lunes, 18 de abril de 2011

Alegoría judía


Cuenta una antigua alegoría Judía, que una vez un hombre muy rico fue a pedirle un consejo a un rabino. El rabino lo tomó de la mano, lo acercó a la ventana y le dijo: "Mira"... El rico miró por la ventana a la calle. El rabino le preguntó ¿qué ves? El hombre le respondió: "veo gente". El rabino volvió a tomarlo de la mano y lo llevó ante un espejo y le dijo: ¿"qué ves ahora"? El rico le respondió: "Ahora me veo yo". El rabino le contestó: "¿Entiendes?"... En la ventana hay vidrio y en el espejo hay vidrio. Pero el vidrio del espejo tiene un poco de plata. Y cuando hay un poco de plata uno deja de ver a la gente y comienza a verse solo a sí mismo.

Plauto

Mus uni non fidit antro - Plauto

Franklin

Si los hombres son tan perversos teniendo religión, ¿cómo serían sin ella? - FRANKLIN, Benjamin