sábado, 22 de marzo de 2008

Los verdes y el cambio climático

Por: John Gray - 17/03/2008 - Tribuna - Si alguna vez ha habido un ejemplo de cómo lahumanidad es incapaz de soportar el exceso de realidad, es el debate actual sobre el cambioclimático. Ninguna persona razonable duda ya de que elmundo está calentándose, ni de que ese cambio se debea las acciones humanas. Aparte de un grupo cada vez menor que rechaza los hallazgos inequívocos de laciencia, todo el mundo está de acuerdo en que nosenfrentamos a un reto sin precedentes. A la hora de decidir qué hay que hacer, la mayoría de la gente -incluidos casi todos los ecologistas- rehúyelas incomodidades que acompañan al pensamientorealista. Parece que George Bush ya se ha convencidode que la ciencia del clima no es una conspiración deizquierdas para destruir la economía estadounidense. Sin embargo, tanto él como el resto de nuestros dirigentes políticos siguen insistiendo en que el crecimiento no tiene límites. Mientras adoptemos nuevas tecnologías que se suponen inocuas para elmedio ambiente -como los bio combustibles- , la expansión económica puede seguir como hasta ahora. En el otro extremo del espectro, los verdes tienen la fepuesta en el crecimiento sostenible y las energías renovables. Las raíces de la crisis ambiental, dicen-y aquí están de acuerdo con Bush-, están en nuestra adicción a los combustibles fósiles. Con que pasemos al viento, las olas y la energía solar, todo irá bien. Desde el punto de vista político, Bush y los verdes nopueden estar más alejados; ahora bien, en lo que síestán unidos es en su resistencia a la verdad másfundamental en la crisis del medio ambiente, que es que no puede resolverse sin reducir enormemente nuestro impacto sobre la tierra. Esto significa disminuir la producción de gases de efecto invernadero, pero, en este aspecto, las políticas demoda hasta pueden ser contraproducentes. El paso a los biocombustibles, encabezado por Bush pero en marcha también en varias partes del mundo, significa más destrucción de bosques tropicales, que son un importantísimo regulador natural del clima. Reducirlas emisiones al tiempo que se destruyen losmecanismos naturales de absorción del planeta no esuna solución. Es una receta para el desastre. Las recetas habituales de los verdes no suelen sermucho mejores. Muchas energías renovables no son tan eficientes ni tan inocuas como se dice. Unas granjas de molinos de viento antiestéticas e ineficaces no nos van a permitir renunciar a los combustibles fósiles, y la energía hidroeléctrica a gran escala tiene tremendos costes ambientales. Los métodos orgánicos de producción de alimentos pueden tener beneficios significativos en el sentido de que mejoran el bienestar de los animales y reducen los costes de combustible. Ahora bien, no contribuyen a detener la destrucción de la naturaleza que acompaña a la expansión de la agricultura para alimentar a una población humana cada vez más numerosa. Es decir, las panaceas verdes convencionales no se diferencian tanto de las políticas de Bush. En los dos casos, el resultado no puede ser más que un planeta que habrá perdido su bio diversidad y una humanidad expuesta a un entorno cada vez más hostil. La tecnología, hasta cierto punto, puede sustituir la biosfera destruida, pero, como ocurre con un paciente que vive enchufado a las máquinas, viviremos con los días contados. Un día, la máquina se parará. La incómoda realidad, que ambos lados del debate ambiental ignoran o niegan, es que un estilo de vida tan necesitado de energía como el que se disfruta enlas zonas ricas del mundo no puede ampliarse a una población de 9.000 o 10.000 millones de seres humanos, el nivel previsto en los estudios de la ONU para mediados de siglo. Por lo que respecta a los recursos, los números humanos ya son insostenibles. El calentamiento global es la otra cara de la moneda de la industrializaci n mundial, y las reservas de gasnatural y petróleo que necesita la industria están llegando a su máximo precisamente en un momento en elque su demanda aumenta