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martes, 18 de enero de 2011

Franklin

Quienes son capaces
de renunciar a la libertad esencial a cambio
de una pequeña seguridad transitoria,
no son merecedores
ni de la libertad
ni de la seguridad.
FRANKLIN, Benjamin

Venezolanos:

El secreto del agitador
es hacerse tan estúpido
como lo son sus oyentes
con el objeto de que éstos crean
que son tan listos como él.
Karl Kraus

La mano de hierro escondida


VENECONOMÍA - Está a la vista una de las manos de hierro que se esconden tras el guante de seda que lanzó el primer mandatario a la bancada opositora de la Asamblea Nacional el sábado pasado. Ésta es la propuesta presidencial de usar sus poderes habilitados para crear una Superintendencia de Costos y Precios. Aunque aún no se conocen los detalles sobre las potestades que se le darán a este nuevo ente, lo que adelantó el mandatario es más que alarmante. Según éste, la misma dictaría medidas para regular y poner límites a las ganancias de las empresas, las cuales a su entender no podrían exceder de 20%. No explicó si este 20%, es sobre el total de ventas o si sería sobre el patrimonio de la empresa. Otra característica de esta Superintendencia sería que, en ella, participarían miembros de los consejos comunales y obreros vinculados a federaciones cercanas al Gobierno, sin tomar en cuenta la opinión de los trabajadores en su conjunto, o a sus legítimos representantes, y mucho menos al sector patronal. La excusa para esta nueva avanzada intervencionista del Gobierno es lo que a su entender es el inicio de una "ola de especulación con los precios de los bienes de primera necesidad como alimentos, medicamentos y productos de consumo masivo". Es claro, que el Ejecutivo insiste de nuevo en desconocer que son sus medidas intervencionistas en estos largos 12 años las que han provocado la escasez de bienes básicos y el alza sostenida de precios de los mismos. Medidas éstas que, como la mayoría de los analistas han advertido persistentemente, han puesto una camisa de fuerza al sector productivo y lo han estrangulado. Entre otras, las guías de movilización, los controles de precios y las tasas de cambio, la ineficiencia de los puertos y aduanas, los crecientes aportes empresariales al Fisco Nacional, el acoso de los entes fiscalizadores, amén de las leyes punitivas contra la especulación y otras más que supuestamente pretenden garantizar la Soberanía Nacional, y que ponen una espada de Damocles sobre el sector privado. También obvia el Ejecutivo, que sus medidas confiscatorias a la propiedad han disminuido el parque industrial privado, y las empresas estatales que lo han sustituido muestran un proverbial fracaso de gestión. Además que sigue sin entender que las devaluaciones que viene aplicando periódicamente, implican aumentos en los costos de las empresas comerciales e industriales. Y que al impedir el incremento de precios se estrangula aún más a las empresas, y se le abre la puerta a los aprovechadores de oficio, la mayoría de las veces cercanos a los círculos de poder gubernamental. Es obvio, que este nuevo ente también tendría una injerencia inusitada en toda la cadena de producción, operaciones y administración de las empresas. Con lo cual estrecharía aún más la camisa de fuerza que ya tienen las empresas. Lejos de solucionar la espiral inflacionaria la impulsaría.
Disponible en inglés en: www.veneconomy.com a partir de las 4:00 p.m.

Libros


Libros:
Siempre maestros de mi vida,
siempre fieles amigos.
MELÉNDEZ VALDÉS, Juan

