martes, 2 de julio de 2013

¡Ese día!























Magda Mascioli G. 

En Venezuela, los Ciudadanos de a pie, indistintamente su tendencia política, SIEMPRE hemos estado solos. Siempre lo hemos sabido, siempre lo hemos entendido, lo hemos comprendido, pero NUNCA lo hemos aceptado y mucho menos asumido.

Porque aceptarlo implica que tendríamos que depender de nuestra unión ciudadana, tendríamos que asumir nuestra responsabilidad individual y grupal como Ciudadanos y tendríamos que entender que los politicos son nuestros empleados y no nosotros sus súbditos.

Llegamos adonde estamos y no hemos logrado salir porque nos es más fácil andar inventando supuestos HEROESVALIENTES aquí en Venezuela o andar alabando a supuestos HEROESVALIENTES de fuera que nada tienen que ver con Venezuela como no sea aprovecharse de ella... y me refiero a ambos.

Es más fácil andar buscando quien resuelva que pararse, enfrentar, observar, analizar UNIRSE Y DECIDIR que es tiempo de RESPETARNOS y HACERNOS RESPETAR.

El día en el que los venezolanos ACEPTEMOS que estamos SOLOS y asumamos nuestra responsabilidad de Ciudadanos más allá de ser simples habitantes de una tierra, ESE DÍA, todo cambiará. 

Y verdad de Dios que ese momento no está lejos.

Séneca

Hay cosas que para saberlas no basta con haberlas aprendido. SÉNECA, Lucio Anneo

Reglas Básicas que se aprenden en casa


Carta que escribiera el Dr. Tomás Guardia














Estimados  amigos.

Ayer la UCV, luego de 17 años, decide ir a un  paro general indefinido.

En mis reiteradas intervenciones en las Asambleas de  Profesores, dije, que era una decisión extremadamente delicada que debíamos  pensarla, repensarla y re re pensarla. Yo nunca estuve de acuerdo con el paro indefinido, las razones son  prácticamente las mismas por las cuales vote NO la vez anterior. Las vuelvo a nombrar:

1) Creo que luego de dos semanas dejaremos la  universidad sola.

2) Con un paro general  indefinido perdemos todos.

3) No hay garantía de que, luego de que nos paremos,  logremos los objetivos.

4) Damos la excusa perfecta para que intervengan la universidad.

A pesar de todo esto, sabía que ayer ganaría  el SI, y les confieso que tenía un dilema  existencial, si apoyar el paro para fortalecer la lucha de los profesores o por el contrario, seguir estando tranquilo con mi  conciencia y negarme sistemáticamente a los paros indefinidos.

La decisión no fue fácil luego de consultar a mis amigos y  colegas universitarios. Rico me decía que la intervención  de la  universidad no se fundamentaba en un paro; que  efectivamente la universidad ya, de hecho, está intervenida. 

Ocarina Castillo, en la asamblea valientemente apoyó el paro, Eleazar Narváez me comenta que apoyará el paro y desde hace tiempo Luis Fuenmayor Toro, en sus reiteradas  intervenciones en las asambleas de profesores explicaba por qué debíamos ir al paro.

Por su parte, Mariela Castillo me manifestó su preocupación por la universidad. José Rafael "Chichi" León me dijo que la principal razón por la que no apoyaba al paro era porque es una decisión de los profesores activos.

Cecilia García-Arocha me dijo que no apoyaría un paro universitario, Nicolás Bianco me argumenta que un paro a 4 semanas de las vacaciones es inconveniente.

Emeterio Gómez me dice que a pesar de estar alejado de la universidad, cree que lo mejor es no pararse, y Ventura Echandía y Blas Dorta también están en contra del paro. Decidí finalmente votar que NO y estar tranquilo con mi  conciencia.

Ahora bien, me pregunto ¿Debo cuestionar la decisión de mis colegas que votaron por el SI?
¿Que le digo a Andrés Pérez, el mejor profesor de la Escuela de Matemática, que jamás se habia parado y que ahora decidió pararse?
¿Es que acaso Angel Padilla no tiene razón cuando grita que no puede mantener a su hijo?
¿Qué le digo a los profesores que se niegan a seguir ganando un sueldo miserable e indigno?
¿Acaso no tienen razón los profesores que apoyaron el SI cuando afirman que ya, practicamente, la universidad está intervenida?

