sábado, 2 de julio de 2011

¿Buenos o justos?



Por: Juan Carlos Apitz - www.juancarlosapitz.com - twitter: @justiciapitz - El falso dilema de los venezolanos entre las izquierdas y las derechas del espectro político-ideológico puede resumirse en la interrogante que da título a nuestro artículo de hoy. Amartya Sen -un reconocido filósofo indio y premio Nobel de Economía- cuenta en su libro The Idea of Justice la siguiente metáfora: dos niñas y un niño discuten sobre quién de los tres debe quedarse con una flauta: Anne cree que debe ser suya porque ella es la única que sabe tocarla; Bob la quiere porque es pobre y no tiene nada más y, finalmente, Carla trata de convencer a sus amigos de que la flauta debe ser suya porque fue ella quien la fabricó. ¿Quién debería quedarse el instrumento? Los tres argumentos son válidos y contraponen distintas formas de fundamentar la justicia: la primera niña por su enfoque utilitario (al fin y al cabo, ella es la única que puede darle al instrumento el uso para el que se construyó; los demás, ni siquiera saben música); el niño, en cambio, apuesta por la igualdad (no tiene nada y con la flauta ya tendría algo) y, por último, Carla basa sus razones en la libertad, porque fue ella la artesana que decidió convertir un simple trozo de madera en un instrumento musical; es decir, nos encontramos con tres planteamientos: El utilitarismo (representado por Anna) es pragmático, hedonista (busca el placer del mayor número de personas) y teleológico (su fin es que los resultados sean buenos); pero este criterio también ofrece dos importantes lagunas: en primer lugar, es poco objetivo, porque ¿quién decide lo que es bueno y para quién? Y, en segundo lugar, su aplicación supondría una contradictoria forma de plantearse la justicia: cuando Robin Hood robaba a los ricos para dárselo a los pobres necesitados, su fin era bueno, práctico y había más beneficiados que perjudicados, luego la acción del famoso salteador de Sherwood habría sido justa -según la teoría utilitarista- y esta clase de robos tendrían que ser considerados buenos, lo cual no es cierto. Según el igualitarismo del niño (Bob), todos los seres humanos somos iguales por naturaleza, con independencia de nuestra raza, sexo, creencia, opinión, lugar de nacimiento u otras circunstancias personales; lo cual no impide que -en ciertas ocasiones- alguien reciba más recursos que los demás. Es la llamada discriminación positiva; por ejemplo, las subvenciones a los pobres en los servicios públicos esenciales. Las críticas a este argumento se centran en que tanta igualdad cohíbe la libertad de las personas, al tratarlas como parte de un colectivo, y evita que algunos miembros de la sociedad destaquen por sus habilidades o talentos. Con esta opinión en contra, la pregunta sería: ¿Para qué le vamos a dar la flauta a Bob si no sabe tocarla ni tampoco la ha fabricado él? Luego, el liberalismo del personaje de Carla, defiende el derecho absoluto de propiedad sobre nuestras posesiones (en este caso, ella fue quien hizo la flauta) y, por lo tanto, lo justo es que también se beneficie de su uso. Sus detractores acusan a esta teoría de defender un concepto ilimitado del derecho a la propiedad, su excesiva autonomía del individuo frente al Estado (el bienestar de cada uno depende sólo de sí mismo) y que consideren a la libertad como el valor más importante frente a la igualdad. ¿Es mejor un fundamento de la justicia que otro? La moraleja de la historia de Sen es que resulta difícil conciliar estas tres posturas; por ese motivo, el autor indio insiste en que lo importante es reconocer que la justicia obedece a una pluralidad de razones, que debemos compararlas para tratar de mediar y que las decisiones que se tomen se basen en el acuerdo. En fin, ya decía Víctor Hugo: Es fácil ser bueno; lo difícil es ser justo.

viernes, 1 de julio de 2011

Ha muerto la democracia


Por: Arcadio Hernández - http://www.codigovenezuela.com - La institucionalidad ya no existe en Venezuela. Era una certeza, ahora largamente confirmada por la ausencia prolongada del presidente, por la falta de información veraz, y por el simple hecho de que, con o sin Chávez, el país lleva casi un mes siendo el mismo de hace, justamente, casi un mes. ¿Quién se está encargando de gobernar a Venezuela? Esa es la pregunta que todos los venezolanos, sin excepción, tenemos semanas haciéndonos. Cuando todo el poder recae en un solo hombre, su falta genera confusión e intranquilidad profundas. El discurso que le ha quitado el sueño a los venezolanos en los últimos 12 años colocaba como protagonista de todos los males o a Hugo Chávez, o a la oposición. La propia versión oficial ha hecho del mismo artífice y protagonista de una gesta heroica gubernamental, de una guerra cuasi santa contra el ‘’imperio’’, ¡lo ha ungido caudillo! ¿Y ahora qué? Ahora nada. Ahora la historia nos demostró que la 5ta República es la autocracia de un hombre ¿dónde están las instituciones que deberían tomar las riendas del país, mientras el presidente se recupera? Es curioso como esa entelequia llamada ‘’nación’’ se mantiene cohesionada sin nadie que la gobierne, o siendo gobernada por actores y/o factores que no vemos, que no tenemos certeza de que existen. En una democracia real, los poderes del Estado tendrían el barco controlado, y ya habría un nuevo capitán. Navegamos en un barco que va a la deriva, no sabemos quién lo dirige. En este barco llaman la atención (y preocupan sobremanera) dos grupos de actores: -La silenciosa dirigencia opositora, que a través de la Mesa de Unidad parece buscar excluirse a sí misma de la grave coyuntura que vive el país. En palabras de su principal vocero, Ramón Guillermo Aveledo, manifestó su deseo de que se le transmita “…al país serenidad y certeza…”. Un mensaje muy bonito que tiene el trasfondo tétrico de quienes van montados en una nave sin querer darse por enterados de que su arribo a buen puerto está en peligro. -Y la tripulación, que probablemente a esta hora esté dividida en grupos y grupúsculos, entre los muy leales y los no tantos, corriendo de un ministerio a otro, uniéndose o separándose en función de diversos intereses, personales o colectivos. El grave peligro que vive la patria hoy es que, desde la propia revolución, y desaparecido el elemento aglutinante, la desintegración puede dar paso, sin mucho problema, a una pugna interna de dimensiones y alcances preocupantes. Y por otro lado, el contrapeso de esta balanza de poderes, la dirigencia opositora, da nuevamente muestras de estar sólo y únicamente preocupada de las elecciones del 2012, como si lo demás no importara, como si las masas hambreadas no existieran. Esperemos la recuperación total del “comandante-presidente”, si no veremos, y que quede en acta como mi humilde opinión, o un país sumido en el caos, o a un digno sucesor ungido por el propio CH y aupado, y de eso no tengo dudas, por la propia MUD “siempre y cuando vayamos a elecciones en el 2012”.