Agonía y muerte de la izquierda democrática


Por: Carlos Alberto Montaner - http://www.libertaddigital.com/ - ¿Quiénes la formaban? Fundamentalmente, el peruano Víctor Raúl Haya de la Torre (APRA), el venezolano Rómulo Betancourt (AD), el costarricense José Figueres (Liberación), el guatemalteco Juan José Arévalo, el boliviano Víctor Paz Estenssoro (MNR), el dominicano Juan Bosch (PRD), los cubanos Ramón Grau y Carlos Prío (PRC) y el puertorriqueño Luis Muñoz Marín (PP). Todos, menos Haya de la Torre, que era el más culto y brillante, gobernaron en sus respectivos países. Todos, menos Muñoz Marín, sufrieron persecuciones y exilios. Todos, menos Juan Bosch, que en 1963 fue electo democráticamente y a los siete meses lo derrocaron los militares, hicieron reformas profundas que dejaron una honda huella en la sociedad de su tiempo. El primero en acceder al poder fue Arévalo, en 1945, pero su obra de gobierno no tuvo continuidad en la convulsa Guatemala de aquellos tiempos. ¿En qué creían? Eran demócratas convencidos, antimilitaristas, nacionalistas, anticomunistas, intervencionistas, estatistas y, en alguna medida, pronorteamericanos. Se habían reconciliado con Washington y con el capitalismo. Pensaban que los males económicos nacionales se corregían con la mítica reforma agraria, la nacionalización del crédito y el control por el Estado de ciertos servicios públicos "esenciales". Aspiraban a formar clases medias nutridas y reclutaban a sus partidarios entre los trabajadores asalariados. Naturalmente, eran keynesianos, al menos en el sentido de que creían que el empleo, la inflación y la creación de riquezas se podían modular mediante la manipulación del gasto público. Eran, también, cepalianos en lo tocante a la colocación de barreras arancelarias para provocar la industrialización mediante la paulatina sustitución de las importaciones por bienes producidos nacionalmente. Confiaban en la planificación económica como el camino moderno hacia el desarrollo. En realidad, la Izquierda Democrática era la expresión latinoamericana de la socialdemocracia europea. Procedía, como ella, de un polvoriento y ya entonces descartado análisis marxista, pero lo teñía con un fuerte componente antimilitarista, porque en esa época, en Hispanoamérica, el gran enemigo era, en primer lugar, el ejército, al cual era preciso someter a la autoridad civil. Había otros tenaces adversarios: la oligarquía rural y, muy destacadamente, los débiles pero siempre insidiosos partidos comunistas pro soviéticos. El ejercicio del poder no fue exactamente glorioso para la Izquierda Democrática. En general, tras la experiencia de varios periodos de gobierno en diversos países, la sociedad descubrió que el estatismo, la planificación centralizada y el gasto público excesivo conducían a la inflación, la corrupción de la clase dirigente –coludida con los empresarios y cortesanos mercantilistas–, la creación de burocracias parásitas –que obstaculizaban y encarecían la creación de riqueza–, el atraso tecnológico y el crecimiento de la pobreza y la desigualdad. Algunos políticos de la Izquierda Democrática, o sus sucesores, vivieron lo suficiente para rectificar los errores originales. El primero fue Víctor Paz Estenssoro. El hombre que en los años cincuenta hizo la violenta revolución nacionalista boliviana, en los ochenta, más sabio, regresó al poder para devolver la autoridad a la sociedad civil de su país, reduciendo el peso del Estado, controlando el gasto público y confiando más en el mercado que en las decisiones de los burócratas. En Perú, Alan García fue un caso parecido. Su segundo mandato ha sido, felizmente, la negación del primero. Algo similar sucedió en Venezuela: Carlos Andrés Pérez regresó al poder en 1989 dispuesto a corregir los errores de su primera estadía (74 al 79). Lo hizo, muy acertadamente, pero las rencillas políticas, llevadas al plano judicial, consiguieron, primero, sacarle del poder y, luego, condenarle a arresto domiciliario, maniobra que desgastó peligrosamente la débil institucionalidad democrática venezolana. En Costa Rica –donde más éxito tuvieron las ideas de la Izquierda Democrática, a partir de la revolución de José Figueres–, Óscar Arias dedicó sus dos periodos presidenciales a tratar de corregir los errores parciales de la teoría inicial. Ya contaba con los copiosos análisis del premio Nobel de Economía James Buchanan y de sus discípulos de la Escuela de Virginia sobre el comportamiento pernicioso del sector público, más la impresionante obra de pensadores como Mises, Hayek, Gary Becker, Douglass North y otra media docena de gigantes. Sencillamente, el punto de partida estaba equivocado. ¿Qué paradigmas quedan en América Latina? Fundamentalmente, dos: Chile –el de la Concertación y el de Piñera, que es el mismo con matices diferentes– y el alboroto chavista (nadie toma en serio la tumultuosa cleptocracia argentina). Ya no hay Izquierda Democrática. Se acabó.

