jueves, 24 de abril de 2008


Un dia el principe mando llamar a un adivino, y le dijo: Quiero me digas mi futuro que ves. El Adivino saco la bola de cristal y le dijo: Señor, veo solo destruccion a tu alrededor, tu esposa se morira por una terrible enfermedad, tus hijos saldran a pelear y moriran en batalla, te quedaras solo pero viviras por mucho muchos años. El Rey mando que mataran al adivino. Luego mando llamar a otro, cuando este llego le dijo: Señor, tu vida sera abundante gozaras de dicha y salud, seras adorado por años y respetado por mucho, moriras por vejez mas alla de los tuyos. El Rey mando que le dieran un baul lleno de oro. El Guardia que observava le dijo, Seño ¿Por qué si ambos te han dicho lo mismo, que viviras mucho pero veras a los tuyos morir, a uno lo mandaste a matar y al otro le diste oro?. El Rey le dijo, por la manera que cada uno tuvo para decirme que para mi tristeza, veré morir a los míos.
Moraleja: La cuestion no es decir las cosas, porque la comunicacion es lo unico que nos difiere de los animales; pero el saber decir las cosas siempre hará la diferencia.

El Guerrero de la Luz


En guerrero de la luz, sin querer, da un paso en falso y se hunde en el abismo. Los fantasmas lo asustan, la soledad lo atormenta. Como había buscado el Buen Combate, no pensaba que esto pudiera sucederle nunca a él; pero sucedió. Rodeado de oscuridad, se comunica con su maestro. "Maestro, caí en el abismo" -dice-. Las aguas son hondas y oscuras. "Recuerda esto" responde el Maestro: lo que ahoga a alguien no es la inmersión, sino el hecho de permanecer bajo el agua. Y el guerrero usa sus fuerzas para salir de la situación en que se encuentra.
Manual del Guerrero de la Luz - Pablo Coelho.