Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de agosto de 2019

Las toxinas de una casa













LAS TOXINAS DE LA CASA SON:

1. Objetos que ya no utilizas.
2. Ropa que no te gusta o no utilizas hace tiempo.
3. Cosas feas.
4. Cosas rotas.
5. Viejas cartas y notas.
6. Plantas muertas o enfermas.
7. Recibos, periódicos y revistas antigüos.
8. Ropa interior vieja, con huecos.
9. Zapatos estropeados.
10. Cachivaches de todo tipo que llaman al pasado.


ACUMULACIONES:
a. En el sótano y azotea, las acumulaciones se vuelven sobrecarga.
b. En la entrada, restringen el flujo de la vida.
c. En el piso, nos jalan hacia bajo.
d. Encima de nosotros, son dolores de cabeza.
e. Sobre la cama, contaminan el sueño.
f. Esparcidas por la casa, sobrecarga de emociones.


CON EL DESAPEGO:
1. La salud mejora.
2. La creatividad crece.
3. Las relaciones mejoran.
4. Hay mayor capacidad de raciocínio.
5. Mejora el humor.


PREGUNTAS QUE AYUDAN EL DESAPEGO:
- ¿Por qué estoy guardando eso?
- ¿Será que tiene que ver conmigo hoy?
- ¿Qué sentiré al liberar eso?


Separa y clasifica:
1. Para donar.
2. Para tirar.
3. Para vender.


LA LIMPIEZA DE ADENTRO SE REFLEJA POR FUERA.
1. Evite ruidos extremos.
2. Menos luces fuertes.
3. Menos colores saturados.
4. Menos olores químicos.
5. Menos recuerdos tristes.
6. Termine proyectos inconclusos.
7. Cultive energía positiva en su casa.


Haga una limpieza general y utilice cajas para organizacion. Empiece por cajones y armarios y concluya cada pieza, haga todo a su ritmo...
a) Basura.
b). Arreglos.
c). Reciclaje.
d). En duda.
e). Regalos.
f). Donación.
g). Vender.


Mientras ORDENE observe los que cambios en ti.

A medida en que limpiamos nuestra casa física, también colocamos orden a nuestra mente y corazón.
Práctica el desapego con cosas materiales que solo llenen tu espacio y verás como poco a poco vas a poder hacer lo mismo con situaciones más trascendentales.

sábado, 29 de junio de 2019

7 cosas...



1. Evita hablar de los planes que tienes de futuro 

Al menos hasta que se cumplan (o no). Todas las ideas tienen puntos de flaqueza que los demás podrían utilizar para disuadirnos.

 

2. No compartas tus acciones caritativas o solidarias

Deja ese misterio intacto y guárdalo como un tesoro. Una buena acción es siempre algo extraordinario. Si se lo cuentas a los demás, acabarás buscando el reconocimiento ajeno (no siempre conseguido) y te volverás un arrogante, algo que, por supuesto, debemos evitar.

 

3. No muestres al mundo tu austeridad

La falta de dinero, descanso, amor o cualquier otra cosa que creas que necesitas debe ser solo para ti. Esta austeridad podrá traerte beneficios si estás en armonía con tu parte emocional.

 

4. Tu valentía y heroísmo no necesitan ser expuestos

La vida nos pone a prueba cada día de diferentes maneras, internas o externas. Estas últimas se ven y reciben recompensa. Pero, ¿qué hay de las pruebas internas? Ten en cuenta que su superación puede ser igual o mucho más dura que las que la gente ve. Además, no reciben recompensa. Antes de hablar, párate a pensar que quizá los demás han superado pruebas mucho más duras que tú.

 

5. No es necesario que reveles tu conocimiento espiritual

Este es solamente tuyo. Hazlo solo en casos realmente necesarios, no únicamente para ti, sino también para los demás.

 

6. Tus conflictos de hogar y vida familiar no deben ser expuestos a los demás

Esto es especialmente importante, ya que cuanto más los comentes, más grandes se harán porque creerás en ellos con más intensidad.