Cuentos sin memoria


VENECONOMÍA - Este sábado el presidente Hugo Chávez "rindió" la Memoria y Cuenta de su gestión en 2010 ante la Asamblea Nacional, la primera en cinco años que enfrenta con una audiencia plural donde, además de los 98 diputados del oficialista PSUV, contó con una bancada de 67 diputados opositores. En la larga jornada de siete horas que duró la ceremonia, además del inusual tono conciliador, razonable y condescendiente del mandatario, cabe destacar varios puntos. El primero, la ausencia obligada de dos diputados electos, Biaggio Pillieri y José Sánchez (Mazuco). Ambos mantenidos en prisión acusados de delitos que no cometieron, violando además la inmunidad parlamentaria que les otorga la Constitución. Sus escaños fueron ocupados por sus diputados suplentes. El segundo, una presentación del mandatario nacional que estuvo muy lejos de ser una rendición de cuentas de una gestión presidencial de todo un año, y se asemejó más a una jornada desmemoriada de puros cuentos. Lo más cercano a la realidad de la presentación de Hugo Chávez fue la mención de que 2010 había sido un año "difícil" en materia agrícola. El detalle aquí es que sólo reconoció la caída de la producción del arroz en 2,3%, debido al "largo verano". En contraste, las estadísticas de Fedeagro ubican la caída de este rubro en 30,8%. El resto fue una rasante mención a los temas que realmente interesan a la población, como seguridad ciudadana, costo de la vida, vivienda, salud y empleo, sin asumir responsabilidad alguna sobre el deterioro que muestran en la realidad cada uno de estos indicadores. El tercer punto a destacar, es el baño de demócrata que se dio Chávez al ofrecer "devolver" la Ley Habilitante, que de manera inconstitucional, espuria y hasta inmoral le otorgó en diciembre la Asamblea Nacional saliente.Pero que nadie se llame a engaño. Se debe estar atentos, pues su oferta de devolverla antes del 1º de mayo es clara: "Os devuelvo la Ley Habilitante, no tengo ningún problema. Voy a trabajar más duro y más rápido". Para quienes se comieron el cuento de la conciliación, deberían poner atención además a estas dos noticias: Una, la aclaratoria del vicepresidente de la República, Elías Jaua:"Nos estamos preparando para atender con mayor eficiencia las emergencias que se presenten. Leyes para atender a los damnificados, para darle solución de una vez por todas en el tema de las viviendas y para transformar las condiciones económicas y sociales que generan esta situación". La otra, la decisión del Tribunal Supremo, acatando la solicitud presidencial, deordenar a todos los jueces "con carácter de urgencia" y de forma "temporal", restringir las medidas ejecutivas que comporten pérdida de la posesión o tenencia de un inmueble destinado a vivienda, aun existiendo sentencia definitiva. Es claro, que se le está despejando el camino y ganando tiempo para que Hugo Chávez, con sus poderes habilitados legisle en contra del derecho de propiedad.
Disponible en inglés en: www.veneconomy.com a partir de las 4:00 p.m.

Sugerencias

Relájate. Perdona
Pide ayuda. Haz un favor
Delega tareas. Expresa lo tuyo
Rompe un hábito. Haz una caminata
Sal a correr. Pinta un cuadro.
Sonríe a tu hijo. Permítete brillar.
Mira fotos viejas. Lee un buen libro.
Canta en la ducha. Escucha a un amigo.
Acepta un cumplido. Ayuda a un anciano.
Cumple con tus promesas. Termina un proyecto deseado
Sé niño otra vez. Escucha la naturaleza
Muestra tu felicidad. Escribe en tu diario
Trátate como un amigo. Permítete equivocarte
Haz un álbum familiar. Daté un baño prolongado
Por hoy no te preocupes.
Deja que alguien te ayude
Mira una flor con atención.
Pierde un poco de tiempo
Apaga el televisor y habla.
Escucha tu música preferida
Aprende algo que siempre deseaste
Llama a tus amigos por teléfono.
Haz un pequeño cambio en tu Vida
Haz una lista de las cosas que haces bien.
Ve a la biblioteca y escucha el silencio
Cierra los ojos e imagina las olas de la playa.
Haz sentir bienvenido a alguien
Dile a las personas amadas cuánto las quieres
Dale un nombre a una estrella
Sabes que no estás sola
Piensa en lo que tienes
Hazte un regalo
Planifica un viaje
Respira profundo
Cultiva el amor

De Maetzu