jueves, 28 de mayo de 2009

Una muy triste moraleja

Sindrome Chamberlain


Por: Pedro Corzo - Leer o escuchar a quienes promueven negociar con el castrismo, y claman por concesiones para que la dictadura insular no tenga justificación para sus depredaciones, inducen a recordar a Arthur Neville Chamberlain, ex premier británico que patrocinó una política de apaciguamiento con Adolfo Hitler.La Paz de Nuestra Época, así identificó lo que resultó del Pacto de Munich, solo le fue útil al caudillo alemán. Hitler se fortaleció cuando le fue devuelto el Sarre, anexó Austria y ocupó Checoslovaquia. Su voracidad se hizo mayor ante la falta de voluntad de sus enemigos. Su certeza de que la agresividad era compensada con nuevos consentimientos, le llevó a iniciar la Segunda Guerra Mundial y producir el horror del Holocausto.Los Chamberlains no aprenden. Distender las relaciones, sin importar el precio, es su manera de resolver los problemas. Suponen que el enemigo esta ansioso de zanjar la disputa y que terceros van a respaldar la encomienda. Un diferendo les pone inquieto y un conflicto les infunde pavor, por lo que intentan aplazar lo que puede ser inevitable. El gobierno de Fidel y Raúl Castro en estos cincuenta años se ha caracterizado por su agresividad contra el pueblo cubano y en muchas ocasiones contra naciones extranjeras, por lo que es de extrema ingenuidad suponer que la dictadura insular necesita argumentos para justificar sus actos. No requieren subterfugio para actuar porque se consideran ungidos de la misión de "salvar" hasta aquellos que no quieren ser convertidos. Negociar, discutir y buscar soluciones a las diferencias es una expresión de civilización. La confrontación hay que evitarla porque como dice un antiguo refrán "la mejor guerra es la que no se hace", pero también hay que tener en cuenta que no se debe hacer dejación de los derechos por mínimos que estos sean. El diálogo político es posible cuando las partes en conflicto se ponen de acuerdo para realizarlo. La reconciliación es viable solo si víctimas y victimarios toman conciencia de las demandas de una vida en común. Ninguna de estas condiciones se puede imponer si no hay voluntad de resolver el problema entre los afectados y el régimen cubano ha reiterado varias veces que no tiene interés en debatir, y menos reconocer la soberanía de sus ciudadanos. Los manuales de estrategia militar y política refieren que no se pueden hacer concesiones unilaterales. También lo afirman los de Mercadeo, lo que hace muy difícil comprender el interés que tienen tantos comerciantes e industriales de países diferentes en hacer negocios con el gobierno de La Habana, que tiene por costumbre no pagar sus deudas. Por lo regular las corporaciones investigan el crédito de sus potenciales clientes pero en lo que respecta a Cuba al parecer tal práctica no se lleva a efecto, a pesar de que la deuda externa supera los 29 mil millones de dólares. Hay que ser consciente de que Fidel Castro, quien al parecer sigue siendo el único que manda en Cuba rechazó recientemente las medidas unilaterales del presidente Barack Obama a las que calificó de "Garrote y Zanahoria". También objetó los intentos plañideros de José Miguel Insulsa y otros dirigentes latinoamericanos de viabilizar el ingreso de Cuba a la Organización de Estados Americanos. Castro es más consecuente con sus intereses que sus enemigos y adversarios en la defensa de la democracia. Él no entiende de rectificaciones ni aun cuando su contraparte hace concesiones unilaterales.Esopo, en una de sus fábulas apunta que unos perros protegían un rebaño de oveja de los lobos y que estos al saberse incapaz de vencer a los canes enviaron un emisario a las ovejas, planteando que firmarían una paz eterna. La garantía de la paz, decían los lobos tenía que ser mutua. Las ovejas entregarían sus perros a los lobos, y éstos dejarían sus lobeznos al cuidado de aquellas. Convencidas por estos sagaces argumentos y deseosas de hacer un Pacto, las ovejas sellaron el acuerdo por el que los perros pasaron a poder de los lobos, y los cachorros de éstos se alojaron junto al corral. Aquella misma noche los perros fueron degollados mientras dormían. Los lobos con el pretexto de que las ovejas habían maltratado a sus crías se abalanzaron sobre ellas y las aniquilaron. Los perros no pudieron defender a las víctimas, pues todos estaban muertos. La moraleja es cruda y dura. A los lobos no se les puede creer y menos aun proveerles sin recibir nada a cambio. Chamberlain le cedió a Hitler el manjar que pedía. Hoy hay quienes claman por darle a los Castro un cuerno de la abundancia y una lima para que se afile los colmillos y pueda seguir despedazando a los cubanos.

