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miércoles, 11 de septiembre de 2013

Feliz Cumpleaños Dr. Convit

Jacinto Convit García
Ilustración realizada por Francisco Maduro.








Un honor para mí que sea Venezolano... como yo. 
Magda Mascioli G. 



Médico venezolano cuyo trabajo ha marcado un hito importante dentro de los estudios epidemiológicos, al desarrollar una vacuna para la cura de una de las enfermedades más terribles en la historia de la humanidad, la lepra. Este notable aporte a la ciencia médica, le valió ser postulado en 1988 para el Premio Nobel de Medicina.

Fueron sus padres Francisco Convit y Martí (inmigrante catalán) y Flora García Marrero, venezolana. Quienes aparte de Jacinto, tuvieron cuatro hijos más, Miguel Ángel, Reinaldo, René y Rafael.

Puede decirse que la familia Convit García fue por mucho tiempo una familia “pudiente”, hasta que circunstancias extrañas al hogar, precipitaron una crisis económica que coincidió con los años en que Jacinto debía comenzar sus estudios universitarios.

Su educación secundaria la realizó en el liceo Andrés Bello (Caracas) bajo la dirección de dos insignes maestros: Rómulo Gallegos y Pedro Arnal. En 1937 conoció a quien sería su esposa, Rafaela Martota (enfermera), contrayendo nupcias con ella el 1° de febrero de 1947, siendo padre de cuatro hijos: Francisco (1948), Oscar (1949), Antonio y Rafael (1952) quienes son gemelos.

El 19 de septiembre de 1932 ingresa a la escuela de medicina de la Universidad Central de Venezuela. En septiembre de 1937 recibe el título de Bachiller en Filosofía, optando enseguida por el título de Doctor en Ciencias Médicas, presentando la tesis “Fracturas de la Columna Vertebral” en 1938. Finalmente, Convit se graduó de doctor en Ciencias Médicas el 27 de septiembre de 1938.

El 25 de junio de 1940 se inscribió en el Libro de Inscripción de los Médicos Residentes en el departamento Libertador del Distrito Federal como especializado en medicina interna-enfermedades de la piel.

El desempeño sanitario-epidemiológico de Convit se inicia en 1937 cuando siendo estudiante de medicina es invitado por Martín Vegas (profesor de dermatología en la Facultad de Medicina) y Carlos Gil Yépez a asistir a la leprosería de Cabo Blanco (departamento Vargas, Distrito Federal). Inmediatamente después de graduado, es designado médico residente de esa leprosería.

Entre 1940 y 1943, paralelamente a su cargo en la leprosería, trabaja como director ad honorem de la Cruz Roja (seccional La Guaira), lo que le permite tener una vivencia más amplia de la clínica médica. Durante este mismo período, asiste también a la consulta de enfermedades de la piel del Dispensario Central, perteneciente a la escuela de Venereología, ubicado de Conde a Piñango (Caracas).

En síntesis, a partir de 1937 es imposible separar la vida de Jacinto Convit de la lucha contra la lepra en Venezuela. Hasta 1942 esa lucha consistió solamente en el aislamiento y tratamiento de los enfermos en “leprocomios” que dependían de la Dirección de Asistencia Social del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (MSAS). En 1945, Convit es enviado por el Ministerio de Sanidad al Brasil, para observar los servicios antileprosos de ese país, en el cual la lepra es aún un grave problema sanitario. Allí encontró 35.000 enfermos de lepra, hospitalizados en grandes sanatorios, los cuales presentaban múltiples problemas. A su regreso, es nombrado médico director de las leproserías nacionales, cargo que desempeñó hasta 1946. Asimismo, de enero a julio de 1946, Convit es designado médico director de los Servicios Antileprosos Nacionales, y desde julio de 1946 médico jefe de la División de Lepra; correspondiéndole por tanto organizar toda la red nacional de lucha contra la lepra.

En abril de 1961, Convit recibió la Orden del Libertador en el grado de Comendador y en agosto la Medalla Cultura Gaspar Vianna, conferida por el Ministerio de Salud del Brasil. Cabe destacar que durante estos años, Convit invirtió un gran esfuerzo en la búsqueda de un modelo experimental para la cura de la lepra. Para ello inoculó mamíferos, reptiles y hasta peces bajo muy diversas condiciones.

En 1989 Convit anunció que había encontrado que armadillos traídos de la zona cercana a la represa del Hurí (Edo. Bolívar) eran sumamente susceptibles a contraer el bacilo de la lepra (M. Leprae), causante del contagio de la enfermedad; a diferencia de los armadillos de otras regiones. A partir del estudio con estos animales, Convit y su grupo de investigadores desarrollaron una vacuna que podía ayudar a las personas enfermas con lepra.

