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jueves, 22 de mayo de 2014

Las sanciones

Por:Victor Gonzalez - cifrasonlinecomve.wordpress.com
Rusia fue sancionada por los EEUU, luego vinieron las sanciones de la comunidad europea y los resultados, están a la vista: Rusia arrugó y ordenó la salida de sus  tropas del Este de Ucrania, aunque a decir verdad, aún permanecen las escaramuzas bélicas en esa parte del planeta.
Las sanciones que pretende imponer los EE.UU contra funcionarios y familiares  del gobierno de Venezuela, involucrados en casos de corrupción y de violación de  Derechos Humanos, no es contra Venezuela, esto hay que reiterarlo. Las sanciones contemplan, la congelación de bienes a funcionarios revolucionarios con cuentas en dólares y bienes raíces en el territorio norteamericano, así como la revocatoria de visas, es decir, ni los “revolucionarios” ni sus familiares, podrán volver a ver al ratón Mickey, ni pasearse con bolsas repletas de productos adquiridos con “los verdes”  en  la quinta avenida de Nueva York.
Luego de este paso de los EE.UU, vendrá –no le quepa dudas– similar acción por parte de la Unión Europea y así hasta llegar, a los bancos suizos, el paraíso de las cuentas bancarias cifradas. Claro está, todo esto vendrá, con calmita.  Si el gobierno de Nicolás Maduro, se pone torpe, privante, amenazante, malandro y cual guapetón de barrio,  arrecia contra la disidencia venezolana, que hoy representa más de dos tercios de la población venezolana, se aceleran las sanciones.
Las sanciones contra Rusia hicieron que el  abogado acaudalado y “líder” ruso Vladímir Vladímirovich Putin, retrocediera con todo y su poderío bélico. El ruso se percató de la traición que se le venía encima y dio marcha atrás.
 ¿Qué cree usted que pasará con Nicolás Maduro y su claque? No la tiene fácil. Conociendo al venezolano,  al igual que el ruso,  ya sobre el tapete rojo debe estar gravitando la gran pregunta: ¿Lo vamos a perder todo y nos inmolamos?  La respuesta, ya la conocemos: “lo acompañamos hasta el cementerio, pero no nos enterramos con él”.  ¡Sálvese quién pueda!
A los “ungidos del poder absoluto”, las sanciones les ponen un cable a tierra y les baja “el copete”,  pero luego viene lo peor: el efecto dominó.

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