 

7. Y, por supuesto, no hables de las palabras negativas que oíste decir a otra persona durante el día

Llevarte los problemas ajenos es una pesada carga que ni te conviene tener, ni necesitas.

Fuente original: María Rita Scirica en El club de los libros perdidos

La Persona que prefiere estar sola













 



 
 
Una persona que prefiere estar sola posee un carácter y una personalidad única, ¿sabes cuáles son las características principales de tu personalidad? Si no las sabes, ¡no te preocupes!, hoy quiero contarte las 6 particularidades principales que te hacen distinto al resto de personas.

Las personas que optan por tener círculos sociales cerrados en los que no les importa pasar tiempo solos, son vistos por gran parte de la sociedad, como individuos solitarios, aburridos, amargados y deprimidos, ¿será esto verdad?

Definitivamente, según los estudios e investigaciones, la persona que prefiere estar sola nunca se siente sola, por el contrario, es feliz, vive en paz, no es solitario y posee un alto sentido de humor, sin llegar a ser un charlatán.

Veamos las 6 características de personalidad de una persona que prefiere estar sola:

Buscan la soledad aunque, en sentido estricto, nunca se sienten solas.

La persona que prefiere estar sola se siente plena con su propia compañía. Utiliza este tiempo para ponerse en contacto consigo mismo, estrecha los lazos de amistad que posee con él mismo, necesita de la soledad y el silencio para madurar las ideas más importantes y profundas de sus proyectos.

Estas personas, en medio de su soledad se tornan profundamente reflexivas, escuchan de modo atento la voz de su corazón y sus pensamientos. Son muy selectivas para elegir sus amistades, porque ellos, más que un amigo, ven a un compañero de camino.

No debe asociarse una persona que prefiere estar sola con la tristeza, por el contrario, estas personas son muy alegres y dinámicas. Existe una cultura social que señala a las personas tristes con personas que les gusta disfrutar de su soledad, ¡eso no es verdad! Si quieres comprobar esto, escribe en un buscador de internet  “persona que prefiere estar sola“, y el resultado será un montón de imágenes de personas tristes. Te invito para que nos ayudes a destruir esta concepción falsa que le hemos puesto a las personas que les gusta estar solas.

Son excepcionalmente leales.
 
No buscan ser el centro de atención de la reunión de amigos, o de la discusión académica, realmente, la persona que prefiere estar sola no necesita llamar la atención.

Cuando una persona solitaria logra encontrar un amigo en quien confiar, a quien confesarle sus cuitas, se convierten en los más leales e íntimos amigos.

Si un solitario se da cuenta que su amigo es valioso, siempre estará ahí ayudándolo, acompañándolo, e incluso, “dando su vida” por él.

Todos sus límites son firmes; cumplen a cabalidad su proyecto de vida.
 
Las personas que prefieren estar solas poseen límites extraordinariamente firmes, saben a dónde quieren llegar, entienden que no están solos para cumplir sus sueños y metas, en el momento propicio buscan acompañamiento, guía y colaboración de sus amigos más fieles.

A la luz de estas situaciones, la persona que prefiere estar sola respeta los límites de las demás personas, así mismo, espera que los demás respeten su espacio, sus límites y su tiempo. De modo claro, pero humano, le hará saber si alguien se sobrepasa.  

El pensamiento de estas personas es claro “si no puedo ser fiel a mi mismo, no puedo ser fiel a los demás

Poseen una mente abierta y dinámica.

El hecho de no gustar en todo momento estar rodeado de personas, no significa que sean personas de mente cerrada, rígidos o amargados. Por el contrario, siempre están en búsqueda de aventuras y nuevas actividades, de lo cotidiano extraen propuestas de trabajo increíbles.

En su intimidad meditan y estudian propuestas de trabajo y de estudio, luego de estar totalmente seguros, comparten sus ideas con las demás personas, sobre todo, con aquellas a los que considera sus amigos más fieles e íntimos.

Cuando llegan personas a su hogar, los recibe con muchísimo amor, les prepara actividades para realizar y disfruta el tiempo con ellos.

Siempre están en el lugar adecuado, persisten en estar centrados y concentrados.