Las faltas temporales del Pdte. de la República


Por: Allan R. Brewer-Carías - La Constitución establece que el Presidente de la República puede separarse temporalmente del ejercicio de su cargo, lo que ocurre en todas aquellas circunstancias de hecho, de cualquier naturaleza que sean, en las cuales el Presidente se encuentre en la situación de hecho de no puede ejercer efectivamente el cargo. Es lo que la Constitución denomina como “falta temporal” al referirse a esas situaciones de hecho en las cuales el Presidente se encuentra separado del ejercicio del cargo por un tiempo. Como lo he expresado desde hace años “Una falta temporal puede consistir, por ejemplo, en ausencia por enfermedad o por un viaje dentro o fuera del territorio nacional”. Los Presidentes, como cualquier persona humana, se enferman, y por ello, deben permanecer a resguardo, curándose, lejos del control del ejercicio de sus funciones como Jefe de Estado y del Ejecutivo nacional; y en el mundo contemporáneo, con frecuencia viajan y se alejan efectivamente del centro del ejercicio de sus funciones. En todos esos casos, se está en presencia de faltas temporales, que como tantos acaecimientos propios de la persona humana, son en general situaciones de hecho, acaecimientos, que obligan a una persona a separarse de sus tareas ordinarias, que suceden, y que, con frecuencia, no se programan con anterioridad, es decir, no siempre se pueden planificar, ni se pueden “autorizar” previamente. Simplemente, en general, acaecen, y en muchos casos no pueden controlarse por la persona. Por supuesto, en muchos otros casos, la situación de hecho que produce la falta temporal puede efectivamente controlarse por la persona, de manera que puede anticipadamente programar su conducta. Un Presidente de la República previsivo, por ejemplo, si bien no puede como cualquier humano anticiparse a su estado de salud y programar cuando se va a enfermar, en muchos otros casos si puede programar su separación temporal del ejercicio del cargo, como sucede por ejemplo, cuando decide someterse a una operación quirúrgica o decide realizar un viaje. Lo que por supuesto, no siempre puede ocurrir, porque incluso en estos casos, la situación de hecho y la separación del ejercicio del cargo puede producirse de manera súbita, sin programación alguna, como sucede por ejemplo, con una operación quirúrgica de urgencia o de emergencia, o con un viaje imprevisto. Lo cierto, en todo caso, es que hay falta temporal, cuando una enfermedad o situación de salud imposibilita al Presidente estar en ejercicio efectivo de su cargo, y poder acudir efectivamente al lugar donde esta el centro de sus operaciones como Presidente. Los viajes fuera del asiento de los órganos del Poder Nacional como faltas temporales del Presidente de la República. Igualmente, habría falta temporal del Presidente de la República, en todo caso de viaje del mismo, cuando desde el punto de vista fáctico ello le impida ejercer efectivamente sus funciones como Jefe de Estado y Jefe del Ejecutivo Nacional, sea hacia que el viaje se realice hacia el interior del país o hacia al exterior del país, originando ausencia del territorio nacional. En cuanto a los viajes al interior del país, conforme al artículo 18 de la Constitución, si bien la ciudad de Caracas es el asiento de los órganos del Poder Nacional, conforme dicha norma ello “no impide el ejercicio del Poder Nacional en otros lugares de la República”. Por ello, el Presidente de la República al viajar por el territorio nacional no se considera separado del ejercicio de las funciones de su cargo, las que puede continuar ejerciendo en otros lugares del territorio nacional. Una falta temporal con ocasión de un viaje en el país, sin embargo, sólo se produciría si por alguna razón fáctica, natural, accidental o de emergencia, el Presidente se encontrase aislado sin poder por ejemplo, comunicarse. En cuanto a los viajes al exterior, en cambio, todos constituyen una “ausencia” del Presidente del territorio nacional y del ejercicio de su cargo, es decir, todos constituyen faltas temporales del Presidente de la República. El ejercicio del Poder Nacional conforme a la Constitución, incluyendo el Poder Ejecutivo, no se puede ejercer sino en el territorio de la República, en principio, en la asiento de los órganos del Poder nacional, que es la ciudad de Caracas, o en otros lugares de la República (art. 18, Constitución), pero nunca en el exterior. El Presidente de la República, por tanto, cuando viaja al exterior, es decir, fuera del territorio nacional, se separa temporalmente del ejercicio de su cargo, situación respecto de la cual tiene entera libertad de decidirla, en el sentido de no es libre de ausentarse en viajes al exterior, cuando y como quiera y, por tanto, colocarse en situación de falta temporal en el ejercicio de sus funciones. De acuerdo con la Constitución, si el viaje al exterior, es decir, la ausencia del territorio nacional por el Presidente, se prolonga por un lapso superior a cinco días consecutivos, los artículos 187.17 y 235 le imponen la necesidad de obtener la autorización de la Asamblea Nacional. Como toda autorización, que es distinto en derecho a una “aprobación”, por supuesto, el acto de la Asamblea tiene que emitirse previo a que ocurra la ausencia, no ex post facto. Lo importante a destacar en esto, sin embargo, es que la autorización de la Asamblea Nacional en esos casos de viajes al exterior, no es un condicionante en forma alguna para que la falta temporal se produzca. La autorización de la Asamblea no es una autorización para que se de la situación de falta temporal del Presidente. Esta se produce en forma automática, independientemente de que haya o no la autorización de la Asamblea nacional. La autorización legislativa es simplemente una de las tantas funciones de control político que ejerce la Asamblea Nacional respecto del Poder Ejecutivo. Otras autorizaciones de este tipo son, por ejemplo, la relativa al nombramiento de funcionarios diplomáticos (art. 187.14), el empleo de misiones militares (art. 187.16) y el enjuiciamiento del Presidente de la República (art. 266.2). La importancia de la autorización legislativa para la ausencia del territorio nacional resulta, además, del hecho de que en caso de receso de la Asamblea, la misma debe darla la Comisión Delegada (art. 196.2). Por tanto, en todo caso de viaje al exterior, es decir, de ausencia del Presidente del