a Estados Unidos han caído a lo largo de la última década, en particular en el último lustro. Sin embargo, la caída ha sido menos acelerada que las exportaciones totales, por razones estrictamente económicas, debido al rendimiento que ofrece el sistema de CITGO, tal cual fue diseñado.. Las exportaciones de petróleo de Venezuela se han concentrado en los Estados Unidos llegando a 74% del total exportado, mientras Estados Unidos ha disminuido su dependencia de las importaciones desde Venezuela, las cuales sólo representan 9,6% de sus importaciones petroleras, del 18% de 1998.Todo esto sin contar que los programas de inversión de gran envergadura, que PDVSA anunció desde 2005 como parte de su Plan Siembra Petrolera, tienen años de atraso o están completamente paralizados. O que los planes de modernización y mantenimiento de las refinerías de PDVSA también presentan graves retardos, lo que ha llevado a que para principios de septiembre el déficit de producción de gasolina se ubicara en 200.000 b/d. Este déficit está siendo compensado con importaciones que acarrean pérdidas financieras a la estatal por $13,2 millones diarios.La PDVSA "nueva" no sólo no ha invertido, sino que se ha empeñado en copar arbitrariamente los espacios de los trabajadores. Desde hace años su Directiva no se sienta a negociar un nuevo contrato colectivo con los trabajadores, alegando la falta de elecciones sindicales como excusa. Ahora, este 1° de octubre, después de intensas luchas con los representantes sindicales se están celebrando al fin las elecciones. Lo que está aún por verse es si los "elegidos" realmente representarán a los trabajadores, dado que el arbitro electoral, el Consejo Electoral está completamente parcializado.

Hermoso

Encomiéndate a Dios de todo corazón,
que muchas veces
suele llover sus misericordias
en el tiempo que están
más secas las esperanzas.

CERVANTES SAAVEDRA, Miguel de

PDVSA: No sólo la producción se derrumba


Por: Horacio Medina - La semana pasada circuló de manera pública un interesantísimo informe elaborado de manera muy profesional por Ramón Espinasa a quien, además de considerarlo buen amigo, lo respetamos como un excelente profesional. El documento circulado, viene a confirmar lo que ha sido también expresado, entre otros, por acuciosos conocedores de la materia como Diego González, Gustavo Coronel, Nelson Hernández, Víctor Poleo, Eddie Ramírez y también por quien suscribe esta nota. Sin duda una confirmación irrefutable sobre la situación operacional de la industria. Pero la pérdida, el derrumbe y desplome de PDVSA no sólo deber ser medido por su lamentable situación operacional. Desde el punto de vista de mercado, la empresa ha perdido importantes clientes dentro del mercado estadounidense y otros países. Obviamente, el volumen exportado a los Estados Unidos continúa siendo el mayor y quizás, el único volumen de exportación que reporta ganancias para la empresa. A no dudarlo, las exportaciones a China e India, de seguro obedecen más a compromisos de pagos por deudas contraídas y razones políticas que a razones comerciales. Igual sucede con los volúmenes exportados por Petrocaribe, el Convenio con Cuba y las exportaciones para Argentina, todas en circunstancias muy poco beneficiosas desde el punto de vista comercial para Venezuela, pero que reportan un beneficio en términos de apoyos políticos que son de gran utilidad para el régimen de gobierno venezolano. También debemos de agregar esta tragedia, la pérdida de credibilidad y de confianza en la empresa en los mercados financieros globales y en el mundo del negocio petrolero. En estos ámbitos PDVSA, es reconocida por el incumplimiento de los compromisos, pero también, resulta ser un bocado muy apetecido cuando se consideran los convenios y ofrecimientos que Hugo Chávez firma y declara, refinerías, puertos, apoyo técnico y operacional, envíos de crudos y productos son ya famosos por sus jugosas ganancias, aunque también se reconocen por su alto grado de incumplimiento. En este sentido, la suerte de rebatiña de campos, bloques, contratos de servicios y ayudas financieras que Venezuela ofrece, a diestra y siniestra en el mundo, poniendo a PDVSA como socia o garante, hacen dudar de la seriedad de la oferta, muchas empresas y gobiernos se preguntan ¿cómo podría PDVSA absorber inversiones de 100 mil millones de dólares donde debe aportar, al menos 60 mil millones para materializar los proyectos? Esto por supuesto, aparte de las inversiones y el esfuerzo de ejecución necesarios para el desarrollo de la infraestructura de apoyo, vale decir, vías de comunicación, electricidad, sistemas de aguas limpias y servidas, educación, salud, viviendas, puertos, aeropuertos y en fin, todo lo necesario para garantizar esos polos de desarrollo. Finalmente, hay dos aspectos importantes que evidencian la tensa situación interna de PDVSA, por una parte los constantes incidentes y accidentes operacionales que denotan la desinversión y la ausencia de una política de mantenimiento en las instalaciones. El otro aspecto queda evidenciado, en las constantes protestas laborales que se han hecho ya inocultables, derivadas de los continuos incumplimientos de la Convención Colectiva y de las promesas de empleo y reenganche proferidas por el propio Ministro-Presidente Rafael Ramírez, señalado, por cierto, como el responsable directo del retraso en la discusión de la nueva Convención Colectiva y el diferimiento continuo de las elecciones sindicales, aunado a su abierta, desproporcionada y manifiesta injerencia en el proceso, tomando posición por una determinada plancha. Tal vez parezca una expresión radical, pero la destrucción de la Industria Petrolera, propiciada y ejecutada desde el propio gobierno, constituye un crimen de lesa patria que se está perpetrando día a día y que afectará negativamente y de manera importante el futuro de Venezuela.