Al momento de presentarse dificultades y retos difíciles, una persona solitaria jamás entra en pánico, evita desesperarse y desesperar a los demás. Precisamente, su auto-reflexión, aprendizaje y meditación personal, le ha preparado para afrontar este tipo de situaciones.

Cuando siente que cometió un error, no se distrae, trata de continuar muy concentrado hasta el final; luego, enmienda el error que se haya presentado. Una persona que prefiere estar sola evita equivocarse, está muy pendiente de no hacerlo, normalmente cuando se presenta un error, es por situaciones muy mayores y no al alcance de él.

Tienen un gusto y simpatía especial con los animales, las plantas y la naturaleza en general.

Gustan de modo sensible y sorprendente de la naturaleza, su silencio, sus manifestaciones y sus diálogos. Les gusta pasar horas y en horas en sintonía con el Universo y su silencio.

Pasear por el bosque, oír los cánticos de los animales silvestres, contemplar la hermosura de la naturaleza, su fauna y su flora; caminar descalzos y sentir la suavidad de la hierba, renovar energías y descargarse de todas aquellas vibraciones energéticas peligrosas que no son buenas para la vida.

Normalmente, una persona que prefiere estar sola tiene en su hogar con su familia, una mascota, una planta, un jardín, o varios animales, con los que habla, disfruta el tiempo y cuida con especial cariño.

Tomado de: www.elclubdelosibrosperdidos.com

viernes, 14 de junio de 2019

Consejos de un Samurai Japonés












En los últimos días de su vida, el mítico samurái japonés Musashi Miyamoto se retiró a una cueva llamada Reigandō

En esa cueva pasó los últimos meses de su vida meditando y escribiendo sus puntos de vista sobre el mundo.

Allí fue que Musashi escribió el Dokkôdô, que significa “el camino que debe ser seguido solo”, el año 1645, una semana antes de su muerte.

