martes, 1 de abril de 2008

Tal vez...


Tal vez yo envejezca demasiado rápido, pero lucharé para que cada día haya valido la pena. Tal vez yo sufra inumerables desilusiones en el correr de mi vida, pero haré que pierdan importancia ante los gestos de amor que encuentre. Tal vez yo no tenga fuerzas para realizar todos mis ideales, pero jamás me consideraré derrotado. Tal vez en algún instante yo sufra una terrible caída, pero no me quedaré por mucho tiempo mirando hacia el suelo. Tal vez un día el sol deje de brillar, pero entonces me iré a bañar en la lluvia. Tal vez un día yo sufra alguna injusticia, pero jamás asumiré el papel de víctima. Tal vez yo tenga algunos enemigos, pero tendré humildad para aceptar las manos que se extiendan en dirección mía. Tal vez una de esas noches frías, yo derrame muchas lágrimas, pero no me avergonzaré por ese gesto. Tal vez sea engañado inumerables veces, pero no dejaré de creer que en algún lugar alguien merece mi confianza. Tal vez con el tiempo yo perciba que cometí grandes errores, pero no desistiré en continuar mi camino, tras corregirlos. Tal vez con el correr de los años yo pierda grandes amistades, pero aprenderé que nunca perderé a los que realmente son mis verdaderos amigos. Tal vez algunas personas me deseen un mal, pero continuaré plantando la semilla de la fraternidad por donde yo pase. Tal vez yo quede triste al concluir que no consigo seguir el ritmo de la música, pero entonces trataré que la música siga el compás de mis pasos. Tal vez yo nunca consiga ver un arco iris, pero aprenderé a diseñar uno, auque sólo sea dentro de mi corazón. Tal vez hoy yo me sienta débil, pero mañana recomenzaré de nuevo, aunque sea de manera diferente. Tal vez yo no aprenda todas las lecciones necesarias, pero tendré la conciencia que las verdaderas enseñanzas ya están grabadas en mi alma. Tal vez yo me deprima por no ser capaz de saber la letra de aquella música, pero quedaré feliz con las otras capacidades que poseo. Tal vez la voluntad de abandonar todo se vuelva mi compañera, pero en vez de huir, correré tras aquello que anhelo. Tal vez yo no tenga motivos para grandes celebraciones, pero no me dejaré de alegrar con las pequeñas conquistas. Tal vez yo no sea exactamente quien gustaría ser... pero pasaré a admirar quien soy; porque al final sabré que, a pesar de mis defectos, soy capaz de construir una vida mejor. Todavía no llega el fin. Y si aún no me convencí de eso, es porque como dice aquel dicho: Porque al final no habrá ningún “tal vez”, y sí la certeza de que mi vida valió la pena y que yo hice lo mejor que pude. Aristóteles Onassis. 21.05.06

La Guillotina


Llevaban a la guillotina a tres hombres. Le preguntaron al primero si quería estar boca arriba o boca abajo cuando le llegara la hora final. El contestó que quería estar boca arriba, para mirar el cielo al morir. Levantaron la hoja de la guillotina y la dejaron caer. La hoja cayó velozmente y de repente se detuvo a unos cuantos centímetros de su cuello. Las autoridades consideraron esto como una intervención Divina y liberaron al hombre. Luego, llegó el turno del segundo, quien también decidió morir mirando al cielo, esperando tener la misma suerte del primero. La cuchilla fue levantada nuevamente, y soltada. Cayó velozmente y de pronto se detuvo apenas a centímetros del cuello del segundo hombre, por lo que también fue puesto en libertad. Seguía el tercero, que era ingeniero mecánico de profesión, quien también optó por morir boca arriba. Levantaron lentamente la hoja de la guillotina, cuando de repente el ingeniero, viendo un desperfecto en el mecanismo de la guillotina, dijo: "Hey, ya sé porqué no cae la hoja de la guillotina.. ."Los verdugos, arreglaron el mecanismo y el ingeniero fue puesto nuevamente en la guillotina, y esta vez, funcionó perfectamente. Aun cuando podamos estar ansiosos de compartir con otros lo mucho que sabemos ¡a veces es mejor no decirlo!. A veces nos metemos en problemas por decir algo que debimos callar. Proverbios 1013: En los labios del sabio no falta la sabiduría; en la espalda del imprudente no faltan los garrotazos. 14 El sabio sabe callar; el tonto habla y causa problemas. 19 Hablar mucho es de tontos; saber callar es de sabios.

El Guerrero de la Luz


Para el guerrero no existe amor imposible. Él no se deja intimidar por el silencio, por la indiferencia o el rechazo. Sabe que, tras la máscara de hielo que usan las personas, existe un corazón de fuego. Por eso el guerrero arriesga más que los otros. Busca incesantemente el amor de alguien, aun cuando esto signifique escuchar muchas veces la palabra "no", regresar a casa derrotado, sentirse rechazado en cuerpo y alma. Un guerrero no se deja asustar cuando busca lo que necesita.
Manual del Guerrero de la Luz - Pablo Coelho

Frase del día

"Busca la profundidad de las cosas; hasta allí nunca logra descender la ironía."
Rainer Maria Rilke