mover

mover

lunes, 16 de marzo de 2015

Esto es lo que hace tu cerebro durante la meditación

De: | Ciencia curiosa  
 
Millones de personas dedican cada día un rato de su vida a la meditación, buscan un espacio tranquilo y juegan a dejar su mente en blanco y a controlar la respiración. Para practicar estos ejercicios existen dos estrategias muy distintas. Por un lado están los que meditan y enfocan todo su pensamiento en algo muy concreto, como su propia respiración, y por otro los que dejan su mente vagar más libremente, tratando de no centrarse en nada o de alcanzar lo que algunas religiones llaman "conciencia plena".

El equipo de Svend Davanger, de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU) , ha dirigido un estudio con 14 sujetos expertos en meditación a los que han realizado escáneres de resonancia magnética funcional. Lo que muestran los resultados, publicados en la revista Frontiers in Human Neuroscience, es que el cerebro se comporta justo de la manera en que los científicos no esperaban: cuando el sujeto está muy concentrado hay menos actividad cerebral que cuando el sujeto deja su mente vagar.

El proceso se aprecia muy bien en la imagen que tenéis a continuación. Las resonancias de la izquierda representan la actividad cerebral durante la meditación enfocada y las de la derecha, la actividad durante la meditación en las que se deja vagar la mente.

"Me sorprendió que la actividad fuera mayor cuando los pensamientos de la persona vagaban libremente que cuando se concentraba intensamente", asegura Jian Xu, que supervisa la investigación. "Cuando los sujetos dejaban de hacer una actividad específica y no estaban haciendo nada especial", añade, "se producía un aumento de la actividad en las áreas del cerebro donde procesamos ideas y sentimientos. Es como si fuera una red de descanso".

¿Lo más sorprendente? Pues que en la actividad mental durante la meditación no enfocada el cerebro está más activo que cuando estamos simplemente descansando. Aunque aún no se pueden sacar conclusiones, los científicos investigan si esta actividad neuronal pertenece a lo que algunos llaman "red neuronal por defecto" y tratan de entender mejor qué patrones sigue nuestro cerebro cuando nos esforzamos por dejarlo en blanco.

Referencia. Nondirective meditation activates default mode network and areas associated with memory retrieval and emotional processing (Frontiers in Human Neuroscience) | Imagen: Schwarzkaefer (Flickr, CC)

Pequeña historia

 



Recuerda Jalees Rehman en su web una pequeña historia que suelen enseñar en la tradición musulmana. 

Se cuenta que un día el profeta Mahoma le pregunta a un beduino por qué deja su camello sin atar aún corriendo el riesgo de que se escape y desaparezca. Cuando el beduino le dice que lo hace por su confianza en dios, Mahoma le explica que primero debe atar al camello y luego confiar en dios, un consejo que se da en otras religiones para no caer en la trampa de dejar de comportarse racionalmente en los actos diarios solo porque se cree en un ser superior.
Pensando acerca de estas cuestiones, un equipo de psicólogos de la Universidad de Stanford, en EEUU, ha puesto en práctica una serie de experimentos muy interesantes para comprobar si la mera mención de dios puede condicionar las decisiones de las personas, tanto para abstenerse de cometer actos que tengan que ver con la moral como para ponerse en más riesgo del necesario solo porque se sienten protegidos.


Para el primer experimento el equipo de Daniella Kupor compró varios anuncios en internet y comprobó la tasa de éxito en función de la presencia de la palabra "dios" en el texto. Los anuncios se visualizaron 452.000 veces en diversos sitios y redes sociales y fueron visualizados por personas mayores de 18 años en Estados Unidos. El primer banner contratado anunciaba un curso de paracaidismo de dos maneras. 

La primera con dios:

¡Increíble paracaidismo!
Dios sabe lo que te estás perdiendo. Encuentra cursos de paracaidismo cerca de ti. Pincha aquí y ¡siente la maravilla!

Y la segunda sin dios:
¡Increíble paracaidismo!
No sabes lo que te estás perdiendo. Encuentra cursos de paracidismo cerca de ti. Pincha aquí y ¡siente la maravilla!

El porcentaje de usuarios que pinchó en el anuncio con Dios era significativamente mayor que el de los que pincharon en el anuncio estándar, pero podía darse la circunstancia de que la presencia de una apelación tan poco habitual llamara la curiosidad de los internautas. Así que se puso otro anuncio, esta vez uno en el que lo ofrecido era de dudosa moral:

¡Aprende cómo sobornar!
¡Dios sabe lo que te estás perdiendo! Aprende cómo sobornar con poco riesgo de que te pillen.

Y la segunda versión:

¡Aprende cómo sobornar!
¡No sabes lo que te estás perdiendo! Aprende cómo sobornar con poco riesgo de que te pillen.

En este caso la versión que contenía "Dios" obtuvo un porcentaje mucho menor que la versión estándar, lo que hace pensar a los investigadores que quizá la presencia de la palabra hace a la gente no pinchar por tratarse de algo inmoral. Para comprender mejor lo que pasaba, diseñaron un nuevo experimento que consistía en reclutar a voluntarios y de manera presencial hacerles una serie de preguntas después de que vieran unos colores. A todos se les daban dos opciones: una por la que recibían dinero y otra gratis y se les explicaba que la prueba retribuida podía dañar los ojos del participante. Con estos precedentes, se les entregaba un texto antes de la prueba: a unos se les daba un texto científico sobre la clasificación de los planetas y a otros un texto religioso hablando de la omnipotencia de Dios.


Tal y como habían predicho los investigadores, una parte muy significativa de las personas que leyeron el texto de Dios (96%) optaron por la prueba arriesgada, frente al 86% del grupo de control. Leer sobre dios producía aparentemente una mayor propensión a llevar a cabo una conducta arriesgada y exponerse a un daño potencial.

¿Quiere esto decir que las personas creyentes se arriesgan más? 
Esa sería una conclusión errónea porque entre otras limitaciones, el estudio no preguntó a las personas cuáles eran sus creencias. Los porcentajes de diferencia tampoco son demasiado significativos de manera global para sacar grandes conclusiones, pero sí apuntan una línea de trabajo muy interesante y dan pistas sobre la posibilidad de que el mero hecho de mencionar a dios haga que algunas personas se sientan más confiadas y bajen la guardia. Mientras se hacen más estudios, no olviden atar su camello por muy firmes que sean sus creencias religiosas.

Referencia: Anticipating Divine Protection? Reminders of God Can Increase Nonmoral Risk Taking, Psychological Science doi: 10.1177/0956797614563108 | Vía: DOES THINKING ABOUT GOD INCREASE OUR WILLINGNESS TO MAKE RISKY DECISIONS? (3quarksdaily)