Es una obra breve de 21 preceptos o normas para vivir una vida de profunda honestidad, con autodisciplina, y felicidad.
Aquí están los 21 preceptos de Musashi:
  1. Acepta todo exactamente de la manera que es. En vez de preocuparte por lo que está sucediendo, acéptalo. No pases el tiempo preocupándote. Pásalo haciéndote mejor.
  2. No busques el placer por tu propio bien. Evita el abuso de los placeres del cuerpo. No sucumbas a las tentaciones.
  3. Bajo ninguna circunstancia dependas de un sentimiento parcial. No tener parcialidad por nadie ni nada. Ser imparcial en todo. No dejarse arrastrar de la avidez toda la vida.
  4. Piensa ligeramente en ti y profundamente en el mundo. Pensar poco en sí mismo, pero mucho en la colectividad. No preocuparse por los asuntos egoístas.
  5. Mantente separado del deseo a lo largo de toda tu vida. Si pasas tu vida persiguiendo un sueño, puedes estar corriendo para siempre. Vivir tu vida para estar contento; tener metas pero no dejar que te gobiernen. No estar celoso de lo que otros tienen cuando puedes tener lo propio.
  6. No te arrepientas de lo que has hecho. Nunca lamentar lo que has hecho. No tener rencor o animosidad hacia sí o hacia los demás.
  7. Nunca seas celoso. De ningún modo envidiar a otros por su buena suerte, o quejarse de la tuya si es mala. No tener ningún deseo de querer hacerlo.
  8. Nunca te entristezcas por una separación. Nunca afligirse por la separación de alguien o de algo, en ningún momento. No estar triste por ningún tipo de separaciones.
  9. El resentimiento y las quejas no son adecuadas ni hacia ti mismo ni hacia otros. Nunca reprochar nada a ti mismo o a otros, nunca quejarse sobre ti mismo o sobre los demás.
  10. Nunca permitas que te guíe la lujuria o el amor. Actúa con respecto a ti mismo. El amor vendrá y desaparecerá, así que no hagas algo por alguien que no harías por ti mismo. No derrumbes un puente que has pasado años construyendo
  11. No tengas preferencias en ninguna cosa. Tener una mente abierta, estar listo para probar todas las cosas y desear ninguna. Si siempre actúas de cierta manera que nunca experimentarás nada nuevo.
  12. Se indiferente hacía el lugar donde vives. Vivir es vivir. Si estás infeliz con dónde estás, muevete, pero con el tiempo te darás cuenta que no es donde vives, sino cómo vives, sea en un palacio o una cabaña.
  13. No persigas el probar buena comida. Nunca desear comida refinada para ti. No buscar los platos más refinados para contentar el cuerpo. Así aprender el valor de apreciar un estómago lleno. El gusto por la buena comida puede ser tan perjudicial como cualquier adicción.
  14. No te aferres a posesiones que ya no necesites. Si un objeto ya no te da ningún beneficio, deshazte de eso. Dáselo a alguien que pueda apreciarlo. Es fácil conseguir un montón de basura que sólo te pesan. Te sentirás mejor de deshacerte de esa basura.
  15. No actúes siguiendo costumbres o creencias. Piensa y actúa por ti mismo. Actúa cómo piensas, no como dicen los demás que debes actuar. Sólo tienes una oportunidad de decidir por ti mismo.
  16. No colecciones armas o practiques con ellas más allá de lo útil. No tener gusto por implementos de ninguna clase, exceptuando espadas y otras armas. No ser tentado por ningún objeto incluyendo las armas.
  17. No temas a la muerte. Esto quizás es el más difícil para algunos. Todo el mundo muere, todo el mundo lo enfrenta de manera diferente. La mejor manera de hacerlo es identificar lo que más te asusta y trabajar a partir de esto.
  18. No busques poseer bienes o feudos en tu vejez. En absoluto deseo tener ninguna posesión que me otorgue comodidad en mi vejez. Qué bien harán cuando te vayas?
  19. Respeta a Buda y a los dioses aún sin contar con su ayuda. Venerar a Dioses y Buddhas, pero nunca pensar depender en ellos.
  20. Puedes abandonar tu cuerpo pero debes perseverar en el honor. No hagas nada con lo que no puedas vivir el resto de tu vida. Más pronto preferir dar tu vida que deshonrar tu buen nombre.
  21. Nunca te apartes del Camino. Si vives de cierta manera, o te dedicas totalmente a ella o la desechas. Si no puedes llevarte a una convicción completa sobre tus acciones, por qué las haces?
Tomado de:

sábado, 1 de junio de 2019

La Maestra








Su nombre era Sra. Riveros mientras estuvo al frente de su clase de 5º grado, el primer día de clase lo iniciaba diciendo a los niños una mentira. Como la mayor parte de los profesores, ella miraba a sus alumnos les decía que a todos los quería por igual. Pero eso no era posible, porque ahí en la primera fila, desparramado sobre su asiento, estaba un niño llamado: Facundo Moreno.

La Sra. Riveros había observado a Facundo desde el año anterior y había notado que él no jugaba muy bien con otros niños, su ropa estaba muy descuidada y constantemente necesitaba darse un buen baño. Facundo comenzaba a ser un tanto desagradable. Llegó el momento en que la Sra. Riveros disfrutaba al marcar los trabajos de Facundo con una fibra roja haciendo una gran X y colocando un cero muy llamativo en la parte superior de sus tareas.

En la escuela donde la Sra. Riveros enseñaba, le era requerido revisar el historial de cada niño, ella dejó el expediente de Facundo para el final. Cuando ella revisó su expediente, se llevó una gran sorpresa. 

La Maestra de primer grado escribió: “Facundo es un niño muy brillante con una sonrisa sin igual. Hace su trabajo de una manera limpia y tiene muy buenos modales... es un placer tenerlo cerca".
Su maestra de segundo grado escribió: “Facundo es un excelente estudiante, se lleva muy bien con sus compañeros, pero se nota preocupado porque su madre tiene una enfermedad incurable y el ambiente en su casa debe ser muy difícil".

La maestra de tercer grado escribió: "Su madre ha muerto, ha sido muy duro para él. El trata de hacer su mejor esfuerzo, pero su padre no muestra mucho interés y el ambiente en su casa le afectará pronto si no se toman ciertas medidas".

