martes, 4 de septiembre de 2018

La verdad sobre el Titanic


Lo que se siembra, se recoge

Una historia real, sucedió en 1892 en la Universidad de Stanford, Estados Unidos.

Un joven huérfano de 18 años tenía problemas económicos y no podía financiar sus estudios. Entonces, junto con su amigo, decidieron montar un recital para conseguir fondos para su educación. Ellos contactaron con Ignacy J. Paderewski un afamado pianista en ese entonces. Hablaron con su agente y acordaron que tenían que pagarle $2000 dólares por el recital.

Pocos días después el recital se dio a cabo en la Universidad de Stanford pero lastimosamente los dos estudiantes no pudieron vender suficientes boletas y sólo lograron recaudar $1600 dólares. Buscaron a Paderewski, le explicaron lo sucedido y le dieron los $1600 dólares y un cheque de $400 dólares por lo que restaba con la promesa de conseguir el dinero lo más pronto posible.

Paderewski se rehusó a recibir el dinero y el cheque y les dijo: “Tomen el dinero, recuperen lo que invirtieron en el recital, paguen sus estudios y me envían lo que haya sobrado de ese dinero”. Los estudiantes le agradecieron profundamente.

Años más tarde, Paderewski sería nombrado presidente de Polonia y para su mala suerte la Primera Guerra Mundial comenzó dejando a Polonia completamente devastada y con su pueblo muriendo de hambre. Paderewski no sabía a quién pedir ayuda, así que se comunicó con el Departamento de Alimentos en Estados Unidos el cual tenía como director a un tal Herbert Hoover, el mismo que sería nombrado presidente años después. Hoover al recibir el pedido de Paderewski envió toneladas de comida y ayuda a Polonia, la cual ayudaría a salvar a los polacos de la catástrofe.

Tiempo después, Paderewski quiso agradecer personalmente a Hoover por la ayuda recibida y viajó a Estados Unidos. Una vez ahí, se reunió con Hoover y cuando comenzaba a darle las gracias, Hoover le interrumpió y le dijo: “No tiene nada que agradecerme Señor Presidente. Quizás no lo recuerde pero muchos años atrás usted ayudó a unos estudiantes a financiar sus estudios con un recital de piano y yo era uno de esos estudiantes.”

Hacer actos buenos sin esperar ninguna recompensa es indudablemente una acción caritativa de un hombre con alta moralidad y virtud. La amabilidad y compasión genuinas brillan a través de las edades y no se desvanece con el paso del tiempo.

La mayoría de las personas sólo piensan: "Si le ayudo, ¿qué recibo yo?" Las mentes superiores piensan: “Si yo no los ayudo, ¿qué pasará con ellos?"

