sábado, 5 de septiembre de 2009

Lo prometido Hugo


Magda Mascioli G. - Te cuento: esta mañana salí con la idea de sumarme a la movilización de la gente de oposición. Tu sabes. Aunque no parece, soy de oposición. Bueno. Llegué retrasada y resulta que, los muy abusadores, ya habían salido. Habrase visto. Aceleré el paso y resulta que cuando llegué a Plaza Venezuela, ya la punta de la marcha casi que iba llegando a la Fiscalía. Entonces me molesté y decidí no seguirlos porque aparte de todo, honestamente, esas grandes aglomeraciones de gente, me estresan. Visto eso, me dije ¿Y entonces, qué vas a hacer? En ese momento caí en cuenta el tiempo que hace que no te acompaño en una de tus movilizaciones ¿o debo decir acarreo? Bueno. En síntesis. Recordé aqueeeeellos tiempos en los que efectivamente llenabas la Av. Bolivar. Despues me vino a la memoria la última vez que estuvimos en esa avenida. No llegamos al Museo de los Niños. Con dificultad la gente llegaba desperdigada, a la mitad de la avenida. Y digo "llegamos" porque yo estaba allí. Despues, la última vez en la Av. Urdaneta. Aquel día ¿te acuerdas? en la que los camiones con las cornetas estaban apostados a lo largo de la Urdaneta hasta llegar al Pte. de las FFAA. Y me dije: visto que estos de oposición son tantos, tantos, tantos, y en consideración que a mí ese gentío me da como agobio ¿qué tal si me voy a la Urdaneta? Y rauda y veloz, agarré el Metro y me arranqué para allá. Me bajé en Capitolio. Salgo y me encuentro a la derecha, un toldo con una especie de tarimita como aquellas tarimas de pueblo ¿te acuerdas? donde presentaban a los títeres. Conté 30 personas, entre los que estaban parados y los que estaban sentados en la esquina donde está la antigua Biblioteca Nacional. Agarré a mi izquierda, via Urdaneta, y en la esquina frente al antiguo cine, tenían otro toldo (blancos los dos toldos, por cierto Hugo. Mosca con eso) donde tenían una planta con musica no se de quién. En esa cuadra frente a la AN, entre la salida del Metro y la esquina de arriba frente al Despacho Federal, más o menos habrían 50 personas. Casi al frente del toldo, tenían una pantalla mediana donde estaban pasando algo. Honestamente no supe bien de qué se trataba y tampoco me puse a detallar. Sigo subiendo y llego a la esquina donde está el Hotel El Conde y un poco mas arriba, estaba la tarima con un grupo que iba a comenzar a tocar. Creo que el grupo Madera, si no recuerdo mal. Una mujer gritaba por el micrófono: "Aqui está la alegría y no como los escuálidos que son tristes y violentos"; "Y se lo digo, y se lo digo, al comandante no le gustan los sifrinos" repitaaaaan repitaaaaaan. Visto y considerado que NADIE Hugo ¿has de creer esa broma? NADIE la seguía en la arengas, cambió para el ¡UH AH Chavez no se va!, pensando (digo yo) que eso sí lo iban a repetir a todo gañote... como antes... ¿te acuerdas? Pero nada chamo. Silencio absoluto. En vista del fracaso, comenzó a hablar del grupo musical. Quise pasar al lado de la tarima con la idea de llegar a la Udaneta pero un chamo me dijo que no habia paso. Me ví obligada entonces a bajar otra vez, tomar la Baralt a la misma altura donde tus esbirros nos cayeron a tiros el 11 de Abril, justo debajo de Puente Llaguno. Subí por las escaleras que estan bajo el puente y llegué a la Urdaneta. Cual no sería mi sorpresa que la avenida estaba SOLA ¿Tú sabes lo que significa SOLA Hugo? Bueno. !Sola! Como sería que me dí el lujo de caminar cinco cuadras por el medio de la avenida, igualiiiiiito que como anda el ganado por allááááááá por el meeeeeedio de la sabana. Llegué a la parada de las camionetas. Impresionada Hugo, honestamente, y te lo digo sin ningun problema. Yo, que he estado presente en el 80% de tus movilizaciones en la Bolivar, en Petare, en la Urdaneta, hoy me quedé IMPRESIONADA. Impresionada por la poquísima gente; impresionada por el silencio que reinaba y el no seguimiento de arengas, como antes; impresionada de las caras de hastío, de tristeza, de cansancio, de desilución y fastidio de la mayoría de las personas que estaban allí. ¿Pero sabes que me reconfortó el corazón Hugo? una cosa que ví el día de hoy. Al llegar a la parada de la buseta me encontré con 8 personas: 4 con franelas que decían: la radio soy yo, NO es NO y las otras con letreros alusivos a la LOE; al lado de ellos, 4 con franelas rojas. La misma bandera en las manos de 2 de oposición y uno del gobierno. Me sumé al grupo y todos, esperamos el transporte. Cuando llegó, todos nos montamos en la misma camioneta. ESE, Hugo, es el pueblo venezolano que tu jamás encontrarás, el que tú jamás comprenderás, contra el que tú JAMÁS podrás. Pero ese mismo pueblo es el que te sacará de Miraflores y sacará del camino a tus complices de la supuesta oposición. ESE, Chavez, es el pueblo que ni tú ni tus complices politicos sinverguenzas de la supuesta oposición, lograrán hacernos pelear. ESE, Chavez, es el pueblo que HA AVANZADO, que HA RESISTIDO, que HA PASADO por encima de sus propias diferencias y que ha logrado llegar a una misma parada de autobus, esperar juntos, y montarse juntos en el mismo transporte. Esos son los ciudadanos de este país Hugo. NO me refiero a los extremistas, ni a los tramposos, ni a los acomodatícios de lado y lado. NO. Me refiero a los CIUDADANOS de a pie QUE somos quienes HEMOS AVANZADO y quienes SIEMPRE hemos estado muy por encima de todos los políticos y gobiernos que hemos tenido. Te lo repito: LOS CIUDADANOS HEMOS AVANZADO Hugo. He sido testigo presencial de eso durante 10 años. ¡Y tú también! ¿Verdad Hugo? Saludos.

