martes, 17 de julio de 2012

Pitágoras

No desprecies a nadie; un átomo hace sombra. PITÁGORAS de SAMOS

La Rochefoucauld

Tres clases hay de ignorancia:
no saber lo que debiera saberse,
saber mal lo que se sabe,
y saber lo que no debiera saberse.
LA ROCHEFOUCAULD, François de

El caballo de Troya














Esta historia fue escrita por Homero en su obra La Odisea. Había una vez un rey llamado Príamo. Era el rey de Troya, una ciudad grande y amurallada. Príamo tenía dos hijos varones: Paris y Héctor. Paris era famoso por su belleza y Héctor se distinguía por su valor.

Un día, el príncipe Paris fue a la ciudad de Esparta y conoció allí a la mujer más bella de toda Grecia. Se llamaba Helena y era la esposa del rey Menelao. Paris quedó encantado por la belleza de Helena y decidió llevársela consigo a Troya.

Cuando el rey Menelao se enteró de que habían raptado a su esposa, lleno de furia convocó a todos los reyes de Grecia a declarar la guerra. Reunieron más de mil naves y muchísimos soldados y zarparon hacia Troya, desembarcaron frente a sus murallas y rodearon la ciudad.

Durante el día atacaban; por la noche descansaban para recuperar sus fuerzas. El griego más valiente era Aquiles. El más valiente de los troyanos era Héctor, hermano de Paris. La lucha era tan pareja que iban ya diez años de guerra y no había un ganador. Los soldados griegos, cansados de luchar, empezaban a pensar en volver a sus hogares.

Ulises, uno de los reyes griegos, no quería retirarse sin ganar y tuvo una idea. Siguiendo sus indicaciones, los griegos construyeron un enorme caballo de madera que tenía una escotilla escondida en el flanco derecho y en el izquierdo tenía grabada la frase: «Con la agradecida esperanza de un retorno seguro a sus casas después de una ausencia de nueve años, los griegos dedican esta ofrenda a Atenea», y dentro de él escondieron a muchos soldados. Todos los demás se subieron a sus barcos y simularon que volvían a Grecia, pero realidad, sólo fueron hasta una isla cercana.

Al ver esto, los troyanos grandes creyentes en los dioses, cayeron en el engaño. Lo aceptaron para ofrendarlo a los dioses, ignorando que era un ardid de Odiseo, el capitán de los griegos para traspasar sus murallas. Salieron de la ciudad a festejar y fueron hasta la playa. Todos se preguntaban qué significaba ese enorme caballo de madera.

Sinón, un espía griego, convenció a los troyanos para que metieran el caballo, explicándoles que era un regalo de Poseidón para Atenea (diosa de la guerra). Por la noche los troyanos decidieron entrar el caballo a la ciudad. Para ello, por su tamaño. tuvieron que romper parte de la muralla. Lo pusieron en la plaza central.

Hicieron una gran fiesta. Tomaron mucho vino, comieron y bailaron, sin imaginar lo que iba a suceder. De pronto, cuando la fiesta estaba por llegar a su fin, Sinón dejó salir a los soldados griegos armados del caballo, y abrieron el resto de las puertas al ejército que había vuelto con sus barcos e ingresaban también por la muralla rota. Los troyanos no pudieron defenderse y los griegos mataron a los guardianes, capturando e incendiando la ciudad, que finalmente fue destruida.

El genio de la lámpara

















Chavez consigue la Lámpara de Aladino... 
y el Genio le dice "Pide 3 deseos".
 
El comandante  muy sobrado  dice:
 
1- Quiero ser muy inteligente
 
2-Quiero que mi pueblo me ame
 
3-  Quiero ganar el 7 octubre" 
 
Y el Genio... ¡ZUAAS...!


¡Lo  convirtió en Capriles!

Siete errores de belleza que te hacen parecer mayor

1. Aplicar el colorete en el centro de las mejillas, de forma circular es el primer error, y uno de los más extendidos. Aplica el colorete siguiendo el hueso del pómulo, desde la mejilla hacia la sien, y conseguirás un efecto lifting.
2. Labios demasiado oscuros: las barras de labios en tonos oscuros te hacen parecer mayor. En cambio, si eliges un labial en tonos neutros, nudes  y con brillo, conseguirás un look más fresco y mucho más juvenil.
3. Maquillar demasiado las pestañas inferiores con un eyeliner muy marcado que vaya por debajo de las pestañas, hacen la mirada mayor y le dan un aspecto cansado.
4. Polvos sueltos por todo el rostro: si los aplicas por todo el conjunto del rostro, lo único que conseguirás será realzar las pequeñas arrugas y las líneas finas de expresión. Utilízalos únicamente en la nariz y la barbilla, con ligeros toquecitos, para matizar y disimular poros y brillos.
5. No utilizar protección solar: no hay nada que envejezca tanto la piel como la exposición excesiva a las radiaciones del sol. Con el tiempo, se muestra acartonada, aparecen manchas y arrug
as marcadas (sin hablar de los daños más profundos).
6. No desmaquillarse correctamente: Especialmente por la noche, debemos desmaquillarnos correctamente para eliminar no solo el maquillaje sino todas las toxinas y las impurezas que se han acumulado a lo largo del día sobre la superficie de la piel. Una piel limpia se mantiene joven y bonita durante más años.
7. Cejas demasiado finas: olvídate. La última vez que estuvieron de moda fue durante la década de los años 70, ¡y menos mal! Unas cejas bien definidas y diseñadas, pero pobladas, son básicas para no aparentar más años.

Tomado de: http://es.tendencias.yahoo.com