No puedo cuestionar a mis colegas que decidieron parar la  universidad. No puedo, moralmente hablando, tengo las mismas razones que ellos para luchar.

Me niego a seguir recibiendo un salario miserable, indigno y humillante.

Me niego a que la universidad que me vio nacer se doblegue al pensamiento único que pretender destruir a la universidad  que, en libertad y en democracia, formaron a quienes hoy desean verla destruida.

Me niego a que no haya recursos para la investigación, bibliotecas bien dotadas y suscripciones a las revistas. Me niego a seguirle diciendo a Carely "no tengo" cuando ella  me manda a comprar leche, pan y queso para la cena.

Me niego a seguir negándole una cotufa a Tomasito cuando se baja del autobús escolar porque no tengo 12 Bs en el  bolsillo porque este salario me está matando de hambre.

Me niego a seguir diciéndole a mis padres que me ayuden  económicamente cuando tengo una eventualidad.

Me niego a seguir yendo a las ferias de libros, solamente a ver lo último que publican las editoriales pero sin poder  comprar nada porque no tengo.

Me niego a no poder ayudar a Carely con los gastos de la casa porque decidí ser profesor universitario.

Me niego a no poder cubrir los gastos de grado de Tomasito que va a primer grado y tiene su graduación en julio y no estamos seguros de poderlo mandar a su primera graduación.

Me niego a seguirle diciendo a los amigos de laboratorio "Compren ustedes el jugo del almuerzo, estoy pelando".

Me niego a  seguir siendo discriminado, porque decidí buscar el conocimiento y el saber.

Me niego a seguir formando a los hijos de los demás sin poder tener los recursos para educar a mi papacho.

Me niego a tener que irme del país porque un grupito  decidió acabar con la universidad.

Pués, saben que. A pesar de no estar de acuerdo con parar la universidad, no voy a descansar hasta que a este gobierno les salga una luz en la conciencia y entiendan de una vez por todas, que la universidad es importante para el pais. No descansaré hasta que nuestra justa lucha por una vida con dignidad la hayamos alcanzado.

Estaré junto a mis colegas, a los estudiantes, a los  empleados y obreros de la universidad diciéndole a este  gobierno que pisotea a todo el mundo que la universidad se  respeta y que la defenderemos con lo que sea.

A partir de hoy, saldremos a apoyar a nuestros colegas del   resto de las universidades hasta que logremos nuestro derecho a la vida con dignidad. Si tendremos que llegar hasta la UNESCO para denunciar lo que este gobierno está haciendole a nuestras universidades, lo haremos.

Hago un llamado a todo el país, a las madres de nuestros egresados, a los médicos que también padecen de las  mismas necesidades que nosotros, a los profesores de  educación media, a los trabajadores de las industrias básicas de Guayana, a la sociedad que ahora les ponen un chip, como si fueran animales, para comprar comida.

Es hora, Venezuela, de decirle a este gobierno ¡BASTA!

Rechazo categóricamente, que se pretenda decir que la lucha de los profesores universitarios por una vida digna es política. El derecho a exigir una vida digna es irrenunciable y a partir de hoy, los profesores universitarios saldremos a la calle a decirle a este gobierno que nos hartamos de tanta humillación. Y no vamos a doblegarnos ante ningún gobierno; no lo hicimos en el pasado, ni lo haremos en el futuro. Los derechos a una vida con dignidad se respetan y así lo haremos sentir.

Hoy saldremos al paseo los ilustres a los semáforos, a partir de las 10 am con nuestras pancartas. Yo saldré a limpiar los
vidrios de los carros que esperan el cambio de luz. Los muchachos estudiantes harán un recorrido interno  desnudos y se uniran a nosotros.

Todos los días hay que salir a la calle. No abandonar nuestra universidad. Saldremos adelante, triunfaremos, tenemos la razón y la verdad. Ganaremos, saldremos victoriosos. 


Viva la Academia, Viva la Universidad, Viva la UCV ayer,  hoy y siempre.

Se les quiere.