territorio nacional, independientemente de su lapso y de que se haya o no obtenido autorización de la Asamblea Nacional, hay siempre una falta temporal del Presidente. Es decir, independientemente de si el viaje es por un día, o por cinco días, o por un lapso superior a cinco días, siempre la ausencia del territorio nacional produce la situación de falta temporal del Presidente. Como se dijo, la situación de falta temporal es una situación fáctica que en estos casos de viajes fuera del territorio nacional se produce con el viaje en si mismo, es decir, con la ausencia del territorio. La forma de suplir las faltas temporales del Presidente de la República. De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 234 de la Constitución, las faltas temporales del Presidente de la República, son suplidas automáticamente por el Vicepresidente Ejecutivo, sin necesidad de “acto” oficial, formal o protocolar alguno, y sin necesidad de que se “juramente” ante órgano alguno. Esa es, precisamente, una de sus atribuciones conforme al artículo 239.8 de la misma Constitución, la de “suplir las faltas temporales del Presidente”, la cual conforme lo explicó la “Exposición de Motivos” de la Constitución, el Vicepresidente ejerce “al ser el suplente formal del Presidente de la República en las diferentes hipótesis de faltas tanto absolutas como temporales que contempla el texto constitucional,” pero teniendo en cuenta que esta figura en la Constitución no fue concebida como “el típico cargo que tiene la función de resolver la sucesión presidencial por la ausencia temporal o absoluta del Presidente de la República. Más que ello, el Vicepresidente es una institución que comparte con el Presidente el ejercicio de su jefatura de gobierno y responde políticamente por la gestión general del gobierno frente al Parlamento,” considerándose que las funciones que le otorga la Constitución al Vicepresidente “son esenciales para el normal desenvolvimiento del Ejecutivo Nacional”. En consecuencia, producida una falta temporal del Presidente de la República, de cualquier naturaleza que sea, el Vicepresidente la suple automáticamente, siendo ello su atribución constitucional directa, sin necesidad de que nadie lo autorice a ello, y sin necesidad de que se juramente para ello ante nadie. Desde que comenzó a ocupar el cargo de Vicepresidente, éste prestó el juramento de ley, de cumplir fielmente sus atribuciones, entre las cuales está expresamente, suplir las ausencias temporales del Presidente de la República; por lo que producida una situación de falta temporal, como la producida por la ausencia del Presidente de la República del territorio nacional, nadie tiene que decirle al Vicepresidente que supla la falta temporal, y a nadie tiene que notificárselo. Sin embargo, la suplencia por el Vicepresidente de las faltas temporales del Presidente de la República tiene un límite constitucional, y es que sólo puede extenderse por un lapso de “hasta por 90 días.”Al vencerse este lapso de 90 días, la Asamblea Nacional es entonces llamada de nuevo por la Constitución (art. 234) a ejercer el control político sobre el Poder Ejecutivo, y debe decidir en alguna de estas dos formas: En primer lugar, al vencerse el lapso constitucional de 90 días, dice la Constitución, “si una falta temporal se prolonga por más de 90 días consecutivos, la Asamblea Nacional debe decidir por mayoría de sus integrantes si debe considerarse que hay falta absoluta,” en cuyo caso se daría el supuesto de abandono del cargo declarado por la Asamblea Nacional (art. 233). En segundo lugar, la Asamblea Nacional también tiene la autorización constitucional para prorrogar el lapso inicial de 90 días de falta temporal del Presidente “por 90 días más,” de manera que en este caso también, al concluir la prórroga de 90 días, es decir, cuando la falta temporal sea de 180 días, se produce automáticamente la situación de falta absoluta del Presidente de la República.
Algo sobre la situación actual en Venezuela (Junio 2011)
1. El Presidente de la República se ausentó del territorio nacional el día 5 de junio de 2011 en un viaje oficial hacia Brasil y Ecuador.
2. Con tal motivo, cualquiera que haya sido el motivo del viaje, e independiente del tiempo de permanencia en el exterior, y de si se obtuvo o no autorización previa o posterior de la Asamblea Nacional para permanecer en el exterior, se produjo una falta temporal del Presidente de la República, que desde el 5 de junio de 2011 suple el Vicepresidente Ejecutivo.
3. En esa situación de ausencia del territorio nacional y de ausencia temporal, el Presidente de la República está impedido, desde el exterior, de ejercer sus funciones de Jefe del Ejecutivo Nacional, porque ausente del territorio nacional, está separado de su cargo. Si estuviese en misión oficial en el exterior, podría en cambio y, por supuesto, ejercer sólo sus funciones de Jefe de Estado al representar a la República ante la comunidad internacional. Esto significa, que el Presidente de la República no puede como jefe del Ejecutivo Nacional despachar desde el exterior. En esa función lo suple el Vicepresidente Ejecutivo.
4. Por tanto, desde el día 5 de junio de 2011, el Vicepresidente Ejecutivo se encuentra supliendo la falta temporal del Presidente de la República, hasta por un lapso de 90 días. El Vicepresidente Ejecutivo no puede negarse a ejercer la suplencia de la falta temporal del Presidente. Es una obligación constitucional que no puede eludir, y de lo contrario, debería considerare como falta en el ejercicio de las atribuciones de su cargo.
5. El lapso de hasta 90 días máximo de una falta temporal del Presidente que puede ser automáticamente suplido por el Vicepresidente Ejecutivo, comenzó el día del inicio de su viaje, es decir, el día 5 de junio de 2011. A su vencimiento, la Asamblea nacional está en la obligación de decidir si prorroga el lapso por otros 90 días, o si considera que la situación planteada es una falta absoluta.
6. En caso de que la falta temporal del Presidente de la República, por cualquier motivo, se convierta en una falta absoluta, si esa situación se produce durante los últimos 2 años del período constitucional (el actual período comenzó en 2007 y concluye en 2012), el Vicepresidente Ejecutivo debe asumir la Presidencia de la República hasta completar el mismo (art. 233).
Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene una importancia absoluta - ARISTÓTELES

