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miércoles, 20 de mayo de 2015

¿Dónde se ubica Usted?


Al adoptar una posición
 
La cobardía se pregunta: “¿Será segura?”; 
 
La conveniencia se pregunta: “¿Será lo político?”;
 
Y la vanidad se pregunta: “¿Será popular? 
 
Pero la conciencia se pregunta: “¿Será lo correcto?”.  
 
Porque la medida última del hombre no es donde se ubica en momentos de conveniencia pero donde se ubica en momentos de desafíos, crisis y controversias”.   
 
Martin Luther King: Autobiografía.

Todos Traidores... ¡Todos!

Por: Humberto Marcano Rodríguez

Toda autoridad que permita y haga posible que su patria sea invadida por otra nación, se hace traidora  a la misma y este es un delito de LESA PATRIA, el cual no prescribe al igual que los delitos contra los derechos humanos. Son traidores a la patria tanto el jefe de este régimen castro comunista como los ministros, los que detentan los otros poderes, los diputados oficialistas y los integrantes del alto mando militar y con ellos todos los generales y almirantes  que han permitido que nuestro país esté invadido y sojuzgado a Cuba y que ese país expolie las riquezas de todos los venezolanos; que los patanes, invasores, muertos de hambre cubanos campéen libremente en nuestra patria controlando los servicios primordiales y de  alta seguridad, cosa que es del conocimiento de todos los venezolanos por lo que no ha de ser muy  difícil el acusarlos y condenarlos por tan monstruoso  delito quizás más temprano que tarde, son traidores  a la patria cuando aceptan que nuestro territorio sea cercenado incluida nuestra plataforma continental; me estoy refiriendo a nuestro territorio en reclamación de la Guayana Esequiba.

Desde el año 1899 con El Laudo Arbitral de esa fecha, Venezuela había mantenido una constante reclamación sobre la llamada Guayana Esequiba, primero bajo el tutelaje del gobierno inglés y luego con el gobierno de la República de Guyana. Sin embargo, desde la llegada de este régimen castro-comunista con su total y cómplice pasividad, Guyana  ha venido emprendiendo una serie de violaciones  fronterizas y en el propio territorio en reclamo, violando descaradamente los límites establecidos en el acuerdo de Ginebra del año 1966, otorgando  concesiones a terceros países para explotación de las riquezas de ese territorio, así como exploraciones de búsqueda de yacimientos petrolíferos tanto en el territorio de la Guayana Esequiba (según el acuerdo de Ginebra del año 1966, Guyana sin la autorización previa de Venezuela no puede otorgar ninguna clase  de permiso sobre el territorio en reclamo ya que Guyana tiene la posesión de la zona en reclamo más no la soberanía), como en la plataforma continental esta última propiedad exclusiva sin discusión de Venezuela, este régimen ha mantenido un total y  complaciente  silencio público, a sabiendas  que en derecho  internacional rige la norma del que calla  otorga, principio de aquiescencia.


Así hemos visto como a Brasil se le otorga concesión  para hacer una carretera y un puerto en pleno territorio en reclamo (Guayana Esequiba), al igual  que permiso de explotación de oro y otros minerales en detrimento de los intereses nuestros sobre la región.

Guyana, en plena violación al Acuerdo de Ginebra del año 1966, establece una línea arbitraria proyectada sobre el Delta Venezolano delimitando espacios marítimos ubicados en la cuenca de La Guayana  Esequiba y en la cuenca deltana  del Orinoco, creando diferentes bloques que ha ido entregando en concesiones y los mismos están totalmente en aguas venezolanas. Allí tenemos el bloque Pomeron de 23.000 Km2, operado por la empresa canadiense  CGX; el bloque  Starbroek de 70.000 Km2 manejado conjuntamente por las  empresas Shell y Exxon; el bloque Roraima de 13.000 Km2 manejado por la empresa norteamericana Anadarko petroleum. 