a toda prisa. Al contrario delo que dicen los verdes, no existe la menor perspectiva de que el mundo vaya a abandonar el uso de los combustibles fósiles. No hay más que preguntar acualquier economista competente, y se verá que, pormás que se extiendan las energías renovables, es imposible satisfacer la demanda de energía que se genera en China e India. Y, de todas formas, ¿acaso alguien cree que los países que están enriqueciéndosegracias a los hidrocarburos -Rusia, Irán, Venezuela y los Estados del Golfo- van a renunciar a ellos? Mientras exista una demanda suficiente de combustiblesfósiles, esos países seguirán extrayéndolos, sean cuales sean las consecuencias para el clima mundial. La única forma de avanzar es disminuir la necesidad de combustibles fósiles y, al mismo tiempo, dado que es imposible renunciar a ellos por completo, hacer que sean más limpios. Eso significa utilizar sin reparos unas tecnologías que muchos ecologistas ven con pavor supersticioso. La energía nuclear tiene los sabidos problemas de la seguridad y el tratamiento de los residuos, y no es, ni mucho menos, una panacea. Sin embargo, su demonización es típica de las peores ideas fantasiosas de los verdes. Aunque la energía solar tiene posibilidades, no hay un tipo único de energía renovable que pueda sustituir a los combustibles sucios del pasado industria l.Si rechazamos la opción nuclear acabaremosinevitablemente volviendo al carbón. Existen nuevas tecnologías que pueden hacer que el carbón sea máslimpio. Pero ésa no es razón para dar la espalda a la e ergía nuclear, que ya está prácticamente libre de emisiones. Lo mismo ocurre con las cosechas transgénicas. La ingeniería genética supone un tipo de intervención humana en procesos naturales cuyos riesgos no se conocen aún del todo. Pero su alternativa es seguir adelante con la agricultura de estilo industrial, cuyos efectos destructivos en la biosfera son muy visibles. Cualquier remedio factible para la crisis del medio ambiente tiene que contar con soluciones de altatecnología. Si se tienen en cuenta las aspiraciones legítimas de las personas que viven en los países envías de desarrollo, las estrategias de alta tecnología son las únicas que disponen de alguna posibilidad de reducir la huella humana. Pero también será necesari oromper el tabú supremo y afrontar la realidad de las presiones de la población. Los activistas verdes, los economistas del libre mercado y los fundamentalistas religiosos pueden darla impresión de no tener mucho en común. No obstante, todos están de acuerdo en que no hay nada que no puedaresolverse con un mejor reparto, un crecimiento másrápido y una transformació n de los valores humanos.En realidad, el eternamente impop ular Malthus seacercaba bastante a la verdad cuando, a finales del siglo XVIII, afirmó que el crecimiento de la población acabaría por superar a la producción de alimentos. Se suponía que la agricultura industrial iba a acabar co nla hambruna. Pero resulta que depende demasiado del petróleo barato, y, c n las tierras que están perdiéndose para otros cultivos como consecuencia del paso a los biocombustibles, están volviendo a aparecerlos límites a la producción de alimentos. Más que centrarnos en programas fantasiosos sobre energías renovables, debemos garantizar métodos anticonceptivos y aborto libres y gratuitos en todas partes. Un mundo con menos gente estaría mucho mejor preparado para abordar el cambio climático que elmundo super poblado al que nos encaminamos.Todavía merece la pena luchar por un mundo habitable y humano. Pero se necesita pensar con realismo, y ése no es el fuerte del movimiento ecologista. Sería irónico que, por culpa de su hostilidad irracional respecto alas soluciones de alta tecnología, los verdes acabaransiendo una amenaza para el planeta equiparable a laque representa George W. Bush. John Gray es filósofo político, profesor del LondonSchool of Economics, autor de Black Mass: apocalypticreligion and the death of utopia [Misa negra: lareligión apocalíptica y la muerte de la utopía].

