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domingo, 8 de noviembre de 2009

Comunicado de la presidencia de la Republica de Colombia

Domingo 08 de Noviembre de 2009 20:48 - http://web.presiden cia.gov.co/ - La Presidencia de la República se permite comunicar: Colombia no ha hecho ni hará un solo gesto de guerra a la comunidad internacional, menos a países hermanos. El único interés que nos mueve es la superación del narcoterrorismo que durante tantos años ha maltratado a los colombianos. Colombia mantiene su disposición al diálogo franco, a las vías del entendimiento y de las normas del derecho internacional. Ante estas amenazas de guerra pronunciadas por el Gobierno de Venezuela, el Gobierno de Colombia se propone acudir a la Organización de Estados Americanos y al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Bogotá, 8 de noviembre de 2009.

¿Quién incumple el acuerdo de Tegucigalpa?


Por: Álvaro Albornoz - catrachovenezolano@ gmail.com - Luego de suscrito el Acuerdo Tegucigalpa/ San José por las comisiones del Presidente Constitucional de HONDURAS Roberto Micheletti y el Ex Presidente Manuel Zelaya, para lograr la reconciliació n nacional y el fortalecimiento de la democracia hondureña, se comenzó con la ejecución del primer punto referido al Gobierno de Unidad. El Acuerdo textualmente señala: “Para lograr la reconciliació n y fortalecer la democracia, conformaremos un Gobierno de Unidad y Reconciliació n Nacional integrado por representantes de los diversos partidos políticos y organizaciones sociales, reconocidos por su capacidad, honorabilidad, idoneidad y voluntad para dialogar, quienes ocuparán las distintas Secretarías y Subsecretarías así como otras dependencias del Estado, de conformidad con el artículo 246 y siguientes de la Constitución de la República de Honduras”. En este sentido, haciendo una interpretació n literal de lo trascrito se puede comprender claramente y sin lugar a dudas que el primer punto del Acuerdo, el cual es independiente de los demás puntos acordados, consiste en conformar un gobierno (entiéndase secretarías y subsecretarías y otras dependencias públicas), integrado por representantes de los diversos partidos políticos y organizaciones sociales que hacen vida en el país centroamericano. En ninguna palabra ni oración del punto Nº 1 se habla o se establece que el gobierno de unidad debe ser encabezado obligatoriamente por el señor Zelaya. Tampoco se dice que el señor Zelaya tendrá derecho a proponer nombres para integrar ese gobierno de unidad, que en todo caso estaría representado por algunos dirigentes del Partido Liberal, al cual pertenece el ex Presidente. Por el contrario, se deja sentado que son los partidos políticos a que se refiere el artículo 47 de la Constitución y las organizaciones sociales (lícitas de acuerdo al artículo 78 constitucional) los únicos entes que pueden postular candidatos para integrar el gobierno de unidad, de conformidad con el Acuerdo suscrito. No obstante esta limitación, el Presidente Micheletti (quién al no haberse todavía concretado el punto Nº 5 referente a la restitución o no de Zelaya, era el llamado a constituir el gobierno de unidad, por ser el que ostenta el cargo de Presidente actualmente) , invitó a todos los partidos políticos y organizaciones sociales para que postularan nombres que ocuparan las diferentes secretarías y subsecretarías. Y en un gesto de generoso desprendimiento y amplitud democrática, también le comunicó por escrito al señor Zelaya que presentara sus postulaciones. Sin embargo, Zelaya en una actitud de soberbia y de reticencia a cumplir el Acuerdo de Tegucigalpa, se negó a proponer nombres y dio por roto el Pacto cuando apenas se comenzaba a cumplirlo, aduciendo que el gobierno de unidad solo lo puede encabezar él y nadie más, sin esperar que el Congreso tome la decisión de restituirlo o no en la presidencia, tal como lo pauta el punto Nº 5 del Acuerdo. En cambio, los partidos políticos hondureños como el Partido Demócrata Cristiano de Honduras (PDCH), el Partido Innovación y Unidad Social Demócrata (PINU-SD), el Partido Liberal (PL) y el Partido Nacional (PN) si atendieron al llamado y propusieron listas de nombres, los dos primeros partidos y dejaron a discreción del Presidente Micheletti la escogencia de sus militantes, los dos últimos partidos mencionados; reconociendo de esta manera la legitimidad y la facultad del Presidente Micheletti para conformar el Gobierno de Unidad Nacional. Ahora bien, el señor Zelaya desde su encierro en la Embajada de Brasil grita que se ha roto el Acuerdo porque Don Roberto Micheletti nombró al Gobierno de Unidad Nacional y eso lo tenía que hacer él. Por otra parte, los “sociolistos” de América también hacen coro y mal interpretan el Acuerdo tergiversándolo y modificando a su conveniencia la letra del mismo. Así vimos como el ex presidente de Chile Ricardo Lagos y quien es miembro de la Comisión de Verificación, en unas declaraciones dadas en CNN en Español señaló de una manera tendenciosa que se debía restituir a Zelaya y ser él quien conformara el Gobierno de Unidad y que por lo tanto no se estaba cumpliendo el Acuerdo. A todas luces, parece que estos “sociolistos” de América no saben leer ni escribir ni mucho menos interpretar un texto escrito, ni tampoco saben honrar un compromiso suscrito frente al mundo entero. En conclusión, tenemos: 1) que el Gobierno de Unidad Nacional debe estar conformado solo por representantes de los diversos partidos políticos y organizaciones sociales; 2) que ese punto Nº 1 solo se refiere a las Secretarías y Subsecretarías y no al Presidente de la República; 3) que al no haberse efectuado todavía el punto Nº 5 del Acuerdo, le correspondía hacer los nombramientos al actual Presidente Roberto Micheletti; 4) que el Punto Nº 1 del Acuerdo no autoriza a Zelaya a integrar el Gobierno de Unidad Nacional; 5) que el Presidente Micheletti fue generoso y amplio al solicitarle a Zelaya que propusiera nombres; 6) que Zelaya se negó a proponer candidatos; y en consecuencia quien ha incumplido el Acuerdo es el señor Manuel Zelaya; mientras que el Presidente Constitucional Roberto Micheletti ha cumplido a cabalidad con los puntos acordados, demostrando una vez más su apego a la democracia y a los valores del Estado de Derecho.