Como negociar el salario en una entrevista de trabajo


Cuando se trata de negociar su salario, lo más importante es no dar la primera cifra. La persona que da la primera cifra establece el punto de partida. Si se solicita un sueldo más alto al rango del puesto, el entrevistador dirá que está por encima de lo que se ofrece. Si se solicita un salario menor al rango, el entrevistador no dirá nada. Lo único que se logra al dar la primera cifra es perjudicar sus posibilidades. Hay que hacer que el entrevistador diga el rango de sueldo para la vacante, porque entonces se puede maniobrar para posicionarse en el extremo más alto de ese rango. Pero no se puede maniobrar para alcanzar ese punto si no lo conoce. Sea firme - Si en la habitación hay dos negociadores astutos que buscan fijar un salario, se convertirá en una competencia para ver quién tiene que dar la primera cifra. Afortunadamente, la compañía no puede hacer una oferta de trabajo sin ofrecer también un salario, así que la situación se inclina a su favor, siempre y cuando se mantenga firme. Es difícil evitar dar un rango de sueldo cuando quiere el empleo y desea caerle bien al entrevistador. Pero recuerde que este es un momento en el que usted podría estar ganando 1,000 dólares por minuto. Siempre y cuando se apegue a su guión. Así que lo que necesita es una lista de respuestas para las 10 ocasiones diferentes en las que el entrevistador le pregunte cuánto espera ganar. Entre más veces pueda esquivar la pregunta, menos probabilidades tendrá de ser quien mencione la primera cifra. Esto funciona, incluso si siente que en realidad no tiene la ventaja durante el encuentro. Algunos ejemplos: "¿Qué rango de sueldo está buscando? Hablemos primero de los requisitos y expectativas del puesto, para poder entender qué es lo que necesitan". ¿Cuánto ganaba en su empleo anterior? El puesto del que hablamos aquí no es exactamente el mismo. Precisemos cuáles serían mis responsabilidades aquí y entonces determinemos un salario justo para ese empleo. ¿Cuáles son sus expectativas en términos de salario? Me interesa encontrar un empleo que sea adecuado para mí. Estoy seguro de que el salario que ustedes ofrecen es consistente con el resto del mercado. Necesito saber qué sueldo quiere para poder hacerle una oferta. ¿Puede darme un rango? Apreciaría si pudiera hacerme una oferta en base a lo que sea que ustedes han presupuestado para este puesto y que partamos de ahí. ¿Por qué no quiere decir el salario pide? Creo que ustedes tienen una buena idea del valor de este puesto para su compañía y esa es información importante para mí. Refleje al entrevistador - Puede ver el patrón, ¿verdad? Si piensa que suena odioso al no responder la pregunta en 10 ocasiones diferentes, imagine lo odioso que es hacer la pregunta. El entrevistador simplemente le está preguntando para poder obtener una ventaja en las negociaciones. Si usted cede, da la impresión de ser un mal negociador y el entrevistador probablemente no está buscando a alguien así. Así que sea firme y comprenda que el entrevistador está siendo tan insistente como usted, y tal vez le sirva de consuelo saber que las investigaciones muestran que si usted refleja la conducta del entrevistador, tiene más probabilidades de obtener el trabajo. Claro, esto generalmente aplica en cuanto a tono de voz, nivel de entusiasmo y lenguaje corporal pero, ¿quién puede decir que no aplica también en las habilidades de negociación? Inténtelo. Podría terminar siendo 10,000 dólares más rico.

Llegaremos Henry. En el momento preciso ¡llegaremos!


