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miércoles, 16 de abril de 2008

El Caballo y El Cerdo

Había una vez un criador de caballos al que le faltaba uno de una determinada raza. Un día se dio cuenta que su vecino tenía éste caballo y lo convenció para que se lo vendiera. Un mes después el caballo enfermó y llamó al veterinario que le dijo: "su caballo está con un virus y es necesario
que tome este medicamento por tres días consecutivos. Después de los tres días veremos si ha mejorado, si no lo ha hecho no nos quedará mas remedio que sacrificarlo". En ese mismo momento un cerdo escuchaba la conversación. Al siguiente día le dieron el medicamento al caballo y se fueron. El cerdo se le acercó y le dijo ¡"fuerza amigo caballo"!. ¡Levántate de ahí si no lo haces, vas a ser sacrificado!. Al segundo día le dieron nuevamente el medicamento y se fueron. El cerdo se acercó y le dijo ¡vamos mi gran amigo! ¡¡ Levántate sino lo haces vas a morir, vamos yo te ayudo!. Al tercer día le dieron el medicamento y el veterinario dijo: "probablemente vamos a tener que sacrificarlo mañana porque puede contagiarle el virus a los demás caballos". Cuando se fueron el cerdo se acercó y le dijo: "vamos amigo es ahora ó nunca"¡. Ánimo... fuerza... Yo te ayudo... vamos... un, dos, tres... despacio... ya casi... eso... eso... ahora corre despacio... más rápido... fantástico... corre... corre...!. ¡Venciste campeón!. En eso llega el dueño del caballo y ve al caballo corriendo y dice ¡Milagro! el caballo se ha curado... hay que hacer una fiesta... ¡vamos a matar al cerdo para celebrarlo!. Eso sucede con frecuencia en el ambiente de trabajo, pocas veces se percibe quién es el que realmente tiene los méritos por el éxito. Moraleja: "Saber vivir y ser reconocidos es un arte..." y no todos somos artistas. Si algún día alguien te dice que no eres un profesional, acuérdate que. AFICIONADOS CONSTRUYERON EL ARCA DE NOE Y PROFESIONALES EL TITANIC. ¿Cuál de los dos se hundió?.¿Y tú, te has parado a pensar qué eres? ¿CABALLO o CERDO?.

Depende de quien son las manos

Una pelota de basketball en mis manos vale $19 dólares. En las manos de Michael Jordan vale $33 millones de dólares. Depende de quién son las manos.
Una pelota de baseball en mis manos vale $6 dólares. En las manos de Mark McGuire vale $19 millones de dólares. Depende de quién son las manos.
Una lápiz en mis manos es para poner mi nombre. En las manos de William Shakespeare es para crear historias. Depende de quién son las manos.
Una vara en mis manos podrá ahuyentar a una fiera salvaje. En las manos de Moisés hará que las aguas del mar se separen. Depende de quién son las manos.
Una honda en mis manos es tan solo un juguete. En las manos de David es un arma potente.
Depende de quién son las manos.
Dos peces y cinco piezas de pan en mis manos son unos emparedados. En las manos de Jesús alimentan a una multitud. Depende de quién son las manos.
Unos clavos en mis manos serán suficientes para construir una silla. En las manos de Jesucristo traen la salvación al mundo entero. Depende de quién son las manos.
Como podrás ver, depende de quién son las manos. Así que, coloca tus aflicciones, tus preocupaciones, tus temores, tus anhelos, tus sueños, a tu familia y a tus relaciones personales en las manos de Dios. Porque recuerda que depende de quién sean las manos. Este mensaje ahora está en tus manos. ¿Que harás con el?.

El hombre viejo sabio

Un hombre de 92 años, bajo, muy bien vestido, quien cuidaba mucho su apariencia, se está cambiando a una casa de ancianos hoy. Después de esperar varias horas en la recepción, gentilmente sonríe cuando le dicen que su cuarto está listo. Su esposa de 70 años murió recién y él se vio obligado a dejar su hogar. Conforme camina lentamente al elevador, usando su bastón, yo le describo su cuarto, incluyendo la hoja de papel que sirve como cortina en la ventana. -«Me gusta mucho», dijo, con el entusiasmo de un niño de 8 años que ha recibido una nueva mascota. - «Señor, usted aún no ha visto su cuarto, espere un momento, ya casi llegamos». «Eso no tiene nada que ver», contesta. «Ya está decidido en mi mente que me gusta mi cuarto. Es una decisión que tomo cada mañana cuando me levanto». «La felicidad, yo la elijo por adelantado. Si me gusta o no el cuarto no depende del mobiliario o la decoración, sino de cómo yo decido verlo». «Yo puedo escoger: Puedo pasar mi día en cama enumerando todas las dificultades que tengo con las partes de mi cuerpo que no funcionan bien, o puedo levantarme y dar gracias al cielo por aquellas partes que todavía trabajan bien». «Cada día es un regalo, y mientras yo pueda abrir mis ojos, me enfocaré en el nuevo día, y todos los recuerdos felices que he construido durante mi vida». «La vejez es como una cuenta bancaria: Tú retiras al final lo que has depositado durante toda tu vida». Así que mi consejo para ti es que deposites toda la felicidad que tengas en tu cuenta bancaria de recuerdos. Libera tu corazón del odio. Libera tu mente de preocupaciones. Recuerda estas simples líneas para lograr la felicidad: Vive de forma simple. Da más. Espera menos.