jueves, 30 de agosto de 2018

El primer animal que veas












KOALA: Lo más probable es que tengas una personalidad adorable y linda. Eres dulce, amable y divertido, y alguien a quien le gusta llevarse bien con las personas sin importar quiénes sean. Esto también significa que te gustan las pequeñas alegrías de la vida y el tiempo para disfrutar de los pequeños placeres que hacen que tu vida sea tan hermosa.
JIRAFA: Crees en la vida simple y el pensamiento superior. Eres el tipo de persona que sueña con alcanzar las estrellas pero mantienes tu pie plantado firmemente en el suelo. Tu humildad y modestia son los rasgos que definen tu carácter y te hacen ser quién eres. Además, eres el tipo de persona cuyos pensamientos van más allá de lo ordinario y posees ideas que son más elevadas que las del resto. Un verdadero pensador.
ELEFANTE: Eres realista. Te motiva tener éxito y, sin embargo, lo haces de una manera que te hace parecer amable y cálido. Tu personalidad es una mezcla de grandeza y humildad y tú eres el tipo de persona a la que no le gusta hacer alarde de sus fortalezas. Sabes que eres poderoso pero nunca impones tu fuerza a los demás.
CERDO: Eres inteligente, astuto y muy adaptable. Tienes una personalidad aguda en términos de pensamientos y puedes cambiar tu encanto dependiendo de tus necesidades. Por lo tanto, eres el tipo de persona que sabe lo que quiere en su vida y también cómo obtenerlo. Algunos pueden suponer que eres astuto, pero el hecho es que tu intelecto supera a la mayoría y tus habilidades derrotan a otros en su propio juego.
PATO: Eres el tipo de persona que parece estar tranquila y compuesta en la superficie, pero mantiene sus pensamientos agitándose vigorosamente por dentro, como un pato que permanece tranquilo sobre el agua pero rema furiosamente dentro de ella. Por lo tanto, eres reservado por naturaleza y rara vez revelas tus verdaderos pensamientos internos a las personas. No todos saben quién eres y en qué piensas, pero aquellos que sí, conocen el hermoso mundo que tus pensamientos han creado para ti.
GATO: Eres un guerrero y un sobreviviente. Como un gato, puedes hacer casi cualquier cosa para asegurarte de sobrevivir. Tienes un instinto asesino que realmente te guía como luchador. Además, prefieres estar solo. En realidad, no te molesta lo que la gente tiene que decir sobre ti y tú haces lo tuyo. No hace falta decir que eres alguien talentoso y hecho para ser diferente.
BUHO: Eres sabio, tranquilo y, sin embargo, poderoso. No actúas de manera precipitada y te tomas tu tiempo para elegir tus batallas, pero cuando lo haces, eres tan rápido y despiadado como un búho. Sin embargo, tu alma sabia es lo que te guía y te hace quién eres. Tu capacidad para ver a través de las personas y sus actos falsos te da una ventaja sobre ellos y tu inteligencia sigue siendo tu mayor activo.
OSO: Eres poderoso y protector al mismo tiempo. Eres gentil y cálido con los que amas, pero puedes destrozar a cualquiera que se atreva a amenazarte a ti o a tu familia. Eres muy consciente de su fuerza y, sin embargo, no fuerzas a los demás. Prefieres quedarte solo y te gusta ocuparte de tu propio negocio hasta que alguien te provoque innecesariamente, que es cuando liberas tu bestia interior.

viernes, 24 de agosto de 2018

Preso en Holanda

David Morales Urbaneja- @Davidovich_9

<p>Celdas de la cárcel de Zaanstad, Holanda.</p>
Celdas de la cárcel de Zaanstad, Holanda.

Son las 11.30 en el centro penitenciario de Zaanstad, a apenas 13 kilómetros de Amsterdam. Paul (nombre ficticio) lleva un rato en el patio, pero se ha cansado de estar con sus compañeros y prefiere regresar antes de la hora estipulada. Cuando entra en su módulo, lo único que se escucha es la música que otro reo tiene puesta en su calabozo. Paul no le presta atención, ni siquiera lo saluda. Pasa al lado de una mesa de ping-pong y se dirige directamente a su celda, identificada con su nombre y una foto suya a la derecha de la puerta. Él mismo saca una llave del bolsillo y la mete en la cerradura. Su carcelero, Johnny (nombre ficticio), lo para antes de que le dé tiempo a entrar:

“Espera, espera, ¿te importa posar para una foto? Es para un periodista, sería por detrás y no se te vería la cara”.
Paul se detiene, duda un par de segundos y responde:
“¿Puedo ponerme algo por encima? No quiero que me reconozcan.”
El carcelero: “Vale, ve.”
El reo entra, se pone una chaqueta negra con su capucha, sale e introduce otra vez la llave en la cerradura. El fotógrafo se coloca detrás y aprieta el disparador.
“Clic, clic.”
Carcelero: “Bien, ahora abre despacio.”
Paul le hace caso, gira la llave y tira, entreabriendo la puerta sin necesidad de usar el manillar.
“Clic, clic.”
Carcelero: “Vale, es suficiente, gracias”.

Este reo forma parte de un proyecto que se ha extendido a la mayoría de cárceles holandesas: los presos reciben las llaves de sus propias celdas y tienen cierta autonomía para entrar y salir de ellas. 

“La idea en Holanda es evitar la reincidencia de los detenidos y comprometerse con su reinserción. 

No se les ‘hospitaliza’, sino que intentamos que sean lo más autosuficientes posible”, explica la subdirectora de la cárcel de Zaanstad, Frederique Leeman.