Su maestra de cuarto grado escribió: “Facundo se encuentra atrasado con respecto a sus compañeros y no muestra mucho interés en la escuela. No tiene muchos amigos y en ocasiones duerme en clase".
Ahora la Sra. Riveros se había dado cuenta del problema y estaba apenada con ella misma. Ella comenzó a sentirse peor cuando sus alumnos les llevaron sus regalos del dia del maestro, envueltos con preciosos moños y papel brillante, excepto Facundo. Su regalo estaba mal envuelto con un papel amarillento que él había tomado de una bolsa de papel. A la Sra. Riveros le dio pánico abrir ese regalo en medio de los otros presentes. Algunos niños comenzaron a reír cuando ella encontró un viejo brazalete y un frasco de perfume con solo un cuarto de su contenido. Ella detuvo las burlas de los niños al exclamar lo precioso que era el brazalete mientras se lo probaba y se colocaba un poco del perfume en su muñeca. Facundo Moreno se quedó ese día al final de la clase el tiempo suficiente para decir: “Sra. Riveros, el día de hoy usted huele como solía oler mi mamá". Después de que el niño se fue ella lloró por lo menos una hora.

Desde ese día, ella dejó de enseñarles a los niños aritmética, a leer y a escribir. En lugar de eso, comenzó a educar a los niños.

La Sra. Riveros puso atención especial en Facundo. 


Conforme comenzó a trabajar con él, su cerebro comenzó a revivir. Mientras más lo apoyaba, él respondía más rápido.

Para el final del ciclo escolar, Facundo se había convertido en uno de los niños más aplicados de la clase y a pesar de su mentira de que quería a todos sus alumnos por igual, Facundo se convirtió en uno de los consentidos de la maestra.

Dos años después, ella encontró una nota debajo de su puerta, era de Facundo, diciéndole que ella había sido la mejor maestra que había tenido en toda su vida.

Cinco años después por las mismas fechas, recibió otra nota de Facundo, ahora escribía diciéndole que había terminado el secundario siendo el tercero de su clase y ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida.

Cinco años después, recibió otra carta que decía que a pesar de que en ocasiones las cosas fueron muy duras, se mantuvo en la escuela y pronto se graduaría con los más altos honores. Él le reiteró a la Sra. Riveros que seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida y su favorita.
Cuatro años después recibió otra carta. En esta ocasión le explicaba que después de que concluyó su carrera, decidió viajar un poco. La carta le explicaba que ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido y su favorita, pero ahora su nombre se había alargado un poco, la carta estaba firmada por Dr. Facundo Moreno.

La historia no termina aquí, existe una carta más que leer, Facundo ahora decía que había conocido a una chica con la cual iba a casarse. Explicaba que su padre había muerto hacía un par de años y le preguntaba a la Sra. Riveros si le gustaría ocupar en su boda el lugar que usualmente es reservado para la madre del novio, por supuesto la vieja maestra aceptó y adivinen... 

Ella llegó usando el viejo brazalete y se aseguró de usar el perfume que Facundo recordaba que usó su madre la última Navidad que pasaron juntos.

Se dieron un gran abrazo y el Dr. Moreno le susurró al oído, "Gracias Maestra, por creer en mí. Muchas gracias por hacerme sentir importante y mostrarme que yo puedo hacer la diferencia".


La Sra. Riveros con lágrimas en los ojos, tomó aire y dijo, “Facundo, te equivocas, tú fuiste el que me enseñó a mí que yo puedo hacer la diferencia.

"No sabía cómo educar hasta que te conocí".



(Autor Desconocido) Comparte si piensas que la historia puede ser de utilidad para hacer de este mundo un lugar más humano y sensible al dolor y los problemas de los demás.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Había una vez...











Un hombre que subía cada día al autobús para ir al trabajo. Una parada después, una anciana subía al autobús y se sentaba al lado de la ventana.

La anciana abría una bolsa y durante todo el trayecto, iba tirando algo por la ventana, siempre hacía lo mismo y un día, intrigado, el hombre le preguntó que era lo que tiraba por la ventana.
 

- ¡Son semillas! - le dijo la anciana .
 