Por: Henry Cabello - Francamente uno ya no sabe qué hacer ni que decir. La gente en la calle, y más de un articulista de opinión, sienten que han sido abandonados por la dirigencia política nacional. Más de uno encuentra algo sospechoso en esa actitud. Los dirigentes políticos, por su parte, sienten que la gente no les tiene consideración y que se conforman con ver los toros desde la barrera, pero sin atreverse a lanzarse al ruedo. Algunos líderes opinan que se trata de una situación en la que se mezclan el temor de las masas, con la irracionalidad económica, y que cuando la situación se haga insostenible, desde el punto de vista del bolsillo, entonces la gente se lanzará a la calle y el ejército se verá en la encrucijada de, o tener que producir una matanza de inocentes, o verse forzados a exigirle a Chávez que se vaya. Y los que nos ocupamos de hacerle seguimiento al problema, día tras día, vemos, con creciente impotencia y frustración, como el régimen sigue avanzando, ocupando espacios, dominando cada vez mas aspectos de la vida nacional, utilizando la fuerza armada para apoyar sus despropósitos… y no pasa nada. ¿Tendremos entonces que conformarnos con esperar hasta que nos quiten nuestras casas, nuestros empleos, nuestros colegios, hospitales y comida y nos obliguen a depender de una libreta de racionamiento para terminar sometiéndonos a fuerza de hambre y miedo? ¿Es que ya no está suficientemente claro que estamos en presencia de un régimen militarista, personalista, autoritario y abusivo? Uno siente que el escenario electoral se aleja cada día más. Allí están los trabajadores petroleros, a quienes se les ha cercenado el derecho a elegir su representación sindical, en un claro ejemplo de irrespeto a la ley y de manipulación arbitraria de sus legítimos intereses. Allí está el novedosísimo proyecto de Ley Electoral que busca legalizar el ventajismo, el abuso del poder y cortar de tajo toda esperanza de representación proporcional. La capacidad de maniobra de esta caterva de delincuentes electorales no tiene medida. ¿Y si no es por la vía electoral, qué camino nos queda? Está muy bonito eso de llamarnos a defender la constitución. Invocar el 333 ó el 350, pareciera ser más un ejercicio de buena voluntad que un mecanismo práctico para oponerse a la represión político-militar. Salir a las calles luce algo así como convertirnos en carne de cañón. Pero la realidad es que el pueblo ya está en la calle. Todos los días. Un país sin luz, hostigado por el hampa y sin servicios. La burla obscena a la que nos someten cada día, pareciera ser planificada con toda intención. Nos quieren desesperar. Amenazan a los medios y a las grandes empresas. Si pueden con los grandes ¿Qué les queda a los demás? Se enriquecen y nos empobrecen brutalmente. Quieren agotar nuestra paciencia. Nos hacen ver que solo queda el camino de la sumisión incondicional. Desde las filas del gobierno y su partido único, nos arrinconan un poquito más cada vez. Nos echan en cara que en la oposición no tenemos un líder capaz de enfrentarse a Chávez con coraje y valentía. Que no tenemos una propuesta. Sabemos que ambas cosas son falsas. No tenemos uno, sino cientos de líderes. Tenemos una propuesta de país que comienza con el respeto al texto constitucional y se estructura alrededor de una Nación con ciudadanos libres, seguros y productivos, sin más limitaciones que las de las propias capacidades de cada quién. Un país regido por el imperio de la Ley, y no por las bayonetas militares. En fin, todos sabemos dónde queremos llegar. Lo que no sabemos es como llegar. ¿O sí lo sabemos pero no nos atrevemos?

Lo que le duele a Chavez


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Caracas-Nine--Lo-que-le-duele-a-Chavez--La-vedad-R2160.html

