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miércoles, 25 de mayo de 2011

Antídoto contra la depresión, la lectura


Por: Eugenia Correa - Desde niña me gustó leer. Un gusto que no adquirí precisamente leyendo el Cantar del Mio Cid que era obligatorio en la escuela, mi gusto por leer comenzó al leer series de cuentos para niñas, como el Club de las Babysitters o novelas como La Princesita y El Jardín Secreto. Supongo que fue el equivalente a hoy en día comenzar leyendo Harry Potter o novelillas sobre vampiros. Conforme crecí mi apetito literario cambió y aquellos, tal vez para algunos, banales libros, me llevaron a buscar lecturas más retadoras. Por eso hoy, aunque no considero a Potter una lectura obligada ni mucho menos, aprecio el trabajo que ha hecho enganchando a cientos de niños y jóvenes en el vicio de las letras. En lo personal, tiempo después me incliné por lecturas menos "ligeras". Durante la época más dura de mi adolescencia me relacioné casi obsesivamente con Dostoievsky y con Sartre; ahí me llevó, supongo, mi carácter ya un tanto predispuesto a aceptar una visión más dionisiaca y menos apolínea de la vida. Por muchos años pensé que a esa segunda etapa en mis gustos literarios se debía que me hubiera vuelto una joven que se sentía siempre perseguida por una nube gris, que haberme adentrado en esos rincones de la mente humana me había hecho más dura por no decir hasta cínica. Pero hoy me doy cuenta que esas lecturas, que imprimieron mi carácter y a la fecha sigo admirando seriamente, más allá de hacerme una persona oscura, algo que ya no me considero, quizá me salvaron la vida. Según una nota publicada por el diario inglés The Independent, un estudio en Estados Unidos descubrió que aquellos adolescentes que privilegian la lectura por sobre otras formas de entretenimiento mediático tienden a sufrir menos de depresión - entre los medios que se compararon fueron televisión, cine, música, video juegos, Internet, revistas, periódicos y libros. De esto se observó que un adolescente que prefiere escuchar música que leer está 8.3 veces más predispuesto a sufrir de depresión severa que un joven que prefiere entretenerse leyendo. Y es que de acuerdo con el estudio no importa tanto qué sea lo escuches o leas. Lo que hace a la lectura un antídoto contra la depresión es el acto mismo de leer, pues sin importar si estás leyendo El Guardián entre el centeno o Potter o Crepúsculo, la lectura es una actividad que ocupa mucha energía mental lo que impide que se caiga en una depresión más severa. Un joven que está muy deprimido no puede siquiera leer, mientras que otro, aun si puede sentirse triste, o hasta estar viviendo una tragedia como experiencia vicaria a través de un personaje literario, al estar llevando a cabo el acto de lectura no se permite llegar a un nivel de depresión tan bajo, tiene la mente ocupada, explica el doctor Brian Primack, autor del estudio, en una nota para The New Yorker. Esto, por supuesto, no significa que hay que dejar de escuchar música o evitar los video juegos, a mi parecer simplemente nos está mostrando que la lectura sigue siendo un hábito de vital importancia que debemos seguirnos esforzando por cultivar tanto en jóvenes como en adultos. Pues aunque el estudio no habla de los adultos quiero pensar que la lectura puede ser el nuevo prozac y ayudar a cualquiera como dice JeannieVanasco en su blog. Otras formas de entretenimiento son importantes, pero la lectura prueba una vez más que ofrece grandes beneficios, más allá de los gustos en contenidos, simplemente leer ayuda a mantener una mente ágil y sana. Y tu ¿crees que la lectura ayuda a combatir la depresión? ¿alguna vez el leer un libro te ha ayudado a mejorar tu ánimo? ¿qué libros recomiendas para comenzar con el hábito de la lectura? Compártenos tu experiencia.
Tomado de:
http://espanol.mujer.yahoo.com/blog/Eugenia-Correa/Antdoto-contra-la-depresin-la-lectura-326.html