- ¿Semillas? ¿Semillas de qué?
 

- De flores es que miro afuera y está todo tan vacío...Me gustaría poder viajar viendo flores durante todo el camino. ¿Verdad que sería bonito?
 

Pero las semillas caen encima del asfalto, las aplastan los coches, se las comen los pájaros... ¿Cree que sus semillas germinarán al lado del camino?
 

Seguro que sí. Aunque algunas se pierdan, alguna acabará en la cuneta y, con el tiempo, brotará.
 

Pero...tardarán en crecer, necesitan agua ...
 

Yo hago lo que puedo hacer. ¡Ya vendrán los días de lluvia!
 

La anciana siguió con su trabajo ... Y el hombre bajó del autobús para ir a trabajar, pensando que la anciana había perdido un poco la cabeza .
 

Unos meses después... Yendo al trabajo, el hombre, al mirar por la ventana vio todo el camino lleno de flores...
 

¡Todo lo que veía era un colorido y florido paisaje!
 

Se acordó de la anciana, pero hacía días que no la había visto. Preguntó al conductor : ¿La anciana de las semillas?
 

Pues, ya hace un mes que murió.
 

El hombre volvió a su asiento y siguió mirando el paisaje.
 

«Las flores han brotado, se dijo, pero ¿de que le ha servido su trabajo? No ha podido ver su obra».
 

De repente, oyó la risa de un niño pequeño. Una niña señalaba entusiasmada las flores... ¡Mira, padre! ¡Mira cuantas flores!
 

¿Verdad que no hace falta explicar mucho el sentido de esta historía?
 

La anciana de nuestra historia había hecho su trabajo, y dejo su herencia a todos los que la pudieran recibir, a todos los que pudieran contemplarla y ser más felices.
 

Dicen que aquel hombre, desde aquel día, hace el viaje de casa al trabajo con una bolsa de semillas que va arrojando por la ventanilla

Moraleja :
No dejes de sembrar cosas buenas...
Alguien siempre recogerá tu siembra....

domingo, 23 de septiembre de 2018

Vamos a luchar… ¡Por amor!













En algún momento leí:
Ojalá que no te pierdas nunca
Pero si te pierdes:
Ojalá te pierdas tanto que no te encuentren tus miedos

Ojalá te pierdas tanto que no te encuentren tus no puedo.
Ojalá te pierdas tanto que no te encuentren tus ataduras y enredos
Ojalá te pierdas tanto que te acabes encontrando

La vida está llena de accidentes, enfermedades, contratiempos, separaciones, sufrimientos, sucesos duros, que alteran la psiquis de cualquiera. Cierto también que está lleno de los antónimos de todo lo nombrado. Pero cuando sucede algo que nos parte en dos, que nos destroza el alma, que nos hace sentirnos indefensos, maltratados, víctimas, que nos saca de nuestra zona de confort la sensación es terrible.
Cierto es que muchos enfrentan estas cosas con más fuerza y naturalidad, dependiendo del suceso, y otros no tienen ese espíritu de lucha. Unos pelean y otros se rinden. Unos ganan, otros pierden. Unos levantan su cabeza y otros la agachan.
He visto gente que se les acaba el mundo cuando se les va el wifi o pierden su teléfono. He visto gente capaz de aguantar todos los vaivenes de la vida común y simple y ser incapaces de soportar una pérdida. También he visto gente a la que le pasa de todo y otros que no les pasa nada. He visto gente que son unos luchadores natos y lo pelean todo, y también he visto personas llenas de pusilanimidad incapaces de arquear una ceja sin que sea un apocalipsis para ellos.
Seamos como seamos todos, tarde o temprano, vamos a vivir momentos duros, duros de verdad, duros para nuestra mente, para nuestro cuerpo, para nuestro corazón. Todos vamos a vivir la enfermedad, la muerte, la pérdida, la injusticia, el abandono; todos en gran medida o menos, vamos  a llorar por estas cosas y vamos a tener que luchar o rendirnos, perecer o vencer.
No soy de los que piensan que todo debe ser luchado, siempre he creído que se debe luchar solo con gente que esté a la altura del conflicto y siempre he creído que en todo debemos buscar la victoria.
A veces hay que saber retirarse a tiempo, a veces hay que morir con las botas puestas, a veces deberemos huir y otras deberemos pelear con vehemencia. La sabiduría, el saber actuar y sopesar todo, un momento para pensarlo en frio, es lo que se necesita para lidiar tales circunstancias. La frase “de nada sirve ganar el mundo si pierdes tu alma” es un ejemplo de lo que quiero dar a entender. Si en una hipotética balanza colocamos la defensa a ultranza, la lucha sin descanso, y en el otro platillo colocamos todo el sufrimiento que nos está acarreando, quizás ganar el mundo no sea tan buena idea y sí conservar nuestra alma.
No rendirse es una forma más de vivir, hacer de nuestra vida una lucha constante, la cosa está en que debemos escoger bien a nuestros enemigos, pues muchas veces no son tales sino más bien una recreación mental de nuestra sombra, de nuestros miedos. Yo creo que lo único que merece una lucha constante y sin descanso, hasta la extenuación o la muerte, son aquellas batallas luchadas por el amor, por un amor no egoísta, por un Amor con mayúscula. Quizás, o no tan quizás, el resto de batallas no merezcan la pena y sean un mero entretenimiento sin sentido de nuestras vidas.
El sentido de nuestras vidas pueden ser un misterio insondable, pero que la búsqueda del mismo y esa lucha infatigable esté impulsada y mantenida por el Amor.

