viernes, 4 de enero de 2008

Extraño negocio de PDVSA


Por: Jerónimo Guerra - APORREA.ORG
En octubre 2007, en Singapur PDVSA firmó un contrato de perforación de pozos de gas, aguas afuera (Off Shore), con la empresa Neptuno Marine Invest A. S. por el monto de 785.000.000 de dólares. Dicho contrato comprende el alquiler por 4 años, del barco perforador Neptuno Discoverer, propiedad de la mencionada empresa Neptuno Marine Invest A. S., para la perforación de 20 pozos en la zona gasifera marítima conocida como Mariscal Sucre. Actualmente, este buque es sometido a reparaciones en los astilleros de Singapur, pues venía de sufrir desperfectos que le hicieron abortar, casi finalizando, sus labores en las costas de Vietnam. La empresa Neptuno Marine Invest A. S., con quien PDVSA firmó dicho contrato, está insolvente, pues atraviesa problemas financieros y grandes dificultades para poder honrar la emisión de Bonos que debía redimir y no pudo, el 01/10/2007, justo en el mes que firmó contrato con PDVSA. Esta empresa también posee otro barco, llamado Neptuno Explorer, armado en 1977, en los astilleros de la empresa Mitsui de Japón. Pero, el buque Neptuno Discoverer posee record de fallas e incidentes técnicos. Estos problemas técnicos eran de preverse ya que el Neptune Discoverer fue construido hace mas de 30 años, lo cual son muchos años para un barco perforador. En su época, el Neptuno Discoverer costó nuevo, 285.000.000 de dólares. Ahora, 30 años después, PDVSA lo alquila por 785.000.000 de dólares, para trabajar, durante 4 años, en la plataforma marina conocida como Mariscal Sucre. Sería interesante analizar los argumentos de los funcionarios de PDVSA para justificar como pueden alquilar, por 785.000.000 de dólares, a un barco perforador obsoleto para perforar 20 pozos cuando resulta que éste mismo barco viene de perforar, en Vietnam, 3 pozos por 40.000.000 de dólares, bajo contrato con Vietgazprom. Es importante resaltar que la empresa Vietgazprom pagó 13.400.000 dólares por pozo, es decir, 40.000.000 de dólares por 3 pozos, y PDVSA pagará 39.250.000 dólares por pozo, es decir, 785.000.000 de dólares por 20 pozos, exactamente 3 veces más de lo que pagaron los vietnamitas. Ahora, obviemos los puntos siguientes: La vetustez del barco perforador. El record de fallas técnicas y operación insegura. La insolvencia de la empresa Neptuno Marine Invest A. S. Al pago de 3 veces más por perforación de pozo. Pasemos a la pregunta fundamental: ¿Como es posible pagar 785.000.000 de dólares por el alquiler de un barco oxidado cuando, por poner un ejemplo, el Chikyu, moderno barco perforador japonés, recién construido y estrenado en diciembre 2006, que incorpora la última tecnología y que puede perforar roca basáltica, que es la mas dura, hasta 7 kilómetros de profundidad?. Entonces, ¿Cómo es posible pagar 785.000.000 de dólares por el alquiler del Neptuno Discoverer, cuando el Chikyu, el más avanzado del mundo, cuesta solamente 475.000.000 de dólares?. Señores de la contraloría, diputados de la Asamblea Nacional, comprar nuestro propio barco perforador, de última tecnología, nos hubiera costado 310.000.000 de dólares menos que el alquiler del viejo y oxidado Neptuno Discoverer. Quiere decir que con lo que cuesta el alquiler del viejo Neptuno Discoverer podríamos haber comprado no solo nuestro propio barco, de última tecnología, sino también pagar el 65% de otro barco perforador similar, con vida útil para más de 45 años cada uno. Si compráramos 2 barcos similares al Chikyu, previamente optimizados para trabajar en el Caribe, podríamos perforar, con absoluta autonomía tecnológica, 60 pozos costa afuera, en 4 años, y nos quedaría barco para 40 y más años. Barcos como el Chikyu no solo perforan pozos sino también realizan exploraciones de prospección geológica, recolecta de muestras hasta una profundidad de 7.000 metros, labores científico-oceánicas, entre otras. Por supuesto, en el costo de compra de 475.000.000 de dólares, de barcos como el Chikyu se incluye el adiestramiento del personal operador, por lo que no solo perdimos la oportunidad de comprar nuestros propios barcos perforadores con los 750.000.000 de dólares del alquiler del Neptuno Discoverer, sino también perdimos la oportunidad de entrenar personal en tan estratégicas operaciones. Como dato adicional quiero agregar que en el 2007, al momento de PDVSA firmar contrato con la empresa Neptuno Marine Invest A. C., el precio de alquiler promedio de un barco perforador en las aguas del Golfo de México, lo más parecido operacionalmente a nuestras costas, era de 137.000 dólares/día. Hay que agregar que las operaciones en el Golfo de México son algo más arriesgadas y sus aguas más profundas que las de las costas venezolanas. ¿Por que razón PDVSA le está pagando a Neptuno Marine Invest A.S., la cantidad de 537.671 dólares/día? (Lo cual resulta de dividir los 785.000.000 de dólares entre los 1.460 días, en 4 años del contrato, suponiendo que el Neptuno Discoverer perforara todos los días de los 4 años, lo cual no es el caso pues deben restarse, en promedio, 80 días para mantenimiento y desplazamiento de un lugar a otro. Esto quiere decir que PDVSA está pagando, en exceso, a Neptuno Marine Invest A. S., más de 4 veces el costo promedio de perforación Off Shore por día. Esto no es lo peor, ya que al momento de estar preparando esta nota, una delegación de PDVSA se encuentra, en el exterior, a punto de firmar, si no firmaron ya, contratos, en similares condiciones desventajosas para la nación, por el alquiler adicional de 2 barcos perforadores más. Con los 2.000 millones de dólares que piensan invertir en esta operación de alquiler de barcos perforadores, PDVSA podría mandar a construir una flota de, al menos, 6 barcos perforadores nuevos y de alta tecnología. Dada la vital estratégica e importancia que el factor energético tiene para Venezuela y para sus relaciones con el resto del mundo, todo acto de corrupción relacionado con las operaciones petroleras o gasiferas de la nación debe ser catalogado como traición a la patria y castigado de acuerdo a tal relevancia. Esto tiene, por fuerza, que ser materia obligatoria de discusión para las propuestas de la Reforma Constitucional o de la Ley de Hidrocarburos. Aunque suene ingenuo permítanme terminar esta nota formulando un exhorto a la Contraloría General de La República, Tribunal Supremo de Justicia y Asamblea Nacional, para que no permitan que esto siga pasando.