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viernes, 28 de marzo de 2008

The Bolivarian Empire


Por: Ana Black - anablackll@gmail.com - La planilla de inscripción del Instituto Universitario de Estudios Superiores de Artes Plásticas Armando Reverón (¡Uf!) trajo como modalidad este semestre unas casillas en las que los alumnos deben aclarar si son: Afrodescendientes (todopegado), indígenas, inmigrantes, discapacitados u otros. ¡Y se armó lo que antes -cuando este país no intentaba con tanto afán parecerse al Imperio- se llamaba ¡la propia sampablera! El pobre encargado de atender las inscripciones estaba a punto de enloquecer cuando empezaron esos muchachos a preguntar: "Si yo soy hija de negro y española ¿soy afrodescendiente o inmigrante?" . "Si yo soy hijo de mulata (semi afrodescendienta) y chino ¿qué soy? ¿semi afroasiáticodescendi ente?". "Si mi mamá es goajira y yo también pero tengo los ojos verdes porque mi abuelo paterno era alemán ¿soy caucásica nativa o indígena chimba?". "Si mi mamá es blanca y mi papá también pero nacidos en esta tierra desde la época de la infame conquista ¿soy eurodescendiente, venezolana, bolivariana o kimosabi?". "Si mi mamá es como marroncita pero pecosa y mi papá no se sabe porque tiene la piel canela, las piernas cambetas, el pelo malo, los ojos achinados y todo lo que conlleva la parafernalia étnica ¿qué soy? ¿un tutti frutti racial?". "Si toda mi familia es pemona menos mi abuelo paterno que era portugués, dónde me anoto ¿en 'otros'?". "Si en mi familia todos tenemos la misma sonrisa pero yo soy marrón clara, mi hermana mayor catira, mi hermano bachaco y mi hermanita como china ¿son mis hermanos?". "Si yo soy afrodescendiente, o sea, hijo de negro y negra, ¿me van a dar unas clases diferentes?". Ahora, díganme, por favor a mi, Ana Black: ¿Qué sentido tiene esa encuesta? ¿Cuándo en la vida a los venezolanos se nos ha preguntado de qué color somos? ¿Alguien ha visto algo más segregacionista que eso? ¿De cuándo acá los nacidos en Barlovento, por generaciones de generaciones, pasaron a ser africanos? Qué vienen siendo entonces los andinos ¿colonodescendientes? ¿Primerimperiodescen dientes? ¿Cuál es el color oficial del venezolano bolivariano? ¿Quién lo determina? ¡Cómo lo van a establecer! ¿Nos van a repartir una carta cromática? ¿Van a hacer una escala de colores?. ¿Yo estoy perdiendo las proporciones o este es un gesto discriminador que nos pretende aplicar la sucursal más fiel del imperio norteamericano? Insistiré en la pregunta porque… es que no entiendo: ¿Hay algo más racista y –por qué no decirlo- ¡balurdo! que preguntarle a la gente de qué color es?. ¡Fo!. ¡Huele a azufre!.

Pablo de Tarso


"Aunque ya hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor; no soy más que una campana que resuena o unos platillos que aturden. Aunque yo tuviera el don de la profecía y penetrara todos los misterios, aunque yo poseyera en grado sublime el don de las ciencias y mi fe fuera tan grande como para cambiar de sitios las montañas, si no tengo amor nada soy...". Ahora tenemos estas tres virtudes la Fe, La Esperanza y el Amor; pero el Amor es la mayor de las tres".

Don Quijote


"...y sé que la senda de la virtud es muy estrecha y el camino del vicio, ancho y espacioso; y sé que sus fines y paraderos son diferentes; porque el del vicio, dilatado y espacioso, acaba en muerte, y el de la virtud, angosto y trabajoso, acaba en vida y no en vida que se acaba, sino en la que no tendrá fin".


El Apocalipsis

Por: Magda Mascioli G. - Esta mañana estaba escuchando que los dueños de hoteles grandes, dueños de los salones de convenciones donde se efectúan eventos tales como la reunión de la SIP, lanzamientos de candidaturas, ruedas de prensa, etc., NO ESTAN ALQUILANDO los locales porque estan arrodillados ante el dictador. Por otro lado estan los individuos que, al día de hoy, ni mencionan desgracias e ignominias como la de los niños fallecidos en la Maternidad, ni nada de nada de lo que está sucediendo, porque estan ocupados en ver cómo hacen para adueñarse de una alcaldía, de una gobernación o, PEOR AÚN, estan ocupados viendo a ver cómo hacen para adueñarse de una alcaldía PARA poder seguir manejando la gobernación. Así, cada quien y cada cual, restringe los servicios, se calla la boca, compalece al dictador "para no buscarse problemas en sus vidas". Pues bien, a estos miserables les aplico lo que dice el Apocalipsis: "Te maldigo porque no eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!. Pero como eres tibio, yo te vomitaré de mi boca".

Politiqueros ¿triunfalistas?

Descifrado
Caracas, Jueves 27 de Marzo de 2008 / Carta Semanal
¡Alerta!
La oposición se siente triunfalista
Visto el comportamiento de las últimas semanas, la oposición corre el riesgo de engolosinarse y cometer errores que pueden pesar una barbaridad en el proceso electoral del próximo noviembre. Porque si bien todas las encuestas recientes coinciden en el evidente descenso de la popularidad de Chávez, e incluso en el porcentaje superior de las simpatías del país por el sector opositor, esto no es garantía de que esa voluntad se mantenga a la hora del voto, especialmente si las cosas no se hacen bien. No debe pasar por alto que esos mismos sondeos de opinión registran un evidente rechazo hacia todos los partidos políticos, tanto del gobierno como de la oposición.
Pareciera que es momento de alertar sobre algunas situaciones que se han generado en las aspiraciones precandidaturales de los opositores. Un ejemplo a destacar es el caso de Manuel Rosales, gobernador del Zulia y ex candidato a la presidencia. Rosales, también jefe máximo de Un Nuevo Tiempo, no sólo ya seleccionó a su eventual sucesor –Pablo Pérez (que de paso no aparece mal en las encuestas)– sino que, sin admitirlo públicamente, está haciendo un trabajo político para aspirar a la Alcaldía de Maracaibo.
Lo primero que habría que decir es lo desagradable que resulta enterarse de ella a modo de chisme. ¿Por qué Rosales no habla con claridad? ¿Aspira o no la Alcaldía de Maracaibo? ¿Se va a medir igual que todos los precandidatos que prometen respetar la unidad? El caso de Rosales cobra relevancia porque no se trata de cualquier jefe opositor. Su comportamiento determina un estilo de hacer política que para algunos podría ser una referencia en las disputas candidaturales de gobernaciones y alcaldías. Amén de la decepción para el resto del país que alguna vez pensó que podía ser su presidente.
Además, tanto Un Nuevo Tiempo como cualquier otro partido político opositor deben leer las encuestas. La situación está muy clara: la mayoría de los precandidatos con posibilidades de triunfo, no son representantes de partidos políticos. La conclusión es sencilla. La balanza se inclina hacia los independientes, y si los jefes partidistas son responsables y tienen sentido común, tendrán que apoyarlos. Y en ningún caso caer en la tentación de evaluar muy mal al oficialismo, subestimando sus posibilidades y cayendo en la tentación de lanzar dos o más candidatos pensando que el antichavismo soporta hasta una votación dividida.
Pasaron los tiempos en que dos o tres partidos políticos se repartían el país como si fuera una torta. Ni Chávez podrá designar candidatos a dedo a espaldas de la voluntad de sus seguidores (a menos que quiera perder), ni los jefes de los partidos de oposición podrán acordar candidaturas para cumplir con cuotas. Si se les ocurriera tal desventura, esa mayoría del país que se opone a Chávez les cobrará caro otro nuevo error que fortalecería a quien ahora parece perdido. ¡

El Guerrero de la Luz


En el intervalo del combate, el guerrero descansa. Muchas veces pasa días sin hacer nada, porque su corazón así se lo exige; pero su intuición permanece alerta. Él no comete el pecado capital de la Pereza, porque sabe adónde puede conducir ésta: a la sensación tibia de las tardes de Domingo, cuando el tiempo pasa... y nada más. El guerrero llama a eso "paz de cementerio". Se acuerda de un fragmento del Apocalipsis: "Te maldigo porque no eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!. Pero como eres tibio, yo te vomitaré de mi boca". Un guerrero descansa y ríe. Pero está siempre atento.
Manual del Guerrero de la Luz - Pablo Coelho