Alguien escribió:
Que seas lo suficientemente fuerte para navegar tus tormentas y te respetes tanto como para admirar el tamaño de tus olas. Solo aceptando tus emociones es que lograras empezar a regularlas.

martes, 4 de septiembre de 2018

Lo que se siembra, se recoge

Una historia real, sucedió en 1892 en la Universidad de Stanford, Estados Unidos.

Un joven huérfano de 18 años tenía problemas económicos y no podía financiar sus estudios. Entonces, junto con su amigo, decidieron montar un recital para conseguir fondos para su educación. Ellos contactaron con Ignacy J. Paderewski un afamado pianista en ese entonces. Hablaron con su agente y acordaron que tenían que pagarle $2000 dólares por el recital.

Pocos días después el recital se dio a cabo en la Universidad de Stanford pero lastimosamente los dos estudiantes no pudieron vender suficientes boletas y sólo lograron recaudar $1600 dólares. Buscaron a Paderewski, le explicaron lo sucedido y le dieron los $1600 dólares y un cheque de $400 dólares por lo que restaba con la promesa de conseguir el dinero lo más pronto posible.

Paderewski se rehusó a recibir el dinero y el cheque y les dijo: “Tomen el dinero, recuperen lo que invirtieron en el recital, paguen sus estudios y me envían lo que haya sobrado de ese dinero”. Los estudiantes le agradecieron profundamente.

Años más tarde, Paderewski sería nombrado presidente de Polonia y para su mala suerte la Primera Guerra Mundial comenzó dejando a Polonia completamente devastada y con su pueblo muriendo de hambre. Paderewski no sabía a quién pedir ayuda, así que se comunicó con el Departamento de Alimentos en Estados Unidos el cual tenía como director a un tal Herbert Hoover, el mismo que sería nombrado presidente años después. Hoover al recibir el pedido de Paderewski envió toneladas de comida y ayuda a Polonia, la cual ayudaría a salvar a los polacos de la catástrofe.

Tiempo después, Paderewski quiso agradecer personalmente a Hoover por la ayuda recibida y viajó a Estados Unidos. Una vez ahí, se reunió con Hoover y cuando comenzaba a darle las gracias, Hoover le interrumpió y le dijo: “No tiene nada que agradecerme Señor Presidente. Quizás no lo recuerde pero muchos años atrás usted ayudó a unos estudiantes a financiar sus estudios con un recital de piano y yo era uno de esos estudiantes.”

Hacer actos buenos sin esperar ninguna recompensa es indudablemente una acción caritativa de un hombre con alta moralidad y virtud. La amabilidad y compasión genuinas brillan a través de las edades y no se desvanece con el paso del tiempo.