Diez años después


Por: Fernando Londoño Hoyos - Quedaron atrás los discursos interminables, los desplantes, las promesas vagas y las mentiras piadosas. Diez años después de la posesión de Hugo Chávez como Presidente de Venezuela, al pueblo no le queda más remedio que afrontar su desoladora realidad. Ese esfuerzo elemental de conciencia crítica debió hacerse hace mucho. Pero las masas enardecidas en las calles piensan muy poco. Mucho antes que Chávez, lo descubrieron Mussolini y Hitler, esos dos maestros insuperables en el arte de manejar las turbas. La sicología de las masas es una materia apasionante de la ciencia política. Porque cuesta entender que una gente rica se deje arrastrar a los sótanos de la miseria sin intentar una protesta, sin dejar siquiera una constancia. Pero así pasan las cosas. Entre discursos baratos y gestos histriónicos, Fidel Castro trajo a los cubanos hasta los confines de la indigencia y sólo lo notaron los que tuvieron el valor de arrostrar los peligros de una mar embravecida antes que soportar los delirios de un megalómano detestable. Pero ahora nuestro caso es la Venezuela de Hugo Chávez. La que sólo ha tenido espacio para oír discursos de la peor catadura, vestir camisetas rojas y vociferar consignas contra el imperio satánico, contra los ricos, contra los curas, contra los vecinos, contra todo el mundo. ¿Qué ha quedado después de todo eso? Pues algo parecido a lo de siempre. Si en uno de sus últimos esfuerzos pedagógicos Castro enseñaba a los cubanos el uso de la olla arrocera, la última novedad de su grotesca tecnología, Chávez tiene que dar clase sobre cómo bañarse en tres minutos. Por supuesto que no hay agua. Porque en diez años no hubo espacio para construir presas donde almacenarla en los veranos previsiblemente largos. Los cuasi infinitos recursos petroleros se fueron en apoyar elecciones de amigotes, en consentir robos de la "boliburguesía" y en un inconcebible carnaval de ineptitud e ineficacia. Pero algún consuelo habrían de tener los venezolanos. Y es que su angustia no se limita a carecer de agua para bañarse, sino que tampoco tienen luz para trabajar, para cocinar, para combatir los calores insufribles con un poco de aire acondicionado. Porque en el país más rico en petróleo de todo este Continente, faltando el agua tampoco se construyeron termoeléctricas. Ni agua, ni luz. Es la combinación perfecta de males para desesperar a cualquiera, pero sobre todo el síntoma de un aterrador balance de esta sustitución de la administración pública por el folclor comunista en el poder. No teniendo agua para bañarse ni energía eléctrica para sobrevivir en este siglo de la industrialización y la tecnología, a los venezolanos les quedará espacio para meditar en lo que les ha pasado. Y advertirán con horror que su producción petrolera se ha venido a pique. Que sus puertos, sus carreteras, sus aeropuertos son los de hace diez años, pero diez años más viejos. Que el suyo es el país de la mayor inflación de América y que el costo de vida terminará por asfixiarlos. Que ya no producen nada y que tienen que comprarlo todo si no quieren ver vacíos los estantes de sus mercados. Que de sus reservas internacionales nada queda y que de tanta fanfarronada solo aparecen en el balance unos aviones ultrasónicos que no sirven para atrapar al ladrón, al atracador, al asesino transeúnte, que son los únicos enemigos verdaderos en su dramática perspectiva de las cosas. Venezuela está despertando de su larga pesadilla. Y aún entre la simplicidad de las masas chavistas, entenderán que no les falta agua por las piscinas de los ricos, ni luz por los aires acondicionados de los centros comerciales. Y descubrirán que mientras gritaban en las calles se les robaron entero su país, el más rico de toda esta América.