El desayuno para adelgazar



Por: Salomón Jakubowicz - salojak@niunadietamas.com - El Universal - Suena el despertador y el cerebro empieza a preocuparse: "Ya hay que despertarse y nos comimos todo el azúcar". El cerebro descubre la gravedad de la situación cuando la chica decide (equivocadamente) evitar el desayuno porque quiere bajar de peso con una dieta. Llama a una neurona para ver la disponibilidad de azúcar en la sangre. Le responden: "Aquí hay azúcar para unos 15 a 20 minutos, nada más". El cerebro hace un gesto de duda, y le dice: "De acuerdo, vayan hablando con el hígado a ver qué tiene en reserva". En el hígado consultan la cuenta de ahorros y responden que "los fondos alcanzan para unos 25 minutos". En total no hay sino cerca de 290 gramos de azúcar, es decir, alcanza para 45 minutos, tiempo en el cual el cerebro ha estado rogándole a todos los santos a ver si a la chica se le ocurre desayunar. En la mañana las personas con "Cerebro de Gordo" no les provoca comer, así que el pobre cerebro tendrá que ponerse en emergencia: "Alerta máxima: nos están tirando un paquete económico. Cortisona, hija, saque las proteínas que pueda de las células musculares y hasta el colágeno de la piel". Quien cree que no desayuna se está engañando: se come sus propias proteínas, se autodevora. Lo peor ocurre cuando llega la tarde justo antes de quedarnos totalmente sin azúcar. El cerebro, antes de perder totalmente los ahorros de energía, decide provocar intensos ataques de hambre y aumento del apetito llevando a sentir intensos deseos por alimentos dulces y sin poder evitarlo empiezan a comer con ansiedad todo lo que encuentran a su paso llevando a engordar otra vez. Por último como los alimentos ingeridos con ansiedad en la tarde y la noche provocan que en la mañana del día siguiente no provoque comer el desayuno volviendo a al principio de este círculo vicioso.
Tomado de: http://www.eluniversal.com/2011/05/25/el-desayuno-para-adelgazar.shtml

Las rodillas



Por: Giuliana Chiappe - El Universal - La cadera, las rodillas y los tobillos son las articulaciones que soportan todo el peso del cuerpo. De las tres, las rodillas son las más susceptibles de lesionarse, debido a caídas, golpes, excesos deportivos o tan sólo por una mala pisada mientras se camina, trota o baja escaleras o, simplemente, como consecuencia de la edad. Las rodillas heridas necesitan atención, a veces incluso de emergencia clínica. Las lesiones se anuncian con dolor, inflamación, limitación en sus funciones de forma abrupta o con un sonido seco seguido de intenso dolor. Los pacientes suelen describir lo que sienten como que la rodilla "se le fue". El problema amerita atención médica inmediata si se produce, sobre todo, por un evento traumático, como un golpe o una caída. Quedarse en casa aunque sea guardando reposo, inmovilizado y colocándose hielo, sólo logra enmascarar la lesión y puede terminar agravándola. No es recomendable esperar mucho tiempo pues esto inflama la rodilla y dificulta el diagnóstico y la ubicación de la lesión, si es en un ligamento o en un menisco. Cuando la lesión es en los meniscos, que son las estructuras que soportan y estabilizan la rodilla, además del dolor severo y las dificultades para mover la rodilla, el problema mal atendido puede degenerar en patologías más serias. Lo explica el cirujano traumatólogo Enrique Salas, del Centro Médico Docente la Trinidad: "Si el dolor y los otros síntomas perduran en el tiempo, podrían generar mayores problemas como la osteoartritis, pues el menisco protege a la rodilla". En caso de sufrir un golpe en la rodilla y el dolor es muy intenso, la persona debe aplicar hielo, mantenerse en reposo y hacer compresión con un vendaje sobre el área afectada. También puede tomarse un antiinflamatorio antes de acudir a la emergencia. Ya en la clínica puede requerir de una resonancia magnética, si el especialista sospecha que la lesión es en las partes blandas o una tomografía si cree que pueda tratarse de una fractura. Las personas mayores que sufren de la rodilla suelen aguantar en silencio por temor a que el tratamiento sea más traumático que la enfermedad. La edad es la principal enemiga de las articulaciones y la ciencia médica se ha ocupado de crear, para estos pacientes, soluciones más perennes y menos traumáticas que los usuales reemplazos de rodilla, como las prótesis y la artoplastia, cirugía que reemplaza las superficies dañadas con materiales como cromocobalto, oxidium zirconium o plástico. Según explicó William Añez, cirujano ortopédico también del Centro Médico Docente y quien ha realizado más de mil prótesis en quince años "el objetivo es desaparecer el dolor y dar calidad de vida para que los pacientes se reintegren a su vida habitual y puedan hacer deportes como tenis y natación".

Tomado de http://www.eluniversal.com/2011/05/25/la-rodilla-es-la-articulacion-con-mayor-riesgo-de-lesiones.shtml