Nota 1: para aquellos que no conocen Caracas, les informo que la concentración indicada tomó un espacio de 3 cuadras, contadas a partir de la salida del Metro de Capitolio.

NOTA 2: Se me olvidó acotar que cuando Cabello estaba en el sitio dando declaraciones, estaban llenas 2 cuadras y media. La pregunta es: ¿Cuàntas personas caben en las tres calles que comprenden desde la salida del Metro Estacion Capitolio y la esquina del MRE? :)

Hola Hugo


Dentro de un rato te pongo el reporte de TU marcha Hugo. Si Hugo, si, la marcha en el centro. Ya regreso.

El pacto obsceno

Por: Teódulo López Meléndez - teodulolopezm@yahoo.com - Lo sucedido este último fin de semana en Venezuela agota los adjetivos. Después de intensas conversaciones el gobierno y la llamada oposición llegaron a los acuerdos básicos que incluían entre otras cosas, la no participación de los partidos en el acto “No más Chávez” del viernes 4. Conversando con los amigos pronosticamos que la marcha del sábado 5 sería la más pacífica del mundo, todo “amor y paz”. En ese momento no teníamos los elementos que ahora manejamos y pensábamos que el régimen estaba golpeado por las imágenes de represión que le habían dado la vuelta al mundo. Sin embargo, cuando hicimos acto de presencia en Caracas atendiendo a la convocatoria mundial lo vimos todo claro. La absoluta ausencia de los partidos de la llamada oposición y los relatos directos que escuchamos sobre las reacciones de los “líderes oposicionistas”, incluidas algunas amenazas, nos hicieron percibir que estábamos ante hechos de mayor gravedad. La convocatoria a una “marcha” en fecha distinta de la universal ya movía a sospechas. El argumento dado fue que eso de “No más Chávez” era inconveniente. Yo agrego que la convocatoria venía de Colombia y un acomplejado podía encontrar en ese origen un motivo de reticencia. En definitiva, aceptar reunirse o participar bajo ese lema les podía traer acusaciones de “subversivos”, “vendidos al imperio” o de “cómplices en un intento de magnicidio”, dado que de esta última manera lo calificó un vocero del régimen. La cuestión tenía otras implicaciones. El gobierno venezolano estaba muy preocupado por esa convocatoria y exigió a los llamados “partidos de oposición” boicotearla como parte del arreglo. Las primeras imágenes de la marcha del sábado eran inéditas: no se veía por ninguna parte la acostumbrada movilización militar y policial con tanquetas y otros instrumentos de represión. La llamada oposición se había negado a exigir la renuncia de la Fiscal General de la República , como antes se había negado a exigir la renuncia de los diputados a la Asamblea Nacional y la convocatoria de elecciones legislativas anticipadas. En cambio entregarían un documento. Una “marcha” para entregar un documento que terminará donde ustedes pueden imaginarse. La lectura de ese papel no puede indicar mayor sumisión. Es un documento soso, de un respeto inaudito para quien ha procesado a varios ingenuos que ahora permanecen en las cárceles del país. Por si fuera poca la oscuridad de este fin de semana, asistimos al fallecimiento del movimiento estudiantil, ahora absolutamente instrumentado por la llamada oposición. La instrumentación llegó a tal extremo que fue un líder estudiantil el escogido para hacer el anuncio grandilocuente del corazón del pacto entre el gobierno y la llamada oposición: “nos vemos en las legislativas de 2010”. La llamada oposición admite, al fin, que no tiene otro objetivo, que acepta los términos del gobierno impuestos en la nueva Ley de Procedimientos Electorales y que se “portará bien”. Es probable que desde ya inicien una especie de precampaña electoral, como son probables muchas otras cosas, tales como la suspensión de toda protesta formal frente a la Ley de Educación. Es posible que se le otorgue algún “beneficio humanitario” que resguarde a alguno de los últimos detenidos, como es posible que aparezcan otras “consecuencias inéditas”. Pero lo más grave de todo esto es la ingenuidad, la falta de criterio político, la ceguera, la incapacidad manifiesta de la sociedad venezolana para ver más allá de sus narices. Se trata de que la sociedad venezolana no encuentra el “darse cuenta”. Han pasado diez años de este gobierno y la sociedad venezolana no ha aprendido nada. Sigue siendo instrumentada, halada y arrastrada del hocico, dando muestras de un inmadurez que la condena. Sociedades como la venezolana están condenadas a ser gobernadas por gobiernos como el que tenemos o por negociantes de baja ralea. Es esta la conclusión dramática a la que se llega.

Hoy...

Lo que cuenta no es mañana, sino hoy.
Hoy estamos aquí,
mañana tal vez,
nos hayamos marchado

Lope de Vega