Hugo era como tú


Por: Carlos Blanco - "El país rojo está tan cansado como el variopinto que está en la otra orilla" - Pero, ¡cómo ha cambiado el hombre! El filistrín aventurero, con su trajecito puyado, inspirado por Douglas Bravo y Alí Primera en sus delirios, que se debatía entre el beisbol, la locución en Elorza, la administració n de la cantina en el batallón, y los fantasmas del poder, ahora es el gordo potentado, rendido a los pies de unos zánganos que lo expolian emocionalmente y que expolian a Venezuela materialmente; frágil ante la adulancia, intolerante frente a la crítica, contumaz en el ejercicio inmune e impune de la mentira, cruel con los que lo abandonan, y henchido de un odio cerval contra los que difieren. El hombre ya no es como tú. Esa humanidad, difícilmente contenida en los trajes de marca, embutida en chalecos antibalas que más parecen camisas de fuerza, es el dueño de un país que lo produjo, que lo encumbró y que ahora no encuentra cómo salir de él. Los presos, exiliados, enjuiciados y perseguidos, así como ese vasto pueblo disidente, saben del odio que este personaje les prodiga. Lo curioso es saber cómo piensan los que lo han seguido y, por las razones que sean, siguen allí, sin poder lanzar una mirada crítica; saben que les puede salir caro. EL APLAUSO VA POR FUERA - Hace poco este narrador observaba un video de una de las infinitas alocuciones del jefe, interrumpidas por aplausos muy curiosos. Los que aplauden se miran los unos a los otros para que se compruebe, sin sombra de duda, que han aplaudido. Buscan notariar su aplauso; nadie podrá decir luego que se mostraron remisos a la ovación palmípeda. Hay excepciones, como la de aquel militar, metido entre dos colegas que aplaudían con desgano, que se negaba a acompañarlos y apretaba su gorra, y estrujaba un folleto como si estuviera impedido de sumarse al coro por una acción en marcha que sus manos habían emprendido con el trozo de papel arrugado. Era terrible; sabía que debía, pero no podía; lo peor es que no advirtió que la cámara indiscreta estaba allí para testimoniar su desgano. El drama de los ministros y altos funcionarios no es menor. Varios de ellos confiesan al amigo de toda la vida, al primo o al cuñado, que creen que el jefe enloqueció. Así como suena; piensan que el tipo está loco, cucú, con las tejas rodadas. A pesar de lo agraviante, prefieren decir que está chiflado antes que decir que está equivocado. Desean creer que su política
es correcta pero que se le quemaron los fusibles. La locura del de arriba es una coartada para el fracaso. No; no es que se ha fracasado -afirman- sino que, en la bajada, se le fueron los frenos. La jefatura suprema está acompañada por un círculo de hierro que procesa las informaciones que vienen de la "inteligencia" . Alegoría que encubre al ejército de sapos y vividores que cobra por aquí y por allá, capaz de denunciar la mirada aburrida de un diputado, el chiste de un ministro o la sonrisita de un coronel cuando pronuncia el mantra de "socialismo y muerte". EMPRECARTÓN - Un poco más allá se encuentran los empresarios de cartón, los de Emprecartón. Estos constituyen el monumento imperecedero a la estulticia del bolivarianismo convertido en chiste. Son personajes de modestas y antiguas pulperías que un buen día encontraron un entierro de morocotas en la forma de una amistad con un enviado de Dios; es decir un regalo de Dios o un Dios-dado. Allí se montaron en la máquina de hacer billetes. Tú compras un banco endeble, el Gobierno le hace depósitos mil millonarios, el dueño usa esos recursos para comprar un segundo banco, con los préstamos de este segundo banco se compra un tercero y así hasta llegar a Nueva York. Lo más gracioso de esta historia es cómo a partir de un nivel de varios cientos de millones de dólares los tipos quieren borrar la huella de sus deposiciones sucesivas. Instalan una oficina en el primer mundo, hacen donaciones, le dan unos reales a una universidad que los invita a ser oradores de cierto evento, y poco a poco ya no usan la franela roja, dejan a un caporal a cargo del business en Venezuela y así desaparece la bastardía financiera que les dio origen. Los más genuinos productos bolivarianos son los de un liderazgo hinchado por los esteroides del poder y el dinero, y unos ricos que le hacen la barba al líder, mientras se ponen buchones en dólares. Son socialistas de confesionario del esternón para arriba; y sátiros capitalistas de la cintura para abajo. "QUE ODIEN MIENTRAS TEMAN" -Los de abajo ven lo que significa la revolución. El lento avance de la igualación hacia la ruina y, sobre todo, la adaptación al horizonte microscópico. El asesinato, el robo, el maltrato, la palabra insultante desde las magistraturas, el miedo, el tráfico inclemente, la amenaza, son los nuevos ingredientes del paisaje ciudadano. Al líder se le subieron los humos, de magistrado se transformó en tirano; el país se transformó en su posesión; los recursos colectivos se transformaron en su propiedad privada. Le cogió el gusto a la riqueza y al poder. No vacila en arruinar a los que trabajan, en quebrar a las empresas que producen empleo, en lanzar al limbo de la no-ciudadanía a quienes se le oponen, y en provocar una guerra con Colombia. Sus políticas conducen a tragedias fiscales, económicas y sociales, pero no vacila en nombrar cónsul y sacerdote a su caballo, como hizo Calígula con Incitatus, y requerir, orientado por la máxima del romano, "que odien mientras teman". ELLOS SABEN - Los que lo rodean saben todo esto. En cierta forma, son tan víctimas como los disidentes. La nueva clase se está comprando las urbanizaciones más encumbradas de Caracas en nombre del socialismo. Los trabajadores se encuentran cada vez más asediados por el rencor oficial. La oposición no tiene espacio alguno y el que tiene lo ocupan sus rencillas. Los del PSUV lo saben y andan en busca del tiempo perdido; algunos con una voracidad que no les permite una digestión sana de lo que engullen con premura y temor. Tragan sin masticar: mucho "cash" a palo seco. Hay diputados y ministros que saben que se les aproxima la hora de la molienda inmisericorde. También ellos carecen de libertad de expresión, apenas musitan una queja, viene la cuchilla que les trocea la lengua y el atrevimiento. Entre las memorables víctimas de todo tirano se cuentan sus inmediatos colaboradores. El silencio, la aquiescencia y la complicidad son sus armas defensivas; pero cada vez son más exigidos, así es como para la iniciación las mafias requieren de un asesinato a sangre fría para que no haya posibilidad de regreso. Las tiranías todo lo controlan, pero lo único que no pueden controlar son las fuerzas que su propia opresión desata. El país rojo está tan cansado como el variopinto en la otra orilla. Un día, por su propia cuenta, esos dos países se van a encontrar y harán lo que tienen que hacer. Y será duro. http://www.tiempodepalabra.com/