El socialismo como negocio


Por: Elides J. Rojas L. - erojas@eluniversal. com - La revolución es una tremenda operación que se organiza en combos y franquicias. Este es un gobierno de combos. Tenemos casi 11 años escuchando la tesis de que Chávez es el único líder del proceso y que sin su divina presencia la revolución se volvería leña. Pues no es así. Si se derrumba uno de los combos subirá el otro. Son como las células terroristas, pero en el caso del golpismo militar se trata más bien de entes corporativos dependientes, no podía ser de otra manera, de la casa matriz; es decir, el combo principal. Este proceso ha diseñado una importante corporación que trabaja con el esquema capitalista de las franquicias, término que en tiempos de revolución se traduce como combos bolivarianos. El combo principal es el llamado Eje de Desarrollo Sabaneta-Barinas, radicado en Caracas. Es el cuartel general de toda la estructura capitalista, disfrazada de comunista, que se raspó gran parte de la inmensa bola de dólares que ingresó desde el imperio y, para no ser tildados de inconsistentes, siguen raspando lo poco que queda en la olla. En este combo está la crema y nata del proceso: jefe, familia, primos, amigos cercanos y criaditos. A diferencia de otras épocas, estas familias socialistas entran en manada y toman por asalto cargos públicos, haciendas, centros de poder, fincas, presupuestos, contratos y hasta plazas y monumentos. A la vera de este combo privilegiado, el gerente general fue creando otros combos que le rinden cuentas, lo protegen, repiten sus palabras en interminables coros, hacen programas de televisión para reforzarlo, sirven de traductores y expertos acomodadores de desmanes y abusos, blindan las debilidades jurídicas del gran jefe y, también para no perder la costumbre, le jalan mecate hasta hacerlo perder la conciencia. Es que por una franquicia de este tremendo negocio que llaman revolución vale la pena cualquier sacrificio y más cuando se viene de militar en la mediocridad, el golpismo militar y, como si faltara algo, con mucha hambre atrasada. Hay combos nacionales y otros, los más nuevos, casi son consejos comunales, pero algo chorrea siempre. Destacan por su voracidad, el combo legislativo, el combo judicial, el combo electoral, el combo financiero, el combo bancario, el combo agrícola y el combo comunicacional. Hay combos en que bastan dos hermanos para administrarlos, mientras que en otros es necesario incorporar a las tías, cuñados, primas y hasta las mascotas. Estos combos comuniscapitalistas son el verdadero sustento de la revolución. Ninguna de esas franquicias va a dejar que le quiten privilegios e ingresos. Ninguno se quedará pasivo ante el más mínimo movimiento contra el proveedor, guía, líder y pastor. Son, en la práctica, la nueva estructura del Estado. Los combos constituyen la corporación revolucionaria más rentable de todo el mercado mundial del engaño. No volverán, gritan los combistas. Claro. ¿Y quién está dispuesto a perder tamaña manguangua?

Do Nascimento - Otro reclamo



Por Arnaldo Arnal - Quisiéramos saber cuándo será que la Alcaldía va a acordarse de recoger la basura en la Urbanización Las Marías. De existir algún problema, creo que los vecinos estaríamos más que dispuestos a colaborar y llevar nuestras bolsas de basura hasta la Plaza Bolívar. Saludos.

La Tarjeta de Presentación


Hecho verdadero ocurrido en 1892. Un señor de unos 70 años viajaba en el tren. A su lado estaba un joven universitario que leía su libro de Ciencias. El caballero, a su vez, leía un libro de portada negra. El joven percibió que se trataba de la Biblia y que estaba abierta en el Evangelio de Marcos. Sin mucha ceremonia, el muchacho interrumpió la lectura del viejo y le preguntó: Señor: ¿Usted todavía cree en ese libro lleno de fábulas y cuentos? Si, mas no es un libro de cuentos, es la Palabra de Dios ¿Estoy equivocado? Pero claro que lo está. Creo que el señor debería estudiar Historia Universal. Vería que la Revolución Francesa, ocurrida hace más de 100 años, mostró la miopía de la religión. Solamente personas sin cultura todavía creen que Dios hizo el mundo en 6 días. El señor debería conocer un poco más lo que nuestros científicos dicen de todo eso. Y ¿es eso mismo lo que nuestros científicos dicen sobre la Biblia? Bien, dijo el joven, como voy a bajar en la próxima estación, no tengo tiempo de explicarle, pero déjeme su tarjeta con su dirección para mandarle material científico por correo con la máxima urgencia. El anciano entonces, con mucha paciencia, abrió cuidadosamente el bolsillo derecho de su bolso y le dio su tarjeta al muchacho. Cuando éste leyó lo que allí decía; salió cabizbajo, sintiéndose más pequeño que una ameba. En la tarjeta decía: "Profesor Doctor Louis Pasteur, Director General del Instituto de Investigaciones Científicas, Universidad Nacional de Francia."Un poco de Ciencia nos aparta de Dios, mucha nos aproxima". Louis Pasteur.

Frase del Día


En cuanto a la adversidad,
difícilmente la soportarías
si no tuvieras un amigo
que sufriese por tí
más que tu mismo.
Marco Tulio Cicerón

miércoles, 27 de mayo de 2009

O sea, de los comunistas vende patria

Plaza Altamira


Elementos del Frente Francisco de Miranda
congregados en la Plaza Altamira
para protestar por la presencia de Vargas Llosa.


Keep your words
soft and sweet
just in case
you have to eat them.
:

¿Guantánamos?