Posteriormente, Convit declaró que era viable la utilización del modelo de vacuna contra la lepra, para curar la Leishmaniasis. Resultando con el tiempo un completo éxito en la cura de dicha enfermedad. Como reconocimiento a su labor en la búsqueda de vacunas para la cura de la lepra y la leishmaniasis, Convit fue postulado en 1988 al Premio Nobel de Medicina. Pese a presentar trastornos de salud a partir de 1996, los cuales le obligaron a alejarse un poco de los laboratorios clínicos, Jacinto Convit sigue activo y preocupado por el destino de Venezuela.


Información Importante - Entrevista con el Dr. Jancito Convit aclarando todas las dudas sobre la cura del cancer, rumbo a su cumpleaños número 100. Para decargar el video hacer clic en el siguiente vínculo: http://bit.ly/17MB6Kc - Recuerden compartir esta información en sus muros y sugerir que sigan esta iniciativa. Informar es importante.

El nuevo modo

 




Por: Santiago José Guevara García - (Valencia, Venezuela) sjguevaragarcia@gmail.com - @SJGuevaraG1

Venezuela requiere dotarse de un pensamiento nacional integral. Si se revisa las agendas del régimen y la dirección opositora –la llamada MUD- se notará la injustificable ausencia de los más importantes problemas sufridos por los venezolanos. Situación explosiva, como expondremos.

Tómese el ejemplo del actual drama en la política cambiaria y su impacto sobre un país que, por obra y gracias de la debilidad institucional y las malas políticas, depende casi exclusivamente de importaciones y sufre, desde meses, por las mismas razones, un crítico problema de desabastecimiento. En un país que produce 300 o más millones diarios de dólares de ingresos externos. Y hay muchas más situaciones inciertas, en el nivel de lo desesperante.

Hace unos días un curso de agua urbano del este de Caracas, embaulado, desbordó su ducto, horadó la tierra y provocó el hundimiento de varios puntos de la superficie y la consiguiente perturbación de la normalidad citadina. Nadie lo preveía. Nadie lo evitó. Así podría pasar con la política nacional: todos contentos en la superficie, pendientes de sus agendas, mientras en las entrañas de la sociedad se incuba un reventón por la insufrible crisis nacional –no olviden los detalles del reciente apagón nacional- y la debilidad de la trama de la vida nacional. Ni el gobierno y su partido, ni la oposición partidista, atienden los problemas que horadan el bienestar y la estabilidad de los venezolanos.

El régimen no resuelve, pero avanza su proyecto destructivo y de entrega nacional, junto con la amenaza de mayor radicalismo. La oposición partidista expresada en la MUD se solaza en las elecciones municipales y rechaza toda propuesta de una agenda amplia. Ninguno de los dos tiene una propuesta integral acerca de la volatilidad cambiaria, el desabastecimiento, la crisis de los servicios públicos, la inseguridad, el desastre de los controles gubernamentales, la inexistencia de justicia, la sumisión a Cuba, China y Rusia, etc.

Nadie mira al fondo de límites institucionales en todos ellos, por ejemplo. Nadie repara en el diagnóstico forzoso: el país se fracturó y con ello pulverizó las instituciones obligadas a la consideración nacional de la agenda de gobierno. El régimen sigue su “Camino a Cuba”, pero eso ya ni siquiera es un proyecto compartido por todos sus partidarios: es solo el designio de los procónsules cubanos. No hay, entonces, ni siquiera una política externa del régimen, sino del grupo alrededor de Maduro. La MUD se niega, con incluso juego sucio, a la consideración de la posibilidad de una reconstitución institucional. Su oposición a incluir en agenda el tema constituyente, por ejemplo, es una señal de lo superficial de su manejo.

La Quebrada Pajaritos –así se llama el indómito curso de agua desbordado- no avisó su turbulencia. Tampoco lo hicieron las redes de transmisión que colapsaron al país hace una semana. La crisis sistémica incubada en el país tampoco tiene por qué avisar. Y no hay el escenario de respuesta frente a ella. El régimen recurrirá a la represión y a una mayor radicalización. La MUD no tiene nada en su repertorio electoralista, opuesto a toda discusión en profundidad.

Y regresamos al principio: no hay un pensamiento nacional integral. Que exprese las urgencias y prioridades de todos y que concrete una agenda nacional de preservación frente a los múltiples factores de riesgo presentes. La fractura nacional debe dar paso a un acuerdo interino, la descomposición institucional debe abordarse con una agenda mínima de recomposición y una reinstitucionalización general debe ser asumida en un segundo momento.

Eso lo debe asumir un bloque de salvación. Sectores nacionalistas del régimen, Fuerza Armada, sociedad civil, instituciones no gubernamentales (Iglesias, universidades, academias, etc.), estudiantado universitario, juventud; etc., deben plantar el reclamo y movilizar las voluntades. Se trata, ni más ni menos, de un proceso constituyente –dije proceso-, como medio transicional, dirigido –en Venezuela hay que decirlo así, aunque redundante- a una reinstitucionalización del país.