Frente al bloqueo y opacidad de la información pública


El “Foro Siglo XXI”, en atención a las circunstancias particularmente difíciles del presente tiempo venezolano que comprometen severamente el acceso y la calidad de la información en las más importantes materias de interés público, con implicaciones muy graves para el ejercicio del control ciudadano inherente a toda sociedad democrática, denuncia ante el país que el gobierno nacional está instrumentando sistemáticamente la estrategia de regimentar, poner filtros y bloquear totalmente la información para impedir el juicio crítico-valorativo sobre su desempeño. Tras diez años de escalada autoritaria, el gobierno intenta cerrar el círculo en torno a su eje de poder para concretar una hegemonía totalitaria, para lo cual apela a blindarse contra el ejercicio crítico, impedir el escrutinio del ciudadano sobre sus actuaciones, arrojar un manto de opacidad sobre los campos claves de la gestión política-administrativa, exonerarse de rendir cuentas al país y de justificar en el espacio público sus actos, acciones, omisiones, como es deber de un gobierno serio que se reclame democrático. A estas alturas, cuando el régimen enfila su proyecto de poder sobre el control de la educación y de los medios masivos de comunicación, es posible ya realizar un inventario desglosado por áreas de gestión pública que permiten hacer una lectura objetiva de los filtros, silencios y bloqueos de la información, así como de la calidad de la misma, en desmedro de las posibilidades de control ciudadano y convirtiendo a la sociedad en una estructura cerrada y sin oxigeno informativo. En el campo de la salud tenemos que las políticas públicas, según datos del Cendes, están afectadas por un “blindaje de información”, lo cual gravita en el desconocimiento del impacto real de enfermedades como el dengue, la parotiditis, la varicela e incluso de la rabia selvática. Asimismo, de acuerdo a criterios emitidos por expertos del sector, se ha registrado la desaparición del Boletín Epidemiológico semanal que es la carta de navegación inmediata para monitorear el estado de la salud, pues en este terreno la premisa del gobierno es “que si no hay datos no hay problema”. En el sector educativo, las cosas no pueden ser peores. Nunca como ahora se había registrado tan acusada dificultad para acceder a datos e indicadores de la educación. Se desconoce, por ejemplo, cómo es el proceso de contratación de docentes y cuál es el monto y destino de la inversión. Las iniciativas para llevar un compendio son poco claras e inconstantes, según lo ha manifestado voceros de la Asamblea de Educación. Igualmente se reporta que en virtud de lo anterior Venezuela se retiró desde el 2003 de las mediciones internacionales en torno al tema y, por si fuera poco, no produce evaluaciones propias para generar una visión de rendimiento. En una materia estratégica como la defensa y seguridad nacional, se advierten como no disponibles la informaciones relativas a la definición de la doctrinas de defensa, compra de armas y equipos militares, número de efectivos en cada componente y su distribución geográfica. En un estudio enjundioso realizado por investigadores del Instituto Venezolano de Estudios Sociales y Políticos, se agrega además que no se tiene conocimiento de la ejecución del presupuesto de las FABV, ni de ejercicios militares nacionales y, mucho menos, sobre el contenido de los acuerdos de defensa y seguridad con otros países. Del mismo modo, nada se sabe sobre los planes estratégicos en materia nacional de seguridad y tampoco sobre la ejecución del presupuesto del Ministerio del Interior y Justicia, ni de políticas y programas frente al tráfico de armas livianas. Todo esto entroniza una capsula secreta en el campo de la seguridad y defensa, excluyendo a la ciudadanía de la discusión de políticas públicas en el área e imponiendo un cerrojo a toda tentativa de control civil sobre un tema crucial. En el territorio de la economía, que tradicionalmente ha sido rico en la exposición de indicadores para consumo público, tenemos que hay una opacidad deliberada, porque se trata de un área cuyo monitoreo permite detectar la ineficiencia y los niveles de corrupción de un gobierno. Hay un velo sutil para maquillar o deformar indicadores macro y micro económicos relativos a medición de la pobreza, calidad de vida, acceso al consumo, por ejemplo. El gobierno pretende algo así como que el impacto de las misiones entre en la composición de estos indicadores. Pero, el recurso sorpresa de reciente data al que ha echado mano el régimen consiste en calcular el presupuesto para 2010 con precio de referencia al barril de crudo a 40 dólares, muy por debajo del valor de la cesta petrolera, para de esta manera engrosar sus inauditables fondos paralelos (FONDEN y PDVSA), recortar el volumen de recursos que corresponden a alcaldías y gobernaciones y, al propio tiempo, administrar con libérrima discrecionalidad, y en el más absoluto secreto, los dólares excedentarios. El Ejecutivo comunicó hace poco que se iban implementar 54 medidas económicas, pero cuando los ministros de economía se presentaron en TV no anunciaron ninguna en un evidente irrespeto a los venezolanos y, a falta de aquellas, lo que mostraron fue un plan de endeudamiento. Entre tanto, economistas y ex funcionarios del Banco Central de Venezuela expresan públicamente que están empezando a dudar de las cifras de este organismo por la interferencia del INE con ciertas directrices que enturbian indicadores centrales como pobreza y desempleo, entre otros. Actualmente, por ejemplo, desconocemos los indicadores del PIB del tercer trimestre que, de dar un segundo trimestre consecutivo con decrecimiento, nos convertiría en un país oficialmente en recesión. En lugar relevante dentro del tema económico se encuentra el caso de la industria petrolera, la cual es inauditable. Estudios levantados por Cedice arrojan como resultado las serias dificultades para conocer el volumen de exportación petrolera o la situación del mercado interno de hidrocarburos, que el anterior Ministerio de Energía y Minas divulgaba semanalmente. Pdvsa es una verdadera caja negra, donde sólo el Ministro Presidente informa de modo monológico y no hay otra persona autorizada para esclarecer los datos. Finalmente, en el aspecto relativo a medios de comunicación y libertad de expresión, lo más relevante en el 2009 es el cierre de 34 emisoras de radio en 11 Estados y la amenaza sobre 200 más, la apertura de un expediente administrativo a Globovisión por informar sobre el sismo ocurrido en la región central antes que los medios públicos y la agresión documentada a 47 periodistas hasta el mes de mayo. “Foro Siglo XXI” hace un llamado de alerta a la ciudadanía sobre las asechanzas y peligros que corre la libertad de información en Venezuela, tan golpeada como la libertad de expresión. El acceso a la información es un soporte vital en una sociedad democrática, porque es un derecho sine que non para defender todos los demás derechos. No hay información de calidad sin transparencia, y sin transparencia ni información calificada no hay contraloría social. “Foro Siglo XXI” advierte que desde el poder se está intentando configurar la anatomía de una sociedad cerrada, una sociedad opaca, donde no circule ni se distribuya la información, lo cual es una premisa para la instauración de un régimen totalitario. Caracas, 9 de noviembre de 2009 - Foro Siglo XXI: Ángel Américo Fernández, Antonio Pasquali, Germán Carrera Damas, Alberto Rodríguez Barrera, Teódulo López Meléndez, Mercedes Montero, Luis Betancourt Oteyza, Elinor Montes, Adrián Segundo Pérez Grimán, Gustavo Coronel, Francisco Alarcón, Oswaldo Álvarez Paz, Milagros Ramírez, Alberto Lossada Sardi, Alberto Garantón, Rafael Monsalve Castilla, Rafael Grooscors Caballero, Consuelo Briceño Canelón, Lillian Kerdel Vegas, Luis Marín. Por Foro-Bolívar: Demóstenes Pérez, Nalúa Silva, Régulo Cerezo, Víctor Medina, Teresa Coraspe, Arturo Briceño, Amaloa Guerra, María Viviana Latorraca. Por Foro-Aragua: Juandemaro Querales. Por Foro-Zulia: Andrés Simón Moreno Arreche. Por Foro-Monagas: Rafael Rattia. Por Foro-Mérida: Antonio José Monagas. Por Foro-Lara: Jorge Ramos Guerra, María de Chiossone, Guillermo Meléndez, Alberto Vásquez Celis, Clondy García, Hely Saúl Lizardo, Jesús Eduardo Riera, Por Foro-Italia: Blanca Briceño. Por Foro-Suecia: Liko Pérez.
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La “antipolítica” como nuevo chantaje