Por por lo tanto, cuando Guyana entrega esos lotes de la plataforma deltana del Orinoco propiedad exclusiva de Venezuela a terceros países para  explotaciones petrolíferas, está creando abierta y desafiante un motivo de guerra “causus belli” pero el régimen castro-comunista calla descaradamente ante  este vil despojo territorial (alardean constantemente  de patria, soberanía e independencia, pero se  acobardan ante una republiqueta como Guyana), lo  que  convierte a  nuestros  gobernantes  en traidores  a la patria. ¿Qué papel juegan en todo esto las fuerzas armadas venezolanas? ¿Dónde queda  su condición de garantes de la soberanía patria?

Las pretensiones  de Guyana sobre nuestro territorio de la plataforma deltana y del Orinoco son fríamente calculadas, se trata nada menos que de las bocas del Orinoco y por lo tanto de la salida de la faja bituminosa sin importarle El Acuerdo de Ginebra del  año 1966 y que el territorio de un país está compuesto tanto por la parte territorial como por su prolongación hacia el mar, que viene a ser la plataforma continental o la prolongación territorial hasta un alcance de 200 millas náuticas de la costa.

Lo que está en juego en todo esto es nada menos  que el futuro de Venezuela y de las próximas  generaciones de venezolanos, como bien lo han señalado y denunciado en diferentes ocasiones insignes venezolanos como la periodista, escritora e historiadora Cristina Marcano, el  General de División Oswaldo Suju Raffo, presidente  del Instituto de estudios fronterizos de Venezuela (IDEFV), el doctor   Emilio Figueredo quien fuera  embajador de Venezuela en la ONU, para la aplicación del Acuerdo de Ginebra durante doce(12) años. Los venezolanos tienen que saber que el Delta del Orinoco es más importante  actualmente que el Golfo de Venezuela y que el gran futuro de Venezuela está  en la faja bituminosa del Orinoco, de no ser así empresas como la Shell y la Exxon no se habrían arriesgado a sabiendas que ese territorio es venezolano a emprender allí sus  exploraciones y futuras explotaciones así como otras   empresas de USA y Canadá. Guyana y estas empresas nombradas actúan sobre seguro ante el silencio cómplice de este régimen castro-comunista, que  es  el SILENCIO  DE LOS TRAIDORES A LA PATRIA; silencio que es un secreto a voces que  son las órdenes emanadas desde Cuba y aquí acatadas servilmente.

Mientras  Guyana agrede en esta forma descarada a Venezuela, el régimen que nos gobierna persiste  en darle ayuda energética, suministrándole  ombustible  regalado, igual sucede con los 13 países anglo parlantes del CARICOM que no obstante beneficiarse de cuantiosas ayudas energéticas y monetarias de Venezuela apoyan abiertamente a Guyana ante los organismo internacionales en sus afanes usurpadores, esto es igualmente TRAICION A LA PATRIA. Todo  aquello que se permita y se haga en nuestra Guayana  Esequiba y plataforma deltana y del Orinoco es una traición a la patria y los que lo permiten son traidores  y tendrán que responder ante la justicia por estos  delitos de lesa patria y que recuerden que los mismos no prescriben jamás.


Llama poderosamente la  atención  que  ante  esta gravísima  situación de la invasión descarada  de Guyana  sobre nuestro territorio deltano, los  directivos  de la MUD y de los partidos políticos que hacen vida  en la misma y   se dicen de la oposición han venido callando descaradamente ¿Será  que no  son venezolanos y  por lo tanto nada les importa Venezuela?

¿Opinión de los PRO-USA y los PRO-CUBA?