El discurso


EDITORIAL ANALITICA - editor@analitica.com - El propio Presidente Chávez pone punto final a las especulaciones y revela el delicado estado de su salud. Es lamentable que se haya disimulado por tanto tiempo la verdad y que la desinformación se impuso creando ese clima malsano de rumores en uno u otro sentido. El discurso del Presidente Chávez pone punto final a las especulaciones y revela el delicado estado de su salud. Su mensaje es que de nuevo vencerá a la adversidad pero no señaló cuando retornaría a Venezuela, lo cual es lógico, vista la complejidad de su situación personal. Queremos expresar nuestra solidaridad con el Presidente Chávez en estas difíciles circunstancias personales. Sin embargo, creemos que es indispensable que se cumpla con lo que contempla la Constitución y que el Vicepresidente asuma la presidencia hasta la total recuperación del jefe de Estado. No es humanamente posible luchar para vencer la enfermedad y al mismo tiempo ocuparse, desde La Habana, de la compleja realidad del país. Este es un momento en el que debería reducirse la pugnacidad y tratar de abordar conjuntamente los problemas. El gobierno no puede por si solo resolver las crisis de la inseguridad, penitenciaria, eléctrica, sanitaria y económica. Hoy más que nunca la gran mayoría de los venezolanos desean que haya concordia y paz y para ello es indispensable que el gobierno entienda que no son los únicos dueños de la verdad y que se necesita el concurso de todos, sin exclusiones, para resolver la difícil situación por la que actualmente atraviesa el país.

Chesterton

Un radical generalmente significa un hombre que pensó que podía de alguna forma arrancar la raíz sin afectar la flor G. K. Chesterton