Por: Teódulo López Meléndez - teodulolopezm@yahoo.com - Ahora corren presurosos los “politólogos” y los “lastres” que se amparan en seudónimos a lanzar acusaciones de “antipolítica” a todo aquel que trate de vislumbrar una salida por encima de estos que no hacen oposición ni recuerdan el drama nacional de deterioro y caída sino que se muestran tan ponderados en la organización de unos candidatos a unas elecciones peligrosas. “Antipolítica”, gritan, ignorando el concepto mismo, tergiversando descaradamente, mintiendo para llamar a todos a que caigan postrados frente a los encantos mediadores del personaje tranquilo y frente a los entreveros de quienes no ven otro problema en el país que la consecución de una unidad y de un modo de seleccionar que son absolutamente secundarios frente al mar de fondo que preside una crisis de grandes y graves proporciones. Lo de la última encuesta que indica que todos los que están allí sentados representan apenas el 9 por ciento les parece un “dato estadístico circunstancial” y seguramente eyaculan con las declaraciones de todos los lunes del “partido” que es señalado como el poseedor del 0,1 por ciento de las preferencias nacionales. El programilla de televisión indica porcentajes de encuestas con descaro, señalando, por ejemplo, que el noventa y tanto por ciento dice que se producirá la lluvia de “maná”, esto es, que el 9 por ciento logrará la unidad, pero se abstiene, impúdicamente, de indicarle a los oyentes cuantos votaron en sus encuestas fantasmagóricas. Han conseguido la acusación de “antipolítica” para desdeñar la evidencia de que el país no los quiere, que de encuesta en encuesta se reducen, que son unas portavoces sobrevivientes gracias a los medios que han decidido mantenerlos vivos con encuestas engañosas y con espacio tutelar a las necedades que dicen cada lunes, con la falsificación vil de que aquí el único problema radica en que el 9 por ciento consiga la “unidad”, obviando que el país está siendo destruido ante su silencio cómplice. En cuanto me resguarda nadie me venga con “antipolítica”, cuando este año he publicado seis e-books defendiendo la política, reclamándola, colocándola por encima de la economía por ejemplo, proclamando a los cuatro vientos que no hay cansancio de la política sino todo lo contrario, esto es, de la falta de política. Lo que sucede es que para los “lastres” y los politólogos cómplices, la política es la que se ejerce en las reuniones de los comandos partidistas del 9 por ciento, la que se construye descubriendo “estadistas” o manifestando sin pudor los enamoramientos por los hombres, primero el gran “estadista” y luego el viajero convertido en su propio Ministro de Relaciones Exteriores mientras le toca ser candidato presidencial. No tienen ideas los Hernández y los lastres de que cosa es política fuera de los contubernios. Para ellos “política” son los “buenos contactos” y las “jaladas de bolas” oportunas. Para otros política implica sentido de nación, interpretación de las realidades y, sobre todo, hacer oposición, lo que ellos sólo hacen con palabrerío insulso. Política es diseño de república, estrategias y tácticas para enfrentar el problema puntual venezolano, concepciones de país, rediseño institucional, ideas transformadoras y sustitutivas de la agotada democracia representativa. No entienden, no saben, son francotiradores enanos que se permiten el tupé de llamar así a quienes vemos en la inmensa población que no quiere saber de pasado ni de presente un chance único de producir una transformación redentora y la construcción de una democracia del siglo XXI. Son expresiones burdas, estos seudónimos y estos enmascarados de “politólogos”, del pasado que no retornará, la encarnación seudointelectual de las viejas mañas, las únicas en las cuales conciben la “política”. Estos manipuladores de la “antipolítica” como arma acusatoria son resabios del escondite, de la reunión secreta, de la buena amistad con el dueño del medio que ofrece pantalla, del subterfugio de los viejos métodos; son arañitas que van tejiendo su tela en procura de que algo caiga y algún día cobren sus halagos incendiados o sus posturas de freno a toda innovación que se asome porque las innovaciones le suenan trágicas, enemigas de sus estructuras mentales, contrarias a sus procedimientos engañosos, a sus prácticas soterradas. Los manipuladores de la “antipolítica” como arma acusatoria no saben sino de encuentros subterráneos para arreglar la candidatura de fulano o tratar de colar la aspiración de zutano, mientras las encuestan repiten que se deshacen, que ya pertenecen al territorio de un solo dígito (9 %). Nada saben de una sociedad organizada, de una sociedad instituyente no dejándose burlar, de una organización social comunicada que se libera de dictaduras partidistas y las reduce a un miembro más de una complejidad social múltiple. No, para ellos son protagonistas y condenables artífices de la “antipolítica” los que no se postran frente a los “dirigentes” huecos y sin seso donde pueden (ellos) cumplir su papel de alabarderos, de limpiadores de escudos oxidados, de cometintas que salen a defender lo indefendible. La política es otra cosa. El líder es el que suministra insumos en procura de la decisión de la multitud. El líder no es el que se ampara detrás de una estructura alicaída y prácticamente inexistente a decirnos a los venezolanos lo que tenemos que hacer y en las omisiones criminales en las que tenemos que caer para hacerle el juego a sus cálculos electoralistas y de omisión frente a una responsabilidad que ignoran. La política no es contubernio, placidez fingida, tibieza asumida “para armonizar en procura de la unidad”. La política es combate, ideas, concepciones, delineación de medios no cobardes de enfrentar la dictadura. Tienen demasiado lastre para saber que es política. Tienen el lastre de su pasado extremista y ya sabemos que los conversos son inestimables. Los conversos se arrugan en su arrepentimiento, se meten debajo de las alas neoliberales y de los empresarios televisivos, proclaman la bondad de los fariseos que les pasan el brazo por encima del hombro y de allí van a acusar de “antipolítica” a quienes no medramos en los tabernáculos de la política enferma, cancerosa, podrida y detestable. Soy un político, he dicho miles de veces, y se lo reitero a estos nuevos cruzados de la falsificación seudointelectual y de las armas que recogen en el fango.