Tips al poner gasolina al carro

1) LLENA EL TANQUE DEL VEHICULO SOLAMENTE TEMPRANO EN LA MAÑANA, que es cuando la temperatura de la tierra aun esta fría. Recuerda que todas las gasolineras tienen sus tanques de almacenaje enterrados bajo tierra. Entre mas fría está la tierra, más densa estará la gasolina, cuando el clima es más cálido la gasolina se expande, por lo que el galón que compras por la tarde....ya no es exactamente un galón. En el negocio del petróleo, la gravedad específica y temperatura de la gasolina, diesel y gas-avión, etanol y otros productos del petróleo juegan un papel importante. Un incremento de 1 grado de la temperatura es un problema importante para este negocio. Pero las gasolineras no tienen una compensación por temperatura en las bombas. 2) CUANDO TE ESTAN LLENADO EL TANQUE QUE NO TE LO LLENEN CON LA MANGUERA "EN LLENADO RAPIDO". Si te fijas verás que el disparador tiene tres (3) partes: lento, medio, y alto. En modo lento la gasolina pasa en velocidad baja, de tal modo se reducen al mínimo los vapores que se crean mientras está bombeando. Todas las mangueras en la bomba tienen un retorno de vapor. Si se esta bombeando rápido, algo del líquido que va a su tanque se convierte el vapor y el retorno de vapor lo regresa al tanque de almacenamiento subterráneo de la gasolinera, por lo cual está usted pagando más por menos.
3) LLENA EL TANQUE CUANDO ESTA EN LA MITAD, NUNCA LO DEJES VACIAR POR DEBAJO DE LA MITAD, ya que entre más gasolina tengas en el tanque habrá menos aire ocupando espacio y la gasolina se evapora más rápido de lo que te imaginas. Los tanques de almacenamiento tienen un techo interno flotante y les sirve de una tolerancia cero entre el gas y la atmósfera, por lo que minimiza la evaporación, y a diferencia de las gasolineras, aquí donde trabajo cada camión que cargamos tiene una compensación contra temperatura por lo que cada galón que cargamos es exactamente eso. 4) NUNCA CARGUES GASOLINA SI HAY UN CAMION CISTERNA DESCARGANDO GASOLINA EN LA ESTACION DE SERVICIO, pues la gasolina que está adentro está siendo revuelta y todas las impurezas que usualmente se van al fondo podrían terminar en tu tanque de gasolina." Espero y esto te ayude a sacar más provecho de tu dinero. No olvides mis consejos.-

Los secretos del concierto por la paz

Por Por Enrique Patiño y Sandra Jáner - Fecha: 03/14/2008 - "Para allá voy, hermano". Con esa frase, Alejandro Sánz le confirmó a Juanes, a través de un correo electrónico recibido en el blackberry del artista, que se le medía a viajar como fuera y a la hora que fuera para apoyar el concierto en la frontera. Miguel Bosé fue el segundo en confirmar, minutos después, y Juan Luis Guerra completó el trío de ases antes de media hora. No había vuelta de hoja. Había que hacer el evento. El único problema era que quedaba apenas una semana para montarlo en un sitio inadecuado y sin nada concreto, salvo un grupo de artistas convencidos de la idea. Esta había nacido apenas un día antes, cuando Juanes y Fernán Martínez, su representante, se reunieron en Connecticut, durante un concierto de ensayo, para hablar de la tensión que había en las fronteras. Entonces se les ocurrió que la mejor manera de buscar la paz era haciendo dos conciertos simultáneos en las fronteras con Ecuador y Venezuela. En sus planes cada artista cantaría en un lado y luego un avión lo trasladaría al otro. Lo que era aún un proyecto en crudo tomó forma al día siguiente, cuando se reunieron en Nueva York en un almuerzo con el periodista Julio Sánchez y este los apoyó. A Juanes le rondó tanto la idea que esa noche, en el primer concierto oficial de su gira Mi vida, en Nueva York, decidió pedirles a los colombianos que tomaran de las manos a ecuatorianos y venezolanos para formar la bandera de la paz. La reacción del público del Madison Square Garden fue tan positiva que esa misma noche, entre tragos, la idea se volvió real. Fanáticos del blackberry, Fernán Martínez y Juanes comenzaron a enviar correos a sus amigos y fue ahí cuando comenzaron a confirmar a los grandes. "Esto fue el típico ejemplo de unos tipos que tomando trago se ponen a soñar y luego no se pueden devolver del