jueves, 30 de junio de 2011

Venezuela, colonia cubana


Por: Carlos Peñaloza - genpenaloza@gmail.com - Aprovechándose del agotamiento de la sociedad venezolana y la debilidad de su presidente, Fidel Castro ha convertido a Venezuela en una colonia brutalmente usada y explotada, lo cual llega al colmo con la retención de nuestro presidente en la capital de Cuba. Lenta pero implacablemente, Fidel Castro nos ha arrebatado la independencia y convertido, a todos los efectos, en una colonia de Cuba. Las decisiones estratégicas, y el control de la Fuerza Armada y de los órganos de seguridad del Estado venezolano han pasado a manos de los dictadores de Cuba. La entrega no se ha hecho a la fuerza. Todo lo contrario: ha sido financiada con fondos del tesoro nacional venezolano y ha contado con la complicidad sumisa de nuestro presidente y algunos jefes de nuestra Fuerza Armada –esos que habían jurado defender con sus vidas la patria y sus instituciones. Al nombre de nuestra república e instituciones fundamentales se les ha deformado agregándoles con intención perversa el adjetivo “bolivariano”, con el ladino propósito es hacer creer que se están poniendo en práctica las ideas del Padre la Patria cuando se está haciendo lo exactamente opuesto. Los fundamentos y disposiciones de nuestra Constitución han sido violados. El partido del presidente se ha apoderado del Estado y maneja la hacienda pública como si fuera su patrimonio personal. Las Fuerzas Armadas se han convertido en instrumento dócil de un partido político. Los medios de comunicación del Estado, creados para servicio de la sociedad, son de uso exclusivo del PSUV y se los utiliza no para informar sino para insultar y humillar al resto de los ciudadanos. Y así sucesivamente. Tanto agravio a la conciencia y honor nacionales se han encubierto detrás de dos falsedades atractivas: el amor a los pobres y el sueño integrador de Bolívar en Hispanoamérica. Esa ha sido la cobertura utilizada por los nuevos saqueadores de la patria, pero el objetivo real ha sido entregar la soberanía nacional a un país extranjero. Las dos falacias están al descubierto. Durante la última docena de años los pobres se han hecho más pobres y se les ha arrebatado su dignidad al someterlos a vivir, como perros, de las sobras que caen del festín en que viven los jefes del oficialismo. El sueño que se ha realizado no es el de Bolívar sino el de Fidel Castro. Venezuela dentro del ALBA ha pasado a ser una colonia mas del imperio cubano. El dinero de todos los venezolanos fluye sin autorización y sin control a financiar el imperio comunista de Fidel. Si ese dinero se usara sabiamente por gobernantes pulcros y democráticos, Venezuela seria una tacita de oro y la pobreza crítica hubiera desaparecido. Nuestra constitución no incluye las palabras socialismo ni comunismo en su texto como sistema político del Estado. Las propuestas socialistas y comunistas hechas por el presidente en el referendo del 2007 fueron claramente rechazadas por los venezolanos con el respaldo de la Fuerza Armada, que se negó a respaldar al presidente en su intención de ignorar ese mandato ciudadano. Pero el dinero venezolano es un tema de seguridad nacional para Cuba. Su dilema real es “Petróleo o Muerte”. Sin los petrodólares venezolanos su arruinada dictadura se hundiría. Por ello el tirano de la isla ordenó a su pupilo realizar un nuevo referéndum a fin de extender su permanencia en el gobierno y con ello la seguridad de que el dinero de los venezolanos seguiría siendo para Cuba. Mediante el peso abrumador del Estado y con uso grosero de los recursos públicos, más la obediencia del Poder Electoral, fue aprobada esta propuesta esencialmente anti-democrática. Pero eso no era suficiente. Por la brecha de la re-elección, Fidel metió su caballo de Troya comunista. El pupilo de Fidel recibió órdenes de actuar como si el elector hubiera aprobado la Reforma Constitucional rechazada el 2007. El país, agotado y deprimido, no estuvo en capacidad de resistir al monstruoso atropello, sólo comparable con el que Hitler aplicó al abrumado pueblo alemán en los años treinta. Es así como Fidel ha seguido adelante con su sueño, con Venezuela como principal colonia y el ALBA como el conjunto de su imperio. Al colmo de la ofensa a nuestra nacionalidad hemos llegado con el virtual secuestro en Cuba de nuestro presidente gravemente enfermo, negándosenos a los venezolanos información sobre su salud, como si fuésemos infantes sin calificación para saber una verdad que sólo pueden saber sus mayores: Fidel y Raúl. Los endebles administradores a quienes se dejó al mando del Estado venezolano actúan por órdenes que supuestamente imparte el Presidente de Venezuela desde su lecho de enfermo, cuando los ciudadanos tenemos todas las razones para sospechar que ese Presidente no está en condiciones de ejercer el cargo. La suspensión de la cumbre de la CECLAC en Margarita y su inasistencia al Campo de Carabobo atestiguan este hecho. Es evidente que el dominio más o menos encubierto que Fidel Castro ha tenido sobre Venezuela, se ha hecho escandaloso e inaceptable con la retención que se hace de nuestro presidente. Mañana, en este mismo espacio, haremos una proposición concreta sobre lo que debe ser la reacción de los ciudadanos venezolanos ante el sometimiento de nuestra patria a la condición de colonia cubana. Esta propuesta será un primer paso pacifico y cívico que dará LA RESISTENCIA para demostrar su rechazo a la insultante entrega de la patria a los cubanos. Los venezolanos no podemos seguir aceptando vejaciones y desfueros. El 5 de Julio ha pasado a ser una fecha de luto para los venezolanos.
Tomado de: http://www.puestodecombate.org

Einstein

No se como será la tercera guerra mundial, sólo se que la cuarta será con piedras y lanzas EINSTEIN, Albert

miércoles, 29 de junio de 2011

Burns

El secreto de un buen sermón es tener un buen principio y un buen final, y después juntarlos lo más posible George Burns

Goethe

No basta saber, sino también aplicar el saber; no basta querer, es preciso obrar GOETHE, Johann Wolfgang von