Por: Oscar Battaglini 


Esa capacidad del Imperio no es nueva. La viene aplicando hace décadas para preservar la permanencia en el poder de aquellos “adversarios” que de alguna manera le han servido para crear la falsa imagen del supuesto equilibrio que existiría en el ámbito de la política internacional, y para justificar y encubrir su agresividad belicista en el mundo entero. Conviene agregar que esta política la ha puesto en práctica sobre todo cuando los regímenes desde los cuales han operado sus “adversarios”, comienzan a evidenciar síntomas de agotamiento y crisis terminal. Es la perfecta imagen del diablo que “salva” a Fausto. Pero a cambio éste debe entregarle el alma.

La primera vez que -en nuestro tiempo- eso se hizo fue a raíz de la crisis y consecuente derrumbe de la Unión Soviética stalinista, en 1989; acontecimiento que el mundo conoció simbólicamente como la “caída del muro de Berlín”. Viva está la imagen de la entrevista de Reagan con Gorbachov, en la que éste fue a solicitarle agónicamente al gobierno de Washington, el apoyo que el sistema burocrático soviético en crisis requería para seguir existiendo. Lo mismo puede decirse de la presencia en Moscú de funcionarios diplomáticos imperiales con la misión de asesorar a Yeltsin para que el derrumbe de ese sistema no introdujera elementos desequilibrantes en la dinámica de la política internacional y para que la crisis fuese superada mediante la preservación en el ejercicio del poder de parte importante de la burocracia gobernante, con la cual se pudiera negociar económica y políticamente en el futuro inmediato. Fue de ahí que surgió, ¿quién lo puede negar?, Putin y la mafia con la que éste ha venido gobernando en Rusia. Las buenas relaciones que el Imperio y la Unión Europea han mantenido y mantienen con Putin -pese a los lunares que últimamente le han salido- confirman que el plan de salvamento del Imperio funcionó a la perfección y de acuerdo a sus previsiones.

Atrás quedaría definitivamente, y de la manera más vergonzosa, toda aquella historia de la “guerra fría”, en la que el Estado soviético, de raíz stalinista, se presentó de manera farsesca ante la opinión pública global como la genuina representación del socialismo y de la revolución mundial.

La segunda oportunidad en que esa política salvacionista se aplicó exitosamente, tiene como referente el caso chino. Aquí no fue sólo el agotamiento del “modelo socialista chino” lo que forzó a la burocracia gubernamental a buscar un entendimiento con el Imperio, sino que ella, adelantándose a lo que veía venir, buscó ese entendimiento a fin de tomar “un segundo aire” que le permitiera “renovarse” y sobre todo, perpetuarse en el ejercicio del poder.

El éxito de esta experiencia ha sido tan espectacular que China se ha constituido, en un período relativamente breve, en la segunda economía del mundo capitalista. Tal conversión ha sido posible gracias a la asociación que se ha dado entre la burocracia del Partido Comunista y del Estado con las transnacionales de origen principalmente norteamericano, como nos lo hace saber el intelectual Eduardo Lucita cuando afirma: “… La mitad de las grandes corporaciones instaladas en el país asiático son de origen norteamericano que remiten sus utilidades a las casas matrices” ( E. L, “La actual crisis económica mundial y sus repercusiones en América Latina”, 2008). Se trata de una asociación en la que las transnacionales aportan prácticamente todo el capital –dada la proverbial e histórica descapitalización de esa sociedad- y la burocracia china pone las condiciones político-jurídicas y administrativas que privan de derechos civiles y laborables a los trabajadores chinos y los convierten en los peor pagados de todo el mundo capitalista. Una clara evidencia de este hecho es el video colgado en internet por la web pijamasurf. Con el que se denuncia que en ese país niños de 13 años trabajan 16 horas al día por 70 centavos de dólar. En China los sindicatos están prohibidos. Quien quiera que sea sorprendido organizando uno, es aprehendido inmediatamente y enviado a prisión. Esto que constituye una de las partes más oscuras del “milagro económico chino”, casi no se menciona en el manejo massmediático que se hace sobre este particular desde los grandes centros; ni es tenido en cuenta por los gobiernos que en todo el mundo que hacen negocios con este país (ese es, como sabemos, el caso de la burocracia chavista en el poder).

