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miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿Cuál cobardía? ¿De quiénes?















Por Magda Mascioli G. - Es fácil para algunos “analistas” u opinadores de oficio utilizar redes y otros medios de comunicación (dando esa especie de mal denominadas “clases magistrales” en las que hablan tipo predicadores de pare de sufrir o perdonavidas) para hacer una especie de “análisis” achacando a los ciudadanos toda la responsabilidad de todo. 

Uno los escucha o los lee y se abisma cuando lee frases como “la gente es apática”, “la gente es cómoda”, la gente no participa en nada, la gente TIENE MIEDO. Y es más triste cuando lo dicen ciudadanos comúnes. 

¿Por qué se habla de miedo en Venezuela cuando se toca el tema político? No entiendo eso.

Claro, si nos referimos a la delincuencia que, gracias a un régimen cómplice y cohonestador y a una dirigencia pseudo opositora que ni lava ni presta la batea, se ha adueñado de las calles de todo el  país, puedo estar de acuerdo. Pero hablar de miedo a la hora de salir a la calle a defender los derechos, a reclamar, a exigir  ¿en qué sentido se enfoca?

Voy a poner algunos ejemplos recientes, habida cuenta de la memoria corta o acomodaticia de algunos. 

En la campaña electoral la gente de la Parroquia La Pastora esperaba al candidato Henrique Capriles para una movilización. Los de la mud informaron que Capriles no iría porque había grupos chavistas esperando en las calles. De hecho, Capriles no se presentó.

¿Y la gente de La Pastora? se preguntarán… pues TODA salió a las calles. Y no contenta con eso pusieron afiches en las ventanas, balcones, puertas y salieron TODOS. 

Me dirán... es que si hubiera ido estaba corriendo peligro. Yo pregunto... ¿Y los pastoreños no? ¿O es que la vida de un político es más importante que la vida de cualquier ciudadano?  

La gente de Catia. Un bastión chavista por excelencia. Cada vez que se ha convocado a una movilización, la gente ha salido a la calle de manera importante a pesar de todo lo que ello implica.

Los chavistas con franelas y cachuchas rojas ante las inundaciones, las casas de la misión vivienda que se están cayendo, la vialidad, el lago de Valencia, etc., se presentan ataviados ante las cámaras de Globovisión y emplazan a Chavez directamente y le exigen: Comandante, soy fulano de tal, cédula tal, estoy con el proceso PERO USTED NOS TIENE QUE RESPONDER.

En un mitin de Chavez en Valencia, cuando dijo: el candidato en Carabobo es Ameliach. ¿La respuesta contundente cuál fue? NOOOOOOOOOOOOO – Lacava – Lacava –Lacava. Ante tal reacción Chavez vociferó: No se trata de Lacava o Ameliach, YO DIGO que es Ameliach. Ante esa imposición… silencio absoluto.

¿Que ganará Ameliach? Probablemente. Pero la cuestión será preguntarse ¿Ganará ciertamente o ganará como ha ganado Chavez? 

Eso por mencionar hechos recientes porque ni hablar del 11 de Abril. Día en el que la ignominia y la COMPLICIDAD se unieron y se alzaron para masacrar, física y moralmente, a una ciudadanía que estaba en la calle haciendo el trabajo que tenía que hacer; trabajo que luego fue entregado por quienes se hacen llamar líderes de oposición. Unos por acción, otros por omisión.

En las elecciones recientes. ¿Cuántos no fueron a votar por Capriles siendo empleados públicos? ¿Cuántos? ¿O seguimos pensando en serio que Chavez ganó las elecciones limpiamente?

Entonces ¿De qué miedo hablamos?

Claro. Lo que pasa es que muchos, empeñados como siempre en andar fabricando lideres con pies de barro (¿o debo decir de dinero?) se empeñan en seguir transfiriendo las COBARDÍAS, lo acomodaticio, la sinverguenzura, a los ciudadanos, mientras paralelamente hacen oídos sordos y ojos ciegos ante lo más que evidente de la casta supuestamente líder de la supuesta oposición.

Pues yo defiendo a los ciudadanos. Porque los he visto. Porque he estado con ellos. Porque juntos hemos enfrentado, nos hemos replegado y vuelto a enfrentar. Porque juntos nos hemos tirado al piso cuando la andanada de disparos ha sido inclemente. Porque juntos hemos llorado, nos hemos ayudado, nos hemos auxiliado, hemos corrido y nos hemos vuelto a regresar cuando las lacrimógenas han sido lanzadas por docenas. Porque juntos hemos visto caer a nuestro lado a personas que dieron sus vidas cuando defendían sus derechos. 

Entonces NO ME DIGAN que la ciudadanía de este país es cobarde.

Porque día a día sale a la calle a enfrentar cualquier clase de peligros camino a su trabajo; porque día a día ve salir a sus hijos, a sus padres, a su familia, al colegio, al liceo, a la universidad, al trabajo, sin tener la más mínima seguridad de que regresarán; porque día a día están sometidos a las vicisitudes de un transporte desastroso, de una vialidad en el piso, sin vigilancia, sin protección, sin hospitales, sin ayuda de ningún tipo.

Todos los ciudadanos, chavistas incluidos, quitando a los que se encuentran enquistados en los polos de ambos extremos, hemos salido a cumplir CON TODO lo que hemos tenido que cumplir desde que este desastre comenzó. ¡Con todo!

NO HEMOS SIDO NOSOTROS quienes hemos negociado, entregado, vendido, acordado ni tracaleado;

NO HEMOS SIDO NOSOTROS quienes nos hemos sentado a beber 21 años con las cupulas del régimen a NEGOCIAR a espaldas de los ciudadanos;

NO HEMOS SIDO NOSOTROS quienes hemos echado al balde de la basura unas primarias para IMPONER candidatos a según de cómo les convenga a los dirigentes de ambos extremos que conviven en franca conchupancia en su beneficio y en detrimento de los ciudadanos;

NO HEMOS SIDO NOSOTROS LOS CIUDADANOS LOS COBARDES DE ESTA FASE DESASTROSA DE LA HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE VENEZUELA.

¡NO! 

Porque en este país LOS ÚNICOS, entiéndase muy bien, LOS ÚNICOS que hemos puesto TODO hemos sido los ciudadanos. Ciudadanos con franelas de todos los colores, incluyendo rojas. 

Nosotros hemos puesto trabajos, casas, negocios, empresas, SANGRE. ¡TODO LO HEMOS PUESTO LOS CIUDADANOS!

Entonces QUE NADIE ME DIGA que somos cobardes o tenemos miedo o no hemos cumplido.

NO nos endilguen a nosotros los ciudadanos la abyecta cobardía y la sinverguenzura que se encuentra sembrada en las conciencias de toda esta cuerda de politiqueros de cuarta, de quinta y de nuevo cuño que han desgraciado este país y que ni siquiera son capaces de llamar a este régimen por el nombre que le calza y siguen diciendo A NIVEL MUNDIAL que en Venezuela vivimos en democracia.

Una caterva de sinverguenzas con aires de superioridad que escupen a diario la cara de los ciudadanos tratándonos como que si fuéramos eunucos mentales; subestimando nuestra inteligencia y burlándose de la necesidad, de la angustia, del sufrimiento. 

¡NO SEÑORES!  

Los cobardes de este país definitivamente ¡NO SOMOS LOS CIUDADANOS! 

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