José Gregorio



José Gregorio Hernández Cisneros, OFS (Isnotú, Trujillo, 26 de octubre de 1864 - Caracas, 29 de junio de 1919), fue un médico y científico venezolano, solidario con los más necesitados, tanto que muchos latinoamericanos lo consideran santo a pesar de no haber sido canonizado por la Iglesia Católica. Murió de forma trágica, al golpearse la cabeza con el borde de la acera a consecuencia de un impacto con un automóvil, en la esquina de Amadores, La Pastora, Caracas, Venezuela, pueblo hoy integrado en Caracas. Sus restos reposan en la iglesia parroquial de La Candelaria de esta ciudad, después de estar por mucho tiempo en el Cementerio General del Sur. Era la tumba más visitada de dicho cementerio. Actualmente está en proceso de beatificación y canonización, logrando en el año 1986 que el papa Juan Pablo II lo declarara "venerable". Infancia - José Gregorio nació en Isnotú, una pequeña localidad ubicada en el estado de Trujillo (Venezuela), en la cordillera Andina, en el occidente del país, siendo el primero de seis hermanos, hijo de Benigno María Hernández Manzaneda y Josefa Antonia Cisneros Mansilla, de ascendencia colombiana y española (canaria) respectivamente. Toda su infancia la pasó en su pueblo natal, pues su padre era dueño de un comercio en la localidad, posición bastante elevada para el momento. A los trece años de edad, José Gregorio manifestó a su padre su deseo de estudiar la carrera de derecho; sin embargo, su padre le convenció para que estudiara medicina. Para ello tuvo que trasladarse a la ciudad de Caracas para realizar el bachillerato. Al llegar a la capital, inició sus estudios en el Colegio Villegas, uno de los centros más prestigiosos de la época, dirigido a la sazón por Guillermo Tell Villegas. Durante su estancia en este colegio, el joven José Gregorio entabló amistad con el director y su esposa. Estudios en Europa - El 28 de junio de 1888, Hernández recibe el título de medicina en la Universidad Central de Venezuela; luego de graduarse, el Gobierno de Venezuela le otorga una beca que le permite viajar a París, con el objetivo de profundizar su conocimiento en áreas más aplicadas de la medicina que, para entonces, no eran bien conocidas en el país. En noviembre de 1889 ya se encontraba cursando estudios en el laboratorio de histología de Mathias Duval. Durante dichos estudios, José Gregorio profundiza en las áreas de Microbiología, Histología Normal, Patología, Bacteriología y Fisiología Experimental, entre otras. Terminados sus estudios en esa ciudad, solicita permiso y se traslada a Berlín para estudiar histología y anatomía patológica y seguir un nuevo curso de bacteriología. Culminados sus estudios, Hernández regresa a Venezuela a fin de ingresar como profesor en la Universidad Central de Venezuela en Caracas; además, aprovecha para traer valiosos equipos médicos al Hospital Vargas. A él se debe la introducción del microscopio en Venezuela. Carrera profesional - En 1891, Hernández regresa de Europa y, en el mes de noviembre de ese año, comienza su actividad como docente en las cátedras de Histología Normal y Patológica, Fisiología Experimental y Bacteriología, de la Universidad Central de Venezuela (UCV), convirtiéndose en el fundador de ambas. Además, al concluir sus estudios de postgrado en París y Berlín, le fue delegada la responsabilidad de adquirir con recursos del estado venezolano los materiales necesarios para instalar el Laboratorio de Fisiología Experimental de Caracas, así como la adquisición de la bibliografía que fuera necesaria para la apertura de las cátedras mencionadas en la UCV. Por otra parte, a Hernández se debe la introducción del microscopio en Venezuela, del que además enseñó su uso y manejo. También introdujo otros muchos instrumentos científicos que trajo de Francia, como atestigua su compañero, el doctor Augusto Pi Suñer. El 14 de septiembre de 1909 es nombrado profesor de la cátedra de Anatomía Patológica Práctica, la cual funcionó anexa al Laboratorio del Hospital Vargas, y de la cual se encargó hasta la creación de la cátedra de Anatomía Patológica de la Universidad Central, con asiento en el Instituto Anatómico, y que fue regentada por el doctor Felipe Guevara Rojas, en 1911. Por otra parte, fue el fundador de la cátedra de Bacteriología, la primera de esta disciplina que se fundó en América, y la primera persona en Venezuela en publicar un trabajo de dicha disciplina (Elementos de Bacteriología, 1906). Es considerado el impulsor y pionero de la verdadera docencia científica y pedagógica en Venezuela, basada en lecciones explicativas, con observación de los fenómenos vitales, la experimentación sistematizada, prácticas de vivisección y pruebas de laboratorio. También coloreó y cultivó microbios e hizo conocer la teoría celular de Virchow. Por otra parte, es destacada su faceta como fisiólogo y biólogo, conociendo a fondo la física, la química y las matemáticas, ciencias básicas y trípode fundamental sobre la que reposa toda la dinámica animal. Su labor docente fue interrumpida en dos ocasiones. La primera, cuando decide hacerse religioso y entrar en el monasterio de la orden de San Bruno en La Cartuja de Farneta, a la cual llegó el 16 de julio de 1908, y de la que regresó el 21 de abril de 1909, reincorporándose en mayo de ese mismo año a sus actividades académicas en la Universidad. La segunda vez que interrumpió sus actividades docentes fue a partir del 1 de octubre de 1912, cuando el gobierno dictatorial del general Juan Vicente Gómez decreta el cierre de la Universidad, ya que esta se había situado en contra de su régimen. Sin embargo, restablece su actividad docente en enero de 1916, tras la fundación de la Escuela de Medicina Oficial, que funcionó en el Instituto Anatómico. Hubo otra corta interrupción, pero esta vez sin apartarse del ámbito académico, ya que en 1917 viaja a las ciudades de Nueva York y Madrid para realizar estudios, quedando