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lunes, 28 de enero de 2013

¡FUERA!

Tomado de @AlfredoWeil

El verdadero plesbicito














«El verdadero plesbicito» (diario La Esfera, 25 de enero de 1958).

Este suceso es calificado como el antecedente inmediato y principal de la caída del régimen del general Marcos Pérez Jiménez. Al amanecer de ese día, aviones de la Fuerza Aérea volaron sobre la ciudad de Caracas, con el objeto de ametrallar el Palacio de Miraflores y el edificio de la Seguridad Nacional. 
Asimismo, esta maniobra coincidió con el alzamiento en armas de los oficiales y las tropas de la guarnición de Maracay, y la toma de una emisora de radio de esa ciudad. Al mismo tiempo en Caracas, se alzaron 2 unidades blindadas, compuestas de tanques, las cuales salieron del cuartel Urdaneta de Catia hacia Maracay en vez de hacerlo hacia el Palacio de Miraflores, situado a escasos kilómetros. Los oficiales de la guarnición y de la base de Boca de Río (situada en Palo Negro, Maracay) y las unidades blindadas de Caracas, bajo el mando del coronel Hugo Trejo, estaban comprometidos en una acción para derrocar a Pérez Jiménez; sin embargo, fallas en la coordinación de los movimientos, la sorpresa del hecho para un alto número de oficiales que desconocían los preparativos de la revuelta y el adelanto prematuro de la misma debido a una delación que obligó a realizarla 5 días antes de lo planeado, frustraron el éxito del alzamiento.

Trejo fue hecho prisionero en Maracay luego que dejara en Los Teques sus unidades llevadas hasta ese sitio, la guarnición de Maracay se entregó al coronel Roberto Casanova. Por otra, la Marina no se pronunció y 13 aviadores rebeldes, al verse en desventaja, volaron a Barranquilla después del día 2 de enero, donde se les concedió asilo político. A pesar de no alcanzar su cometido, el alzamiento del 1 de enero demostró que la unidad de las Fuerzas Armadas era un mito. Asimismo, esta insurrección fue la reacción de los elementos castrense al plebiscito que en diciembre de 1957 había reelegido de manera fraudulenta a Marcos Pérez Jiménez como presidente de la República por un período más. Para el momento del alzamiento existían tres grupos de oficiales en el seno de las Fuerzas Armadas: aquellos leales al régimen, otros que propugnaban la salida de Pérez Jiménez del poder, pero sin cambiar la dirección militar del gobierno y los que querían derrocar a Pérez Jiménez y al régimen militar que le servía de apoyo.

Aunque Pérez Jiménez emitió un mensaje a la nación al día siguiente del alzamiento, en el que anunciaba la rendición de la guarnición de Maracay y la manifestación de sus deseos de que se rindieran los demás grupos que permanecían en armas, el levantamiento tuvo una gran importancia ya que produjo una crisis de liderazgo entre el presidente Pérez Jiménez y el alto mando militar encabezado por el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Rómulo Fernández. En este sentido, Fernández el envió una memorando a Pérez Jiménez en el que le pedía un cambio de rumbo en la política del gobierno, la reorganización del gabinete ejecutivo y una mayor participación militar en el mismo. Días después, el 9 de enero de ese mismo año se anuncia un alzamiento de oficiales de la Marina en La Guaira que ordenan zarpar 5 destructores de la flota para colocarlos en frente del puerto; sin embargo, este alzamiento fue dominado por el general Fernández al negociar con los sublevados ciertas garantías para la institución para la institución armada; como consecuencia, renunció el gabinete ese mismo día, saliendo del Gobierno hombres claves del mismo como el hasta entonces ministro de Relaciones Interiores Laureano Vallenilla Lanz y Pedro Estrada, hasta entonces jefe de la Seguridad Nacional (policía política del régimen). El día 13 de enero, Pérez Jiménez reorganiza nuevamente el gabinete, detiene a Rómulo Fernández y lo expulsa del país, asumiendo directamente el Ministerio de la Defensa, que había ocupado Fernández desde el día 10. En definitiva, los acontecimientos que se desarrollaron entre el 1 y el 10 de enero de 1958, estimularon a sectores civiles y partidistas a publicar diversos manifiestos en contra de los abusos del Gobierno y auparon la realización de manifestaciones populares en todas las principales ciudades del país. Esto en virtud de que la revuelta militar del 1 enero le había quitado el miedo a sectores civiles y militares que, a partir de ese momento, se unen con la Junta patriótica y con los oficiales comprometidos en la rebelión de año nuevo para finalmente derrocar al régimen el 23 de enero de 1958.

 
Marcos Pérez Jiménez en La BitBlioteca
Junta Militar de Gobierno

Rómulo Betancourt

Arzobispo Rafael Arias Blanco

Ysrrael Camero
  Comité de comerciantes e industriales de Caracas
  Tulio Hernández

Junta Patriótica

Varios

Tomado de: analitica.com

Junta Patriótica: Documento Fundacional















 

La SOCIEDAD PATRIÓTICA ahora conocida como JUNTA PATRIÓTICA por decisión mayoritaria del pueblo en evento fundacional el día de hoy en la ciudad de Caracas, declara:

La Junta Patriótica (JP) se concibe como una plataforma necesaria e imperativa en una etapa crucial de nuestra historia republicana, la cual está conformada por un grupo diverso de venezolanos nacionalistas, que entendiendo el momento histórico que vive la patria, han decidido unir esfuerzos para rescatar la soberanía de Venezuela.