sueño", recuerda Julio Sánchez. La noticia comienza a rodar El periodista radial de La W publicitó al día siguiente en la radio el concierto y lo convirtió en un hecho. Los teléfonos repicaron y Juanes y Fernán Martínez recibieron hasta 80 mensajes de gente que les ofrecía apoyo, muchos de ellos pidiendo anonimato. A las 10 a.m. del viernes era tan claro que tenían un concierto que convocaron a una rueda de prensa en Nueva York. Cuando llegaron al hotel, quince medios los esperaban. En ese momento, por la TV, vieron el apretón de manos que se daban los presidentes de Colombia, Venezuela y Ecuador en la cumbre de Santo Domingo, y se preguntaron si todavía tenía sentido montar el evento. "Ahora más que nunca", se dijeron. En ese momento decidieron que primero harían un concierto en la frontera con Venezuela aunque Juanes se comprometió con el presidente Correa a realizar un segundo evento en Ecuador. Ricardo Montaner ya había confirmado y Carlos Vives tardó solo segundos en responder que sí. Luis Fernando Velasco se sumó al grupo. Para poder tener control del evento, Fernán sumó un tercer blackberry a su colección. Con uno atendía a su familia, con el otro la gira de Juanes y con el tercero el concierto improvisado. Juanes dedicaba su tiempo libre a ultimar detalles también por teléfono y no dejaba de mandar mensajes desde su aparato. La logística Fernán Martínez tenía claro que el lugar más simbólico era el puente Simón Bolívar que une a los dos países. Por eso viajó a Cúcuta a revisar el lugar donde se haría el concierto, mientras Juanes seguía su gira por Nueva Jersey. El representante había dicho ante los medios, de una forma lírica, que el concierto se haría en las riberas del río, bajo el puente Simón Bolívar, de 315 metros de largo y 8 metros de ancho, con público ubicado a 15 metros bajo el puente. Pero cuando llegó comprobó algo más grave que el hecho de que fuera en un lugar en medio de una frontera o de que allí no hubiera baños, luz ni agua. "Esto es un mierdero", dijo Martínez, asombrado, cuando el 10 de marzo se asomó al puente ubicado sobre el río Táchira. Era su primer viaje, de tres que haría en una semana a Cúcuta, para estudiar el lugar en el que se realizaría el evento. El coronel Jorge Iván Flórez, comandante de la policía, se lo confirmó: "Esto siempre ha sido un basurero histórico". Cuando bajaron al lecho, cubierto de matorrales, y encontraron 20 gallinazos muertos, el oficial estuvo convencido de que el representante de Juanes se arrepentiría. Pero Martínez pidió que siguieran adelante. "Ahí me di cuenta de que la cosa iba en serio", dijo Flórez. Cuando Giovanni Lanzoni, el productor del evento, se dio cuenta de la magnitud del espectáculo y lo poco apto del lugar dijo: "Esto es tan atípico como hacer un concierto en un ascensor". La comitiva oficial de Cúcuta se comprometió a arreglar el lugar, podar los matorrales y poner arena para facilitar el ingreso de la gente. Mientras tanto, los artistas comenzaban a enviar mensajes para aclarar cuestiones como la seguridad, los mosquitos y las condiciones del hotel. "Tranquilos, que todo está bien allá, y hay mujeres lindas", les respondían. Pero la verdad era que tranquilo no estaba nadie. La movilización de artistas Casi todos los artistas cantaban el sábado y viajar un domingo en aviones comerciales era imposible por tiempo. En una movilización sin precedentes los organizadores consiguieron cinco jet privados G5para trasladar a los artistas. A través de una amiga de Carlos Slim, el segundo hombre más rico del mundo, este ofreció un jet para que Alejandro Sánz viajara desde Miami. Avianca ofreció un avión charter para llevar al grupo base de Juanes, con sus 25 personas y sus 20 toneladas, dos horas después de terminar su concierto en Puerto Rico. Colombina se ofreció a dar otro avión. Así fueron coordinando en menos de cuatro días la forma en que los cantantes saldrían de sus países acompañados solo por dos o tres de sus músicos: Ricardo Montaner desde Baja California, en Los Cabos, en México, en avión privado hasta Caracas y de allí a Cúcuta. Juan Luis Guerra, desde Santo Domingo. Miguel Bosé, desde España. Juan Fernando Velasco, desde