“El cáncer severo no se quita con pintura de labios. La desinstitucionalización del país y sus consecuencias sobre el bienestar general no se curan con una elección municipal”. Eso decíamos el fin de semana, en discurso dirigido a la MUD. “Ayuda, es cierto. Pero hay que reforzarla con el establecimiento de nuevas reglas nacionales. O se nos termina de ir el país”. Con eso reforzábamos nuestro planteamiento.

El camino de la represión y mayor radicalismo tampoco resuelve. Decíamos que “la gran agenda política nacional debe ser redefinida. Posiblemente interese más al régimen que a la oposición. Tiene más que perder. De no atenderlos, el mero efecto inercial lo forzaría, al final, a la solución represiva –la represión es un medio de gobernabilidad-, lo cual ahondaría más aún la situación global nacional”.

Así está Venezuela hoy. Está llena de ruidos. Los problemas avanzan. Su juntan y se entremezclan. Explotan cada vez con mayor frecuencia. El día del apagón vimos a una sociedad anulada. ¿Vamos a seguir jugando a la ruleta rusa o nos decidimos a asumir el diagnóstico y sus exigencias? 


Tomado de: Americaeconomica.com

¿Quiere ser más inteligente?

El blog “Cooking Ideas” publicó una interesante investigación que seguramente ayudará a aquellos que buscar desarrollar su intelecto. Según la publicación, existen una serie de alimentos que además de contribuir con nuestra salud física, también pueden ayudar a mejorar nuestra inteligencia.
“Somos lo que comemos”, esta frase tan común entre quienes buscan alimentarse de manera saludable resulta completamente verídica si consideramos que nuestro cuerpo obtiene los nutrientes de aquello que ingerimos. Elementos como el zinc, el omega 3 y el yodo contribuyen en la conexión neuronal, pero ¿en qué alimentos podemos encontrar esto nutrientes? ¿qué debemos comer para ser más inteligentes?. Aquí le presentamos una lista de cinco alimentos que lo harán más listo:

La sal yodada

¿Quién iba a decir que añadir aditivos a nuestros aditivos nos haría más listos? Según un nuevo estudio del Agencia Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos, la introducción de sal yodada en Estados Unidos en 1924 ha tenido un gran efecto en el aumento del cociente intelectual de sus ciudadanos: hasta 3,5 puntos de media.
Por ejemplo, el plan “The Micronutrient Initiative” ha logrado elevar la inteligencia promedio de los paquistaníes entre 12 y 13 puntos gracias a la introducción del yodo en la sal. Además, según el estudio, la carencia de yodo de una mujer embarazada impide el desarrollo cognitivo del feto, que será irreversible.

El pescado azul

Comer pescado también nos hace más inteligentes, puede aumentar nuestro CI hasta 3,5 puntos. Este tipo de pescado es muy rico en ácido graso omega 3, y concretamente en ácido decosahexaenoico (DHA), un ácido graso esencial poliinsaturado.
El atún, las sardinas, las anchoas, el salmón, el salmonete, la palometa, la anguila o el verdel son algunos de los pescados azules que nos encontramos en nuestras pescaderías que con los que deberíamos enterrar el hacha de guerra (si es que tuviéramos algún conflicto con el pescado) e incluirlos más a menudo en nuestra dieta diaria para mejorar el rendimiento de nuestro querido cerebro.

Los huevos

La colina de los huevos fortalece la sinapsis -la conexión nerviosa de las neuronas que permiten transmitir emociones, ideas, etc- y su consumo habitual durante solo cuatro semanas puede hacer visible el aumento de nuestras habilidades cognitivas, según un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

La remolacha

Esta llamativa hortaliza posee monofosfato de uridina, que al igual que el ácido graso omega 3, la colina y el yodo, favorece a las conexiones de nuestras células nerviosas, por lo que aumentan nuestras habilidades cognitivas.
El MIT también descubrió que el consumo diario de remolacha nos hace más listos, gracias a experimentos con ratones, que demostraron evidentes cambios bioquímicos en las sinapsis neuronales. Es decir, que los pequeños roedores se volvían más inteligentes.

El jamón

Pero dejémonos de pescados y hortalizas y vayamos a lo que nos gusta: el jamón (y del bueno). Estamos de enhorabuena, ¡porque nuestro manjar mediterráneo también nos hace más inteligentes! El jamón contiene zinc, que ayuda a la rapidez mental de los pequeños y no tan pequeños. Sin embargo, se trata de una cantidad pequeña (2,3 mg por 100 g) y deberíamos comer casi un kilo de jamón para llegar a la cantidad diaria de zinc recomendada por los expertos de nutrición: 20 mg en adultos y 10 en niños. De todos modos, no deja de ser una buena noticia para atacar a un suculento bocadillo de jamón.

Tomado de: http://www.noticias24.com