Por: Danilo Arbilla - Italia, España, Francia no cejan y arremeten contra los trabajadores extranjeros y endurecen las normas contra la inmigración. En Italia se llega a a extremos tales que organizaciones de defensa de los inmigrantes y la izquierda consideran que las medidas constituyen “una vuelta a la lógica de las leyes raciales de la época de Mussolini”. Y no es que exageren mucho; las nuevas normas impulsadas por Silvio Berlusconi y su aliados de la extrema derecha (Liga del Norte) prevén las “asociaciones de ciudadanos" encargadas de alertar o señalar sobre alteraciones del orden publico en defensa de la seguridad interior. De señalar o alertar a reprimir y agredir hay solo un paso y hay motivos para temer la vuelta de las fuerzas de choque fascistas del Duce. Il Cavaliere, entre devaneos amorosos y cortocircuitos conyugales, no se olvida de perseguir a extranjeros. Los inmigrantes se defienden y acusan a “ los Berlusconi, los Sarkozy y los Zapateros” de querer "hacerle creer a las sociedades europeas que los responsables de la crisis económica mundial somos los inmigrantes". Y tampoco exageran. Para Europa la culpa de la crisis la tiene el otro. Los EEUU, los inmigrantes, del este o del oeste, los gitanoso quien sea. Como tienen miedo no se animan a acusar mucho a los musulmanes. Eso sí, nada de mirar para adentro y preguntarse cuánto de lo que hoy ocurre es consecuencia de “los bienestares“ y “prosperidades“ conseguidas a caballo de una política de subsidios que ahora viene a cobrarles la cuenta. El presidente francés, a quien también, como Berlusconi, le gusta hacer declaraciones llamativas y dedicar buena parte de su gestión a temas amorosos y conyugales para hacerse notar, se para en puntas de pies y encara temas “solidarios y humanistas“, pero simultáneamente impulsa desde la Unión Europea mayores restricciones para inmigrantes y trabajadores y residentes extranjeros en Europa. En España la izquierda no reclama como en Italia, porque ocurre que es el izquierdista Rodríguez Zapatero quien hace mas severa las leyes contra los inmigrantes, en línea parecida a la del derechista Berlusconi. Los socialistas españoles tratan de disimularlo un poco, pero es lo mismo: fijan limites de edad, de residencia, de estancia legal en el país, de antigüedad como cotizantes, pero todo claramente dirigido a, como dicen las propias organizaciones “poner contra las cuerdas a los inmigrantes que actualmente viven enEspaña”. También Zapatero como Berlusconi hace mas duro el régimen dedetención en los centros de internamiento de inmigrantes, pero igual posa de progresista y defensor de los derechos humanos y está siempre listos a condenar los “muros“ y los campos de internación cuando son en los Estados Unidos o en Israel. Para los inmigrantes no hay diferencias, ellos quieren “puentes y no muros“ y no tienen dudas en afirmar que los centros de detención de inmigrantes , de los cuales hay 9 en España y unos cuantos en Italia, “en realidad son verdaderos Guantánamos“. Nada lo justifica, pero los detalles importan: en Guantánamo fueron confinados sospechosos de cometer actos terroristas y matar gente inocente. Los que van a los “guantánamos“ españoles e italianos, en gran parte nietos y biznietos de italianos y españoles, no pueden ser acusados de nada, salvo de querer trabajar. Además no tienen ni el chánce de discutir y defender ante un tribunal imparcial sus derechos, tan legítimos, humanos y sociales como de los europeos.

Los venezolanos ¿Somos demócratas?