El asunto es el siguiente: los carceleros gastan una enorme cantidad de tiempo abriendo y cerrando celdas cada vez que los detenidos vuelven del patio, la sala de recreo, el gimnasio, etcétera. Esto les crea una dependencia que poco tiene que ver con la vida que se encontrarán fuera de los muros, cuando terminen su condena. Al recibir la llave, los reclusos pueden regresar sin necesidad de pedirle permiso a nadie. Las autoridades penitenciarias tienen potestad para quitársela si detectan un mal uso.

El preso no puede encerrarse en la celda ya que la llave sólo funciona desde el exterior. Además, “no es que puedan usarla a cualquier hora del día, sólo a las horas que les permite el programa”, puntualiza Leeman. Se refiere a los horarios que están colgados en las oficinas de los funcionarios. 

Varían por día y tienen actividades de todo tipo: trabajo manual, comidas, deporte, actividades religiosas, fitness, biblioteca, régimen de visitas…. Se reparten entre las 7.45 y las 17.00. Los presos que demuestren buen comportamiento tienen un programa extra nocturno dos veces a la semana. 

Fuera de esos horarios, las celdas permanecen cerradas con sus inquilinos dentro. Los carceleros tienen una llave maestra que les permite abrirlas siempre que sea necesario.
La idea en Holanda es evitar la reincidencia de los detenidos y comprometerse con su reinserción. No se les ‘hospitaliza’, sino que intentamos que sean lo más autosuficientes posible
Johnny lleva 17 años trabajando en el sistema penitenciario neerlandés y ve con buenos ojos el experimento. En la prisión de Zaanstad empezó a aplicarse en octubre del año pasado y “la relación con los detenidos ha mejorado”, asegura. Antes de llegar a Holanda, en 1999, trabajó cinco años en cárceles de Curazao. “Lo de aquí es un paraíso comparado con aquello. Allá podía haber entre 12 y 15 personas por celda, acá una o dos”, aclara en un español más que decente.


El detalle de las llaves es, en realidad, una medida más de un programa macro cuyo objetivo es preparar a los presos para su vuelta a la sociedad. Las autoridades penitenciarias tratan con ellos asuntos como dónde vivirán cuando salgan, en qué trabajarán y les dan consejos para organizar sus finanzas e incluso sus deudas. 

Todos esos elementos deben prepararse sin esperar al final de la condena y “dentro de los muros de la prisión”, indica la subdirectora del centro de Zaanstad, que incide una y otra vez en una palabra: reinserción.

El proyecto de las llaves empezó aplicándose en 2014 en la prisión de Dordrecht, en el suroeste de Holanda, y desde entonces se ha extendido sin hacer mucho ruido a la mayoría de los centros del país. Sin embargo, no todo han sido voces a favor. “Hay muy poca supervisión", se quejó Rob Minkes, presidente del Comité de Empresa del Servicio de Instituciones Penitenciarias, en el periódico Algemeen Dagblad. Los reclusos tendrían cada vez más contacto entre ellos y menos con los funcionarios, aumentando así el riesgo de trapicheos de droga dentro de la cárcel. “Aún no se ha investigado bien si existe un efecto positivo sobre el comportamiento de los detenidos”, aseguró Minkes.


El propio Servicio de Instituciones Penitenciarias respondió a las pocas semanas con un informe publicado por la agencia de noticias ANP. En él se aseguraba que la experiencia está siendo positiva y que el número de incidentes ha sido relativamente pequeño en comparación con los beneficios obtenidos. Los carceleros, al no perder tanto tiempo en la apertura de celdas, pueden concentrarse en otras labores más importantes.

La ratio de presos más baja de toda Europa

Holanda tiene la ratio más baja de presos de toda la Unión Europea, según las últimas estadísticas (2015) que maneja el Consejo de Europa: 53 reclusos por cada 100.000 habitantes, menos de la mitad que España (138) por ejemplo. La caída fue espectacular entre 2005 y 2017, pues se pasó de 14.468 reos a 8.346, según el ministerio de Justicia neerlandés.

Un vistazo a los datos de la Oficina Central de Estadísticas de Holanda ayuda a entender estas cifras. Para empezar, el número de delitos cometidos entre 2005 y 2015 se ha desplomado un 43%. Eso ha ayudado a reducir la sensación de inseguridad de los ciudadanos un 36% en el mismo periodo.

