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viernes, 18 de mayo de 2012

¡3XC3L3N73 3J3RC1C10!




A poner las neuronas en funcionamiento!!! 

SI CONSIGUES LEER LAS PRIMERAS PALABRAS, EL CEREBRO DESCIFRARA LAS OTRAS. 
 
 

C13R70
D14
D3
V3R4N0
3574B4
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L4
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A D05 CH1C45
8R1NC4ND0 3N 14 4R3N4,
357484N 7R484J484ND0 MUCH0
C0N57RUY3ND0 UN C4571LL0
D3 4R3N4 C0N 70RR35,
P454D1Z05 0CUL705 Y PU3N735.
CU4ND0 357484N 4C484ND0
V1N0 UN4 0L4 D357RUY3ND0
70D0 R3DUC13ND0 3L C4571LL0
4 UN M0N70N D3 4R3N4 Y 35PUM4.
P3N53 9U3 D35PU35 DE 74N70 35FU3RZ0 L45 CH1C45 C0M3NZ4R14N 4 L10R4R, P3R0 3N V3Z D3 350, C0RR13R0N P0R L4 P14Y4 R13ND0 Y JU64ND0 Y C0M3NZ4R0N 4 C0N57RU1R 07R0 C4571LL0; C0MPR3ND1 9U3 H4814 4PR3ND1D0 UN4 6R4N L3CC10N; 64574M05 MUCH0 713MP0 D3 NU357R4 V1D4 C0N57RUY3ND0 4L6UN4 C054 P3R0 CU4ND0 M45 74RD3 UN4 0L4 LL1364 4 D357RU1R 70D0, S010 P3RM4N3C3 L4 4M1574D, 3L 4M0R Y 3L C4R1Ñ0, Y L45 M4N05 D3 49U3LL05 9U3 50N C4P4C35 D3 H4C3RN05 50NRR31R.

El Universal 18-5-2012

Tiempos difíciles





No vivimos tiempos normales, cada día nos alejamos más de la democracia como sistema político para eventualmente caer en un despotismo sin límites o en una anarquía total. Esperemos que el pueblo venezolano sepa encontrar la sindéresis necesaria para buscar un cambio positivo para el país dentro del marco de la Constitución Lo que estamos viviendo ahora en Venezuela no son tiempos normales. La democracia tal como la conocimos , con todos sus defectos, fue un ejemplo en América Latina. Aquí encontraron refugio los perseguidos de las dictaduras de Brasil, Chile Cuba, Argentina, Paraguay, Uruguay para solo mencionar algunos y a ninguno de ellos se les preguntaba su filiación política. Ahora la intolerancia y la anomia campean juntas. Situaciones como las de El Rodeo y La Planta nunca se habían vivido en el pasado, por lo menos no con esa dimensión de guerra con balas y granadas. Antes se hablaba a lo sumo de batallas de chuzos. Tampoco, que recordemos, ningún ministro de la defensa se atrevía a decir que si no ganaba determinado candidato no entregarían el poder. Nunca sucedió que los altos magistrados del Tribunal Supremo confesaran abiertamente sus fechorías e implicaran a otros poderes de seguir la misma práctica. El narcotráfico ciertamente existía pero no se hablaba del cartel de los soles, ni tampoco se conocía de altos jefes militares acusados de participar directamente en los negocios de la droga. Jamás en la historia reciente de Venezuela los ciudadanos nos habíamos sentido tan vulnerables e impotentes ante la acción de una criminalidad desatada . Y por último nunca antes un candidato a la Presidencia de la Republica se había permitido mantener al país en zozobra durante tanto tiempo sin aclarar su verdadero estado de salud y por ende su capacidad para aspirar a la máxima magistratura. El caso del Embajador Escalante apenas duro un día al hacerse pública su enfermedad mental. No vivimos tiempos normales, cada día nos alejamos más de la democracia como sistema político para eventualmente caer en un despotismo sin límites o en una anarquía total. Esperemos que el pueblo venezolano sepa encontrar la sindéresis necesaria para buscar un cambio positivo para el país dentro del marco de la Constitución y de la democracia.
editor@analitica.com
www.analitica.com

Victor Hugo

Ningún ejército puede detener la fuerza de una idea cuando llega a tiempo - HUGO, Victor

La barbarie hecha Ley


Con la entrada en vigencia de la Ley Contra la Estafa Inmobiliaria, en Gaceta Oficial el 30 de mayo, el Gobierno da otro golpe certero al sector privado de la construcción en Venezuela, ya casi aniquilado a punta de ilegalidades y arbitrariedades.

Esta Ley según diversos analistas está plagada de principio a fin de vicios y desafueros jurídicos. Comenzando por su nombre que enmarca dentro de un supuesto ilegal todo el proceso de venta y preventa de bienes inmuebles en construcción. La Ley desde sus inicios incurre en graves errores de concepto que dificultan su interpretación y aplicación. 


Comenzando por conceptos vitales como el de venta. Para que se tenga una pequeña idea, en la definición que expone le Ley sólo entraría en juego el solicitante del bien, pues el oferente brilla por su ausencia.

Por otro lado, la Ley resucita, y también crea, un sin fin de permisologías y burocracia que van contra la Ley de Simplificación de Trámites Administrativos, como sería, por ejemplo, la introducción de “ingenieros inspectores”, adscritos al ministerio de la Vivienda, de los cuales dependerá que la obra avance y obtenga habitabilidad, o no. Sin menoscabo de las inspecciones que también pueden realizar bomberos y municipalidades. Sin mucho esfuerzo, es fácil prever allí un nuevo foco de corrupción.

Todo esto se complementa con una serie de imposiciones económicas, legales y punitivas que llevan a preguntar ¿Quién podrá construir?

Entre otras se fijan fianzas de 100% del costo del inmueble a construir. Esto implica enterar el 100% del costo de la obra a emprender o una cantidad tal que desvirtúa una de las funciones de la preventa, que es recabar fondos precisamente para iniciar la obra. Adicionalmente la entidad financiera que otorgue la fianza o financie la construcción sería “solidariamente responsable” junto al constructor de la obra ante cualquier eventualidad que la paralice o no la adecue a los términos acordados con el comprador. Al igual que también lo sería todo a todo profesional administrativo o técnico involucrado en el proceso. Por ende, toda la cadena de inversión, financiamiento y producción estará sujeta a las penalidades establecidas en la Ley.

Igual de aberrante es que se fija un lapso máximo para la ejecución de cualquier obra de 24 meses para finalizar las obras, cualquiera sea su magnitud o complejidad, sin tomar en consideración incluso, imponderables, como escasez de materia prima, desastres naturales, o de cualquier otro tipo.

Por último, el constructor debe fijar el precio definitivo del inmueble incluyendo “todos” los costos, con un pequeño detalle: No se considera entre éstos, la utilidad del inversionista.


En definitiva, ésta es una legislación contraria a toda lógica, que espantará el capital privado venezolano del sector de la construcción, el cual quedará en manos del Gobierno y de sus socios extranjeros cubanos, bielorusos o chinos.