viernes, 10 de agosto de 2012

Todo suyo Capriles









Por: Eugenio Monto - montoroe@yahoo.es - ORIMULSIÓN en tres cuentos 

Cuento Uno: ¿Que diablos es Orimulsión? 
Es una palabra que une Orinoco y Emulsión y es una marca registrada por Venezuela producto de un extraordinario desarrollo técnico realizado principalmente por Corpoven, Lagoven e Intevep para manejar esa melcocha que es el petróleo del Orinoco. El proceso es simple. Se hace una emulsión del crudo con agua y sale un líquido muy fácil de transportar. Pequeñísimas gotas de ese petróleo- melcocha son rodeadas por pequeñísimas láminas de agua y eso es la emulsión. Al ser fácil ahora de llevarlo por una tubería se puede cargar en un barco y exportarlo a otros Países. Es un combustible buenísimo y barato y se puede usar el los quemadores de las calderas para hacer vapor de agua y, con ese vapor de alta energía, mover poderosas turbinas y generadores que producen electricidad. 

Cuento Dos: Auge y caída de la Orimulsión. 
Como nuevo producto la orimulsión debió ir venciendo inmensas dificultades. Perfeccionar la tecnología, hacer instalaciones y plantas, desarrollar la logística de transporte, buscar clientes, probar el producto en las instalaciones de clientes potenciales y en definitiva desarrollar un mercado para el novedoso producto. Fueron muchos años de esfuerzo y de mucha gente. Pero había valido la pena, la orimulsión empezó a venderse en una veintena de países y, por supuesto, Venezuela comenzó a recibir los beneficios. Pero la orimulsión tenía sus enemigos internos. Unos decían que era mejor mezclar el crudo melcocha con crudo liviano y de esa forma se obtenían mejores ganancias. Otros criticaban que se hubiese cambiado el nombre de crudo extra pesado por el de bitumen para sacarlo de la cuota OPEP pero afectando el nivel de reservas etc. Lo cierto es que al llegar Chávez se analizó el asunto y ganó la idea de que la orimulsión era inconveniente bajo el aspecto “geopolítico estratégico cataplúm chin-chin” y de un plumazo se desbarató el proyecto y se acabó con el negocio. 

Cuento Tres: La genial idea de reactivar orimulsión. 
La orimulsión es un excelente combustible baratísimo que podemos hacer en Venezuela en impensables inmensas cantidades. Dirigir su uso a la producción Nacional de electricidad es la solución eterna al problema eléctrico del País y el ahorro es enorme. Va el porqué. En los actuales momentos se está atacando el déficit eléctrico instalando plantas térmicas. Estas plantas consumen productos que se pueden vender en el exterior a altos precios, pero al usarlos internamente es casi como si quemáramos ese dinero. Adicionalmente se requiere una inmensa flota de gandolas para llevar el combustible. Allí aparece la opción orimulsión. Imaginemos grandes generadores de electricidad colocados sobre la faja del Orinoco. Tantos como se necesiten pues el combustible barato está allí mismo y ni siquiera hay que transportarlo. La solución es para siempre. Tendríamos otro Caroní moviendo a todos los generadores eléctricos que necesitemos en doscientos años. Todo tuyo Capriles.

Serás grande

Cuando Luciano Pavarotti era un niño, su abuela lo ponía con frecuencia en su regazo y le decía: “Serás grande ya lo verás” . Sin embargo el sueño de la abuela era ver a Luciano convertido en un gran banquero. En vez de ello Pavarotti fue maestro. Enseñó por un tiempo en un colegio primario, cantando algunas veces en ocasiones especiales. Su padre fue el que lo motivó a desarrollar su voz, reprendiéndolo cada vez que cantaba por debajo de su potencial.

Finalmente a los 22 años, Pavarotti dejó de enseñar… para vender seguros. Continuó buscando algo estable en donde pudiese apoyarse financieramente en caso de no tener éxito en el mundo de la música. 

El negocio de los seguros le permitió tomarse tiempo para tomar lecciones de canto y el resto es historia. 

La estrella de la ópera dijo una vez en una entrevista: “Estudiar canto fue el momento del cambio en mi vida. Es un error seguir en la vida el camino seguro”. Agregando con un guiño es sus ojos: "Mi Maestro me preparó, pero ningún maestro me dijo jamás que iba a ser famoso. Solo mi abuela lo hizo". 

Se necesita valor para dejar un puesto que se considera seguro y comenzar en una nueva dirección. Pero si no se atreve a arriesgarse, nunca se dará cuenta de su potencial ni sabrá lo que Dios quiso que usted fuese.

Cicerón

Son siempre más sinceras las cosas que decimos cuando el ánimo se siente airado que cuando está tranquilo. CICERÓN, Marco Tulio

Machado

La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos. MACHADO, Antonio