Por otro lado, los jueces holandeses optan con mayor frecuencia por sancionar algunos delitos con servicios comunitarios (30.000 en 2015) en comparación con los españoles (17.220 en el mismo año). 

Entre los trabajos que deben hacer están ayudar en las cocinas de los asilos, limpiar las calles, eliminar grafitis y trabajar en los jardines públicos. Los sancionados deben vestir un chaleco naranja cuando hacen estas labores y es común verlos en las ciudades holandesas.

Hay más. En algunos casos, los detenidos pueden cumplir la prisión preventiva o los últimos meses de condena en arresto domiciliario, a condición de que lleven una tobillera electrónica que controle sus movimientos las 24 horas. 3.500 personas las llevaron en 2017, aligerando la población carcelaria.


Ojo, porque no todo es laxitud en este pequeño país del norte de Europa. Holanda admite en su código penal la cadena perpetua, que actualmente la cumplen 33 personas. La última fue la de Eshetu Alemu, un holandés nacido en Etiopía que cometió crímenes de guerra durante la dictadura de Hailé Mariam Mengistu en los años 70, y que llegó a Holanda como refugiado en los 90 sin que las autoridades supieran de sus delitos.

La aplicación de la cadena perpetua le ha valido a Holanda las críticas del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. El Gobierno introdujo el año pasado un programa para evaluar la posible reinserción de esos reos después de 27 años de condena. Si demuestran que ya no son un peligro para la sociedad, se considerará su indulto.

Cierre de cárceles por falta de presos

Holanda ha cerrado 19 cárceles en los últimos cuatro años y el actual Gobierno anunció en junio que tiene pensado clausurar otras cuatro más. “Dejarlas abiertas les costaría a los contribuyentes millones de euros cada año. Ese dinero se podría gastar en otras políticas, como reducir la reincidencia”, explicó el ministerio de Justicia en un comunicado. Los cierres también echan mano de un pequeño truco. Un programa de austeridad aplicado por el Gobierno anterior posibilitó que cada vez más frecuentemente dos presos ocupasen una celda, cuando lo habitual antes era un reo por calabozo.
¿Qué hacer con las cárceles vacías? En un país donde las iglesias se reconvierten en librerías y cervecerías por falta de feligreses, el cielo es el límite
¿Qué hacer con las cárceles vacías? En un país donde las iglesias se reconvierten en librerías y cervecerías por falta de feligreses, el cielo es el límite. El Estado las ha transformado para cubrir necesidades urgentes, pero también se ha dejado llevar por el mercado. A saber: algunas han acogido a refugiados que no encontraban un lugar donde vivir, otras se han convertido en espacios recreativos, hoteles de lujo, o se han alquilado a Noruega o Bélgica, países que lidiaban con sobrepoblación carcelaria. Trasladaron a algunos de sus presos a prisiones holandesas vacías para que cumpliesen allí su condena.

Diferente es el destino de la prisión de Bijlmerbajes, en Amsterdam. Cerró en 2016, pero está previsto que se convierta en un área residencial con 1.350 viviendas. Sus enormes torres, antaño utilizadas para vigilar a los reclusos en el patio, se transformarán en residencias estudiantiles. La constructora asegura que reutilizará el 98% del material del centro penitenciario.
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jueves, 2 de agosto de 2018

Y usted ¿Tiene un Haiga?














¿Saben de dónde viene el llamar Haiga a los carros grandes (o el que antes se les llamase así)?
El caso es que en la España de posguerra nacieron bastantes nuevos ricos gracias a los trapicheos y como en esa España de incultura había que ostentar para ser alguien y como, incluso a día de hoy, el estatus de una persona se mostraba con el carro que conducía (que no quiere decir que vayan asociados; las apariencias engañan) cuando iban a comprar un coche pedían simplemente “El más grande/caro/mejor que haiga”
Realmente no es que se dijese “haiga” (que también los habría, no quepa duda), sino que era una palabra para ridiculizar la incultura de la dura posguerra. Esa simple palabra pasó a servir para llamar a los coches muy grandes, generalmente americanos, de importación. 