¡Somos el despues!


Por: Agustín Blanco Muñoz - abm333@gmail.com - En este ex país, al que nos quieren confinar indefinidamente, lleno de miserias y tragedias, en el cual las salidas sólo se vislumbran a largo plazo, se impone una tarea al colectivo: adquirir la conciencia necesaria que nos lleve a la acción que reclama este momento de retos y compromisos. Y lo primero es descifrar cómo llegamos a esta terrible situación. Para muchos aquí todo discurriría dentro de un tal modelo democrático, sin advertir que es la inexistencia del mismo, lo que condujo al gran vacío en el cual se presenta como salvador el proyecto golpista del 04F-92. En 1999 comienza la ‘revolución constituyente’ y hoy estamos rumbo al socialismo venecubano. A lo largo de 18 años el llamado proyecto revolucionario ha marchado sin mayores obstáculos. Las ‘oposiciones’ ni siquiera han podido entender lo que ocurre en su seno y mucho menos en el país. Cayeron en la tal polarización de un solo polo de decisión, convirtiéndose así en el principal soporte del régimen. Progresivamente, el colectivo advierte que no hay una política para enfrentar, sino para dejar hacer ‘democráticamente’ a un régimen que no oculta su plan de destruir todo cuanto existe para sembrar su ‘revolución’. La decepción crece y al lado de la supuesta polarización se levanta una nueva posición: la que no cree ni en la supuesta revolución ni en ‘las oposiciones de la convivencia democrática con los nuevos destructores’. Allí se ubica hoy la mayoría del electorado y de la población en general. Es la fuerza que produce, el 04D-05, la mayor abstención de nuestra historia, a pesar de la acción manipuladora del régimen y ‘las oposiciones’ para llevarlos al ‘pasquín electoral’. Hoy crece la claridad-conciencia de este sector que ya es capaz de decir enfáticamente: Ni lo de antes Ni lo de ahora. Somos el Después. Y lo que hasta ahora ha sido un movimiento espontáneo, horizontal, alejado de los esquemas partidistas, hoy está dispuesto a seguir su camino, juntando sus diferentes expresiones y coordinar acciones para la construcción de un porvenir diferente. Para debatir sobre este tema convocamos a todo aquel que se oponga a la falsa polarización y piense en la construcción de la Otra Venezuela. La cita es en la Cátedra Pío Tamayo’, en la Sala ‘E’ de la UCV, este lunes 09 a las 6pm. Allí estaremos Sancho, impulsando el movimiento del Después!

