jueves, 30 de mayo de 2013

¡FUERA DE VENEZUELA!

Anteayer, en medio de la desinformación intencionada con la que se pretende esconder la gravedad de la epidemia de gripe, nos sorprendió que la nueva ministra de salud -con un desparpajo increíble- asumiera como normal que la destrucción de medicamentos vencidos no significaba “pérdida de recursos”. Para ella es normal que si el estado compra una enorme cantidad de medicamentos “es normal que una proporción de ellos cada año vaya a destrucción pero eso no implica pérdida de recursos pues si sería pérdida que el Estado no compre ningún medicamento como sucedía antes y que por consiguiente ninguno se les dañe. Quien maneja inventarios pierde entre 1% y 10 % exclamó fríamente”. El mismo guión rojo de culpar a los gobiernos de hace mas de quince años. Es decir, que ellos en el lapso equivalente a tres gobiernos de la democracia no tienen culpa alguna. Pues debo decirle que varias veces en esta columna nos hemos referido, con el paso de los años, a los negocios sucios y con comisiones enormes de la importación de medicinas de Cuba.
El 19 de febrero de 2009 escribimos: “Los robos en los hospitales adscritos a Minsalud se incrementan cada día. La mayoría -¿o todos?- de los medicamentos que llegan de Cuba están vencidos hace bastante tiempo. A eso se debe que no los entreguen en los módulos en sus envases sino en sobrecitos. Mientras el Cefar no dice nada de ese peligro las compras se siguen haciendo para repartir las comisiones acordadas”.
El trabajo que la colega Lisseth Boon publicó en Últimas Noticias hace dos días revela que “en los últimos 7 años las importaciones de medicamentos cubanos han crecido hasta llegar a $365 millones en 2012, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticasy que  muchos de ellos hoy están vencidos. Sin embargo, un gran lote de estos fármacos -cerca de 50 mil kilos- permanecen ya vencidos en los depósitos del Servicio Autónomo de Elaboraciones Farmacéuticas (Sefar), adscrito al Ministerio para la Salud (MS)” según la investigación del equipo reporteril que “no halló explicación para este aumento en la importación de medicamentos cubanos ni por qué no fueron distribuidos oportunamente. Pero la Contraloría General de la República (CGR) sí ha alertado sobre las irregularidades en la compra, almacenamiento y distribución de medicinas cubanas entre 2005 y 2010 “sin planificación, sin justificación ni supervisión”, bajo responsabilidad del Sefar y el Min-Salud”.
Esta información revela que “la Fundación Oro Negro (FON), adscrita al Ministerio de Energía y Petróleo (Menpet), aparece como la principal encargada de importar el mayor cargamento de fármacos cubanos.La fundación es presidida por Ammar Jabbour Tannous, quien a su vez coordina el Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela, vigente desde 2000, que enmarca la compra de productos farmacéuticos a la isla, y funciona en el piso 2 de la Torre Oeste de la sede del Menpet y Pdvsa en La Campiña. La fundación, cuyo nombre aparece en los registros de la Ccpc, consignó la mercancía comprada a Farmacuba, empresa que se ocupa de comercializar en el extranjero los fármacos producidos por 13 laboratorios cubanos…Ni el nombre ni el registro de identificación fiscal (RIF) de la FON aparecen en la lista de las empresas a las que Cadivi otorga divisas preferenciales para traer mercancía desde el extranjero”.
El martes en nuestro programa de radio en Exitos 99.9 FM el director de salud del estado Miranda nos dio la primicia de los medicamentos que estaba repartiendo el MPPS sin tener un farmaceútico patrocinante ni estar registrada la empresa fabricante, no tener permiso sanitario, no haber pasado por la contraloria sanitaria ni por una auditoria fiscal. El medicamento  para la influenza Oseltamivir-75 aparece hecho en Laboratorios Novatec de La Habana igual que el medicamento para la diabetes Metformina, ambos sin registro venezolano. Éste último trae como precio 3.60 pesos cubanos ¿Cuánto nos costará tras las triangulaciones, comisiones y pérdidas?

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