Bajo un régimen de facto como el actual, sin legitimidad de origen y corrompido hasta la médula, es necesaria la unificación de esfuerzos y criterios desde un punto de vista venezolanista. La república ha sido ocupada por gobiernos extranjeros y es nuestro deber movilizar al pueblo hasta recuperar la soberanía.


La Junta Patriótica (JP) está integrada por venezolanos de distintas corrientes ideológicas, diferentes edades y múltiples profesiones, que con un norte muy bien definido y un ímpetu libertario generacional, nace para alcanzar su nueva independencia moral, ética, social, política y cultural.


La Junta Patriótica (JP) será la voz de los sectores que deseen unirse a los diferentes factores democráticos de la nación buscando respeto y entendimiento.


En los actuales momentos de crisis y tutelaje cubano que vive la patria, es imperativo movilizar al país, hacer cumplir la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y utilizar todos los recursos a nuestro alcance para lograr definitivamente una salida pacífica y constitucional a la crisis actual. No podemos seguir convalidando a un régimen de facto vulgar y contrario a los valores patrios.


El prosaico chantaje de las instituciones del Estado, las flagrantes violaciones a la Carta Magna amparadas por magistrados pusilánimes y politizados, el secuestro moral, operativo e ideológico de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, la destrucción sistemática del aparato productivo nacional, el obsceno y fraudulento sistema electoral automatizado, y la entrega traidora de nuestra soberanía a Cuba, no seguirán siendo toleradas de manera impune.


La Junta Patriótica (JP) integrada por ciudadanos de honor, civiles y militares de la República Bolivariana de Venezuela, lucharán para rescatar los valores patrios y suplantar por la vía constitucional, que no tiene que ser necesariamente por la vía electoral, a un régimen totalitario, criminal, forajido y de facto, que ha destruido al país y ha intentado pulverizar nuestra propia identidad, tergiversando el pasado y manipulando a la población.


La Junta Patriótica (JP) apela a la reserva moral de Venezuela y hace un llamado a los militares, estudiantes, empresarios, amas de casa, a las iglesias católica y evangélica, a los movimientos religiosos, al movimiento laborista y sindical, a los profesores, a los abogados, a los médicos, a los ingenieros, y en fin, a todos los gremios profesionales y ciudadanos de la república, para luchar de manera mancomunada.


La Junta Patriótica (JP) se regirá por los preceptos y artículos de la Constitución Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, y nuestro objetivo principal será movilizar al país hasta lograr retomar el hilo democrático constitucional e institucional, hoy en día interrumpido y manipulado a través de subterfugios legales utilizando las instituciones del Estado, y una facción corrupta y amoral de la Fuerza Armada Nacional.


Si el régimen de facto no acata el mandato popular y el sentimiento generalizado de la población venezolana, la propia Carta Magna ofrece vías constitucionales y democráticas para enfrentar regímenes totalitarios que usurpen la voluntad soberana de los ciudadanos. La protesta pacífica, contundente y sostenida, es un recurso constitucional de gran valía que ha de ejercerse sin temor ni dudas.


La Junta Patriótica (JP) estima que una sociedad movilizada y liderada correctamente en pro de su libertad y bienestar colectivo, alcanzará sus objetivos a corto y mediano plazo de forma real y contundente siempre y cuando se logre la unión de todos los factores democráticos de la nación. No buscamos la confrontación ni el divisionismo, al contrario, deseamos sumar voluntades.


Si la decisión mayoritaria de las fuerzas democráticas de la nación es participar de nuevo en un proceso eleccionario, la (JP) luchará con el pueblo hasta lograr un sistema electoral transparente y un Consejo Nacional Electoral equilibrado y respetuoso de las leyes y la voluntad popular. Es imperativo depurar el Registro Electoral Permanente y elegir a los nuevos rectores del CNE.


Asimismo es imperioso e impostergable permitir la participación de técnicos informáticos y electorales de todas las tendencias e ideologías, para lograr un consenso unitario que apacigüe las dudas y genere confianza en la población venezolana independientemente de su inclinación política. Debemos escuchar, crear puentes y amalgamar criterios en nombre de la patria y el futuro inmediato de nuestros hijos.


Igualmente nos comprometemos a luchar y batallar sin descanso hasta lograr la libertad de nuestros presos de conciencia y el retorno al suelo sagrado de la patria de todos nuestros hermanos desterrados y exiliados políticos.



La capital de Venezuela es Caracas, no es la Habana. Denunciamos y combatiremos ferozmente la injerencia cubana y el ultraje soberano de la patria.

La Junta Patriótica (JP) ha escuchado el llanto de esa Venezuela mancillada, y hoy aquí juramos ante el pueblo y la providencia, defenderla hasta las últimas consecuencias.

Dios bendice a Venezuela y a todos sus hijos patriotas…


Y citando al Generalísimo Francisco de Miranda:


¡Muera la Tiranía y Viva la Libertad! 


Tomado de: http://vivavenezuelalibre.blogspot.com/ 

Anónimo

Teoría es cuando se sabe todo y nada funciona; praxis cuando todo funciona y nadie sabe por qué. Anónimo