Retiran libro que menciona el “Diario de Ana Frank”


Decisión de un colegio libanés, bajo presiones de Hezbollah. Un colegio libanés, bajo presiones de Hezbollah, retiró un libro que menciona el "Diario de Ana Frank", al considerar que la obra "promociona el sionismo", informa la prensa local. Indican que el centro educativo es la Escuela Secundaria Adventista y el libro retirado "Lectura interactiva para la enseñanza del inglés". La cadena de televisión del grupo terrorista Hezbollah, "Al Manar", denunció la obra al considerar que se centra en la persecución de los judíos. "Lo más peligroso es el modo dramático y teatral en el que el diario está relatado y está cargado de emociones", afirma "Al Manar", preguntándose hasta cuándo el Líbano "continuará siendo un campo abierto para la invasión sionista de la educación". El diputado de Hezbollah, Husein Haj Hasan, declaró que el colegio en cuestión "carece de discernimiento en cuanto a la selección de sus manuales". "Esos establecimientos respetables enseñan la presunta tragedia de una niña, pero se avergüenzan de hacerlo con la del pueblo libanés, del pueblo palestino o de la gente del sur de Líbano provocada por la ocupación sionista", agregó el legislador. "El diario de Ana Frank", publicado a título póstumo, fue escrito entre 1942 y 1944 cuando la niña se ocultaba junto a su familia en un sótano en Amsterdam. Murió a los 15 años en un campo de concentración en Bergen-Belsei. La ministra saliente de Educación libanesa, Bahia Hariri, respondió que prefería tener acceso al manual escolar antes de hacer un comentario, y aclaró que la censura no depende de su departamento, sino de la Seguridad Nacional. En un editorial "L'Orient-Le Jour" considera absurda la acusación de que el "Diario de Ana Frank" hace la "apología del sionismo". "Es fútil, vano y desesperado decir que esa obra constituye una violación colectiva de los libaneses. Se trata de un documento histórico universal que muestra lo que el hombre es capaz de hacer basándose en el color de la piel, la religión o el país de origen", agrega el comentario. Detrás de esa medida, añade el diario, "es indignante la irremediable regresión del país, su retroceso inexorable hacia un precipicio medieval, su regreso a la edad de piedra sociocultural y moral". El mes pasado, el grupo terrorista hizo retirar un libro de otro colegio anglófono que calificaba a Hezbollah y al movimiento Hamás como grupos terroristas. El manual había sido utilizado durante años por dicho colegio, ya que la censura libanesa cortaba las páginas referentes a esas acusaciones, pero un ejemplar traído por un alumno del extranjero provocó la polémica. EFE y fuentes propiasRecordemos que Israel liberó a 1000 terroristas par que devuelvan a Guilad Shalit. Ahora HAMAS borra con el codo lo acordado y pide más....