Quito. Las empresas se vincularon con rapidez y donaron cerca de 500 mil dólares en menos de siete días. Juanes estaba nervioso: llamó varias veces a Martínez en la madrugada para preguntarle si había micrófonos, si el sonido se había conseguido -preocupación real debido a que la mayoría de equipos se había alquilado para los 92 eventos del Festival de Teatro. No podía dormir. A Fernán Martínez se le olvidó, por primera vez en su vida, consultar los listados de taquilla y ventas de su artista y seguir con la planeación de los otros 30 conciertos de Juanes en Estados Unidos. Finalmente Giovanni Lanzoni dio el parte de tranquilidad: habían cancelado un concierto en Bogotá y junto con consolas traídas desde Barranquilla y otras ciudades había ya sonido para hacer el concierto. Entre más de una veintena de patrocinadores pusieron lo necesario para la locura: las tres pantallas de leds; las señales viales; los 30 camiones de transporte con equipos de sonido, plantas eléctricas, muros y vallas y separaciones para cerrar carreteras; las dos tractomulas que llevaron la instalación de las tarimas; los tres buses para movilizar a los técnicos desde Bogotá; el Hotel Casino Internacional donde dormiría la gente; la empresa de logística que coordinaría la entrada del público; los 200 metros de tela blanca y los 4.000 pañuelos de Pat Primo para forrar la escenografía y el puente de blanco, y los 400 mil claveles del mismo color de Alpes Flowers. Caracol y RCN acordaron transmitir juntos el evento con una sola unidad móvil, diez cámaras y lentes de largo alcance debido a la complicación dada por la altura del puente, y Terra anunció que haría lo mismo por Internet. Hasta el ministerio de Cultura se unió al proyecto con 25 niños de grupos musicales de ambos países que abrirían la jornada. Entre los que aportaron dinero y recursos estuvieron Cemex, Grupo Aval, Bancolombia, Comcel, Mazda, Águila, Colombina, Caracol, RCN TV, Servientrega, DHL, Expreso Bolivariano, People Sound, Logística 9 11 y Publiseñales, entre otros. Los últimos detalles La rapidez era clave. Para que todo resultara perfecto, resolvieron cerrar el puente, por el que cada hora transitan unas 30 tractomulas de entre 40 y 50 toneladas, en la madrugada del sábado y hacer un concierto de tres horas, desde el mediodía del domingo hasta las 3 de la tarde, para evitar el problema de las luces y para que la noche no causara problemas de seguridad. Confiados en la experiencia de todos los artistas, se decidió también que la banda de Juanes tocara para todos. No habría tiempo de ensayar. Tampoco un programa previo. El mismo día, antes de salir al escenario, los artistas decidirían qué orden llevarían y qué canciones interpretarían. Acústico, sin libretos y al aire libre. Y vestidos de blanco, en la mitad entre Villa del Rosario y San Antonio del Táchira. Cada artista, por su trayectoria y peso, cobraría de 400 mil a 500 mil dólares por presentarse. Con montaje y escenario, un concierto de esta magnitud no se habría hecho por menos de 4 o 5 millones de dólares, asegura Fernán Martínez. El puente Simón Bolívar, que lleva 60 años sin ninguna mejora, fue dispuesto para albergar a 4.000 personas del barrio La Parada, de Colombia, y de San Antonio del Táchira. El resto del público se ubicaría en el lecho, sobre una especie de playa que se reacomodó con cuatro bulldozers, que arrasaron con piedras, maleza y basura. Por el lugar en el que mensualmente transitan 495 mil vehículos se montaría de emergencia una tarima de seis metros de fondo, 14 de ancho y 1,70 de altura. Para evitar las congestiones se decidió obligar a la gente que viene de Colombia a dejar su vehículo a 850 metros del lugar. Para el control de la zona se dispusieron 200 personas de logística, 100 miembros de la Escuela de Cadetes, 500 de otras escuelas del país, 50 binomios de carabineros y 60 policías distribuidos desde Cúcuta hasta Villa del Rosario, por parte de Colombia. Un helicóptero apoyaría la transmisión. Todo, en menos de una semana. Y todo por ayudar a un amigo que quiso, con la música, limar asperezas en la frontera, que un maldito revolucionario como chavez originó con su maldita robolucion.