La mayoría de las personas sólo piensan: "Si le ayudo, ¿qué recibo yo?" Las mentes superiores piensan: “Si yo no los ayudo, ¿qué pasará con ellos?"

sábado, 5 de mayo de 2018

La verdadera Mente ¿más allá del cerebro?

Por María Damiani






Para que las montañas estén en pie, se ha necesitado una fuerza indescriptible, pero están donde están para dar testimonio del poder del Amor.
¿Podemos imaginarnos acaso cómo este Amor dirige a toda la creación del universo? No creo que el universo estuviese bien ajustado si no existiera ese poder o Mente superior.
El hombre continuamente está tratando de explorar la mente humana, mientras que la ciencia del cristianismo se inclina a comprender al Principio universal que creó todo lo bueno. La mente humana tiende a ser proclive a la variación y por lo general presenta una naturaleza indefinida.
En la Biblia, el apóstol Pablo dice que, sin el Espíritu de Dios, no podemos entender realmente las cosas más allá del plano humano y expresa: “Hermanos no os conforméis a este siglo”, es decir es posible renovarse y transformarse en la fuerza del Espíritu y esto se puede lograr con una disciplina mental, enfocados en la bondad pura de Dios que normalmente asociamos con nuestra idea de lo divino.
Es fundamental descubrir las distorsiones del pensamiento y para su detección puede emplearse una herramienta valiosa, la oración.
Según el médico y profesor americano de la Universidad Thomas Jefferson, Andrew Newberg, las prácticas espirituales tradicionales como la oración son capaces de alterar las conexiones neuronales del cerebro, conduciendo a “estados duraderos de unidad, paz interior y amor”. Después de realizar un estudio a través de la tecnología de las resonancias magnéticas descubrió aplicándola en más 40 mil casos que la oración es realmente poderosa.
La oración puede enfocarnos en las acciones buenas, en una calma constante y una confianza clara y segura.
Hay una manera distinta de ver las cosas, la vida desde el diseño de una Mente inteligente. Esa inteligencia suprema puede penetrar hasta lo más profundo de tu mente y revelarte pensamientos saludables y deseos puros. El cerebro en realidad no puede tener conocimiento ni alcanzar la excelsitud de esa Mente creadora y cuando el hombre se rinde ante ella y deja de reconocer que perjudiciales acciones mentales puedan gobernar su vida despertará a su verdadera esencia espiritual.
A causa de una curación física que experimentó, Mary Baker Eddy, una de las pioneras en el campo de la medicina mente-cuerpo, investigó la diferencia crucial entre el poder de la mente humana y el poder de Dios. En su época predominaba el mesmerismo o magnetismo animal creado por el médico alemán Franz Mesmer, considerado por algunos como un método misterioso de hipnosis y por otros como las fuerzas psíquicas de las personas. Eddy continuó sus investigaciones por otro camino diametralmente opuesto considerando que un hipnotizador emplea un error para destruir otro.
La autora fue determinante en el desarrollo de sus ideas acerca de la naturaleza de Dios y en encontrar “la ciencia que gobernaba” el proceso de curación espiritual. Años más tarde escribió estas ideas sanadoras en su best seller Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras  basadas en las curaciones de Jesús sobre el cimiento del Amor divino y la idea de una Mente como la fuente de salud, la Mente Dios.
En otro de sus libros Escritos Misceláneos, expresó: “La consciencia, al elevarse, acumula renovadas formas y un singular fuego de las cenizas del yo que se va desvaneciendo, y renuncia al mundo”.
El pensamiento humano cede a la acción salvadora de Cristo porque el Amor divino siempre está presente y no hay consciencia desprovista de ese amor.
Podemos pensar en el Cristo como el mensaje divino que constantemente habla a la consciencia humana.
En la medida en que comprendas que es la Mente divina la única realidad que gobierna tus acciones podrás dominar las aguas tormentosas de la mente humana y sentirás la acción regeneradora y renovadora del Cristo.
Tomado de: https://www.grandesmedios.com/la-mente-humana/