lunes, 29 de julio de 2013

Artículo 32 - Constitución de la Rep. Bolivariana de Venezuela













Capítulo II
De la Nacionalidad y de la Ciudadanía 
Sección Primera: de la Nacionalidad

Artículo 32° Son venezolanos y venezolanas por nacimiento:
1. Toda persona nacida en el territorio de la República.

2. Toda persona nacida en territorio extranjero, hijo o hija de padre venezolano por nacimiento y madre venezolana por nacimiento.

3. Toda persona nacida en territorio extranjero, hijo o hija de padre venezolano por nacimiento o madre venezolana por nacimiento, siempre que establezca su residencia en el territorio de la República o declare su voluntad de acogerse a la nacionalidad venezolana.

4. Toda persona nacida en territorio extranjero, de padre venezolano por naturalización o madre venezolana por naturalización, siempre que antes de cumplir dieciocho años de edad establezca su residencia en el territorio de la República y antes de cumplir veinticinco años de edad declare su voluntad de acogerse a la nacionalidad venezolana.


Por: Magda Mascioli G.

Razón por la que lo importante aqui, siendo que ya vimos la partida de nacimiento de Maduro quien sabemos que nació en Colombia, es ver las partidas de nacimiento de sus padres o, en su defecto, los comprobantes de su nacionalización, y la declaración de Maduro en caso del último aparte del Artículo.

Y tambien me gustaría ver la Cédula de Maduro, porque si es venezolano desde mucho antes de todo este desastre, su cédula debe ser de venezolano como cualquier nacido en territorio del pais. 

Para los mediocres de la politiquería venezolana -de ambos extremos-

 










"Cada cierto tiempo el equilibrio social se rompe a favor de la mediocridad. El ambiente se torna refractario a todo afán de perfección, los ideales se debilitan y la dignidad se ausenta; los hombres acomodaticios tienen su primavera florida. Los gobernantes no crean ese estado de cosas; lo representan. El mediocre ignora el justo medio, nunca hace un juicio sobre si, desconoce la autocrítica, está condenado a permanecer en su módico refugio. El mediocre rechaza el diálogo, no se atreve a confrontar, con el que piensa distinto. Es fundamentalmente inseguro y busca excusas que siempre se apoyan en la descalificación del otro. Carece de coraje para expresar o debatir públicamente sus ideas, propósitos y proyectos. Se comunica mediante el monologo y el aplauso. Esta actitud lo encierra en la convicción de que él posee la verdad, la luz, y su adversario el error, la oscuridad. Los que piensan y actúan así integran una comunidad enferma y más grave aún, la dirigen, o pretenden hacerlo. El mediocre no logra liberarse de sus resentimientos, viejísimo problema que siempre desnaturaliza a la Justicia. No soporta las formas, las confunde con formalidades, por lo cual desconoce la cortesía, que es una forma de respeto por los demás. Se siente libre de culpa y serena su conciencia si disposiciones legales lo liberan de las sanciones por las faltas que cometió. La impunidad lo tranquiliza. Siempre hay mediocres, son perennes. Lo que varía es su prestigio y su influencia. Cuando se reemplaza lo cualitativo por lo conveniente, el rebelde es igual al lacayo, porque los valores se acomodan a las circunstancias. 

Hay más presencias personales que proyectos. 

La declinación de la “educación” y su confusión con “enseñanza”permiten una sociedad sin ideales y sin cultura, lo que facilita la existencia de políticos ignorantes y rapaces."

José Ingenieros. "El hombre mediocre"



José Ingenieros: Su verdadero nombre era Giuseppe INGEGNIERI. Nació en Italia en 1877. Vino con sus padres de muy pequeño a la Argentina. Estudió en el Nacional Buenos Aires. Luego se recibió de Médico. Fue escritor, filósofo y sociólogo. Participó en política. Falleció en Buenos Aires a los 49 años, en 1925.

Anónimo

Un puñado de paciencia vale más que un balde de sesos.
Anónimo

Séneca

Ningún árbol es fuerte sin continuos vientos; pues con ellos se fortifican sus raíces.

VENEZOLANOS: