sábado, 21 de noviembre de 2009

¿Lucha entre titanes revolucionarios?


El jueves 19 de noviembre, en rueda de prensa, las tres autoridades financieras, Alí Rodríguez Araque, Edgar Hernández Behrens y Víctor Gil, anunciaron la intervención a "puertas abiertas" de cuatro bancos del Grupo Financiero Bolívar que preside, el "banquero revolucionario", Ricardo Fernández Barruecos. Esta intervención incluye la vigilancia atenta de unos "veedores" que supervisarán in situ las operaciones de cada institución. Con el anuncio de la intervención de las entidades Bolívar Banco, Canarias Banco Universal, Banpro y Confederado, el Gobierno pareciera haber destapado una olla que no se sabe lo que terminará por revelar. Entre las razones que se mencionan en la Gaceta Oficial del jueves 19 de noviembre para la aplicación de esta medida en contra de los bancos del Grupo Bolívar, se cuenta el otorgamiento de manera irregular de diversos financiamientos, entre ellos: a) la asignación de certificados de participación por cifras multimillonarias, "emitidos por la empresa Inverfactoring C.A., sin notificación y aprobación previa" de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Sudeban) como lo dicta la Ley de Bancos. b) La compra de títulos de participaciones por cifras multimillonarias "emitidas por la empresa Activos Corporativos AG, C.A.", "bajo la configuración de una nota estructurada, lo que representa un incumplimiento de la medida administrativa vigente". Y c) el financiamiento concedido "a través de sobregiros a las empresas pertenecientes al grupo de Ricardo Fernández Barruecos". A pesar de que no existen antecedentes en el país de este tipo de intervenciones simultáneas de cuatro instituciones financieras, para muchos analistas económicos la acción no fue una sorpresa. Por ejemplo, Oscar García Mendoza, José Guerra, Orlando Ochoa y Víctor Olivo, hace semanas habían denunciado el fenómeno de los nuevos "banqueros" que vienen surgiendo en tiempos de esta "revolución", y que han comprado bancos y entidades financieras apalancados en los recursos del erario público. Ricardo Fernández Barruecos, es "casualmente" uno de esos banqueros emergentes, así como también lo serían Pedro Torres Ciliberto y José Zambrano. Hoy los tres grupos de "banqueros revolucionarios" que ya existen, han captado la mayor cantidad de depósitos del sector público. Por citar sólo uno, el de Fernández Barruecos ha captado el 11% de los depósitos del Gobierno y sólo 5% del público privado. El modus operandi de estos banqueros es comprar con financiamiento de instituciones del Estado, (por ejemplo Bandes, Banco Industrial y BanfoAndes), una primera entidad bancaria. Luego siguen comprando otros bancos ya no con el financiamiento directo del Estado, sino con los depósitos recabados por las primeras entidades adquiridas, formando una cadena donde cada nuevo banco provee los recursos económicos para comprar otro más. Debido a que el modus operandi de estos grupos está prohibido por la Superintendencia, no sorprende la intervención de los bancos de Fernández Barruecos. Lo que sí sorprende a los analistas es que esta medida administrativa no se le haya aplicado también a los grupos de Torres Ciliberto y de José Zambrano.
Sería de esperar que las autoridades financieras hicieran serios esfuerzos por poner orden en esta jungla de irregularidades que se están cometiendo en contra del sistema financiero. Lo peor que pudiera pasar en el país es que este tipo de procedimientos de intervención de bancos formara parte de una lucha de poder entre los titanes revolucionarios que se dice estarían respaldando a algunos banqueros.

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