Probablemente los “haiga” más destacados sean los Dodge fabricados por Barreiros, conocidos como “Los haiga del Franquismo”.

lunes, 16 de julio de 2018

Un simple comercial... ¿Lo ha vivido?


El efecto Wallenda

Norberto Peña Quintero 

 

¿Quién fue Wallenda?

El efecto Wallenda, la toma de decisiones denominado así por los investigadores de las ciencias sociales y del liderazgo, en homenaje al famoso equilibrista Karl Wallenda, quien falleció  trágicamente en el 1978 al caer de una cuerda floja durante una exhibición en la ciudad de San Juan de Puerto Rico. Durante tres meses previos al evento, pensar en caer fue en lo único que Wallenda ocupó su mente. Él consideraba que era la más peligrosa de sus caminatas.

Durante los días previos se dedicó a supervisar personalmente todo el proceso de instalación de la cuerda, algo que nunca había hecho. Luego del lamentable accidente, su esposa señaló que Karl había destinado todas sus energías a no caer más que en caminar sobre la cuerda. Es difícil saber qué estados emocionales abrigaban la mente de Karl pero probablemente el miedo y la ansiedad por la evaluación negativa del evento a realizar eran las que mas afectaron su toma de decisión.

¿Cuándo aparece el factor Wallenda?

Cuando un Líder o gerente tiene que tomar decisiones y sufre del efecto del factor Wallenda, se preocupa principalmente de las percepciones propias del resultado del suceso. Tiene que ver más con el juicio sobre el resultado de la acción y menos sobre el juicio propio sobre la eficiencia de si mismo. Es decir, algunos ellos pueden estar muy seguros de sus propias capacidades, pero darse por vencidos porque creen que sus esfuerzos no producirán ningún resultado. El efecto final del nerviosismo excesivo o miedo es que introduce estímulos adicionales al proceso de toma de decisiones de la gerencia o empresa.

En las organizaciones se presenta el factor Wallenda cuando los individuos han identificado factores externos en su proceso productivo y se percatan de una paradoja laboral: que un minimo de desempeño y con un nivel dado de productividad en el trabajo obtienen un salario fijo, pero desempeños superiores no producen resultados monetarios superiores.

Esto es mas recurrente en países con altos niveles inflacionarios como es el caso de Venezuela en el cual la motivación salarial ya no produce los efectos deseados en sobre el aumento de la productividad laboral.

Otra manera de ver el factor Wallenda es el enfocarse en los pensamientos positivos de las acciones. Los investigadores y gurús del liderazgo Bennis, W. y Nanus B. en 1985 señalaron que: “el efecto Wallenda también se podría definir como la capacidad de embarcarse en objetivos, de verter todas las energías en una tarea, no mirar hacia atrás y en tejer excusas por los hechos pasados”.

Cuando se va a tomar una decisión o realizar una acción determinada, si el sujeto centra su preocupación en los problemas, en las amenazas, en la posibilidad del fracaso; pierde la concentración y energía que debe utilizar en la ejecución del proceso, y muy probablemente los resultados que obtenga no sean los esperados.

La toma decisiones es más emocional que racional

Goleman Daniel, en su libro de la Inteligencia Emocional de 1985, señala que “El temor, en la toma de decisiones, puede ser un estímulo a la búsqueda de mejores alternativas, ante los peligros o amenazas que podemos anticipar. Pero, si se instala de manera obsesiva en la mente de la persona que decide, tiene un efecto paralizante, no solo bloquea la capacidad de decidir, sino también de razonar y de actuar”. Los líderes y gerentes que se dejan invadir por el temor.

Si las decisiones inician el proceso de liderazgo y gerencial y mueven el trabajo en las organizaciones, su ausencia o postergación pueden afectar su efectividad e impacto en el entorno. No obstante, hay que saber diferenciar dos situaciones: una, la postergación de la decisión para la búsqueda de más información o de mejores alternativas; otra, la que se dilata sin proporcionar nuevos elementos, y que puede conducir a  dos situaciones: la primera “parálisis por análisis”. Expresiones típicas de este estado pueden ser: “necesito estudiar más el asunto”; “investiguemos más a fondo”; “conviene pedir otra opinión”; o “aún no estoy seguro”

La “parálisis por análisis” surge cuando colocamos tanto énfasis en el proceso de análisis que quedamos atascados en él y no llegamos a decidir. Cuando esta situación se convierte en hábito termina impregnando cada vez más el proceso de decisiones, llegando a las más simples y triviales como ‘qué detergente debo comprar’.

