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jueves, 18 de julio de 2013

Fortalece tu corazón con 100 gramos de chocolate









En un estudio reciente publicado por el British Medical Journal (BMJ) se concluyó que comer diariamente 100 gramos de chocolate negro durante 10 años puede tener efectos sumamente positivos contra infartos y eventos cerebro vasculares en gente con síndrome metabólico (conjunto de varias enfermedades que provocan riesgo de padecimientos cardiacos y diabetes).

El chocolate negro tiene aproximadamente 65% de cacao, que es rico en polifenoles especialmente los llamados flavonoides. Sustancias que encontramos también en el vino tinto y el jugo de uva, entre otros, los cuales pueden tener las siguientes propiedades que ayudan a la protección del corazón:
 
Antioxidantes. Evitan que se formen radicales libres que ocasionan daños en las células del cuerpo.

Antiinflamatorias. Intentan controlar el proceso inflamatorio que se desencadena en el organismo.

Antitrombóticas. Impiden la formación de coágulos sanguíneos en arterias o venas haciendo posible una mejor circulación.

Antihipertensivas. Causan la dilatación de los vasos sanguíneos teniendo como resultado la reducción de la presión arterial.

Mejora el colesterol. Disminuyen las concentraciones de colesterol en sangre.

Otras propiedades que tienen los flavonoides son anticancerosas, protección del hígado y estómago y antimicrobianos.

El estudio menciona además que el consumo de chocolate negro puede prevenir 70 ataques cardiacos mortales y 15 de menor intensidad en cada 10 mil personas con riesgo de sufrir infartos. Añade que el consumo de chocolate negro debe utilizarse como complemento de los tratamientos médicos y no como única medida preventiva en los pacientes con alto riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular.


Tomado de: http://ve.mujer.yahoo.com

Gibran

No se puede llegar al alba sino por el sendero de la noche.
GIBRAN, Gibrân Jalîl

Sin comentarios =)

http://recorta.com/4707f3

Mahabharata

El mundo es fuerte, pero más fuerte es el hombre que lo gobierna; y es soberana el alma, que gobierna al hombre.
MAHABHARATA

Reflexiones sobre la división

 












Por: Antonio Briceño Braun
 
Un pequeñísimo porcentaje de los venezolanos  quiere que continúe este desastre, la gran mayoría queremos seguridad, prosperidad, orden y oportunidades. Esta necedad de la supuesta gran división no es cierta y la siguen promoviendo algunos ingenuos haciéndole el juego a los castro comunistas.


Cuando el supuesto 56% supuestamente gano las fraudulentas elecciones en ningún lugar de la geografía venezolana hubo una celebración a diferencia que cuando gana un partido de pelota cualquier equipo, cohetes, caravanas, gritos alegría.

Lo digo con conocimiento de causa ya que active el 7 y el 8 de octubre la red de estudiantes a nivel nacional y otras importantes redes tanto en el interior como en Caracas y en todos los reportes me comentaban que nadie demostró alegría en una barriada, urbanización, sector de alguna ciudad, caserío o pueblo,nada.

Me comento el jefe de operaciones de una importante policía capitalina que era el día de duelo mas marcado que había visto en 27 años de servicio, el lunes una tristeza generalizada que nadie entre las policías capitalinas donde tiene amigos de años reporto nada de gorgorito.
Se cae en el juego de las mitades, hemos hecho una marcha de 1.000.000 de personas y los otros de 30.000 la mayoría obligados y/o pagados y se habla de dos grandes concentraciones, esta estupidez se repite y se repite como se repite la estupidez del golpe de estado del 2002.

Si hacen una encuesta con preguntas como ¿quiere seguridad, comida variada y a precios accesibles, quiere buenos servicios públicos, quiere buenas fuentes de trabajo, quiere elecciones trasparentes, quiere eficiencia en las dependencias publicas, que se respete su propiedad, quiere tener Ud y sus hijos oportunidades de progresar, buena educación, etc? la inmensa mayoría dirá que si y por lo tanto no hay tal división ya que los forajidos representan lo contrario y sin hablar de la injerencia cubana en todo, que es bastante repudiada en ministerios y cuarteles y por la ciudadanía en general.

No sigamos con la pendejada de la supuesta gran división haciendo les el juego a  perversos y a los mudos mercenarios de la política. Sinceremonos, los que repudiamos este desastre somos la inmensa mayoría, los que queremos respeto, liberad y que los cubanos se vayan.

Somos una gran mayoría, los que queremos que las FAN no sigan  permitiendo el continuo abuso la constitución, a nuestra soberanía y a su institución.

Aplaudamos y apoyemos a los valientes estudiantes en huelga, a Diego y Maria Corina, a Aristigueta Granko, a Jesús Petit, que luchan con la verdad por la justicia y la libertad.

Soberanía, justicia y Libertad eso es lo que si queremos la inmensa mayoría.

Tomado de: http://elrepublicanoliberal.blogspot.com

Mientras los politiqueros de supuesta oposición cuadran parcelitas de poder con el régimen, esta imagen habla por Venezuela

Esta gráfica habla por sí sola, no sólo del drama que vive nuestra patria, sino de la manera solidaria, plasmada en este arte, como en el extranjero se percibe lo que ocurre en Venezuela. Sobretodo, retrata la manera como sentimos los venezolanos en estos momentos. Seguidamente, en alemán, la frase con que se divulgó el trabajo y su correspondiente traducción al español. Aquí se aplica la máxima: una foto vale más que mil palabras. Este artístico trabajo acompaña nuestra la realidad como reflejo fiel. 