Otra cosa que tampoco se menciona en esa publicidad, es que no obstante los elevados índices de su crecimiento económico, todavía China no ha podido colocarse en el ranking de los países desarrollados del mundo. Los 900 millones de pobres que aun se registran en una sociedad de aproximadamente 1200 ó 1300 millones de habitantes, son la mayor demostración de tal confirmación.

El tercer caso en esta secuencia lo representa el caso cubano, el cual se encuentra como diría un conocido comunicador, en pleno desarrollo. A esto se llega como en los casos anteriores, una vez que el agotamiento y la decadencia del modelo político “socialista” (nuevo nombre con el que el neopopulismo latinoamericano ha pretendido cubrirse) que ha regido en Cuba por más de 50 años se ha hecho ostensible. Durante todo ese tiempo la burocracia gobernante en ese país no promovió ni siquiera las cosas mínimas para la creación de un país democrático con instituciones que garantizaran el pleno ejercicio de los derechos ciudadanos; con una economía propia, autosuficiente y con capacidad para proporcionarle a sus trabajadores y profesionales un empleo estable, bien remunerado y amparado por una legislación social que les garantizase su seguridad y la de sus familiares; etc.

En su lugar lo que hizo esa burocracia desde un principio fue:
1.- crear una sociedad regida de manera autoritaria y totalitaria.
2.-engancharse en un enfrentamiento infantil, torpe e impolítico con el Imperio en el que éste terminó sacando la mejor parte, en detrimento del pueblo y de la sociedad cubana.
3.- dedicarse a vivir de los subsidios que le otorgaba la burocracia rusa por sus exportaciones de azúcar, cuestión que se acabó cuando sobrevino el “derrumbe del muro de Berlín en 1989”.
4.- a vivir de la renta que le aporta la negociación con el capital hotelero internacional.
5.- y finalmente, a vivir de las depredaciones que han venido haciendo en Venezuela en el curso de los 15 años que el chavismo lleva en el poder.

Hoy cuando la situación ya no da para más, a esa burocracia no le ha quedado más remedio que pasar –de la manera más vergonzosa- la página de sus enfrentamientos con el Imperio para aceptar el auxilio de éste que le permita salvarse y mantenerse en el poder. Una especie de modelo chino en Cuba.

En Venezuela, dada la profundidad de la crisis social y política en desarrollo, potencialmente existe la posibilidad de que aquí también se dé una negociación de este tipo. Aunque ya se han producido algunos amagos, no se ha avanzado mucho porque el madurismo se encuentra cumpliendo la fase de su política “anti-imperialista”. Confía en que puede mantenerse en el poder continuando con su política clientelar entre los pobres; las remesas petroleras que le siguen llegando principalmente de EE.UU; y de la represión que progresivamente se ha venido ampliando e intensificando. Pero esto no alcanza para contener o atenuar los efectos negativos de la crisis que lo acogota.

Sabiendo esto, el Imperio se mantiene en su puerta de entrada esperando que en algún momento lo llamen para solicitar sus servicios. Sin embargo es preciso decir, que aquí las cosas no les van a resultar tan fáciles, en primer lugar por la naturaleza de la política que se viene practicando en su relación contradictoria con el Imperio; en segundo lugar porque al madurismo se le está agotando el tiempo aceleradamente; en tercer lugar, porque el Imperio pudiera estar dudando entre salvarlo o contribuir a hundirlo a fin de negociar con otros actores, como es presumible; y en cuarto lugar, porque la negociación entre ellos no se podría dar a puertas cerradas y sin oposición interna. Aquí cabe esperar que eso no ocurra, o en la peor de las circunstancias impedirlo a como dé lugar.

Fuente: http://www.larazon.net/2015/05/18/y-si-es-el-imperio-el-que-salva-a-maduro/#sthash.zj21VwAV.dpuf