provisionalmente a cargo de sus cátedras el doctor Domingo Luciani. Reinicia su actividad docente el 30 de enero de 1918, hasta se muerte, atropellado por un automóvil, el 29 de junio de 1919. Valoración de su obra - Hernández es autor de trece ensayos científicos sobre diversas disciplinas, ampliamente reconocidos por la Academia Nacional de la Medicina, de la cual fue fundador. Su trabajo reviste significativa importancia por su capacidad como clínico de someterse al rigor del método anatomoclínico que la escuela francesa había llevado hasta el cénit en su aplicación (como en los casos presentados por Hernández sobre tuberculosis, pneumonía y fiebre amarilla), por su capacidad de manejar los recursos derivados de las técnicas complementarias de diagnóstico (los datos de la histología patológica, de la bacteriología, de la parasitología y de la fisiología) para lograr una cabal interpretación de los procesos patológicos presentes en el paciente y por su capacidad para crear hipótesis novedosas (los datos de hematimetría en los sujetos de nuestro medio, la descripción de una nueva forma de angor pectoris de origen palúdico). Personalidad y legado. Era conocido como un profesor culto (hablaba español, francés, alemán, inglés, italiano, portugués, dominaba el latín, era músico, filósofo y poseía profundos conocimientos de teología), exigente y se caracterizaba por la puntualidad en el cumplimiento de sus deberes profesorales. Formó una escuela de investigadores, quienes despeñaron un papel importantísimo en la medicina venezolana. Discípulos de Hernández fueron, entre otros, el doctor Jesús Rafael Risques, quien fue su sucesor en la cátedra de Bacteriología y Parasitología, y Rafael Rangel, considerado como el fundador de la parasitología nacional. En cuanto a sus creencias, era profundamente católico, condición que nunca entró en conflicto con su labor científica, como apunta el doctor Juan José Piugbó: «Su faceta religiosa con todo lo encomiable que sea considerada en el plano místico, no debe opacar el inmenso aporte que realizó a la ciencia médica venezolana». Relación con la Iglesia católica. Vida religiosa - A pesar de no ocupar algún cargo dentro del clero de la Iglesia católica, José Gregorio era un ferviente creyente del catolicismo. En 1907, decidió abocarse a la vida religiosa y, luego de discutir el caso con el arzobispo de Caracas, monseñor Juan Bautista Castro, envía una carta al prior de la Orden de San Bruno en La Cartuja de Farneta. cerca de Lucca (Italia). Por su parte, monseñor Juan Bautista Castro también envía una carta de recomendación al prior, en donde le solicita la admisión de José Gregorio a la orden. En 1908, es admitido en el monasterio de clausura, tomando el nombre de Hermano Marcelo. Sin embargo, nueve meses después de su ingreso, enferma de tal manera que el Padre Superior dispone su regreso a Venezuela para su recuperación. Llega a Caracas en abril de 1909, y ese mismo mes recibe permiso para ingresar en el Seminario Santa Rosa de Lima, aunque durante mucho tiempo sigue anhelando la vida monacal. Transcurridos tres años, decide intentarlo de nuevo y, esta vez, se embarca para Roma con su hermana Isolina. Ingresó en los cursos de Teología en el Pontificio Colegio Pio Latino Americano, pensando así prepararse para el monasterio. Pero una vez más sus planes se vieron frustrados por la enfermedad: una afección pulmonar que le forzó a retornar a Venezuela. Beatificación - Por sus acciones y su ejemplo de conducta cristiana, los católicos venezolanos veneran a Hernández, pidiéndole favores y atribuyéndole milagros, hecho por el cual la Iglesia católica venezolana inicia en el año 1949 el proceso de beatificación y canonización, conducido por el arzobispo de Caracas, monseñor Lucas Guillermo de Castillo ante el Vaticano. Luego de iniciado el proceso, y completados los primeros casos, el Hernández es nombrado “venerable” por el papa Juan Pablo II el 16 de enero de 1986 y se inicia el próximo paso, que lo llevaría a la beatificación. De completarse el proceso, se convertiría en el primer santo de procedencia venezolana. A los obispos auxiliares, los presbíteros y diáconos, los religiosos y religiosas y a todo el pueblo fiel que peregrina en Caracas: El Dr. José Gregorio Hernández es, sin lugar a dudas, la figura más resaltante del siglo XX venezolano. Científico notable y cristiano ejemplar, el Dr. Hernández supo combinar su actividad de médico, docente e investigador con la más profunda caridad y actitud de servicio a todos, especialmente a los más pobres. Su vida fue un testimonio evidente de santidad, a tal punto, que cuando la perdió en un trágico accidente, el 29 de junio de 1919, el pueblo caraqueño exclamó espontáneamente: ¡Ha muerto un santo! Esta fama de santidad se propagó después de su muerte. Por eso el Arzobispado de Caracas inició la Causa de Beatificación y Canonización en 1948. Desde entonces, sólo lo distancia de la beatificación y, por lo tanto, de la posibilidad de rendirle culto en los altares, la comprobación de un milagro. A lo largo de estos años se han iniciado varios procesos sobre presuntos milagros, pero hasta ahora, no han llegado a feliz término.
Exhortación de Mons. Ignacio A. Velasco G., arzobispo de Caracas, para pedir se intensifique la oración por la pronta beatificación de José Gregorio Hernández.
Oración
Para pedir por la pronta Beatificación del Doctor José Gregorio Hernández Oh, Dios misericordioso, Que te has dignado escoger al Venerable Dr. José Gregorio Hernández Para que, movido por tu gracia, Practicara desde niño las más heroicas virtudes, En especial una Fe ardiente, una Pureza angelical Y una Caridad encendida, Siendo ésta la escala por la cual su alma voló a tu divino encuentro Cuando recibiste el holocausto de su vida, Concédenos que brille pronto sobre su frente la aureola de los santos, sí es para tu mayor gloria y de la Santa Iglesia. amen, asi sea.