Y la segunda, “La Esperanza paralizadora”. Esta condición hace que, por temor, muchas personas se detengan a esperar por las condiciones ideales para actuar y quedan estancadas en el tiempo sin moverse ni evaluar otras opciones de acción, ya que “algún día vendrá un tiempo mejor”. De las dos me parece la mas dañina por conducir a la inacción.

El enfocarse en los resultados negativos, en las cosas que pudieran salir mal es una forma de pensar común en sociedades en crisis o empresas que han perdido su rumbo. Esta podría hasta llegar a convertirse en una conducta tóxica que puede traer repercusiones desfavorables en las propias vidas de quienes usan frecuentemente estos pensamientos.

Es necesario que las personas dejen de ver el punto negro en la hoja de papel blanco y observen todo el panorama, no quiero plantear que las personas vean todo en color rosa, o que anden como si estuvieran en aquel festival de rock de los años 60, sino que se centren en las cosas posibles de lograr. Recuerden que toda intención humana es positiva al menos al comienzo.

En otras palabras, enfoquen su mente en los resultados que esperan alcanzar y trabajen arduamente para ello, tengan una Neuro comunicación positiva con ustedes mismos y con las personas que les rodean, salgan de su zona de confort y muévanse hacia sus metas tomando las decisiones que tengan que tomar.

Tomado de: https://www.grandesmedios.com

jueves, 21 de junio de 2018

"El Twit" - Publicado por @GamerKevMo - El Politigato




lunes, 11 de junio de 2018

Apareció una nueva tabla de equivalencia con la mascota

Tomado de: https://espanol.yahoo.com



Se dice que un año de vida en los perros equivale a siete de los nuestros. Así, durante mucho tiempo calculamos la edad de nuestras mascotas y las equiparamos con la edad humana. Pero la realidad es bien distinta y ese cálculo, revelaron, es sólo un mito.
Este vídeo de Science Insider tira abajo el cuentos de los años perrunos con un simple cálculo. Al parecer, los perros alcanzan la madurez sexual al año de vida. Entonces, si el mito fuera cierto, los seres humanos ya seríamos capaces de reproducirnos a los siete años, cosa que no es cierta. Además de que, si seguimos esa lógica, los seres humanos viviríamos al rededor de 150 años.
Es que si bien los perros son nuestros mejores amigos son de otra especie y envejecen de forma muy distinta a la nuestra. En el primer año de vida, el perro madura muchísimo más rápido que una persona. A partir de ahí, todo depende de la raza y el tamaño de cada can.
El especialista Stanley Coren, quién publicó varios libros sobre estas lindas mascotas, indica que la forma más acertada de conocer la edad de un canino es un poco más complicada que una escala como la de que un año equivale a siete.
Al parecer, el primer año de un cachorro correspondería a los primeros 15 o 16 años de un humano, ya que que en ese periodo de tiempo, el perro desarrolla todo lo que las personas desarrollamos entre la infancia y la adolescencia. Entonces, a un perro de 2 años le correspondería la edad de un adulto joven de 24 años aproximadamente. Para los siguientes 3 años, recomiendan añadirles 5 años más.
Cuando el perro ya llega a los 5 años, es donde el tamaño comienza a importar. Según Coren, las razas pequeñas envejecen 4 años por cada uno que pasa; las medianas 6 años y las razas grandes 7 u 8 años. Por lo tanto, cuando un perro pequeño tiene 8 años humanos, tiene aproximadamente 51 años perrunos, mientras que un perro de tamaño grande de la misma edad, tendría aproximadamente 60 años.
¿Difícil, no? Tal vez lo que conviene hacer es no intentar equipararnos y simplemente aceptar la edad que tienen nuestras mascotas.


lunes, 28 de mayo de 2018

Del NO al SÍ


Por: Luis Ugalde 













El NO de los demócratas venezolanos a la fraudulenta y dictatorial votación del 20M ha sido impresionante y contundente. No a la trampa inventada por el gobierno para perpetuarse con este régimen de muerte. A pesar de la coacción, el chantaje y las amenazas,  la gran mayoría de los electores dio un no rotundo a la farsa. Incluso, millones de chavistas se negaron a la iniquidad. Maduro – luego de todas las maniobras con la bendición del CNE - obtuvo menos del 30% de los posibles votantes. Más de la mitad del país se abstuvo, cosa insólita en Venezuela.