¡Exacto! Ciudadanos ¡UNIDOS! Años tengo diciendolo


Por: Gonzalo Himiob Santomé - gonzalo.himiobs@gmail.com - El oficialismo, más allá de cualquier factura política que le pueda ser pasada por el pueblo –y que seguramente mucho le pesará- en virtud de su nefasto desempeño en materias como la salud, la seguridad o la educación le lleva sin embargo una relativa ventaja a la oposiciónSe acercan momentos de definiciones electorales. Las fuerzas políticas del país, cada una a su velada manera, adelantan posiciones y empiezan –es innegable- los primeros tanteos de precampaña. Y es que ya en un abrir y cerrar de ojos tendremos encima septiembre de 2010 y lo que eso posiblemente significa: El comienzo de la reconstrucción de la institucionalidad nacional desde una de sus instancias más importantes: La Asamblea Nacional. Ya se han expuesto, aunque tímidamente, hasta listas de precandidatos, tanto de la oposición como del oficialismo, sin tomarse en serio la vena al pueblo y quizás buscando con ello medir un poco la respuesta social o colectiva hacia los nombres de ciertos aspirantes. Ni de un bando ni de otro, por el momento, hay muchas sorpresas. La oposición, en muchos casos, reorganiza y redispone de las mismas fichas que casi siempre coloca sobre el tablero. Hay una que otra novedad que, sin embargo, es anticipable. Chávez, por su parte y como siempre, se postula sólo a sí mismo como candidato y trata de que bajo sus todopoderosas alas se amparen no sólo los mismos que ya como público acrítico le ríen todas las gracias, sino otro grupo de ilustres desconocidos cuyo único mérito conocido es el de autoproclamarse –algunos sin ningún hecho en la mochila que les avale realmente- como leales “revolucionarios”. Ventaja “roja” - El oficialismo, más allá de cualquier factura política que le pueda ser pasada por el pueblo –y que seguramente mucho le pesará- en virtud de su nefasto desempeño en materias como la salud, la seguridad o la educación le lleva sin embargo una relativa ventaja a la oposición. Y valga advertirla desde ahora para que luego no digan el año que viene que no se habló a tiempo sobre ello. Esta ventaja no tiene sólo que ver, como muchos podrían creer de entrada, con el abuso de poder que ha caracterizado siempre el desempeño electoral oficialista. Es previsible que hasta las más modestas oficinas públicas dejen de hacer su trabajo para enfrentar esta nueva contienda haciendo uso de los recursos del Estado –que son de todos- a favor de la opción política del Presidente, y contra tales excesos la oposición debería de antemano preparar medidas concretas, lo cual no se ve. Pero vamos más allá. La ventaja, o mejor dicho, la otra ventaja del oficialismo contra la oposición en la futura contienda por los curules parlamentarios se relaciona con tema del proyecto de país que, en el caso del oficialismo, a diferencia de lo que ocurre con la oposición, está claro y es –estemos de acuerdo o no- absolutamente coherente con los anhelos hegemónicos y totalitarios de Chávez. El oficialismo ha marcado y marca su línea claramente. Quien quiera saber hacia dónde pretende Chávez guiar nuestros destinos sólo debe tomarse el tiempo de leer e interpretar el Plan Estratégico para la Nación para este periodo presidencial (2007-2013) elaborado por los ideólogos del régimen. Allí está la receta clara del sancocho que se avecina, y sólo quienes gozan de jugar a los sorprendidos cada vez que se materializa una nueva imposición se dan golpes de pecho fingiendo no entender el por qué de ciertas actitudes o de ciertos designios oficiales. Pescueceo opositor Algunos dirán que aún es pronto para mostrar algo distinto pero no estoy de acuerdo con ello. Pero siento que hasta ahora la propuesta de la oposición, al contrario de la del oficialismo, no supera –al menos en la percepción que tengo y en la de terceros muy bien informados que he podido recoger- la simple coyunturalidad electoral. El discurso de la “unidad” se ve empañado y desde ya luce vacío dadas las tempranas pugnas sobre los métodos de elección de candidatos y por las cuotas de poder aún no alcanzado que trascienden al público y que son evidentes entre los diferentes factores involucrados. También descolla el pescueceo de los mismos actores de siempre cuyos objetivos –o la falta de ellos más allá de sus intereses partidistas- ya son conocidos de sobra y, sobre todo, la ausencia de puntos de contacto en lo que verdaderamente cuenta: La visión que se tiene sobre lo que Venezuela puede y debe llegar a ser. Una unidad opositora solamente electoral no sólo no satisface a nadie –sobre todo si viene promovida por los mismos actores fallidos de siempre- sino que, a la larga, no resolverá nuestros problemas ni conducirá a Venezuela a buen puerto. Salvo una que otra excepción aislada, no se habla en la oposición de un proyecto alternativo de país, a ningún nivel, sino que simplemente se cuestiona lo que existe, sin más. Nada hay de malo en servirse de la crítica a lo existente para desde allí promover una nueva opción electoral, pero de eso se trata, de ofrecer realmente una nueva alternativa, que esté plena de contenido y que no tenga por único mérito el de ser simplemente diferente a lo que ya se tiene. No maten al mensajero, todos saben de mis hechos que avalan mi postura contraria al régimen que nos oprime, pero creo que lo malo no está cuestionar al poder, sino en quedarse sólo en eso sin procurar a una inmensa masa de ciudadanos lo que verdaderamente está esperando: Una nueva postura, fresca, viable y confiable, que sin desmerecer los logros –que algunos sí los hay- de este régimen se ocupe también de brindar piso sólido a la construcción de esa nueva sociedad a la que la mayoría aspira y a la que tiene derecho. No una sociedad de cómplices y de componendas, no una promotora de la impunidad de los abusos a cambio de la relativa posibilidad de alcanzar algunos cargos, sino una prospectiva e inteligente que ponga coto a los excesos y a la intolerancia y que, además, demuestre ser más que sólo aire caliente expelido por poderosos pulmones de lengua afilada. El país exige que se le respete y que se presenten opciones distintas, realizables y válidas que superen a las netamente confrontacionales. A unirse de verdad - Unámonos, oficialistas y opositores, en un proyecto común que reclame una nueva conciencia: La de que Venezuela es una sola y la de que no podemos seguir jugando a la política desconociendo la verdad, y hasta la existencia, de los demás, de los otros, de los que no piensan como nosotros, de los que no creen en Chávez –en el caso de los oficialistas- y de los que –en el caso de los opositores- sí siguen creyendo en él. No se puede reconstruir un país insultando, o sencillamente negando la existencia, de quienes no comparten nuestros puntos de vista. Unámonos en el reclamo a nuestros políticos, y sobre todo al poder, del reconocimiento de nuestra esencial ciudadanía y del respeto a la paz y a los Derechos Humanos como base de toda elaboración u acto a futuro. Exijamos que se entienda, con todo lo que ello implica, que una cosa creerse “autoridad pública” –por muchos votos que nos hayan puesto en el cargo- y otra, muy diferente, es tener la humildad de saberse, cuando se es electo, un “servidor del pueblo” sometido al mando y a las órdenes de su indiscutible soberanía. Pidamos que el debate se haga de mucho más que de confrontaciones y de peleas en los desempeños políticos; exijamos propuestas y soluciones a nuestros problemas puntuales –que son ya demasiados, y todos los compartimos- y demandemos por encima de todo, seriedad, tolerancia y comprensión a las necesidades y sueños de todos. Especialmente de los más vulnerables. Sólo así superaremos estos ya más de cincuenta años de vino añejo y avinagrado servido cual falso néctar de ambrosía en copa nueva.
http://www.diariolavoz.net/seccion.asp?pid=18&sid=1050&notid=313700