martes, 28 de junio de 2011

Epicteto

Cuando sea llegada mi hora, moriré; pero moriré como debe morir un hombre que no hace más que devolver lo que se le confió. EPICTETO

Tres cosas (5)

La fábrica de malandros


Por: Antonio Ecarri - La muerte, esta semana, se ha dado banquete en las cárceles venezolanas. El caso de El Rodeo es una muestra concentrada de la violencia, la descomposición social y la corrupción. Violencia con saldos rojos insólitos. Descomposición social en la realidad interna de las cárceles que el gobierno ha optado por no mirar ni corregir. Y corrupción al ver arsenales de guerra en manos de presos enfrentados a sangre y fuego con muchos de esos funcionarios que permitieron el ingreso de las armas.Ha sido una matazón dentro y fuera de El Rodeo. La consecuencia indudable de una educación colapsada. Las balas, las lacrimógenas y los partes de guerra son la evidencia más contundente del fracaso educativo en el país, donde más de 4 millones de niños están fuera de las escuelas, expuestos al ocio, a la seducción de la delincuencia, a la droga. Mientras el gobierno aplaca la violencia con más violencia, y el sistema carcelario sigue marcado por los retardos procesales, unos tribunales ineficientes, la corrupción y el tráfico de drogas, armas e influencias, nosotros insistimos en nuestro mensaje: Educación es Solución. Si tuviéramos buenas escuelas no tendríamos una fábrica de malandros ni las cárceles llenas. Tenemos que parar la creación de delincuentes reforzando con educación de calidad y sin exclusión. El único instrumento capaz de derrotar al revolver es el lápiz de la educación, como herramienta para la vida, para el logro de las aspiraciones y para el mejoramiento completo de la sociedad. Sin educación no hay futuro. Para parar la fábrica de malandros, Educación es Solución. Negocios macabros - Hace 5 años, el gobierno anunció el cierre del Cementerio General del Sur porque estaba colapsado y no había más espacio para enterrar a los fallecidos. Después la Alcaldía de Libertador, anunció la construcción de tres terrazas nuevas para 35 mil parcelas, un crematorio para 2009 y una capilla para este año. No cumplió. Nunca cumple. No se construyeron las terrazas ni las parcelas nuevas pero hay nuevos entierros. ¿Cómo? Profanan unas tumbas, y venden de nuevo las fosas. Usuarios de este campo santo nos comentan que es un negocio redondo, corrupto y de irrespeto. Por 5 mil Bolívares se consigue lugar para enterrar a una persona, a dos por 8 mil. Ya no sólo profanan tumbas para brujer! ía y prácticas macabras, sino para hacer negocios macabros. Además, la Policía de Caracas se queda en la puerta mientras adentro los delincuentes se aprovechan del dolor de los familiares para atacarlos, en un cementerio lleno de escombros, basura, aguas negras y putrefacción. Así está la Caracas de la violencia, donde no hay paz ni para los muertos.

La hipótesis


Por: Eduardo J. Barrios P. - eduardojbarriosp@gmail.com - Desde que en Venezuela y en el mundo se conoció de la enfermedad de Chávez, no ha pasado un momento en dónde no surja un supuesto conocimiento de lo que padece el presidente venezolano, ¡caramba! Lo que si es cierto, es que ha sido el mayor secreto de los últimos tiempos del estado cubano-venezolano, manteniendo en vilo tanto a seguidores como a opositores y, cada cual inventando su propio análisis y cuento. Como el juego es especular, yo también participaré en el mismo. Primero: ¿Es real la enfermedad de Chávez? Solo hay dos opciones, si es real, el presidente está bien enfermo de acuerdo a los especialistas en este campo que, basándose en el parte médico dado por Maduro, emiten un diagnóstico acertado para aquellos que presentan la sintomatología de absceso pélvico y que han tratado a pacientes en su consultorio, señalando que sus síntomas, son de cuidado y dolorosos. Segundo: ¿Es un invento? Si es así, el plan es político y su fin es el de preparar el colchón para su derrota. Tal y como se ve este escenario, la ineficiencia, corrupción, la mentira, la crisis moral y ética, la vialidad deteriorada, la seguridad jurídica, la crisis asistencial, la crisis eléctrica, entre otras, hartó a los venezolanos, pero sobretodo, a miles de sus seguidores que ven con preocupación, que no hay objetivo de país en el proyecto del llamado Socialismo del Siglo XXI, sino la imposición de una ideología de igualar a todos de arriba hacia abajo y, que les cuesta –igual que a los opositores–, conseguir en los estantes de las bodegas y supermercados, alimentos básicos para sus hijos; en las farmacias y boticas, medicinas para sus abuelos y sus padres; en los hospitales, la falta de insumos para curar sus enfermedades; la productividad de sus pequeños y grandes negocios, minada por la crisis eléctrica; la inseguridad social y jurídica que no mira colores, y sufren en carne propia asaltos y confiscaciones. Esta realidad los coloca en una situación de desesperanza y en la necesidad, aun no en efervescencia, de un cambio de presidente y gobierno. Las lecturas en ambos escenario son importantes e indican, que sea cierta su enfermedad o no, la derrota electoral es inminente. Se escuchan rumores de cambios en el cronograma electoral: primero fue, que la elección presidencial se adelantaría a la de gobernadores, alcaldes y legisladores, como la de los concejales que están pendientes desde hace más de un año. Ahora plantean, que las elecciones pendientes y las regionales, se realizarían primero y de último, la presidencial. Si esto es de esta manera, no cabe duda alguna para el chavismo, de la necesidad de evitar la derrota del caudillo y por ende, la desaparición en escena del Socialismo del Siglo XXI. Para ello es menester mantener cuotas importantes de poder en gobernaciones, alcaldías, asambleas legislativas regionales y con concejales afines al proceso. Ya que si la elección es como se estipula en la Constitución venezolana o, como se escuchaba de adelantar la presidencial primero y su derrota cantada, la pérdida de la mayoría de las gobernaciones y alcaldías, dejaría a la revolución sin poder político. ¿Quién se sacrificará en el PSUV en mostrar su nombre para sustituir a Chávez, el cual no participará debido a su “enfermedad” y, quien deberá ser de su extrema confianza, de manera que no se alce con el coroto si los opositores erramos el tiro? Lo que si es cierto, es que Chávez y sus adláteres, harán oposición violenta y sin compasión. El líder del proceso debe ser colocado de nuevo ya que Venezuela sin él no es nada, según los rojitos. Él come back para el 2018, ya inició su tránsito. ¿Podremos evitarlo? Definitivamente, SÍ. En la selección del candidato que se convertirá en el presidente de todos los venezolanos, está el secreto. ¿Por quién votaremos en las primarias? Eso será responsabilidad de cada cual. Si nos equivocamos en febrero de 2012 y el candidato elegido sea más por vísceras que por madurez y consciencia, este será un blanco fácil tanto de los rojos como de los demócratas y, la ingobernabilidad, en su ignorancia, pedirá a gritos la presencia del caudillo. El destino de Venezuela y el nuestro, depende de nuestra decisión, así de simple.