¡Felicitaciones a esa resistencia silenciosa e indignada del pueblo venezolano! Venezuela sabe que solo un pronto cambio de Presidente y de régimen abrirá la puerta de la esperanza y el camino de la reconstrucción.

Felicitaciones también a la Conferencia Episcopal que, desde hace varios años  ha sido valiente, clara y  coherente sobre el régimen y su nefasto “plan de la patria” y desaconsejó esta ilegítima votación. Iglesias, universidades, academias, estudiantes, trabajadores, empresarios, partidos, vecinos y muchas más organizaciones de la sociedad civil coincidieron y supieron mantenerse firmes en la denuncia de la farsa y reclamaron una elección democrática de verdad. Todos ellos constituyen - aunque de manera  embrionaria y demasiado tímida- el FRENTE AMPLIO VENEZUELA LIBRE..

Venezuela necesita salir de este increíble desastre y quiere salir.. Pero tenemos el reto gigantesco de la UNIDAD con liderazgo sereno e inteligente para recorrer juntos el camino hacia la reconciliación y reconstrucción nacional. No basta el NO rotundo (incluso de millones de chavistas) a la trampa gubernamental. Es imprescindible el SÍ democrático al cambio de  presidente y de régimen para la recuperación de  lo proclamado en el art. 2 de la Constitución “como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”. La violación sistemática de este artículo nos obliga a luchar por el restablecimiento de la Constitución (art. 333).

Sobre cambio y nuevas elecciones

El cambio es urgente y las nuevas elecciones tienen que ser democráticas y limpias. Para ello lo más sensato y menos costoso es que Maduro, olvidándose de un “diálogo” de mentira, renuncie para evitar mayores males y costos, y se abran decididamente negociaciones para dar paso, cuanto antes, a una transición dirigida por la legítima Asamblea Nacional. Una transición al estilo Larrazábal en 1958; ahora presidida por el civil Presidente de la Asamblea, pero con una decidida participación de la Fuerza Armada  en esta democratización.   Gobierno de transición desde ahora -antes antes de que se agrave más la desesperante situación de la gente- avanzando paralelamente en tres frentes:

  1. Apertura acelerada a la ayuda humanitaria con inmediatas medidas económico-sociales (hiperinflación, desabastecimiento, insumos productivos…) con amplio apoyo internacional y nacional, cuyo alivio empiece a sentirse desde el mes de junio. Hay propuestas programáticas serias de los candidatos opositores, de diversos grupos de estudio, de partidos, de educadores, de productores, de médicos…, cada uno en su terreno, para salir al encuentro de este desastre.
  2. Redemocratización política inmediata con liberación de los presos, regreso de exiliados, habilitación de líderes arbitrariamente anulados y de partidos perseguidos. Eliminación de la ilegítima Constituyente, nuevo CNE y saneamiento de las bases y condiciones electorales, recuperación de poderes públicos legítimos  con su debida autonomía, etc.
  3. Convocatoria de elecciones  democráticas con las condiciones debidas en la fecha más próxima posible, que seguramente no podrá ser antes de 8 meses, en vista del desastre que ha creado el gobierno para impedir el cambio.

Nada de esto será posible

  • sin una inmensa movilización de conciencias ciudadanas expresada en los diversos sectores  y organizaciones,  con presión firme, sostenida y visión de unidad;
  • sin una UNIDAD  superior, con líderes y partidos, humildes y capaces escuchar a la población  y de apoyar a otros distintos de sí mismos;
  • sin reconciliación nacional que nos lleve a nacer de nuevo como República, sin venganzas, pero con tribunales y justicia para quienes incurrieron en delitos que no prescriben y con reparación de daños graves.
 
Caracas, 22 de mayo de 2018.