Por: Asdrubal Aguiar - Con buena pertinencia, mi amigo el historiador Elías Pino Iturrieta discurre en su último artículo sobre la realidad política y social que nos acompaña (El Universal, 16 de mayo de 2009), preguntándose acerca de los límites de la locura como de los límites del aguante de quienes soportan a los locos, pacientemente, presas incluso de la más pasmosa indiferencia. En igual orden, en días pasados me explican en cuanto al divorcio que hay en el país entre la política y su círculo “vicioso” y el círculo “virtuoso” de quienes medran esperando su bienestar económico. El ámbito de lo político, cada día más, muestra como el inquilino de Miraflores se dispara en sus afanes de irredento populista y a la par adopta medidas de represión selectiva e in crescendo, ante las cuales media una reacción tímida en la población. Y en el espacio cotidiano, del quehacer social y económico, el propio mandamás provoca controles, limita el oxígeno de las divisas, reduce la competencia entre los actores comerciales, pero no deja –por la misma falta de competencia– de nutrir los bolsillos a los pocos que sostienen la menguante actividad productiva nacional, obligándolos a la servidumbre y al silencio. De modo que, la relación entre la economía y la política, que en tiempos de normalidad recíprocamente se alimentan y fortalecen y que al hacer crisis la una, por efecto reflejo, la otra se contamina y cede dando lugar a los cambios de ciclo propios de la historia universal, ésta vez no hacen sinergia en el caso venezolano. De allí, entonces, que la locura de la agenda política gubernamental no encuentre contención, y que el desbordamiento de las angustias en los planos social y económico, cuando lo hay, en nada afecta la dinámica expansiva de la primera y su arbitrariedad. De modo que, en cuanto al límite posible que puede tener la ausencia de pudor de nuestro mandón o la aceleración de su “imperio personal” –así lo llama Elías– y, con vistas al límite opuesto que, según lo dicho, nunca encontrará éste, incluso de ceder en sus límites la capacidad de aguante en quienes por lo pronto y “por ahora” lo toleran, podría añadírsele otra idea capaz de unir la realidad del citado personaje con la de la gente que lo sufre y soporta. La idea es en verdad una pregunta: ¿Somos los venezolanos demócratas o, mejor, no somos acaso –hablo de una mayoría– iguales en espíritu a quien nos desgobierna? Porque si la respuesta a lo último es afirmativa, cabe concluir que éste no tiene límites en su despropósito porque como país somos un despropósito y éste hace parte del mismo ser nacional; que en función del mismo despropósito es capaz de retraer y desdibujar sus fronteras para la tolerancia. Estamos próximos al bicentenario de nuestra Independencia. Nuestra historia, vista en retrospectiva y más allá de los amagos democratizadores que ella ofrece durante los siglos XIX y XX, sólo puede hablar de democracia y de república de partidos entre 1959 y 1999, admitiendo que el sistema de partidos hace implosión en 1989. De modo que, en la suma nos quedan tres o cuatro décadas de conocimiento y de vivencia acerca de ese modo de existir y de convivir que cuaja desde los tiempos más remotos, en la Grecia antigua; que busca espacios durante las Repúblicas medievales italianas y que encuentra semilla buena con la Ilustración y las grandes revoluciones americana, francesa y gaditana. No obstante lo cual es apenas, luego de 1945, cuando, concluida la Segunda Gran Guerra, hacen sentido pleno para el Occidente las ideas de libertad, de respeto a la ley, y de garantía universal a los derechos humanos. Los estándares de esa experiencia –si breve para los venezolanos- han sido codificados paulatinamente y por vía de una acumulación decantada de las ideas y de la praxis política por el Derecho americano. La vigente Carta Democrática Interamericana es apenas la síntesis de un largo trayecto, construido sobre el puente que separa a la libertad de las dictaduras que hemos conocido repetidamente, pero sirve de base para que nos examinemos –sobretodo quienes, desde la oposición, aprecian que la sobrecarga autoritaria no ha llegado aún- en lo que somos y en los que nos falta para decirnos un país de demócratas. La democracia es respeto a los derechos humanos. No caben en ella los presos políticos, los miles de homicidios de cada año, ni juicios como el realizado en contra de los Comisarios Simonovis, Vivas y Forero. La democracia es acceso al poder y su ejercicio conforme al Estado de Derecho. No admite los gobiernos de facto, como el instalado en el Distrito Capital de la metrópolis caraqueña y tampoco el dictado de leyes, como la que hace posible la presencia en Caracas de una gendarme no electa por el pueblo y nombrada a dedo. La democracia son elecciones libres y justas. Nadie puede ser inhabilitado para votar o ser votado, salvo mediante sentencia judicial, y a los elegidos –como Antonio Ledezma o los gobernadores Vivas, Capriles, Salas, Pérez y Morell- se les respeta, por respeto a la soberanía popular; y el poder electoral, en democracia, informa y no oculta resultados, como lo hizo el CNE durante el referendo de la reforma constitucional. La democracia son partidos plurales. No es el régimen de un “partido único” financiado por el Estado, cuyos funcionarios son a la vez dirigentes del “único partido” mientras los otros partidos mueren de mengua o se castiga a quien intenta financiarlos. La democracia es separación de poderes. En ella la Justicia sirve al gobierno ni el parlamento lo aplaude como “focas”, sin controlarlo, y sin negarse a investigar los hechos de corrupción presunta de los Cabellos o los Rangel, o los Ramírez o los Chávez, y paremos de contar. La transparencia es democracia. Las estadísticas y actuaciones gubernativas estan abiertas al conocimiento público. En ella todos tienen derecho a saber porqué quebró nuestra industria petrolera y a que manos, venezolanas o extranjeras, o cubanas, ññegan los ingentes dineros producidos por el petróleo durante la última década. En ella no hay corrupción. La probidad es regla en democracia. Por ende, el Ministerio Público no puede negarse a investigar el Caso Antonini o perseguir a los pistoleros de la Masacre de Miraflores. Democracia es rendición de cuentas por los funcionarios, cuyos bienes y haberes los desconoce el país porque el Contralor de la República así lo prohíbe. Es, sobretodo, libertad de expresión y de prensa, por ser ésta su columna vertebral, léase el modo de vivir en el que todos dicen lo que le plazca sin temor a retaliaciones, como las ejecutadas contra RCTV y Globovisión. En democracia, en fin, la autoridad civil somete a los militares, y el Presidente se empeña en ser ciudadano y no viste ni se comporta como soldado. Aún así hay quienes se dicen “ni-nis” e indiferentes y creen que la democracia aún no ha llegado a su término, porque hay elecciones, así el derecho a la participación, clave y núcleo real de su vigencia, haya mudado, y sea Hugo Chávez Frías quien a diario nos participe sin consultarnos y sin permitirnos opinar en contra de lo que decide en soledad. Nada más.