Venezuela ist verletzt Ja,Venezuela tut mir weh,schmerzt mich!

Tomado de: http://elrepublicanoliberal.blogspot.com

Gavinet

Las verdades de los hombres tienen que ser como piedras y los cargos que ejercen, como cántaros: pase lo que pase debe romperse el cántaro.
GANIVET, Ángel

El largo silencio

 











Por: Edilio Peña - El Universal 16-7-2013 - edilio2@yahoo.com
@edilio_p

La épica asegura a un militar la gloria. La política no. Porque la gloria apuesta a consagrarse en la eternidad, en cambio la política es una dinámica que fructifica en la relatividad del tiempo. Un político gana unas elecciones, y en los siguientes comicios,  puede perderlas. El incidente no lo desanima, más bien le hace repensar sus estrategias para la toma del poder en una nueva oportunidad. Un militar pierde una batalla y la derrota puede conducirlo a la depresión o al suicidio. La vergüenza la confunde con la pérdida del honor. La revancha no siempre le resulta esperanzadora. Sin embargo, la épica puede abonar el camino hacia la política. Los éxitos militares de Napoleón Bonaparte lo convirtieron en un estadista que representó un hallazgo de la política. Aunque a través de ella prosperó la cruzada hacia su derrota militar definitiva en Waterloo. Contrario es creer que desde la política es posible llegar de manera feliz a la épica. En la Segunda Guerra Mundial, los aliados de países democráticos revirtieron esta premisa al deponer la política y pactar con la dictadura comunista de Stalin, y junto a él, armar un poderoso ejército que  habría de consagrarse  en la gloria de derrotar a la poderosa máquina de guerra del Tercer Reich. En escenarios como aquél, la política logra  restituirse  a través del sendero de la guerra.

Los golpes de Estado ejecutados por militares, apuestan a la rivalidad  de  creer que la épica es superior a la política, y por ello, éstos se consideran salvadores de la patria a la hora de ejecutarlos. Cada golpe de Estado ostenta el pendón de restituir la Constitución o de elaborar una nueva, a través de una Asamblea Constituyente, o en el caso más extremo, imponer la suya una vez tomado el poder. La primera noche del golpe la democracia promete florecer, pero al amanecer comienza el engaño. La sangre corre y la persecución es desatada. A partir de la asonada, los militares dirigen los destinos de la sociedad a su antojo. La política es disfrazada de épica; y los dictadores se conducen entre la crueldad y lo ridículo. El error está en la creación del Estado moderno, que otorgó protagonismo desencadenante a los militares en la preservación de la nación y el mismo Estado, las veces que la política y los malos gobiernos colapsan. El golpe de Hugo Chávez, fue un trazado cruento que fracasó a falta de valor y pericia militar de éste. No logró ejecutar el magnicidio contra el presidente constitucional Carlos Andrés Pérez. Tampoco se suicidó, pero lloró. Su fracaso fue convertido en éxito político arrollador celebrado por mayoría de venezolanos, aquéllos desencantados de una democracia  extenuada por los desaciertos de sus conductores. Extrañamente, el pueblo vio en el cobarde a un héroe.

Cuando la oscuridad parecía vencida, Hugo Chávez toma el poder de manera electoral, y de inmediato, planteó transformar la Constitución vigente a través de una  Asamblea Constituyente, donde gran número de sus representantes eran afectos a la línea del partido cívico-militar creado por él mismo. Esa Constitución -aprobada sin suficiente representación popular-, una vez investido de presidente, Chávez la violaría a través de leyes habilitantes, caprichos y artimañas. Muerto Chávez sin ninguna gloria, el golpe de Estado sigue prosperando en Venezuela con la complicidad de la institución militar. Rondan preguntas ante su inexplicable conducta: ¿Será que la Fuerza Armada Venezolana cambió su dignidad y ética marcial por beneficios materiales? ¿Por qué ha permitido la invasión de un ejército extranjero al corazón de la patria que dice defender con su vida? ¿Por qué arrodilla el honor ante el mando de ese ejército que la humilla y veja en los cuarteles?

En casi quince años, la Fuerza Armada Venezolana no ha hecho ningún pronunciamiento para restituir la Constitución y las leyes del país. Se ha cobijado en un largo silencio que se confunde con la cobardía o el valor que acecha. Aun sabiendo que el pronunciamiento no significa un golpe militar. Menos, una exposición sin cautela. Que acontezca un golpe de Estado sería contra el ya instalado desde el fraude electoral. Acción que podría ser fraguada por los Castro para desatar la guerra civil, porque todavía la política sobrevive en Venezuela. El prestigio de la Fuerza Armada Venezolana está en entredicho, y hasta ahora, la misma no parece dispuesta a redimirlo. Si Venezuela cruza el umbral de la adversidad, a futuro, su pueblo tendrá que considerar la posibilidad de eliminar la Fuerza Armada a través de un referéndum popular. Por haberse probado que ésta, frente a una de las grandes tragedias vivida por la República, fue ociosa, inútil e irresponsable. Derrotada sin batallar. Entonces, desde ese mismo momento, habrá de inaugurarse un nuevo concepto de conformación del Estado venezolano.

Carlyle

Aquél que tiene fe no está nunca solo.
CARLYLE, Thomas