El Gral. Baduel y la tercera vía del cuadro político

Por: Orlando Ochoa Terán. Teràn analiza esta semana, desde las páginas de “Quinto Día“, la situación política actual de la oposición y del chavismo y se pregunta si el Gral. Baduel ofrecerá una tercera vía que recomponga el cuadro político. Este es su análisis: La revolución bolivariana ha dividido a Venezuela en dos países que se mueven en dimensiones diferentes. El de Chávez con un respaldo cada vez más menguado y el de la oposición formal que gira sobre su propia órbita electoral sin crecer. Entre uno y otro irrumpe una fuerza intermedia a expensas de estos dos grupos. La oposición, que se cobijó bajo la Coordinadora Democrática, sufrió en el pasado reciente tantos reveses e incurrió en tantos errores que es difícil imaginar que la herencia que recibe el nuevo polo democrático esté libre de alguno de sus erráticos genes. Esa oposición formal, que alguna vez fue acusada de impaciente y que ha evolucionado hacia el otro extremo hasta parecer ensimismada en sus obsesión comicial, no ha sido capaz de atraer, como se pensó en el proceso electoral de 2006, a toda esa masa creciente de descontento que reflejan casi todas los sondeos de opinión. Este anquilosamiento opositor no deja de sorprender si consideramos que estamos frente al gobierno más incompetente que país alguno haya podido elegir, con la probable excepción de la reelección del presidente Mugabe de Zimbabwe. La explicación puede estar en que lo genéricamente denominamos como “grupos de opositores”, han estado girando como satélites alrededor del gobierno sin salir de su propia órbita geoestacionaria electoral. El gobierno por su parte, indiferente a estas rotaciones de la oposición, se mueve en su propia dimensión con sus propios planes de navegación. La guerra y la paz - Tómese como ejemplo esta última crisis con Colombia. El pasado 3 de marzo, el mismo día que los diarios del país anunciaban a 8 columnas que el presidente Chávez había ordenado la movilización de tropas a la frontera, colocando al país al borde de un conflicto bélico, 30 dirigentes que forman parte del universo opositor anunciaban sus aspiraciones de ser electos a las alcaldías de Baruta, Chacao, El Hatillo, Libertador y Sucre. Toda la sopa de letras del espectro opositor se regocijaba con el anuncio electoral mientras el gobierno jugaba con el destino del país en un espectáculo tragicómico. Los mismos diarios que cubrían la escalada bélica en primera plana, en sus páginas interiores daban cuenta de un conflicto más real y letal. De los 56 días transcurridos de este año hasta el 26 de febrero, 55 personas habían sido secuestradas, de los cuales 46 eran venezolanos y 9 extranjeros. 5 de esas personas fueron asesinadas. El año pasado, indicaba la misma información, se reportaron 12.880 asesinatos y en 2006 fueron 12.256. Unas horas más tarde el presidente Chávez pedía un minuto de silencio por el “asesinato cobarde” del “buen revolucionario” , Raúl Reyes. Calma y ternura - A una semana de lo que parecía el inicio de hostilidades de la tanta veces anunciada invasión, el mundo fue testigo por televisión del impulso emocional que lanzó al presidente Chávez de nuevo a los brazos del presidente Uribe. La escena tiene el efecto de desencadenar más abrazos mientras Uribe prometía retirar su amenaza de llevar a su colega venezolano a la Corte Penal Internacional. La diplomacia histérica venezolana se tomó entonces un receso para respirar aliviada aunque el flujo de documentos que comprometen, nacional e internacionalmente, al presidente Chávez seguían fluyendo sin misericordia para terminar concentrándose en el pobre Correa, cuyo intercambio comercial con Colombia no justifica tanta consideración. Ese mismo día el secretario general de Un Nuevo Tiempo, Gerardo Blyde, acusaba a otros partidos de oposición de respaldar con “supuestos fundamentos legales” la inhabilitació n del alcalde Leopoldo López y Enrique Mendoza. Pocas horas después, Pablo Medina, es el causante de otra desazón. La promesa que inspiraba su serio semblante en la foto donde alertaba ¡Vamos por ti! no tenía otra connotación, como el mismo Medina lo explica, que la electoral. No obstante, indiferente a estos problemas, la crisis sigue su curso. El desabastecimiento no cesa, la inflación crece en espiral, la inseguridad alcanza su pico