Tintín y los Pícaros


Tintin y los Pícaros es el vigésimo tercero y último de los álbumes de Las aventuras de Tintín publicados por su autor (Hergé). El álbum apareció en 1976 tras 8 años de preparación desde la publicación del anterior volumen (Vuelo 714 para Sídney). En ese año se tradujo a la mayoría de los idiomas en los que puede encontrarse, siendo la última traducción la edición griega, acabada en 1993. Argumento: La historia comienza con Tintín llegando a Moulinsart donde es informado por el Capitán Haddock que Bianca Castafiore ha iniciado una gira por San Theodoros (La oreja rota), el país del derrocado General Alcázar. Al día siguiente Tintín, Haddock y el profesor Tornasol se enteran que Bianca Castafiore, su sirvienta Irma, su pianista Wagner y los detectives Hernández y Fernández han sido arrestados bajo acusaciones de conspiración para derrotar al general Tapioca (dictador gobernante de turno de San Theodoros), y ellos tres (Tintín, el capitán y Tornasol) son acusados de planear la operación. Tintín, Haddock y Tornasol viajan a San Theodoros para reunirse con el general Tapioca quien les retine sin hacerlos prisioneros. Durante el curso de una visita turística a una pirámide azteca, organizada con el fin de que Tintín sea «rescatado» por el general Alcázar, son víctimas de una traición de Pablo (La oreja rota) quien intenta ayudar a los tapioquistas a que supriman a los cuatro amigos. Tintín se da cuenta de esta treta y consigue lograr que todos salgan con vida tras lo cual se dirigen al campamento de los guerrilleros Pícaros comandados por el general Alcázar. Una vez en el campamento de Alcázar y sus guerrilleros los Pícaros, quedan patentes las pocas posibilidades de éxito del golpe de estado que pretende llevar a cabo el general Alcázar, debido a que sus soldados se encuentran permanentemente borrachos (debido a las cajas de whisky que les lanzan los aviones del general Tapioca). Tintín logra convencer al general Alcázar para que realice una revolución sin derramamiento de sangre y a cambio él se encargará de evitar que sus hombres se emborrachen. Usando un nuevo invento del profesor Tornasol que produce intolerancia al alcohol (y que ha sido probado por el Capitán Haddock sin que él lo supiera) logran que los hombres de Alcázar no puedan probar el alcohol. Cuando planean el golpe, aparece un autocar perdido de artistas belgas (los Alegres Turlurones) dirigidos por Serafín Latón para participar en los festejos de Tapiocápolis. Usando los mismos disfraces del grupo de artistas logran entrar en la capital y tomar el poder. Se descubre que el cerebro detrás de la mentira es el coronel Sponz (El asunto Tornasol).