histórico entre las preocupaciones más sentidas de la población y Pdvsa, en otra fase más de su nivel de corrupción es acusada en Europa de “lavar dinero” con la empresa estatal bielorrusa Belneftekhim. La órbita opositora - Nada de esto arredra a los líderes de la oposición. Girando como están en su propia órbita geoestacionaria electoral Antonio Ledezma, lanza su candidatura a alcalde mayor, lo propio hacen Gerardo Blyde, Liliana Hernández, William Ojeda, Alfonso Marquina, Delsa Solórzano, Alfredo Romero y otros tantos. En medio de este ambiente bélicoelectoral, Carlos Ocariz confunde por un momento al presentar en su plataforma electoral un “plan de desarme” hasta que todos caen en cuenta que está confinado a los habitantes del Distrito Sucre. En otra dimensión el presidente Chávez pasa de la guerra a la paz en cuestión de horas. La FAN no es más una ficha más en el tablero donde el presidente Chávez juega a la geopolítica. Nunca antes los preparativos militares de un país, asociados históricamente al nacionalismo y al patriotismo, habían sufrido tanto descrédito y burla. El mismo hombre que se prende de la humanidad del presidente Uribe para rogar por la paz, es el mismo que amenaza a la oposición venezolana con la guerra si esta ganara algunas gobernaciones y alcaldías. El CNE no se siente aludido y la oposición tampoco. El pasado domingo, a fin de darle coherencia a los disparates que se iniciaron en Santo Domingo, el presidente Chávez, anuncia que solicitó un encuentro con el presidente Uribe, probablemente para detener la contraofensiva del colombiano quien, sin tropas, tanques o aviones, puso a Chávez manos arriba. No importa que unas semanas atrás haya jurado que “mientras el presidente Álvaro Uribe, sea presidente, yo no tendré ningún tipo de relación ni con él ni con el Gobierno de Colombia”. ¿Qué quiere el general? - La naturaleza, como la política, odia los vacíos. El general Raúl Isaías Baduel, con una percepción y un sentido de la oportunidad política, no muy común en la mentalidad de un hombre de armas, irrumpió en la política el mismo día que dejó el Ministerio de la Defensa. Cuando todos creían que después cabalgaría en el atardecer hasta desaparecer en el horizonte, irrumpe el 4 de noviembre con un pronunciamiento que, tirios y troyanos admiten, fue crucial para bloquear la reforma constitucional y el destino político del presidente Chávez. Otras tres intervenciones posteriores, con un timing correcto, confirman que el hombre quedó petrificado por la política como si hubiera mirado fijamente a los ojos de Medusa y ha decidido ocupar el espacio nacional que han dejado al garete los partidos políticos, entretenidos como están en las elecciones regionales. En estas semanas de crispación, caracterizadas por un escenario diseñado torpemente para despertar los fantasmas del nacionalismo, Baduel corrió el riesgo, no sólo de desestimar la amenaza que formula el gobierno de su país a un potencial enemigo sino que denuncia “la pretensión de Chávez de presentar a Colombia y a sus autoridades como enemigos de Venezuela”. Cualquier otro oficial, retirado o no, que no tuviera mucho más que un respaldo moral y la autoritas para decirlo, debería estar en custodia y en el umbral de una Corte Marcial. El pasado domingo, desde la tribuna que le ofreció la Asamblea de Podemos, otro de los factores concurrentes en la derrota que sufrió Chávez, el general Baduel vuelve a la carga, esta vez, con un pronunciamiento que por su alcance y proyección debía ser motivo de embarazo para la oposición que se entretiene en su feria electoral.Baduel recuerda a los venezolanos que el petróleo no es unos de sus problemas, “el petróleo es el problema de Venezuela”. “El actual gobierno” advierte, “ha dilapidado la fortuna (proveniente del oro negro), amén de las más voraz corrupción de la que se tenga registro en la historia nacional”. Es necesario, agrega, “que todo el país deje de distraerse con discursos politiqueros y mentiras y se movilice en su propia defensa, sin perder el objetivo, que no es más que el logro de sus intereses fundamentales para asegurarse el porvenir. ¿Cómo lograrlo? ¿Cuál es la vía?” Se pregunta el ex ministro de Defensa. Presumimos que Raúl Baduel pronto ofrecerá más detalles. ¿La tercera vía de una recomposición del cuadro político?
Raúl Baduel ¿La tercera vía?